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Leer ¡Pick Me Up! Gacha Infinito (Novela) Capítulo 376 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Más Allá del Vacío (3) * * * La muchacha se inclina con una radiante sonrisa. “¡Yo soy Nihaku! ¡Vaya, es tan emocionante conocer a las personas de las que solo se había oído hablar, hermanas y hermanos!” Nihaku sonrió de oreja a oreja. El último refuerzo del Grupo 1. Así se completó, hasta el final, el sistema de cinco integrantes de Taonier: Siris. Yurnet. Lidygion. Muden. Nihaku. Al principio, los miembros del Grupo 1, de carácter muy marcado, eran sumamente obstinados y solían pelear y discutir sin cesar. “Si no me sigues, te quedas atrás.” Dijo el frío espadachín, Lidygion. “¿Vas a sacrificar a otro grupo para atacar?” “¿Qué quieres decir? Es una orden del Maestro.” “Seguro que hay una manera mejor de hacerlo.” “¿No es solo tu opinión?” Siris, que buscaba reducir al máximo el sacrificio de héroes, y Lidygion, que valoraba la eficiencia y la velocidad, se enfrentaban constantemente. Lo mismo ocurría con los demás integrantes. Incluso Yurnet, quien raramente expresaba sus ideas, y Nihaku, joven e inmaduro, se entrometían, haciendo que el Grupo 1 jamás tuviera paz. “¿Por qué, Yurnet, no dices nada?” “De todas formas, si hablara, seguro que no me harían caso.” “Ya veo. Aquella táctica de mago, que se esconde entre libros todo el día, no sirve de nada en combate real.” En los albores de la organización, cada uno exponía sus opiniones de forma muy incisiva. ‘¿Por qué actúan así?’ Pensó el muchacho. La respuesta se hizo evidente: era porque habían sufrido heridas. Hubo un tiempo en que todos pertenecían a grupos distintos y, tras intensas batallas, perdieron a compañeros y camaradas. ‘¿Será que han cerrado su corazón?’ Si al final iban a morir y desaparecer, era mejor no colaborar desde el principio; de ese modo, nadie se lastimaba. ‘Tampoco quieren revivir la herida de la pérdida.’ Por eso, evitan acercarse voluntariamente, no tratan de mezclarse, y se mantienen estrictamente separados. Solo el muchacho podía ver todo esto con claridad. Al carecer de corazón, lograba penetrar la psicología de los demás. Mientras observaba a sus compañeros discutir acaloradamente en la sala de reuniones, el muchacho pensó: ‘Ah, qué fastidio.’ Entonces se puso de pie y dijo: “¿Qué les parece si, estando aburridos, formamos un grupo de convivencia?” “……?” “Encendamos una fogata espectacular, asemos unos pinchos de pollo y compartamos nuestras historias del corazón. ¿O, al menos, recordemos viejas anécdotas?” “¿Estás demente?” “Yo estoy en mi sano juicio, ¿de verdad?” El muchacho sonrió y añadió: “¿O qué tal si en la misión nos peleamos entre nosotros hasta que todos muramos, discutiendo sobre quién tiene la razón?” “…….” “¿No es así, Siris?” Siris cerró los ojos. “Entendido. Deberíamos conocernos mejor.” “Vale, vale, yo los ayudaré, pero dejen de hacer tanto ruido.” Con el tiempo, bajo la coordinación del muchacho, las disputas en el Grupo 1 comenzaron a disiparse. Se estableció el sistema de misiones y la eficiencia en combate mejoró. ‘Ah, me tocó encargarme de esas tareas molestas,’ pensó el muchacho, quien se convirtió en mediador entre los miembros de fuerte personalidad. “Dile a Siris que, si sigue dando órdenes tan vagas, le diré que lo mate.” “Ah, Siris, Lidygion desea que tus instrucciones sean más claras.” “Dile a Lidygion: si vuelves a actuar solo, pediré al Maestro que te encierre.” “Ah, Lidygion, Siris quiere que te unas más a las acciones grupales.” ‘Yo soy como pegamento, que hace que lo que no se adhiere, se quede unido.’ Así medió el muchacho sus palabras, pensando: ‘¿Por qué hago esto?’ Quizás porque le compadecía la desdicha de aquellos que no podían encajar. “Siempre tienes que soportar tanto, Muden,” dijo alguien. “Sí, has sufrido mucho.” Finalmente, sin que el muchacho interviniera, el Grupo 1 tardó mucho en funcionar bien. “—Muden,” En ese momento, frente al muchacho apareció una muchacha. “¿Me recuerdas?” La muchacha era una de las miembros iniciales; actualmente trabajaba como cocinera en los pisos superiores. Hace mucho, en los inicios de Niflheim, ambos habían sido compañeros en el mismo grupo. “Perdona por llamarte cuando estás ocupado.” “¿Por qué?” “Simplemente, tenía curiosidad.” La muchacha preguntó cómo había llegado a ser tan fuerte, de qué modo había superado los límites de su talento. “Yo, aunque me siento a gusto como cocinera, en el fondo… quiero luchar. Quiero proteger a quienes amo con mi propia fuerza.” “Yo soy débil. Nunca pude ser fuerte,” explicó la muchacha, quien había intentado ser combatiente, pero fue descartada por falta de aptitud. “¿Crees que yo también podría llegar a ser como tú?” preguntó con un rostro severo, cargado de tensión. “¿Es lamentable?” “¿Eh?” “Es lamentable no poder ser fuerte.” “……sí.” La muchacha dijo: “Es muy triste ver cómo el sueño que debiste abandonar por tu debilidad se ha perdido.” En ese instante, el muchacho se sintió incapaz de comprender sus propias acciones—¿un impulso, quizás? “Te ayudaré.” “¡Gracias!” El muchacho llevó a la muchacha a Ruanan; para él, miembro del Grupo 1, tenía suficiente autoridad. “Si sigues entrenando aquí, ¿descubrirás el Karma?” “Así es.” “¿De verdad, basta con eso?” Las palabras son fáciles; solo hay que seguir clavando y blandiendo la lanza. Con el tiempo, el principio se comprende de forma natural. Así lo había aprendido él, y así pensaba—solo él lo creía. Cientos de años después, la muchacha observaba al muchacho con una expresión vacía. “… ¿Cómo...?” Su voz carecía de entonación. Con un rostro tan rígido como una muñeca, murmuró: “¿Có-mo se hace?” “Solo hay que dejar pasar el tiempo.” “No sé, no sé nada…” La voz, o mejor dicho, la imagen de aquella que fue la muchacha, murmuró: “¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Qué soy yo?” El muchacho la miró fijamente. “Mátame. Libérame, por favor.” “Si eso es lo que deseas.” “Lo siento, hazlo.” Sin dudar, el muchacho atravesó el corazón de la muchacha con su lanza. ‘¿Es eso lamentable?’ El cadáver se desintegró. El cuerpo de la muchacha se deshizo en pedazos y desapareció. ‘¿Esto es lamentable?’ Pero él no sintió nada. No sintió absolutamente nada. Nada cambió. Con el paso del tiempo, el muchacho prolongó su estancia en Ruanan, mientras Loki iniciaba una investigación seria sobre el Karma. “Siempre he deseado ser fuerte.” Acudieron unos cuantos. “Enséñame.” Llegaron enfermos consumidos por el deseo. “Dicen que usted, maestro, se hizo fuerte mediante un esfuerzo interminable. Yo quiero seguir ese ejemplo…” “Pero no es por el esfuerzo.” “¿Qué quiere decir…?” “No es el esfuerzo.” Cada día se presentaban más; la mayoría no pudo aguantar y se retiró. Los que quedaron eran enfermos, convencidos de que, si no se volvían fuertes, morirían. Eran enfermos del corazón, y sufrieron el mismo destino. “No podemos regresar. Si no nos hacemos fuertes.” Gritaban, suplicaban, “¡Mátanos, mátanos...!” Y así los mató. “Ya no puedo sentir nada…” Mató y volvió a matar. Loki no culpó al muchacho, pues comprendió que, en ese estado, se convertía en un espectro que asaltaba a los héroes cercanos. “Lo siento…” ¿Por qué? ¿Por qué todos mueren, y solo yo sigo intacto? ¿Será porque no tengo corazón? ¿O porque no soy humano? ‘¿Por qué vienen, sabiendo que van a morir?’ La fila no se detuvo; los héroes llegaban sin cesar. El muchacho mató y mató. “Regresa.” “No puedo regresar, maestro.” “Te voy a matar.” “No importa; debo ser fuerte.” No tiene sentido. Ni las amenazas ni la persuasión funcionan. No se detuvo hasta el final. Eran enfermos, consumidos por el deseo de volverse fuertes, hasta que incluso su cerebro parecía devorado. ‘Debo curarlos.’ El muchacho no comprendía por qué pensaba así, pero decidió intentarlo. Empezó a investigar el corazón, a indagar qué era lo que los empujaba hacia la muerte, qué era aquello que hacía que la mente provocara una lucha tan desesperada. ‘¿Quieren ser sanados?’ De vez en cuando, le venía a la mente la imagen de la muchacha, la imagen de ella mirándose a sí misma con ojos vacíos. ¿Será que la muerte de la muchacha fue, en verdad, lamentable? El muchacho se encerró en Ruanan, saliendo solo cuando había una razón especial. En Niflheim, su existencia fue olvidándose poco a poco. “—Muden, ¿tienes algún problema?” “No.” Negó con la cabeza. “¿Qué haces ahí? Seguro que no tienes nada importante.” “Nada en particular.” Negó. “Compañero, ¿acaso estás llevando a cabo alguna investigación interesante en solitario? Me gustaría que te unieras a mí también.” “Juega solo.” Mientras conversaban y se relacionaban sin problema con los miembros del Grupo 1, a veces resonaba en su mente: La imagen de la muchacha moribunda. ¿Por qué el muchacho había invitado a la muchacha a ese lugar? ¿Pensó, naturalmente, que tendría éxito? No se sabe. Por mucho tiempo, él no pudo comprender por qué sus esfuerzos y esperanzas debían terminar, por qué se rompían ante la dura realidad. El estudio del corazón. La investigación personal del muchacho sobre el Karma continuaba. El corazón humano no puede sostenerse durante siglos sin estímulo alguno. ¿Qué se debe hacer? ¿Será necesario estimularlo constantemente? En la dimensión cerrada de Ruanan, eso no es fácil. “Entonces…” ‘Reset.’ Decidió reiniciar la memoria, borrando periódicamente recuerdos para transitar largos eones. Pero si se borraba por completo, el esfuerzo perdería su significado. Fue un proceso bastante complejo y arduo. Y así, finalmente, nació el primer “discípulo.” “Maestro.” Él llamó al muchacho “maestro.” “¿Por qué soy tu maestro?” “Porque me has enseñado un nuevo camino. Sin usted, jamás habría comprendido este poder.” El primer discípulo logró comprender el Karma. ‘¿Se habrá liberado, acaso?’ Finalmente, del mal del corazón... ¿Acaso aquel hombre ya no resultaba lamentable? Eso fue solo una ilusión del muchacho. “Debo… volverme más fuerte…” Quien ha despertado un sueño, corre tras un sueño aún mayor. No se detuvo. Para quien ha despertado, la antigua personalidad se convierte en obstáculo. “Debo ser fuerte… debo ser más fuerte…” El sueño puro empezó a desmoronar la personalidad, y una vez despertado, no se puede detener. Y así, el discípulo dijo: “Termina… por favor.” “…….” “Lo siento, maestro…” La lanza del muchacho atravesó su ser. Su muerte no fue conocida por nadie. Desapareció de la base de datos de héroes de Pick Me Up; los registros de su invocación se consideraron errores y fueron eliminados. Loki, que pertenecía a dimensiones superiores, lo recordaría, pero la muerte de un héroe prometedor no era algo inusual. Así se erigió la primera lápida. ‘Ha fracasado.’ No logró salvarlo. Pero al muchacho no le importó, porque no tenía corazón. Inmediatamente pasó a la siguiente prueba. “¡Maestro!” Todos llamaban al muchacho “maestro.” “Parece que sufrí del mal del corazón.” Si no fuera así, no habría venido aquí sabiendo que iba a morir. “¿Por qué deseaba ser fuerte?” Si no sabes la razón, te la revelaré: Recuerdos ocultos. Traumas de la infancia. Arrancaba y desenterraba cualquier cosa acerca del objeto. A pesar de ello, ellos no retrocedieron; se quedaron, afirmando que debían volverse fuertes, pues era una enfermedad incurable. “No podemos regresar.” “Te voy a matar.” “Porque debemos ser fuertes.” Eso es solo una ilusión tuya. “Entonces, maestro, mátame a mí.” Si eso es lo que deseas. Muchos héroes murieron. En el proceso inicial, la mayoría que no soportó siglos de sufrimiento pereció. Solo unos pocos que comprendieron el principio del Karma quedaron, pero ellos tampoco lo lograron. “Lo siento.” Todos coincidieron en su respuesta. “Lo siento.” Justo antes de morir, se disculparon con el muchacho. “…….” Las lápidas se fueron acumulando. El hecho de que ellos hubieran existido se fue desvaneciendo poco a poco de la memoria del muchacho. Él, deliberadamente, no escribió sus historias en las lápidas, pues el homenaje es el acto de quien siente lástima por una muerte; sin embargo, su intención era contar el número de aquellos que fracasaron y murieron. Porque, al fin y al cabo, él no tenía corazón. ‘¿Será que no se puede?’ Nadie, excepto el muchacho, pudo dominar el Karma. Aunque comprendieron el principio, no pudieron mantener la cordura. Fueron arrastrados por el sueño eterno y se desmoronaron, “Porque son humanos.” Porque tenían corazón. ¿Por qué no lo supieron hasta ahora? La respuesta era muy simple: El Karma no es un poder concedido a los humanos. Es un poder que solo pueden manejar los monstruos. Entonces, el muchacho no es humano; solo fingía serlo. “Ya veo.” El muchacho era un monstruo. Por eso, a pesar de haber dominado el Karma, logró sobrevivir. Los compañeros exteriores lo trataban como a un humano, pero esa era solo su apariencia. Él no sentía nada. Mató a innumerables discípulos que lo llamaban maestro, pero nunca llegó el momento en que, como un río seco, su caudal se llenara de agua. La gente afuera lo elogiaba diciendo que era alegre, siempre sonreía, que era relajado—pero todo era fachada, una actuación. Su verdadero yo estaba atrapado tras un alto muro, que, por mucho que se golpeara y se tratara de derrumbar, nunca se derribaba. “…….” El muchacho observaba las lápidas alineadas, con la mirada vacía. Voces dispersas se unieron y se colaron en sus oídos. Nadie sabía quién las había pronunciado, ni cómo era el dueño de aquella voz. “Sueño.” Murmuró el muchacho. La fuente del Karma es el sueño puro. Entonces, ¿cuál es el sueño que tengo? Se oía la voz de su madre. Los recuerdos de la destrucción ya habían vuelto. No podía comprender por qué se decían esas palabras, ni por qué debía mostrar esa expresión. Quería saberlo.
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¡Pick Me Up! Gacha Infinito (Novela) Capítulo 376

Estás leyendo el capítulo 376 de ¡Pick Me Up! Gacha Infinito (Novela), un novela. Han Seo-jin es uno de los mejores jugadores de Pick Me Up con el nombre de usuario Loki. Debido a un error que encontró mientras superaba uno de los niveles más altos del juego, fue convocado al juego como héroe... un… Este capítulo tiene publicado el 7 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. ¡Pick Me Up! Gacha Infinito (Novela) tiene 400 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.