Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 56 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Lo ofrezco."
Habiendo llegado hasta aquí, no podía simplemente dar media vuelta y marcharme.
Hacerlo menoscabaría mi dignidad como líder de la manada.
En este pantano no solo abundaban bestias mágicas, sino también animales e insectos ordinarios.
Sin embargo, colarme camuflado como uno de ellos no sería tarea fácil.
Todo por culpa de las escamas de esta ilustre serpiente, que resplandecían con la belleza del cristal.
Sin más alternativa, me revolqué con frenesí en el fango.
El lodo se encargaría de opacar el brillo de mis escamas.
Ojalá algún día pudiera utilizar la habilidad Escamas Negras a mi antojo.
Las cosas serían mucho más cómodas.
Tras embadurnarme el cuerpo de lodo viscoso, llegó el turno de rodar sobre hojarasca a medio pudrir.
Al adherirse las hojas a mi cuerpo, el engaño resultó tan perfecto que, si me quedaba inmóvil, era prácticamente invisible.
Traje de camuflaje natural completado.
Comencé a reptar hacia adelante con suma cautela.
Por supuesto, no podía confiarme solo con esto.
\[Activando Sigilo Nv. 7.\]
Borré mi presencia.
Sin emitir ni el más mínimo susurro al rozar la hierba.
Oculto entre las sombras, sin delatar siquiera el brillo de mi mirada.
\[La competencia de Sigilo ha aumentado.\]
Me adentré en las profundidades del cenagal.
Quizás porque me movía en absoluto sigilo, algunos insectos de la hierba incluso trepaban y caminaban sobre mi cuerpo al pasar.
No eran monstruos del Ejército de Insectos.
Esos engendros estaban congregados en lo más hondo del pantano, no merodeaban por estos contornos.
Y es que la zona por la que me arrastraba era el territorio donde se reunían los primates.
¡Buum!
El estruendo del combate entre el rey de los insectos y el cabecilla de los monos era ensordecedor.
Me volví humilde de golpe.
Entre las bestias mágicas del zoológico interior había reinado como un rey.
E incluso cuando me vi rodeado en el bosque de los monos, no sentí semejante pavor.
Sentía una presión abrumadora, exactamente como cuando me topé con el Cocatrix por primera vez.
Primero examiné al rey de los insectos, que había emergido arrastrándose desde el lodazal.
Decían que era el Rey Insecto Grand Riokku.
Para ser el rey de los insectos, por supuesto debía ser descomunal.
Su longitud corporal parecía superar con creces los quince metros. Si tuviera que comparar su tamaño, bien podría equipararse a un edificio de apartamentos ordinario.
¿Cuánto pesaría? Como mínimo, varias decenas de toneladas.
'Conocía la especie llamada "riokku"'.
Era una criatura similar a un grillo gigante que habitaba en regiones de clima tropical.
Como suele ocurrir con los artrópodos de climas cálidos, de por sí ya eran enormes en su versión natural.
Poseía un caparazón rígido de color marrón y unas patas robustas que distaban mucho de ser endebles.
La fuerza de sus extremidades y la potencia de sus mandíbulas no eran normales, además de ser famoso por su temperamento extraordinariamente feroz.
Había oído que era el vencedor indiscutible en incontables torneos clandestinos donde fanáticos hacían luchar a insectos entre sí.
Aun así, un insecto de la Tierra del tamaño de la palma de una mano humana no resistía comparación con semejante bestia mágica.
Parecía que habitualmente se sumergía en el pantano para soportar su propio peso, pues su cuerpo rezumaba agua por doquier.
Al sacudirse con violencia, la cortina de agua que salpicó trazó un arcoíris en el cielo.
El monstruo arremetió con sus afiladas mandíbulas para morder al chimpancé plateado.
¡Kaaang!
Sin embargo, lo único que atraparon sus fauces fue una imagen residual.
En un abrir y cerrar de ojos, el simio ya se encontraba sobre el lomo de Riokku.
Y, precipitándose en picada, descargó un golpe con el canto de la mano contra la articulación de la pata delantera de Riokku.
¡Crack!
El chimpancé plateado era igual de asombroso.
¿Acaso era un maestro de artes marciales? ¿Cómo demonios podía moverse de esa manera?
Al final, una de las patas delanteras de Riokku fue arrancada de cuajo.
Por lo que veía, mi compatibilidad en combate contra ese chimpancé sería pésima en comparación con Riokku.
Siendo tan endemoniadamente ágil, sería casi imposible clavarle mis colmillos venenosos.
En cambio, un adversario colosal como Riokku tal vez fuera más accesible.
Porque si conseguía burlar ese duro caparazón, podría colarme directamente dentro de su cuerpo.
¿Acaso no podría deslizarme al interior y devorar el corazón del insecto, tal como hice antes con la quimera?
Aunque los órganos de los insectos y los de los mamíferos tuvieran estructuras muy diferentes, sin duda debía poseer algo parecido a un corazón.
No obstante, aquello no fue más que una vana ilusión mía.
En ese preciso instante, algo semejante a tentáculos brotó desde la sección cercenada del torso de Riokku.
\*Ssshhhrrrk...\*
Esos tentáculos se estiraron a gran velocidad y atraparon la pata que salía despedida.
Cada uno de ellos parecía un ser vivo independiente...
Y entonces caí en la cuenta.
'¡Qué asco!'.
Lo que había creído que eran tentáculos resultaron ser parásitos.
Los parásitos, que parecían mantener una relación simbiótica con Riokku, volvieron a acoplar la pata amputada en su sitio.
Introducirme en el cuerpo de un engendro como ese para devorarle el corazón sería una locura.
Cada uno de esos parásitos tenía un tamaño comparable al mío.
"¡Alto!"
De inmediato relajé el cuerpo y me quedé completamente quieto.
Un grupo de monos pasó junto a mí con pasos firmes.
\[Mandril Gigante - Nv. 59\]
\[Rasgos\]
\[Crueldad\], \[Lealtad\]
Eran monos corpulentos que portaban armas similares a lanzas.
Sus rostros eran abigarrados y llamativos, como si llevaran máscaras puestas.
Dado lo fuertes que parecían, bien podrían tratarse de la guardia de élite del mono plateado.
Los monos no estaban combatiendo contra los insectos.
Se limitaban a contemplar la pelea de su líder con total calma.
Lo mismo ocurría con los insectos. Permanecían inmóviles, como si estuvieran presenciando el duelo singular entre Lu Bu y Zhang Fei.
Aunque se gruñían y vigilaban mutuamente con recelo, distaba de ser la guerra total que yo había estado esperando.
Pronto descubrí la razón.
'Es por ese fruto, ¿verdad?'.
La élite de los monos y la de los insectos se enfrentaban cara a cara disputándose una sola raíz de árbol.
En el extremo de esa raíz colgaba un solitario fruto carmesí del tamaño de un huevo.
Estaba bastante lejos y el fruto era diminuto, por lo que resultaba difícil discernir sus efectos.
En este preciso momento, los primates tenían ocupado el perímetro alrededor de la raíz.
Dándole la espalda a la raíz, formaban un cerco cerrado para impedir que los insectos se aproximaran.
Aun así, ninguno hacía el menor intento por arrancar el fruto.
"Porque si lo hicieran, los insectos no se quedarían de brazos cruzados".
Por esa razón, parecía que todos aguardaban a que el duelo entre sus líderes arrojara un vencedor.
Sin embargo, a mi juicio, ninguno de los dos estaba luchando con todo su poder.
"¿Tú crees?"
'Sí'.
Los verdaderos expertos reconocen a los de su talla.
Ni el mono ni el insecto estaban peleando con total seriedad.
Parecía más bien una escaramuza de tanteo, como si se estuvieran midiendo para calibrar las destrezas del oponente.
'¡En ese caso, veamos qué puedo tomar prestado...!'.
La habilidad Cuerno Prestado, que había albergado durante tanto tiempo, vibraba con insistencia en mi interior.
Después de todo, contaba con el antecedente de haberle robado a uno de los Ocho Héroes una habilidad que invocaba relámpagos.
Por supuesto, Mandato del Trueno Celestial aún estaba en Nivel 0, así que solo podía activarla combinándola con Cuerno Trascendente.
Enfoqué la mirada con fuerza.
Lo que más codiciaba en primer lugar era ese mono blanco.
\[Chimpancé Silverback Achims - Nv. 129\]
\[Alias: El Rey Plateado...\]
Ugh, empezaba a vislumbrar información entrecortada.
Pero sentía cómo mi Fuerza Mental se consumía vorazmente en tiempo real.
Parecía ser tan difícil como cuando examiné a Gunther.
Nivel 129... Qué barbaridad. Era la primera vez que confirmaba un nivel de tres dígitos.
Sus habilidades eran...
\[Habilidades\]
... \[Decapitación de Monos Nv. 10\] ... \[Pelaje Plateado Nv. 20\] ... \[Golpe de Canto de Mano Nv. 10\]
Al final, me brotó sangre de las fosas nasales.
No era nada sencillo escudriñarlo por completo.
Habilidades como Decapitación de Monos y Pelaje Plateado tenían nombres que, por alguna razón, no me apetecía nada pedir prestados.
No tenía la menor intención de convertirme en una serpiente peluda.
Y en cuanto a Golpe de Canto de Mano, aunque la tomara prestada, dudaba que pudiera usarla al carecer de manos.
"Poder discernir las habilidades y los rasgos de otro ser ya es de por sí una aberración imposible. No te sobreexijas, o tu mente terminará colapsando".
Pellerian me advirtió con gravedad.
Según sus palabras, ver la información de otros era una proeza reservada en principio solo a entidades verdaderamente formidables. Seres como dragones o, qué sé yo, apóstoles de los dioses.
Por mucho que mi Fuerza Mental fuera de 20, tenía que parar un momento.
Por ahora dejaría en paz al mono y examinaría a ese repugnante insecto.
──────────────
【Rey Insecto Grand Riokku - Nv. 138】
【Alias】 Rey Insecto, Monstruo del Pantano
【Rasgos】
\[Ferocidad\], \[Legión\], \[Parásito\]...
──────────────
'Ah, se ve con un poco más de facilidad'.
Aunque seguía costando verlo, consumía menos Fuerza Mental que con el mono.
No parecía que el poderío y la facilidad para espiar la ventana de estado fueran completamente proporcionales.
'¿Acaso se vuelve más difícil ver a través de un objetivo cuanto mayor sea su inteligencia?'.
Bueno, si lo juzgara bajo esa premisa, significaría que la inteligencia de Gunther era similar a la de un mono.
'Seguro que no es el caso'.
Lo importante era si había alguna habilidad que valiera la pena tomar prestada.
──────────────
【Habilidades】
\[Mordisco Aplastante Nv. 20\]... \[Gran Salto Nv. 20\], \[Fluidos de Corrupción Nv. 10\]
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'Ugh, ¿pero qué le pasa a este tipo con sus habilidades?'.
Quizá por ser un insecto, no tenía muchas habilidades llamativas.
Encima, a pesar de su alto nivel, algunas ni siquiera parecían habilidades tan avanzadas.
Ese Gran Salto no era en absoluto diferente de mi Reptar Rápido.
Al consultarlo con Pellerian, obtuve su respuesta.
"Las habilidades también están sujetas a una evolución ineficiente. Estás contemplando a un espécimen que evolucionó a lo loco, no de forma debida".
Aunque, para decir eso, se veía demasiado fuerte.
Tampoco es que careciera de habilidades formidables por completo.
──────────────
\[Parásitos Simbióticos Nv. 30\]... \[Inoculación de Parásitos Simbióticos Nv. 10\], \[Recuperación Simbiótica Nv. 10\]
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'¡Aaargh!'.
Parecía orientarse a criar enjambres de parásitos en el interior de su cuerpo para potenciar su poder combativo.
Parecía de gran utilidad. Podía inocularlos en el enemigo y también parecía factible sacrificar los parásitos para curar su propio cuerpo.
Pero me producía repulsión. Jamás aprendería algo semejante.
En ese caso, debía volver a desviar la mirada hacia el mono, pero...
'Un momento'.
De pronto me percaté de algo.
'¿Acaso lo único que puedo llevarme de aquí son habilidades?'.
A lo lejos, aquel fruto rojo brillante captó mi atención.
Los monos estaban dispuestos en círculo, dándole la espalda a las raíces como si las custodiaran.
Por mucho que llevara un camuflaje natural y usara la habilidad Sigilo, infiltrarme hasta allí en secreto sería imposible.
Me descubrirían antes de llegar y se armaría un pandemonio.
Aun así, la vigilancia sería menos estricta que si lo custodiaran los insectos.
Al menos ningún mono andaba horadando la tierra para desplazarse.
Uno de mis subordinados poseía una habilidad bastante útil.
El 'Topo de Madriguera de Hocico Puntiagudo Nv. 10', que no sabía hacer otra cosa salvo cavar túneles para escapar.
Y de él había tomado prestada la habilidad 'Excavar Túneles Nv. 3'.
Gracias a eso, había ganado la confianza suficiente como para huir incluso del Bosque de los Monos.
\[Mediante Cuerno Trascendente Nv. 2, se superan los límites de la habilidad 'Excavar Túneles Nv. 3'.\]
\['Excavar Túneles Nv. 3' se convierte temporalmente en 'Excavar Túneles Nv. 10'.\]
En un instante, obtuve una destreza para cavar túneles comparable a la de la quimera Pafnacha.
'¡Gracias, topo!'.
\*¡Ras, ras, ras!\*
\* \* \*
"Kke, kke...".
La Ciempiés Colosal Dientes Carmesí contempló a su rey.
El Rey Insecto Grand Riokku.
No existía el más mínimo lazo de apego hacia él.
Pero no tenía alternativa.
De haber estado sola no le habría importado, pero tenía crías que aún eran pequeñas.
Sin otra opción, se había integrado en las filas del Ejército de Insectos.
Tanto Riokku como Silverback Achims eran bestias mágicas monstruosamente poderosas.
Si algún día ella también lograba evolucionar, ¿sería capaz de hacerles frente en ese momento?
No había forma de saberlo.
"Kke, kke, kke".
Cabeceador le hacía arrumacos con afecto sobre el lomo.
Al menos tendría que esperar a que estos pequeños pudieran valerse como espléndidos ciempiés gigantes antes de poder pensar en evolucionar.
En su origen, la vista de los ciempiés no es especialmente buena.
Sin embargo, para un ciempiés gigante calificado de 'bestia mágica', las cosas eran distintas.
De nacimiento, poseía una agudeza visual cercana a la de las rapaces.
Y ante su campo de visión, apareció algo sospechoso.
'¿Kke, kke?'.
Las raíces del árbol ocupadas temporalmente por los monos.
Justo al lado de la raíz, la tierra se estaba abultando.
¿Acaso algún insecto se había abierto paso cavando un túnel?
No era eso.
Porque un rostro familiar acababa de asomarse cautelosamente.
Era una serpiente blanca y diminuta.
Aquel amigo miró hacia arriba dejando únicamente sus ojos al descubierto.
Los monos todavía no se daban cuenta de nada.
Y entonces, el fruto carmesí que colgaba en lo alto comenzó a oscilar.
'¡Kke, kke, kke! (¡Mano Transparente!)'.
Su amigo, la serpiente blanca, desplegó una magia asombrosa.
A todas luces, pretendía arrancar el fruto valiéndose de ella.
Como miembro del Ejército de Insectos, ¿debía gritar y dar la voz de alarma ante semejante situación?
No; no sentía la más mínima intención de hacerlo.
El fruto cayó con un chasquido limpio.
La pequeña serpiente atrapó al vuelo el fruto desprendido con sus mandíbulas.
Y de inmediato, la pequeña serpiente se esfumó del lugar en un santiamén.
En el instante en que la ciempiés colosal se quedó estupefacta...
"Parece que... ni el monstruo del pantano ni el mono plateado... tienen intenciones de... resolver esto".
La ciempiés casi sufre un colapso del susto.
Quien le había dirigido la palabra era la araña con la que se llevaba pésimo.
"Tal parece que... el fruto terminará... en posesión de los monos".
El rostro adherido a su abdomen sonrió con sorna.
Estaba tanteando la opinión de la ciempiés.
La ciempiés colosal respondió con frialdad:
"Kke, kke".
"¡...!".
El semblante de la araña de rostro humanoide se endureció.
'Maldito bicho insolente. Ya veremos cuánto tiempo puedes seguir dándote esos humos', pensó.
En ese momento, una de las crías encaramadas al lomo de la ciempiés colosal intentó decir algo.
"Kke...".
"¡Kkiek!".
Al soltar la ciempiés colosal un bramido de advertencia, la cría agachó la cabeza asustada.
Esa escena le resultó profundamente irritante a la araña de rostro humanoide.
'Sigan actuando con tanta arrogancia. Muy pronto los exterminaré a todos ustedes'.
La araña de rostro humanoide ocultaba intenciones siniestras.
En un futuro no muy lejano, aniquilaría por completo a todos los insectos que no fueran arañas.
El Ejército de Insectos era demasiado numeroso.
Resultaba perjudicial tanto para la distribución de la experiencia como para el reparto de los frutos.
Fue justo en el instante en que dicha araña de rostro humanoide echó un vistazo furtivo al fruto recién brotado.
"... ¿Eh? ¿No... no está?".
Había desaparecido.
El fruto que los monos custodiaban hasta hacía unos instantes se había esfumado.
¿Acaso los monos se habían quedado con el fruto al final? ¡¿En qué momento?!
"¡Atrápenlos! ¡Se... se han robado el fruto!".
Los ojos de la araña de rostro humanoide se inyectaron en sangre.
La contienda entre Riokku y Achims también se detuvo.
"¡Recupérenlo...!".
Los rugidos y alaridos de monos e insectos estallaron al unísono.
\* \* \*
¡Soy un genio!
Lo conseguí con creces.
\[Se utiliza Retorno de Emergencia Nv. 20.\]
Regresé a lo alto del acantilado.
Sosteniendo el fruto rojo escarlata entre mis mandíbulas.
Mis subordinados, que habían abierto los ojos confundidos, celebraron el regreso de su líder.
Tuve éxito al robar el fruto.
Un fruto singularmente pequeño y de un rojo intenso.
Su nombre era...
──────────────
【Fruto de la Raíz del Conquistador】
──────────────
Daba la impresión de que uno tendría que ofrendar algo sumamente preciado de inmediato ante semejante fruto.
\[Chimpancé Silverback Achims - Nv. 129\]
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 57
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 56
Estás leyendo el capítulo 56 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.