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Leer Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela) Capítulo 6 online gratis en español

Mira no gritó cuando vio a Grael entrar tras Nolan por la puerta trasera de la forja. Eso, quizás, decía más de ella que cualquier otra cosa que hubiera hecho hasta entonces. Se quedó inmóvil un segundo, con un martillo todavía en la mano, mirando a la criatura que ocupaba casi todo el marco de la puerta con su altura y su pelaje erizado, y luego miró a Nolan, cubierto de tierra y con un corte superficial en la ceja que no tenía antes de salir. —Voy a necesitar una explicación completa —dijo, con una calma que le costaba visiblemente sostener—. Pero primero: ¿eso va a comerse mis gallinas? Grael, para sorpresa de Nolan, fue quien respondió. —No como cosas que no me han hecho nada —gruñó, con ese mismo acento extraño que se acomodaba poco a poco en algo más parecido al idioma de Virelia—. Y menos delante de testigos que podrían usarlo en mi contra después. Mira parpadeó, y algo en la esquina de su boca se torció, no del todo en una sonrisa, pero cerca. —Bien. Supongo que eso es un sí a que se queden a cenar. Nolan le contó todo mientras Grael se mantenía apartado, cerca de la puerta, observando cada movimiento de Mira con la misma desconfianza calculadora con la que había mirado a los cazadores. Le habló de los tres hombres, del boceto de su rostro en el bolsillo de uno de ellos, del tirón en el pecho, más brusco esta vez, y de la criatura que había caído entre ellos sin pedir permiso para odiar a nadie en particular, incluido él. —Uno escapó —dijo Nolan, al final—. El que llevaba el papel. Mira dejó el martillo sobre la mesa con más fuerza de la necesaria. —Entonces esto ya no es un rumor que se apaga solo —dijo—. Ese hombre va a volver con más gente, o va a mandar la descripción a Cortevar directamente. De cualquier manera, Aldenar deja de ser un lugar seguro para ti. Probablemente ya lo era desde el día que la patrulla te vio la cara. Nolan sintió el peso de esa frase asentarse despacio, como algo que ya sabía pero no había querido nombrar en voz alta. Miró alrededor de la pequeña forja, el fuego, el banco donde había dormido las últimas semanas, la única cosa parecida a un hogar que había tenido desde el incendio, y sintió una punzada de pérdida anticipada que no esperaba sentir tan pronto otra vez. —No quiero que esto te traiga problemas a ti también —dijo, mirando a Mira—. Ya perdí suficiente por estar cerca de mí. No voy a arriesgarte a ti de la misma forma. —Eso no lo decides tú solo —respondió ella, sin dureza, pero sin dejar espacio para la discusión—. Yo decidí ayudarte la noche que te encontré, y sigo decidiendo ahora. Pero tienes razón en una cosa: quedarte aquí ya no es protegerme, es ponernos a los dos en la mira al mismo tiempo. Así que sí, deberías irte. No porque yo no quiera cargar con el riesgo, sino porque quedarte no cambia el riesgo, solo lo reparte peor. Grael, desde su rincón, soltó un sonido bajo que podría haber sido una risa o un gruñido de aprobación. —Habla con sentido, para ser humana —dijo. —Y tú hablas demasiado, para ser algo que hace un minuto amenazaba con no comerse mis gallinas —respondió Mira, sin inmutarse. Esa noche, mientras Nolan preparaba lo poco que tenía para el camino —una manta, algo de comida seca que Mira insistió en darle pese a sus protestas, un cuchillo pequeño que ella misma había forjado—, se encontró, sin proponérselo, guardando también un trozo de carbón apagado del fuego, envuelto en un paño, sin ninguna razón práctica para hacerlo. Lo notó recién cuando ya estaba en el fondo de su bolsa, y no se molestó en sacarlo. Grael observaba todo el proceso desde la puerta, sin ofrecer ayuda, hasta que Nolan terminó de atar el último nudo de su bolsa improvisada. —¿Por qué sigues aquí? —le preguntó Nolan, más curiosidad que reproche—. Podrías haberte ido después de la pelea. No te até a nada. —Eso creo yo también —respondió Grael, con una honestidad brutal que no parecía tener espacio para la mentira—. Pero cada vez que intento alejarme más de cierta distancia de ti, algo tira de mí hacia atrás, como una correa que no puedo ver. No sé si es tu poder, o el mío, o los dos atados juntos. Lo que sí sé es que prefiero decidir yo quedarme, a que ese tirón me arrastre de vuelta como a un animal domesticado. Era, a su manera retorcida, la explicación más cercana a lealtad que Grael había ofrecido hasta entonces. —Entonces nos vamos juntos —dijo Nolan, no como pregunta. —Nos vamos en la misma dirección —corrigió Grael, con los ojos amarillos fijos en algún punto del camino hacia el norte—. Todavía no he decidido si eso es lo mismo que "juntos". Mira los acompañó hasta el límite del pueblo antes del amanecer, con los brazos cruzados contra el frío y una expresión que se esforzaba visiblemente por no parecer preocupada. —Si necesitas volver, este lugar sigue siendo tan bueno como cualquier otro para eso —le dijo a Nolan, repitiendo casi las mismas palabras de la primera noche, cuando él todavía no podía sostenerse en pie sin ayuda. —Lo sé —respondió él, y por primera vez desde el incendio, sintió que lo decía con algo parecido a la certeza real, no solo con la esperanza de que fuera cierto. Caminaron hacia el norte con el sol todavía bajo, Grael unos pasos por delante, atento a cada sonido del camino, y Nolan cargando una bolsa demasiado ligera para todo lo que llevaba dentro: comida, un cuchillo pequeño, un trozo de carbón sin ningún uso práctico, y la certeza incómoda de que Aldenar había sido, después de todo, el primer lugar desde Kaeloth que se había sentido, aunque fuera un poco, como un hogar que dejaba atrás por elección y no por fuego.
Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela)

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Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela) Capítulo 6

Estás leyendo el capítulo 6 de Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela), un novela. Expulsado de un mundo consumido por la guerra, Nolan Vey llega a Virelia con dieciocho años, una familia que no pudo salvar y un poder que nadie más posee: puede invocar personas reales de otros mundos. Pero cada… Este capítulo tiene publicado el 14 de septiembre de 2026. Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela) tiene 40 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.