Leer Merodeador Del Apocalipsis (Novela) Capítulo 6 online gratis en español
🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
Chasquido.
Tamborileé mis dedos sobre la mesa.
‘Después de todo, la unión hace la fuerza. No hay nada malo en reclutarlo.’
El problema era que, probablemente, él me guardaba rencor. Increíble...
En ese momento, un pensamiento cruzó mi mente.
‘¿Confían los saqueadores entre sí? ¿O acaso existen grupos así realmente?’.
¿No son solo personas unidas por pura necesidad? Por supuesto, es solo una especulación, pero ¿no son el tipo de humanos que no dudarían en apuñalar incluso a sus propios compañeros si fuera necesario? Yo haría lo mismo si estuviera en su lugar.
Lo que se necesitaba no era confianza, fe, paz, amistad ni ninguna de esas tonterías.
Solo beneficios y pérdidas. La convicción de que, al moverse conmigo, ganarían algo. Y, a la inversa, el miedo de que, al oponerme, perderían algo.
En el instante en que esa idea sobre mi futura estrategia pasó por mi mente...
Se escuchó el sonido de alguien tragando saliva. El ladrón de electricidad, habiendo notado que yo estaba meditando qué hacer con él, levantó la mirada hacia mí. Su expresión estaba cargada por el tenso silencio.
‘Veamos. ¿Es un humano que valga la pena reclutar?’.
Analicé al ladrón de electricidad tal como lo haría al dar forma y analizar personajes en mis guiones.
‘Es del tipo que se deja llevar por la opinión de los demás, como esos que siguen videos de recomendaciones bursátiles. Tiene una personalidad agresiva, pero se achica ante alguien más dominante que él. Apenas tiene contactos en el teléfono, y los pocos mensajes que recibe son pura publicidad. Es un individuo aislado.’
Esto debería ser suficiente para que, por el momento, no me denuncie a la policía y decida moverse conmigo.
Apoyé el codo en el borde de la mesa e incliné la cabeza hacia él.
“¿Cómo te llamas?”
“Jeon Do-hyeong.”
Un nombre muy de "ladrón de electricidad". Podría ser un alias; no tenía motivos para darme su nombre real. O quizás se cambió el nombre aspirando a convertirse en uno.
“Muy bien, Jeon Do-hyeong. ¿A dónde te dirigías?”
“Planeaba quedarme en un campamento remoto hasta que la situación de los zombis se calmara…”
Un campamento remoto. Ciertamente no es una mala idea, pero es insuficiente. Su pensamiento es demasiado simplista.
Sacudí la cabeza.
“¿Calmarse? ¿Crees que esto va a terminar?”
“¿No va a terminar?”
Jeon Do-hyeong parpadeó confundido, como si no entendiera el rumbo de la conversación.
“Ahora hay muchos problemas, pero todo irá bien pronto. Están desarrollando pruebas de PCR, kits de diagnóstico del virus, y saldrán en un mes. Las acciones en la bolsa para eso están realmente…”
* Es una prueba que amplifica el material genético de un virus o bacteria para saber si está presente, incluso en cantidades muy pequeñas.
“¿Y qué pasa si los que fabrican esos kits se convierten en zombis?” lo interrumpí.
Lo observé en silencio mientras seguía envuelto en su saco como un capullo.
“Kits de diagnóstico... sí, digamos que los desarrollan. ¿Pero luego qué? ¿Vacunas y tratamientos? ¿Quién los va a fabricar?”
Jeon Do-hyeong cerró la boca. Parecía estar imaginando vagamente el futuro.
Un virus que convierte a los infectados en zombis. La tasa de mortalidad era cero, pero la transmisión era aterradora.
“¿Cuánto tiempo tardó en salir la vacuna del COVID-19? ¿Nueve meses? ¿Un año? ¿Crees que el mundo seguirá intacto para entonces? ¿Quedará mano de obra para fabricarla? ¿Habrá trabajadores para operar las fábricas? ¿Quién la transportará? ¿Quién la distribuirá?”
Incluso los zombis no se quedan quietos en cuarentena. Arremeten locamente, mordiendo a la gente y propagando el virus por el aire. Son superpropagadores.
A medida que la gente se convierta en zombi uno por uno, ¿seguirá la sociedad funcionando normalmente? Llegará un punto en el que no podremos gestionar a los pacientes zombificados, la sociedad no podrá sostenerlos y, finalmente, los zombis superarán en número a los humanos.
Me levanté de mi asiento y me puse en cuclillas frente a Do-hyeong.
Bajé la voz y susurré:
“El mundo está condenado”.
Los ojos de Do-hyeong vacilaron.
Usando mis habilidades como guionista, continué susurrando, describiendo vívidamente el futuro no esperanzador, sino oscuro y desesperado diseñado por nuestro presidente; el futuro creado por la Compañía Immortal.
Tras escuchar mis susurros durante un rato, el rostro de Do-hyeong perdió el color, como si el miedo lo hubiera atrapado. Sus labios temblaban.
“Entonces... ¿qué hacemos? Si todos se convierten en zombis, entonces…”
Hice una pausa. "Tú, conviértete en mi colega". Necesitaba presentar esta oferta adecuadamente.
Después de sacudir su mente con el miedo, era hora de mostrarle una visión clara. Necesitaba infundirle la convicción de que unirse a mí sería beneficioso.
“Sobreviviremos.”
“¡Cómo vamos a sobrevivir! Si el mundo está condenado de esa manera…”
“Los humanos sobrevivieron incluso en la era primitiva. Los humanos no morirán. Es solo que la civilización se desmoronará y volveremos a la era de la caza.”
Los zombis serán los enemigos en lugar de las bestias.
Los humanos deambularán por la jungla de asfalto, cazando presas y aferrándose a los restos de la civilización perdida.
Tras exponer el futuro predeterminado con total convicción, le extendí la mano.
“Lo que se necesita en esa situación es poder y un grupo. Do-hyeong, combinemos nuestras fuerzas.”
Do-hyeong se lamió los labios. Sus ojos desconcertados vacilaron y luego me miraron. Parecía estar reevaluándome, decidiendo si yo era una persona a la que valía la pena unirse ante el apocalipsis. Por supuesto, yo ya había demostrado mi valor y una personalidad adecuada para el fin de los tiempos.
Tras deliberar un poco, Do-hyeong se mordió el labio con firmeza y sus ojos brillaron con el deseo de sobrevivir. Asentió.
“Está bien.”
En el momento en que el ladrón de electricidad y yo nos dimos la mano, fue el momento en que se formó el primer grupo de saqueadores.
Lo miré en silencio, luego me acerqué y comencé a desatar el nudo de su saco de dormir.
Para ser honesto, no puedo confiar en él. Pero la desconfianza y la traición son esenciales para sobrevivir como saqueador. Mientras no me denuncie a la policía por ahora, es suficiente.
Lo he sacudido con el miedo y lo he atraído con una visión, así que, por el momento, se preparará para el apocalipsis conmigo. Y cuando el apocalipsis llegue, tendremos que estar unidos, nos guste o no.
Continué desatando el nudo mientras pensaba: ‘Los talentos que necesito reclutar en el futuro…’.
El ladrón experto en cerraduras y el desertor con un arma son absolutamente necesarios.
\*\*\*
“Primero, reunamos suministros.”
“Ah, ¿vamos al supermercado?”
Do-hyeong, que había consumido toda el agua y la comida, se volvió hacia mí desde el asiento del conductor. Asentí y luego enumeré los artículos necesarios como un experto.
“Hay mucho que necesitamos para sobrevivir. Machetes, cascos, cuerdas, hilo de pescar, trajes de motociclista, cinta adhesiva, encendedores... sí, y cosas como cuchillos de cocina y barras o palos de fregona. Podemos usarlos como armas si los atamos juntos.”
Do-hyeong vaciló y luego dijo:
“Pero ¿qué pasa con la comida y el agua...?”
“Solo lo suficiente para unos días. Mientras tengamos armas, podemos obtener comida en cualquier momento mediante el saqueo.”
Abrí la boca de nuevo.
“Relojes despertadores. Necesitamos comprar muchos.”
“¿Por qué despertadores? ¿No basta con un reloj de pulsera para ver la hora?”
Do-hyeong preguntó con torpeza, y yo lo fulminé con la mirada, frustrado. ¿Es un poco lento? No… si todavía no ha visto zombis, es comprensible.
En cualquier caso, lo único que espero de Do-hyeong es su dinero y un cuerpo más para llenar mis filas.
Se lo expliqué paso a paso.
“Parece que los zombis reaccionan al sonido.”
“Ah, ya veo.”
“Sí.”
Do-hyeong pareció entender algo. Hablamos casi simultáneamente, aunque él fue un poco más rápido.
“Para atraer a los zombis lejos de nuestra base…”
“Para atraer a los zombis a las bases de otras personas…”
Nuestras bocas se cerraron. Nos miramos desconcertados.
Do-hyeong tuvo una idea defensiva, y yo una agresiva. Rápidamente resolví el ambiente incómodo.
“Exacto. Podemos usarlos para varios propósitos.”
“Ah, sí.”
Y así fuimos al supermercado, entablando una conversación innecesaria para resolver el conflicto anterior.
“¿Qué hay de tu familia?”
“Mis padres fallecieron cuando estaba en la universidad. Tengo un hermano menor, pero cortamos lazos después de dividir la herencia.”
“Yo estoy igual. Mis padres fallecieron cuando me gradué. No tengo hermanos.”
“Es mejor no tenerlos. Incluso si los tienes…”
\*\*\*
En el estacionamiento del supermercado.
“Entonces, iré a buscarlos.”
Do-hyeong abrió repentinamente la puerta y salió. En poco tiempo se había formado una especie de empatía y su voz se oía más relajada.
Observé cómo se alejaba.
El teléfono de Do-hyeong está conmigo, pero si decidiera denunciarme, podría hacerlo en cualquier momento. Podría pedir prestado el teléfono de alguien o informar al guardia de seguridad del supermercado.
Por eso salí lentamente del coche, armado con una gorra, una mascarilla y mi martillo.
‘Si veo cualquier señal de que va a denunciarme, huiré’.
Di un paso atrás y seguí a Do-hyeong. Era una especie de vigilancia. Si mostraba el más mínimo indicio de pedir un teléfono prestado o de acudir al guardia de seguridad, me daría la vuelta y huiría de inmediato.
Pero por ahora, Do-hyeong parece estar pensando en utilizarme, y se limita a comprar con entusiasmo.
‘Por ahora, es lo suficientemente confiable’
Asentí en silencio y miré a mi alrededor lentamente. A medida que mi mirada se ampliaba, vi el mundo cambiado.
El mundo se había vuelto sombrío en solo unos pocos días.
La gente que simplemente había salido a comprar llevaba bates de béisbol, palos de golf y varas de madera. Eran armas para luchar contra los zombis. Algunos incluso llevaban cascos de moto puestos.
Otros habían colocado abiertamente sierras eléctricas o machetes en sus carritos.
Esbocé una sonrisa amarga al sentir la sombra del desastre inminente acercándose. Se acerca un mundo donde el asesinato es algo trivial.
‘Este aroma a desconfianza y vigilancia…’.
La gente miraba a su alrededor y retrocedía cuando alguien se les acercaba. Como si tuvieran miedo de que la persona de al lado se convirtiera de repente en un zombi y los atacara.
La gente mantenía una distancia de dos metros mejor que durante el coronavirus. El virus invisible parece menos aterrador que una persona infectada que puede darse la vuelta y morderte en cualquier momento.
Fue entonces cuando capté el olor del apocalipsis.
De repente, se escuchó un grito.
“¡Es un zombi!”
“¡Silencio!”
Giré la cabeza rápidamente. En la sección de comida instantánea, donde se exhibían deliciosos pasteles de arroz fritos y pollo, había un zombi obeso, masticando y devorando con avidez el pollo con ambas manos.
En silencio...
Crunch.
Se formó un espacio vacío alrededor del zombi obeso. La gente se llevó las manos a sus mascarillas y retrocedió lentamente.
Había oído que se habían establecido pautas básicas de respuesta ante zombis: no provocarlos, dejarlos en paz, informar desde la distancia. No luches contra ellos, solo huye.
A diferencia de la gente que grababa videos con sus teléfonos, yo simplemente observaba al zombi con mis propios ojos.
‘No es un cadáver reanimado. Es una persona viva. Parece mantener el nivel de inteligencia de un animal.’
Reacciona a estímulos ruidosos o hostiles. Si tiene hambre, buscará comida; si tiene sed, buscará agua. Si tiene frío, probablemente buscará un lugar cálido.
“Ah... tendré que tirar todo esto.”
El empleado del supermercado, vestido con un traje de protección especial en la sección de comida, estiraba la mano repetidamente, sin saber qué hacer.
El zombi babeaba y restos de comida salían disparados de su boca. Incluso agitaba las manos salvajemente, derribando los alimentos exhibidos y recogiendo lo que caía al suelo para comerlo.
Lo observé con calma.
Por eso fui el primero en darme cuenta de que algo estaba a punto de suceder.
Varios guardias de seguridad con trajes negros llegaron corriendo. Personas que parecían ser la familia del zombi también llegaban presas del pánico.
Incluso si estallaba una conmoción, no escalaría mucho.
Tic, tac, la cuenta atrás de la bomba de tiempo estaba llegando a su fin.
Giré mi cuerpo y busqué la salida de emergencia. Tenía que escapar rápido antes de que la multitud en la entrada bloqueara el paso.
El momento óptimo para escapar era cuando nadie más estaba huyendo, para poder ser el primero en salir. Si esperaba a que los demás corrieran, sería demasiado tarde.
Pero parece que este juicio también llegó tarde.
Miré a mi alrededor con expresión rígida.
“Zombis…”
La gente estaba cambiando por todas partes. El que empujaba un carrito, el que revisaba la frescura del pescado, el que sujetaba un machete… todos babeaban y se encorvaban.
Fue entonces cuando me di cuenta: ya era el momento.
Día 6 del brote zombi.
Han pasado cuatro semanas desde que el virus se dispersó por primera vez.
Es el momento en que todo estalla.
Los primeros infectados, que parecían normales, empiezan a convertirse en zombis al mismo tiempo.
Apreté el puño.
Son más aterradores que los propios zombis. La gente ya no parece humana: hay infectados ocultos por todas partes, zombis en potencia que pueden transformarse en cualquier momento.
“¡Grrrr. Kaaaah!”
Y el infectado que empuñaba el machete, con los ojos brillando en rojo, lo blandía salvajemente contra la gente a su alrededor, como si fuera un bate. Uno de ellos recibió el golpe de lleno.
El sonido de la carne al ser cortada.… Y la sangre, de un rojo brillante, salpicó el suelo y los carritos.
Al ver esa sangre, murmuré:
“Me equivoqué”.
El apocalipsis no está por venir. Ya ha llegado a nuestra puerta.

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Capítulo 7
Merodeador Del Apocalipsis (Novela) Capítulo 6
Estás leyendo el capítulo 6 de Merodeador Del Apocalipsis (Novela), un novela. Día 1 del brote zombi. Antes de matar a un zombi, maté a una persona. Presenta un protagonista egoísta, antisocial y extremadamente pragmático. En un mundo invadido por zombis, la pregunta no es quién sobrevivirá, sino… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. Merodeador Del Apocalipsis (Novela) tiene 33 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.