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Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 32 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El modo de pensar de Pellerian Giman, débiles goblins. El terror de todos ustedes ha descendido aquí. "¡E-Es la Serpiente Devoradora de Corazones!". El goblin que profirió aquel alarido cayó sentado de golpe, golpeándose las posaderas contra el suelo. A estas alturas parecía que tenerle pavor a las serpientes era casi una habilidad pasiva inherente a los goblins. Aunque, pensándolo bien, era de lo más natural que estuviera aterrorizado si una serpiente que brotó de la nada acababa de arrancarle y devorarle el corazón a su camarada. Y eso que pensaba despacharlo con total limpieza si se quedaba quieto. "¡Serpiente perversa! ¡Encarnación del demonio! ¡Maldita seas, vete!". El goblin, escupiendo saliva a borbotones, sacó un collar que llevaba al cuello y lo sostuvo en alto frente a sí. "¡Figura abominable, retrocede!". Aquello hería un poco mis sentimientos. La Serpiente Devoradora de Corazones no tenía más alternativa que actuar a la altura de su nombre. Evidentemente, no existía motivo alguno para temer a semejante colgante. Al notar que yo no retrocedía ni un milímetro, el goblin descargó una espada herrumbrosa. 'Vaya, vaya'. La hoja se clavó en el suelo justo donde me encontraba una fracción de segundo antes. Sin embargo, era una técnica de espada patética. Comparada con aquella feroz y cortante esgrima de la elfa, su arremetida era exasperantemente lenta. En lugar de esquivar a la distancia, trepé serpenteando a lo largo del acero oxidado y me deslicé con rapidez por su muñeca. 'Haberte puesto una armadura al menos'. ¡Crujido! \[La pericia de Mordisco se ha incrementado.\] \[Mordisco Nv. 9 se ha convertido en Mordisco Nv. 10.\] 'Excelente'. Ahora Mordisco también había alcanzado el nivel 10. Aquellos asaltantes goblins me proporcionaron una generosa cantidad de experiencia. No obstante, ninguno de ellos poseía un núcleo mágico. "¡La, la Serpiente... Devoradora de Corazones...!". '¿Me llamabas?'. Esas fueron las últimas palabras de aquel goblin, cuyo pecho quedó perforado de lado a lado. El sistema de navegación de Pellerian observaba mis acciones sonriendo complacido. Tras girar levemente la cabeza a un costado, advirtió: "Se aproxima otro más". Parecía que incluso entre los goblins que tendían emboscadas existía cierta camaradería. Correr hasta aquí aun después de escuchar semejantes alaridos desgarradores requería agallas. Apartando la maleza, emergió otro goblin empuñando una espada. Miró alternadamente el cadáver de su camarada y mi figura, para luego gritar: "¡La serpiente...! ¡La Serpiente Devoradora de Corazones!". '¿Acaso no saben decir otra cosa?'. El sujeto cargó directo hacia mí blandiendo su hoja. El desenlace fue idéntico al anterior. "¡Ugh, agggh!". Con una enorme cavidad abierta en el pecho, el goblin colapsó escupiendo una bocanada de sangre. "Vienen dos más". Hacer frente a dos oponentes al unísono no sería tarea sencilla. Comencé a preparar mi magia de tierra. Derribaría a uno primero y despacharía al otro de inmediato. En un instante, dos goblins irrumpieron entre los matorrales al mismo tiempo. Sin embargo, en esta ocasión no hubo combate inmediato. "De verdad... la Serpiente Devoradora de Corazones existía...". "¡A-A huir!". En cuanto contemplaron los cadáveres de tres de sus compañeros, perdieron por completo la voluntad de pelear. Dieron media vuelta y huyeron despavoridos entre los arbustos. Hice el ademán de perseguirlos, pero me detuve en seco. No fue porque de pronto me asaltara una oleada de piedad. \[Has obtenido el alias: "Serpiente Devoradora de Corazones".\] '¿Un alias?'. Seguro que no se refería a ese zumbido agudo en los oídos. '¿Acaso aludirá a un epíteto como Gunther "de Acero" o Pellerian "el Desafiante del Cielo"?'. "¿Qué estás haciendo? Deberías perseguirlos y celebrar un festín de sangre". Al notar el desconcierto de Pellerian, le comuniqué el contenido de la notificación de voz que acababa de resonar en mi cabeza. "¡¿Dices que has obtenido un alias?!". Soltó una carcajada estruendosa. "¡En toda mi larga existencia jamás había visto a una bestia mágica con menos de dos meses de nacida adjudicarse un alias! ¡Y pensar que se trata de 'Serpiente Devoradora de Corazones'!". '¿Qué clase de alias será?'. La curiosidad me picaba tanto como a él. Al concentrar mi mente, mi ventana de estado emergió flotando ante mis ojos. ──────────────────────── \[Pitón Blanca de Doble Cuerno - Nv. 3\] \[Alias\] Serpiente Devoradora de Corazones ──────────────────────── Vaya, en efecto figuraba un alias justo debajo de mi especie. Me había granjeado un sobrenombre sumamente tétrico e imponente: Serpiente Devoradora de Corazones. ¿Bajo qué principio se había manifestado tan repentinamente? "Un alias es un nombre secundario que trasciende al auténtico. Y un nombre, por definición, nace de la existencia de aquellos que lo invocan y te llaman de ese modo". En pocas palabras, como los goblins me habían llamado a gritos "Serpiente Devoradora de Corazones", el sistema me había concedido dicho alias. Ante tal lógica, fue inevitable que me surgiera una duda. 'Entonces, si la gente empieza a llamarme Blanquito o Serpentín, ¿eso se convertiría en mi alias?'. Blanquito. Si llegara a quedarme con un alias semejante, mi dignidad caería por los suelos de manera estrepitosa. Daba escalofríos de solo imaginarlo. Pellerian lo negó rotundamente. "No se obtiene un alias simplemente porque un puñado de personas te llame así. Para que nazca un auténtico alias, se requiere que al menos varios centenares de individuos te reconozcan y te nombren bajo ese título". '¿Y cómo se explica lo que acaba de suceder entonces?'. "Es muy probable que para esos goblins el concepto de la Serpiente Devoradora de Corazones sea una figura común y arraigada. Como una leyenda transmitida por tradición oral o un mito ancestral". 'Ah, ya veo. Traducido a los cuentos populares de mi antiguo mundo, mi alias equivaldría a algo como el infame tigre que no te come si le das un pastel de arroz'. "Desconozco a qué te refieres con eso último. No obstante, para consolidarlo, también debes exhibir hazañas que correspondan a la naturaleza de dicho nombre". Pensándolo bien, esta no era la primera vez que devoraba el corazón de mis presas. Tanto al Jaguar Cornudo como a la quimera y a varios enemigos más, los había liquidado engulléndoles el corazón, ¿no es verdad? 'Siendo así, ¿a qué se debían los títulos de Acero o Desafiante del Cielo?'. "Yo era, después de todo, el archimago que osó desafiar las leyes celestiales". 'Ah, sí, claro'. "El poder habita en los alias. Cuanto más formidable sea el título y cuanta más gente lo pronuncie con temor o reverencia, mayor será la fuerza que en él se condense". Por eso Pellerian solía insistir en que los nombres albergaban poder arcano y demás cuestiones. Revisé con mayor detenimiento los detalles de mi nuevo distintivo. ──────────────────────── \[Serpiente Devoradora de Corazones\] La serpiente del terror transmitida de generación en generación en la Tribu Krok de la Selva Tropical de Palamu. Su infamia todavía no se ha propagado de manera masiva. Los dientes se vuelven más afilados. Al depredar el corazón de una presa cazada, es posible absorber una mayor cantidad de naturaleza mágica. ──────────────────────── Lo que decía Pellerian era totalmente verídico. Para colmo, venía acompañado de efectos secundarios pasivos. La descripción señalaba que afilaba mis dientes y me permitía conseguir más experiencia al alimentarme de corazones. Ambas eran ventajas que encajaban a la perfección con mis necesidades actuales. Daba gusto obtener un beneficio tan imprevisto. "Viene otro más". Me puse en guardia de inmediato. Estos sujetos eran más obstinados de lo que aparentaban. "Espera, no. Me he equivocado". Pronto comprendí a qué se refería con su rectificación. Quien atravesó los matorrales a paso apresurado fue Nanaruk. Tras mirar alternadamente a los goblins caídos en el suelo y mi cuerpo, abrió los ojos desmesuradamente y exclamó: "¡Blanquito!". '¿Blanquito?'. '¿Acaso le habla a esta temible Serpiente Devoradora de Corazones?'. "¿Tú te encargaste de todos ellos?". Asentí suavemente con la cabeza. Al ver mi confirmación, el rostro de Nanaruk se iluminó de asombro y regocijo. "Es asombroso. Despachar a semejantes guerreros con tanta limpieza...". 'Tampoco es para tanto, fue pan comido'. Mientras lo decía, noté que la propia espada de Nanaruk goteaba abundante sangre espesa. No presentaba una sola herida. Daba la impresión de que ella sola se había encargado de liquidar a varios enemigos. En efecto, al examinar con detenimiento su ventana de estado, comprobé que aquella hobgoblin llamada Nanaruk era bastante poderosa. Por descontado, no guardaba punto de comparación con la elfa ni con Gunther de Acero, pero su nivel superaba con creces el estándar que yo solía asociar a un goblin común. "Tienes una flecha clavada. Debo curar eso de inmediato". Pronunció aquellas palabras mirándome con genuina preocupación. En algún momento de la contienda, el astil de madera se había quebrado, dejando únicamente la punta de metal incrustada en mi cuerpo. "Quédate quieto un momento". 'No hace falta, si bebo el resto de la poción que me queda sanará de todos modos...'. Pese a mis pensamientos, sus dedos retiraron la punta con destreza. Un hilillo de sangre brotó a presión. Acto seguido, extrajo un tubo de bambú de entre sus ropas y untó con generosidad un ungüento verdoso sobre la zona abierta. De manera sorprendente, el sangrado se detuvo de golpe. "Es solo una medida provisional. Te llevaré a la aldea para darte un tratamiento adecuado". 'Mmm, no suena nada mal'. 'Así de paso ahorro pociones'. "Infiltrarse en una aldea goblin... Qué experiencia tan fascinante...". Al voltear a ver a Pellerian, advertí que él también rebosaba entusiasmo. De pronto, Nanaruk me levantó en brazos. Capítulo 35 Luego me acomodó sobre sus hombros como si fuera una bufanda. 'Esta postura... oye, ¿no es bastante cómoda?'. "En marcha". A excepción de un desdichado goblin que pereció con una flecha clavada en la cabeza, no hubo más bajas. Llegué junto a los goblins a la aldea de su tribu. \* \* \* La idea de que los goblins vivían hacinados en cavernas o construyendo chozas rudimentarias como hombres primitivos resultó ser un simple prejuicio. Por supuesto, sin duda existían tribus de goblins que habitaban de ese modo en la realidad, pero ese no era el caso de la Tribu Runga aquí en la Selva Tropical de Palamu. Ya habían transcurrido más de trescientos años desde que su gente migró a esta floresta. El poblado de la Tribu Runga contaba con auténticas construcciones de madera sólidamente erigidas. Debido a las lluvias incesantes, las casas se levantaban a unos cincuenta centímetros sobre el nivel del suelo. Entre aquellas viviendas sostenidas por pilotes de madera correteaban los niños goblin, quienes contemplaban con miradas llenas de curiosidad a los guerreros recién regresados. "¡Es una serpiente blanca!". "Parece que la trajo Nanaruk". "¡Creo que está viva!". "¡Uaaaah!". Los pequeños merodeaban a nuestro alrededor visiblemente alborotados. No obstante, ninguno se atrevía a aproximarse demasiado a mí; parecía que las serpientes les infundían temor. Entre los goblins que habían vuelto figuraba un muchacho de la misma edad que ellos. "Rechi, ¿qué clase de serpiente es esa?". El chico a quien le había salvado la vida exhibía, por alguna extraña razón, una expresión arrogante y henchida de orgullo. "Podría tratarse de Ulu-ululu". "¿De Ulu-ululu?". "Sí. Me salvó a mí y se deshizo de los goblins de Krok... devorándoles el corazón". "¡Cielos...! ¿El corazón...?". "Ellos la llamaban la Serpiente Devoradora de Corazones". "Guaaau...". 'Eso es, renacuajo'. 'Sigue difundiendo mi fama'. 'Por cierto, ¿a qué demonios se referirán con eso de Ulu-ululu? El nombre suena bastante ridículo, la verdad'. Al echar un vistazo para comprobar qué hacía Pellerian, lo encontré flotando en el aire, sumamente atareado observando los alrededores. "¡Vaya, esta tribu goblin ha progresado una barbaridad!". '¿Acaso no estaban aquí en su época?'. "Cuando los vi en aquel entonces, eran apenas una tribu primitiva que se refugiaba en cavernas. Dudé en su momento sobre si borrarlos a todos del mapa, pero qué bien hice en dejarlos en paz". El hada parecía encontrar el poblado goblin sumamente fascinante. En momentos como este dejaba entrever su faceta de erudito, aunque el verdadero problema radicaba en que tiraba más hacia el bando de los científicos locos. "Te curaremos", anunció Nanaruk. Por un segundo llegué a preguntarme si acaso dispondrían de un hospital, pero evidentemente no se trataba de nada por el estilo. El lugar al que me condujo fue el recinto donde se congregaban los chamanes. Allí aguardaban varios de ellos, ataviados con ostentosos adornos y con el cuerpo entero cubierto de tatuajes tribales. Fueron ellos quienes nos dieron la bienvenida. "Gran Chamana". Al averiguar quién ostentaba semejante título, me llevé una auténtica sorpresa: resultó ser la anciana que había ordenado subirme a la balsa. Debía de ser una figura de altísima jerarquía. Los chamanes le colocaron una corona a la anciana goblin y le ciñeron un collar de huesos alrededor del cuello. En un abrir y cerrar de ojos, se transformó en una anciana de aspecto verdaderamente imponente y peligroso. "Esta serpiente es...". Cuando los chamanes le preguntaron acerca de mí, la anciana contestó: "Tengo la certeza de haberme topado con una serpiente milagrosa". "¿Una serpiente milagrosa...?". "Traigan ungüento curativo y vendajes de inmediato. Debemos atenderla como es debido". La actitud de los chamanes cambió de forma radical al instante. Comenzaron a trasladarme con una delicadeza extrema, tratándome casi como si fuera un noble señor al que debían rendir pleitesía. '¿Y ahora a qué viene tanta reverencia de repente?'. Los chamanes desinfectaron mis heridas con esmero y me envolvieron el cuerpo con vendas limpias. En el interior del santuario de los chamanes había plasmado un mural fascinante y enigmático. Y entre todas las representaciones pictóricas, hubo una que capturó de inmediato mi atención: era la figura de una colosal serpiente negra dotada de alas. A su alrededor caían relámpagos fulgurantes, y justo a sus pies yacía inerte el cadáver de una serpiente roja. 'Vaya hermano más imponente'. Nanaruk se inclinó hacia mí y susurró: "Ese de ahí es Ulu-ululu". 'Ah, conque se trataba de aquel ilustre señor'. 'Aun así, confundirme con una serpiente negra... El blanco y el negro se diferencian a leguas, ¿no?'. 'Honestamente, reconozco que el negro impone bastante, pero yo sigo prefiriendo el blanco'. 'Una serpiente de escamas oscuras parece demasiado malvada'. "Oye, ¿y este anillo qué se supone que es?", inquirió Nanaruk, señalando la sortija que llevaba ceñida. Incapaz de articular palabra, me limité a mover la punta de la cola con calma de un lado a otro. "Siendo sincera, no convence nada. Es vulgar. Su diseño es bastante tosco". 'Pienso exactamente lo mismo que tú'. Pellerian preguntó al respecto: "¿Qué fue lo que dijo? Me dio la impresión de que preguntaba por mi anillo". 'Dice que el diseño del anillo le parece una auténtica obra de arte'. "Juju, hasta los incivilizados goblins parecen conservar algo de sentido estético. Es un sello diseñado enteramente por mi propia mano". 'Diseñar su propio anillo de sello en persona... Definitivamente, este anciano hada desborda vanidad por los cuatro costados'. Nanaruk, como si careciera por completo de otras obligaciones que atender, no se apartaba ni un milímetro de mi lado. En ese momento, mis ojos vislumbraron algo interesante. Tras ocurrírseme una idea brillante en un chispazo, se la transmití a Pellerian, a quien la noción también le pareció formidable. Le di unos golpecitos suaves en el dorso de la mano a Nanaruk con la cola y procedí a señalar un objeto específico. "¿Pintura? ¿Me estás pidiendo que te alcance eso?". 'Vaya, da gusto tratar con alguien tan despierta que capta todo al vuelo'. En aquel santuario abundaban los útiles sagrados para la hechicería y los rituales. Entre todos esos objetos descansaban recipientes con pigmentos elaborados de forma rústica. En cuanto pedí algo equivalente a la tinta, los chamanes, sumamente intrigados y maravillados, me acercaron una tabla de madera pulida y los cuencos de pintura. Empapé el extremo de mi cola en el pigmento negro. "Bien, es una roca con la silueta de un elefante. Trázala de este modo". ¿Cuál era el plan que había maquinado? Sencillamente dibujar la formación rocosa que marcaba las inmediaciones de mi destino para preguntar por las indicaciones del terreno. Si me fiaba únicamente de las vagas explicaciones verbales de Pellerian para localizar la mazmorra, quién sabía cuánto tiempo me tomaría encontrarla. Sin embargo, el mero gesto de recurrir al dibujo para orientarme provocó un revuelo mucho mayor del que jamás habría previsto. "¡Por todos los dioses, está dibujando!". "¡En verdad se trata de una criatura milagrosa, Gran Chamana!". "¡No puede ser...! ¡Ah!". La totalidad de los chamanes se arremolinó alrededor de mi figura. 'Por alguna razón me puse algo tenso y la cola comenzó a temblarme sin querer'. Aquellos goblins me miraban exactamente igual que espectadores atónitos presenciando a un niño prodigio resolver un problema matemático de alta complejidad. A pesar de la presión, logré plasmar a la perfección sobre la madera la roca con figura de elefante. Y afortunadamente, Nanaruk la identificó sin titubear. "¡Pero si es la Roca del Elefante!". '¡Eso es!'. Según me había revelado Pellerian, la mazmorra se encontraba oculta justo en el subsuelo de dicha roca. Al tratarse de una instalación destinada a resguardar valiosos núcleos mágicos, el hechicero aseguró haberla concebido con dispositivos de seguridad infranqueables. Por supuesto, construida con la solidez requerida para permanecer intacta incluso frente a terremotos devastadores. "Por fortuna parece que se ha mantenido a salvo". '¿No cabe la posibilidad de que otros elfos la descubrieran y la saquearan antes?'. "Eso es una imposibilidad absoluta". Al preguntarle el motivo de tanta certeza, sentenció: "Porque la diseñé para que, en caso de que alguien intente forzar el acceso por la fuerza bruta, la montaña de roca se desplome por completo sobre sus cabezas". '......'. "Jujuju, esos insolentes invasores acabarían sepultados vivos junto a los núcleos mágicos". 'Pensar que en su momento me interné en su otra mazmorra tan tranquilo y sin sospechar nada semejante... Se me hiela la sangre'. Golpeteé con insistencia sobre la tabla, marcando el dibujo de la roca. "¿Es allí adonde quieres ir?". Ante la pregunta de Nanaruk, asentí vigorosamente con la cabeza. Sin embargo, la expresión de la guerrera decayó enseguida en un semblante sombrío. "Ese sector fue tomado por la Tribu Krok hace aproximadamente un año". '¿Qué dijiste?'. '¿No era esa la misma tribu de los atacantes que acababa de aniquilar?'. "Originalmente formaba parte del territorio de nuestra tribu. Pero el cacique Krok lanzó una invasión y estableció allí su cuartel general. Da la impresión de que andan excavando la tierra bajo la gran roca, pero... la vigilancia es tan estricta que acercarse resultará sumamente difícil". '¡Menuda conmoción!'. '¿Acaso aquellos salvajes habían dado con la entrada de la mazmorra?'. 'Aunque por lo visto aún no consiguen entrar'. Aun así, la furia de Pellerian estalló con una intensidad desmedida. "¡Malditas ratas asquerosas!". Aquel anciano hada cabezón, que apenas medía el tamaño de una palma, bramó consumido por la indignación: "¡Adelante, serpiente! ¡Ve de inmediato y devórales el corazón a cada uno de esos bastardos!". 'A ver, decirlo desde ahí es muy fácil'. No obstante, a mí también me hervía la sangre con idéntica vehemencia. '¡Miserables, cómo se atreven a poner sus garras sobre mis núcleos mágicos!'. "¡Los destriparé y mandaré disecar a todos ellos!". "¡Ulu-ululu! ¡Ulu-ululu! ¡Ulu-ululu!". \----- • Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다 • Autor: 비도 (Bido) • Traductor: Inmensurable 🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 32

Estás leyendo el capítulo 32 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.