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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 499 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¿Ha comenzado la ilusión? Fue la única conclusión a la que pude llegar mientras contemplaba el horizonte. Carnicería. Si tuviera que describir lo que estaba viendo en una sola palabra, sería "carnicería". Grandes grietas salpicaban el cielo teñido de escarlata. De ellas surgía un mar de criaturas que se empujaban unas a otras, observando con avidez lo que había debajo, con una mirada insaciable y maliciosa. Los edificios comenzaron a derrumbarse, mientras los gritos resonaban por todas partes. El sonido estridente e irritante de las sirenas quedó ahogado por las aterradoras explosiones que se producían en toda la ciudad. "Este..." ¿Qué está sucediendo? Contemplando la escena desde lo alto del edificio, me quedé sin palabras. Un olor acre impregnaba el ambiente. Al final, logré murmurar. "Este lugar me resulta familiar..." Sin duda, ya había visto este lugar antes. Pero debido a su estado actual, me resultó difícil precisar dónde se encontraba exactamente. Aparté la vista de la ciudad, agité la mano en el aire y me di cuenta de que hacía un calor sofocante. El sudor me corría por la cara y me costaba respirar. 'Qué poderosa ilusión.' Pensé. Apretando y aflojando los puños, me quedé atónito ante la increíble sensación de realismo que me rodeaba. Lo que más me impactó de la ilusión fue poder sentir con todos mis sentidos. A través de mis sentidos del tacto, el olfato, la vista, el oído y el gusto. Todo a mi alrededor se sentía exactamente igual que en el mundo real. "Huuu..." Fijé la mirada en la ciudad que se extendía a mis pies y respiré hondo para despejar la mente. "Está bien." Una vez que me tranquilicé, di un paso adelante y mi ropa y mi cabello se alzaron con el viento. Un fuerte soplo de viento llegó a mis oídos; similar a la estática de soplar en un micrófono, acompañado además de un sonido como de papel proveniente de mi ropa al ondear. ¡Bang! Al chocar contra los grupos, se formaron minúsculas grietas en el área bajo mis pies. Tras sacudirme la ropa, eché un vistazo a mi alrededor. "Qué extraño..." La gente seguía corriendo por la ciudad, luchando desesperadamente por sobrevivir. Sin embargo, nadie pareció percatarse de mi presencia. Fue entonces cuando me percaté de que un hombre de baja estatura corría hacia mí. "¡Cuidado!" Lo advertí. A pesar de mis palabras, el hombre siguió corriendo. Me alarmé. ¿No me ve? "¿Eh?" La respuesta a mi pregunta fue inmediata. Un instante después de que mis palabras se desvanecieran, el hombre atravesó mi cuerpo. Al pasar, giré la cabeza para ver su espalda desaparecer antes de mirar mis manos. Al bajar el cuerpo, toqué el suelo. Al sentir la superficie áspera y granulada del camino, fruncí lentamente el ceño. Poco a poco, llegué a una conclusión. "Solo puedo tocar cosas que no tienen vida." Para comprobar esta teoría, me acerqué a otro peatón que corría, y al igual que la primera vez, pasó corriendo directamente a través de mi cuerpo. Esto confirmó mi teoría. No podía tocar a los seres vivos. "¿Dónde estoy?" Aunque me pareció extraño, decidí centrarme en otras cosas. Miré a mi alrededor e intenté orientarme mejor. Por un segundo casi olvidé que estaba dentro de una ilusión. "¿Hm?" Fue entonces cuando me di cuenta de algo. Avanzando con cuidado entre los escombros que cubrían las calles, llegué a una pequeña intersección. "Este lugar..." [Calle Avenida, 17N] Era el nombre de una calle que no quedaba muy lejos de mi casa. La calle donde vivía antes de que Amanda mudara a mis padres. Por curiosidad, decidí echar un vistazo. En ese momento, todavía no tenía claro cuál era el objetivo de la ilusión, pero podía percibir que el tiempo aquí transcurría más lentamente que en la realidad. El verdadero objetivo de ir a mi antigua casa era averiguar si existía alguna irregularidad en este mundo. Como no tenía ni idea de cómo salir de esta ilusión, esto fue todo lo que pude hacer. ...y, la verdad es que no sabría explicarlo. Pero. Sentí una extraña e inexplicable sensación en mi interior que me decía que fuera allí. Me puse más alerta cuando me di cuenta de esto. ¿Formaba parte esto de la ilusión? "Hace tiempo que no venía por aquí." Tardé unos cinco minutos en llegar a mi antigua casa, y cuando la contemplé desde debajo de los escalones, sentí que una pequeña parte de mí se removía. Puede que no haya pasado mucho tiempo en esta casa, pero aún así me resultaba nostálgica. Si había algo que diferenciaba esta casa de la que recordaba, era el hecho de que una parte estaba dañada. Sin embargo, los daños no fueron de gran magnitud. "¿Qué estoy haciendo?" Apretando la mano con fuerza, subí las escaleras y agarré el pomo metálico de la puerta. Sintiendo la frialdad del pomo, lo giré y abrí la puerta. ¡Clank! El mismo aroma hogareño de antaño. La misma pared que estaba repleta de fotos mías y de mi familia. Sin duda, este lugar era mi hogar. Crack- Crack- Al dar un paso adelante, el suelo de madera empezó a crujir bajo mis pies. Era típico de una casa antigua, sobre todo de una que parecía haber pasado por tiempos difíciles. "Es lo mismo." Mirando las fotos en las paredes, me doy cuenta de que todo seguía igual que la última vez que las vi. La casa estaba un poco deteriorada y las ventanas rotas, pero seguía igual que antes. No hubo nada fuera de lo común. "Extraño..." ¿Cómo fueron capaces los demonios de crear una ilusión tan detallada? "Khhh..khhh.." Fue entonces cuando oí un sollozo ahogado que venía de la distancia. Inmediatamente giré la cabeza en esa dirección. "¿Quien?" Me alarmé al instante. ¿Formaba parte esto de la ilusión? Levantando los talones, me acerqué de puntillas hacia donde provenían los sollozos. Quería hacer el menor ruido posible. No estoy seguro de si fue una buena idea o no. Deteniéndome justo antes del marco de la puerta que daba al salón, incliné cuidadosamente mi cuerpo para vislumbrar lo que estaba sucediendo. "Qué..." Mi cuerpo se puso rígido. Al vislumbrar lo que había detrás del marco de la puerta, mi cuerpo se detuvo. "Mamá...Papá...Nola..." Una voz débil y frágil resonó por toda la casa vacía. Arrodillado, tras tres figuras conocidas, un hombre se inclinaba sobre ellas y lloraba desconsoladamente. Su cuerpo temblaba sin cesar y, aunque oculto, su tez lucía especialmente pálida y demacrada. Era evidente que la cifra llevaba más de un día circulando por la mañana. La escena era verdaderamente desgarradora. 'Todo esto es una ilusión.' Por supuesto, logré reconocer a la persona que sollozaba. ¿Quién más podía ser sino yo? Mordiéndome los labios, giré la cabeza. A pesar de saber que todo era una ilusión, las imágenes de mi familia tendida en el suelo, muerta, seguían repitiéndose en mi mente. Un dolor agudo e inexplicable me atravesó el corazón, obligándome a apartar la mirada. "Mierda..." Al final, juré. Apretando los dientes y los puños, me tranquilicé. ¡Contrólate! ¡Estás haciendo exactamente lo que quieren los demonios! Como si yo se lo fuera a permitir. ¡Paf! Me di una bofetada en la cara para alejar cualquier pensamiento que me distrajera. Respiré hondo, cerré los ojos y empecé a caminar, encorvada como una tabla. Tras deliberar un poco, llegué a una conclusión. Dado que se trata de una ilusión que probablemente apunta a mis puntos débiles, debería deshacerme de ellos para liberarme. Al extender la mano, una espada se materializó en mi palma. Sujetándola con firmeza, comencé a desenvainarla lentamente. Una vez que desenvainé la espada, me quedé mirando su afilado y brillante cuerpo en el que podía ver mi reflejo. Contemplando mi reflejo en la espada, alcé mi espada. "Huuu..." Volví a respirar. Exhalando lentamente, fui flexionando gradualmente mis músculos y me preparé para atacar con fuerza. "Esperar..." Al detenerme, sentí una mano que me agarraba del hombro. ¡ALAS! Por puro reflejo, giré rápidamente la cintura y ataqué en la dirección de donde provenía la voz. Pero al blandir mi espada, no encontró resistencia alguna, simplemente cortó el aire. "Guau." Una voz sorprendida resonó. Al levantar la vista, mis ojos se encontraron con una figura que me resultaba demasiado familiar. Inesperadamente, a pesar de haberme atacado, la figura no dirigió su atención hacia mí, sino hacia la versión ilusoria de mí mismo. ¿Qué sientes? Preguntó. Su voz era la misma de siempre: inexpresiva y fría. Fruncí el ceño. "¿De qué estás hablando?" "No te hagas el tonto. Te pregunté..." Alzó la mano y señaló con el dedo en dirección a la versión ilusoria de sí mismo. ¿Qué opinas de lo que estás viendo? ¿Sientes algo en absoluto? "No." "...¿Oh?" La otra entidad sonrió. "No te creo." Antes de que pudiera hablar, dio un paso adelante y de repente me puso la palma de la mano en la espalda. "...¿Qué tal si lo sientes tú mismo?" "¿Qué—" Antes incluso de que tuviera la oportunidad de responder, el mundo a mi alrededor se distorsionó y perdí la consciencia. Dolor. Un dolor inconmensurable que no podía describir consumía todo mi cuerpo. Era un tipo de dolor diferente. Uno drásticamente diferente a aquellos momentos en que casi me incineraron el alma, me quemaron el cuerpo hasta hacerlo pedazos y experimentaron conmigo. Fue un dolor distinto, pero un dolor que jamás le deseé a nadie que sufriera. "Ja... ja..." Me costaba incluso respirar. No podía abrir la boca. Cada acción, ya fuera respirar, pensar o cualquier cosa que requiriera energía, me parecía extenuante en ese momento. Lentamente, coloqué mi mano sobre mi corazón y apreté mi ropa. "Duele..." Al abrir los ojos, vi los rostros de mis padres, sin rastro de vida. El dolor se intensificó. "Haaaaa..." Dejé escapar un grito desgarrador. El dolor. Fue abrumador. Deseaba que terminara. En medio de mis gritos, una voz resonó a mis espaldas. "Duele, ¿verdad?" Quise responder, pero no pude. Sentí las lágrimas resbalar por mis mejillas. A pesar de todo, continuó hablando. "Perder a las personas que tanto amas duele, ¿verdad?" ¿A dónde quería llegar? Su forma enigmática de hablar me irritaba. ¿Cómo te sentirías si sintieras el mismo dolor que experimentas ahora, una y otra vez? ¿En un ciclo interminable que nunca terminará? Giré lentamente la cabeza, antes de finalmente poder observar mejor a la otra entidad. Fue entonces cuando me di cuenta. La otra entidad, con la que estaba demasiado familiarizado, me miró con una sonrisa en el rostro. Pero su sonrisa... La sonrisa en su rostro. No era normal. No, era una sonrisa desgarradora. Una sonrisa que parecía decir millones de palabras con una sola mirada. "Ah..." Finalmente pude abrir la boca. Retrocedí un poco, y mi mirada cambió. "No... puede ser..." La sonrisa del otro personaje se desvaneció un poco. Con la mirada baja, abrió la boca. "El dolor que sientes... es algo que conozco muy bien. Es algo de lo que no puedo deshacerme, por mucho que lo intente. Pero..." Hizo una pausa. Al levantar la cabeza, nuestras miradas finalmente se encontraron. A diferencia de ti, yo experimento este tipo de dolor a un nivel mucho más alto. Imagina ver morir a tu familia una y otra vez, sin poder hacer nada al respecto. No importa cuántas veces intentes cambiar el futuro inevitable, algo sucede y te obliga a experimentar el mismo dolor de nuevo. Y otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Cada una de sus palabras resonaba profundamente en mi cabeza. Podía sentir la tristeza y el desapego en su voz. De alguna manera, resonó profundamente con algo dentro de mí. Algo que quería rechazar con todo mi ser. "En algún momento. Cuando uno experimenta ese dolor una y otra vez, ¿qué crees que le pasará a esa persona?" Basta. ¿Crees que pueden seguir adelante? ¿Seguir adelante y continuar sometidos a este ciclo interminable de tortura, como si nada les hubiera pasado? ¡Basta ya, maldita sea! “...¿O crees que inevitablemente empezarán a perder todos los rasgos que los hacían humanos? ¿Perderán una parte de sí mismos?... y solo empezarán a pensar en cómo salir de este ciclo interminable, aunque eso signifique sacrificar lo que una vez apreciaron en el pasado.” ¡Deja de hablar, joder! "Cuando uno se ve llevado al límite, la muerte parece el lugar más reconfortante en el que uno querría estar..." Gritaba mentalmente sin cesar, pero en el fondo lo sabía. Sabía exactamente a qué se refería aquella figura. "Ren, ¿sabes por qué siempre digo que no soy tu enemigo?" No respondí. En mi interior, ya sabía la respuesta. "Es porque soy tú..." "khh..." Dejé escapar un sonido ahogado. Sentí que mi cuerpo se debilitaba y mi mente se quedó en blanco. Ya no podía entender nada. ¿La figura que yo creía mi enemiga, y que pensaba que intentaba matarme en cada oportunidad que tenía, era en realidad yo? ¿Qué sentido tenía eso? Quería negarlo, pero... Al reflexionar sobre el pasado, todo empezó a cobrar sentido poco a poco. Una imagen borrosa comenzó a formarse en mi mente. Al darme la vuelta, miré a mis padres. 'Imagínate ver morir a tu familia una y otra vez, sin poder hacer nada al respecto.' 'Estamos malditos.' Poco a poco las piezas comenzaron a encajar y la imagen empezó a cobrar cada vez más vida. "Mmm, parece que no nos queda mucho tiempo. Si esto sigue así, vas a morir." Bajó el cuerpo y me rodeó el cuello con el brazo; oí su susurro en mi oído. Delante de mí apareció una pequeña pantalla. En ella se mostraba mi figura, y en el lado opuesto a mí había otra figura que se dirigía rápidamente hacia mí. Fue entonces cuando comprendí algo. Si no hacía nada ahora, estaba muerto. "...Ya lo he dicho antes." Sus palabras eran suaves, pero nunca antes habían resonado con tanta fuerza en mi cabeza como ahora. "Aprovecha la indiferencia del monarca."
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 499

Estás leyendo el capítulo 499 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.