Leer Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela) Capítulo 8 online gratis en español
Las conversaciones que había tenido hasta ese momento lo habían llevado a hacerse aquella pregunta.
Además, la mujer parecía tener bastante experiencia tratando con forasteros.
"¡Por supuesto!"
La mujer de la cicatriz respondió con tanta tranquilidad que parecía estar hablando de algo completamente normal.
Luciano, en cambio, estaba estupefacto.
El hecho de no ser el único aliviaba un poco el peso que sentía en el corazón.
No era el único en aquel mundo sin recuerdos.
Aunque ya conocía la respuesta gracias a todo lo que habían hablado, escucharla directamente de ella era diferente.
Me alegra no ser el único.
En cuanto razonó sobre aquel pensamiento, no pudo evitar sentirse un poco mal consigo mismo.
Lo cierto era que no le deseaba a nadie lo que le estaba sucediendo.
"¿Hay muchos forasteros?"
"¿Hay algunos cerca?"
Una pregunta tras otra.
Luciano necesitaba respuestas.
Y las necesitaba cuanto antes.
"Eh..."
La mujer se apartó un poco de él, alejándolo de su espacio personal.
Luciano rápidamente volvió a enderezarse al darse cuenta de lo que había hecho, pero no podía culparlo por su reacción.
¿Quién no se emocionaría al descubrir que no era el único?
"En realidad, hay bastantes forasteros. Es más, justo ayer llegaron nuevos forasteros. Pensé que ellos eran todos, pero entonces te encontramos a ti."
La mujer levantó la mirada hacia el techo y dejó escapar un largo suspiro.
"Es la primera vez que ocurre algo así. Se supone que todos llegan al mismo tiempo y que, cada cierto período, aparece un nuevo grupo. Pero... ¿por qué ocurrió esto?"
A simple vista, podía apreciarse la confusión en el rostro de la mujer.
Pero, dejando de lado toda aquella información que acababa de recibir, Luciano estaba feliz.
En comparación con hacía un rato, cuando no había obtenido las respuestas que esperaba, ahora al menos tenía algo positivo.
"¿Podré reunirme con ellos?"
Preguntó Luciano con curiosidad, aunque su expresión apenas cambió.
La mujer de la cicatriz se levantó de la silla.
"Lo más probable es que sí. Aunque tengas una diferencia de un día con la llegada de tus compañeros, se podría decir que pertenecen a la misma generación, ¿verdad?"
No sé. Dímelo tú.
A Luciano le hubiera gustado responderle eso.
Pero simplemente se limitó a pensarlo.
Mika, por su parte, parecía dudar sobre si debía responder o no.
"Sí... probablemente lo sean."
Terminó aclarando.
Por lo visto, había estado haciéndose aquella pregunta a sí misma.
Ambas mujeres caminaron hacia la puerta.
Antes de salir, la mujer de la cicatriz se detuvo y miró a Luciano.
"Con esto termina la primera parte. Ahora necesitamos que te cambies. Después hablaremos en mi sala de trabajo sobre lo principal."
¿Sobre lo principal?
¿Acaso esto no era lo principal?
Ahora tenía todavía más curiosidad.
Había pensado que la conversación ya había terminado.
Sin embargo, justo cuando ambas estaban a punto de cruzar la puerta, Luciano se dio cuenta de algo.
No sabía el nombre de la mujer imponente.
Habían estado hablando durante un buen rato, pero en ningún momento se habían presentado.
"¡Este...!"
La mujer de la cicatriz retrocedió un par de pasos y volvió a mirarlo.
"¿Sucede algo?"
"Pues..."
Luciano se quedó en silencio durante un instante.
"No sé tu nombre."
La mujer se llevó una mano a la cabeza.
Mika, por su parte, simplemente suspiró y negó con la cabeza de un lado a otro.
Parecía algo decepcionada.
"Lo siento, se me olvidó por completo."
La mujer continuó hablando mientras mantenía una mano sobre su cabeza.
"El hecho de que seas un forastero que apareció solo y un día después nos ha tenido trabajando a tiempo completo. Estaba tan concentrada en verificar si eras un nuevo forastero que olvidé lo más esencial."
Después de varios minutos hablando con aquella mujer, Luciano no podía creer cuánto se había equivocado al principio.
A pesar de su aspecto, era bastante amigable.
Se había imaginado a alguien mucho más brusca, pero, para su sorpresa, había resultado ser todo lo contrario.
Aun así...
Era fuerte.
Su presencia seguía siendo abrumadora.
Luciano tenía la sensación de que, si alguna vez terminaba convirtiéndose en su enemigo, lo pagaría muy caro.
Había algo en ella que le transmitía esa sensación.
"Por cierto, a pesar de tener un rostro que no parece interesado en nada, prestas atención hasta a las cosas más minúsculas."
Luciano no sabía si aquello era un cumplido o una crítica.
"Dios mío... creo que a veces usted es demasiado brusca con algunas cosas."
Mika volvió a hablar con evidente decepción.
"Oye, eso estuvo de más. No me hagas quedar mal frente a un nuevo forastero."
"No hace falta que lo haga yo. Usted sola se encarga de hacerlo."
Mika siempre hablaba con un tono altanero y casi soberbio.
Incluso sus movimientos transmitían aquella sensación, como si buscara hacer todo a la perfección.
La mujer de la cicatriz la miró con evidente enojo.
Desde el punto de vista de Luciano, parecían amigas de toda la vida.
Por momentos tenía ganas de reírse.
Pero no sentía la suficiente confianza como para intervenir en aquella conversación.
Y mucho menos cuando parecía que Mika se estaba burlando de ella.
Luciano era de las personas que preferían observar y evaluar la situación antes de hacer una jugada precipitada.
¿Qué tenía que ver eso con todo lo que estaba sucediendo?
Claramente, nada.
Pero así era él.
La mujer de la cicatriz, aparentemente agotada de discutir con Mika, se dio la vuelta.
Luego dio un paso hacia delante y, con una amplia sonrisa, volvió a mirar a Luciano.
"Perdón por mi tardía presentación..."
Abrió los brazos hacia los costados.
"...Mi nombre es Yrsa y soy la líder del Gremio de los Forasteros."
Luciano abrió ligeramente los ojos.
"Como representante de los forasteros y una de las mayores autoridades de la ciudad, te doy la bienvenida al Pueblo Frontera Urbus."
Después de decir aquello, bajó los brazos.
"Y bien... ¿podrías decirme tu nombre?"
La mujer de la cicatriz...
O mejor dicho, Yrsa, lo observó expectante.
Vaya... eso sí fue asombroso.
Luciano había quedado tan impactado por su presentación que tardó unos segundos en reaccionar ante su pregunta.
"Aún no sé si es realmente mi nombre... pero me llamo Luciano."
De pronto, la expresión de Yrsa cambió.
Una sonrisa ligeramente más seria apareció en su rostro.
"¡Bienvenido a las vastas y caóticas tierras de Muergar, Luciano!"

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Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela)
Capítulo 9
Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela) Capítulo 8
Estás leyendo el capítulo 8 de Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela), un novela. Luciano no recuerda quién es. No sabe de dónde viene ni cómo llegó a aquel extraño mundo. Lo único que conserva es su nombre y la misteriosa voz de una mujer que, en medio de la oscuridad, le susurró: "Abre los ojos.… Este capítulo tiene publicado el 22 de octubre de 2026. Muergar: El eco de nuestras aventuras en las tierras de fantasía del más allá. (Novela) tiene 9 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.