arrow_back

Leer Nexum (Novela) Capítulo 110 online gratis en español

La Espiral Oceánica continuaba avanzando. Desde las estaciones de vigilancia del Gobierno Mundial, sus movimientos eran registrados segundo a segundo. Las corrientes se desplazaban en patrones irregulares alrededor del gigantesco vórtice, mientras las ondas vibratorias alteraban constantemente las lecturas de los sensores. Todo parecía seguir el comportamiento observado durante las últimas horas. Hasta que el cielo se abrió. No hubo advertencia. A varios kilómetros sobre la superficie del océano apareció una grieta circular de color oscuro, suspendida en medio de las nubes. Los sistemas de vigilancia detectaron la anomalía inmediatamente. —¿Qué demonios es eso? En la sala de monitoreo, varias pantallas cambiaron de forma simultánea. —Tenemos una alteración espacial. —¿Origen? —Desconocido. —¿Magnitud? El operador miró los datos. Su expresión cambió. —No puedo determinarla. El portal aumentó de tamaño. Entonces apareció algo que los radares no podían identificar bien. Era enorme. Simplemente flotaba. —Amplíen la imagen. El enorme objeto quedó enfocado en la pantalla principal sin poder saber de que se trataba. —No podemos escanearlo. —¿Tecnología extranjera? —Negativo. —¿Nareth? —Negativo. —¿Myr? —Negativo. —¿Entonces qué estamos viendo? Nadie respondió. El objeto se posicionó directamente sobre el centro de la Espiral. Los instrumentos comenzaron a saturarse. —¡Está generando energía! —¿Arma? —No lo sé. Una concentración de luz apareció debajo del esa sombra. Al principio fue pequeña. Después creció. Una columna energética descendió hasta el océano. El impacto contra el núcleo de la Espiral produjo una explosión silenciosa. Durante una fracción de segundo, toda la superficie del océano pareció deformarse. Después llegó el sonido. Un estruendo profundo atravesó el agua y la atmósfera. Las ondas se extendieron desde el centro de la Espiral como anillos gigantescos. Los sensores empezaron a emitir alertas. —¡Aumento de actividad! —¿Cuánto? —¡No puedo estabilizar la lectura! —¡La velocidad de desplazamiento está aumentando! La Espiral comenzó a girar más rápido. Mucho más rápido. Las corrientes que antes se desplazaban de forma irregular comenzaron a formar patrones violentos. Columnas de agua se elevaron cientos de metros y volvieron a caer sobre la superficie. —¡Está alterando el núcleo! —¿Lo está atacando? —No. El operador observó las lecturas. —Lo está acelerando. La sala quedó en silencio. En otro centro de mando, varios científicos contemplaban las mismas imágenes. Aleksei llegó casi corriendo. —¿Qué ocurrió? —Algo apareció sobre la Espiral. —¿De dónde? —De un portal. Aleksei se detuvo. —Repítelo. —Un portal espacial. La imagen apareció frente a él. Aleksei lo observó durante varios segundos. —¿Nexum? —No podemos confirmarlo. —¿El portal sigue abierto? —Sí. —¿Estabilidad? —Perfectamente estable. Aleksei frunció el ceño. Eso era peor. Mucho peor. Hasta ese momento, todos los portales relacionados con Nexum habían presentado un patrón conocido. Objetos. Instalaciones. Estructuras físicas. Elementos que funcionaban como puntos de conexión. Pero aquello era diferente. No había una estructura. No había una máquina. No había un dispositivo visible. El espacio mismo había sido abierto. —Esto es imposible —murmuró uno de los científicos. Aleksei lo miró. —No. El científico tragó saliva. —¿No? —Es imposible según todo lo que creíamos saber. Las pantallas comenzaron a mostrar nuevos datos. —Está abandonando la zona. El enorme bulto comenzó a ascender. El portal reapareció detrás. Y desapareció. El portal se cerró inmediatamente después. La Espiral quedó sola. Pero ya no se movía como antes. Su velocidad había aumentado considerablemente. —¿Hacia dónde se dirige? —preguntó Aleksei. El mapa apareció. La trayectoria fue calculada. Una línea roja se extendió desde la posición actual. \*\*MYR.\*\* Aleksei permaneció inmóvil. —¿Cuánto tiempo? —A este ritmo... El científico dudó. —Mucho menos del previsto. \--- Minutos después, la sala principal de análisis estaba llena. Seraphine había llegado junto con Mira. Ambas observaron la grabación de la aparición del portal. La reprodujeron una segunda vez. Después una tercera. Seraphine cruzó los brazos. —Eso no fue una entrada convencional. —No —respondió Aleksei. —¿Y tenemos alguna idea de quién estaba detrás? —Ninguna. Mira se acercó a la proyección. —El portal... Se quedó observándolo. —Es diferente. Aleksei asintió. —Todos los anteriores tenían una interfaz física. Mira lo miró. —¿Interfaz? —Un objeto, una instalación, una estructura. Algo servía como ancla. La imagen de aquel bulto atravesando el portal volvió a reproducirse. —Esta vez no. Seraphine frunció el ceño. —Entonces Nexum acaba de aprender a abrir portales por sí mismo. —Eso es una hipótesis. —¿Y cuál es la alternativa? Aleksei no respondió. Seraphine volvió a mirar la grabación. —Aquello sabía exactamente dónde aparecer. Mira añadió: —Y sabía dónde atacar. —No sabemos si fue un ataque —dijo Aleksei. Seraphine lo miró. —Aleksei. —¿Sí? —Algo gigante salió de un portal, disparó un rayo contra el centro de una anomalía oceánica y después desapareció. Señaló la pantalla. —Si eso no es un ataque, necesito una definición nueva de la palabra. Aleksei suspiró. —Estoy de acuerdo. Un técnico intervino desde una de las estaciones. —Tenemos algo más. Todos se volvieron hacia él. —¿Qué? —Hemos comparado las fluctuaciones energéticas del portal con los registros de Nexum. Aleksei se acercó. —¿Y? El técnico amplió los datos. —La firma coincide. Mira observó los gráficos. —Nexum. —Sí. Seraphine dejó escapar lentamente el aire. —Entonces ya tenemos nuestra primera apertura espacial espontánea. Aleksei permaneció mirando los datos. —No exactamente. —¿Qué falta? —La intención. Seraphine frunció el ceño. Aleksei señaló la última lectura. —Nexum abrió el portal. Después señaló la trayectoria del objeto gigante. —Pero alguien decidió atravesarlo. Nadie dijo nada. La diferencia era importante. Hasta ese momento, Nexum había sido tratado como un fenómeno, un entorno hostil, una inteligencia incompleta o incluso una forma de tecnología desconocida. Pero si alguien podía utilizar sus portales... Entonces Nexum no era solamente un lugar al que se podía llegar. Podía convertirse en una ruta. Y eso cambiaba absolutamente todo. Mira miró hacia la pantalla donde aún permanecía congelada la imagen de la nave. —Kael está ahí dentro. Aleksei bajó la mirada. —Sí. Seraphine observó el mapa de la Espiral. —Y ahora algo que puede viajar desde Nexum acaba de intervenir en nuestro mundo. La pantalla mostró nuevamente la trayectoria acelerada de la Espiral. Myr se encontraba cada vez más cerca. Seraphine sonrió apenas, aunque esta vez no había humor en su expresión. —Creo que nuestra reunión acaba de quedarse pequeña. Nadie tuvo argumentos para contradecirla. La noticia no tardó en abandonar las instalaciones del Gobierno Mundial. En menos de una hora, dejó de ser un informe clasificado. En menos de tres, varios gobiernos ya habían recibido los primeros datos. Y antes de que terminara el día, el nombre de la \*\*Espiral Oceánica\*\* aparecía en las principales redes de información de Asterion. Hasta aquella mañana, el escenario previsto era preocupante, pero manejable. La Espiral avanzaba ahora más rápido hacia la región de Myr. Los cálculos iniciales estimaban entre nueve y once meses antes de que alcanzara el continente. Había tiempo para estudiar su comportamiento, preparar defensas, establecer rutas de evacuación y, con suerte, encontrar una manera de detenerla. Ahora ese plazo había desaparecido. Los nuevos cálculos aparecieron sobre las pantallas de los centros de mando. \*\*TIEMPO ESTIMADO DE CONTACTO CON MYR: 24-29 DÍAS.\*\* La cifra permaneció inmóvil durante varios segundos. Nadie necesitó explicarla. \--- En la República de Elysara, Seraphine observaba el informe desde una sala de transporte gubernamental. —¿Menos de un mes? —Es la estimación más conservadora. Seraphine tomó su abrigo. —Entonces no tenemos tiempo para discutirlo. Un funcionario la siguió. —El Gobierno Mundial recomienda limitar los vuelos sobre la región marítima. —Ya lo sé. —También están considerando cerrar varias rutas comerciales. —También lo sé. Seraphine se detuvo frente a una ventana. A lo lejos, varias aeronaves militares comenzaban a despegar. —¿Cuánto tardaremos en movilizar la flota? —Si se autoriza la movilización completa, entre cuatro y seis días. Seraphine asintió. —Autorícenla. El funcionario dudó. —Eso puede interpretarse como una preparación para la guerra. Seraphine lo miró. —Porque lo es. \--- En distintos puntos de Myr, las primeras medidas comenzaron casi simultáneamente. Puertos comerciales suspendieron operaciones. Las rutas marítimas fueron modificadas. Grandes cantidades de combustible, alimentos y suministros médicos comenzaron a desplazarse hacia el interior del continente. Los gobiernos regionales ordenaron inspecciones de refugios y túneles subterráneos. Las fuerzas navales comenzaron a abandonar sus bases habituales. Los astilleros recibieron órdenes extraordinarias. Construyan. Reparen. Armen. No importaba si un barco había sido diseñado para patrullar fronteras, transportar mercancías o investigar fenómenos oceánicos. Ahora todo podía convertirse en un recurso militar. La amenaza todavía no había llegado. Pero parte de Asterion ya estaba reaccionando como si estuviera a las puertas. \--- En Nareth, la situación era todavía más complicada. Vhalor se encontraba dentro de la zona de riesgo. Los Retornados recibieron las primeras comunicaciones oficiales mientras analizaban sus propios mapas. El mensaje era breve. \*\*PREPARARSE PARA POSIBLE EVACUACIÓN COSTERA.\*\* Elías leyó el comunicado dos veces. —Esto no me gusta. Varek miró hacia la pantalla. —¿Cuándo nos han dicho algo que sí te guste? —Cuando nos mandaron comida. —Eso fue porque Dren amenazó con incendiar una oficina. —Entonces funcionó. Nadie rió demasiado. La tensión era evidente. La Espiral ya no era solamente un fenómeno lejano. Si mantenía su trayectoria, las consecuencias podían alcanzar las costas de Vhalor. Y junto a ella podían llegar las criaturas que habitaban sus aguas. Criaturas que el mundo apenas conocía. \--- En otro centro de mando de Nareth, los mapas militares comenzaron a llenarse de símbolos. \*\*CONTACTO POTENCIAL: BESTIAS ACUÁTICAS DE NEXUM.\*\* \*\*AMENAZA ESPECIAL: GUSANO MECÁNICO.\*\* \*\*DIMENSIONES ESTIMADAS: NIVEL URBANO.\*\* \*\*AMENAZA AMBIENTAL: ESPIRAL OCEÁNICA.\*\* \*\*EFECTOS: ALTERACIONES VIBRATORIAS / RIESGO NEUROLÓGICO / IMPOSIBILIDAD DE OPERACIONES AÉREAS.\*\* \*\*AMENAZA DESCONOCIDA: OBJETO DESCONOCIDO.\*\* Y debajo de todo aquello apareció una nueva clasificación. \*\*FENÓMENO ESPACIAL: PORTALES.\*\* Un comandante observó la lista. —Esto parece una guerra que alguien escribió sin molestarse en darnos el manual. —No tenemos manual. —Eso era exactamente lo que temía. \--- En Elysara, la movilización fue aún mayor. Seraphine llegó a la capital mientras las primeras unidades militares atravesaban las avenidas principales. Vehículos blindados. Transportes. Unidades de ingeniería. Sistemas de defensa costera. Drones. Todo se dirigía hacia el litoral. La población observaba desde las calles. Algunos grababan. Otros discutían. Otros simplemente miraban en silencio. Las autoridades intentaban evitar el pánico, pero había una dificultad bastante evidente: la gente podía leer. Y los mapas mostraban que la Espiral se dirigía hacia ellos. Seraphine descendió del transporte y caminó directamente hacia el centro de operaciones. —Informe. Un oficial le entregó una tableta. —Las fuerzas navales de Elysara están comenzando la concentración. Myr está coordinando posiciones defensivas con otros países. —¿Y Nareth? —También movilizándose. Seraphine examinó los datos. —¿La Espiral sigue acelerando? —No ha reducido su velocidad. Seraphine guardó silencio. —¿El objeto desconocido? —Nada. —¿Portales? —Nada desde el primer evento. —Eso no me tranquiliza. —A nadie. Seraphine levantó la mirada. —Precisamente. \--- En las semanas siguientes, Asterion comenzó a cambiar. Los aeropuertos militares ampliaron sus operaciones. Las ciudades costeras prepararon evacuaciones. Los gobiernos establecieron corredores terrestres hacia regiones interiores. Las empresas privadas comenzaron a producir armamento especializado. Los científicos trabajaban sin descanso intentando desarrollar sistemas capaces de operar bajo las vibraciones de la Espiral. Los ingenieros intentaban responder una pregunta aparentemente sencilla: \*\*¿Cómo luchas contra algo que impide que tus naves vuelen?\*\* La respuesta no era agradable. Más barcos. Más artillería. Más sistemas submarinos. Más armas de largo alcance. Más tecnología autónoma. Y, sobre todo, más hombres y mujeres dispuestos a entrar en un océano que podía destruirles el sistema nervioso. \--- El Gobierno Mundial también comenzó a preparar sus propias fuerzas. La amenaza ya no se limitaba a una posible catástrofe natural. Había demasiadas variables. Una Espiral capaz de alterar el océano. Bestias mecánicas desconocidas. Un gusano gigantesco con un portal hacia Nexum. Un objeto desconocido capaz de atravesar el espacio. Y ahora la posibilidad de que esos portales pudieran aparecer nuevamente. Aleksei observó un mapa estratégico. Mira estaba a su lado. —Si eso vuelve a aparecer —dijo ella—, no sabemos dónde lo hará. —Exactamente. —Podría ser sobre la Espiral. —O sobre Myr. —O Sobre Nareth. Aleksei asintió. Mira permaneció unos segundos en silencio. —O podría aparecer en cualquier otro lugar. Aleksei la miró. —Ese es el problema. \--- Mientras tanto, los medios comenzaron a utilizar un nuevo nombre. Al principio fue empleado por periodistas. Después por comentaristas. Finalmente, incluso algunos funcionarios comenzaron a utilizarlo. \*\*La Guerra de la Espiral.\*\* Otros preferían llamarla: \*\*La Guerra de Nexum.\*\* Otros \*\*La tercer Gran Guerra\*\* Los historiadores todavía no se atrevían a darle un nombre. Porque técnicamente aún no había comenzado. Pero todos conocían las grandes guerras de Asterión. La Guerra de las Fronteras. La Guerra de los Tres Continentes. La Caída de las Naciones en la que cayó el Helios. Conflictos que habían cambiado fronteras, gobiernos y generaciones enteras. Ahora aparecía una nueva posibilidad. Y esta vez el enemigo no era un país. No era una alianza. No era una ideología. Era algo que había salido de un lugar que la humanidad todavía no comprendía. \--- A veinte días del posible contacto con Myr, las costas comenzaron a llenarse de tropas. Los barcos de guerra ocuparon posiciones. Las baterías defensivas fueron instaladas. Los científicos ocuparon centros de investigación improvisados. Los civiles comenzaron a abandonar las zonas costeras. Y en las ciudades más grandes, las pantallas públicas mostraban instrucciones de emergencia. \*\*MANTENGA LA CALMA.\*\* \*\*SIGA LAS ÓRDENES DE LAS AUTORIDADES.\*\* \*\*EVITE LAS ZONAS COSTERAS.\*\* \*\*NO SE ACERQUE A LA ESPIRAL.\*\* Era curioso. La última recomendación parecía casi innecesaria. Nadie en su sano juicio quería acercarse voluntariamente a una masa oceánica capaz de destruir su cerebro. Pero Asterion había aprendido hacía mucho tiempo que nunca debía subestimarse la capacidad humana para tomar decisiones absurdas. Muy lejos de allí, la Espiral continuaba avanzando. Su movimiento podía sentirse a cientos de kilómetros. Bajo sus aguas, algo enorme se desplazaba. Y en algún lugar desconocido, más allá de la realidad conocida, existía una conexión con Nexum. El mundo entero se preparaba para una guerra. Pero todavía nadie sabía una cosa fundamental. \*\*¿Quién había comenzado realmente la guerra?\*\* La noticia de la movilización general ya había cambiado la dinámica entre los gobiernos. Myr no podía esperar. Nareth no podía permitirse ignorarla. Y el resto de Asterion debía decidir cuánto estaba dispuesto a involucrarse. En una sala de coordinación continental, representantes de distintos gobiernos observaban el mapa proyectado sobre la mesa. Las líneas de desplazamiento de la Espiral Oceánica se habían actualizado nuevamente. Veinte días. Quizá menos. El representante de Myr habló primero. —Myr asumirá la responsabilidad principal de la defensa militar del continente. Una serie de puntos aparecieron sobre el mapa. —Nuestra armada ocupará las posiciones costeras. Las fuerzas terrestres establecerán líneas defensivas en las regiones de posible impacto y nuestras unidades de investigación trabajarán junto al Gobierno Mundial para desarrollar armas capaces de operar dentro del campo vibratorio. Un representante de Nareth intervino. —¿Y si la Espiral cambia de trayectoria? —Entonces adaptaremos la defensa. —Eso no es una respuesta. El hombre de Myr lo miró. —Es la única que tenemos. Nareth guardó silencio. Todos conocían la realidad. Nadie podía controlar aquella cosa. Solo podían prepararse. \--- En otro sector de la reunión se encontraba Seraphine. No llevaba uniforme militar. Tampoco tenía frente a ella un mapa de posiciones estratégicas. Su pantalla mostraba hospitales. Centros de emergencia. Almacenes médicos. Rutas de evacuación. Y miles de personas. —Lumen Vitae movilizará todos sus recursos —dijo. Uno de los representantes levantó la mirada. —¿Todos? —Todos los que sean necesarios. Seraphine amplió el mapa. —No vamos a convertir nuestras instalaciones médicas en simples hospitales de guerra. Necesitamos mantener funcionando la atención civil mientras dure el conflicto. Aparecieron cientos de puntos. Hospitales móviles. Equipos quirúrgicos. Bancos de sangre. Medicamentos. Unidades de rehabilitación neurológica. Transporte sanitario. Psicólogos. Personal de emergencia. La lista continuaba. Uno de los funcionarios miró la cantidad de recursos involucrados. —Eso requiere una movilización enorme. Seraphine lo observó. —Lumen Vitae es la mayor Faxxion Benéfica de Asterion. Hizo una pausa. —Sería bastante vergonzoso descubrir que nuestra especialidad era ayudar a la gente solo cuando no había problemas. El funcionario sonrió ligeramente. —¿Y fuera de Myr? —También. —¿Incluso en países neutrales? —Si aceptan nuestra ayuda, sí. Seraphine señaló otra sección del mapa. —Una guerra no convierte a los civiles en objetivos válidos. Su tono había perdido el humor. —Si la Espiral llega a causar una catástrofe, no voy a preguntar de qué bandera es una persona antes de tratarla. Nadie discutió aquello. \--- Mientras tanto, Mira y Aleksei se preparaban para incorporarse directamente a las operaciones militares. Aleksei observaba los diseños de las nuevas armas. —Necesitamos algo que pueda resistir las vibraciones. —Y que pueda disparar con precisión dentro de ellas —añadió Mira. —Exacto. Mira observó un modelo de aeronave. —Entonces esto no sirve. —No. —Esto tampoco. —Tampoco. —¿Y este? Aleksei negó con la cabeza. —Solo funcionaría durante unos minutos. Mira suspiró. —Estamos teniendo una conversación bastante deprimente. —Soy científico. —Eso explica muchas cosas. Aleksei sonrió. Sobre la mesa apareció una nueva simulación. —Las fuerzas navales serán nuestra principal herramienta. Mira observó el modelo. —Hasta que aparezca otra de esas cosas. —No sabemos si volverá. —Precisamente por eso debemos asumir que lo hará. Aleksei asintió. —Tienes razón. Mira miró hacia la ventana. —Entonces espero que la próxima vez podamos verla venir. \--- En Nareth, la estrategia era diferente. No tenían intención de enviar la totalidad de sus fuerzas hacia Myr. Su prioridad era proteger su propio territorio. Vhalor reforzó sus defensas costeras. Las rutas marítimas fueron cerradas progresivamente. Las ciudades cercanas al litoral comenzaron a preparar evacuaciones. Los Retornados, por su parte, recibieron órdenes de mantener sus instalaciones alejadas de las zonas de mayor riesgo. Pero Nareth no quería limitarse a esperar. En una reunión militar, un comandante señaló el mapa. —Si la Espiral se mantiene en esta trayectoria, Vhalor será uno de los primeros territorios afectados. —Entonces defendemos Vhalor. —Y si Myr necesita apoyo... El comandante observó el mapa durante unos segundos. —Lo proporcionaremos. Otro oficial intervino. —¿Con qué? Hubo un silencio incómodo. —Con lo que tengamos. \--- No todos los gobiernos pensaban igual. En otro continente, un representante observaba las solicitudes de apoyo militar. —No participaremos. —La Espiral podría terminar afectándonos. —Podría. —Entonces deberíamos ayudar. El hombre negó con la cabeza. —Podríamos enviar ayuda humanitaria. Nada más. —¿Y si esto se convierte en una guerra continental? —Entonces seguirá siendo una guerra continental. La pantalla mostró las respuestas de otros países. Algunos habían ofrecido tropas. Otros barcos. Otros sistemas de vigilancia. Otros recursos médicos. Algunos únicamente alimentos. Y varios habían respondido con una palabra. \*\*Neutralidad.\*\* Era una posición perfectamente válida. La amenaza podía ser global en sus consecuencias, pero el conflicto no tenía por qué convertirse automáticamente en una guerra de todo Asterion. Algunos países no tenían intereses en la región. Otros desconfiaban del Gobierno Mundial. Algunos simplemente no estaban dispuestos a enviar ciudadanos a morir en un océano que ni siquiera comprendían. Además ya habian tenido experiencia en guerras anteriores, sabrían donde, como y cuando involucrarse. \--- En Elysara, Seraphine recibió el informe de participación internacional. —¿Cuántos países han aceptado? —Militarmente, treinta y dos. —¿Humanitariamente? —Cincuenta y siete. —¿Neutrales? —Veintinueve. Seraphine asintió. —Era de esperarse. Uno de sus colaboradores dejó varios documentos sobre la mesa. —Hay otro problema. —¿Cuál? —Lumen Vitae está recibiendo solicitudes de prácticamente todas las zonas cercanas a la Espiral. Seraphine miró las cifras. Eran enormes. —Aumenten la producción. —Ya estamos al límite. —Entonces superen el límite. El hombre la miró. —Eso no funciona así. Seraphine sonrió. —Lo sé. Por eso estoy pidiendo que encontremos cómo hacerlo funcionar. \--- Las semanas siguientes transformaron Asterion. Los puertos de Myr se convirtieron en bases militares. Los hospitales se ampliaron. Los voluntarios de Lumen Vitae comenzaron a desplazarse hacia las regiones de riesgo. Los convoyes médicos atravesaban carreteras que normalmente transportaban mercancías. Los laboratorios trabajaban día y noche. Las fuerzas navales de varios países comenzaron a reunirse en aguas de Myr. Nareth fortificaba sus costas. Otros continentes enviaban recursos. Y algunos permanecían completamente fuera del conflicto. No existía una alianza mundial. No había una movilización universal. Era algo mucho más realista. Un conjunto de países tomando decisiones diferentes frente a la misma amenaza. \--- En una sala del Gobierno Mundial, Mira contemplaba el mapa. —Esto ya no parece una operación militar. Aleksei estaba sentado frente a ella. —Porque no lo es. —¿Qué es entonces? Aleksei miró la Espiral. —Una crisis internacional. Mira negó lentamente. —No. Señaló los diferentes puntos del mapa. Myr. Nareth. Elysara. Las fuerzas extranjeras. Las zonas neutrales. Los corredores humanitarios. —Esto ya es una guerra. Aleksei permaneció callado. Seraphine entró en la sala en ese momento. —Todavía no. Ambos la miraron. Seraphine dejó varios documentos sobre la mesa. —Todavía no hemos disparado contra nada. Mira levantó una ceja. —Eso es técnicamente cierto. —Y me gustaría mantenerlo así el mayor tiempo posible. Aleksei observó los documentos. —¿Lumen Vitae está listo? Seraphine asintió. —Todo lo que podemos hacer está en marcha. Miró el mapa. —Myr se prepara para luchar. —Nareth se prepara para resistir —añadió Mira. —Y nosotros nos prepararemos para ambas cosas. Aleksei miró hacia la representación de la Espiral. —¿Y si aquello vuelve? Seraphine guardó silencio. Después respondió: —Entonces tendremos que estar preparados para algo que todavía no sabemos cómo combatir. Mira sonrió ligeramente. —Eso parece bastante propio de Asterion. Seraphine soltó una pequeña risa. —Sí. Observó los puntos que representaban a las distintas naciones. Algunos unidos. Otros separados. Otros completamente al margen. —No todos tienen que participar. Su mirada volvió hacia la Espiral. —Pero todos tendrán que vivir con lo que ocurra. La proyección continuó mostrando el movimiento del gigantesco fenómeno oceánico. Cada hora estaba un poco más cerca. Y mientras Asterion se preparaba para enfrentarlo, nadie sabía todavía si estaba construyendo una defensa...o preparándose para entrar en una de las guerras más grandes de su historia. El Gobierno Mundial había comenzado a movilizar recursos a una velocidad que, hasta hacía poco, habría parecido absurda. Ahora parecía insuficiente. En una de las instalaciones de investigación más protegidas del Gobierno, tres compartimentos permanecían aislados del resto del complejo. Dentro estaban las tres criaturas que Kael había dejado atrás. El Halcón. El Guepardo. Y la Serpiente. No eran simples animales mecánicos. Sus cuerpos estaban compuestos por una combinación de estructuras biológicas, metal de Nexum y sistemas que los científicos todavía no comprendían por completo. Y, sobre todo, tenían algo que el Gobierno necesitaba desesperadamente. Información. Aleksei entró en el laboratorio acompañado por varios investigadores. El Halcón permanecía sobre una estructura metálica, observándolos con sus sensores luminosos. El Guepardo caminaba lentamente por el recinto. La Serpiente permanecía enrollada alrededor de una plataforma, completamente inmóvil. —¿Siguen comportándose igual? —preguntó Aleksei. —Desde que Kael desapareció, sí. —¿Han intentado escapar? —No. —¿Han mostrado signos de deterioro? —Ninguno. Aleksei observó al Halcón. —Entonces todavía están esperando. Uno de los científicos lo miró. —¿Esperando qué? Aleksei tardó unos segundos en responder. —A Kael. Nadie dijo nada. \--- Los tres animales habían sido sometidos a estudios desde el momento en que fueron recuperados. Pero hasta entonces, la investigación había sido relativamente lenta. Ahora eso había terminado. —Quiero todos los registros —ordenó Aleksei—. Biometría, actividad neuronal, estructura mecánica, transmisión de señales, comportamiento, adaptación al metal de Nexum. Todo. —Eso puede tardar meses. Aleksei lo miró. —Tenemos semanas. El científico entendió inmediatamente. —Entonces tendremos que reducir el tiempo. —No. Aleksei señaló los equipos. —Tendremos que eliminar todo lo que no sea necesario. Las estaciones de análisis comenzaron a activarse. Los escáneres rodearon al Halcón. El Guepardo fue trasladado a una plataforma de pruebas. La Serpiente quedó conectada a una red de sensores. Los resultados empezaron a aparecer. —Tenemos una coincidencia. Aleksei se acercó. —¿Con qué? —Sistemas de procesamiento de señales. El científico amplió los datos. —La arquitectura no coincide con ninguna tecnología convencional de Asterion. —¿Pero? —Pero encontramos patrones similares a los registrados en las estructuras de Nexum. Aleksei sonrió ligeramente. —Entonces sigan. \--- El trabajo continuó durante toda la noche. Y la siguiente. Y la siguiente. Los investigadores comenzaron a dormir en las propias instalaciones. Algunos descansaban sobre sofás. Otros directamente sobre las mesas. Las cafeterías del complejo dejaron de cerrar. Las máquinas de café trabajaban casi tanto como los científicos. La humanidad había inventado una civilización industrial para terminar utilizándola como excusa para o dormir. Aleksei tampoco descansaba demasiado. Cada vez que cerraba los ojos, aparecía una nueva alerta. \--- —Tenemos otro patrón. Aleksei se acercó a la pantalla. —Muéstramelo. —El Halcón utiliza una red de comunicación distribuida. —¿Como una colmena? —No exactamente. —¿Entonces? —Como si cada parte del cuerpo pudiera procesar información independientemente. Aleksei observó los datos. —Eso podría ser útil para drones. El investigador comprendió inmediatamente. —Sistemas autónomos. —Exacto. Otro científico intervino. —El Guepardo tiene algo todavía más interesante. Una proyección apareció. —Su estructura muscular no funciona como un sistema hidráulico convencional. Redistribuye energía según la superficie y el movimiento. Aleksei se quedó mirando. —¿Adaptación dinámica? —Sí. —Eso podría aplicarse a vehículos. —O exoesqueletos. Aleksei asintió. —Continúen. Después llegó la Serpiente. —Tenemos el tercer patrón. La pantalla mostró una representación de su estructura. —Su sistema sensorial es extraordinariamente sensible a las vibraciones. Aleksei se quedó inmóvil. —¿Vibraciones? —Sí. —Entonces podría ayudarnos a estudiar la Espiral. El científico asintió. —Y quizá a desarrollar sistemas capaces de detectar cambios antes de que sean perceptibles por nuestros sensores actuales. Aleksei sonrió. Por primera vez en días, parecía realmente satisfecho. —Tenemos una oportunidad. \--- La información comenzó a trasladarse directamente a los departamentos militares. No como armas terminadas. Todavía no. Pero sí como conceptos. Sistemas de detección. Drones adaptativos. Sensores vibratorios. Materiales con capacidad de redistribución energética. Interfaces de control. Tecnologías autónomas. Cada descubrimiento era enviado inmediatamente a los equipos de ingeniería. No había tiempo para esperar a que una investigación terminara por completo. Los científicos trabajaban en paralelo. Uno descubría. Otro adaptaba. Otro fabricaba. Otro probaba. Y si fallaba, comenzaban nuevamente. \--- Mientras tanto, la amenaza más inmediata se acercaba desde el océano. La Espiral. Los modelos meteorológicos mostraban algo que preocupaba especialmente a los estrategas. La velocidad actual de desplazamiento podía generar perturbaciones oceánicas masivas. —No estamos hablando únicamente de la Espiral —explicó un especialista. La proyección mostró las costas de Myr. —Si una masa de agua de semejante magnitud se desplaza a esta velocidad, va a desplazar cantidades enormes de agua hacia las costas. Aleksei observó la simulación. —Tsunamis. —Sí. La imagen cambió. Grandes ondas avanzaban hacia el litoral. —Y no sabemos qué altura alcanzarán. —¿Tiempo de aviso? El especialista negó con la cabeza. —Dependerá de la trayectoria exacta. —Entonces preparen los sistemas de alerta. —Ya están funcionando. —Quiero redundancia. —La tenemos. —Más. El especialista suspiró. —¿Cuántos sistemas quiere? Aleksei lo miró. —Los suficientes para que el fallo de uno no mate a nadie. El hombre asintió. —Entendido. \--- Las ciudades costeras comenzaron a prepararse. Sirenas. Torres de comunicación. Rutas de evacuación. Refugios. Trenes. Camiones. Hospitales móviles. Helicópteros. Vehículos autónomos. Incluso algunas instalaciones subterráneas fueron habilitadas como centros temporales de evacuación. Lumen Vitae desplegó sus propios equipos. Seraphine recibió informes continuamente. —¿Cuántos hospitales móviles tenemos? —Ciento treinta y ocho preparados. —Necesitamos doscientos. —Eso significa retirar unidades de otras regiones. Seraphine guardó silencio. —No todas las regiones están en riesgo inmediato. —Entonces redistribúyanlas. —¿Y los países que no participan en la guerra? —No estamos hablando de guerra —respondió Seraphine—. Estamos hablando de salvar vidas. \--- En los puertos de Myr, los soldados trabajaban junto a civiles. Los contenedores ya no transportaban productos comerciales. Ahora contenían munición, alimentos, agua, medicamentos y equipos de emergencia. Los astilleros funcionaban las veinticuatro horas. Las fábricas aumentaban turnos. Las centrales energéticas reservaban capacidad adicional. Las líneas ferroviarias transportaban suministros sin interrupción. El continente entero parecía haberse convertido en una gigantesca máquina. Y cada engranaje tenía una función. \--- Aleksei regresó al laboratorio cerca del amanecer. El Guepardo estaba dormido. La Serpiente permanecía inmóvil. El Halcón seguía despierto. Observándolo. Aleksei se acercó lentamente. —¿Sabes dónde está? El Halcón inclinó ligeramente la cabeza. Aleksei sonrió con cansancio. —Yo tampoco. La criatura emitió un sonido bajo. Aleksei observó durante unos segundos sus sistemas de lectura. —Pero si encontramos la forma de entenderte... Miró hacia la pantalla donde aparecía la trayectoria de la Espiral. —Quizá podamos ayudarlo a regresar. El Halcón volvió a mover la cabeza. Aleksei no supo si aquello significaba algo. Pero quiso creer que sí. \--- En una sala de operaciones cercana, apareció una nueva cuenta regresiva. \*\*19 DÍAS.\*\* Diecinueve días hasta el posible contacto con las costas de Myr. Diecinueve días para terminar investigaciones que normalmente habrían tomado años. Diecinueve días para producir armas. Construir defensas. Almacenar alimentos. Preparar hospitales. Evacuar ciudades. Estudiar criaturas de Nexum. Prepararse para tsunamis. Y descubrir cómo luchar contra algo que quizá ni siquiera estaba viniendo a luchar. Aleksei observó el contador. Después miró a los científicos que trabajaban a su alrededor. —Nadie va a dormir lo suficiente estos días. Uno de ellos levantó la mirada. —Eso ya lo sabemos. Aleksei suspiró. —Intenten dormir cuando puedan. —¿Usted lo hará? Aleksei miró la pantalla. —No. El científico sonrió cansadamente. —Entonces no nos pida cosas que usted tampoco hace. Aleksei soltó una breve risa. —Justo. Volvió al trabajo. Fuera del complejo, el mundo entero hacía lo mismo. Porque la Espiral seguía avanzando. Y esta vez Asterion no podía permitirse esperar a descubrir qué ocurriría cuando llegara.
Nexum (Novela)

Continúa leyendo

Nexum (Novela)

Capítulo 111

Siguiente Capítulo ›

Nexum (Novela) Capítulo 110

Estás leyendo el capítulo 110 de Nexum (Novela), un novela. En un mundo donde la tecnología ha superado los límites de la comprensión humana, existe un lugar que desafía toda lógica: La Ciudad Infinita. Una gigantesca red de estructuras metálicas, sistemas de transporte… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026. Nexum (Novela) tiene 118 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.