Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 47 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Comienza la entrevista
Me quedé mirando al esbirro demoníaco con expresión atónita.
Decía que era un esbirro demoníaco, así que... ¿lo habría enviado un demonio?
"Me da vergüenza que nos agrupen bajo la misma raza de las hadas. Venderle el alma a un demonio..."
La voz de Pellerian rezumaba un desprecio absoluto.
'¿Y qué se supone que es un esbirro demoníaco?'
"Exactamente lo que dice su nombre. El demonio habrá enviado a un lacayo a la casa de este tipo. Es prácticamente un ente espectral. Seguramente se introduce en la cabeza de monstruos de escasa inteligencia para manipular sus cuerpos, pero..."
Ese tipejo debió de confundirme con un monstruo ordinario.
Y por eso se metió directamente en mi cabeza.
¿Monstruos de escasa inteligencia?
¿Entonces por qué se metió en la mía?
'¿Entonces puede controlar humanos o hadas a su antojo?'
"Un esbirro inferior jamás podría hacer algo así. Lo más probable es que te haya tomado por una simple serpiente común."
Qué cosa tan desagradable.
Incluso si no tuviera mi rasgo Inquebrantable, dudo que me hubiera dejado manipular.
¡Muérete, desgraciado!
Me acerqué y le di un mordisco al esbirro demoníaco que yacía despatarrado y muerto en el suelo.
A diferencia de cuando atravesó mi cola como si nada, ahora sí podía morderlo.
"¿A qué sabe?"
'Sabe a gelatina de frijol mungo.'
Pellerian puso una cara que decía claramente: 'Otra vez sale con sus disparates incomprensibles'.
\[Se utiliza Depredación Nv. 7.\]
\[Digiriendo al Esbirro Demoníaco.\]
Vaya.
A decir verdad, Depredación era una habilidad cuya razón de ser resultaba difícil de discernir.
Pensaba que solo era una habilidad que me permitía comer más cantidad, pero de pronto empezó a reclamar su propio protagonismo.
No sabía muy bien, pero probé a devorarlo por completo.
\[Has cazado y devorado a un Esbirro Demoníaco.\]
\[Los Esbirros Demoníacos te temerán un poco.\]
Así que era esto.
El efecto de Depredación parecía consistir en generar resultados al devorar algo por completo.
No es que ocurriera algo comiendo cualquier cosa; ¿será que el efecto solo se activa al ingerir alimentos raros como este?
Puede que de ahora en adelante tenga que convertirme en una serpiente gourmet.
"¡Deja de holgazanear y pongámonos a registrar el lugar!"
Apremió Pellerian.
La escama de dragón y la capa de invisibilidad.
Los dos tesoros que supuestamente debían encontrarse en la casa de Deshinan.
'¡Sí!'
No era como si yo no estuviera lleno de expectativas.
Comencé a registrar la casa del hada de las sombras.
\* \* \*
"¡¿Por qué no está?!"
Pellerian pataleaba de pura rabia.
Yo estaba igual. Encogí mi cuerpo como un resorte y empecé a dar botes.
'¡Mi capa de invisibilidad!'
Tenía entendido que Deshinan poseía sin duda un artefacto mágico capaz de ocultar el cuerpo por completo.
Incluso decían que podía escabullirse tanto de Pellerian como de guerreros de clase heroica.
Con tan solo tener eso, sería perfecto.
Quizá hasta podría deshacerme de Gunther, el enemigo de Mamá Medusa...
Sin embargo, no había ni rastro de dicha capa.
Lo mismo sucedía con la escama de dragón.
Había oído que las escamas de dragón emitían un maná místico por sí solas, pero por más que buscaba, no aparecía por ninguna parte.
La casa de Deshinan era un auténtico desastre.
Los cajones y vitrinas estaban todos abiertos, y sus contenidos cubrían por completo el suelo de madera.
Había un montón de cachivaches, pero ni uno solo de los objetos que yo buscaba.
Si hubo algo rescatable entre todo eso...
'Al menos ya no tengo que preocuparme por la comida.'
Eran los costales repletos de "pienso" seco.
Sin duda alguna era pienso. Probablemente destinado a alimentar a los monstruos.
Parecía una mezcla triturada y comprimida de carnes desconocidas y granos varios, pero de algún modo desprendía maná.
Aunque fuera en poca cantidad, daba la impresión de que también le habían molido núcleos mágicos. Probablemente.
"Seguramente era para alimentar a los monstruos que tiene ahí adentro."
La casa de Deshinan era enorme.
Sin embargo, en realidad su espacio habitable no era tan extenso.
Apenas ocupaba una quinta parte de la superficie total de la residencia.
En la puerta que daba al resto del recinto rezaba la inscripción: "Zoológico de interior".
El hada de las sombras había estado criando monstruos dentro de su propia casa.
'¿Qué será esta prótesis de brazo?'
Otro de los objetos que encontré fue precisamente una prótesis de brazo.
Al principio creí que se trataba de un juguete.
Había dos modelos de brazos colocados dentro de una vitrina.
Al mirar con más atención, la manufactura demostraba ser extraordinariamente minuciosa.
Cada una de las articulaciones de los dedos podía moverse con total libertad.
El metal del que estaba hecho tampoco era nada común.
"Es una prótesis demasiado grande para que la use un humano."
En la zona de unión de la prótesis había unas púas de aspecto francamente siniestro.
Parecía que bastaba con clavárselo de golpe en el torso para poder usarlo como brazo artificial.
\[Prótesis de Brazo Gigante\]
\[Al clavarse en el cuerpo, puede utilizarse como un nuevo brazo.\]
La descripción era tan escueta que resultaba imposible saber para quién estaba diseñada.
'No parece que yo pueda usarla. Es demasiado grande.'
La verdad es que por un instante llegué a imaginarlo.
Una serpiente con brazos. Podría blandir la espada mucho mejor que cuando usaba el hechizo Mano Transparente.
Pero parecía difícil.
Las púas de unión que conectaban la prótesis al torso...
Si me clavara semejante cosa, me atravesaría el cuerpo de parte a parte.
Era una simple cuestión de tamaño.
¿Tal vez Mamá Ciempiés podría ponérselo?
Pellerian, que examinaba la prótesis junto a mí, descubrió algo.
Era el emblema de un artesano, grabado en miniatura.
"Es el emblema de un gnomo. Una pieza hecha por un gnomo."
Se decía que los gnomos poseían una maestría artesanal tan sobresaliente como la de los enanos.
"Nunca había visto este emblema."
'Eh, espere un momento... creo que ya he visto este emblema antes.'
"¿Tú?"
'Sí.'
Y juraría que había sido hace apenas unos instantes.
Rebusqué entre los trastos desparramados frente a la entrada.
Y allí estaba. Una carta.
En la carta figuraba grabado exactamente el mismo emblema que en la prótesis.
Rompí el sello de la carta con la cola y examiné su contenido.
No contenía nada del otro mundo.
Solo unas breves líneas:
'La reparación de los artefactos mágicos que nos confió la última vez se está retrasando. La capa en particular está presentando dificultades y no resulta nada sencilla de arreglar. Calculo que las reparaciones estarán completas hacia el final del periodo del festival. En ese momento, se la dejaré frente a su puerta.'
Ah, ¿así que la había dejado a reparar?
Puede que haya un maestro artesano gnomo viviendo escondido por los alrededores.
De cualquier forma, mi capa de invisibilidad existía de verdad. Qué tremendo alivio.
'¡¿Deberíamos buscar al gnomo y saquearlo?!'
Estaba seguro de que Pellerian asentiría de acuerdo, pero...
"¡¿Qué clase de tontería estás diciendo?!"
Me reprendió con dureza.
Por un instante casi me desanimo.
"¿Acaso no sabes lo buenos que son los gnomos para esconderse? Tenemos que esperar a que aparezca para atraparlo y darle su merecido."
'Ajá.'
Como era de esperar de un hada que miraba un paso más adelante que yo.
Por lo pronto, tendría que quedarme aquí y dejar pasar los días de esa tal semana de la fruta o festival.
Por si acaso, me dediqué a leer la mayor cantidad posible de documentos que había en la habitación.
Justo cuando empezaban a dolerme los ojos y a rugirme las tripas, descubrí el paradero de la escama de dragón.
Era un libro en cuya portada rezaba: "Diario de Crianza".
'Trituré la escama de dragón, la espolvoreé sobre el pienso y se la suministré a la Serpiente Medusa. Dado que su pareja también la ingirió, con algo de suerte la próxima generación producirá una mutación significativa.'
A Pellerian se le desencajó la mandíbula.
'...'
"..."
Pellerian me miró.
Yo evité su mirada.
"¿D-D-Dársela mezclada con el pienso...?"
'...'
"¡E-Ese catalizador mágico tan preciado...!"
'Yo no fui. Fue el hada de las sombras...'
"¡Pedazo de imbécil! ¡Eso solo se convertirá en excremento! ¡¿Qué mutación significativa ni qué ocho cuartos?! ¡¿Cruzaba monstruos con semejante método irracional?! ¡Es el colmo de la ignorancia!"
Pellerian bramaba enfurecido como si escupiera fuego por la boca.
Bueno, hasta yo, que me pasaba durmiendo en las clases de ciencias del bachillerato, sé al menos eso.
Los caracteres adquiridos o como se llamen no se heredan genéticamente.
Darle de comer escamas de dragón a un monstruo no iba a hacer que las escamas de sus crías fueran tan duras como las de un dragón.
Aunque bueno, científicamente sería así, pero... ¿acaso la magia no funciona de otra forma?
Quizás el hecho de que yo fuera el único nacido como una serpiente blanca también se debiera a una mutación provocada por la escama de dragón.
"Si hubiera sido por eso, habría nacido una mutación de especie superior, no una inferior."
'...'
Esta vez, el herido en su orgullo fui yo.
Sí, puede que en algún rincón de mi sangre corra sangre de dragón. Mejor pensarlo así.
Por cierto, a juzgar por el diario de Deshinan, parece que mi padre también se encuentra en algún lugar de aquí.
¿Estará afuera, o tal vez en el zoológico interior?
No lo creo. Después de todo, parece ser verdaderamente descomunal.
'Será mejor que echemos un vistazo adentro'.
Arrastré a la fuerza a Pellerian, quien todavía seguía echando chispas de rabia.
A pesar de no haberse molestado en cerrar el portón principal de la entrada, la puerta que conducía al zoológico interior era de hierro macizo.
Por esa razón, el esbirro demoníaco tampoco debió de ser capaz de entrar.
\*Toc, toc.\*
Llamé a la puerta sin darme cuenta, pero no hubo la menor respuesta.
Descorrí el cerrojo que trababa la puerta de hierro.
\*Chiiirrrk...\*
La pesada puerta de hierro se abrió dejando escapar un chirrido escalofriante.
El aire estancado del interior brotó en una ráfaga.
Lo primero que percibí al instante fue un hedor punzante que me picó en la nariz.
El repugnante olor a excrementos, un vaho rancio a agua estancada, un penetrante tufo a almizcle animal e incluso el rastro fétido de la sangre.
'Y decían que era un zoológico...'.
Cuán poderoso resultaba el prejuicio que infundía un nombre.
Tampoco es que me hubiera imaginado algo como el Gran Parque Infantil.
Pero, al menos, esperaba un entorno digno de llevar la palabra "zoológico".
Sin embargo, no era así en absoluto.
Solo había un pasillo en el medio y, a ambos lados, celdas separadas por barrotes de hierro.
Aunque se habían esforzado a su manera por recrear distintos hábitats, por todas partes se veían monstruos tendidos y muertos.
No parecían haber muerto de hambre, sino por enfermedad o devorándose entre sí.
'¿Por qué los monstruos...?'.
Al principio creí que no quedaba ninguno con vida.
Pero me equivocaba.
En cuanto entré, las criaturas se apresuraron a escabullirse hacia los rincones más profundos.
Se acurrucaban temblando de puro terror.
Pobres diablos, debían de estar famélicos tras pasar días enteros sin probar bocado.
¿Acaso me veía tan aterrador?
Bueno, después de todo, era nada menos que una Pitón de Cristal de Doble Cuerno.
Era perfectamente natural que se acobardaran ante la aparición de un monstruo serpentino de rango superior que había evolucionado tres veces y cuyas escamas refulgían como el cristal.
"¿No será que le temen a su amo original y no a ti?".
Pellerian me aguó la fiesta desde un lado.
Desafortunadamente, sus palabras demostraron ser ciertas al instante.
Los monstruos, que habían levantado la cabeza con cautela, me miraron y se aproximaron hacia los barrotes.
"¡Guau, guof!".
"¡Uwaaaang!".
"¡Ueeee-eeeng!".
Bramaron y ladraron enfurecidos, sacudiendo los barrotes de hierro.
¿Tanta vergüenza les daba haberse asustado?
'Parece que se mueren de hambre'.
En fin, comprendía que estuvieran irritables al no haber comido.
Una bestia con aspecto de hiena mordisqueaba un saco de pienso vacío y lo sacudía frenéticamente.
Exigía a gritos que le dieran de comer.
Ciertamente, fuera de las rejas había sacos de pienso de sobra.
Se me pasó por la cabeza la idea de mostrar algo de piedad con los hambrientos monstruos.
\*¡Chof!\*
Esquivé lo que venía volando hacia mí.
La criatura que había arrojado algo desde el interior de la jaula tenía una apariencia que me resultaba familiar.
\[Mono de Piernas Largas - Nv. 18\]
El infeliz volvió a lanzar algo.
Aunque lo esquivé de nuevo...
\*¡Plaaaf!\*
Lo que impactó en el suelo salpicó y manchó mi cuerpo.
Eran heces.
"¡Guau, guau, guau!".
"¡Ueeee-eeeng!".
Los demás monstruos aullaron y chillaron como si se estuvieran burlando de mí.
Fue en ese preciso instante cuando cualquier ápice de piedad en mi corazón se evaporó por completo.
\*Tssssss...\*
No podía ser.
La habilidad Escamas Negras, que por más que intentaba forzarla jamás se activaba, se encendió por sí sola.
Mis escamas se tiñeron de negro.
Al mismo tiempo, sentí cómo mi cuerpo y mi mente entraban en una postura de combate absoluta.
Al ver cómo mis escamas se teñían de un negro azabache, el ímpetu de los monstruos decayó al instante.
"¡Ukkk-ik!".
Sin embargo, el Mono de Piernas Largas que había arrojado la mierda chilló como diciéndoles que no se acobardaran, y los demás engendros volvieron a ladrar y bramar.
Sí, tú serás el primero.
Ya que tanto apetito tenían, arrastré un saco de comida.
\[Se activa la habilidad: Mano Transparente - Nv. 2.\]
Agarré un puñado de pienso.
En cuanto agité el alimento frente a los barrotes, los ojos del Mono de Piernas Largas se desorbitaron.
"¡Ukiiii-ik! ¡Kyaaaak!".
Al ver que sus brazos estirados fuera de la jaula no alcanzaban la comida, el desgraciado entró en un frenesí absoluto.
Zarandeaba los barrotes y chillaba desquiciado.
Y yo le clavé las mandíbulas en la muñeca con fuerza implacable.
"K-Kik, kiiik...".
El Mono de Piernas Largas pataleó y saltó de dolor.
Y se desplomó.
\[Has eliminado a: Mono de Piernas Largas - Nv. 18.\]
\[Absorbiendo naturaleza mágica.\]
Como tenía cierto nivel, recibí una cantidad decente de experiencia.
Mmm, ahora sí que te convertiste en un mono educado.
Muy bien, el siguiente.
La atmósfera a nuestro alrededor se enfrió hasta quedar en un silencio gélido.
El espacio interior de cada jaula era bastante amplio.
Disponían de una madriguera para dormir e incluso de una charca con agua estancada.
Me desplacé a la celda contigua sosteniendo la comida con Mano Transparente.
Se trataba de la criatura que no paraba de gruñir y chillar desde hacía un momento.
\[Erizo Cornudo Venenoso - Nv. 19\]
\[Rasgos\]
\[Astucia\]...
El tipo se acercó con cautela.
Quizá porque vio morir al Mono de Piernas Largas, no cometió ninguna imprudencia.
Pero si no te acercas, no habrá comida para ti, amiguito.
Cuando me quedé inmóvil, él también se congeló en su sitio.
Fue entonces.
El erizo pareció agachar la cabeza en una leve reverencia...
\*¡Fiuuush!\*
Las espinas situadas en su frente salieron disparadas hacia mí como proyectiles.
Un ataque sorpresa que arrojaba una lluvia de agujas venenosas.
\*¡Tin-tin-tin-ting!\*
No obstante, ni una sola púa fue capaz de perforar mis escamas.
Vaya, qué sujeto tan ladino.
Y posee una habilidad bastante interesante.
\[Usas Cuerno Prestado - Nv. 4 para tomar prestada la habilidad: Disparar Aguja Venenosa - Nv. 5.\]
\[Has obtenido temporalmente la habilidad: Disparar Aguja Venenosa - Nv. 2.\]
Sentí como si algo me brotara dentro de la boca.
\*¡Pah!\*
El erizo intentaba huir a toda prisa.
Por fortuna, la aguja ponzoñosa que salió disparada de mi boca se clavó directo en su trasero.
"¡Ueeee-eeeng!".
Ese fue su último alarido.
\[Has eliminado a: Erizo Cornudo Venenoso - Nv. 19.\]
\[Absorbiendo naturaleza mágica.\]
\[Has subido de nivel.\]
Fácil y delicioso.
Por fin reinaba un silencio absoluto.
Los monstruos, que antes se desgañitaban enloquecidos, retrocedieron lentamente de los barrotes.
Aun así, no podían evitar el hambre voraz: babeaban sin cesar con los ojos fijos en el pienso.
En ese preciso instante lo comprendí.
Que el poder sobre la vida y la muerte de todas las bestias encerradas aquí estaba enteramente en mis manos.
Podía subir de nivel y arrebatar... digo, tomar prestadas habilidades bastante útiles.
Un auténtico bufet.
Me acerqué a la hiena que me había ladrado furiosa momentos atrás.
\[Hiena Muela - Nv. 31\]
\[Rasgos\]
\[Gula\], \[Simplicidad\]
Este sujeto parece un poco más fuerte.
Estaba meditando cómo debía cocinarlo cuando...
La hiena se tiró panza arriba, exponiendo el vientre por completo.
"¡Guau! ¡Guau!".
Cualquiera podía ver a leguas que era una postura indiscutible de sumisión.
'Al menos tienes buen ojo'.
Le arrojé un trozo de comida al vuelo.
De inmediato, la hiena dio un brinco en el aire y atrapó el bocado.
Agitaba la cola como si fuera una hélice.
La baba le caía a chorros del hocico.
Cuando le acerqué el pienso, metió la cabezota al instante intentando devorarlo todo.
"¡Ssshhhaaak!".
Al ordenarle que no comiera...
Aunque se le caía la baba, leyó el ambiente y se sentó mansamente en su lugar.
'¿Acaso esto...?'.
Decidí poner a prueba la idea que cruzó por mi mente.
\[Usas Doma - Nv. 2.\]
\[Has tenido éxito en domar a: Hiena Muela - Nv. 31.\]
¿Tener éxito tan fácilmente?
Oye, se supone que eres nivel 31.
\[La pericia de la habilidad Doma aumenta de forma drástica.\]
\[Doma - Nv. 2 se ha convertido en Doma - Nv. 3.\]
Esta sí que era una cosecha inesperada.
A partir de hoy, tu nombre será Manchitas.
\[Has nombrado a la Hiena Muela - Nv. 31 como "Manchitas".\]
El nombre que le otorgué fue aceptado.
\[A la Hiena Muela Manchitas - Nv. 31 le agrada su nuevo nombre.\]
\[La pericia de la habilidad Doma ha aumentado.\]
Sigue a las personas... bueno, a las serpientes con demasiada docilidad.
¿Acaso las hienas eran cánidos? Desde luego, parecía un perro.
Sea como fuere, decidí mi pauta de acción de ahora en adelante.
A partir de este momento, los monstruos encerrados aquí se someterán a un "proceso de selección".
"No te lo agradezco en absoluto".
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 48
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 47
Estás leyendo el capítulo 47 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.