Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 809 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Haaa… Haa…"
En el seno de un gran bosque, se oyó el eco de dos respiraciones agitadas. Pertenecían a Hein y Ava, quienes llevaban corriendo lo que parecía una eternidad.
Les ardían los pulmones, les dolían las piernas y les latía el corazón tan fuerte que era un milagro que las criaturas que los perseguían no lo hubieran oído.
¡Por aquí!
Se encontraron en medio de un espeso bosque, con árboles que se alzaban imponentes sobre ellos y cuyas hojas ocultaban casi toda la luz del sol. Les costaba ver por dónde iban, pero no se atrevieron a aminorar el paso.
"¡Por aquí! ¡No, mierda! ¡Por aquí!"
La intensa lucha que habían librado momentos antes dejó daños visibles en la armadura de Hein en forma de grietas y abolladuras.
La ropa de Ava estaba hecha jirones y ensangrentada, y su cabello, un enmarañado desastre. Ambos estaban exhaustos, pero sabían que aún no podían parar.
"Mierda... hay demasiados..."
Hein murmuró, con la respiración entrecortada y jadeante.
"¿Dónde carajo estamos?"
Ava maldijo entre dientes; sentía las piernas como si fueran de plomo.
¡Crack! ¡Crack!
El susurro de las hojas con el viento los paralizó. Se volvieron y vieron a más de una docena de criaturas emergiendo de la maleza, con los ojos llameando de un hambre insaciable. La expresión de Ava y Hein se descompuso en ese instante.
¡Mierda, ya están aquí! ¡Corran, que yo detengo su primer ataque!
Hein gritó, con la voz cargada de desesperación.
¡Clank! ¡Clank! ¡Clank!
A pesar de su ansiedad, dio un paso adelante, y al hacerlo, su escudo se rompió en nueve pedazos separados que flotaron frente a él.
Un campo verde translúcido conectaba cada sección individual del escudo, y el resultado fue la formación de una barrera rectangular que cubría una gran parte del terreno que tenía delante.
¡Boom! ¡Boom!
"¡Urghh!"
Cuando las criaturas comenzaron su ataque, el escudo se sacudió violentamente. Hein sintió un sabor dulce en la garganta, pero apretó los dientes y retrajo el escudo.
Los fragmentos volvieron a él y se recompusieron por sí solos.
"Vamos."
Hein cambió de rumbo de inmediato y se dirigió directamente al bosque sin perder un segundo. Aunque Ava ya iba bastante por delante, la alcanzó enseguida.
¡Rugido!
¡Huarrr!
"¡Khiek!"
Las criaturas los perseguían, sus gruñidos y rugidos resonando en el bosque. Era una persecución implacable, y a pesar de sus esfuerzos, Ava y Hein luchaban por mantenerse a la cabeza.
"Haa... haaa... Esto es demasiado."
Ava se quejó, corriendo hacia adelante con todas sus fuerzas.
Llevaban varias horas haciéndolo, y a pesar de que tenían a su disposición varias pociones, ella notaba que sus fuerzas disminuían con bastante rapidez.
Ava empezaba a preocuparse por si lograrían salir con vida del bosque. Las criaturas no daban señales de detener su persecución.
Hein también comenzaba a sentir el peso de su situación.
Habían logrado repeler la primera oleada de ataques, pero sabían que más criaturas acechaban en las sombras, esperando para atacar.
Pero eso no era todo... Lo que realmente les complicaba la situación era el extraño olor que persistía en el aire.
Por alguna razón, notaron que su respiración se volvía cada vez más pesada debido a ello.
"Tenemos que seguir adelante."
Hein habló en voz baja para no llamar la atención.
"Tenemos que salir del bosque. Sea lo que sea que haya aquí, tenemos que alejarnos. Estamos jodidos si no salimos de aquí."
Ava asintió, con determinación reflejada en su rostro. Juntos, avanzaron a través del denso bosque, con los pies golpeando el suelo mientras corrían por sus vidas.
"Ava...haaa... ¿no puedes no usar tu flauta para nada?"
"¿Crees que estaría aquí r—"
Ava se detuvo a mitad de la frase y sus pies comenzaron a disminuir gradualmente la velocidad hasta detenerse por completo.
¿Eh? ¿Por qué estás...?
Lo mismo le ocurrió a Hein, que miró al frente y descubrió que su rostro, ya de por sí pálido, se había vuelto aún más pálido.
Tras humedecerse los labios, que se le habían secado, se volvió para mirar a Ava.
"Estamos jodidos, ¿verdad?"
Ava sonrió y asintió con la cabeza mientras miraba hacia adelante, donde había al menos una docena, y posiblemente incluso más, de demonios. Luego, disimuladamente, tragó saliva.
"Sí…"
Ella asintió, mientras su mirada recorría las bestias sobre las que estaban sentados los demonios.
Parecían lobos grandes, pero a diferencia de estos, tenían un aspecto mucho más amenazador y eran mucho más grandes. Poseían dientes y garras largas y afiladas, y su pelaje era de un gris oscuro o negro, enmarañado. Sus ojos eran amarillos y brillantes, lo que los hacía intimidantes a la vista.
No eran precisamente los lobos más guapos, pero… desde luego le parecían amenazantes.
"...Estamos totalmente jodidos."
"Estás bien."
En ese instante, una voz suave llegó a sus oídos, y ambos se quedaron paralizados. Al reconocer a quién pertenecía la voz, giraron la cabeza bruscamente hacia un lado y abrieron los ojos con sorpresa.
El color volvió a sus rostros, antes pálidos, y sus expresiones se iluminaron.
"¡Angélica!"
"¡Angélica!"
"Parece que ambos habéis mejorado mucho."
Angélica, con una leve sonrisa en el rostro, se quedó detrás de ellos y los observó. Hacía tiempo que no los veía, y ambos parecían más fuertes que la última vez.
"...Tuvimos mucho tiempo para mejorar."
Hein se rascó la nuca y, al fin, exhaló. No lograba percibir la fuerza de Angélica, pero notaba que era más fuerte que la última vez que la había visto.
Y lo que es más importante, ella era indudablemente más poderosa que los demonios que los perseguían.
"¿Joven matriarca?"
Los demonios que los habían rodeado se detuvieron bruscamente y miraron a Angélica con expresiones de desconcierto en sus rostros.
"¿Joven matriarca?"
Ava y Hein intercambiaron miradas tras oír el título de Angélica. En ese momento les surgieron muchas preguntas, pero decidieron expresarlas más tarde.
No estaban en condiciones de hablar.
"¡Atrás ustedes dos!"
Pero justo cuando se disponían a luchar, Angélica intervino rápidamente y los detuvo en seco dando un paso al frente. Miró fijamente a los demonios que tenía delante, y una expresión de perplejidad cruzó brevemente su rostro.
"Haa…"
Dejando escapar un suspiro, extendió la mano hacia adelante.
Casi instantáneamente, una energía demoníaca brotó de todo su cuerpo y envolvió el espacio en el que se encontraban.
"¿Joven matriarca?"
¿Qué estás haciendo, joven matriarca?
Los demonios quedaron en estado de shock como resultado de las acciones de Angélica, y justo cuando comenzaban a comprender lo que acababa de suceder, Angélica inclinó la cabeza y se disculpó.
"Lo siento, pero renuncié a ese título hace mucho tiempo."
¡Cr..Crack!
El espacio que rodeaba a los demonios se fracturó, y antes de que los demonios tuvieran siquiera la oportunidad de defenderse, el espacio los engulló por completo y sus figuras desaparecieron totalmente.
"…"
En el momento en que desaparecieron, la zona quedó en silencio, y cuando Angélica giró la cabeza para mirar a su alrededor, vio a Hein y Ava mirándola con incredulidad.
"Tú…"
Hein fue el primero en hablar, y mientras lo hacía, su mirada iba y venía entre la mano de ella y el lugar donde antes habían estado los demonios.
"¿...Cuándo te volviste tan fuerte?"
El poder que ella les demostró en ese momento los impactó profundamente.
Después de pasar cinco años en Immorra, inicialmente creían que estarían más cerca del poder de Angélica, pero no parecía ser así en absoluto.
De hecho, parecía que los había superado en todos los sentidos posibles en tan solo unos pocos años.
¿Qué había sucedido exactamente?
"Le das demasiadas vueltas. No he mejorado tanto como crees. De hecho, tu progreso es mucho mayor que el mío."
Angélica sonrió, observando sus reacciones. Al extender la mano, aparecieron dos contratos flotantes frente a ella, y le entregó uno a Ava y el otro a Hein.
"Toma, aquí los tienes."
"¿Qué es esto?"
"Contratos con el diablo."
Angélica respondió con tono claro y directo. Antes de que Hein y Ava pudieran expresar su sorpresa, continuó.
"Estoy seguro de que ya lo sabes, pero el lugar en el que te encuentras actualmente limita tus capacidades."
El mundo contenido dentro de los Pilares estaba casi completamente desprovisto de maná y rebosante de energía demoníaca. En consecuencia, resultaba extremadamente difícil para los seres que no podían controlar la energía demoníaca recuperar su maná una vez agotado.
"Me sorprende bastante que ustedes dos hayan podido aguantar tanto tiempo, pero por la forma en que se miran ahora mismo, es obvio que les está costando mucho mantener la compostura."
Sus rostros y sus respiraciones lo decían todo.
Si no hubiera llegado a tiempo, temía que ninguno de los dos lo hubiera logrado, y tal vez incluso…
No se atrevía a pensar en tal escenario.
Por suerte, gracias a su posición, pudo observar lo que sucedía dentro de la torre y, como resultado, pudo encontrarlos con bastante rapidez.
"Estáis dentro de lo que se llama el Pilar de la Lujuria, y dentro de él, nuestros poderes se ven potenciados. La razón por la que parece que he mejorado tanto se debe a las propiedades del pilar, y si vosotros dos firmáis el contrato, ya no estaréis limitados por las restricciones del pilar."
Bajó la cabeza y se quedó mirando los dos contratos, esbozando una sonrisa en su rostro frío.
"De hecho, ambos notaréis que vuestra fuerza aumenta una vez que firméis el contrato, así que…"
Angélica les entregó el contrato a ambos.
"...Fírmalos."

Continúa leyendo
Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 810
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 809
Estás leyendo el capítulo 809 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.