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Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 19 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Un terror irrefrenable brotó de golpe en su pecho. Él mismo... ¡Acababa de perder el juicio instigado por apenas tres frases de aquel Apóstol del Pecado Original, atreviéndose a blandir su poder bajo el mismísimo escrutinio del Señor! ¡Qué clase de insolencia y sacrilegio imperdonables! "Eres culpable." La voz de Elliott penetró con diáfana claridad en sus oídos. "Yo... yo..." Cyril intentó balbucear una justificación. Deseaba explicar que no había sido su intención, que arremeter contra aquel hereje no había sido más que un incidente fortuito. Sin embargo... "Nuestro Señor lo sabe todo. ¿Aún pretendes recurrir a sofismas?" El cuerpo de Cyril se estremeció violentamente y agachó la cabeza, derrotado. Así era. El Señor era omnisciente; ¿cómo podría ignorar sus propios pecados? "Yo... soy culpable." "A partir de hoy, dejas de ser un arzobispo", sentenció Elliott con frialdad indiferente. ¡Cyril alzó el rostro de golpe! La luz de la luna que se filtraba por el ventanal bañaba su figura, haciendo que la densa y espeluznante oscuridad en sus pupilas resultara aún más aterradora. "Elliott." Apretó los puños y, por primera vez en su vida, omitió el título de 'Su Eminencia' para dirigirse al anciano a quien había reverenciado durante más de medio siglo. "En aquel entonces, fuiste tú quien me ordenó buscar el contacto con esos dementes." "Pero también juraste que tu fe en Nuestro Señor jamás flaquearía por ello", la voz de Elliott conservaba un tono imperturbable y sereno. Aquello siempre había constituido una prueba. Si Cyril lograba mantener una lucidez absoluta y salir ileso tras relacionarse con semejantes engendros, se habría coronado como el próximo pontífice indiscutible. Por desgracia, en este mundo no existían los caminos hipotéticos. Desde el fatídico día en que desarrolló una obsesión desquiciada por Ilinwitt, había quedado descalificado para siempre. Cyril clavó la vista en Elliott. Al toparse con esa mirada gélida y distante, la tensión de sus puños se aflojó de pronto, e incluso dejó escapar una risotada seca: "Jamás he titubeado en mi devoción hacia Nuestro Señor." "¿Acaso lo que tú dictas representa verdaderamente la voluntad divina?" "Elliott, tu soberbia no tiene límites." ... En el distrito residencial, en el Callejón de la Estrella Matutina. En el interior de un recóndito y sombrío pasadizo, la silueta de una figura cubierta por una túnica negra comenzó a condensarse lentamente. 'Ese vejestorio de verdad está corrompido hasta la médula.' Apenas unas cuantas provocaciones verbales bastaron para despojarlo de la razón y empujarlo a combatir en plena Gran Catedral del Alba; el nivel de intrusión mental que padecía no era superficial. Salvo imprevisto, Elliott ya debía de haber tomado la determinación de purgarlo. Sin embargo... La postura del Señor del Alba aún permanecía en la penumbra, por lo que resultaba imposible predecir el desenlace definitivo. Inmerso en tales pensamientos, emergió del callejón. Justo cuando se disponía a abandonar la Santa Sede de Lothé para presentar su informe, percibió el eco de unos pasos resonando desde el extremo de la calle. ¿Eh? '¿A horas tan intempestivas todavía anda gente afuera?' Un resplandor de tenue luz púrpura se encendió en sus ojos. '¡Un momento!' '¿No es este el carilindo a quien Ilinwitt llama su amo?' '¿Qué hace merodeando por las calles en plena madrugada?' Un impulso instintivo comenzó a bullir en su fuero interno. '¿Y si... lo someto bajo mi control? ¿Acaso no serviría para desestabilizar y manipular a Ilinwitt?' 'Mejor no.' Llevar de vuelta los informes para que los superiores descifraran la verdadera disposición del Señor del Alba constituía la máxima prioridad; en una coyuntura semejante no convenía buscar complicaciones innecesarias. Con esa resolución en mente, se dio media vuelta dispuesto a partir. Sin embargo, apenas asentó el primer paso... ¡Ruuuum! ¡El mundo entero pareció tambalearse mientras todo lo circundante se alejaba a una velocidad inconcebible! ¡Una nada de eterno silencio se expandió en todas direcciones tomando como vórtice la posición en que se encontraba! La ciudad santa, las estrellas centelleantes, la luna plateada... En menos de una milésima de segundo, la totalidad de la creación quedó sepultada en un abismo de vacío absoluto. '¿Qué... qué demonios es esto?' El sonido de los pasos volvió a resonar a corta distancia, idéntico al que había percibido momentos antes. "¿Un Apóstol del Pecado Original?" Corrientes de luz blanca y negra brotaron girando en vórtice desde las entrañas de aquella nada, asemejándose a los pilares primordiales del universo: simples, diáfanas, pero encerrando en su seno transformaciones inconmensurables. Cuando el espíritu alcanza la comunión mística, forma y color carecen de ataduras fijas; ¡un solo Dao es capaz de engendrar miríadas de fenómenos! ¡El Dao es infinito, la Ley no tiene límites! Refinamiento de Qi, Establecimiento de la Fundación, Núcleo Dorado... Sortilegios, poderes sobrenaturales... ¡El Sendero Inmortal! Términos arcanos de imposible comprensión, legajos de información inefable cargados de un misticismo primordial comenzaron a verterse en su mente. Sus procesos cognitivos se ralentizaron hasta la parálisis; la voluntad individual del sujeto resultaba insignificante ante semejante marea cognoscitiva y quedó arrasada en una fracción de instante. ¡En su alma solo prevaleció un único pensamiento! ¡Libertad absoluta y desapego terrenal, la verdad suprema del Sendero Inmortal! En medio de aquel éxtasis alucinatorio, pareció divisar su propia figura... Dominando los vientos y cabalgando el éter cósmico, surcando la inmensidad del firmamento, empuñando una autoridad suprema y primordial donde la vida, la muerte y la creación universal dependían de un mero pensamiento. Su cuerpo entero comenzó a temblar de manera incontrolable. La conmoción febril de haber contemplado la 'verdad absoluta', el gozo supremo de haber alcanzado el 'Sendero Inmortal'. "¡Lyle! ¡¿Lyle?!" Un clamor angustiado resonó desde los confines más hondos de su espíritu, asemejándose a una piedra arrojada sobre la calma de un lago, devolviéndole apenas una pizca de lucidez. Pero no fue más que un vestigio efímero. "¿Qué te ocurre? ¡¿Qué es lo que estás viendo?!", continuaba interrogando aquella voz con desesperación. "He contemplado... el Sendero Inmortal", respondió Lyle con voz hueca y mirada extraviada. ¡El Sendero Inmortal es la verdad suprema! ¡El Sendero Inmortal es el único camino! En el vacío parecía resonar una presencia incognoscible: a veces clamando con bramidos ensordecedores, a veces susurrando con una cadencia hipnótica; alternando entre la bravura más salvaje y la dulzura más sinuosa. Era la convergencia armónica de incontables millones de voces. ¡Escucharla permitía desentrañar los principios supremos del Sendero Inmortal! Un efluvio de misterioso encanto taoísta comenzó a fluir, canalizándose a través del nexo anímico de Lyle en dirección a quien intentaba comunicarse con él. "¿Sendero Inmortal...?", murmuró la presencia del otro lado, repitiendo el término con tono cargado de desconcierto. No obstante, quizá porque el influjo de aquel misterio aún era incipiente, la otra parte reaccionó casi de inmediato. "¡Maldición! ¡Es contaminación cognitiva! ¡Lyle, has sido contaminado por ese tal 'Sendero Inmortal'!" "¡No es posible! ¡Mi propio cuerpo ha comenzado a sufrir aberraciones y mutaciones morfológicas!" "¡Nooo! ¡No puedo permitirlo...! ¡Perdóname, Lyle!" La voz enlazada al alma de Lyle mutó de la alarma al pánico más visceral. Finalmente, al notar que la corrupción amenazaba con deformar su propia carne, el interlocutor cortó el vínculo mental sin contemplaciones. '¿Aberraciones?' '¿Mutaciones morfológicas?' Bajo el diluvio incesante de revelaciones arcanas del Sendero Inmortal, la capacidad analítica de Lyle operaba a un ritmo agónico. En medio de su aturdimiento, pareció distinguir su propio reflejo en la nada. Sus ojos albergaban pupilas dobles; en su entrecejo había brotado un ojo místico divino. La piel se había desprendido de la carne viva para transformarse en un manto de plumas azuladas que ondeaba al viento; su estructura craneal se hallaba deformada, desgarrando el cuero cabelludo en una protuberancia ósea de tono esmeralda pálido que se asemejaba a una corona de jade. Gotas densas de sangre escurrían desde las yemas de sus dedos, proyectándose sobre el fondo de aquel vacío eterno hasta delinear en el suelo un diagrama Taiji en tonos carmesí y negro. ¡Esta era la auténtica forma del Sendero Inmortal! Una chispa de revelación iluminó el interior de Lyle. 'Resulta que...' 'he sido contaminado por el conocimiento infinito del Sendero Inmortal.' "Yo..." Abrió la boca intentando articular palabra, pero de su garganta brotó una bocanada de Qi espiritual puro que se materializó en el aire en forma de inmaculados lotos blancos. ¡Manifestando la estampa del Sendero Inmortal, exteriorizando la verdad primordial de las leyes cósmicas, donde cada gesto y cada sonido encerraban fórmulas trascendentales! De no mediar una fuerza exterior, habría permanecido condenado a existir bajo esa aberrante fisonomía por el resto de la eternidad. Sin embargo... Glup, glup... Bajo el ropaje de plumas azuladas en que se había trocado su piel, algo vivo comenzó a revolverse y bullir con violencia. Un hálito lúgubre, frío y siniestro empezó a circular por su ser, entrando en colisión directa con la forma del Sendero Inmortal. De inmediato, la cresta ósea que deformaba su cráneo comenzó a retroceder, el plumaje volvió a adherirse a la carne transformándose en piel humana, e incluso las pupilas dobles de sus ojos amenazaron con fundirse nuevamente en una sola. No obstante... Aunque la jerarquía de aquella emanación gélida era sumamente elevada, la estructura mortal del cuerpo de Lyle resultó incapaz de soportar un conflicto de semejante magnitud. ¡Bum! El cuerpo entero de Lyle estalló de golpe en mil pedazos. Los jirones de carne y sangre que salieron despedidos fueron envueltos al instante por las llamas crepitantes del Fuego Primordial de la Creación, purificándose en delgadas volutas de Qi límpido que se disiparon en la nada. Al final, todo vestigio terrenal desapareció por completo, quedando únicamente dos esferas de un púrpura sombrío reposando en silencio sobre las danzantes llamaradas del fuego místico. \----- • Novela: 飞升错世界了怎么办? • Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World? • Autor: A Jiu Wei (阿玖未) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)

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¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 19

Estás leyendo el capítulo 19 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.