Leer Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 21 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
¡Aaaaargh, mierda!
¡Capitán de la guardia!
¡No te mueras!
Sí, en su momento fuimos enemigos.
Todavía tengo grabada ante mis ojos la imagen de mis hermanos y hermanas asándose hasta quedar dorados.
En teoría, debería odiar a este humano llamado capitán de la guardia con toda mi alma.
¿Pero de verdad era para tanto?
Siendo sincero, no sentía el menor apego por mis hermanos.
De hecho, me acababa de conmover el sacrificio del capitán.
Aunque, honestamente, él también se había pasado de la raya.
Apenas me vio, me lanzó un espadazo.
Todo fue gracias a los extraordinarios reflejos de esta serpiente.
Apenas lo esquivé, le alcancé a morder el brazo como un leve roce al pasar.
Aun así, ¿no murió demasiado rápido?
¿De verdad fui yo quien lo mató?
Ah, pensándolo bien, en aquel entonces pasó lo mismo.
Cuando mi hermano mayor (Pequeña Serpiente Verde - Nv. 3), con quien estaba peleando, pereció en un ataque mutuo junto al Murciélago Diente de Sierra.
Aunque yo no le arrebaté el último aliento de mi propia mano, el sistema contó como si yo lo hubiera eliminado.
¿Acaso esto no sería igual?
Quien mató al capitán de la guardia fue la quimera.
No yo.
Probablemente habría muerto incluso si me hubiera quedado quieto...
No había forma de que yo hubiera matado a un capitán de la guardia con un bigote tan apuesto.
\[Has cumplido el logro: "Asesinato del Capitán de la Guardia".\]
... Sin embargo, el mensaje resonó con demasiada claridad.
Quién iba a imaginar que, tras los rasgos, las habilidades y los estados, también existirían logros.
Era prácticamente el tiro de gracia del sistema para confirmar que yo había matado al capitán.
¿Qué? ¿Que el tiro de gracia se lo di yo en primer lugar?
Mmm...
──────────────
\[Logro\]
\[Asesinato del Capitán de la Guardia\]
──────────────
¿Acaso está bien que quede un registro como este?
¿No es esto una violación de mis derechos humanos?
¿Qué pasará si alguien lo ve?
──────────────
\[Asesinato del Capitán de la Guardia\]
Has asesinado al capitán de la guardia de un feudo.
Al luchar contra miembros de la guardia, no te fatigarás con facilidad y la fuerza brotará en ti.
Atraerás una extraña hostilidad por parte de la guardia.
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De todos modos, no es como si la guardia humana fuera a quererme.
No parece tener una utilidad inmediata, pero tampoco está nada mal.
Debería estar agradecido.
'Este es el legado del capitán de la guardia'.
Decidí pensar de ese modo.
No, a decir verdad, el legado del capitán no terminaba ahí.
'Con su permiso, un momentito'.
Rebusqué en el pecho del capitán de la guardia.
En efecto, planeaba saquear sus pertenencias.
Después de todo, no podía simplemente dejarlas tiradas.
Antes de que las devoraran las bestias y quedaran abandonadas, el capitán seguramente se alegraría más si me las llevaba para darles un buen uso.
Seguro que sí.
¡Vaya!
Este tipo de verdad estaba desquiciado con los ataques ígneos.
El capitán llevaba aún más botellas de aceite en el pecho.
Seguramente me servirían para algo, así que me las quedé.
¿Qué es esto? ¿Esta no contiene aceite?
En una botella tapada con un corcho chapoteaba un líquido rojizo.
A duras penas conseguí destaparla usando la cola.
¡Pop!
Junto a un sonido refrescante, se esparció un aroma dulzón.
Asomé la lengua para probarla y una cálida sensación recorrió mi cuerpo.
Al instante, los rasguños que tenía en la piel se cerraron con suavidad.
──────────────
\[Agua Consagrada\]
Agua bendecida por un sacerdote de la religión de la Diosa. Cura heridas y restaura el maná.
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¡Pero si esto es una poción!
Una poción de salud que a la vez sirve como poción de maná; qué artículo tan valioso. Definitivamente estoy en un mundo de fantasía.
Además, ¿acaso existirá una diosa de verdad? En mi vida anterior siempre fui ateo.
También rebusqué entre las ropas de los demás soldados.
Fue un trabajo un tanto laborioso, pues algunos habían quedado partidos por la mitad, con el torso separado del tren inferior.
'Ugh, vísceras'.
Tuve cuidado de que no se me pegara aquel líquido parduzco.
... Un momento.
Ahora que lo pensaba, era la primera vez que contemplaba cadáveres humanos en semejante estado.
Había personas mutiladas y, lejos de sentir miedo, solo me preocupaba no ensuciarme con sus inmundicias.
¿Acaso no correspondía que reaccionara de otra forma?
'¡Puag! ¡Un cadáver humano...!'.
'El impacto de haber matado a alguien... agh'.
Quizá debería estar sufriendo así.
Permanecer tan imperturbable como ahora resultaba, después de todo, un poco anormal.
¿Pero no estaba genial?
Era mil veces mejor esto que ponerme a lloriquear.
Incluso sentía que me había convertido en una serpiente digna e imponente.
Definitivamente, ¡viva la Fuerza Mental en 20 puntos!
El botín que reuní fue diverso.
Para empezar, la valiosísima botella de poción. También había una buena cantidad de raciones secas.
Me guardé todo.
Luego junté todas las flechas y armas blancas que encontré.
Si alguien me preguntara cómo demonios pensaba usarlas una criatura sin manos como yo, la respuesta es que para todo hay maña.
Barrí todo el botín hacia el interior del espacio dimensional del anillo.
Dado que la quimera se había marchado llevándose el equivalente a un soldado y medio entre las fauces, los cuerpos restantes sumaban cuatro y medio, incluyendo al capitán.
Decidí oficiarles un modesto funeral.
No era solo por mero sentimentalismo; más bien quería evitar que la quimera regresara a devorarse el resto.
Ese monstruo debía pasar hambre para que yo pudiera atraerlo a una emboscada y cazarlo.
Juntar los cadáveres con mi menudo cuerpo no fue tarea fácil.
Por suerte, o por desgracia, la quimera los había hecho pedazos, así que pude arrastrarlos uno a uno.
El caballero con armadura pesaba demasiado como para moverlo.
Amontoné al resto cerca del capitán de la guardia, cuyas extremidades estaban intactas.
Abrí una de las botellas de aceite, rocié el combustible sobre los cuerpos y...
Magia Elemental Básica: Fuego.
¡Fwoosh!
Levantando una densa humareda negra, los difuntos comenzaron a incinerarse.
Tal vez no fuera un método de cremación digno de los libros, pero bastaría con esto.
\*Namu Amitabha\*.
'Aunque tuvieron una muerte vana en esta vida, que en la próxima nazcan en un buen lugar y alcancen la felicidad'.
Reencarnar en una serpiente como yo tampoco estaba tan mal, después de todo.
El único que quedaba era Zain, a quien el capitán de la guardia había salvado.
Aunque parecía haber muerto ya, dejando aquel noble sacrificio en vano.
Sin embargo, al disponerme a rociarlo de aceite, me detuve en seco, sobresaltado.
'Oigan, creo que este tipo sigue con vida'.
Su respiración era lenta, pero constante.
Al ver el hilo de sangre que le escurría por la comisura de los labios, deduje que padecía una hemorragia interna.
Era comprensible, considerando que el pectoral de su armadura había quedado completamente abollado.
──────────────
\[Caballero Zain - Nv. 16\]
\[Rasgos\]
\[Caballero\], \[Novato\]
...
──────────────
¡Vaya, uno de sus rasgos es \[Novato\]!
¿Sabrá que tiene el rasgo \[Novato\]? Si lo supiera, se moriría de la vergüenza.
A diferencia del capitán de la guardia, tal vez porque había escuchado pronunciar su nombre, figuraba su identidad real: Zain.
Haciendo honor a su título de caballero, poseía varias habilidades que yo nunca había visto.
Las más llamativas eran \[Aura - Nv. 2\] y \[Esgrima Intermedia - Nv. 5\].
El mero nombre de "Aura" hizo palpitar mi pecho varonil.
¿Acaso no sirve para proyectar filos de espada de energía y cosas por el estilo?
Si pudiera imbuir mis colmillos venenosos con aura, no le temería a nada en este mundo.
Intenté tomar prestada el aura mediante el Cuerno Prestado.
\[No has podido tomar prestada la habilidad: Aura - Nv. 2.\]
Lo intenté varias veces, pero solo conseguí desperdiciar maná en vano.
Parecía que la maestría de mi Cuerno Prestado aún era insuficiente. Qué lástima, pero no había nada que hacer.
Además, de todos modos ya le había tomado prestada una habilidad a Pafnacha.
Por poco estuve a punto de quemarlo vivo.
Mmm...
Siendo honesto, dudé por un instante.
¿No era esta una oportunidad perfecta para despacharme a un caballero en un santiamén?
Bastaría con darle un mordisquito nada más.
La neurotoxina mataría limpiamente al caballero herido.
Sin embargo.
Tomé una decisión ligeramente distinta.
El capitán de la guardia, un hombre a quien yo había reconocido, ¿acaso no había muerto por salvar a este caballero?
Aunque ignoraba si rescatar a este mequetrefe y morir a cambio valía realmente la pena, decidí respetar la voluntad póstuma del capitán.
Bueno, también me sentía algo culpable por haber rematado al capitán por error; además, influyó el hecho de que, al hallarme ya en el nivel máximo, matar al caballero no me reportaría ni un ápice de experiencia.
Daba un poco de lástima, pero...
Vaya.
Había algo brillante alrededor de su cuello.
\[Collar Consagrado\]
\[Otorga una pizca de buena fortuna. Quizá gracias a esa suerte pueda conservar la vida.\]
'Mmm, ¿será por esto que el caballero sigue con vida?'.
No lo creía probable.
Pero bien podía cobrarme esto como compensación por perdonarle la vida.
Como vencedor, decidí tomar mi botín por pleno derecho.
'¿Por qué está tan duro?'.
Como no podía desabrochar el collar con la cola, retirarlo no resultó nada sencillo.
Y entonces me sobresalté: el caballero entreabría los ojos con pesadez.
El susto casi hace que le clave los colmillos venenosos en el cuello.
El caballero permaneció inmóvil, ajeno por completo a que acababa de rozar la muerte.
No parecía haber recobrado el juicio; daba la impresión de hallarse inconsciente.
Menudo susto me dio.
\*Plop.\*
El collar se soltó.
'Me lo quedo con gusto'.
Fue en ese preciso instante.
\*Muac.\*
El caballero plantó un beso en mi sortija.
"... Uhh... E... Dio... sa..."
'Maldito loco de remate'.
Sin pensarlo, le asesté un latigazo en plena nariz con la cola.
Aquel tipo sonreía como un bobo a pesar de sangrar profusamente por la nariz.
'Ah, capitán de la guardia. Acabó usted entregando su vida por semejante desquiciado'.
Tras ofrecer una vez más mis condolencias al capitán, abandoné el lugar.
La próxima vez que me topara con la quimera, la cazaría y evolucionaría.
\* \* \*
La armadura de Zain había sido forjada a medida en la capital del reino.
Era una armadura completa de placas que Gunther había encargado personalmente a un taller de armería el día en que lo tomó como su caballero escolta.
El mero hecho de ser caballero no garantizaba que cualquiera pudiera vestir semejante protección.
Una armadura completa de placas forjada como es debido costaba varios sacos repletos de monedas de oro.
Por ende, constituía una muestra de la gracia de su señor.
Y esa gracia de su señor había salvado la vida de Zain.
De haber llevado una cota de malla ordinaria, el tajo de la quimera lo habría partido en dos.
Sin embargo, la coraza de placas solo acabó abollándose.
Zain había salido despedido por el impacto y perdió el conocimiento.
El dolor resultaba agonizante.
Tanto como para evocar a la muerte.
Aquel caballero, cuya formación aún no concluía, soñaba en las profundidades de su consciencia sumergida.
Aquel sueño era, sin duda, una pesadilla.
La misma pesadilla recurrente que lo asaltaba desde el día en que fue ordenado caballero.
El sueño de su propia muerte.
Soñaba que, un día, tomaba parte en una batalla imposible de ganar.
O que perecía combatiendo contra un monstruo al que jamás podría vencer.
Al final, siempre acababa desplomándose mientras vomitaba sangre por la boca.
En el sueño ocurrió exactamente igual.
Como si tuviera un agujero en el vientre, todas las fuerzas abandonaron su cuerpo.
La sangre manaba sin tregua de sus labios.
No lograba discernir si aquello era un sueño o la realidad.
Sentía de verdad que estaba muriendo.
Temblando, Zain llevó su mano ensangrentada hacia el cuello.
Allí descansaba su collar.
Zain era un devoto creyente de la Diosa del Brasero y el Fuego.
El sacerdote le había asegurado que, al morir, regresaría al regazo de la diosa.
¿Ocurriría lo mismo con él?
Tragó saliva a la fuerza para contener las lágrimas que pugnaban por brotar.
\*Fsshh.\*
Desde algún rincón se oyó el silbido lúgubre del viento.
¿Acaso había llegado el emisario de la muerte a reclamarlo?
\*¡Fsss!\*
Y entonces, algo rozó suavemente su rostro.
Fue en ese instante cuando Zain abrió los ojos en medio de su aturdimiento.
'¿Diosa mía?'.
Las llamas se alzaban por doquier.
Los muertos estaban ardiendo.
Cada vez que acudía al templo de la Diosa del Brasero y el Fuego, siempre ardía un fuego idéntico a ese.
Aquel aroma acre y penetrante era el olor del templo.
'¿Acaso he muerto?'.
Eso fue lo que pensó Zain.
Su cuerpo no respondía.
"Diosa... mía".
En medio de su consciencia nebulosa, Zain imploró a la diosa.
Y entonces, algo frío y esbelto acarició su frente.
Era un dedo que portaba un anillo.
Zain tuvo la certeza de que aquella era la mano de la diosa.
"Oh, Diosa..."
Sintió como si una chispa reavivara las ascuas de la fe que agonizaban en su corazón.
Con ferviente entrega, Zain besó el anillo de la diosa.
\*¡Zas!\*
Se levantó una ráfaga de viento.
Y algo abofeteó sonoramente el rostro de Zain.
Su consciencia volvió a hundirse en la negrura.
Mucho tiempo después, Zain abrió los ojos.
"¡Uff...! ¡Agh!"
A diferencia del sueño, el cuerpo le pesaba una barbaridad.
Tenía las comisuras de los labios cubiertas de sangre espesa.
El pecho le punzaba con furia; al ver lo profundamente abollada que estaba la armadura, era un auténtico milagro que siguiera con vida.
"... ¡Ah, el capitán de la guardia!".
Solo entonces Zain recordó lo sucedido antes de perder el sentido.
Sin embargo, al mirar a su alrededor, el semblante de Zain se tornó mortalmente pálido.
"Todos... ¡Agh!".
Todos estaban muertos.
Para colmo, los cadáveres habían sido apilados en un solo lugar, consumidos por el fuego hasta quedar reducidos a cenizas.
"¿Quién demonios pudo haber hecho algo así?".
Recordaba vagamente haber soñado con la diosa.
Pero ¿por qué razón habían sido incinerados los demás en la realidad?
Zain no disponía del más mínimo indicio que le permitiera deducirlo.
Apretó los puños con rabia.
Era una derrota.
Un fracaso indiscutible de la misión.
Ahora no le quedaba más opción que regresar al feudo de Grayrim.
Y cargar, además, con la deshonra de haber sido el único superviviente.
Un peso abrumador oprimía su corazón.
\* \* \*
"¿Conque abriste los ojos y el fuego ardía a tu alrededor?".
"... Sí, mi señor, así fue".
Ante la pregunta del señor feudal, Zain respondió con semblante macilento.
"Y el capitán de la guardia junto a los soldados yacían muertos".
"Sí, alcancé a confirmarlo con mis propios ojos antes de desmayarme".
"¿Acaso no cabía la posibilidad de que no hubieran muerto?".
"Fueron degollados, partidos por la cintura y con el pecho atravesado de parte a parte".
"Vaya... ¿Tan temible era esa quimera? ¿Acaso no lo previeron a pesar de contar con un Pergamino de Discernimiento?".
"Al principio no era tan poderosa. Pero de pronto sufrió una muda y su velocidad se disparó de forma descomunal".
El señor feudal soltó un hondo suspiro, visiblemente consternado.
"Grave asunto, muy grave asunto".
"He regresado con vida yo solo, para mi infinita vergüenza. Si me concede una oportunidad, juro que daré caza a esa quimera y la mataré sin falta".
Zain hincó una rodilla en el suelo.
Su porte rebosaba una solemnidad sombría y resuelta.
"Ponte en pie, Zain".
Quien dio la orden a Zain no fue el señor feudal.
Sino el colosal guerrero erguido a su lado.
El auténtico amo de la alabarda.
Uno de los Ocho Héroes.
Bajo el epíteto de Acero.
Gunther Frihansen estaba de regreso allí.
"Interesante. Tanto la historia de la quimera como la de la diosa".
Apenas acababa de poner un pie en Grayrim y Gunther ya parecía resuelto a partir de nuevo.
"Tú partirás conmigo hacia allá. ¿Acaso necesitas tiempo para descansar?".
"¡Me encuentro listo!".
"Entonces, prepárate".
"¡Sí, mi señor!".
Respondió Zain con voz rotunda.
Un muchacho que apenas daba sus primeros pasos en el mundo.
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• Novela: Me convertí en la Serpiente del Fin / 종말의 뱀이 되었다
• Autor: 비도 (Bido)
• Traductor: Inmensurable
🐍 El destino del mundo pende del despertar de la Serpiente del Fin. ¡Deja tu reacción y comentario para acompañar su evolución y traer pronto el siguiente capítulo! 🌑✨

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Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela)
Capítulo 22
Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) Capítulo 21
Estás leyendo el capítulo 21 de Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela), un novela. Tras morir en un absurdo accidente, una misteriosa ventana de estado le ofreció una segunda oportunidad: sesenta puntos a distribuir entre Fuerza Mental, Salud, Suerte, Potencial y Linaje. Convencido de que una voluntad… Este capítulo tiene publicado el 21 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Me convertí en la Serpiente del Fin (Novela) tiene 61 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.