arrow_back

Leer Merodeador Del Apocalipsis (Novela) Capítulo 2 online gratis en español

🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
Día 2 del brote zombi. Desperté en una celda de detención. \*\*\* Se escuchaba el eco de unos barrotes golpeando y a alguien gritando. “¡Arriba, arriba! ¡Es hora de levantarse! Serviremos el desayuno en un momento.” Me incorporé con pesadez. Me dolía todo el cuerpo por haber dormido en el suelo endurecido. A través de mi visión borrosa, apareció la imagen estéril de esta zona. Barrotes de hierro. Policías. Fue entonces cuando los recuerdos me golpearon: el asesinato, el arresto, el cacheo, la olla confiscada y el interrogatorio que supuestamente empezaba hoy. “Ah…” Me cubrí la cara con ambas manos y solté un largo suspiro. Mi vida era tan oscura como el panorama que tenía delante. Un asesinato, de todas las cosas posibles. Me equivoqué desde el principio. Aunque hubo un brote zombi, el apocalipsis nunca llegó. No debí reaccionar de esa manera. Recordé la escena que vi ayer por la ventana del coche patrulla mientras me trasladaban. ‘El mundo estaba perfectamente…’ Aunque el brote había ocurrido, no se veían zombis por las calles. Solo era gente normal usando mascarillas. El mundo no había cambiado mucho. Solo mi vida cambió. “Debo estar loco, de verdad. ¿Por qué... por qué maté a alguien?” Me golpeé la cabeza una y otra vez. ¿Fue por la falta de sueño? ¿O porque me sumergí demasiado en el guión del apocalipsis zombi? y actué por impulso. Y este es el resultado: un centro de detención a la espera de ir a prisión. Probablemente saldré en las noticias. Al bajar la mano, vi a un hombre de mediana edad tirado en el suelo que apestaba a alcohol, y a un joven cubierto de tatuajes. Ellos también estaban encerrados en esta celda. “…” El joven tatuado me miró con cautela y luego retrocedió en silencio. Parece que escuchó mis balbuceos o sabe que estoy aquí por cargos de homicidio. La cruda realidad se asentó de nuevo sobre mí. Ahora soy un criminal al que la gente evita. Me encogí de hombros y miré fijamente a través de los barrotes. Ahora que me han atrapado, no hay más futuro que planear mientras escribo guiones. Contratar a un abogado, esperar el juicio... Eso es todo. ‘No hay nada que pueda hacer’. Apoyé la espalda en una esquina. Aparte del oficial de policía sentado enfrente y el televisor encendido más allá de los barrotes, no había nada para matar el tiempo en este lugar. ‘Un centro de detención... Supongo que esto también es una experiencia…’ Solté una risa mientras pensaba inconscientemente si podría usar esta situación para un guión. ‘Voy camino a la cárcel, ¿qué guion voy a escribir? ¿Acaso podré adaptar mis vivencias en prisión cuando salga?’ Incluso si me sentencian a diez años, me pregunto qué sentido tiene. Me han marcado como un asesino, ¿funcionaría siquiera? Casi preferiría que llegara el apocalipsis zombi antes que cumplir condena. Seguí divagando hasta que me fijé en la pantalla del televisor gigante fuera de la celda. Estaban pasando una noticia de última hora. Escuché con atención. —Los pacientes muestran síntomas similares a los de un zombi, pero simplemente están infectados con un virus. Con las medidas de prevención adecuadas, los ciudadanos no tienen de qué preocuparse. El experto decía que no había por qué alarmarse, ya que este virus era más fácil de gestionar que el coronavirus de hace unos años. Entonces, el presentador recibió unos papeles y sonrió aliviado. —Tenemos una noticia de último minuto. La pantalla cambió. Mostraba a fuerzas armadas asaltando un edificio. Pronto, varias personas fueron sacadas esposadas. —La compañía Immortal, una farmacéutica global, ha visto cómo los ejecutivos de su rama coreana eran arrestados por ordenar la liberación del virus I. Las imágenes pasaban rápido. Se veían dispositivos tipo dron volando sobre lugares concurridos: salas de conciertos, estadios, juntas y estaciones de transporte. El presentador leyó el informe con cuidado. —Según un informante, la compañía Immortal liberó el virus de forma sistemática e intencionada en todo el mundo bajo órdenes de su sede central. “Ha…” Suspiré. El apocalipsis zombi era irreal después de todo. Este virus es más manejable que el COVID-19 por sus síntomas tan claros, y el poder del gobierno sigue intacto. Incluso con drones esparciendo el virus, el mundo no se tambalea tan fácil. ‘¿Para qué tiré el agua con jabón? Pude simplemente cerrar la puerta y esperar.’ Un error momentáneo empujó mi vida al abismo. Me quedé profundamente arrepentido mientras seguía mirando la tele. La pantalla cambió de nuevo, mostrando redadas en las sedes de Immortal por todo el mundo: EE. UU., China, Rusia, Japón, Francia, Reino Unido y más. —Los gobiernos están cooperando para registrar las instalaciones de la compañía Immortal. Doctor, ¿afectará esto al desarrollo de vacunas y tratamientos? —Por supuesto. Dado que es un virus diseñado por ellos, los datos de investigación deben estar allí. Obtener esos datos ayudará al desarrollo. El doctor hizo una pausa antes de continuar. —Al menos, podremos establecer protocolos de prevención efectivos. No estoy seguro de si eso es verdad o solo palabras optimistas por las directrices de la cadena. Para mí, todo se veía negro. —Tenemos nueva información. El presidente de la sede central de Immortal también ha sido arrestado. En ese momento, mostraron al presidente de la compañía siendo escoltado, con una extraña sonrisa en el rostro. Sentí como si se estuviera burlando de mí a través de la pantalla. Apreté el puño con fuerza, clavándome las uñas en la palma. “Por culpa de ese hombre.” Si no fuera por esa maldita compañía, el brote no habría ocurrido y yo no habría tenido que matar a nadie. Es todo por él. Mi vida... “Si tan solo…” murmuré. Pensamientos oscuros inundaron mi mente. Si tan solo ocurriera el apocalipsis. Si el mundo se volviera un caos. Si llegara un mundo donde matar fuera algo cotidiano. Mi crimen quedaría enterrado y yo podría vivir como una persona normal, ¿no? El miedo al juicio, el estigma de ser un asesino, el sueño roto de ser guionista... todo se convirtió en una presión que me apretaba el cerebro. Me agarré la cabeza y solté un quejido. Sentía que el cráneo me iba a estallar. Y entonces, escuché un sonido. “Grrrr.” Un gruñido bestial. No eran los ronquidos del borracho, ni mi propio sonido. Levanté la cabeza rápidamente. Era el joven tatuado que estaba frente a mí. De repente, se había convertido en un zombi. \*\*\* Era igual que el estudiante que vi ayer. El joven tatuado se agarró la cabeza con ambas manos y gruñó. Por un momento, vi saliva goteando. Levantó la cabeza. Tenía los ojos inyectados en sangre. “...” El dolor de cabeza desapareció al instante. Estoy atrapado en una celda con un zombi, ¿y me preocupa el futuro? El problema es el "ahora". Mil ideas de guionista se activaron en mi mente. ‘Zombis. ¿Qué naturaleza tienen?’ Se transforma sin síntomas previos. Su agresividad es segura. Pero, ¿cuál es el criterio para elegir a su presa? ¿Qué hago ahora? Grrr — Crack— Al joven tatuado le crujieron las articulaciones mientras se levantaba. Como una bestia excitada, giró la cabeza frenéticamente. En el silencio de la celda, asomó la cabeza por los barrotes siguiendo el sonido de la televisión, y luego miró fijamente al borracho que roncaba con fuerza. Observé al joven tatuado y, lentamente, levanté la mano. Me cubrí la boca y la nariz para amortiguar el sonido de mi respiración. ‘Es el sonido’. Contuve el aliento en el rincón de la celda. “Urgh”. El joven caminaba con brusquedad entre los barrotes y el borracho. Iba dejando un rastro de baba por donde pasaba. ‘¡Presten atención!’ pensé desesperadamente hacia los policías de fuera. No me atrevía a gritar, temiendo convertirme en el blanco. “Vaya, ¿por qué alguien tan rico haría algo así?” decían los policías, ajenos a todo, mirando la televisión. Y entonces, ocurrió el accidente. “Wuaakk” El borracho que yacía en el suelo soltó un ronquido estruendoso. Tenía la cara roja y la corbata floja, todavía bajo los efectos del alcohol. El joven tatuado lo fulminó con la mirada y se agachó. Su rostro estaba completamente distorsionado. Parecía que no soportaba el sonido del ronquido; estaba lleno de irritación y rabia. Abrió la boca de par en par y se abalanzó. No hubo grito. El zombi simplemente le hundió los dientes en la garganta. Crunch La carne fue arrancada con brutalidad. La sangre roja brotó a chorros. El sonido y el color se sentían demasiado reales. El borracho se despertó de golpe. “¡Aaaaah! ¡¿Qué... ahhh?! ¡Quítate! ¡Fuera!” La celda se tiñó de gritos y sangre. Se convirtió en la escena de un crimen. Me acerqué sigilosamente a la puerta. Los policías, al ver la televisión, saltaron sorprendidos y agarraron la radio. “¡En la celda de detención, un preso está atacando a otro!” En ese momento, nuestras miradas se cruzaron. Moví los ojos desesperadamente, señalando al infectado y luego al policía, gesticulando en silencio hacia la puerta. ‘Si no abren la puerta, me va a matar a mí también. Ábranla, por favor’. El policía desvió la mirada. “Llamen al 119. ¡Y pidan refuerzos! Parece difícil reducir al infectado solo.” ‘¡¿Qué refuerzos ni qué nada?! ¡Hay alguien muriéndose aquí mismo!’ Estuve a punto de gritar con furia, pero apreté los labios. Me estaba volviendo loco. Miré al joven tatuado; parecía haber perdido el interés tras darle un mordisco al borracho. “Ugh... ugh…” El borracho ya no podía roncar. Se presionaba la herida del cuello con las manos, jadeando, mirando al techo con las pupilas dilatadas. ¡Plas! El joven tatuado pisó el charco de sangre y miró a su alrededor. Sus ojos inyectados en sangre pasaron por un instante entre mi silencio y el policía que hablaba por radio. Mi cuerpo se tensó. ¿Podría pelear y ganar? No, pelear no es lo importante. Incluso si gano la pelea, puedo perderlo todo. Rutas de infección desconocidas: mordiscos, salpicaduras de saliva, arañazos o incluso respiración. Debía tener cuidado con todo. ‘Lo mejor es no pelear’. Contuve la respiración. Luego, le guiñé un ojo al policía. Moví la mano lentamente y fingí dar toques en los barrotes, tratando de llamar su atención. “¡Ah!” Afortunadamente, el policía fue rápido. Desplegó su porra y golpeó con fuerza los barrotes del lado opuesto al mío. La expresión aturdida del joven tatuado se distorsionó de nuevo. Se cubrió los oídos con los puños y, al segundo siguiente, se lanzó contra los barrotes. “¡Aaaaah!” Estrelló su cabeza contra el metal como si quisiera partírsela. Tenía la frente abierta y sangrando. Era casi una automutilación. Al ver tanta sangre, el policía retrocedió. “Maldición, esto no es bueno.” Al parecer, al oficial le preocupaba que lo culparan por provocar que el preso se hiciera daño. Pero ya era tarde. El joven, siguió lanzándose contra los barrotes, rechinando los dientes hacia el policía. No tenía el más mínimo interés en mí. ‘Perfecto’. Sonreí mientras me ajustaba la mascarilla. La oportunidad de escapar había llegado. Los policías entrando en la celda para reducir al infectado, el borracho desangrado siendo rescatado al abrir la puerta, el zombi estallando y lanzándose sobre los agentes, las cosas irían así. Miré la puerta, abierta de par en par. Más allá estaban la salida de la penitenciaría y la oficina de detectives, completamente vacía.
Merodeador Del Apocalipsis (Novela)

Continúa leyendo

Merodeador Del Apocalipsis (Novela)

Capítulo 3

Siguiente Capítulo ›

Merodeador Del Apocalipsis (Novela) Capítulo 2

Estás leyendo el capítulo 2 de Merodeador Del Apocalipsis (Novela), un novela. Día 1 del brote zombi. Antes de matar a un zombi, maté a una persona. Presenta un protagonista egoísta, antisocial y extremadamente pragmático. En un mundo invadido por zombis, la pregunta no es quién sobrevivirá, sino… Este capítulo tiene publicado el 20 de junio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. Merodeador Del Apocalipsis (Novela) tiene 33 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.