Leer Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela) Capítulo 7 online gratis en español
Había sido llamado un "forastero".
Por alguna razón, aquella palabra había llamado su atención.
Tal vez por eso, sin darse cuenta, ya le había preguntado a la mujer de la cicatriz qué significaba.
Sin embargo, eso no era lo único que lo había dejado estupefacto.
El nombre "Ciudad Antigua" también había resonado en su cabeza.
Al principio no comprendía a qué se referían con aquello. Pero cuando la mujer le explicó que los guardias lo habían encontrado desmayado mientras venía desde la dirección de la Ciudad Antigua, todas las piezas comenzaron a encajar.
Entonces... "Ciudad Antigua" se refiere a lo que yo llamé "templo".
Conque aquellas ruinas eran, en realidad, una ciudad antigua...
Ni siquiera cuando estuvo allí había imaginado que pudiera tratarse de una ciudad.
Aunque, ahora que lo pensaba, tenía sentido.
Las enormes estructuras de piedra, los caminos y las ruinas parecían haber formado parte de algo mucho más grande.
Y, tal como indicaba su nombre, era realmente antigua.
Las paredes estaban agrietadas y cubiertas de moho, mientras que algunas partes de las construcciones parecían haber sido abandonadas durante siglos.
La mujer había dicho que quería contarle algo sobre él.
Por la forma en que lo había dicho, Luciano entendió que se trataba de un asunto importante.
Para él, sin embargo, más que importante era intrigante.
Sentía una enorme curiosidad.
Quería saber qué significaba ser un forastero.
Incluso su cuerpo parecía impaciente por escuchar lo que la mujer de la cicatriz tenía para decir.
La mujer cruzó las manos sobre sus piernas y comenzó a explicarse.
"Forasteros, ¿eh?"
Hizo una pequeña pausa, como si estuviera organizando sus pensamientos.
"Se podría decir que los forasteros son personas sin recuerdos que provienen de algún lugar."
"¿Algún lugar?"
Luciano ladeó ligeramente la cabeza, confundido.
"Me gustaría poder decirte de dónde vienen... pero lo cierto es que nadie lo sabe. Ni siquiera los propios forasteros, debido a su pérdida de memoria."
La mujer suspiró.
Su expresión se volvió ligeramente triste.
"Desde tiempos antiguos se ha escuchado el rumor de que los forasteros son personas que vienen de otro mundo. Y, siendo sincera, podría ser cierto... o podría no serlo."
Hizo una breve pausa.
"Pero sería bastante sorprendente si realmente fuera así. La mayoría de los forasteros cree lo mismo, así que quizá haya algo de verdad en ello."
La curiosidad y la emoción que hasta hacía unos instantes no dejaban de crecer dentro de Luciano disminuyeron de golpe.
Fue como recibir un balde de agua fría.
Por un momento había creído que finalmente encontraría las respuestas que estaba buscando.
Pero no.
Aquella era una respuesta que, en realidad, ya conocía.
Luciano sabía que provenía de algún lugar.
El problema era que no tenía la menor idea de dónde.
Con la pérdida de sus recuerdos, tranquilamente podía ser de aquel mismo mundo.
Quizá simplemente había olvidado absolutamente todo.
Sin embargo...
Había una pequeña sensación en lo más profundo de su interior que insistía en decirle que él no pertenecía a ese lugar.
Pero no tenía ninguna prueba.
En pocas palabras...
Seguía exactamente en la misma situación.
Nada había cambiado.
Sin darse cuenta, Luciano dejó escapar un largo y deprimente suspiro.
La mujer de la cicatriz volvió a colocar una mano sobre su hombro.
Esta vez, su expresión era diferente.
Parecía triste.
O quizá...
¿Sentía lástima por él?
Probablemente había notado lo decepcionado que estaba.
"Ciertamente, no soy la indicada para darte consuelo. Desconozco lo que debe sentirse al no tener recuerdos de nada de tu vida."
Su voz era tranquila.
"Pero, sin importar lo que haya ocurrido, mientras sigas con vida, puede que algún día logres descubrir qué te sucedió."
Aquellas palabras fueron un enorme consuelo para Luciano.
Por un momento sintió que quería llorar.
Pero consiguió contenerse.
No sabía qué expresión tenía en ese instante.
Y, sinceramente, tampoco le importaba.
Simplemente asintió.
"Gracias."
Fue una palabra sencilla.
Pero la dijo con toda la sinceridad que pudo reunir.
La mujer retiró lentamente la mano de su hombro.
"Por cierto, lo único que diferencia a los forasteros de los humanos como nosotros es el símbolo que tienen en alguna parte de su cuerpo."
Luciano levantó la mirada.
"¿Un símbolo?"
"Sí. Cada forastero suele tenerlo en un lugar diferente."
La mujer pareció recordar algo.
"En realidad, tenemos que pedirte disculpas..."
Luciano parpadeó.
No entendía por qué se estaba disculpando de repente.
"Antes de que despertaras, tuvimos que revisar tu cuerpo para confirmar que eras un forastero y..."
Hizo una pequeña pausa.
Una sonrisa algo sospechosa apareció en su rostro.
Luego señaló hacia una zona del cuerpo de Luciano.
Luciano siguió la dirección de su dedo.
Y cuando comprendió a qué se refería, su rostro se puso completamente rojo.
"¿¡Eh!?"
Rápidamente se cubrió sus partes íntimas con las manos y apartó la mirada.
Estaba cubierto de sábanas y no había motivo para eso, pero simplemente lo hizo por inercia.
La mujer de la cicatriz estalló en carcajadas.
Ella es un monstruo...
Luciano sintió que quería desaparecer.
"Perdón... perdón..."
La mujer intentaba contener la risa.
"Es que tu reacción fue demasiado divertida. Es la primera vez que te veo poner esa cara. Deberías haberte visto."
Luciano no podía creer lo que estaba escuchando.
Y, para empeorar las cosas, Mika también estaba riéndose.
Aunque ella parecía mucho más reservada y trataba de ocultarlo.
¡Me quiero morir!
El nivel de vergüenza que sentía era indescriptible.
"¿Y bien?"
Luciano preguntó con evidente molestia, todavía completamente avergonzado.
La mujer de la cicatriz finalmente comenzó a secarse las lágrimas que se le habían escapado después de reír tanto.
"Es una broma. Ya revisamos esa zona y el símbolo del forastero no está ahí."
La mujer señaló el hombro de Luciano.
"Está en tu hombro."
Luego sonrió.
"Así que puedes tranquilizarte."
Ella estiró el brazo, levantó el pulgar y mostró una amplia sonrisa.
"Tranquilo, tu pajarito parece fuerte y se ve bastante prometedor."
Luciano se quedó pensando en aquellas palabras durante unos segundos. Cuando finalmente comprendió a qué se refería, se avergonzó todavía más de lo que ya lo había hecho hacía un momento.
"¡Pervertida!"
Lo gritó sin contenerse.
La mujer de la cicatriz y Mika volvieron a reírse, prolongando la cadena de risas durante unos segundos más.
Luciano permaneció en silencio durante unos segundos hasta que terminaron de reír.
"¿En mi hombro?"
"Exactamente."
Luciano levantó la manga de su remera.
En la zona donde su brazo se unía con el hombro derecho había un extraño símbolo.
Estaba compuesto por tres círculos, cada uno acompañado de pequeños símbolos oscuros de aspecto desconocido.
Los tres estaban colocados uno sobre otro y cada círculo era más grande que el anterior.
Luciano lo observó detenidamente.
¿En qué momento apareció este símbolo?
Probablemente había aparecido cuando se encontraba debajo de la Ciudad Antigua.
Pero eso solo hacía que surgiera otra pregunta.
¿Cómo apareció?
¿Y en qué momento?
Si alguien hubiera estado dibujándolo sobre su cuerpo, seguramente se habría dado cuenta.
Luciano apoyó una mano sobre el símbolo e intentó borrarlo.
Frotó la superficie de su piel.
No ocurrió nada.
"Eso no va a funcionar."
La voz de la mujer interrumpió sus pensamientos.
"Es imposible. Varios ya lo han intentado."
Luciano retiró lentamente la mano.
Miró nuevamente el símbolo.
Había algo en él que le resultaba inquietante.
De pronto, recordó algo que llevaba pensando desde el momento en que la mujer había comenzado a hablarle sobre los forasteros.
Levantó la mirada.
"Hace rato que lo vengo pensando y tengo mis dudas, pero..."
Hizo una pequeña pausa.
"Hay más forasteros, ¿verdad?"
Luciano preguntó con seriedad mientras mantenía la mirada fija en los ojos verdes de la mujer.

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Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela)
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Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela) Capítulo 7
Estás leyendo el capítulo 7 de Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela), un novela. Luciano no recuerda quién es. No sabe de dónde viene ni cómo llegó a aquel extraño mundo. Lo único que conserva es su nombre y la misteriosa voz de una mujer que, en medio de la oscuridad, le susurró: "Abre los ojos.… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026. Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela) tiene 9 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.