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Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 8 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Existe un método infalible para disfrutar al máximo de la comida. Consiste en meterse una gran cantidad en la boca de una sola vez. Basta con pensar en un ssam tradicional de carne envuelto en una hoja de lechuga. Tras masticar con dificultad un envoltorio tan desmesurado que apenas cabe entre las mejillas y tragarlo con esfuerzo mientras el cuello se atora ligeramente, beber a grandes tragos un vaso de refresco helado produce una plenitud indescriptible. Ahora que me había convertido en serpiente, la sensación era exactamente la misma. Podía desgarrar la carne con los dientes, pero engullir la presa entera resultaba infinitamente más placentero. Tal vez se tratara de un instinto arraigado en mi nueva fisonomía reptiliana. Además, en un entorno salvaje como este, resultaba mucho más seguro devorar el botín de un bocado y marcharse de inmediato que quedarse a desmembrarlo con tranquilidad a la vista de otros depredadores. Tras engullir al conejo entero, descansé entre la espesura de la maleza. No lo hacía únicamente por facilitar la digestión. 'Uf, qué mareo...' Tras emplear \[Cuerno Prestado\] en un par de ocasiones, comprendí a la perfección su mecánica. A diferencia de otras habilidades cuyo desgaste apenas se notaba, esta exigía un precio palpable. Al activarla, sentía que las fuerzas se me escapaban del cuerpo de golpe. Pedir prestadas las técnicas de otros monstruos ofrecía un abanico infinito de posibilidades tácticas, pero requería pagar un peaje inevitable. No tenía la certeza de si consumía fuerza mental o una reserva latente de maná que aún no figuraba en mis estadísticas visibles. La única forma de recargar esa energía consistía en cazar, devorar presas y reposar. 'Sin embargo, aunque \[Cuerno Prestado\] subió al nivel 2, mi propio nivel sigue estancado en 1.' '¿Acaso ese peligroso conejo no era un oponente digno de otorgarme experiencia?' Considerando lo afilados que eran sus incisivos, el criterio del sistema resultaba bastante despiadado. En fin, ya iba siendo hora de buscar un adversario más imponente que un simple conejo. Comencé a deslizarme lentamente sobre el suelo. Al reanudar la marcha, una notificación me confirmó la maduración de una habilidad indispensable. \[El dominio de Sigilo ha aumentado.\] Esta era una técnica que también poseía el matrimonio de ciempiés. Para una serpiente precavida como yo, dominarla era un requisito vital. Resultaba crucial para aproximarse a cualquier presa sin alertarla. El crujido de la hierba al deslizarme se había reducido de manera notable. Tras avanzar un buen trecho, me detuve en seco. Más adelante se abría un claro bañado por el sol. Los rayos caían en línea recta desde un cielo despejado que las copas de los árboles no alcanzaban a cubrir. Era una luz cálida y acogedora que invitaba al sosiego. Sin embargo, no fui el único en sentirse atraído por ese remanso de calor; alguien se me había adelantado. Se trataba de un lagarto de tamaño similar al mío. Entorné los ojos y concentré la mirada para examinar sus características. ────────────── 【Geco de Cola Larga Nv. 7】 【Rasgos】 \[Escamas\] 【Habilidades】 \[Mordisco Nv. 7\], \[Trepar Paredes Nv. 2\], \[Coletazo Nv. 10\] 【Estado】 \[Termorregulación\] ────────────── '¡Coletazo nivel 10!' Era una técnica de nivel máximo, algo insólito de presenciar en criaturas débiles. Fiel a su nombre, aquel lagarto exhibía una cola extraordinariamente larga. Y en su extremo remataba una protuberancia espinosa y esferoidal, similar a un lucero del alba. Era evidente que combatía descargando semejante maza con violencia. Sin lugar a dudas, era uno de los monstruos más fuertes con los que me había topado hasta ahora. Valía la pena presentarle batalla. El reptil continuaba regulando su temperatura corporal bajo el sol. Mantenía los ojos entrecerrados con un deleite absoluto. 'Vaya, qué envidia me da ese \[Coletazo\]...' Yo también poseía una cola. Si pudiera propinar latigazos contundentes en combate, sería un recurso formidable. En ese momento, la habilidad que tenía activa gracias al préstamo era \[Salto\], obtenida del conejo. ¿Debería pedir prestado \[Coletazo\]? Por lo que había deducido, cuanto más alto era el nivel de la habilidad original, mayor era el rango que adquiría al tomarla prestada. Una técnica de nivel 3 me confería el nivel 1 temporal, mientras que una de nivel 6 me concedía el nivel 2. Aquel \[Coletazo\] ostentaba un apetitoso nivel 10. Tras meditarlo unos segundos, tomé una decisión. 'Mejor no.' Mis reservas mágicas andaban escasas. Un simple descanso breve no habría sido suficiente para reponerlas por completo. Quizá tuviera suficiente energía, pero al no tener forma exacta de medirla, lo más prudente era pecar de conservador. Además, para asestar un ataque sorpresa, \[Salto\] resultaba mucho más práctico que un coletazo. Bastaba con permanecer oculto, tensar el cuerpo, saltar hacia adelante, morderle el flanco e inocularle el veneno antes de retroceder. Me encogí sobre mí mismo acumulando tensión elástica. Y estiré el cuerpo como un resorte disparado al aire. ¡Fas! Auténticamente, una serpiente voladora. El Geco de Cola Larga, sumido en su plácido baño solar, ni siquiera advirtió mi aproximación aérea. Y en el instante exacto en que abrí las fauces para clavarle los colmillos... Algo cayó desde el cielo. No había otra forma de describirlo. ¡Pum! Un estruendo semejante al disparo de un arma de fuego reverberó en el claro. Y en el sitio donde reposaba el lagarto ya no quedaba absolutamente nada. Aterricé torpemente sobre la hierba vacía. Miré a mi alrededor, pero el reptil se había desvanecido. En el suelo solo permanecía una mancha fresca de sangre escarlata. Un instante después... El Geco de Cola Larga cayó desplomado desde las alturas. ¡Cataplún! Había caído desde una elevación descomunal; tenía el cuello quebrado y el cráneo destrozado. El lagarto yacía convertido en una papilla inerte. Pensar que semejante amasijo resultaba apetitoso debía de ser síntoma de locura, ¿verdad? Un graznido rasgó el aire. Alcé la mirada y descubrí a un ave posada en la rama de un corpulento árbol frente a mí. Era un intruso que no había estado allí momentos antes. El instante en que un depredador ataca a su presa es el momento de mayor vulnerabilidad. Consciente de esa regla de supervivencia, había examinado los alrededores minuciosamente antes de saltar. ¿De dónde demonios había salido ese pájaro? Era un ave formidable, lo bastante grande como para atrapar a un lagarto de ese calibre y remontar el vuelo con él en las garras. Tenía ojos feroces y penetrantes, y un plumaje de un rojo escarlata intenso. Su pico, robusto y amarillento, remataba en una punta curva y afilada que delataba sin margen de error su naturaleza de rapaz carnívora. ────────────── 【Halcón Galopador Nv. 9】 【Rasgos】 \[Rapaz\] 【Habilidades】 \[Vuelo Nv. 7\], \[Aceleración Nv. 5\], \[Picotazo Nv. 4\], \[Garras Nv. 3\], \[Vuelo Silencioso Nv. 2\] 【Estado】 \[Curiosidad\] ────────────── 'Así que tú eres mi verdadero enemigo.' Que las aves rapaces son el depredador natural de las serpientes es una verdad elemental. Aquel ejemplar era extremadamente peligroso. Una bestia que domina los cielos y un reptil que repta por el polvo tienen una disparidad táctica atroz. 'Me robaste la presa, pero por esta vez te perdono la insolencia.' Comencé a retroceder con cautela paso a paso. Habría sido magnífico que la situación concluyera allí. Por desgracia, aquel engreído animal pareció desarrollar un repentino interés por mi figura. Desplegó las alas de par en par y comenzó a elevarse suavemente en el aire. Peligro inminente. Mi \[Instinto de Supervivencia\] chilló una alarma mental y me deslicé a toda prisa buscando el cobijo de la maleza. De pronto, un dolor atroz me golpeó la espalda. ¡Zas! Comprendí de inmediato de dónde provenía aquel sonido de disparo. La velocidad en picada de esa criatura desafiaba toda lógica. Aceleraba en picado en una fracción de segundo y descargaba las garras contra la víctima como un proyectil. El mundo me dio vueltas. ¿Pretendía alzarme por los aires para dejarme caer como al desdichado lagarto? No, por fortuna no fue así. El impacto simplemente me había catapultado contra el suelo unos metros más allá. Al volver la cabeza, vi al Halcón Galopador plegando las alas plácidamente sobre una rama baja. De la herida que sus garras habían desgarrado en mi lomo manaba sangre a borbotones. '¿Qué significa esto? Pudo haberme asestado un golpe mortal. ¿Por qué se retiró?' '¿Acaso teme mis colmillos venenosos?' El halcón volvió a remontar el vuelo. Esta vez no me pillaría desprevenido. Activé la habilidad \[Salto\] que conservaba del conejo. Maldición, era imposible esquivarlo. ¡Pum! Un desgarro lacerante me recorrió el vientre de lado a lado. Incluso en plenitud de facultades habría sido un ataque casi inesquivable, pero con un conejo entero pesando en mi estómago, mis movimientos eran el doble de torpes. De haber sabido que esto ocurriría... No, lamentarse no servía de nada. A pesar de vigilar el entorno, había sido incapaz de detectar su presencia con antelación. Cuando temí que esta embestida marcaría mi final definitivo, el pájaro volvió a posarse tranquilamente en la rama. ¿Qué podía hacer? Si lograba morderlo una sola vez, el veneno bastaría para decantar la victoria a mi favor. Sin embargo, arrastrándome por la tierra jamás encontraría el ángulo propicio. ¡Zas! El ave volvió a embestirme al pasar. No era una herida letal, pero a este ritmo terminaría desangrándome hasta morir. ¿Por qué se empeñaba en repetir semejante juego? Comprendí el motivo de inmediato. El halcón comenzó a sacudir las alas mientras emitía una serie de chillidos burlones. "¡Cua, cuac, cuac!" ────────────── 【Halcón Galopador Nv. 9】 ...... 【Estado】 \[Divertido\] ────────────── '¡Maldito pájaro desgraciado!' Estaba jugando conmigo. Una furia incandescente me ardió en las entrañas. '¿Conque te parezco gracioso?' 'Ya veremos si te sigues riendo cuando estés revolviéndote en el fondo de mi estómago.' Se decía que los depredadores bajaban la guardia en el momento de abatir a su presa. Mentira: bajan la guardia cuando se entretienen jugando con su juguete. Aquel animal me consideraba una diversión inofensiva. Este era el instante exacto para contraatacar. Con \[Salto Nv. 1\] no alcanzaría una altura suficiente para alcanzar esa rama. Sin embargo, todavía guardaba un as bajo la manga. Iba a tomar prestada su propia habilidad: \[Vuelo Nv. 7\]. '¿Acaso no soy un genio?' La brillantez de mi raciocinio me ponía la piel de gallina. \[Es una habilidad que no se puede tomar prestada debido a las características raciales de la especie.\] 'Claro, ¿cómo iba a funcionar semejante disparate?' Pude tomar prestado el salto porque las serpientes pueden propulsarse mecánicamente. Pude tomar prestado el caparazón porque poseía escamas que endurecer. Pero el vuelo era harina de otro costal. ¿Cómo iba a volar un ser que carecía no solo de alas, sino de patas y brazos? Maldición... Por lo visto, el préstamo de habilidades tenía barreras biológicas infranqueables. No obstante, no era ningún estúpido. Si no podía tomar prestado el vuelo, pediría \[Aceleración Nv. 5\]. La velocidad descomunal con la que descendía en picada dependía con certeza de esa técnica. Si la combinaba con \[Reptar Rápido\], conseguiría escabullirme bajo la sombra de la espesura. No obtendría venganza, pero al menos salvaría el pellejo. En ese instante sonó una notificación inesperada: \[Debido al rasgo 'Perseverancia', el desarrollo no sufre restricciones.\] '¿Qué dijiste?' \[Has tomado prestado Vuelo Nv. 7. Obtienes temporalmente Vuelo Nv. 2.\] '¿Qué demonios acaba de pasar?' '¡Sabía que podía confiar en mis 20 puntos de Potencial!' El rasgo \[Perseverancia\] que obtuve al asignar el atributo de Potencial al máximo. A diferencia de \[Inquebrantable\], cuyos efectos había comprendido pronto, jamás había descubierto la verdadera naturaleza de \[Perseverancia\] hasta este preciso momento. El potencial encarnaba la capacidad infinita de desarrollo y crecimiento. Incluso aquello que biológicamente me estaba vedado aprender, yo era capaz de asimilarlo. \[Utilizas Vuelo Nv. 2.\] Eso significaba una sola cosa: me había transformado en una verdadera serpiente voladora. Mi cuerpo se elevó del suelo. Y a una velocidad pasmosa, comencé a surcar el aire en línea recta hacia adelante. La tierra quedó atrás en un parpadeo. Daba un miedo atroz. Mi trayectoria apuntaba directamente hacia la rama donde descansaba el Halcón Galopador. El ave, que hasta hacía un segundo se regodeaba con graznidos de burla, abrió los ojos desorbitada ante semejante aberración. Aleteó desesperada para emprender la huida, pero en ese mismo instante alcancé su posición. Aunque me hallaba en el aire, carecía de alas. No podía regular el rumbo ni la velocidad. Simplemente me desplazaba como una flecha disparada en la dirección inicial. El halcón batió las alas presa del pánico, pero yo desplegué el cuerpo en toda su longitud. ¡Clac! '¡Te tengo!' Sentí con absoluta nitidez cómo mis colmillos venenosos se hundían en la coyuntura de su ala. Acompañando la contracción de mis glándulas venenosas que vaciaban su toxina, el ave comenzó a convulsionar enloquecida. Enrosqué mi cuerpo alrededor de su torso con múltiples vueltas asfixiantes. '¡Por mucho que patalees, no vas a soltarte!' Apreté los músculos con todas mis fuerzas constrictoras. Por muy rapaz que fuera, con las alas aprisionadas le resultaba imposible sostenerse en el aire. Nos precipitamos juntos al vacío. ¡Cataplum! Vi chispas brotar ante mis ojos. Me golpeé la cabeza contra el suelo y por poco pierdo el conocimiento, pero me aferré a la cordura con una tenacidad férrea. El aleteo desesperado de la fiera fue perdiendo vigor gradualmente. Tras un último graznido entrecortado, el ave estiró las patas y quedó inerte. \[Has subido de nivel.\] Cacería consumada. Cielos, me dolía hasta el alma. Sin bajar la guardia, inspeccioné el perímetro de inmediato. Por fortuna, ningún carroñero oportunista merodeaba por los alrededores para disputarme el botín. Exhalé un prolongado suspiro de alivio. Volar por el cielo había sido una experiencia verdaderamente aterradora. Llamarlo vuelo era una exageración piadosa; había sido más parecido a ser arrastrado violentamente por un vendaval. No tenía control alguno sobre la dirección. De no haber conseguido aferrarme a ese pajarraco, me habría estrellado de bruces contra algún peñasco. Definitivamente, a una serpiente le sienta mil veces mejor reptar por el polvo que surcar las nubes. En fin, quién sabe; quizá con suficiente práctica algún día consiguiera dominarlo. Dado que \[Cuerno Prestado\] solo permitía retener una habilidad ajena a la vez, dominar semejante técnica requeriría una eternidad. Contemplé los dos cadáveres que tenía ante mis narices listos para la cena. Cualquiera de los dos garantizaba un banquete sustancioso. El sol comenzaba a declinar en el horizonte, así que decidí emprender el regreso a casa. \* \* \* Me tragué al Geco de Cola Larga de un solo bocado. Sentía el estómago tan repleto que no necesitaría cazar durante varios días. ¿Y qué hice con el Halcón Galopador? Lo transporté sujeto entre los colmillos hasta mi propio refugio. Cómo desearía poseer una mochila o algo similar. Al menos el ave era ligera gracias a sus huesos huecos. No lo llevé hasta allí para guardarlo como provisiones de reserva. Mi propósito era compartir el festín con el bondadoso matrimonio de ciempiés del árbol vecino. Le había desgarrado un poco el vientre para comprobar si albergaba algún núcleo mágico, pero aun así seguía siendo una ofrenda más que generosa. Venía con el corazón henchido de buenas intenciones vecinales. Sin embargo... Una escena espeluznante me dejó congelado en el sitio. La pareja de ciempiés se encontraba junta bajo el resplandor rojizo del atardecer. No estaban contemplando plácidamente la puesta de sol. Estaban estrechamente abrazados. Completamente enredados el uno con el otro, retorciéndose y frotándose sin pudor alguno. '¡Están teniendo sexo!' '¡Qué falta de vergüenza hacerlo al aire libre frente a todo el vecindario!' Creía que eran unos vecinos respetables, pero esto superaba todo límite de decoro. Abrí la boca estupefacto ante el espectáculo y el cadáver del halcón cayó al suelo con un golpe seco. Sobresaltados por el ruido, los dos ciempiés se separaron de inmediato como dos amantes sorprendidos en flagrancia. 'Claro, lo normal es que sientan vergüenza. ¡Faltaría más!' Sin embargo, pronto me percaté de que todo había sido un malentendido de mi parte. No estaban entregándose a la pasión carnal. Estaban custodiando algo entre sus cuerpos. '¿Un huevo?' No, aquello no parecía un huevo. Era una esfera perfectamente redonda, negra y lustrosa que brillaba con un fulgor enigmático. El macho tomó la esfera con delicadeza entre sus patas delanteras y la acunó contra su pecho con infinito cuidado. De repente, un recuerdo literario me cruzó la mente. En las novelas de artes marciales y fantasía oriental, las criaturas espirituales como los ciempiés milenarios suelen cultivar algo en sus entrañas. '¿Un núcleo interno?' '¿Un Neidan?' '¿Acaso es de esas joyas que los protagonistas se tragan para ascender de nivel y purificar sus meridianos?' Entorné la mirada y concentré mi percepción para examinar el objeto con detenimiento. 【Núcleo Interno: En elaboración】 Efectivamente, era un auténtico núcleo interno. \----- • Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다 • Autor: 비도 (Bido) • Traductor: Inmensurable 🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)

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Estás leyendo el capítulo 8 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.