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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 26 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
Una luz azul irradiaba en la zona; eran las 10 de la noche aproximadamente y en la selva se escuchaban los sonidos de los insectos y animales que se movían por la zona. Al lado de la luz se veía una luz amarilla de la fogata que habían prendido para pasar el tiempo. Escogieron la zona menos húmeda y pusieron varias antorchas alrededor para alejar a los mosquitos; cada uno se quitó las prendas superficiales y las dejó secando al lado de las antorchas para que secaran. La luz azul venía del NeonCure Mk-II, que estaban usando para quemar las heridas de Heiss e impedir que se desangrara. Principalmente se usaba para tratar las cicatrices y hacerlas prácticamente desaparecer; esto variaba según el ancho de la herida. Aun así, podía comparar la piel con un láser, haciendo como si nunca hubiera estado; no solo quemaba lo sobrante, sino que ayudaba al crecimiento de la piel en la zona. El aparato hace un análisis dermográfico adaptativo (escaneo 3D de la zona), en pocas palabras, analiza el tejido dañado, la densidad del colágeno, pigmentación y capilares residuales, comparando la piel de alrededor o de muestra con la cicatriz, pudiendo ayudar en la regeneración celular y acelerándola. No obstante, esta herida no ha sanado, por no decir que aún está abierta; por lo tanto, se puede calibrar para aumentar o disminuir su longitud de onda, quemando parcialmente la zona en forma de cauterización. Las desventajas eran el daño mismo en la zona, pero con varias terapias de esta máquina y un buen cuidado en el primer mes no debería haber problema para hacerlas desaparecer. Era una forma muy usada en el distrito para no dejar huella en los cuerpos de los aprendices, ya que ellos mismos serían el futuro de la humanidad y la imagen, aunque falsa, debe dar confianza a las personas. Los chicos ya se estaban quitando más ropa que la que tenían encima para dejarla secando, solo dejando su ropa interior. Las chicas, por su parte, aún mantenían sus camisas y shorts, cubriéndose con una manta de emergencia que venía en las mochilas, traída por último momento por Lucius, quien creyó que podía pasar algo parecido cuando entraran en los pantanos. “Carajo, siento mucha comezón en la espalda, Marcus, ¿puedes mirar qué es, porfa?”. Jesús se estaba sintiendo incómodo desde que habíamos estado en la orilla; por lo tanto, era el primero en querer quitarse la ropa, instando a todos a apurarnos. Eso sabiendo incluso que había chicas cerca, lo cual no le importo. “Haa, vale, date la vuelta”, suspirando le indico que se diera la vuelta, ya un poco cansado por todo lo que había pasado hasta ahora. Pese a mostrarse cooperativo, no se movió ni una milésima. “¿Qué es?, me molesta de hace rato”, con impaciencia pregunto a Marcus. Ignorándolo, llamó a Lucius. “¿Para qué me llamabas? Estaba en el tratamiento de…”, sus palabras se entrecortaron mientras miraba la espalda de Jesús “¿Se lo dices tú o yo?” “¡¿Qué es, díganme?!, no es gracioso” Los dos se miraron y, como entendimiento tácito, decidió hablar Lucius. “Te lo diré, pero mantén la calma, sí, si no, no podremos ayudarte” Los nervios que antes eran altos ahora escalaron de punta. “Tienes sanguijuelas en tu espalda” “¡Ehh, quítamelas!”, su reacción fue de pánico; le molestaban mucho los bichos, y tener algo que le chupaba la sangre por la espalda ascendía a uno de sus peores miedos. Moviéndose de un lado a otro, empezó a moverse y dar círculos como intentando llegar a su espalda y librarse sacudiéndolos. “Espera, quédate quieto, están en toda tu espalda, así que necesito tiempo” Al escuchar ‘toda tu espalda’, se asustó más y empezó a correr hacia un árbol para quitárselas. De repente se escuchó una risa suave y tierna al fondo, “jaja”; algunos voltearon en su dirección. Era Cloe, que se tapó la boca inmediatamente al ver su error. Luego bajó la cabeza avergonzada, “Lo siento”, susurró en bajo. Personalidad #4: “Veo que la están pasando bien” Acercándome, me doy cuenta del ambiente y sopeso una sonrisa. Luego me siento cerca de ellos con la intención de que me cuenten todo, porque me buscaban y quién los mandó. “Mi nombre es Caleb, y este es mi grupo” “Yo soy Ethan, mucho gusto”, su actitud había cambiado cuando vio el video donde peleaba con Valyn, dándole idea de que era más fuerte que ellos; tenía orgullo, pero no era estúpido. Personalidad #4: “Tranquilos, Cloe ya me ha informado sobre ustedes; lo que quiero saber es por qué vinieron hasta este lugar abandonado por el mundo. ¿Qué es lo que quieren de mí?” El ambiente se puso un poco más tenso con mis preguntas, pero debía ser claro con quién debía y no dar mi mano. “Lo siento si no fuimos muy directos al inicio, pero no esperaba que fingieras tu muerte y te escondieras entre uno de los hombres con máscara que llevaba el cuerpo” Se refería al momento donde Rudolf mostró el cuerpo con Jesús; ellos no lo sabían, claro, era el cuerpo que atravesé con una barra cuando estaba apresado. No había prisa por tapar la herida, pues lo importante era el exterior; además, con la ayuda de algunos golpes, maquillaje y tinte para el cabello, se logró un parecido aterrador al que sería mi cuerpo. Personalidad #4: “Eso era necesario, no quería que el distrito creyera que estaba vivo; es más, en ese momento no pensé que nadie aparecería, por lo cual me llevo una sorpresa, ya que mis planes no se habían desarrollado aun” “Veo que lo de las explosiones fue tu idea, pero ¿qué hubiera pasado si nosotros fuéramos de distrito y no tuvieras todos esos planes bajo la manga?”, interrumpiendo, Ethan preguntó. Personalidad #4: “No hubiera sido fácil, pero tendríamos que huir al final de todo. En el momento en que entregáramos el cuerpo, el distrito no quería testigos, entonces hubiéramos sido sus víctimas; la única manera era dar el cuerpo y retirarnos al túnel secreto del sur” “¿Y qué pasaría cuando se dieran cuenta de que no era el cuerpo?”, esta vez fue Caleb quien preguntó. Personalidad #4: “Ya que no había intercambiado el chip que mostraba mi ubicación, tendría que hacer algo antes para darnos tiempo de escapar cuando tuvieran el cuerpo en sus manos” “¿Algo?” Personalidad #4: “¿No creerán que le di un simple cuerpo al distrito cuando cambié, no?, en este momento deberían estar llevándose una agradable sorpresa. Aunque, claro, en el caso en que nos encontramos prematuramente como con ustedes, ellos se darían cuenta de que era yo y no como ahora que ya está todo cubierto; el mayor obstáculo era mi sangre” Pensando un momento, vieron cómo lo tenía todo calculado; era aterrador la forma en que se utilizó para eliminar la posibilidad de que el distrito supiera que estaba vivo. Si hubieran sido ellos los que lo secuestraban, probablemente no sabrían nada del chip y atraerían un enemigo extremadamente peligroso para los planes de la señorita Kalika. Claro que eso solo pasaría si lograban secuestrar a Heiss, lo cual ya todos dudaban que fuera posible. “Ya veo…”, sus dudas se despejaron un poco. “Respecto a las dudas de quien nos mandó, estamos al servicio de la señorita Kalika” ‘¿Kalika?, no recuerdo haber escuchado antes su nombre…no..creo que ya sé quién es’ Durante esos momentos, Lucius y Marcus sostenían a Jesús, que no se dejaba quitar las sanguijuelas de la manera fácil. Y fue cuando la boca de Jesús se aflojo demás. “¿Kalika?, ¿qué es ese nombre de zorra…?” Sin dejar seguir a Jesús, Marcus tapó su boca. Pero ya era demasiado tarde; en ese momento Cloe y Emily se levantaron sin importar que estaban en camisa y shorts, y se acercaron lentamente a él. “¿Qué fue lo que dijiste?”, Emily tenía una mirada aterradora, sus ojos daban la impresión de querer desollar a Jesús; la de Emily era más fría. Aunque Cloe no se hubiera puesto tan alterada por escuchar estas palabras, la verdad era que la muerte y resurrección de Heiss la habían puesto en una montaña rusa, y no había podido liberar tensión. Y su víctima perfecta acababa de ponerse en bandeja de plata. Marcus y Lucius acaban de quitar las sanguijuelas de la espalda de Jesús y, al ver acercarse a las chicas, lo abandonaron a su suerte. Jesús miró a las chicas asustado. “Esperen, chicas, era una broma, solo una broma…” “Una broma, claro, una broma…prepárate para morir, insecto”, las palabras de Emily mostraron su alocada disposición. Sin importarle a Heiss qué sucedía con #3, decide continuar la charla con Caleb, quien aún permanecía calmado; Ethan escuchaba la conversación y de vez en cuando miraba en la dirección donde venían los gritos del pobre muchacho que no se podía defender. Jesús y Marcus se quedaron a una distancia prudente escuchando y tomando el calor de la fogata. Les había costado encender la leña húmeda del lugar; iban a aprovechar ese esfuerzo lo máximo posible. Personalidad #4: “¿Entonces Kalika los mandó a llevarme con vida ante ella?, ¿pero que ni ustedes saben por qué o cuál es la razón?” “Sí, es difícil creer, pero no se nos informó porque era usted el objetivo” Mis pensamientos en ese momento eran un caos, no solo porque estaba agotado y no tenía fuerzas, sino porque no conocía prácticamente nada de esa persona que me buscaba. Recuerdo la información de personas de alto valor que estudiamos como posibles objetivos a atacar o proteger en un futuro por el distrito; pese a eso, no tenía ni idea de qué persona era aparte de vida empresarial. Lo único que venía como un eco era la voz de alguien advirtiéndole que venían por él, en el hotel. Quien plantó la bomba venía de parte de los traficantes; yo ya esperaba una situación así cuando me reuní con el objetivo, y era un riesgo que los dos tomamos. No fue tan difícil convencer a Jessica de hacer esto, ya que me debía mucho, pero todo era con la condición de que la protegiera. Los traficantes planeaban o bien matarme o secuestrarme si sobrevivía y estaba indefenso. Ahora solo podía atar los cabos para más tarde encargarme de Jouska, no pronto, ya que podría despertar sospechas del distrito. “¿Puedo hacer una pregunta?”, Caleb preguntó de manera respetuosa. Personalidad #4: “Claro, si lo puedo responder, entonces sí” “¿Cuál es su siguiente plan de acción?” Personalidad #4: “¿Mi plan de acción?” “Sí, ¿qué es lo que hará ahora que el distrito no lo persigue?” La pregunta tenía doble sentido: una era la pregunta tal cual, la otra era a ver si había una posibilidad de que me encontrara con Kalika. Personalidad #4: “Te seré honesto, no tenía ni las más mínimas intenciones de encontrarme con Kalika, en especial porque no le debo nada; si ella fue la que me avisó en el hotel, no se hubiera molestado, ya que mi plan era ser secuestrado; además de salvarlos a ustedes de una muerte inminente, yo no les pedí que vinieran por mí, y espero que eso quede claro” Personalidad #4: “Pero si en verdad es tan importante, no sería mal mirar quién puede ser o no una aliada en el futuro, en especial porque ella sabrá que estoy vivo porque le dirán” “¿Entonces puedo tomar eso como que vendrá a verla?”, una alegría y alivio salieron de su voz mientras observaba con esmero. Personalidad #4: “Sí, eso podrá ser dentro de una semana; por ahora tendremos que viajar a una pequeña aldea llamada Junín que se encuentra más al sur. Luego de recuperarnos un poco iremos a Puerto Victoria para tomar un barco y salir del Amazonas; de ahí tomaremos camino hasta Florencia, donde tengo un conocido con un avión privado que podrá llevarnos hasta Medellín a encontrarnos con Kalika…. aunque preferiría ir a un lugar más seguro y con menos personas, tengo que hacer unas paradas antes de salir del país” “¿Salir del país?” Personalidad #4: “No puedo quedarme, es muy peligroso con el distrito aquí, tienen redes por todo el país, es muy peligroso; además, no creo que sea muy buena idea quedarse para ustedes” “¿A qué se refiere?”, le pregunto con extrañeza en el rostro. Personalidad #4: “Ya debiste notarlo con el armamento que había en ese cuartel; este país pronto entrará en guerra civil, y cuando eso pase, los aeropuertos cerrarán y no habrá forma de salir del país” Sus sospechas eran las mismas que las de Caleb: este país ya no era una fuente segura de recursos ni de negocios. Personalidad #4: “Por ahora descansemos, mañana tendremos que hacer mucho” “Concuerdo, chicas, ya terminaron…” Antes de terminar, vio cómo Jesús estaba en el piso con golpes por todo lado mientras las chicas ponían sus pies sobre su cabeza. ‘Mejor lo dejo así’, fue el pensamiento que tuvo Caleb al ver cómo habían dejado a Jesús. Dejó lo que estaba haciendo y se preparó para dormir; los demás lentamente siguieron su ejemplo.
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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 26

Estás leyendo el capítulo 26 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 14 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.