Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 9 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La mañana siguiente
Shirone arrastró su cuerpo exhausto hasta la biblioteca. No había pegado ojo tras lo ocurrido anoche.
Su mente estaba agitada, e incluso ordenar libros le parecía una tarea lenta.
'Cálmate.'
Se obligó a recuperar la compostura.
—No voy a morir ahora mismo. Tengo un mes. Encontraré la manera.
Primero, recopilar información.
Según lo que había podido reconstruir, el cabeza de familia, Bischof, tenía tres hijos y una hija.
El hijo mayor era un espadachín de sexto rango reconocido públicamente. El segundo, Lido, era un prodigio cuyo talento con la espada era indudable, y se esperaba que siguiera los pasos de su hermano.
La hija mayor también tenía talento, aunque eligió la música en lugar de la espada y ahora trabajaba como pianista real.
Uno por uno, Shirone los evaluó.
Al final, el único que no destacó fue Rian.
A pesar de que el jefe de familia le asignó un instructor privado, los informes siempre decían: "Le falta talento".
"Suspiro... Realmente la cagué. Debería haber aceptado la paliza."
No fue una sorpresa que Rian se hubiera enojado después de pasar una vida comparándolo con sus hermanos.
—Entonces, no todos los nobles son excepcionales, ¿eh?
"¿Y ahora qué? ¡Estoy en serios problemas!"
La ansiedad volvió a apoderarse de él y Shirone se quedó mirando fijamente la espada real que había quedado abandonada debajo de su escritorio.
"No hay tiempo para esto."
Se levantó bruscamente y se dirigió al estudio.
«Ya sea que pelee o no, la preparación no es negociable».
Vivir en las montañas había perfeccionado su resistencia: si pudiera aprender algunas técnicas defensivas, podría sobrevivir.
Por ahora, archivó los libros de historia y reunió todos los manuales de esgrima que pudo encontrar.
Algunos eran técnicos, como "Fundamentos de la esgrima". Otros eran filosóficos: "¿Qué es una espada?", "Solo los humanos temen a la espada". Incluso había títulos pragmáticos como "Ganar con engaños" y "El superviviente es el más fuerte".
Shirone abrió una sencilla: "Esgrima".
Abordó los orígenes de la espada y sus principios generales.
Incluso para Shirone, una aspirante a maga, era fascinante.
Si los magos tenían Zonas Espirituales, los espadachines tenían Esquemas.
Un esquema era un cuerpo virtual, un plano de la forma humana.
Todos llevaban una imagen mental de su propio físico, pero un Esquema era su refinamiento extremo.
Los maestros del Esquema podían comprender perfectamente sus cuerpos, hasta los nervios, incluso el control celular.
Shirone dejó el libro y se dio una palmada en la rodilla.
"¡Es la contraparte de la Zona Espiritual!"
Los magos se borraron a sí mismos para fusionarse con el mundo, pero los espadachines cavaron obsesivamente más profundamente en su propia existencia.
Shirone intentó manifestar un esquema.
Mantuvo la sensación de entrar en una Zona Espiritual mientras visualizaba una versión fantasma de sí mismo.
'Hasta ahora, todo bien.'
Pero el cuerpo virtual permaneció en sombras, impenetrable.
Para dominar el Esquema, necesitaría deshacerme de esta oscuridad. ¡Increíble!
Continuó la lectura.
Distintas familias desarrollaron esquemas de formas muy distintas, enfatizando rasgos únicos.
Algunos se centraron en la disciplina mental, otros en llevar el cuerpo hasta sus límites.
Algunos esquemas amplificaban la fuerza, otros la velocidad y otros los reflejos.
'Ahora que lo pienso...'
Shirone recordó a una chica pelirroja que había conocido en un callejón hacía tres años.
En ese momento, estaba demasiado aturdido para procesarlo, pero luego se dio cuenta: sus movimientos no eran humanos.
Debió haber despertado su Esquema. Y tenía mi edad... ¡Qué talento tan aterrador!
Cerró el libro.
Rian probablemente tampoco dominaba el Esquema, pero Shirone se topó con un muro al intentarlo él mismo.
Aunque pudiera, un Esquema por sí solo no es esgrima. Al igual que una Zona Espiritual no es magia.
Así como el conocimiento era vital para los magos, la destreza física era esencial para los espadachines.
Sin un cuerpo entrenado, la mejora es muy limitada. Como ya tengo una Zona Espiritual, concentrarme en la esgrima es la solución más rápida.
¿Su estrategia? Usar la Zona Espiritual como base y aprender algunas técnicas que salvan vidas.
"Entiendo."
Abrió "Esgrima básica".
Estudiar esgrima de la nada era extraño, pero con su vida en juego, su concentración nunca había sido más aguda.
"¡Aaaagh! ¡Aaaagh!"
El polvo se arremolinaba en el Gran Salón de Entrenamiento, levantado por la carrera de Rian.
Sentía el corazón a punto de estallar. El aire se negaba a entrar en sus pulmones y se le revolvía el estómago.
"¡Uf! ¡Uf!"
Vomitó su almuerzo pero siguió corriendo, ignorando el desorden.
Lo único que importaba eran sus piernas.
"¡100 vueltas! ¡Listo!"
El instructor de esgrima Kite rugió de aprobación. Nunca había visto a Rian así; era casi hermoso.
¡Un nuevo récord! ¿Pero qué te pasa? ¡Nunca entrenas tan duro!
"¡Maldita sea! ¿Cómo es esto siquiera entrenamiento?"
"¿Disculpe?"
Las cejas de Kite se levantaron.
Allí estaba él, tratando de elogiar al niño, y Rian se lo escupió en la cara.
Pero el desafío de hoy fue diferente.
—¡Sigo en pie, ¿no?! ¡Maestro, ¿no tiene nada más duro?!
"¿Oh?"
Kite se quedó atónito.
'Hacía años que no ardía así.'
No desde que el genio de Lido lo aplastó hace dos años.
-Pasó algo ¿no?
Rian, con las manos sobre las rodillas y empapado en sudor, miró hacia arriba.
"...No. Nada."
Kite no le creyó.
Los ojos de su pupila ardían, fijados en el fantasma de alguien.
¿Lido otra vez?
Nadie más podría provocar a Rian de esta manera.
¿Había logrado Lido algo nuevo? ¿Pero qué? Ya había despertado su Esquema.
No importaba. Su alumno no era Lido, era Rian. Y ahora mismo, Rian rogaba que lo destrozaran.
¡Bien! ¡A ver si mueres intentándolo! ¡Y no me culpes si lo haces!
"¡Traelo!"
Rian blandió una barra de hierro, dos veces más pesada que una espada larga.
Sin límites.
Si no pudiera despertar su Esquema a través de la comprensión, obligaría a su cuerpo al borde del abismo.
"¡Tah! ¡Tah! ¡Tah!"
Kite observó con orgullo cómo Rian realizaba cortes verticales, hasta que su rostro se puso rígido.
Se dio cuenta y se lanzó hacia adelante.
"¡Estás loco! ¡Para! ¡Te vas a destrozar los músculos!"
"¡Aún no están rotos!"
La cometa se congeló.
Las lágrimas corrían por el rostro de Rian mientras seguía balanceándose.
¡Maldita sea! ¿Por qué no se rompen? ¿Por qué no me fallan los brazos? ¡Puedo ir más lejos! ¡Este no es el final! ¡Aún no he terminado!
Los ojos de Kite se llenaron de lágrimas.
Estaba tan furioso como su alumno.
¿Por qué no funciona? Ha superado todos los límites. ¿Por qué su Esquema no despierta?
Se secó las lágrimas.
Esto no serviría de nada. Si incluso su amo dudaba de él, ¿qué esperanza le quedaba a Rian?
La cometa atrapó la barra de hierro a mitad del movimiento.
Esta vez, Rian se detuvo; después de todo, era la mano de su amo.
"Rian, basta. Descansa por hoy."
La calidez de la voz de Kite apagó el frenesí de Rian. Hacía tiempo que tenía los brazos entumecidos.
Ni siquiera se dio cuenta de que la vara golpeó el suelo mientras inclinaba la cabeza.
"...Sí. Gracias."
Kite colocó una toalla helada sobre los hombros de Rian. Sus huesos estaban intactos: una estructura de hierro natural.
Sentado en la pendiente del salón de entrenamiento, Rian miraba fijamente las montañas distantes.
"¿Qué tienes en mente?"
"Que me duelen los brazos como el infierno."
Kite sonrió.
"Rian, nunca he escrito en mis informes que tengas talento".
"Tch. ¿A quién le importa?"
Pero sí creo que tienes talento. El talento no es solo lograr cosas rápidamente. La voluntad de desafiar lo imposible también es talento.
"No te molestes en consolarme. Seamos realistas: trabajo tan duro porque me falta talento".
"¿De verdad? Los genios saben que son genios. Entienden exactamente lo que pueden hacer. ¿Alguna vez has sentido eso?"
"...En realidad no. Solo sé lo que no puedo hacer."
—Exactamente. Por eso no eres un genio.
Rian se giró, desconcertado.
Allí estaba él, con los brazos gritando de dolor, y su amo echando sal en la herida.
"Basta. Lo entiendo."
Kite le sonrió a su malhumorado alumno.
Pero Rian, ¿sabes qué temen los genios? Al esfuerzo. Claro, trabajan duro, pero no como nosotros. Dudan, luchan, pero nunca cuestionan su capacidad. El esfuerzo es el arma de quienes carecen de dones innatos. ¿Crees que trabajas duro porque no tienes talento? Te equivocas. Los únicos que pueden trabajar duro son quienes deciden hacerlo.
Agarró el hombro de Rian.
Desafías lo imposible. Esa es una voluntad que nadie puede arrebatarte. En pocas palabras: eres el enemigo natural de un genio.
El enemigo natural de un genio.
A Rian le gustó eso. Aunque solo fuera un consuelo.
Bien. Puede que no tenga talento, pero aun así me las arreglaré para ascender.
'Voy a ganar.'
Decidió invertirlo todo en el próximo mes.
El entrenamiento de Shirone
Shirone conocía sus límites.
En el momento en que comprendió el concepto del Esquema, lo abandonó sin dudarlo, concentrándose únicamente en la esgrima.
Selección y concentración.
El talento tenía que ver con la eficiencia: elegir el camino más corto para alcanzar un objetivo.
Shirone descartó todas las distracciones y practicó solo lo básico.
Pasó un mes.
Se había entrenado sólo en ocho cortes y ocho bloqueos, nada más.
'Esto es lo mejor para mí.'
Satisfecho, Shirone terminó su entrenamiento con una última pregunta:
"¿Qué es la esgrima?"
La culminación de una biomecánica destinada a quitar vidas, pero también una batalla psicológica de alto nivel que decide la vida o la muerte.
Shirone niveló su espada.
Un oponente podría atacar desde cualquier ángulo, pero eso era una ilusión.
Solo la espada que viene hacia mí es real. Así que solo necesito bloquear ocho direcciones.
Se visualizó contraatacando.
Ocho hojas que controlan todos los ángulos y luego se multiplican por cientos con cada intercambio.
"Tch."
Contar cada golpe era imposible.
No se trata de números. Se trata de sentir la totalidad.
Es como ver el bosque y no los árboles: percibir las posibilidades como una sola.
Eso fue una revelación.
Pero es más fácil decirlo que hacerlo.
A medida que los patrones se fractalizaban, su mente se fijaba en espacios específicos.
No pasa nada por fallar. Simplemente observa. Corrige los errores.
Relajándose, Shirone finalmente dejó ir el pensamiento por completo.
Entonces todo encajó.
'¿Qué—?'
Sus ojos se abrieron en estado de shock.
"Es interminable."

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Mago Infinito (Novela) Capítulo 9
Estás leyendo el capítulo 9 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 5 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.