Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 36 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Regresaré para liderarlos
'Dice que es un "Rey Tarántula Carmesí"'.
No es rojo, sino carmesí.
Igual que "oscuro" suena más imponente que "negro", y "ultramar" más majestuoso que "azul".
Carmesí suena mucho mejor que rojo.
Y según mi experiencia, cuanto más rimbombante sea el modificador que acompaña al nombre de un monstruo, más fuerte resulta ser.
Lo mismo ocurre con la designación de "Rey".
Nada menos que un rey. El rey de las arañas.
Debe de haber sido un monstruo descomunalmente poderoso.
Algún día a mí también me gustaría convertirme en algo así como un Rey Pitón.
"-¿Los goblins cazaron a un Rey Tarántula Carmesí...?".
Pellerian parecía conocer a dicha criatura.
Le pregunté al respecto.
Para nada era porque codiciara el núcleo interno. En lo absoluto.
"-La Tarántula Carmesí era un monstruo que deseaba fusionar cuando creé a Pafnacha. Sin embargo, como era un espécimen en extremo raro, no tuve más remedio que conformarme con una Tarántula Gris".
'¿Y qué es eso de "Rey"?'.
"-Entre las Tarántulas Carmesí, aquellos especímenes que sobreviven durante mucho tiempo y crecen evolucionan a Reyes".
En resumen, un monstruo formidable.
Aunque los goblins hubieran sido numerosos, era indudable que habían pagado un precio altísimo en sacrificios.
El abuelo de Nanaruk lo había cazado estando dispuesto a morir, legándoselo como herencia a sus descendientes.
Por lo tanto, yo no podía simplemente engullirlo como si nada.
'Llévatelo de vuelta'.
Empujé de nuevo la caja que contenía el núcleo interno.
"-¡Jamás he visto un caso donde una Tarántula Carmesí haya formado un núcleo interno! ¡Quién sabe qué clase de efectos descomunales poseerá!".
'...'
Ese viejo siniestro no paraba de intentar plantar demonios internos en mi corazón.
No lo escucho, no lo escucho. Ni siquiera puedo taparme las orejas porque no tengo oídos.
Sin embargo, Nanaruk volvió a empujar la caja hacia mí.
"Yo no puedo comerlo. Cómelo tú".
'Te digo que ahora mismo estás demasiado sentimental'.
'Mañana podrías arrepentirte'.
No obstante, Nanaruk también tenía sus motivos.
"Yo no puedo tomar esto. Le mantuve la existencia del núcleo interno en secreto a mi padre".
Había toda una historia detrás.
Al parecer, a la madre de Nanaruk no le agradaba mucho su marido.
El cacique, que intuía vagamente la existencia del núcleo interno, había hecho lo imposible por arrebatárselo.
Pero su exesposa lo ocultó con desesperación y se lo entregó a su hija.
Y Nanaruk lo había guardado como un secreto desde entonces.
"Este núcleo interno tiene veneno mezclado. Parece que se contaminó por error al extraerlo. Mi resistencia al veneno no es tan alta, así que si lo como, seguro terminaré intoxicada. Y después de consumirlo, se notará enseguida...".
¿Se refería a que se notaría porque se volvería más fuerte?
¿Por qué sería eso un problema?
"Mi padre jamás me lo perdonaría. Ya me detesta de por sí".
'Nanaruk'.
'Pobre Nanaruk, tan tonta y de corazón blando'.
'Qué más da si ese padre patético te odia o no'.
'A mi parecer, sería mil veces mejor que tú fueras la cacique'.
"De todos modos, no hay nadie más que pueda tomarlo. Y como es tan antiguo, ni siquiera sé si aún conserva sus efectos".
'Está bien'.
"Aunque no logres convertirte en Ulu-ululu, no te guardaré rencor".
Si lo ponía en esos términos, lo debido era aceptarlo y comerlo.
A decir verdad, ya se me hacía agua la boca.
Sin dejar traslucir mis ansias, engullí el núcleo interno con la mayor solemnidad posible.
Vaya, tiene un sabor amargo.
Era verdad que contenía veneno.
\[Ha sido envenenado.\]
\[La maestría de Resistencia al Veneno aumenta drásticamente.\]
Uf, qué mareo.
El estómago me hierve a borbotones; tendré que tener cuidado de no cometer ninguna torpeza.
"Tu cuerpo... se está calentando".
Nanaruk se preocupó por mí.
'Descuida. Mi resistencia al veneno es alta'.
\[Resistencia al Veneno Nv. 6 ha ascendido a Resistencia al Veneno Nv. 7.\]
Hasta subió el nivel de la habilidad.
Gracias a eso, mi estómago se calmó un poco.
Y entonces, la eficacia del núcleo interno se propagó por todo mi cuerpo.
Aquel calor que brotaba en mi interior...
Desde el principio, no había sido a causa del veneno.
Mi cuerpo ardía.
Se sentía como si me hubiera tragado una bola de fuego.
Era totalmente distinto a cuando consumí los núcleos internos de la amable pareja de ciempiés.
Dolía, era un tormento lacerante.
Lancé un grito mudo mientras me retorcía en espasmos.
Aun así, el dolor no menguaba.
"¡¿Qué hago...?!".
Nanaruk entró en pánico.
'¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?'.
"-Se te está desprendiendo la piel".
¡Cielos! Tenía razón.
En la palma de Nanaruk había un trozo de mi piel adherido.
Una piel blanca con patrones de color albaricoque bien definidos.
\[El cuerpo físico crece a un ritmo acelerado.\]
\[Comienza la muda.\]
'Ah, era una muda. Menos mal'.
Miré fijamente a la desconcertada Nanaruk.
Solo entonces logró calmarse ella también.
\[Las escamas se fortalecen.\]
\[Se ha generado el rasgo: Escamas.\]
\[Los patrones se vuelven más nítidos.\]
\[La naturaleza mágica imbuye los patrones.\]
Los efectos del núcleo interno eran formidables.
Parecía un paquete de regalos con todo incluido.
Sentía con total claridad cómo mi cuerpo se había agrandado.
En condiciones normales, mudar de piel debía de ser un proceso bastante penoso, pero terminó mucho más rápido de lo esperado.
Aunque, desde luego, dolió como los mil demonios.
Si hubiera tenido glándulas sudoríparas, habría acabado empapado en sudor frío.
Y era lógico que fuera así.
Mi cuerpo había crecido a semejante ritmo.
Mi cambio era indiscutible.
Para empezar, me había vuelto más grueso y largo.
Antes medía alrededor de dos metros, pero ahora sin duda los superaba con creces.
El torso también se había ensanchado tanto que ya jamás se me podría llamar una pequeña serpiente.
El cambio más evidente, por encima de todo, residía en mis escamas y patrones.
Los tenues patrones color albaricoque habían cobrado un tono mucho más vívido y marcado.
Las escamas se habían engrosado y relucían con un brillo lustroso.
Había dicho que se generó un rasgo llamado "Escamas", ¿no?
\[Pitón Blanca de Doble Cuerno - Nv. 5\]
\[Rasgos\]
\[Inquebrantable\], \[Perseverancia\], \[Cuerno\], \[Patrones\], \[Escamas\]
Era verdad.
\[Escamas\]
Posee escamas formidables y resistentes.
Parecía ser el tipo de rasgo que incrementaba las defensas de forma general.
¿Acaso no crearía un efecto de sinergia con Patrones?
Algo así como los patrones para la defensa mágica y las escamas para la defensa física.
Como era de esperar, los efectos de un núcleo interno eran magníficos.
La araña, al igual que el ciempiés, era una criatura espiritual habitual en las novelas de artes marciales.
Si los núcleos internos de la pareja de ciempiés habían aclarado mi visión, el de la tarántula era un paquete de regalos completo por derecho propio.
Sin embargo, era un poco pronto para regocijarse.
\[Ha consumido un núcleo interno imbuido con el alma resentida de una Tarántula Carmesí.\]
'Venga ya'.
'¡Ni que la hubiera cazado yo!'.
\[La Tarántula Carmesí fue brutalmente asesinada por los goblins.\]
\[Se ganará una hostilidad inexplicable por parte de los monstruos de tipo arácnido.\]
Tanto en el incidente de la quimera como ahora, parecía que estaba condenado a forjar lazos funestos con las arañas.
No obstante, también obtuve un beneficio inesperado.
\[Aumenta la afinidad con los monstruos de tipo ciempiés.\]
\[Aumenta la probabilidad de que los monstruos de tipo ciempiés muestren benevolencia.\]
¿Acaso los ciempiés y las arañas se llevan a matar o algo así?
Tanto mejor. A mí me agradan los ciempiés.
Por si acaso, comprobé mi alias una vez más.
\[Alias: Serpiente Devoradora de Corazones\]
Mi único alias seguía siendo Serpiente Devoradora de Corazones.
A pesar de que tantos goblins me llamaban Ulu-ululu, no se había añadido como un nuevo alias.
¿Sería porque no podía escupir relámpagos?
Todavía seguía siendo una Pitón Blanca de Doble Cuerno.
No era ninguna clase de Ulu-ululu.
No tenía alas y, lejos de ser negro, era una serpiente blanca.
'Lo siento, Nanaruk'.
Ella me contemplaba en silencio.
Su rostro parecía teñido de cierta tristeza.
"Ja, ja... Como imaginaba, no lo eras".
'Te lo dije desde el principio'.
"Vamos a dormir. Perdona, pasaste por un mal rato por mi culpa".
Nanaruk apagó la vela.
Luego se recostó, abrazando torpemente la manta.
Parecía disponerse a conciliar el sueño.
Aunque pronto despuntaría el alba.
Yo también me enrosqué a su lado y me recosté.
Tenía la impresión de que esta noche no me dormiría con facilidad.
\* \* \*
Uf, qué reconfortante.
A decir verdad, dormí de maravilla.
Debía de estar agotado, porque caí profundamente dormido en un instante.
Me sentía como un hombre nuevo... o más bien, como una serpiente nueva.
Seguro se debía a mi primera muda de la noche anterior.
O tal vez por haber consumido un núcleo interno tan beneficioso para el cuerpo.
Estaba solo.
Es decir, ya había partido de la aldea Runga.
La despedida resultó mucho más simple de lo previsto.
Y es que me escabullí en secreto de madrugada para evitar a quienes me llamaban Ulu-ululu.
Nanaruk a todas luces no había pegado un ojo.
Porque en cuanto intenté salir a hurtadillas, se levantó de inmediato para despedirme.
Masqué y engullí la cecina que me había regalado.
Qué delicia.
Miré hacia atrás.
Allá abajo se divisaba la aldea de la Tribu Runga, donde me había alojado por un tiempo.
'No sé si llegará el día en que volvamos a vernos, pero cuídense mucho y manténganse sanos'.
Al final, la vida de una serpiente consiste en abrirse camino en solitario.
Pellerian también dormía.
Cuando estaba despierto, era un sujeto que parloteaba todo el santo día, pero no podía permanecer despierto a todas horas.
Dice que es por falta de maná.
Tal como una persona respira, parecía capaz de absorber en cierta medida el maná presente en el aire.
No obstante, el problema radicaba en que eso apenas le alcanzaba para manifestar una silueta y despertar su consciencia; estaba muy lejos de permitirle utilizar magia.
Tras ponerlo a prueba, comprobé que no mentía.
Mi objetivo se encontraba más allá de aquel pico montañoso que resplandecía bajo la luz matutina.
Yo viajaba solo, pero el bosque distaba mucho de estar en silencio.
Toda clase de trinos de aves y zumbidos de insectos resonaban por doquier.
El crujido de la maleza llenaba cada rincón del entorno.
Sin embargo, al deslizarme sobre el musgo húmedo, de mi cuerpo no brotaba el más mínimo sonido.
Los animales pequeños huían despavoridos al verme.
Las ardillas escapaban presurosas y los grillos saltaban para salvarse.
Decenas de mariposas posadas sobre flores de fragancia penetrante alzaron el vuelo al unísono.
Ver semejante estampa me confirmaba que ya no era aquella diminuta serpiente de antaño.
¡Abran paso, que aquí va el depredador del bosque!
Repté con porte majestuoso durante un buen rato.
¡Bum!
Menudo susto.
Por puro reflejo, me escurrí bajo las raíces de un árbol.
Pensé por un instante que era un acto indigno que hería mi orgullo, pero pronto supe que había tomado la decisión correcta.
Apareció un elefante.
No se trataba de un ejemplar común y corriente, sino de un elefante monstruoso.
En la punta de su larga trompa colgaba una protuberancia idéntica a una maza con púas.
──────────────
\[Elefante Lucero del Alba - Nv. 9\]
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Uf, qué miedo.
Apenas tenía nivel 9, pero no podía visualizar su ventana de estado detallada.
Sin duda alguna, era mucho más fuerte que yo.
Quizá, si concentraba mi mente como hice con Gunther, podría ver retazos dispersos, ¿pero qué necesidad tenía de arriesgarme?
Mejor me quedaba escondido bajo las raíces un momento.
\*¡Crac!\*
\*¡Kwo-oooh!\*
El Elefante Lucero del Alba pasó de largo frente a mis narices.
Como si algo le disgustara, sacudió la trompa en un violento vaivén.
¡Pum! Con un estruendo seco, un pobre árbol inocente se partió por la mitad.
Qué aterrador es el Gran Bosque.
Al observar al paquidermo alejarse, noté que sangraba por una herida abierta en la grupa.
¿Acaso venía huyendo tras una pelea?
Para espantar a un elefante semejante, su oponente debía de ser descomunalmente poderoso o superarlo por un abrumador número.
Reanudé la marcha con extrema cautela.
Sería ideal alcanzar la falda del pico rocoso antes de que terminara el día.
De lograrlo, mañana mismo podría llegar a la Roca del Elefante.
Sin embargo, mi avance no estuvo exento de contratiempos.
\*Dum, dum, dum, dum...\*
No tardaron en resonar nuevas pisadas acompasadas.
Esta vez no pertenecían a una sola criatura.
En los alrededores no había grietas entre las piedras ni raíces profundas donde pudiera meterme.
Todo era consecuencia de haberme vuelto demasiado grande.
Rápido de reflejos, me revolqué en un lodazal de tierra negra donde se acumulaba agua estancada.
Mi cuerpo quedó cubierto por completo, como si me hubiera untado crema de camuflaje.
Tener escamas blancas lucía formidable, pero arrastraba la gran desventaja de llamar demasiado la atención; no me quedaba otro remedio.
Acurrucado bajo la densa sombra de un árbol, vi aparecer a los dueños de aquellas pisadas.
Se trataba de una bandada de avestruces.
Eran avestruces con cuernos en la cabeza que atravesaban la espesura provocando un alboroto ensordecedor.
Conté al menos cinco de ellos. Como era de esperar, distaban de ser presas fáciles.
Pero algo me dejó atónito.
Clavada en las ancas del último avestruz del grupo, sobresalía con absoluta claridad una flecha.
¿Una flecha?
¿Había cazadores de la Tribu Runga por estos rumbos?
Sin embargo, por alguna razón, un mal presentimiento me erizó las escamas.
Me deslicé en la dirección de la que habían venido huyendo las aves.
Pronto, un alboroto inconfundible llegó con nitidez a mis oídos.
Era el clamor característico de una aglomeración de goblins.
La Selva Tropical de Palamu era densa y cerrada.
En aquellas hondonadas y depresiones del terreno, a menos que se observara desde una posición elevada, resultaba imposible detectar lo que pudiera haber escondido.
Y en semejante paraje recóndito se hallaban los goblins.
"¡Jajajaja, pedazo de idiota!".
"¡Cállate la boca, infeliz!".
Eran guerreros goblin de modales salvajes y toscos.
Habían levantado un campamento clandestino en ese lugar.
Se alzaban tiendas rudimentarias, y sobre sus telas lucían dibujados con tinte rojo emblemas con forma de espadas.
Aquel dibujo...
Mi brillante cerebro lo reconoció al instante.
Pertenecía a aquel goblin de la Tribu Krok que me había llamado la Serpiente Devoradora de Corazones.
Era el mismo amuleto que aquel desgraciado había empuñado al gritar: '¡Aléjate, criatura abominable!'.
De hecho, ahora mismo guardaba ese idéntico collar en mi espacio dimensional.
Es decir... ¡esos de ahí eran guerreros de la Tribu Krok!
¿Por qué se habían congregado en este sitio?
A simple vista, su número superaba con holgura el centenar.
En particular, distinguí a una treintena de guerreros hobgoblin pesadamente equipados.
Iban protegidos con armaduras de cuero; a sujetos así, ni de chiste podría devorarles el corazón.
"¡Capitán Ayutar! ¡Este avestruz ya está bien asado!".
"¡Ya voy!".
Un hobgoblin corpulento y descomunal apartó la tela de la tienda y salió al exterior.
──────────────
\[Capitán Hobgoblin Ayutar - Nv. 30\]
\[Alias: Aplastacráneos\]
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Así que ese sujeto es el líder.
Se ve fuerte.
Para colmo, ostenta un alias nada desdeñable: "Aplastacráneos".
Es la primera vez que veo a un goblin portar un alias.
¿Será más fuerte que Nanaruk?
Ignoro el verdadero poderío de la Tribu Krok, pero si son solo un poco superiores a la Tribu Runga, diría que aquí han reunido a toda su fuerza de élite.
Planean asaltar por sorpresa a la Tribu Runga.
Y los goblins de Runga ni siquiera se imaginan que el enemigo está preparándose para caer sobre ellos.
'Eh... ¿qué se supone que haga?'.
Sacudí el anillo.
'Despierte, vejestorio'.
Enseguida, Pellerian brotó del interior de la sortija.
Hay que reconocer que al anciano le funciona el cerebro de maravilla.
Comprendió el panorama de inmediato, sin necesidad de que le explicara mis deducciones.
"¡El cielo me favorece... digo, nos favorece a ambos!".
Y, sin perder un segundo, soltó una exclamación de regocijo:
"¡La Tribu Runga nos servirá de carnada perfecta! Ya que movilizaron a sus mejores tropas hasta aquí, la base principal de esos infelices de Krok debe de estar desguarnecida. ¡Ataquémosla!".
¡Vaya!
Como se esperaba del maestro.
Para ser francos, yo también había pensado en esa posibilidad.
¿Pero no se da cuenta de que, si hacemos eso, la Tribu Runga quedará completamente hecha pedazos?
"Por la miseria que vi en ellos, no me cabe duda de que terminarán aniquilados. ¿Pero a nosotros qué nos importa? Que esos malditos goblins se maten entre sí todo lo que quieran".
Bajo la despiadada lógica de Pellerian, sin duda esa sería la respuesta.
Sin embargo, yo no era capaz de ver las cosas con el mismo desapego optimista que él.
Como es evidente, yo no era Pellerian.
"¿Qué ocurre? ¿Acaso no te gusta el plan?".
'Pero pensándolo bien, allí no se encuentra el cacique. Se supone que el guerrero más fuerte de la Tribu Krok es su propio jefe'.
"En efecto".
'Entonces el cacique debe de seguir apostado en la Roca del Elefante, ¿verdad? El hecho de que no se mueva de allí indica que sabe que algo se esconde en el lugar. Lo más probable es que esté buscando la entrada a la mazmorra'.
"Una deducción muy razonable".
'A lo que voy es que, aun si la guardia se descuida un poco, colarme yo solo hasta la entrada de la mazmorra resultará sumamente difícil. Ni que contara con magia de invisibilidad o algo por el estilo'.
"En eso tampoco te falta razón".
'Más bien convendría utilizar a los necios goblins de la Tribu Runga para provocar un alboroto y, mientras tanto, dar con la entrada. Mmm'.
Si en ese momento hubiera llevado gafas puestas, probablemente me las habría subido por el puente de la nariz con un dedo.
Sin embargo, pese a mi frío razonamiento, Pellerian se limitó a sonreír con sorna.
"No te falta sensatez, pero me da la impresión de que ya habías tomado tu decisión de antemano y solo estás acomodando la situación a tu conveniencia".
Era la pura verdad.
Qué más daba; ya me había decidido.
"Aun así, ¿cómo piensas convencerlos de que van a ser atacados? Por más aspavientos que haga una simple serpiente, dudo que te hagan el menor caso".
'La serpiente común y corriente ya pasó a mejor vida'.
"¿Eh?".
Hay que sacarle partido a todo lo que esté a nuestro favor.
'A partir de este instante, soy Ulu-ululu'.
Incluso si todo partía de un gigantesco malentendido.
\* \* \*
"Hermana, ¿Blanquito ya se fue?".
Preguntó Rechi.
Aunque el muchacho seguía creyendo con devoción que la serpiente era Ulu-ululu, desde hacía un tiempo había comenzado a llamarla Blanquito para imitar a su hermana mayor.
Nanaruk esbozó una amarga sonrisa.
"Sí, ya se marchó".
"¿De verdad ascendió a los cielos?".
Aquellos que creían con fervor que la serpiente era la deidad Ulu-ululu pensaron exactamente eso en cuanto la vieron desaparecer.
Sin embargo, Nanaruk sabía muy bien que aquella bondadosa serpiente había partido con rumbo a la Roca del Elefante.
"Quién sabe... Ni yo misma lo sé".
Fue la única respuesta que le dio al pequeño.
En ese preciso instante, la puerta se abrió de par en par con estrépito.
"¡Nanaruk!".
"¿Qué ocurre, Zadiram?".
Zadiram tenía el rostro completamente congestionado por la agitación.
"¡Ulu-ululu... Ulu-ululu ha regresado!".
"¿Qué?".
Zadiram jamás en su vida había llamado a esa serpiente por el nombre de Ulu-ululu.
La situación era a todas luces inusual.
Nanaruk salió disparada al exterior y siguió los pasos de Zadiram.
Ya se había congregado una multitud.
Nanaruk se abrió paso entre el gentío.
Y al llegar al frente, quedó estupefacta.
La serpiente había vuelto.
Sin embargo, aquella serpiente tenía todo el cuerpo teñido de un negro absoluto.
Ráfagas de viento huracanado azotaban en todas direcciones.
El suelo temblaba con violencia como si se hubiera desatado un terremoto.
Gotas de agua pulverizada caían desde un cielo completamente despejado.
Y, por encima de todo... la serpiente escupía llamaradas de fuego por la boca.
"Ah...".
Al frente de todos, la anciana Gran Chamana derramaba copiosas lágrimas.
"¡Ulu-ululu ha regresado!".
Exclamó el nombre de la serpiente con devoción absoluta.
\*¡Flash!\*
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 37
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 36
Estás leyendo el capítulo 36 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.