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Leer Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela) Capítulo 32 online gratis en español

El asentamiento apareció al tercer día, más pequeño que Aldenar, apenas un puñado de casas de madera alrededor de un molino de agua, pero suficiente para representar la primera prueba real de sus coartadas improvisadas. —Recuerden —dijo Nolan, deteniéndose antes de que la calle principal quedara a la vista—. Yo hablo. Ustedes solo confirman si alguien pregunta directamente. —¿Y si alguien pregunta algo que no sabemos responder? —dijo Roderic, ajustándose la capa que habían comprado en Nym para cubrir buena parte de su figura. —Entonces improvisamos —dijo Nolan, con más confianza de la que sentía—. Con suerte, nadie pregunta nada. Solo necesitamos comida, información sobre el camino, y salir de aquí sin que nadie recuerde nuestras caras con demasiado detalle. Grael gruñó desde donde caminaba, unos pasos atrás, con una cuerda floja atada al cuello más como gesto simbólico que como control real, sujeta por la mano de Nolan. —Voy a recordar esto por mucho tiempo —masculló, con un resentimiento que no se molestaba en disimular. —Piensa en ello como parte de tu leyenda personal —dijo Nolan, sin mucha simpatía—. "El lobo que una vez fingió ser manso." Suena intimidante, a su manera. —No suena intimidante. Suena humillante. —También puede ser las dos cosas. Ilvara, con la capucha bien calada y la mirada baja, caminaba en silencio junto a ellos, su palidez y las flores marchitas en el cabello ocultas lo suficiente como para no llamar la atención de inmediato, aunque Nolan notó, con cierta ansiedad, que cualquier mirada demasiado prolongada podría bastar para que alguien empezara a hacer preguntas incómodas. El mercado del pueblo era pequeño pero activo, con puestos de verduras, pan y herramientas atendidos por gente que apenas levantó la vista al verlos pasar, más interesada en sus propias transacciones que en cuatro forasteros más entre los que probablemente veían cada semana. Nolan se acercó a un puesto de pan, con las pocas monedas que le quedaban tras Nym, y consiguió, sin mayor incidente, comprar suficiente para dos días, además de una respuesta útil sobre el camino hacia el sur. —Los Yermos quedan a unos seis días de aquí, si el clima acompaña —dijo el vendedor, un hombre mayor con las manos cubiertas de harina—. Pero no es lugar para gente decente. Ahí solo van los que no tienen otro sitio al que ir. —Justo el tipo de lugar que buscamos —dijo Nolan, con una sonrisa que esperaba sonara despreocupada. El vendedor lo miró un momento de más, con una curiosidad que a Nolan no le gustó nada. —¿Y esa bestia? —preguntó, señalando a Grael con la barbilla—. No había visto una así por aquí. —La compré en Nym —dijo Nolan, sin dudar, recordando la práctica que habían ensayado—. Cara. Rara. Buena para cazar y para asustar a quien intente robarme en el camino. Grael, entendiendo la señal, soltó un gruñido bajo y amenazante, perfectamente calculado, que hizo retroceder al vendedor medio paso. —Bueno —dijo el hombre, ya menos interesado en seguir la conversación—, cuídese de los caminos después del atardecer, entonces. Y de esa cosa, ya que estamos. Se alejaron sin más incidentes, y Nolan soltó el aire que había estado conteniendo solo cuando ya habían dejado el puesto varios metros atrás. —Eso estuvo cerca —murmuró. —No estuvo cerca de nada —dijo Grael, todavía irritado—. Estuvo humillante. —Estuvo cerca de que nos reconociera como algo más que un comerciante con una mascota rara —corrigió Roderic, con más seriedad—. Que sea igual de incómodo no cambia que funcionó. El verdadero sobresalto llegó minutos después, cuando, al pasar cerca de la única posada del pueblo, Nolan alcanzó a ver, clavado en el poste de la entrada, un papel ya conocido: el boceto tosco de un rostro que se parecía demasiado al suyo, con una recompensa escrita debajo en letras apretadas. Se detuvo en seco, el corazón acelerándose de golpe. —No mires directamente —dijo Ilvara, con una calma que no reflejaba del todo la tensión de su voz, tomándolo suavemente del brazo para hacerlo seguir caminando—. Mirar demasiado tiempo algo así es lo que hace que la gente empiece a comparar caras. Nolan obedeció, con esfuerzo, manteniendo el paso normal pese a que cada instinto le pedía correr. —¿Vieron eso? —preguntó, en voz baja, en cuanto estuvieron lo bastante lejos. —Lo vi —confirmó Roderic—. El boceto es viejo, y malo. No se parece lo suficiente como para preocuparnos hoy. Pero significa que la búsqueda llegó más lejos de lo que esperábamos. —Entonces no nos quedamos aquí ni un minuto más de lo necesario —dijo Nolan, apretando el paso hacia el límite del pueblo. Salieron del asentamiento sin que nadie los detuviera, sin más incidentes que el corazón todavía acelerado de Nolan y la humillación persistente de Grael, y solo cuando el pueblo quedó completamente atrás, oculto tras la primera colina del camino, el grupo entero se permitió relajar los hombros al mismo tiempo. —Funcionó —dijo Nolan, con una mezcla de alivio y incredulidad—. De verdad funcionó. —Por ahora —dijo Roderic, siempre con los pies en la tierra—. Un pueblo es fácil. Cuantos más carteles como ese encontremos, más difícil será la próxima vez. Grael, finalmente libre de la cuerda simbólica, se la arrancó del cuello con un gesto brusco y la arrojó al suelo con desprecio. —La próxima vez que se te ocurra una idea así —le dijo a Nolan—, recuerda que tengo muy buena memoria para los favores que me debes. —Anotado —dijo Nolan, sin poder evitar una sonrisa cansada, mientras el grupo retomaba el camino hacia el sur, hacia los Yermos de Ceniza, con un pueblo menos entre ellos y la certeza incómoda de que el rostro de Nolan ya empezaba a viajar más rápido de lo que a cualquiera de ellos le hubiera gustado.
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Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela) Capítulo 32

Estás leyendo el capítulo 32 de Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela), un novela. Expulsado de un mundo consumido por la guerra, Nolan Vey llega a Virelia con dieciocho años, una familia que no pudo salvar y un poder que nadie más posee: puede invocar personas reales de otros mundos. Pero cada… Este capítulo tiene publicado el 3 de octubre de 2026. Puedo invocar héroes de otros mundos (Novela) tiene 40 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.