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Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 38 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El encadenamiento de Salto, Aceleración y Mordisco era fulgurante. ¿Una colaboración de habilidades, o más bien una combinación? De cualquier modo, la secuencia se enlazaba con tanta rapidez que parecía la ejecución de una sola destreza. Cualquier goblin común vería su corazón devorado en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, Aplastacráneos Ayutar no era un goblin ordinario. Para colmo, a diferencia del resto, vestía una armadura que le protegía el torso. Invariablemente, no quedaba más opción que apuntar a las partes expuestas de su cuerpo. Las manos o el cuello. Yo apunté al cuello. Mi silueta apenas quedó al descubierto durante una fracción de segundo cuando saltaron las chispas. Una vez que una luz intensa se extingue, una oscuridad aún más densa ocupa su lugar. Y las tinieblas eran mi escenario. Me aproximé a su nuca sin emitir el menor sonido. 'Te clavaré mis colmillos venenosos en ese cuello apestoso'. "¡Uooooh!". Fue en ese preciso instante. Ayutar profirió un bramido salvaje y desvió la trayectoria de su garrote. Al mismo tiempo, lanzó un violento golpe con el antebrazo. Salí despedido por los aires en un vuelo repentino. 'Vaya, se dio cuenta'. Había intuido que mi objetivo sería su cuello. Incluso a ciegas, si uno sabe hacia dónde se dirige el ataque, es capaz de bloquearlo. 'Qué amargo es pertenecer a una categoría de peso tan baja'. Surqué el aire durante un buen trecho. El punto de mi aterrizaje fueron los hombros de un goblin. "¡Uaaaagh!". Algo frío y resbaladizo se le había adherido en medio de la penumbra. Aquel goblin de la Tribu Krok chilló despavorido, como si acabara de ver a un espectro. Tenía motivos de sobra. "¡Apártate de mí, maldito espectro!". En verdad creía que un espectro le estaba estrangulando el cuello. Dotado de Visión Nocturna, yo podía contemplar con nitidez cada uno de sus movimientos. El sujeto no dejaba de girar sobre sí mismo, blandiendo su espada en todas direcciones. '¡Tranquilo! ¡No! ¡Pasa! ¡Na! ¡Da!'. Tranquilicé al goblin. Mordiéndole la espalda baja y asfixiándole la garganta. "¡Kuaaak!". Todo concluyó junto a su estertor agónico. \[Ha subido de nivel.\] 'Como suponía, la experiencia que otorgan los goblins tiene una rentabilidad excelente'. Caí sobre la tierra con un golpe sordo. El campo de batalla era un caos indescriptible. Los goblins debían ver en la oscuridad mucho mejor que los humanos. Aun así, la noche era sumamente cerrada. Los goblins de la Tribu Krok, que hasta hacía unos momentos portaban antorchas, aún no habrían logrado adaptar su visión a la penumbra. No tenían más remedio que depender del pálido brillo estelar para vislumbrar su alrededor. \*¡Fiu, fiu, fiu!\* Para empeorar su situación, desde la espesura a ambos flancos no dejaban de llover flechas. Los arqueros de la Tribu Runga tampoco veían con claridad, pero al disparar en ráfagas masivas, alguna saeta acababa dando en el blanco. Ya decenas de goblins yacían muertos, atravesados por las flechas o aplastados bajo las carretas. "¡Agrúpense los que lleven escudo! ¡Jinetes de lobos, irrumpan en el bosque!". En medio de aquel torbellino, aún había quienes intentaban impartir algo similar a una orden de mando. En primer lugar, la reserva de flechas no era tan abundante; después de todo, la metalurgia de los goblins era bastante rudimentaria. Siendo así, el choque derivaría inevitablemente en el combate cuerpo a cuerpo. De la espesura del bosque surgió de pronto una manada de avestruces. Montados sobre las bestias, los goblins de la Tribu Runga cruzaron la planicie nocturna a toda velocidad. El Avestruz Cuervo Rojo era un animal nocturno. Corría con total soltura en la oscuridad más profunda. Y no se trataba de un ejemplar común, sino de un "Avestruz Cuervo Rojo". Sus garras, ya de por sí temibles, desgarraban la carne como auténticas cuchillas. "¡Kuaaagh!". ¡El avestruz desgarrador de corazones! La víctima chilló entre estertores mientras expulsaba bocanadas de sangre. Me preguntaba por qué lo llamaban "Cuervo Rojo" si sus garras eran de un blanco níveo, pero comprendí que se debía a que vivían teñidas de un rojo carmesí por la sangre derramada. "¡Grrr!". En ese momento, un lobo se abalanzó sobre dicho avestruz. El jinete de la fiera colgaba inerte y balanceándose a un costado, muerto con una flecha clavada en el cráneo. Aun así, tras paladear el sabor de la sangre, el lobo no detuvo sus feroces dentelladas. La carnicería era total. Por muy brillante que hubiera sido la estratagema de esta Serpiente Zhuge Liang, resultaba imposible evitar el derramamiento de sangre. Los guerreros de la Tribu Runga y los de la Tribu Krok se entrelazaron en una lucha a muerte. Sin embargo... 'Es prácticamente tu escenario'. Una noche cerrada y sin una sola antorcha encendida. Matorrales que alcanzaban la altura de las espinillas. Alaridos y gritos desgarradores de sobra para amortiguar el rumor de deslizarse entre la hierba. Semejante entorno era el hábitat perfecto para que una serpiente desatara el caos a su antojo. \*Ssshh...\* Bastaba simplemente con deslizarme a su lado y clavar una mordedura al pasar en sus tobillos. \[Aumenta la maestría de Veneno Letal: Neurotoxina.\] Es innegable que una serpiente blanca luce mucho más imponente que una negra. No obstante, una serpiente negra llamaría menos la atención y ofrecería una utilidad mucho más práctica. Había que admitirlo. \[Sigilo Nv. 6 ha ascendido a Sigilo Nv. 7.\] Por dondequiera que yo cruzaba, se desplomaba un goblin tras otro. Un golpe seco, otro más, y luego otro. \[Ha subido de nivel.\] La maestría de Veneno Letal, habitualmente tan difícil de incrementar, ascendía a un ritmo vertiginoso. \[Veneno Letal: Neurotoxina Nv. 4 ha ascendido a Veneno Letal: Neurotoxina Nv. 5.\] \[Ha subido de nivel.\] A partir del instante en que las bajas superaron la decena, los combatientes de la Tribu Krok comenzaron a percatarse poco a poco de mi presencia. La misma muerte reptaba a sus pies. "¡Cuidado, hay una serpiente!". "¡Maldita sea, aaaagh!". Incluso había quienes confundían el vaivén de los arbustos sacudidos por el viento con mi silueta. Blandían sus armas en una defensa desesperada, pero para entonces yo ya me encontraba lejos de su alcance. \*¡Clang, pum!\* Frente a mí, ignorando por completo el caos que los rodeaba, combatían encarnizadamente los dos hobgoblins más formidables. Nanaruk y Ayutar. Los dos más poderosos continuaban batiéndose en duelo mientras saltaban chispas a su alrededor. \[Utiliza Magia Elemental Básica: Tierra Nv. 5.\] Al inmovilizar los pies de Ayutar con el terreno, este se tambaleó bruscamente perdiendo el equilibrio. La hoja de Nanaruk impactó de lleno contra el hombro del hobgoblin. \*¡Craaang!\* Aquella tosca armadura impidió que el filo se le hundiera por completo en la carne. Sin embargo, el impacto debió causarle un suplicio atroz, como si la articulación estuviera a punto de fracturarse. Aprovechando la brecha, salté una vez más. Hundí mis colmillos en su mano izquierda expuesta. Y vacié hasta la última gota restante en mis glándulas venenosas. "¡Kuaaaagh!". La neurotoxina se diseminaría por todo su organismo en cuestión de un parpadeo. 'La victoria es mía'. La mirada de Ayutar se cruzó de lleno con la mía. El Aplastacráneos no se había ganado su alias en vano. Aquel sujeto poseía una determinación y una bravura temibles. "¡Uoooooh!". Arrojó a un lado el pesado garrote y extrajo un machete ancho que portaba ceñido al cinto. "¡M-Maldita víbora venenosaaa!". Y, con esa misma hoja, se amputó de un tajo el brazo izquierdo infectado por mi mordisco. \*¡Zaaas!\* "¡Haaah, haaah! ¡Sigo vivo!". 'Menudo goblin...' '¿Tanto pavor le tiene a las serpientes?'. De su muñón brotó un torrente escarlata a borbotones. Y, hendiendo aquella fuente de sangre, cayó el fulgurante tajo de un hacha. Era Nanaruk. \*¡Zas!\* Sin duda, su golpe había apuntado directamente a decapitarlo. No obstante, en esa milésima de segundo crítica, Ayutar alzó su mano derecha para interceptar el impacto. \*Plop.\* Lo que cayó seccionado sobre el fango no fue su cabeza, sino su extremidad derecha. Habiendo perdido ambos brazos, su derrota era un hecho inapelable. Con todo, Ayutar no se rindió ni siquiera en semejante predicamento. Valiéndose de su mayor corpulencia, atenazó brutalmente a Nanaruk en un abrazo salvaje. Y le clavó los dientes con furia directa al cuello. "¡Aaaagh!". Incluso una veterana de mil batallas como Nanaruk no pudo evitar quedar desconcertada por semejante arrebato. '¿Cómo demonios este maldito goblin puede tener una sed de combate tan insana?'. El prejuicio de que los goblins eran simple carne de cañón insignificante se había hecho pedazos y desgarrado por completo, sin dejar el menor vestigio. Nanaruk forcejeó empujando a su oponente y arqueó la cabeza hacia atrás en un intento desesperado por zafarse. '¡Peligro!'. Comencé a trepar por las piernas de Ayutar a toda velocidad. Con mi propia fuerza física resultaba imposible apartar a esa mole. '¡Siendo así, tendré que arrancarle la respiración por mi propia cuenta!'. Tras reptar a lo largo de sus miembros inferiores, me deslicé a través de las rendijas de su tintineante coraza. 'Ugh, qué hedor a sudor'. Por fortuna, mi estómago era bastante tolerante. Comencé a descargar mordiscos indiscriminados en su abdomen una y otra vez. "¡Aaaaaagh!". El hobgoblin profirió un berrido ensordecedor que retumbó en todo el campo de batalla. 'Deberías darte por satisfecho'. 'Si aún conservara mi diminuto tamaño original, me habría colado directamente por tu ombligo para salirte por la garganta'. Incapaz de soportar el dolor por más tiempo, el monstruo echó a correr a tropicones en un intento de huida. Sentí con claridad cómo su cuerpo se ladeaba y perdía la estabilidad por completo. Acompañado de un tremendo estruendo contra el suelo, el sentido de la gravedad se invirtió súbitamente. Aplastacráneos no volvió a moverse jamás. Entonces dio inicio una electrizante cadena de ascensos de nivel como hacía tiempo no disfrutaba. \[Ha subido de nivel.\] \[Ha subido de nivel.\] \[Ha subido de nivel.\] Fueron nada menos que tres subidas consecutivas. Mi nivel había superado la barrera del 10. Una oleada de placer embriagador recorrió la totalidad de mi cuerpo. 'Expresado de esa manera, quizá suene un poco pervertido'. 'Digamos simplemente que fue una gratificante sensación de vitalidad renovada'. 'Descansemos un momento en esta posición'. Estando resguardado en el interior de la armadura, bien podía tomarme un breve respiro para recuperar el aliento. Tal como ocurrió en el pasado al meterme en los cuerpos de la quimera y del Jaguar Cornudo, la situación actual me transmitía una extraña calidez y confort. No obstante, no permanecí allí por mucho tiempo. 'Uf, qué peste insoportable'. A decir verdad, era un entorno mejor que las entrañas de la quimera, pero aun así resultaba bastante desagradable. Intenté girar la cabeza para salir, pero al estar todo empapado en sangre no era tarea sencilla. Sin más alternativa, decidí abrirme paso de frente. La armadura de Ayutar era una pieza tosca, confeccionada entrelazando fragmentos de hierro. Si ensanchaba poco a poco los huecos entre las fibras, podría abrir un orificio y escapar. Y eso hice. Al empujar la cabeza con fuerza hacia afuera, la luz me dio la bienvenida. Parecía que el combate ya había concluido, pues habían encendido antorchas. Desde luego, la victoria debía de ser nuestra. ¡Pshak! Al final, emergí perforando el pecho de Ayutar. Los goblins no me recibieron precisamente... con una radiante sonrisa. Por supuesto, solo Nanaruk sonreía; los otros goblins de Krok, en cambio, no. Arrodillados tras haber sido capturados como prisioneros, estaban pasmados de puro espanto. "¡Se comió el corazón de Ayutar!". "¡En verdad es... la Serpiente Devoradora de Corazones!". 'Ah, así debió de verse'. 'Esta vez ni siquiera pretendía devorarle el corazón'. Bueno, con una serpiente de hocico empapado en escarlata brotando del torso de su comandante, era comprensible que lo vieran de ese modo. \[El alias «Serpiente Devoradora de Corazones» se difunde con mayor amplitud.\] \[El rango del alias ha ascendido.\] '¡¿Cómooo?!'. ¡El alias de Ulu-ululu todavía ni siquiera aparecía y el de la Serpiente Devoradora de Corazones ya había subido de rango! Pronto descubrí lo que eso significaba. \[Serpiente Devoradora de Corazones\] El terror de la Tribu Krok que habita en el Gran Bosque. Una serpiente que crece devorando corazones; devoró el corazón de Ayutar, el capitán guerrero de Krok. Se dice que posee una técnica especial para devorar corazones. Al depredar el corazón de un enemigo, absorbe una mayor cantidad de naturaleza mágica. 'Vaya, la descripción sin duda ha cambiado'. Se había vuelto un poco más pomposa y detallaba con claridad mis andanzas. 'Aunque me inquieta un poco que mencione una "técnica especial para devorar corazones", cuando en realidad no tengo nada de eso'. Entonces, ¿qué clase de hazañas necesitaré para obtener el alias de Ulu-ululu? '¿Acaso tendré que escupir rayos y matar a esa Serpiente Roja Decapitada o lo que sea?'. 'No va a ser nada fácil'. "¿Cómo está la situación?". Nanaruk puso a los guerreros a ordenar la situación. La herida de mordisco en su nuca había desaparecido por completo. Todo gracias a la poción. "Capturamos a quince prisioneros". "¿Y los muertos y heridos?". "Seis muertos. Y hay cinco con extremidades cercenadas". De unos ochenta goblins, alrededor de diez habían quedado incapacitados para la batalla. Sin embargo, setenta goblins todavía estaban intactos. A este nivel, bien podía considerarse una gran victoria. "Fue gracias a mí". En efecto, todo era mérito de las pociones de Pellerian. Había invertido en los goblins más de la mitad de las casi veinte pociones que tenía acumuladas. El efecto de las pociones era sumamente sobresaliente: a menos que se tratara de extremidades mutiladas, sanaba las heridas hasta dejarlos aptos para el combate. "¿Negociaremos usando a estos prisioneros, jefa?". Le preguntó Zadiram a Nanaruk. 'Tsk, tsk, ¿qué vas a lograr con una mentalidad tan complaciente?'. "No". El plan de Nanaruk y el mío no era ese. "Marcharemos contra Krok ahora mismo". Krok, aquel que había conducido a todos sus guerreros a un matadero. Lo aplastaría y recuperaría mi mazmorra. "Para ser exactos, es mi mazmorra". Como fuera. \* \* \* "¡Jefe! ¡Jeeefe!". Un subordinado de Krok llegó corriendo a todo jadear. "¡Salga a ver!". "¿Qué pasa?". Krok lo miró con ferocidad asesina. Llevaba ya varios días saliendo continuamente al sitio de excavación. Porque al fin se había producido un gran avance. Habían descubierto la entrada principal. Era indudable, a juzgar por la colosal cantidad de trampas instaladas. Por culpa de eso, ya habían agotado a todos los prisioneros. Ahora enviaba adentro a los ancianos y enfermos de su propia tribu, usándolos como carnada igual que a los cautivos. El descontento de la tribu crecía, pero no le importaba. De todos modos, ninguno de ellos podía desobedecer a Krok. Fuera como fuese, ¿por qué demonios lo llamaban en un momento tan crucial? "Dicen que Ayutar y los guerreros han muerto todos". "¿Qué?". ¿Cómo era posible? ¡Si les había asignado a varios jinetes de lobo! Además, Ayutar era el hobgoblin más fuerte después del mismísimo Krok. Cuando Krok salió, un hobgoblin al que le habían cortado un brazo estaba desplomado en el suelo. Era un guerrero que había partido junto a Ayutar. "P-Perdón, jefe...". "...¿Acaso se aliaron las otras tribus?". De no ser así, era imposible que cayeran ante los debiluchos de Runga. "No fue eso... Nos tendieron una emboscada". Un rechinido áspero resonó en el aire. Era el sonido de Krok apretando los dientes con furia homicida. "¿Y las bajas de Runga? ¿Los mataron a todos?". Si así era, no importaba. Al fin y al cabo, el guerrero más fuerte de la tribu no era Ayutar, sino el mismísimo Krok. "Creo que acabamos con unos veinte de los cien, pero...". "¡Qué sarta de idioteces balbuceas!". En el instante en que iba a patear al guerrero que había regresado vivo: ¡Dong, dong, dong, dong! La campana repicó con estruendo. Arriba, en una atalaya toscamente levantada, el goblin de guardia repicaba la campana. "¡Ataque enemigo! ¡Ataque enemigo!". Un grito resonante y desesperado se propagó por el aire. Aquí, en la Roca del Elefante, ni siquiera había una empalizada defensiva. "¡Aproximadamente sesenta guerreros... no, setenta! ¡Muchos jinetes de avestruz!". "¡Hiiieeeck!". El subordinado de Ayutar que había vuelto con vida convulsionó presa del terror. ¿Acaso el miedo ya se le había grabado a fuego? Un esbirro de Krok gritó con urgencia: "¡Jefe! ¡Reuniré a los guerreros!". "Vayan y deténganlos". "¿Y usted, jefe...?". Krok respondió con rostro adusto: "Yo me quedaré en el sitio de excavación". El subordinado se quedó pasmado de estupefacción. ¿No significaba eso que el jefe Krok no participaría en la batalla? "¡P-Pero entonces...!". "¡Llama al Domador Melchi!". "Ah...". "¡Conténganlos! ¡No me importa si mueren todos!". Tras decir eso, Krok se adentró sin vacilar en el interior. ¿El destino de la tribu? Algo mucho más importante que eso aguardaba abajo. El hombre enigmático que lo había visitado cierto día. Aquel individuo que lo había hecho evolucionar a Rey Hobgoblin y que, además, le había mostrado el camino para evolucionar aún más allá. Según sus palabras, el legado del Desafiante del Cielo o mago arcano o lo que fuese estaba oculto aquí, bajo la Roca del Elefante. \* \* \* Avanzamos a toda prisa con Nanaruk durante medio día entero sin descanso. Y, finalmente, llegamos a la Roca del Elefante. "¡Ahí es, justo ahí! ¡Malditas ratas inmundas!". Debajo de la Roca del Elefante, el sitio de excavación permanecía a la vista. Al ver que la roca no se había derrumbado, parecía que aún no la habían saqueado. Pellerian me apremió a entrar de inmediato. De todos modos, esa era mi intención desde el principio. "Gracias por todo". Nanaruk me guiñó un ojo con complicidad. A partir de ahora actuaría por separado de los goblins. En cuanto se desatara la refriega, yo buscaría de inmediato la mazmorra para entrar. Como había viajado a lomos del avestruz, mi resistencia física estaba en perfectas condiciones. Los remanentes de la Tribu Krok también hicieron repicar la campana y se prepararon apresuradamente para defenderse. Los guerreros salían a toda prisa en tropel. El combate estaba a punto de comenzar. De repente, los goblins de Krok comenzaron a sonreír de par en par con júbilo. "¡Llegó el Domador Melchi!". Apareció un goblin llamado Melchi, o anchoa seca o lo que fuera. Era un chamán goblin en los puros huesos que, en lugar de armadura, vestía una tela renegrida y andrajosa. "¡Mátalos a todos, Melchi!". La razón por la que los guerreros de Krok se alegraban tanto por la aparición de aquel goblin escuálido era bastante obvia. "Maldición... Esto pinta muy peligroso". Incluso Nanaruk estaba tensa. El alias de «Domador» no era en vano. El tipo controlaba a una bestia mágica. Y además, una muy grande y colosal... "Es un ciempiés gigante". Un ciempiés gigante colosal. Provisto de pinzas venenosas de color carmesí vivo, el ciempiés gigante les cerró el paso a los guerreros de Runga. \[Ciempiés Colosal Dientes Carmesí - Nv. 31\] Bueno, en realidad era un ciempiés colosal. "¡Prepárense todos para dispersarse! Agh". Todos tenían cara de estar aterrorizados. Yo, en cambio, no lograba comprender la situación actual. '¿Por qué se ponen tan tensos?'. '¿Acaso no es de sentido común que los ciempiés gigantes son mansos?'. \[Ciempiés Colosal Dientes Carmesí - Nv. 31\] \[Rasgos\] \[Docilidad\]... '¡¿Lo ven?!'. Estableciendo la ruta. \----- • Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다 • Autor: 비도 (Bido) • Traductor: Inmensurable 🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨
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Estás leyendo el capítulo 38 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.