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Leer Memorize (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Esto me recordó de repente un programa de televisión que me gustaba mucho. El programa trataba sobre gente común y corriente que se veía envuelta en situaciones de vida o muerte. El programa decía que, en esas circunstancias, las personas solo actuaban racionalmente durante 15 minutos. Después de ese tiempo, creo que decía que su razonamiento desaparecía y actuaban por puro instinto o algo así. Si lo que decía el programa era cierto, ¿habrán pasado ya esa fase las personas a las que yo dirigía? Estábamos recuperando el aliento en lo alto de la colina, dentro del bosque. Más que una suave colina, era un sendero empinado que nos agotaba a todos. Respirando hondo, me giré y miré hacia abajo, hacia donde habíamos venido. Era tal como lo había previsto. En un instante, el claro en el que nos encontrábamos se llenó de Muertos Vivientes que se arrastraban por todas partes. Al contemplar el claro, ahora del tamaño de un puño, todos estaban sumidos en sus pensamientos. Si hubiéramos tardado un paso más, era evidente que nos habríamos convertido en comida para monstruos. Aquella mujer tan enérgica y respondona debía de estar sintiendo escalofríos, pues se frotaba los brazos. Todos tenían expresiones complejas en el rostro. Había monstruos cerca y sus vidas corrían peligro. Tras aceptar esa realidad, sus rostros reflejaban negatividad y pesimismo. Pero no iba a ayudarlos con eso. Era momento de observar en silencio. Si bien contaba con la información básica, necesitaba ver cómo reaccionaban ante las situaciones. “¡Huk! ¡Huk! Mierda… ¿Qué demonios son esas cosas?” Tras haber llegado hasta donde estábamos, Park Don-Gul aún respiraba con dificultad. Lo miré y negué con la cabeza en señal de desaprobación. Si se hubiera quedado callado, habría estado en medio del grupo. Pero, al fin y al cabo, el peligro que habíamos corrido antes se debía a la piedra que pateó. Es decir, él fue el causante. Si yo hubiera estado en su lugar, me habría callado avergonzado, pero parecía insensible y sin vergüenza alguna. Suspiré y giré la cabeza. Vi que An-Sol seguía llorando sobre el pecho de An-Hyun. Por un instante, me pareció una escena bastante conmovedora. Pero aprendí algo importante. Si la An-Sol que lloraba era la misma persona que el Sacerdote Brillante, su futuro estaba prácticamente asegurado. Su atributo de Suerte era de 100 puntos, lo que sin duda le permitiría superar el Rito de Iniciación. Sin embargo, los resultados demostraron lo contrario. Descubrí que el futuro puede cambiar con la más mínima diferencia en sus acciones. Al sentir mi mirada, An-Hyun, que estaba secando las lágrimas de An-Sol, asintió en mi dirección. Parecía haberse dado cuenta de que yo había disparado la flecha al Muerto. Pude ver la gratitud en sus ojos. Asintiendo en señal de aceptación, volví la vista hacia la colina en la que nos encontrábamos. ¡Gureurung! ¡Gureurung! “¡Gyah!” “¡U-ang!” No estoy seguro de si eran monstruos cerca de nosotros o si nos habían seguido desde el claro, pero había dos Deadman más intentando subir la colina. Sin embargo, los Deadman no podían alcanzarnos a toda velocidad. Cuando encuentran una presa, los Deadman corren a una velocidad vertiginosa en línea recta. Sin embargo, si giran o se encuentran en una elevación considerable, su velocidad de ataque disminuye significativamente. Pueden escalar colinas, pero un cuchillo en la cabeza antes de que logren llegar a la cima y se acabó. Aunque el pánico fue menor que la reacción inicial al ver al Muerto, aún se oyeron fuertes sobresaltos. Lo siento mucho, Lee Bo-Rim, pero no pienso salvarla si es absolutamente necesario. El dueto de gritos que protagonizaron Lee Bo-Rim y An-Sol todavía me incomoda, y con su estatus de personaje jugable, simplemente no le encontraba utilidad. Si sobrevivió, fue una bendición, pero lo más probable es que estuviera condenada a morir. 'Ya debería estar viendo alguna reacción por su parte… Unirse, separarse o mantener el statu quo.' Si querían hablar a sus anchas, ocuparse de esos Deadman que se avecinaban era una prioridad. Entonces, An-Hyun comenzó a moverse. Parecía haber dejado su espada en el claro, pues apartó a An-Sol y recogió una piedra del tamaño de un puño. Estaba cargando una flecha en mi ballesta cuando An-Hyun se movió; quise ver qué haría, así que me detuve un instante. Me pregunto cuántos surcoreanos, si les dieran un cuchillo, podrían acertar a un blanco a distancia. Quería comprobar si fue habilidad o casualidad lo que logró cortarle el brazo a ese hombre muerto en aquel entonces. A diferencia de antes, An-Hyun fue discreto al calcular la distancia y la dirección, y lanzó con todas sus fuerzas. ¿Y el resultado…? ¡Puaj! “En realidad, no son para tanto.” La habilidad de An-Hyun para lanzar piedras era impresionante. Con un estallido seco, la roca logró atravesar la cabeza del Muerto. Al ver al monstruo desplomarse sin remedio, vi un atisbo de comprensión en los ojos de An-Hyun mientras acababa con el otro con relativa facilidad. Sí. No son para tanto. Así que no te creas superior por haberlos matado. Sin embargo, parece que Park Don-Gul se exasperó al ver el arma que An-Hyun empuñaba. Aun así, An-Hyun no estaba dispuesto a dejarlo pasar; se detuvo y miró fijamente a Park Don-Gul. An-Hyon abrió la boca gradualmente para hablar. “Todo esto se lo debo a usted, Ajussi. Así que, gracias.” ¿Eh? ¿De qué estás hablando ahora? “Ese monstruo que atacó a nuestro Sol hace un momento tenía algo pesado dentro del pecho. Gracias a eso, supe que una roca podía atravesarlo.” Park Don-Gul pareció captar el sarcasmo, pues su rostro se enrojeció de inmediato. Las palabras de An-Hyun afirmaban abiertamente que la causa de todos los problemas en el claro era la piedra que él había pateado. “¿Creen que estamos en esta situación porque yo pateé esa piedra? ¿Cómo saben que esa piedra era mía?” “No recuerdo haberlo dicho. Solo gracias.” Semejante descaro de An-Hyun parece haber enloquecido a Park Don-Gul. Sin embargo, al parecer, comprendió algo, pues respondió con un gruñido. “¡Que te jodan! ¿Te crees la gran cosa? ¿No sabes que por culpa de esa chica casi morimos?” "¿Chica?" “Sí, imbécil, esa loca que tienes al lado. Todo el mundo va bien y sin problemas, y aquí está ella, que ni siquiera es una niña y no puede ni mantenerse en pie sola.” La expresión de An-Hyun se endureció. Parecía incapaz de responder a la acusación y guardó silencio. Apenada por la acusación que hacía sufrir a su hermano, An-Sol se secó suavemente las lágrimas. “¡Ah, odio a los cretinos pretenciosos como tú! Piensa y dime quién tuvo la culpa aquí.” Aun así, teníamos con nosotros a la respondona. Sin duda, no se quedó quieta. En cuanto saltó en defensa de An-Hyun, la expresión de Park Don-Gul se crispó. “¡Perra! Si no cierras esa boquita, te voy a matar. ¿Entendido?” “Y tú, imbécil. Si fueras como yo, me habría callado de vergüenza. Armar semejante lío como si no supieras nada. Y encima intentando complacer a esa preciosidad.” “Estos malditos idiotas miserables realmente quieren morirse hoy…” Los tres estaban equivocados, pero Park Don-Gul parece albergar odio en su interior. Al parecer, se dio cuenta de que la opinión pública se le estaba volviendo en contra cuando volvió a callar. Justo cuando estábamos saliendo del peligro, volvimos a enzarzarnos en una riña insignificante. A este nivel, no se trataba de simple animosidad, sino de una venganza en toda regla. Una vez más, sentí esa pesada sensación de agobio invadiéndome. Por costumbre, busqué a tientas mi cigarrillo, pero era imposible tener algo así encima. La idea de simplemente interceptar a Park Don-Gul para avanzar más rápido iba ganando terreno poco a poco. Sin embargo, desde el principio decidí observar. Me seguía molestando que, después de todo el trabajo que había invertido para que llegaran hasta aquí, hubieran retrocedido. Fuera lo que fuese, en un rincón de sus mentes aún recordaban lo ocurrido en el claro. ¿Qué podía hacer para reunirlos en un solo grupo? Por mucho que lo pensé, no se me ocurrió nada. Al final, decidí que debíamos darnos prisa y ponernos en marcha. En realidad, este lugar no era muy seguro. ¡Arroyo! Hice un ruido fuerte a propósito al cargar mi ballesta y, como era de esperar, todas las miradas se posaron en mí. Tras indicarles que todo estaba bien, coloqué la flecha en la ballesta y sostuve la mirada de todos. “Por ahora, esos muertos… Hm. Esos monstruos, deberíamos priorizar evitarlos.” “Todo el mundo ya lo sabe. ¿Pero qué podemos hacer?” 'Este maldito loco de verdad quiere morirse.' Apenas pude contenerme, pues me moría de ganas de clavarle la flecha en la boca a Park Don-Gul. Aun así, si solo estuviéramos nosotros dos, le partiría la boca sin pensarlo dos veces. “Ahora mismo, incluso si nos unimos, no creo que sea suficiente. Así que discutir entre nosotros, creo, es una pérdida de tiempo. Me ausentaré un tiempo. Creo que durante ese tiempo será bueno que todos dialoguemos y lleguemos a un consenso sobre nuestro próximo curso de acción.” Presenté un argumento sólido sin necesidad de repetirme. Por supuesto, habría preguntas, pero lo realmente inesperado fue quién las formuló. “¿Por qué te vas de tu casa? Si vamos a tener una conversación, ¿no sería mejor que todos pudieran opinar?” La persona que preguntó era una de las dos mujeres cuyo estado de jugador no pude observar. Tenía una expresión fría y parecía tener la misma edad, aunque uno o dos años menos. Sin darme cuenta, me recordó a otra persona con un rostro familiar. ¡Dejen de molestarme y resuélvanlo ustedes mismos! “…Esos monstruos podrían atacarnos de repente, como en el claro. Por si acaso, estaré vigilando. Así que, cuando termine la conversación, por favor, llámame.” “…Por favor, no se alejen demasiado.” Tardé un poco en responder, pero por suerte logré evitar sospechas innecesarias. Nadie se opondría a vigilar una zona peligrosa. Tras decir esto, comencé a descender hacia un lugar que me pareció un buen escondite. Después de adentrarme bastante en el bosque y ocultarme, activé mi magia. Mis sentidos se agudizaron y sentí cómo mi vista y mi oído se volvían más agudos. Desde donde estaba, no podrían verme. Aunque en ese momento podía incluso oír su respiración y observarlos sin problema. Tras abandonar la fiesta, un ambiente gélido volvió a reinar en la colina. La atmósfera lúgubre que emanaban los Deadman desde abajo era más alentadora que el ambiente festivo. No estoy seguro de si tenían la boca sellada, pues nadie se acercaba. Todos tenían expresiones distintas, pero la que más llamaba la atención era Park Don-Gul. Como si estuviera pensando en algo serio, su rostro se contraía, luego esbozaba una sonrisa y volvía a su expresión original. ¿Acaso no era un psicópata? El tiempo transcurría. En los manhwa y los cuentos de hadas, siempre aparecía el héroe y todos salían ilesos. Sin embargo, en este grupo parecía que no había un líder perfecto en quien confiar. Perder el tiempo de esta manera no era la mejor idea. Conforme pasaba el tiempo, la ansiedad crecía y era probable que perdieran la razón y actuaran por instinto. En ese momento, dos mujeres distintas se pusieron de pie. Lee Bo-Rim permanecía de pie, con cautela, en medio de la fiesta. La mujer respondona, que se había levantado al mismo tiempo, volvió a sentarse en el suelo. Parecía que iba a escuchar primero la postura de Lee Bo-Rim. Con vacilación en la mirada, Lee Bo-Rim observó a todos y habló despacio. “Eve, todos, acaban de ver al monstruo. La verdad… mientras el Ángel Auxiliar me hablaba, seguía pensando que era una pesadilla, pero no me queda más remedio que aceptar que es la realidad. Tengo miedo. Mucho miedo, creo que me estoy volviendo loca. Seguro que hay otros como yo.” Nadie la refutó. Al sentir que todos estaban pendientes de sus palabras, Lee Bo-Rim transmitía ahora más confianza en su discurso. “La verdad es que gracias a esa persona de guardia logramos sobrevivir. Aun así, sigue en la misma situación y no podemos depender de él para siempre. Creo que ahora deberíamos dejar de pelear, unirnos y buscar una manera de sobrevivir.” Aunque su discurso fue estereotípico, las palabras de Lee Bo-Rim contenían la esencia del Rito de Iniciación: Unirse y actuar. Al parecer, sus palabras surtieron efecto, pues la atmósfera opresiva de la colina cambió ligeramente. Y Lee Shin-Wu, con su semblante inexpresivo, finalmente abrió la boca. “Entonces, Nunna, ¿qué crees que deberíamos hacer a partir de ahora…?” Sus últimas palabras fueron difíciles de oír, pero todos comprendieron su intención. Ella había llegado hasta donde yo había dicho antes, y al plan que seguía. Sin embargo, Lee Bo-Rim no parecía haber reflexionado tan profundamente, pues habló con vacilación. “Eso… no lo sé muy bien… Solo que, de ahora en adelante, no deberíamos discutir e intercambiar nuestras opiniones con calma.” "Estoy de acuerdo." Aprovechando una mínima oportunidad, Park Don-Gul encontró su ocasión y dio un paso al frente. A diferencia de antes, Park Don-Gul se mostraba más amable y sereno. Al verlo, fruncí el ceño de inmediato. A primera vista, parecía sincero, pero no me engañó. Reconocí su expresión: era una actuación muy bien ensayada. Sin duda, ese tipo tramaba algo turbio. ====== Nota del traductor ====== 시방 – Park Don-Gul está utilizando un dialecto para la palabra 'Now'. 지지고 볶다 – Deja de molestarme y…
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Memorize (Novela) Capítulo 10

Estás leyendo el capítulo 10 de Memorize (Novela), un novela. Un hombre que lo había perdido todo. Un poder todopoderoso, el \[Código Cero\] sostenido en su mano. Jugador Kim Su Hyun, ¿realmente deseas revertir el tiempo de Hall Plain? “Quiero regresar 10 años. A ese período… Este capítulo tiene publicado el 12 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Memorize (Novela) tiene 135 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.