arrow_back

Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 808 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Br! ¡Brr! Cuando Ren se levantó de su asiento, el mundo comenzó a mostrar signos de colapso. Sus ojos alternaban entre el carmesí y un gris apagado mientras su cabello negro se volvía gradualmente blanco. "¿Tú... qué?" Jezebeth, también atónito por el repentino cambio, se levantó de su asiento y miró a Ren con expresión de desconcierto. "¿Por qué estás aquí? ¿Cómo es esto…?" Tartamudeaba mientras miraba fijamente a Ren. En ese momento, nada de lo que decía tenía sentido para él. Desde el momento en que se sentó con él, tuvo la certeza de que no estaba conversando con el Ren que conocía, sino con su otra versión. Su versión inferior. No debería haber estado aquí. Tras la marcha de Kevin, nada le impedía desaparecer sin dejar rastro. Entonces… Entonces, ¿por qué seguía aquí? ¿Qué has hecho? ¿Dónde está…? Era inusual que Jezabeth estuviera tan nervioso, pero la situación repentina le dificultaba expresarse con claridad. Su mente estaba inundada de preguntas, lo que le impedía terminar una frase. "Ajá…" Pero no era el líder de la raza demoníaca en vano. Tras un breve momento de desconcierto, recuperó la compostura y su mirada se volvió gélida. "Respóndeme a esto…" Miró a su alrededor. “…Si eres tú quien está aquí, ¿significa eso que has absorbido a la otra versión de ti mismo? ¿Acaso sigue existiendo?” Jezabeth se aseguró de mirar directamente a Ren al hacer la pregunta. Quería saber la respuesta. No, necesitaba saber la respuesta. Había algo inquietante en la situación, y no le gustaba esa sensación. "¿Sigue existiendo?" Finalmente, Ren abrió la boca, dejando entrever una leve sonrisa, algo poco común en ella. "...Ya lo verás." Esa no era la respuesta que Jezabet esperaba. * * * "Bienvenidos al Pilar de la Gula." Una voz majestuosa resonó en el aire, extendiéndose sin fin y llegando a los oídos de todos los que se encontraban dentro de su alcance. "¿Qué está sucediendo?" "¿Dónde estoy?" Cuando las personas que acababan de materializarse en este mundo volvieron la cabeza hacia el cielo, la dirección de donde percibieron que provenía la voz, lo hicieron con expresiones de desconcierto en sus rostros. "¿Qué es este lugar... y qué está pasando?" "¿Esto... no estábamos hace poco en Immorra? ¿Cuándo llegamos aquí?" Una bola de color naranja intenso pendía baja en el horizonte, proyectando largas sombras que se retorcían en todas direcciones a través del páramo. Dentro de los confines del Pilar de la Gula se extendía un mundo desolado e inhabitable, con un suelo calcinado y agrietado que se extendía kilómetros en todas direcciones. La atmósfera estaba envuelta en una espesa bruma carmesí que dificultaba la visión más allá del horizonte y confería a todo un brillo inquietante. Los pocos árboles que quedaban se recortaban contra el cielo, con sus hojas marchitas y caídas desde hacía bastante tiempo. ¡Zas! ¡Zas! Grupos de demonios y monstruos emergieron de debajo de varias colinas rocosas. Sus formas retorcidas y nudosas se contorsionaban en la tenue luz del sol rojo, proyectando sombras inquietantes sobre el terreno accidentado. Al frente del grupo iba un demonio imponente, cuya piel ennegrecida ondulaba con músculos definidos mientras blandía una espada llameante y dentada. Sus ojos brillaban con una luz peligrosa, y de sus fauces gruñendo goteaba saliva mientras escudriñaba el paisaje circundante. Junto al demonio, una manada de bestias repugnantes, parecidas a lobos, salió de la colina a toda prisa, mostrando sus afiladas garras y dientes puntiagudos por el hambre. Su pelaje estaba enmarañado y grasiento, y sus ojos brillaban con una luz carmesí mientras escudriñaban con avidez el terreno bajo sus pies. Tras ellos, un grupo de criaturas aladas alzó el vuelo, proyectando sombras con sus alas coriáceas mientras sobrevolaban la zona. "¡Crack!" "¡Crack!" Sus chillidos llenaron el aire, y sus ojos brillaron al ver a la gente debajo de ellos mientras varios demonios aparecían a su lado. Las colinas temblaron cuando el demonio principal gritó y alzó su espada. "¡Ataque!" "¡Cuidado!" Un recién llegado gritó mientras blandía su espada contra el primer demonio que se abalanzó sobre él. "Te mataré... ¿eh?" Pero justo cuando se balanceó, notó algo extraño. ¡Zas! Su espada cortó el aire a una velocidad perceptible para una persona con visión normal. Parecía como si se moviera a cámara lenta todo el tiempo. "¿Quéeeee?" Todo comenzó a moverse a cámara lenta para él, y el peso de sus párpados se hizo cada vez más intenso. Su fuerza física se desvaneció repentinamente, y como resultado, avanzó tambaleándose inútilmente. ¡Crrrrr—! Fue un sonido débil, pero justo antes de exhalar su último aliento, sintió un rugido en el estómago. ¡Golpear! No era el único en esa situación. Muchos otros intentaron desenfundar sus armas, pero por alguna razón, la tarea les resultaba cada vez más ardua. Era como si todo su cuerpo hubiera perdido toda la energía, y lo que la reemplazaba era un hambre insaciable. ¡Fshhh! ¡Fshhh! ¡Fshhh! La sangre brotó a borbotones sobre el suelo mientras los demonios desgarraban sus cuerpos en dos con sus garras y mutilaban todo lo demás en la zona. Mientras la sangre seguía acumulándose en la tierra reseca, la situación no tardó en convertirse en una masacre unilateral. ¡Talón! Paa-! Gritó una voz presa del pánico, solo para morir poco después. Una mano emergió del otro lado de su cuerpo. ¡Clank! Sin embargo, no toda la esperanza estaba perdida. "Ukh." Algunos aún pudieron reaccionar a pesar de las terribles circunstancias y lograron detener el avance de los demonios. En concreto, un grupo de tres —un humano, un elfo y un orco— se acurrucaron juntos en uno de los rincones del terreno. Aunque la situación afectó a todos los miembros del grupo, pudieron defenderse de los ataques del demonio gracias al orco, que absorbió todos los golpes. ¡Clank!! "Khhh…" El orco, que estaba situado al frente, respiró hondo mientras seguía absorbiendo la andanada de ataques provenientes de cuatro demonios. ¡Xiu! ¡Xiu! ¡Xiu! Las flechas volaban como un torbellino tras él, empalando a los demonios que tenía delante, y el orco cargó hacia la derecha, donde tres grandes perros lo atacaban. Si aún no era obvio, los demonios no eran las únicas criaturas que aparecían en este mundo desconocido. También había monstruos presentes, y no tardaron en hacerse notar. "¡Huaar!" Eran aproximadamente del mismo tamaño que el orco, y tan pronto como atacaron, lo dominaron por completo con sus afiladas garras y dientes. "¡Argh!" Uno de los perros mordió al orco en el hombro, y un chorro de sangre verde brotó del suelo. Por si fuera poco, los otros dos perros atacaron sus piernas, y un crujido resonó en toda la zona. ¡Cr..Crack! El orco cayó de rodillas con un "¡Pum!", y la desesperación se reflejó en su rostro. "¡Uarkhh!" Cuando uno de los sabuesos abrió la boca, el orco vio su propia sangre goteando de sus enormes dientes. Fijó la mirada con intensidad en la escena, intentando formarse una idea de lo que creía que sería su última vista. Sin embargo, justo en ese momento, algo pasó zumbando a su lado y se oyeron varios golpes secos en el aire. ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! "¿Eh? ¿Qué pasó?" El orco se quedó atónito al encontrar a un ser humano frente a él cuando recobró el sentido. Llevaba una espada colgada al hombro y su larga cabellera oscura le caía por la espalda mientras se frotaba el estómago. "¿Por qué tengo tanta hambre de repente?... Mmm, normalmente nunca tengo tanta hambre, pero hoy tengo más hambre de lo normal... qué raro..." El grupo de cuatro recuperó rápidamente la compostura tras oír sus murmullos. Los cuatro sacaron de inmediato varias pociones y sus heridas sanaron. Estaban a punto de expresar su gratitud cuando se sobresaltaron al ver que las pupilas de sus ojos se habían dilatado repentinamente y adquirían un tono amarillo intenso. Entrecerró los ojos y una sonrisa pícara se dibujó en las comisuras de sus labios. "Mmm... Percibo una presencia poderosa cerca... Más fuerte que yo." El hombre dijo, relamiéndose los labios con lo que parecía ser anticipación. ¿Quizás sea el jefe supremo? Pero parece que ya están enfrascados en una batalla con varios oponentes fuertes. ¿De verdad me corresponde intervenir? Los cuatro intercambiaron una mirada preocupada. Este ser humano no parecía estar del todo cuerdo. El hombre pareció absorto en sus pensamientos por un instante, rascándose la nuca con expresión preocupada. Luego, golpeó bruscamente la palma de su mano con el puño y habló con tono decidido. "¡Al diablo, voy a entrar!" Desenvainó su espada. "No todos los días tengo la oportunidad de enfrentarme a alguien tan fuerte. Primero se lo pediré amablemente, y si se niega, simplemente lo noquearé... No todos los días se tiene la oportunidad de pelear contra alguien tan fuerte." Lo declaró, asintiendo con la cabeza con confianza. ¡Swoosh!! Sin mediar palabra, la figura humana se desdibujó y desapareció de la vista, dejando a los cuatro guerreros exhaustos por la batalla en un silencio atónito. Intercambiaron otra mirada y luego decidieron en silencio que era mejor no involucrarse con alguien que claramente había perdido la cabeza. Mientras el grupo de cuatro continuaba su batalla, no pudieron evitar preguntarse si él realmente haría lo que había dicho que haría. Era imposible que estuviera tan loco, ¿verdad?
Punto de Vista del Autor (Novela)

Continúa leyendo

Punto de Vista del Autor (Novela)

Capítulo 809

Siguiente Capítulo ›

Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 808

Estás leyendo el capítulo 808 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.