Leer Nexum (Novela) Capítulo 61 online gratis en español
La Ciudad resultó ser peor de lo que Kael imaginaba.
No porque fuera peligrosa.
No porque fuera hostil.
No porque escondiera secretos oscuros.
Sino porque Mara y Elena descubrieron las tiendas.
Y aquello era una amenaza mucho más seria.
Durante los primeros minutos ambas intentaron mantener la compostura.
Observar.
Analizar.
Buscar pistas.
Actuar como exploradoras responsables.
Eso duró aproximadamente cinco minutos.
—Mira eso.
—Y eso otro.
—¿Viste ese escaparate?
—¿Cómo no lo voy a ver?
Kael caminaba detrás de ellas.
—Vinimos a investigar.
—Lo sabemos.
—No a comprar.
—También lo sabemos.
—Entonces...
—Estamos investigando las tiendas.
—Eso no cuenta.
—Claro que cuenta.
—No cuenta.
—Cuenta un poco.
La Ciudad era inmensa.
Y para personas que habían crecido entre recursos limitados como Los Retornados, aquello parecía otro mundo.
Armerías.
Tiendas de ropa.
Mercados.
Accesorios.
Tecnología.
Comida.
Objetos extraños cuya utilidad nadie entendía.
Todo brillaba.
Todo llamaba la atención.
Todo parecía imposible.
Hasta que ocurrió algo inesperado.
Al pasar cerca de una terminal comercial, el dispositivo de identificación de Kael emitió un sonido.
Bip.
Los tres se detuvieron.
—¿Qué fue eso?
Kael observó el aparato.
—Ni idea.
La pantalla cercana se iluminó automáticamente.
IDENTIFICACIÓN RECONOCIDA.
CUENTA AUTORIZADA.
CRÉDITOS DISPONIBLES: ███████████
El número apareció.
Luego siguió apareciendo.
Y apareciendo.
Y apareciendo.
Hasta que Elena abrió los ojos.
—Eso no puede ser real.
Mara parpadeó.
—¿Cuántos ceros tiene eso?
—Demasiados.
Kael se quedó inmóvil.
—Creo que soy rico.
—Creo que eres absurdamente rico.
—Creo que eres obscenamente rico.
—Creo que me están dando miedo los números.
Los tres siguieron mirando.
Finalmente Elena habló.
—¿Eso es suficiente para comprar un arma?
—Probablemente una tienda entera.
—¿Y ropa?
—Varias.
—¿Y equipo?
—Demasiado equipo.
Kael cerró los ojos.
Porque comprendía exactamente qué significaba aquello.
No era dinero.
Era influencia.
Confianza.
Inversión.
Otra cadena invisible.
Cada crédito que utilizara era una deuda que crecería silenciosamente.
El Gobierno Mundial no regalaba fortunas.
Invertía en activos.
Y claramente había decidido que Kael era uno.
—No me gusta esto.
—A mí sí —dijo Elena inmediatamente.
—A mí también —añadió Mara.
—Eso no ayuda.
—No tiene que ayudar.
Y entonces comenzó el desastre.
Primero fueron las armas.
Mejores materiales.
Mejor mantenimiento.
Equipamiento moderno.
Protecciones.
Herramientas.
Accesorios tácticos.
Todo razonable.
Todo útil.
Todo justificable.
Kael aprobó cada compra.
Porque realmente aumentaban sus posibilidades de sobrevivir.
Y eso era importante.
Mucho más importante que unos cuantos créditos.
Después vino la ropa.
Y ahí empezó el problema.
—Necesito una segunda opinión.
—No.
—Ya estás aquí.
—Eso tampoco significa que sí.
—¿Este o este?
—No sé.
—Miente.
—No sé.
—Está mintiendo.
Kael acabó sentado frente a varios probadores.
Esperando.
Y esperando.
Y esperando.
Una experiencia ancestral que aparentemente ni siquiera el fin del mundo había logrado eliminar.
Cuando finalmente salieron, ambas lucían completamente distintas.
No porque hubieran abandonado su estilo.
Sino porque ahora tenían acceso a ropa de calidad.
Equipamiento adaptado.
Protecciones reales.
Prendas hechas para durar.
Por primera vez podían elegir.
No simplemente conformarse con lo que hubiera disponible.
Y eso produjo algo curioso.
Felicidad.
Una felicidad sencilla.
Pero genuina.
Luego apareció la sección de accesorios.
Kael supo inmediatamente que estaba perdido.
—No necesitamos más cosas.
—Necesitamos algunas cosas.
—Ya tienen algunas cosas.
—Necesitamos más algunas cosas.
—Esa frase ni siquiera tiene sentido.
—Y aun así entendiste.
—Desgraciadamente.
Pasaron los minutos.
Luego horas.
La deuda imaginaria de Kael crecía en su cabeza.
Cada compra.
Cada escaneo.
Cada aprobación.
Otro favor utilizado.
Otro recurso gastado.
Otro paso hacia una relación más profunda con el Gobierno Mundial.
Y aun así...
No se arrepentía.
Porque observaba a Mara.
Observaba a Elena.
Y veía algo que rara vez tenían en Los Retornados.
La posibilidad de elegir.
No sobrevivir.
Elegir.
Finalmente Elena apareció con una bolsa más.
—Este es el último.
—Eso dijiste hace tres tiendas.
—Esta vez es verdad.
—No le creas —dijo Mara.
—Gracias por tu apoyo.
Mara llevaba discretamente algunos accesorios nuevos.
Nada exagerado.
Nada llamativo.
Pero suficientes para que Kael notara que ella también había disfrutado la experiencia.
—Traidoras las dos.
—Tú pagaste.
—Exactamente.
Las dos intercambiaron una sonrisa.
Y entonces Elena soltó:
—¿No querías sacrificarte y cargar con todo tú solo? Ahora asume la responsabilidad.
Mara asintió.
—Es culpa tuya.
—¿Mi culpa?
—Sí.
—¿Por ayudarlas?
—Exacto.
Kael las observó unos segundos.
Luego sonrió.
Una sonrisa sincera.
Cálida.
Extrañamente tranquila.
—Entonces cargaré con la responsabilidad.
Las dos quedaron en silencio.
Porque detrás de la broma había algo real.
Algo que Kael rara vez decía directamente.
No le molestaba ayudarlas.
No le molestaba gastar recursos.
No le molestaba asumir riesgos.
Porque para él aquello no era una carga.
Era una elección.
Y una que tomaría una y otra vez.
Aunque cada compra aumentara una deuda invisible.
Aunque el Gobierno Mundial eventualmente llamara para cobrar.
Mientras caminaban nuevamente por las calles de La Ciudad, cargados de bolsas y equipamiento nuevo, Kael observó a sus dos compañeras hablando animadamente sobre cosas que jamás habían podido permitirse.
Y por primera vez desde que recibió aquella identificación, pensó que tal vez algunos gastos valían la pena.
Aunque sospechaba que el futuro Kael, cuando llegara la factura, tendría opiniones bastante menos optimistas sobre esa brillante estrategia financiera. Una tradición universal: gastar primero y preocuparse después. Un método que continúa perfeccionándose con resultados cuestionables.

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Nexum (Novela) Capítulo 61
Estás leyendo el capítulo 61 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.