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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 77 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Cuando el tiempo volvió a la normalidad, Shirone y los demás miraron al cielo con incredulidad. Incluso las nubes habían desaparecido, revelando una luna pálida. ¿Qué clase de magia era esa? No era una fuerza destructiva como el Cañón de Fotones ni una defensa sostenida como el Resplandor. Estaba diseñado para liberar la luz más pura y concentrada en un instante. La expresión de Arcane se torció. "Alfeas..." "Eso fue magia del Big Bang", explicó Alpheas. "Quizás no cumpla con los estándares de la Asociación, pero creo que funciona bastante bien como regalo de despedida". "En realidad no pasaste cuarenta años simplemente huyendo..." Arcane por fin lo entendió. No se trataba de contrarrestar la magia oscura ni de redimirse. Alpheas había dedicado cuatro décadas a perfeccionar un solo hechizo, para este preciso momento. "Lo hiciste bien... para ti." Arcane cayó de rodillas, con las funciones cerebrales dañadas por la Memoria del Abismo. Bien hecho, Alpheas. Has ganado. Te has ganado tu fama. ¿Por fin te convertirás en el archimago que siempre soñaste ser? Alpheas negó con la cabeza. Incluso ahora, Arcane se aferraba a su estatus. Esa misma obsesión lo había convertido en quien era hoy. Ya no soy archimago. Eso fue hace cincuenta años. A estas alturas, incluso un novato podría haber alcanzado mi nivel. Nuestro tiempo se acabó. El mundo ha cambiado, y soy demasiado viejo para perseguir la ambición. ¿No lo ves? Una vena latía en la sien de Arcane. Estaba derrotado, pero no debilitado. —Alpheas, imbécil arrogante. ¿De verdad crees que eres víctima de la desgracia? Déjame decirte algo: nunca fuiste un genio. Solo un mago patético que huía del destino. Arcano se levantó con esfuerzo. "¿Viejo? Me convertí en archimago a tu edad. Acéptalo: ya no lo tienes. Estás poniendo excusas porque no puedes seguir escalando." "No se trata solo de escalar", dijo Alpheas. "Con la edad llega la reflexión. Pero tú, tú sigues siendo el mismo niño, persiguiendo tus sueños sin límites". Arcane rió amargamente. Sigues siendo tan tonto. Da un paso atrás y observa el panorama general. ¡No hay reglas absolutas en este mundo! Un aura aterradora brotó de su cuerpo de nuevo. Alpheas jadeó: Arcane había activado de nuevo la Memoria del Abismo. Su mente apenas sobrevivió al primer intento. Un segundo intento significaba una muerte segura. "¡Idiota! ¡Vas a morir!" Arcane sonrió y lanzó magia oscura. Las sombras se extendieron por la cuenca, elevando a los estudiantes amnésicos por los aires y lanzándolos hacia un acantilado. Incluso Alpheas no podía ocultar su miedo ahora. ¡Alto! ¡Esta matanza sin sentido no tiene sentido! ¿Qué ganarás con ello? "La satisfacción del ganador", dijo Arcane con firmeza. ¿A tu edad sigues buscando la victoria? Nunca madurarás... —Alpheas, tonto. Escúchame atentamente. —Arcano sonrió mientras su vida se desvanecía. "Los magos... son niños para siempre." Cuatrocientos estudiantes surcaron el aire como agua recogida con un cucharón. Alpheas no podía comprenderlo. Arcane había usado sus últimas reservas de poder mental... ¿para esto? ¿Qué lo impulsó? ¿Qué logró con esta convicción retorcida? Pero no había tiempo para reflexionar. "¡Salven a los estudiantes!" gritó Alpheas. Thaad salió disparado hacia adelante como un rayo. Shirone lo siguió, con Neid e Iruki teletransportándose tras ellos. Cuatrocientos estudiantes caían. Era imposible salvarlos a todos, pero ni siquiera pensarlo era un lujo que podían permitirse. Thaad llegó al acantilado y conjuró un muro de magia de aire. Se extendía por más de 50 metros cuadrados, pero era delgado. Demasiado delgado. Un punto débil cedió. Los estudiantes comenzaron a caer. Abajo, Iruki y Neid se apresuraron a alcanzarlos. Pero era demasiado tarde. Estudiantes brillantes, tanto niños como mayores, se desplomaban. —¡Maldita sea! ¡Maldita sea todo! —gritó Neid, con los ojos llenos de lágrimas. Iruki miró fijamente el cielo nocturno con la vista nublada. Las estrellas brillaban suavemente en el cielo, y entonces, de repente, un destello brillante descendió del cielo. "¡Shirone!" El destello no se detuvo en Iruki. Continuó descendiendo, precipitándose hacia la tierra. A través del viento impetuoso, Shirone divisó a una chica de llamativo cabello rojo. "¡Amy!" Al oír su voz, Amy giró ligeramente la cabeza. Era una reacción imposible bajo los efectos de la Nova del Abismo. Aun así, Shirone se aferró a la esperanza y volvió a gritar. "¡Amy! ¡Despierta!" ' ¿ Mental?' Los humanos somos seres pensantes. Es más difícil no pensar que pensar. Pero al quedar atrapados por Abyss Nova —que corta el acceso a la memoria, la fuente misma del pensamiento—, pensar se vuelve imposible. —¡Amy! ¡Amy! Pero Amy podía pensar. Porque ella era Amy de la familia Karmis. "¡Amy! ¡Reacciona!" " Qué molesto... Por favor, para." "¡Soy yo! ¡Shirone!" —¿Shirone ? ¿Qué significaba eso? El nombre le sonaba desconocido. Sin embargo, las tres sílabas resonaron en su mente, despertándole algo muy profundo. ¿ Qué pasa? ¿Qué era? ¿Por qué me molesta tanto? Amy seguía pensando. Señales eléctricas recorrieron su corteza cerebral mientras buscaba el origen de ese nombre. De repente, un destello de reconocimiento la invadió. Todo encajó. —¡Así es! ¡Shirone! ¡Se llama Shirone! Amy jadeó como si saliera a respirar tras casi ahogarse. Sus ojos brillaron de un rojo carmesí: su habilidad única despertó. El agarre de Abyss Nova se rompió en un instante, y sus recuerdos volvieron a inundarla. —¡Uf ! ¡Qué tonto soy! ¿Qué estaba haciendo? Su mayor arma eran sus ojos rojos, una habilidad ligada a la memoria de la autoimagen. Para la familia Karmis, este poder les permitía restaurar su condición a un momento específico en el tiempo cada vez que sus ojos rojos se activaban. Podían, por ejemplo, guardar el movimiento de blandir una espada y repetirlo exactamente una y otra vez sin cometer errores. Y como el poder funcionaba como un esquema mental, cualquier error podía corregirse al instante. El lema de Karmis lo decía todo: "Un error es la base del crecimiento. Dos errores avergüenzan a la familia." Era más que un dicho: era su orgullo. ' Espera... ¿En qué condición estoy ahora mismo?' Basándose en su memoria de autoimagen, Amy analizó su estado actual hasta el nivel neuronal. Estaba atrapada en la fuerza de la aceleración gravitacional. Su centro de gravedad estaba inclinado a 87,6 grados y su ritmo cardíaco era 1,6 veces superior al normal. ' Me estoy cayendo.' Curiosamente, ya no tenía miedo. Ya no. Porque ella lo vio. Shirone—descendiendo hacia ella en un rayo de luz radiante. Ella lo recordaba todo. ¿Cómo pudo ella haberlo olvidado? "Fui tan idiota...tan estúpido..." Amy cerró los ojos con fuerza, intentando bloquear los recuerdos arrepentidos. Él se había acercado primero y ella le había ofrecido café, pero él se había alejado con frialdad. No pudo soportarlo más. Con todas sus fuerzas, gritó: "¡Shirone!" Shirone sonrió con dulzura. Se sentía aliviado: Amy había recuperado la memoria. Al menos ahora, en sus últimos momentos, permanecería en el corazón de alguien. "Gracias, Amy." Sus lágrimas cayeron silenciosamente, aterrizando en sus mejillas. ¿Porque llora Shirone? El corazón de Amy se llenó de inquietud. Algo andaba mal. Y entonces lo vio: la luz en los ojos de Shirone, las ganas de vivir, se desvanecían lentamente. "¡Shirone! ¡No!" "Lo siento... no pude cumplir mi promesa." Shirone la abrazó con fuerza y activó al máximo su Función Inmortal. Su consciencia se expandió hasta el infinito y su identidad comenzó a disolverse como el agua. Adios...a todos... Su padre, su madre, los miembros de la familia Ogent y todos sus amigos de la escuela... Shirone sonrió, sabiendo que había sido realmente amado. Una luz brillante envolvió el fondo del acantilado. Los estudiantes que caían —Iruki, Neid, Thaad— fueron arrastrados por la ola radiante y desaparecieron. Entonces, un destello masivo de luz se disparó hacia el cielo. Fue una teletransportación masiva a gran escala: más de 400 personas se trasladaron a la vez. Tumbado en el suelo, Arcane observó cómo el haz de luz se dividía en docenas de estelas al elevarse más allá del acantilado. Solo en su último instante comprendió plenamente dónde estaba y el significado de su vida. Un patio de juegos que lamentaré haber abandonado por el resto de la eternidad... ¿no es así, Alpheas? El legendario archimago que una vez gobernó el mundo... se desvaneció en la muerte. "¿Maestro?" Canis se quedó paralizado ante el cuerpo sin vida de Arcane. ¿Acaso no era solo un discípulo? Su maestro se había marchado sin decir palabra, persiguiendo sus propios deseos hasta el final. "¿Fue todo insignificante? ¿Éramos solo herramientas para él?" Canis agarró las túnicas de Arcane y las sacudió con angustia. ¡Despierta! ¡¿Cómo pudiste irte así?! ¡Preferiría morir! ¡¿Por qué me abandonaste?! Arin se acercó en silencio, con tristeza en la mirada. En su visión de la menarquia, la figura de Canis parecía la de un hombre hecho de lodo: cambiante, inestable, apenas manteniendo su forma. —No, Canis. No es tu culpa. Él nos usó. Era el villano de este mundo. Una voz ronca les respondió. "Je... Así que finalmente lo resolviste." Era la cosecha. —Sí, Canis. Todo murió por tu culpa. Arcane ha muerto. Arin morirá algún día. Y, con el tiempo, tú también. Arin se giró rápidamente hacia Canis, preocupada. Tal como temía, su cuerpo se deformó, licuándose y desplomándose en el suelo como agua fangosa. "¿Por qué...? ¿Qué hice mal? ¿Vivir en Radum? ¿Es porque estoy maldito?" "Porque eres débil." La respuesta de Harvest fue contundente. ¿Cuánto tiempo seguirás viviendo, esperando que alguien valide tu existencia? No hay reglas sobre cómo vivir ni cómo morir. Arcane simplemente siguió su propia voluntad. Arcane había sacrificado su vida por sus retorcidas creencias. Harvest, atado por su contrato mágico, había elegido incluso la autodestrucción para cumplirlo. Pero yo...¿por qué quería morir? Canis no encontraba respuesta. Era como un potro con los ojos vendados, perdido en un mundo construido con cascarones vacíos. "Como el Maestro..." "Sí. Y como ese chico." Shirone yacía entre los 400 estudiantes rescatados. Había dicho que no haría daño a nadie, y se mantuvo firme hasta el final. Canis se acercó a Harvest y lo evaluó. "¿Cómo estás?" "Si me preguntas eso... me estoy muriendo", respondió Harvest. "No puedo sobrevivir sin un huésped al que aferrarme". Arin habló: «Podrías hacer un contrato de amo-sirviente conmigo. La mente de Canis está demasiado agotada; no durará». Harvest meneó la cabeza lentamente. "Lo siento. No puedo." "¿Qué? ¿Por qué no? ¡Si no, morirás!" "Porque mi amo... es Canis." Las palabras le impactaron profundamente. Era hora de que Canis decidiera su camino. ¿Viviría? ¿Podría vivir? "Harvest... Te acepto como mi vasallo. Pero debes saber esto: si me traicionas de nuevo, no te perdonaré." "Je... me conoces bien, Maestro." ¡Canis! ¡No, es demasiado peligroso! ¡Si algo sale mal...! Arin se detuvo a media frase. Observó cómo el agua fangosa que rodeaba a Canis empezaba a endurecerse. Su cuerpo, antes sin forma, ahora cobraba forma, se solidificaba y se estabilizaba. ¿Algún día tendrá un corazón que no pueda ser sacudido? Al igual que Shirone, a quien había admirado a través de la visión de su menarquia. Canis colocó su mano sobre Harvest. A medida que el contrato de subyugación avanzaba, Harvest comenzó a absorber los últimos remanentes de energía vital. Los ojos de Canis se cerraron mientras su consciencia se desvanecía en la oscuridad. Lejos de los demás, Alpheas permanecía solo, con la tristeza grabada en el rostro. Había salvado a los estudiantes, pero a un precio terrible. "Principal..." La voz de Ethela era suave. Compartía su dolor. A partir de ese día, la escuela de magia cambiaría. Los estudiantes, ahora agobiados por la recuperación de sus recuerdos, tendrían dificultades para sobrellevar la situación. Y el error que Alpheas cometió 40 años atrás finalmente saldría a la luz. —Ethela —dijo Alpheas en voz baja—, soy un pecador. No seas tan duro contigo mismo. Si cometer errores fuera un pecado, entonces ser humano sería imperdonable. Alpheas negó con la cabeza. Los errores eran parte de la vida, pero traían consecuencias. Al igual que Arcane, no tenía intención de eludir la responsabilidad. Él fue quien elevó la magia oscura a la categoría de gran magia. Harvest fue un avance revolucionario en la transferencia de memoria. Y Abyss Nova sin duda será reconocida como magia oficial por la Asociación Mágica. De pie frente al cuerpo sin vida de Arcane, Alpheas juntó sus manos en un solemne gesto de luto. "Arcane, el Archimago que siempre conservó el corazón de un niño... El camino de la magia que forjaste vivirá a través de las generaciones futuras." Abrió los ojos, con un atisbo de alivio en el rostro. Ethela, sin embargo, seguía inquieta. Después de todo, no se trataba de un asunto interno de la escuela: toda su escuela y todos sus miembros estaban en peligro. "Director, ¿qué hará ahora?" preguntó. ¿Qué más puedo hacer? Necesito un trato igual que todos. Dejemos el castigo a las autoridades y centrémonos en celebrar al héroe de hoy. Mientras hablaba, Alpheas escudriñó la zona, buscando a Shirone. Ese chico siempre lo sorprendía. ¿Mover a 400 personas a la vez? Ni siquiera él estaba seguro de haberlo logrado. Entonces un grito rompió la multitud. "¡Estoy en problemas!" Amy estaba arrodillada donde Shirone se había desplomado, con lágrimas corriendo por su rostro. Al presentir que algo andaba mal, Alpheas y Ethela corrieron hacia allí. Iruki y Neid llegaron corriendo desde la distancia. Antes de que alguien pudiera alcanzarla, Amy gritó: ¡Shirone no está respirando!
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Mago Infinito (Novela) Capítulo 77

Estás leyendo el capítulo 77 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.