Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 46 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El saqueador de casas vacías
"¡No mientas, serpiente astuta!"
'¡Que no!'
Pellerian me reprendió con severidad.
"¡Sin duda planeabas esclavizar a ese ciempiés para poner a trabajar incluso a su madre!"
'¡Te he dicho que no!'
"No te estoy riñendo, te estoy elogiando. Es un juicio racional y sobresaliente. Un verdadero mago arcano debe actuar justamente así."
'Dejemos las bromas hasta aquí. Ya está empezando a perder la gracia.'
"No es ninguna broma."
Seguro que sí lo era.
Yo no tenía la menor intención de esclavizar a los ciempiés.
Sin embargo...
Observé a los pequeños ciempiés.
'Aunque hay que admitir que este es tierno.'
Sin duda eran madre e hijos, pero resultaba increíble que tuvieran apariencias tan distintas.
La pequeña larva de ciempiés todavía poseía una piel amarillenta y translúcida.
Además, tal vez porque últimamente comía bien, su cuerpo se veía regordete. Tampoco tenía demasiadas patas, de modo que no resultaba repugnante.
Por encima de todo, si yo sacudía la cabeza de lado a lado...
Ellos también meneaban sus cabecitas de izquierda a derecha al unísono conmigo.
Vaya par de copiones.
"Para empezar, la habilidad Doma no es tan omnipotente como crees. Si tienes curiosidad, ponla a prueba."
'¿Cómo la pruebo?'
"¿Acaso no basta con ordenarles que hagan algo?"
Por el momento, el único con el que había aparecido el mensaje de éxito en la doma era el primogénito.
Miré a los tres y di una orden:
'A ver, vengan hacia acá.'
Vaya.
Entonces, siguiente orden:
'Bueno, entonces vayan hacia allá.'
Increíble.
El resultado fue sorprendente.
'Nadie me hace caso.'
Las crías de ciempiés se limitaban a mirarme con ojos desorbitados y vacíos.
Incluso el mayor, con quien supuestamente había tenido éxito al domar, se quedó completamente pasmado.
"Exacto, de eso se trata."
Las razones eran dos.
"El nivel de tu Doma es deficiente. Y la inteligencia del objetivo es baja, por supuesto."
Pellerian me explicó por encima los principios de la habilidad Doma.
Al parecer, no se trataba de una habilidad para esclavizar al pie de la letra.
"Por eso te lo dije, ¿no? En aquel momento, cuando intenté usar Doma contigo, ¡no fue una ofensa tan grave!"
'¿Usted dijo semejante cosa?'
"¡Pues claro!"
No lo recordaba.
Sin embargo, antes que confiar en la catadura moral de Pellerian, preferiría creer que una araña tiene buen corazón.
'Por último, saludemos todos juntos.'
Los tres ciempiés inclinaron sus cuerpos hacia adelante al unísono, imitándome con una reverencia.
\[Has tenido éxito al domar a la Larva de Ciempiés Nv. 2.\]
\[El dominio de Doma se incrementa drásticamente.\]
Cielos.
El de Nivel 2 era el segundo.
Simplemente nos habíamos saludado; ¿acaso domar no resultaba demasiado fácil?
"Pensar que un monstruo pudiera poseer la habilidad Doma desde un principio. No tenía idea."
¿Acaso era una habilidad que originalmente solo las razas humanoides podían poseer?
Pensándolo bien, tal vez esto también fuera obra de mis 20 puntos en Potencial.
Pero si esto seguía así, surgiría un problema.
El más pequeño daría demasiada lástima.
Ah, ¿qué pasaría si usara la habilidad directamente?
Mmm...
\[Usas Doma Nv. 2.\]
\[Has tenido éxito al domar a la Larva de Ciempiés Nv. 1.\]
\[El dominio de Doma se incrementa.\]
¡Vaya!
Tuve éxito.
Volví la mirada hacia la madre ciempiés.
Por alguna razón, la señora Ciempiés Colosal parecía observarme con una expresión de complacencia.
No daba la impresión de estar enfadada.
Mmm...
Bueno, sería un desperdicio no intentarlo.
Difícilmente volvería a presentarse una oportunidad semejante.
Concentré mi mente y clavé la mirada en el ciempiés colosal.
\[Usas Doma Nv. 2.\]
\[Has fallado al domar al Ciempiés Colosal Dientes Carmesí Nv. 33.\]
Adiós, mundo cruel.
Aunque fue una vida de serpiente breve, vaya que la viví con intensidad.
Acepté con humildad la muerte inminente.
¿Cómo me castigaría el ciempiés colosal?
¿Decapitación con pinzas venenosas, aplastamiento hasta hacerme papilla, o un coletazo para reventarme el cuerpo?
Mantuve la cabeza gacha durante un instante, preguntándome cuál sería la causa de mi defunción.
Sin embargo, el dolor atroz no llegó.
Al levantar la mirada, vi que la madre ciempiés se limitaba a contemplarme fijamente con ojos inexpresivos.
¿Acaso no se había percatado de que había utilizado la habilidad Doma?
Eso pensé, pero la madre ciempiés negó suavemente con la cabeza, como desmintiéndolo.
O tal vez parecía sentenciar: 'Aún no estás cualificado'.
"¡Jajaja! ¡¿Pero qué pretendías?!"
Pellerian se regodeaba con un deleite monumental.
"¡¡Te falta muchísimo, pero muchísimo!! No es distinto de un gato intentando domar a su propio dueño."
Este vejestorio sin duda guardaba rencor por el hecho de haber fracasado al intentar domarme en el pasado.
Además, en la práctica, los gatos sí que doman a sus dueños.
"Como he presenciado un espectáculo de lo más entretenido, te daré un buen consejo."
Pellerian murmuró en voz baja:
"Prueba a ponerles un nombre."
'¿Un nombre? ¿A las crías?'
"Sí, ponles nombres a esas larvas. No parece que esa madre vaya a molestarse en darles uno."
Poner un nombre era un privilegio reservado a las especies dotadas de intelecto.
Mamá Medusa había dado a luz a miles de hijos, pero jamás le otorgó un nombre a ninguno.
Las crías de ciempiés me miraban pestañeando con inocencia.
La madre ciempiés tampoco parecía estar pensando en nada en particular.
En fin, daba igual; total, solo serían nombres para llamarlos en mi interior.
Analicé las características particulares de cada ciempiés y les asigné nombres.
'Como el primero es especialmente educado, se llamará Reverencitas.'
'Tú tienes unos ojos enormes, así que serás Ojazos.'
'Y este tiene la cabeza un poco más grande, así que será Cabezón.'
Al terminar de bautizarlos, me pareció que Cabezón daba un poco de lástima.
No obstante, no hubo margen para el arrepentimiento.
\[Has nombrado a la Larva de Ciempiés Nv. 3 como 'Reverencitas'.\]
\[Has nombrado a la Larva de Ciempiés Nv. 2 como 'Ojazos'.\]
\[Has nombrado a la Larva de Ciempiés Nv. 1 como 'Cabezón'.\]
Caramba, ¿acaso el sistema reconocía oficialmente los nombres que les ponía?
\[A la Larva de Ciempiés Cabezón Nv. 1 le agrada su nombre.\]
\[El vínculo con el monstruo domado se profundiza.\]
\[El dominio de Doma se incrementa.\]
¿De verdad el vínculo se estrechaba de esta manera?
Menos mal que le había gustado su nombre.
Revisé también las ventanas de estado de los demás.
──────────────
【Larva de Ciempiés Reverencitas Nv. 3】
──────────────
En verdad figuraba en la ventana de estado el nombre que yo mismo había escogido.
Por alguna razón, una intensa conmoción me embargó el pecho.
Así que esto era un nombre.
Definitivamente transmitía una sensación muy distinta a la de un alias.
"¿Pudiste ponerlos?"
'Sí.'
"Vaya, ¿en serio funcionó?"
'¿A qué viene esa reacción?'
"No creí que de verdad fuera a servir. Supongo que la afinidad es distinta por pertenecer ambos a la categoría de monstruos."
Para haberse jactado con tanta suficiencia, ni el propio Pellerian parecía esperar que tuviera éxito.
"¿Sabes cuáles son los tres elementos indispensables para domar a un monstruo?"
Él pasó a explicar:
"Afecto, respeto y pavor."
Eran nociones bastante comprensibles.
Si sentían afecto, obedecerían; si consideraban al otro superior y lo respetaban, obedecerían.
E incluso si sentían un terror absoluto, también acatarían.
'Entonces seguro que estos pequeños me respetan a mí.'
"Ja, ja."
Pellerian ignoró olímpicamente mi afirmación.
"Cualquiera de los métodos es válido. Intenta estrechar lazos con esos monstruos a los que acabas de dar nombre. Después de todo, la madre no parece disgustada con la idea."
'¿Por qué habría de hacerlo?'
"Tal vez suceda algo interesante."
¿En serio?
Nos adentrábamos cada vez más en las profundidades del Gran Bosque.
Al cotejar los múltiples indicios descritos en el diario de Deshinan, no cabía duda de que nos estábamos aproximando al destino.
'No. No tengo tiempo para eso. Necesito volverme fuerte cuanto antes. Y para lograrlo, debo entrenar.'
Respondí con frialdad.
"Qué admirable. ¿Entrenarás magia?"
'Esgrima.'
"......"
¿Cuál era mi verdadero propósito?
Convertirme en una serpiente a la que nadie osara tocar.
Una serpiente a la que ni los héroes, ni los elfos, ni los monstruos pudieran desafiar jamás.
En otras palabras, convertirme en una Serpiente Suprema.
\* \* \*
Habían transcurrido tres días desde que emprendí el viaje junto a aquella familia de ciempiés, fueran madre e hijos o madre e hijas.
A lo lejos, divisé con exactitud aquel acantilado señalado en el diario.
De no haber viajado a lomos de la señora Ciempiés Colosal, la travesía me habría tomado al menos diez días enteros.
Al parecer, Deshinan disponía de algún método aparte para desplazarse a gran velocidad.
"¡Uki, ukiki!"
Justo ahora, un mono bailaba sobre las ramas de un árbol por encima de mí.
──────────────
\[Mono de Piernas Largas - Nv. 17\]
\[Rasgos\]
\[Piernas Largas\], \[Ferocidad\], \[Manada\]
──────────────
Aquel mono, a quien veía por primera vez, no conocía el miedo.
Bailando mientras me miraba fijamente, me arrojó algo.
Lo esquivé con un movimiento ligero.
¡Plaf!
Lo que cayó en el sitio exacto donde yo había estado no era otra cosa que excremento.
El bastardo me había lanzado una plasta de estiércol.
"¡Ukik!"
Aplaudió entusiasmado, celebrándolo.
Actuaba de ese modo confiado en que una serpiente que repta por el suelo carecía de medios de ataque a distancia.
Hacía solo unos momentos, aquel infeliz había intentado secuestrar a Cabezón, pero yo se lo impedí.
Parecía guardar rencor por aquello, pues no dejaba de merodear y provocarme.
'Concentrémonos'.
"¡Kekekeke!"
'Sé que estás furioso, pero aguanta, Cabezón. Yo me encargo'.
Con las crías observando en este preciso instante, no podía permitirme el menor error.
Mi concentración mental se afiló tanto como el filo de una cuchilla.
El Mono de Piernas Largas se dispuso a arrojar otra plasta de excremento.
Fue en ese instante cuando una espada emergió justo delante de sus narices.
La velocidad con la que la espada se elevó fue en extremo pausada.
Además, ¿cómo diablos iba un mono que había vivido toda su existencia en la selva a haber visto jamás una 'Espada Ancha Élfica'?
Fascinado por el destello centelleante del arma, el simio incluso estiró la mano despacio hacia ella.
Y entonces, la espada suspendida en el aire descargó un tajo.
\[Has utilizado Tajo Nv. 2.\]
Tajo, la habilidad de rango superior a Cortar.
La hoja rebanó el cuello del mono con pasmosa facilidad.
El mono, que instantes antes saltaba de un lado a otro, cayó desplomado sin pizca de fuerzas.
\[El dominio de Magia: Mano Transparente Nv. 2 ha aumentado.\]
A fin de cuentas, había entrenado tanto la magia como la esgrima.
Esto significaba que ahora me era posible invocar la Mano Transparente para blandir la espada.
A ojos de cualquier otro, parecería como si una espada luchara moviéndose por cuenta propia.
En otras palabras, me había convertido en un espadachín consumado capaz de controlar la espada en el aire con la mente.
De hecho, obtuve una habilidad de esgrima que ni en sueños pude conseguir cuando intentaba empuñarla con la cola.
Esta era, sin lugar a dudas, la prueba fehaciente de mi esfuerzo.
\[El dominio de Esgrima Torpe Nv. 1 ha aumentado.\]
Habría bastado con que fuera simplemente "Esgrima"; que fuera una versión claramente inferior era lo único que me dejaba un tanto insatisfecho.
"¡Kekeke!".
"¡Kee!".
Los ciempiés se abalanzaron sobre el mono derribado y comenzaron a aporrearlo.
Si tradujera los chillidos de las crías, probablemente sonarían más o menos como: '¡Muérete!' o '¡Maldito insolente!'.
Al haberme encariñado tanto con los pequeños, sentía que podía comprender lo que albergaban sus corazones.
Con razón la señora Ciempiés Colosal parecía entender mis pensamientos; debía de tratarse de esto.
Las crías de ciempiés se dieron un festín con la carne de mono, mientras que yo liquidé las últimas provisiones que me había dado Nanaruk.
Por fin, esta hermosa travesía compartida llegaba a su fin.
"Kee".
Musitó en voz baja mamá ciempiés.
¿Acaso era una ilusión mía, o su mirada parecía extrañamente melancólica?
"¿De cuál de todos sus ojos hablas? ¿Del cuarto globo ocular?".
Pellerian arruinó la atmósfera una vez más.
Ante mi petición de que me acompañara hacia el acantilado, la Ciempiés Colosal sacudió la cabeza con firmeza de un lado a otro.
Acto seguido, atrajo hacia sí a sus crías, que intentaban seguirme, y las cobijó en su regazo.
Era su forma de decir que nos separáramos aquí.
Yo también sentía pesar, pero no había remedio. Cada uno debía seguir su propio camino a partir de ahora.
Criar a los pequeños no debía de ser tarea sencilla, y acompañarme a mí no les traería nada bueno.
Después de todo, la senda por la que yo transitaría estaría empapada en sangre...
Habiendo terminado de comer, había llegado la hora definitiva del adiós.
Las crías de ciempiés ni siquiera parecían conscientes de que me marchaba.
Al verme inmóvil frente a ellas, creyeron que quería jugar de nuevo y trataron de trepar a mi lomo.
El verdadero problema era que ahora hasta esto me parecía tierno.
En mi época como humano, en cuanto un ciempiés se me hubiera trepado encima, me habría puesto a bailar breakdance del puro espanto.
Cuando los aparté con suavidad usando la cola, los tres hermanos mostraron un semblante compungido.
'Siento que nos hemos vuelto bastante cercanos, pero ¿por qué aún no cambia nada en particular?'.
Pellerian me había encomendado un desafío.
Consistía en ganarme la lealtad de los tres hermanos a los que les había puesto nombre.
Definitivamente nos habíamos vuelto más unidos a lo largo de estos tres días, pero...
"Mmm... ¿No será un problema que solo se hayan vuelto demasiado cariñosos?".
'Imposible'.
'Hice caer rayos y usé la espada con la mente para cazarles un mono, ¿cómo no iban a respetarme?'.
'¿A que sí, pequeños?'.
Incluso si las palabras no se entienden, los corazones siempre encuentran la forma de comunicarse.
Nos despedimos.
Por último, acaricié la cabeza de los tres ciempiés.
'Adiós'.
'Si se da la oportunidad más adelante, volvamos a encontrarnos'.
'Cabeceador, Ojazos, Cabezón'.
'Espero que para entonces se hayan convertido en espléndidos ciempiés gigantes'.
Fue en ese momento.
\[Tu vínculo con la Larva de Ciempiés Cabeceador Nv. 4 se ha profundizado.\]
¿Oh?
\[La Larva de Ciempiés Cabeceador crece bajo tu influencia.\]
Algo había ocurrido, sin duda.
Sin embargo, resultaba imposible saber de qué manera se manifestaría dicha influencia.
Así, me despedí con una última reverencia y me marché.
Una serpiente verdaderamente formidable debía mantener una silueta imperturbable al alejarse.
Solo tras avanzar un buen trecho volví la mirada atrás, pero la familia de Ciempiés Colosales ya había desaparecido de mi vista.
Continué avanzando hacia adelante.
'El color del cielo es extraño'.
En los días en que no llovía, el cielo del Gran Bosque solía ser azul y transparente.
Pero este lugar era distinto.
Presentaba un tono violeta de mal agüero.
'¿El Bosque de las Sombras es así por naturaleza?'.
Este paraje recibía el nombre de Bosque de las Sombras. Según me habían dicho, era un nombre que guardaba poca relación con las Hadas de las Sombras.
"No, es un fenómeno que ocurre a medida que la concentración de naturaleza mágica en la atmósfera se eleva ante la proximidad del Banquete Púrpura. La luz se dispersa y adquiere ese matiz violáceo".
Con razón el olor del aire también se sentía diferente.
Una fetidez extrañamente pútrida...
"Me parece que ese hedor proviene de aquella casa".
Había costado bastante esfuerzo rodear el acantilado para subir.
No obstante, para recompensar la fatiga, en la cima había efectivamente una edificación.
'¿Qué es esto?'.
Desde el pie del acantilado no se alcanzaba a ver ninguna casa.
Por eso había pensado que se trataría de una cabaña diminuta, pero me equivocaba.
Había una vivienda colosal, como si hubiera caído de golpe desde el mismísimo cielo.
Aunque no gozaba de gran altura y no era más que una construcción tosca levantada con muros de madera...
...su superficie era inmensa, comparable a la de un gran almacén.
¿Habría instalado aquella Hada de las Sombras su 'zoológico' allí dentro?
Con semejante espacio, resultaba más que factible criar monstruos en su interior.
"¡Entra de prisa!".
Pellerian me apuró.
Yo también quería hacerlo.
"No obstante, podría haber trampas o cosas por el estilo, así que examina bien antes de poner un pie dentro".
¿A qué venía esa contradictoria exigencia, comparable a pedir un caldo picante y a la vez suave?
Examiné los alrededores con suma cautela.
Utilicé Detección de Maná y, con la asistencia de Pellerian, inspeccioné minuciosamente en busca de posibles trampas.
"No parece haber trampas".
Esa fue la conclusión.
Empujé la puerta con cuidado.
Clic.
Tal vez porque no le preocupaban los ladrones, la puerta no estaba cerrada con cerrojo.
Me deslicé con prudencia hacia el interior.
Tap, tap.
Había algo dentro.
¿Un fantasma... azabache?
Una entidad amorfa, oculta en las sombras de la habitación, saltó hacia afuera.
Bajo ningún concepto parecía un ser vivo.
"¡Es un esbirro demoníaco! ¡Esquiva!".
"¡Kikikikit!".
La criatura definitivamente se rio.
Intenté azotar con la cola para apartarla de un golpe, pero...
Swoosh...
Aquella silueta negra atravesó limpiamente mi cola y se abalanzó sobre mi rostro.
'¡Ah!'.
Ese infeliz se había metido en mi cabeza.
De eso no cabía duda.
Pues una risa grotesca resonó como un trueno dentro de mi cráneo.
¿Era una especie de espectro o algo por el estilo?
Antes siquiera de que el pavor pudiera invadirme...
\[Kigik, kigigigik.\]
\[Debido al rasgo 'Inquebrantable', eres inmune a los ataques mentales.\]
¿Eh?
Por uno de mis orificios nasales, el negruzco esbirro demoníaco salió despedido de golpe.
Tras temblar espasmódicamente, quedó tieso como una piedra, sin moverse más.
\[Has derrotado al Esbirro Demoníaco Inferior.\]
\[Has subido de nivel.\]
¿Pero qué diablos es esto?
Comienza la entrevista bajo presión.
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 47
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 46
Estás leyendo el capítulo 46 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.