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Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 58 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Mono insolente. Mis escamas se erizaban una y otra vez por sí solas, tintineando con un chasquido metálico. No lo hacía a propósito, sino por pura ira. Qué sujeto tan desalmado. ¿Barrer con todos nosotros él solo? ¿Con mi padre y conmigo? ¿De verdad pensaba que era capaz de semejante cosa? Ahora mismo, en este lugar no solo estaba mi padre. Aquí también ocultaba sus colmillos venenosos una pitón de cristal que, siendo apenas una cría, había molido a golpes a una quimera y calcinado hasta las cenizas a un elfo de las sombras enloquecido. Con tan solo acertar en una brecha, ni siquiera ese mono se libraría de terminar con el corazón perforado. ¿Debería cavar un túnel para acercarme por debajo de sus piernas? Aunque fuera una táctica algo sucia, la entrepierna sin duda tenía que ser un punto débil. Si le asestaba el Salto Devoracorazones en ese punto, ¿acaso ese mono podría soportarlo? Si levantaba una cortina de agua para bloquearle la visión, sería aún mejor. ¿Y si a su pelaje le prendía fuego con facilidad? Mientras buscaba una abertura en el enemigo e intentaba aproximarme a hurtadillas, algo me sujetó. Era la cola de mi padre. "Actúas con imprudencia...". Su mirada seguía fija en el mono, pero, por alguna razón, parecía hablarme a mí. Parecía que, al activarse la habilidad Escamas Negras, me volvía un poco más visceral. \*Tss-tss-tss...\* El color de las escamas teñidas de negro regresó a su tono original. La ira no se había calmado, así que resultaba curioso. "¡A este mocoso se le desquiciaron los ojos y encima se le taparon los oídos! ¡Oye, bastardo!". Pellerian de pronto se enfureció conmigo. '¿Qué pasa?'. "¡¿Por qué ignoras lo que te digo?!". '¿Eh?'. Por lo que parecía, Pellerian había estado diciéndome algo sin parar. Había estado tan absorto pensando en cómo acabar con ese mono que no lo había escuchado. "Ese maldito mono, a mi parecer, es un tipo sumamente astuto". Un buen estudiante debe saber leer entre líneas las palabras de su maestro. Dado que era un hecho que Pellerian ejercía el papel de maestro para mí, mastiqué sus palabras con calma. '... Parece que sí'. ¿Acaso el chimpancé Silverback Achims realmente creía que podía barrer con mi padre y con nosotros él solo? No lo sabía. Sin embargo, no parecía estar fanfarroneando sin fundamento. Lo sabía bien por haberlo visto luchar contra Grand Riokku. Además, el estado de salud de mi padre distaba de ser el mejor. Siendo así, ¿luchar contra mi padre no le suponía carga alguna? Eso definitivamente no era verdad. Si hubiera sido pan comido, ya habría acabado con mi padre hace mucho tiempo para subir de nivel. Por el contrario, si fuera una tarea difícil, no tenía motivos para presentarse completamente solo. 'El hecho de que viniera solo es sospechoso'. En efecto, no había motivo para venir solo. Sus subordinados nos superaban ampliamente en número, y entre ellos debía haber monstruos dignos de considerarse de élite. Debía existir una razón de peso para desechar deliberadamente todas esas ventajas. "Es indudable. Ese infeliz está...". 'Tanteando el terreno'. Nos estaba midiendo las fuerzas. Si nos hubiera emboscado de golpe tendría sentido, pero aparecer de esa guisa, fanfarronear y demorarse tanto resultaba a todas luces sospechoso. 'Habrá que demostrarle que este bando no es ninguna presa fácil'. Con asestarle una buena estocada, comprendería que había cometido un grave error de cálculo. De hecho, me venía de perlas. La última vez no pude hacerlo porque no se dio la oportunidad, pero ahora iba a tomar prestada una de sus habilidades. ────────────── 【Chimpancé Silverback Achims Nv. 129】 ... 【Habilidades】 ... \[Decapitación de Monos Nv. 10\] ... ────────────── Como era de esperar, resultaba difícil examinarlo en detalle. Aunque, tal vez por estar más cerca, se distinguía un poco mejor que la vez anterior. La situación apremiaba por momentos. Desplegué una concentración superserpentina. Y, a duras penas, di con una habilidad que valía la pena pedir prestada. \[Con Cuerno Trascendente Nv. 2, superas los límites de la habilidad "Cuerno Prestado Nv. 4".\] \["Cuerno Prestado Nv. 4" se convierte temporalmente en "Cuerno Prestado Nv. 10".\] Aprovechando la experiencia previa con Gunther, primero fortalecí Cuerno Prestado en sí mismo. \[Tomas prestado "Rugido de Trueno Nv. 10" mediante Cuerno Prestado Nv. 10.\] El resultado fue... \[Has tenido éxito.\] \[Has obtenido temporalmente "Rugido de Trueno Nv. 1".\] El mono, que parecía a punto de abalanzarse en cualquier instante, se detuvo en seco con un respingo. "¡Serpiente...! ¡¿Qué... has hecho?!". Al igual que Gunther, aquellos seres dotados de cierta fuerza parecían percibir una anomalía cuando les arrebataba una habilidad prestada. No obstante, parecía creer que quien había hecho algo era mi padre y no yo. Mi padre guardó silencio ante el reclamo del mono y se limitó a fulminarlo con la mirada. Sus ojos centellearon como la estrella polar. La atmósfera era imponente. Aunque, en realidad, lo más probable era que simplemente no entendiera una sola palabra de lo que decía. Supongo que por eso las apariencias importan tanto. Me deslicé con presteza sobre el lomo de mi padre. El plan estaba trazado. "Da igual... De todos modos los mataré". A ese mono, que aún se hacía el fuerte y se demoraba para medirnos, le demostraría que nuestro poder de combate superaba con creces sus cálculos. Le hablé a mi padre: '¡Papá, usa el Rayo Destructor!'. No sabía si seguiría mis palabras. Por si las dudas, insistí una vez más: '¡A máxima potencia!'. "Mono insolente". Mi padre accedió a la petición de su hijo. Una congregación de destellos se concentró en sus fauces y luego... ¡\*Fshiiiiing\*! El haz de luz fue disparado. Y el insolente chimpancé no lo esquivó. Tal como suponía, parecía querer calibrar la fuerza de mi padre. Sin embargo, esa no sería una decisión acertada. Se trataba de un Rayo Destructor a máxima potencia, ejecutado sin reparar en lo más mínimo en el gasto de maná. Ante una potencia que rebasaba su imaginación, el rostro del mono se desencajó. En el fondo, albergaba la leve esperanza de que quedara reducido a cenizas. Pero el tipo también parecía tener un as bajo la manga en el cual confiar. ¡\*Kwwaa-kwwaa-kwwaa\*! Extendió ambos brazos y frenó el rayo. El haz colisionó contra sus palmas, se refractó y salió disparado directo hacia el cielo. ¡\*Rroooaaar\*! Tampoco podía desdeñar semejante fuerza cinética. Aunque el mono hundió los pies con firmeza en la tierra, fue cediendo terreno poco a poco mientras abría profundos surcos en el suelo. "¡Uuu-aaaaah!". A pesar de bramar con todas sus fuerzas, resistió de algún modo. Sin duda era un monstruo aterrador. Mi padre había cumplido mis palabras al pie de la letra. En ese breve instante, había consumido por completo el poco maná que apenas había recuperado. El Rayo Destructor cesó, dejando al descubierto la figura de Silverback Achims. Seguía con vida. No obstante, tenía ambos brazos calcinados por las quemaduras y de sus dos palmas manaba sangre a borbotones. ¿Debería considerarse asombroso que hubiera contenido el Rayo Destructor con aquello? ¿O más bien correspondía alabar a mi padre por haber herido a semejante monstruo en un abrir y cerrar de ojos? "Je, je, je". Una sonrisa asomó en la comisura de sus labios. Si una pelea fuera un intercambio de jugadas, mi padre había desplegado varias a la vez. Y el mono creería que las había neutralizado con un solo movimiento. Para destrozar la confianza de ese sujeto, trepé hasta erguirme sobre la cabeza de mi padre. Crucé miradas con el chimpancé. Se le veía perplejo ante mi súbita aparición. Y, para empezar: un rugido. \[Usas "Rugido de Trueno Nv. 1".\] Al mismo tiempo, desplegué el porte del Conquistador. \[Usas "Conquistador Nv. 2".\] Se desató un vendaval y el aire se tornó gélido. De mis fauces estalló un bramido que verdaderamente resonó como un trueno ensordecedor. "¡\*Sssssaaarrrk\*!". En ese mismo instante, el pelaje de todo el cuerpo del mono se erizó por completo. Se había acobardado, de eso no cabía duda. Bastaba con mirar su boca desencajada para saberlo. "Es mi hijo". Mi padre aportó esas palabras en el momento más oportuno. Mono, el enemigo al que debes enfrentarte no es solo uno. 'Padre, el Coletazo'. Y mi padre procedió exactamente así. En el instante en que su cola trazó una onda de choque, me lancé a la carga. \[Usas "Salto Devoracorazones Nv. 2".\] Mi velocidad pareció tomar por sorpresa incluso al chimpancé. Adoptó una postura para hacerme frente. Pero entonces vio la colosal cola de mi padre que se le venía encima. "¡\*Khh-euk\*!". No podía permitirse ignorarla. Con la intención de repeler primero la inmensa cola, descargó un puñetazo. ¡\*Bzoooom\*! Una onda expansiva detonó en el impacto. El chimpancé aguantó el embate una vez más. En ese lapso, logré acortar la distancia. No pequé de codicioso intentando devorarle el corazón o clavarle mis colmillos venenosos. No creía que algo así fuera viable. En su lugar, invoqué una espada en el aire y la blandí. Después de todo, este servidor poseía nada menos que una habilidad de esgrima. A eso le sumé la habilidad Corte. Segunda Postura del Estilo de Espada del Trueno Celestial. Hendir el Corazón. Como era de esperar, aquel tipo era formidable. Extendió de golpe su mano desollada al rojo vivo y... ¡Kuaak! Frenó mi espada directamente con la palma. La hoja se limitó a incrustarse en su palma. Debe de dolerle una barbaridad; qué maldito tan tenaz. "Kukuk". Veamos hasta cuándo puedes seguir riéndote así. Porque el Estilo de Espada del Trueno Celestial es, en esencia, un arte marcial que se perfecciona al imbuirse con el rayo. \[Con Cuerno Trascendente Nv. 2 superas los límites de 'Mandato del Trueno Celestial Nv. 0'.\] \[Temporalmente, 'Mandato del Trueno Celestial Nv. 0' se ha convertido en 'Mandato del Trueno Celestial Nv. 1'.\] \[Utilizas Mandato del Trueno Celestial Nv. 1.\] Y entonces, cayó el rayo. Una vez más, sobre mí. ¡Krrra-bang! El relámpago que recorría mi cuerpo se propagó también a la espada. Y de ahí, pasó a la palma del mono en la que estaba clavada. El rayo viajó a través de la sangre viscosa y los vasos sanguíneos, electrocutando su cuerpo por completo. "¡Kaaaaak!". Maldito bastardo persistente. No soltaba la espada. O mejor dicho, ¿acaso no podía soltarla? La Espada Ancha Élfica que sujetaba con tanta fuerza... Al final, mi preciada espada no pudo soportar semejante tensión. ¡Crash! La espada se hizo pedazos. Los fragmentos que salieron disparados me hirieron a mí también. "Ser... serpiente...". Al menos su cuerpo parecía ser más resistente que el de Deshinan. El mono nos fulminó con la mirada mientras un vapor blanquecino brotaba humeante de su cuerpo. Y entonces... "¡Kiik!". Fwish, desapareció en un instante. "Como pensaba, parece que ese infeliz también se lo comió". El Fruto de Maniobra de Emergencia. Supuse que aquel mono también lo habría ingerido. Había llegado a esa conclusión basándome en el hecho de que había venido a explorar solo, sin molestarse en traer a su manada. 'Me lo imaginaba'. Me dolía todo el cuerpo con punzadas sordas. Saqué una poción a toda prisa y me empapé el cuerpo con ella. Como ese tipo no tiene pociones, lo va a pasar bastante mal. Habría sido genial matarlo de golpe esta vez. También le di una Poción de Maná a mi padre. "Ahora que la espada se ha roto, por fin dejaré de oírte hablar de ser un espadachín". Pellerian habló con tono de alivio, pero yo, por el contrario, me sentí algo apesadumbrado. 'Mi espada...'. Ese maldito mono la hizo añicos. Me había servido bien durante un buen tiempo, así que no pude evitar sentir pena. Una espada tan ligera y afilada no era algo que se pudiera conseguir con facilidad. "¡Je, je, ríndete de una vez! A ti te va mejor la magia. ¿Qué pretende hacer alguien que ni siquiera tiene manos?". Sin embargo, para desgracia del regocijo de Pellerian... \[Has obtenido el logro: 'Espada Blandida Hasta Romperse'.\] Ah. ¿Eh? "¿Qué pasa? ¿Por qué pones esa cara?". 'No, es que un nuevo logro...'. Revisémoslo. \[Espada Blandida Hasta Romperse\] Has luchado con denuedo hasta romper la espada. La eficiencia de maestría en esgrima se incrementa. No era un logro demasiado impresionante, pero... Los cielos me lo estaban diciendo. Que no debía abandonar el camino de la espada. "Maldita sea". \* \* \* Héroe. La Taxidermista, Haillit Langley. Por fin había conseguido adentrarse en la cuenca del Bosque de las Sombras. Incluso en esta peligrosa zona prohibida, Haillit podía caminar con total tranquilidad. Las bestias mágicas débiles no representaban una amenaza para ella, y frente a aquellas que sí pudieran serlo, disponía de métodos para ocultarse. Con sus largas piernas enfundadas en pantalones de cuero que brillaban con un lustre negro, paseaba a lo largo del perímetro de la zona prohibida. "Parece que de verdad no pueden entrar". La Semana de los Frutos, el Banquete Púrpura, el festival. Todo aquello había comenzado justo después de que ella entrara al Bosque de las Sombras. Una especie de cúpula redondeada envolvía un radio de decenas de kilómetros. Una barrera translúcida impedía tanto salir como entrar. ¡Clang, clang! Desenvainó su daga y golpeó con el pomo; la fuerza de rechazo elástica no era ninguna broma. Aunque se preguntaba si tal vez se rompería disparándole una gran magia o algo semejante. "Oigan, pequeños. ¿Qué hay aquí dentro tan delicioso como para que se queden rondando de esa forma?". Miraba hacia el exterior desde el interior de la cúpula. Al otro lado de la pared transparente, acechaban innumerables bestias mágicas. Criaturas que babeaban profusamente mientras la fulminaban con la mirada. Algunas mordían la barrera y otras se estrellaban la cabeza contra ella una y otra vez. "Las que deberían dar gracias por la existencia de este muro son ustedes". Y probablemente era la pura verdad. En el exterior había muchas bestias mágicas bastante imponentes. Sin embargo, a los ojos de Haillit no eran más que presas de caza. En ese punto, Haillit debía de haber caminado unos tres kilómetros a lo largo del perímetro. Tras aquel paseo, llegó a una certeza. "Parece que de verdad va a ocurrir". Una oleada de monstruos. A lo largo de toda su caminata, había visto aglomeraciones de bestias mágicas. Cuando se congregaban en tal cantidad en un solo lugar, se desataba una oleada de monstruos. Al no ser una maga de la Torre de Magia, desconocía con exactitud qué mecanismo lo provocaba, pero una vez que los monstruos superaban cierto número, comenzaban a moverse como una colosal colonia viviente. Hacia el exterior. Avanzaban como una marea desde la zona prohibida hacia el corazón del continente donde habitaban los humanos. No obstante, para Haillit Langley, que se encontraba justo aquí, aquello no representaba amenaza alguna. Ahora comenzó a dirigirse hacia el centro del Bosque de las Sombras. Con el fin de buscar una presa. Buscar materiales para confeccionar una chaqueta nueva, y matar al elfo de las sombras Deshinan para cortarle la oreja y cobrar la recompensa. Sus pasos eran ligeros. Gracias a su sobresaliente destreza, Haillit era capaz de desplazarse en absoluto silencio. Aunque no llegaba al nivel de la magia, era más que suficiente para engañar a una bestia mágica ordinaria. Siempre y cuando mantuviera cierta distancia y asumiera no atacar, podía acercarse y observar sin ser descubierta. Finalmente, la primera presa a la que le echó el ojo fue un mono plateado. 'Vaya, nada mal'. Se trataba de un chimpancé de brillante pelaje plateado. Parecía bastante fuerte. Pero lo que Haillit pretendía hacer no era una pelea, sino una cacería. Si esperaba una apertura y preparaba trampas, era una presa perfectamente cazable. 'No tenía pensado hacerme un abrigo de piel, pero...'. Por otra parte, sería una lástima desperdiciar ese pelaje plateado. Por el momento, lo anotó en la libreta mental de sus pensamientos. Lo siguiente que encontró fue un insecto colosal: Riokku. 'Este queda descalificado'. No sintió el más mínimo deseo de cazar a Riokku. Y no porque pareciera fuerte, sino porque no tenía ninguna utilidad. ¿Para qué querría atrapar a un bicho enorme que vivía medio sumergido en el pantano? Se alejaba demasiado de los gustos de Haillit Langley. Y por encima de todo, no servía para hacer ropa. A menos que se usara como material de construcción. Así que paso. Mientras tanto, encontró los rastros de Deshinan. Había una casa en lo alto de un acantilado. Trepó de inmediato por el risco; escalar aquellas rocas era una tarea sencilla para ella. Jamás imaginó que allí se toparía con una serpiente colosal. "... Ah". Soltó aquel sonido sin darse cuenta. Por poco la descubren. El corazón de Haillit latía con desenfreno. '¿Q-Qué demonios es eso?'. Comparada con cualquier bestia mágica que hubiera visto en su vida, era la serpiente más hermosa y colosal. Sintió como si le hubieran arrebatado el corazón en el acto. En cierto sentido, bien podría llamarse amor a primera vista. Y su afición por las bestias mágicas solía encauzarse siempre en una sola dirección. '¡Además es inmensa! Con ese tamaño, ¡jamás tendría que preocuparme por la ropa en toda mi vida!'. Una chaqueta de cuero de polvo estelar. Una cartera de polvo estelar. Unos pantalones de polvo estelar. Un abrigo de polvo estelar. Su cabeza se colmó de pura codicia. Mientras sus mejillas se elevaban en una sonrisa extasiada, apareció incluso el chimpancé plateado. '¡Y hasta voy a sacar provecho de la discordia ajena!'. Quizás en este mismo lugar podría conseguir un abrigo de cuero de polvo estelar adornado con cuello de piel plateada. Observó la contienda invadida por la emoción. Fue entonces cuando descubrió a la pequeña serpiente detrás de la serpiente grande y magnífica. '¿Y eso qué es...?'. La expresión de Haillit cambiaba a cada segundo. La serpiente grande calmaba a la pequeña serpiente que saltaba furiosa de un lado a otro. La pequeña serpiente trepó al lomo de la grande, y entonces la serpiente colosal disparó un cañón de rayos. El mono lo desvió. La pequeña serpiente se abalanzó sin una pizca de miedo y... Blandió una espada surgida de la nada. Un destello. Cayó un rayo. La pequeña serpiente repelió al chimpancé. La pequeña serpiente se pavoneaba satisfecha con porte orgulloso. 'Ah...'. En los ojos de Haillit, que observaba a escondidas, aún permanecían grabados el resplandor residual del trueno y la pequeña serpiente. Apenas cinco minutos después de haber descubierto a su primer amor... Haillit Langley... Había encontrado a su segundo amor. \< Serpiente Extraordinaria > \----- • Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다 • Autor: 비도 (Bido) • Traductor: Inmensurable 🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨
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Estás leyendo el capítulo 58 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.