Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 43 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El hada de las sombras Deshinan
Su alias era 'El Director del Zoológico'.
Un criminal de primer rango en busca y captura en todo el continente.
Sin embargo, ya habían transcurrido cien años desde que se emitió la orden de captura de primer nivel contra él.
A pesar de la cuantiosa recompensa que pendía sobre su cabeza, todavía no había sido atrapado, y continuaba repitiendo en los rincones más sombríos del Gran Bosque los mismos actos que lo habían convertido en un fugitivo.
Deshinan era un investigador de monstruos.
Su talento para criar y domesticar bestias mágicas peligrosas era algo que incluso Pellerian, el Desafiante del Cielo, había reconocido en su momento.
Tras convencerse de la muerte de Pellerian, Deshinan vagó en busca de sus mazmorras.
Hasta que cierto día, descubrió una mazmorra cuya excavación resultaba en extremo difícil.
Su plan de utilizar a los goblins para excavarla había sido una auténtica genialidad.
Aunque ahora la situación se había torcido un poco, no estaba del todo mal.
Había capturado con vida a una nueva Rey Hobgoblin.
En la mejilla de Deshinan se abría una herida.
Con la punta de la lengua, lamió el hilo de sangre que escurría de ella.
Jamás imaginó que una goblin recién evolucionada fuera capaz de causarle una herida.
Resultaba insólito.
Deshinan rio tanto que la herida de su pecho palpitó de dolor.
En ese momento, su condición física era deplorable.
El problema había sido que la bestia mágica que pretendía criar lo había mordido. Dado que los molares de aquella criatura eran del tamaño de un antebrazo, su cuerpo presentaba cinco perforaciones de dimensiones semejantes.
Su armamento mágico también había quedado muy maltrecho, por lo que casi todo se hallaba en reparaciones.
¿Acaso conservaba una cuarta parte de su poder habitual?
No obstante, aun así podía recurrir a su especialidad: la magia de sangre.
Las 'Doce serpientes de sangre', que se movían por cuenta propia como seres vivos, también servían para la defensa.
Aquella goblin llamada Nanaruk había aplastado a todas esas serpientes y alcanzado a tajar la mejilla de Deshinan.
"Cuanto más te observo, más me agrada este espécimen".
Pero incluso esa Nanaruk colgaba ahora inerte, atenazada del cuello por Deshinan.
En el abdomen de Nanaruk, una serpiente de sangre hurgaba con saña dentro de su herida.
"Fuerte, hermosa y con una fuerza mental sobresaliente".
Deshinan decidió capturar a Nanaruk.
Y la arrojaría a su 'zoológico'.
"¿Por qué te niegas a hablar? ¿De verdad es porque existe ese dios serpiente?".
Había oído que en la mazmorra habitaba una serpiente llamada Ulu-ululu.
¿Sería tan solo por un motivo tan ridículo? Nanaruk se negó a revelar la entrada a la mazmorra hasta el final.
De cualquier forma, era un acceso que encontraría de inmediato con solo registrar los alrededores.
A los ojos de Deshinan, no pasaba de ser un forcejeo inútil.
Transmitió su voluntad a la serpiente de sangre.
La serpiente de sangre incrustada en la herida de Nanaruk se retorció.
"¡Aaaaaaagh!".
"Tú. Habla tú en su lugar. Cuéntame sobre esa serpiente".
A quien señaló fue a la joven chamana.
Ella miró a su alrededor con aprensión y balbuceó:
"Ulu-ululu es...".
Sin embargo, Deshinan frunció el ceño con descontento tras escuchar la explicación.
"¿Un monstruo? ¿Una especie de serpiente? ¿Por qué la llaman dios?".
"É-Él entiende las palabras de las personas, maneja magia y nos guio a nosotros, los goblins".
"Parece que fue esa serpiente quien mató a Krok. Y ustedes adoran a ese monstruo serpentino como a un dios. Es una conducta tan propia de los goblins... Tan propia de monstruos que se creen personas...".
Deshinan era un hada de las sombras que había vivido largo tiempo.
Sus conocimientos eran tan profundos como extensos.
Repasó aquel saber a partir del relato de la chamana.
"¿Cuándo se les apareció ese monstruo? ¿De qué tamaño es? ¿Cómo luce?".
La chamana explicó con voz vacilante.
A Deshinan le divirtió notar cómo la expresión de los goblins se tornaba solemne cada vez que salía a relucir el tema de la serpiente.
"Ya veo. Así que era eso. Nada fuera de lo común".
Al poco tiempo, perdió el interés.
Deshinan conocía al detalle tanto a los monstruos de tipo serpiente como a los goblins.
Incluso las leyendas que los rodeaban.
"Es un mito derivado con un arquetipo original".
En las mitologías existen arquetipos.
Al igual que existen múltiples mitos acerca del sol.
O sobre su hermana, la luna.
Los mitos sobre serpientes también son diversos.
En especial tratándose de un dios serpiente venerado por goblins.
"Los goblins están dispersos por diversas regiones del mundo, y las circunstancias en las que adoran a una serpiente como a una deidad también varían. Tanto sus nombres como sus pormenores difieren entre sí".
Agitó el dedo en el aire como un profesor dando cátedra a sus alumnos.
"Desde serpientes con cuernos, serpientes que hablan, serpientes tan colosales como para enrollarse en montañas enteras, serpientes emplumadas, hasta serpientes que plantean acertijos o que mueren y resucitan. Y entre todas ellas, existe un mito que es el más cercano al arquetipo original. ¿Ulu-ululu? Ciertamente guarda algún vestigio".
Es probable que en la Tribu Runga, asentada en este lugar, el nombre del dios serpiente se fuera deformando con el paso de las eras.
"Se trata de Ur-Oros".
El nombre original de aquel antiguo dios serpiente sin duda era ese.
"Ur-Oros del Fin. Hay muchos casos en los que el nombre muta: Urquios, Ulroboros, Uroboros... Pero es la primera vez que escucho un apelativo tan ridículo como Ulu-ululu. Ja, ja".
Deshinan se burló de los goblins.
Pálidos, los goblins repitieron en silencio el nombre de Ur-Oros.
Por alguna razón, era una palabra en la que se percibía fuerza.
Un poder antiguo.
Daba la impresión de que el mero hecho de pronunciarla los aplastara bajo el peso del término.
"Y tampoco es una serpiente negra. El Ur-Oros original es una serpiente blanca".
Una serpiente blanca verdaderamente colosal.
En ese instante, se oyó una risita ahogada.
"Pedazo de imbécil".
Era Nanaruk, con un hilo de sangre brotando de la comisura de sus labios.
Clavó la mirada en Deshinan y espetó:
"Él era blanco desde el principio".
Deshinan entrecerró los ojos con disgusto.
La serpiente escarlata que se había adentrado hasta sus entrañas se revolvió.
"¡Aaaargh!".
"Tienes la lengua afilada. Seguro que te volverás más dócil una vez que te marque con el estigma".
Incapaz de soportar el tormento, Nanaruk terminó por desmayarse.
"Si no quieren ver morir a esto, guíenme a la mazmorra".
Nanaruk yacía inconsciente.
Los goblins no tuvieron alternativa más que someterse a la exigencia de Deshinan.
Lo condujeron hacia uno de los múltiples agujeros abiertos al pie de la Roca del Elefante.
Rogando perdón en su interior a la bondadosa serpiente blanca.
Pidiéndole disculpas a Ulu-ululu... o a Ur-Oros.
Frente a la mazmorra de Pellerian, Deshinan aplacó su agitación.
Su sistema de seguridad distaría mucho de ser ordinario.
Atravesarlo cargando a esta hobgoblin no sería tarea sencilla.
'Tendré que matar a todos los goblins restantes'.
Fue justo en el instante en que tomó esa resolución.
Jamás pensó que una serpiente blanca saldría arrastrándose de verdad.
Ciertamente, se trataba de un monstruo fuera de lo común.
Su tamaño era el de una serpiente ordinaria.
Sin embargo, entre el cuerno que coronaba su cabeza y sus escamas de brillo hermoso...
"Vaya, de verdad había una serpiente".
Deshinan soltó una exclamación de asombro, pero la serpiente, lejos de huir, irguió la cabeza con firmeza.
Clavó sus ojos en Nanaruk.
Fue en ese preciso instante cuando las escamas de la serpiente se tiñeron de negro.
Hay bastantes monstruos que cambian de color.
En su mayoría, como camuflaje.
'¿Acaso planea huir?'.
Sin embargo, los curtidos sentidos de Deshinan le advirtieron lo contrario.
Aquello era una postura de combate.
¿Una serpiente que adoptaba una postura de combate alterando el color de sus escamas?
Jamás había oído hablar de semejante fenómeno.
¡Paaang!
Sonó como un disparo.
Era el estampido de la serpiente proyectándose en línea recta hacia Deshinan.
Una velocidad que no desmerecía en absoluto frente a la de una flecha.
Los colmillos venenosos en sus fauces abiertas lucían afilados.
Debería bastar con una sola mano para bloquearla.
Sin embargo, una corazonada inexplicable le erizó la nuca.
Siguió fielmente su instinto.
Arrojó a Nanaruk a un lado sin vacilar.
Y, alzando una mano, conjuró un hechizo.
'Magia de sangre... con una gota de sangre ralentizadora debería bastar'.
Aunque carecía casi por completo de fuerza física de impacto, era más que suficiente para frenar al oponente.
La gota de sangre voló e impactó contra el cuerpo de la serpiente.
Ese fue el primer error de Deshinan.
Los patrones de la serpiente resplandecieron y repelieron la gota de sangre.
'¿Defensa mágica?'.
La probabilidad de que un monstruo de ese calibre contara con semejante recurso era remota.
'En ese caso, responderé físicamente'.
Arrojó el sable de media luna que mantenía oculto en el interior de su muñeca.
Una simple serpiente quedaría rebanada en el acto.
Fue en ese preciso instante.
La tierra se sacudió.
El sable de media luna erró el blanco de forma estrepitosa.
'¡¿Incluso maneja magia?!'.
No haber previsto eso fue su segundo error.
Seguía con exactitud la misma secuencia de asombro que Pellerian había mostrado al ver a la serpiente.
Entretanto, la serpiente se había aproximado a escasa distancia.
'No queda más remedio.'
Deshinan retiró hasta la última brizna de maná que empleaba para su defensa mínima.
Las doce serpientes desbaratadas por Nanaruk se reconstituyeron.
La serpiente, que se abalanzaba con ímpetu dispuesta a arrancarle el corazón a dentelladas, quedó firmemente apresada por las serpientes de sangre escarlata.
'¡No la mates, atrápala!'
De haber sido otra hada de las sombras y no Deshinan, jamás habría actuado así.
Sin embargo, cegado por la codicia, Deshinan no mató a la serpiente.
Ese fue su último error.
Pese a estar inmovilizada, el ímpetu de la serpiente no menguó.
Se limitó a clavar la mirada fijamente en Deshinan.
Un torbellino de maná comenzó a arremolinarse desde la serpiente.
El cabello de Deshinan empezó a erizarse y flotar levemente.
En el borde de sus ropas chisporroteó la electricidad estática: ¡crac!
Era una situación que solo había vivido una vez en la vida.
Justo antes de que se desatara una feroz tempestad.
El gato que criaba Deshinan estaba sentado sobre el tejado.
El pelaje de aquel felino había comenzado a erizarse por sí solo, y entonces...
"Acaso..."
Presa del pánico, Deshinan intentó partirle el cuello a la serpiente.
Fue en ese preciso instante.
En las escamas de la serpiente saltaron chispas azules.
Y desde el cielo despejado cayó un relámpago fulminante.
\* \* \*
Cuando volví en mí, ya lo había consumado.
\[Utilizas la habilidad: Cuerno Trascendente.\]
\[“Mandato del Trueno Celestial Nv. 0” pasa temporalmente a ser “Mandato del Trueno Celestial Nv. 1”.\]
Cuerno Trascendente era de por sí una habilidad con un altísimo consumo de maná.
Aun así, gracias a que mi reserva de maná se había triplicado, todavía me quedaba bastante.
\[Utilizas Mandato del Trueno Celestial Nv. 1.\]
Todo ese maná se consumió de golpe en un solo instante.
'Alberga el relámpago del cielo en tu corazón.'
Esa era la descripción de Mandato del Trueno Celestial.
El rayo del cielo se desplomó sobre mí.
¡KRAAASH!
Sentí como si el oído interno en mi cabeza hubiese quedado destrozado.
Sentí un calor abrasador.
Junto con el destello cegador, perdí por completo la visión.
Los tentáculos carmesíes que me aprisionaban se incineraron al instante.
El hada de las sombras debía de haberse electrocutado.
Aunque estuviera a ciegas, aquello era indiscutible.
Tenía que rematarlo.
¿Acaso el rayo también le habría arrebatado la vista?
"¡Está al frente! ¡Mátalo!" me aconsejó Pellerian.
Parecía que él sí podía ver hacia adelante.
¿Debía morderlo?
No, no debía morder.
Con eso no bastaría para liquidar a esa hada de las sombras.
Lo supe por instinto.
"Un poco más a la derecha. Sí, como a un paso al frente."
Pellerian me ajustó la puntería.
Di un salto repentino hacia arriba.
No era para morder.
Convoqué la espada que yacía en el subespacio dimensional.
Aunque no viera nada, atrapé la empuñadura de la espada con la cola con total soltura.
Era una técnica que había practicado durante varios días.
Pellerian me había regañado preguntándome con desdén si pretendía dármelas de pretencioso con semejante fachada, pero miren esto.
¿Acaso no era magnífico?
En mi cuerpo todavía anidaba la electricidad del rayo.
Sentí cómo el relámpago recorría mi cola y se propagaba hasta la espada.
"¡Exacto, ahí está su cuello!"
'Entendido.'
Esgrima del Trueno Celestial.
Primera Postura.
Decapitación.
\[Activas Corte Nv. 1.\]
La hoja rebanó algo a su paso.
Traspasando el agudo pitido del zumbido que me ensordecía, aquel sonido resonó con total nitidez.
Plop, rodó y rodó.
Ah, sí, sin duda era el sonido de una cabeza al caer.
\* \* \*
Me duele, ¡buaaa!
Si tan solo pudiera llorar, ahora mismo estaría derramando lágrimas a mares.
Pero las serpientes tienen una membrana transparente sobre los ojos, así que no pueden llorar.
Por eso no me quedaba más remedio que tragarme a la fuerza la agonía de sentir cómo se me calcinaba el cuerpo entero.
"Aguante un poco, por favor."
Escuché la preocupada voz de la anciana Gran Chamana.
"Deja de gimotear."
El refunfuño brusco de Pellerian me cayó bastante mal.
¡Chuaaa!
Un líquido fresco me empapó todo el cuerpo.
Era una poción.
Las heridas de mi cuerpo comenzaron a sanar.
El rayo de Mandato del Trueno Celestial también había chamuscado mi propio cuerpo.
Aunque no me hubiera electrocutado, al parecer resultaba imposible eludir semejante calor infernal.
¡Ah, ya puedo ver!
¿Y Nanaruk?
Por fortuna, Nanaruk yacía tendida respirando con jadeos entrecortados.
Parecía que no estaba muerta.
Su cuerpo también estaba impregnado de abundante poción.
¡Vaya! De verdad creí que me moría.
'¿Lo vio?'
"¿A qué te refieres?"
'La Esgrima del Trueno Celestial... bueno, el Mandato del Trueno Celestial.'
"Lo vi. Fue una técnica tremenda."
Pellerian también lo admitió con franqueza.
Pero bueno, Gunther, ¿tenías escondida semejante habilidad?
Una habilidad que invoca un relámpago... Era descomunal.
Gracias a eso, del cadáver decapitado del hada de las sombras aún brotaba humo en densas volutas.
"No creo que sea una habilidad concebida para usarse de esa manera..."
Yo pensaba lo mismo.
¿Quién demonios se hace caer un rayo encima en medio de un combate?
Dudo que sea una técnica diseñada para morir electrocutado junto con los compañeros que luchan a tu lado.
En cualquier caso, gracias a esta habilidad logré acabar con el hada de las sombras.
Por así decirlo, había adquirido una especie de técnica definitiva.
Si pasaba por este calvario un par de veces más, probablemente podría volver a usar Cuerno Prestado.
Pero... ¿por qué no sube mi nivel?
¿Acaso era un villano de pacotilla tan insignificante?
En el momento en que vio al hada de las sombras, Pellerian había soltado un suspiro de alivio.
Su aire de desdén había sido evidente.
"No se trata de que sea un hada de las sombras, sino de que me alegro de que no fuera un Inspector de la Hoja de Oro. Vamos, cualquiera que se rebaje a atormentar goblins en un lugar como este no puede ser más que una escoria de tres al cuarto."
Pellerian lo dijo como si nada.
Tenía un tono discriminatorio hacia las hadas de las sombras. Se ve que ni siquiera las consideraba parte de su propia especie.
Aun así, pensé que al menos subiría un nivel.
¿Acaso no era increíblemente fuerte?
"Ggg..."
Del susto, pegué un brinco en el aire.
Y con justa razón: ¡la cabeza cercenada acababa de soltar un quejido!
"A manos... de un simple... monstruo como este..."
¿Cómo demonios puede hablar si tiene el cuello cortado?
Hasta el mismísimo Pellerian contempló la cabeza de aquella hada de las sombras presa del estupor.
"E-Espera un momento. ¡A este tipo lo conozco!"
'¿Qué dice?'
"¡Pero si es el director del zoológico, ese loco de Deshinan, el hada de las sombras! ¡El que le vendió su alma a un demonio!"
'¿No decía que era un don nadie?'
"¡Retrocede! ¡No te acerques!"
Le obedecí dócilmente.
Fue justo en el instante en que me aparté de su cabeza.
"¡Kiiiieeeek!"
La cabeza profirió un chillido desgarrador y su sombra se estiró en un negro azabache.
Acto seguido, su cabeza se disolvió en el interior de la sombra.
\[Has eliminado al Hada de las Sombras Deshinan.\]
\[Si se llega a saber que has eliminado a Deshinan, tu fama se extenderá por todo el continente.\]
Pero si de escoria insignificante no tenía nada...
\[Es un individuo cuya alma ya había sido empeñada a un demonio.\]
\[¡La absorción de naturaleza mágica se reduce drásticamente a una décima parte!\]
¡Ay, no! ¡Mi experiencia!
¡Con la oportunidad de oro que era para subir niveles a lo bestia!
Sin embargo, era demasiado pronto para desilusionarse.
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
\[Has subido de nivel.\]
... ¿Cinco niveles de golpe?
¿Incluso habiéndose reducido a una décima parte?
De haberlo recibido todo, tal vez habría podido evolucionar de inmediato.
Bueno, tampoco hay que lamentarse tanto.
Por lo que veo, haberlo despachado de un solo golpe ya raya en el milagro.
"Pues claro. Considérate afortunado, porque acabas de gastar toda la suerte de tu vida."
Que lo diga así da un poco de miedo.
Tendré que andar con pies de plomo durante un tiempo.
'¿Ese tipo era más fuerte que usted, anciano?'
"¿Ese tipejo? Jo, jo."
Pellerian se limitó a soltar una risotada.
"Solo me acuerdo de él porque era un lunático de remate. ¿Acaso osaría compararse conmigo?"
'¡Ah, sí, claro!'
Viendo cómo se pavoneaba, este patrón indicaba que su discurso iba para largo.
Fingiendo desinterés, me puse a registrar el cadáver decapitado de aquel tipo.
Si la cacería coronó con éxito, ponerse a saquear el botín es de sentido común.
Tenía bastantes objetos curiosos.
Tac.
Fue en ese instante.
Una libreta a medio calcinar cayó al suelo.
'¿Qué es esto? ¿Un diario?'
Era un manuscrito con vestigios de haber sido redactado a mano.
Al hojear las páginas por encima, vi que eran caracteres legibles.
Había todo tipo de anotaciones sobre bestias mágicas, pero de pronto di con una frase en particular.
'¿Qué es esto?'
"¿Qué pasa?"
No me digas que...
En aquel cuaderno rezaba lo siguiente:
«... Hoy se escapó una Serpiente Medusa. Estaba justo a punto de desovar. Era un espécimen particularmente especial...»
¿Qué clase de serpiente habrá sido mi padre?
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 44
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 43
Estás leyendo el capítulo 43 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.