Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 807 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ren estaba sentado frente a las proyecciones y, mientras las miraba, su mirada se movía a su alrededor, hacia las diversas proyecciones que tenía al lado.
Las palabras “¿El Pilar de la Ira?” escaparon de sus labios mientras los vagos recuerdos de lo ocurrido momentos antes comenzaban a aflorar en su mente. Poco a poco, fue armando el rompecabezas y llegó a una comprensión repentina.
'Así que eso era lo que eran esas cosas.'
Al girar la cabeza, Ren se encontró con la sonrisa maliciosa de Jezebeth. La mirada de Jezebeth parecía oscilar entre las proyecciones y Ren, como si intentara calibrar su reacción.
"¿Qué opinas?"
Jezabeth preguntó, con tono ligero pero mirada seria.
Ren frunció el ceño, reflexionando sobre la situación. Era evidente que Jezebeth tenía un plan y que llevaba tiempo trabajando en él.
"Parece que ya te has hecho una idea de la situación."
Jezebeth comentó, claramente divertida por su vacilación. Luego comenzó a explicar, con palabras que fluían con naturalidad.
Como ya dije… podéis ocultármelas, pero no podéis impedir que las traiga a mí. Con los años, mi dominio de las leyes ha progresado hasta el punto de que finalmente puedo sentir los registros.
Jezabet extendió la mano como si intentara alcanzar algo que estaba justo fuera de su alcance.
—Puedo sentirlos —murmuró—. Están tan cerca, y a la vez tan lejos, y…
Ren bajó la cabeza y sintió la mirada de Jezabeth. La intensidad de su mirada lo incomodó.
"Eres el último eslabón para ayudarme a alcanzar esa meta."
Jezabeth murmuró, con palabras lentas y deliberadas.
Siempre y cuando matara a Ren y absorbiera todos sus poderes, finalmente podría dar ese último paso y hacerse con los registros.
Tras la desaparición de los Protectores y la recolección de todos los fragmentos, él era el último obstáculo que se interponía en su camino para alcanzar su objetivo.
Él tenía que morir.
"Los Pilares son algo que he diseñado a lo largo de las últimas regresiones. Les he dedicado bastante tiempo a su desarrollo. Su función es bastante simple: crean una dimensión de bolsillo donde todos los demonios que se encuentran dentro ven amplificadas sus habilidades."
Jezabethe señaló las proyecciones con su mano larga y delgada.
"Como habéis visto, hay siete pilares en total. Cada uno representa uno de los pecados y amplifica sus poderes hasta el punto de que incluso yo me estremezco ante los resultados…"
La sonrisa de Jezebeth se ensanchó y se reclinó en su silla. Tomó un sorbo de té y miró a Ren con expresión relajada.
¿Cuánto tiempo crees que podrán sobrevivir en un lugar así? ¿Una hora? ¿Dos horas? ¿Tres horas? ¿Un día? ¿Una semana? ¿O tal vez incluso un mes?... ¿De verdad crees que tienen la capacidad de derrotarlos?
La decepción de Jezebeth se vio agravada por el hecho de que la expresión de Ren no cambió mientras miraba las proyecciones frente a él.
Esto no era lo que Jezabet tenía en mente al imaginar la situación actual.
"Sabes…"
Dejó la taza de té sobre la mesa.
"Cuanto más hablo contigo, más siento que estoy hablando con él. Supongo que, desde la última vez que nos vimos, habrá hecho bastante para que seas como eres... Tengo que decir que estoy impresionada."
Los ojos de Jezabet se entrecerraron repentinamente.
"Aun así... me gustaría que escucharas mi propuesta."
De repente, la voz de Jezabeth cambió por completo. Aunque tenue, un eco perduró en su voz, y el entorno se quedó en silencio.
"Ahora que Kevin se ha ido, ya no necesitas matarme."
Si en el pasado Ren no tuvo más remedio que derrotar a Jezabeth para liberarse de sus desafortunadas circunstancias, esta vez las cosas eran muy diferentes.
Ren ya no necesitaba matar a Jezabeth para liberarse de su sufrimiento.
"A estas alturas ya deberías saber cuál es mi objetivo. Quiero los discos y haré todo lo que esté en mi mano para conseguirlos."
Jezabeth giró la cabeza para mirar a Ren.
"...Es una lástima, pero para que eso suceda, necesito que mueras."
Sus palabras carecían de emoción mientras miraba a Ren. La situación era simple. Para acceder a los Registros, necesitaba apoderarse de los poderes que aún permanecían en Ren.
Siempre y cuando lograra acceder a esos poderes, finalmente se haría con los registros y, en cierto modo, controlaría el universo entero. Controlar el universo no era exactamente su objetivo, pero era un añadido interesante.
Dicho esto…
Para que Ren pudiera acceder a esos poderes, tenía que morir.
Era la única manera.
"Mientras tú mueras, podré encontrar las respuestas que busco y finalmente liberarme de este largo juego nuestro."
Jezabet giró la cabeza hacia las proyecciones que los rodeaban.
Había miles de imágenes en ellas, y cada una era más inquietante que la anterior. Representaban a numerosos humanos y miembros de otras razas enfrascados en una feroz batalla contra legiones de demonios y monstruos del Reino Demoníaco.
Estaban armados con espadas y escudos, pero las criaturas de otro mundo que los rodeaban eran más poderosas de lo que sus armas jamás podrían ser.
… No parecía que fueran a durar mucho.
Jezebeth apartó la mirada de las proyecciones y volvió a mirar a Ren.
"Aquí está la propuesta..."
Alzó la mano y señaló directamente a Ren.
"Suicídate y entrégame tus poderes, y a cambio, acabaré con todo esto de una vez por todas."
Jezabet chasqueó los labios.
"No les haré daño a ninguno, ni siquiera a uno solo. Si te suicidas ahora mismo, en este preciso instante, te prometo que no les haré daño a ninguno de esos seres humanos; de hecho, haré todo lo que esté en mi mano para que sus vidas sean lo más cómodas posible."
"…"
Las palabras de Jezabeth no tuvieron mucho efecto en Ren.
Tomó la taza de té de la mesa en silencio, bebió tranquilamente y lanzó una mirada indiferente en dirección a Jezabeth.
¿No es suficiente?
El comportamiento de Ren dejó algo perplejo a Jezebeth, pero no le sorprendió del todo. Siempre había sido así, y ya estaba acostumbrado.
Aún así…
Estaba preparado.
"Parece que esto no es suficiente para convencerte."
De repente, Jezabeth giró la cabeza y extendió la mano. El mundo a su alrededor comenzó a distorsionarse, y de pronto, una figura delgada emergió de él. Era de baja estatura y llevaba una máscara blanca.
Lo primero que llamó la atención de Ren fue un par de llamativos ojos verdes. De repente, el hombro de Ren tembló, y Jezebeth lo notó.
Sonrió levemente.
"¿Por qué no te quitas la máscara y le muestras quién eres?"
Siguiendo las instrucciones de Jezabeth, la figura que estaba frente a Ren acercó lentamente sus manos a su rostro.
Con un movimiento deliberado, casi teatral, se quitaron la máscara, dejando al descubierto los rasgos de un joven de cabello negro y penetrantes ojos verdes.
La figura permaneció allí un instante, observando en silencio a Ren mientras sus miradas se cruzaban. Se palpaba la tensión en el aire, como si ambos esperaran a que el otro hiciera algún movimiento.
La expresión de Ren, hasta entonces imperturbable, comenzó a mostrar signos de cambio. Su cuerpo tembló repentinamente, delatando las emociones que tanto se había esforzado por ocultar.
"Hola, Ren."
PequeñaSerpiente finalmente habló, y el cuerpo de Ren dejó de temblar. Cerró los ojos y permaneció sentado donde estaba, completamente inmóvil.
"Parece que todavía estás intentando mantener la compostura."
Jezebeth quedó sumamente impresionada por la compostura que Ren demostraba ante él.
Desde su familia y amigos atrapados en las columnas hasta la persona que antes creía muerta... Si Jezebeth hubiera estado en la posición de Ren, creía que no habría podido mantener la compostura.
Quedó muy impresionado…
Pero ahí quedó todo.
"Ukh."
Al extender la mano, el cuerpo de PequeñaSerpiente voló en su dirección y su mano se aferró a su garganta.
PequeñaSerpiente dejó escapar un gemido visible y su expresión se contrajo por el dolor. Parecía que quería decir muchas cosas en ese momento, pero Jezebeth se lo impidió.
Jezabeth miró a Ren, cuyos ojos seguían cerrados.
"No creo que tenga que explicártelo con pelos y señales. Elige. Suicídate o él morirá. Y no solo él, los demás morirán también por esa estúpida decisión tuya."
Sus palabras no sonaron como una amenaza, sino más bien como una orden, e inmediatamente después, la expresión de Jezabet pasó de una de ociosa a una de absoluta seriedad.
Era una mirada fría, drásticamente diferente a la que solía tener.
"Estoy cansado de estos juegos. Es hora de que pongamos fin a esto... así que elige. Elige cómo quieres que termine nuestro juego."
¡Zas! ¡Zas!
En cuanto terminó de hablar, un fuerte viento azotó la zona, haciendo que la hierba y los árboles se mecieran violentamente. La expresión de Ren quedó oculta por su cabello, que se arremolinaba descontroladamente alrededor de su rostro.
"Aquí hay un malentendido."
Las palabras de Ren resonaron de repente por toda la zona. El mundo a su alrededor empezó a perder color, y la pigmentación de su cabello comenzó a desvanecerse.
Ren alzó lentamente la cabeza y abrió los ojos, dejando al descubierto un par de pupilas carmesí. Eran sorprendentemente parecidas a las de Jezabeth.
"...Tu malentendido comenzó en el momento en que creíste estar hablando con el bondadoso Ren. Tu presentimiento inicial era correcto."
Se giró para mirar a PequeñaSerpiente y las proyecciones.
"Lo que les pase... no es asunto mío."

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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 807
Estás leyendo el capítulo 807 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.