Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 76 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras conocer el pasado de Alpheas, Shirone y los demás permanecieron en silencio, atónitos. La historia era impactante: una desgarradora historia de amor y pérdida.
"Así que eso fue lo que le pasó al director..."
Siempre había parecido la personificación del éxito: un mago certificado de 4.ª clase y director de una prestigiosa academia. Pero según la historia de Arcane, Alpheas en su juventud había sido nada menos que extraordinario: un receptor del Círculo Dorado que había demostrado la teoría del fotón con tan solo diez años. Lo más innovador de todo fue el experimento de transferencia de memoria, una idea tan adelantada a su tiempo que solo ahora el mundo mágico había comenzado a explorar su potencial.
"Alpheas era un genio, sin duda. Pero yo era débil", dijo Arcane con amargura. "Todo podría haber sido diferente si hubiera aguantado un poco más. Pero dejé que una pizca de afecto lo arruinara todo. Nunca podré perdonar a los Alpheas que tomaron esa decisión".
Shirone se sumió en sus pensamientos. Arcane era innegablemente un villano a los ojos del mundo, pero también era un mago, alguien que una vez estuvo en la frontera del descubrimiento mágico. Al menos en el experimento de Erina, Arcane simplemente había sido un asistente brillante.
—Entiendo. Quizás el director fue hipócrita al destruir tu investigación —dijo Shirone con cautela.
El aura asesina de Arcane había disminuido, lo que le permitió a Shirone hablar con más libertad.
"Pero... yo habría tomado la misma decisión."
La expresión de Arcane se torció en desdén.
¿Dices eso incluso después de ver en qué se convirtió Alpheas? ¿Lo admiras porque es un maestro de cuarta clase? Si te dejas llevar por las emociones, nunca llegarás a la cima. La muerte de Erina fue trágica, pero la magia es magia. Alpheas no estaba cualificado.
Shirone negó con la cabeza con firmeza. La historia decidiría quién tenía razón, pero no creía que Alpheas hubiera actuado movido por la emoción. Al menos no como insinuaba Arcane.
Si el experimento hubiera ido más lejos, se habrían perdido más vidas. Habrías realizado pruebas en humanos sin pensarlo dos veces.
No lo niego. Pero a veces el sacrificio de unos pocos salva a muchos. Al final, alguien tiene que sufrir. ¿No es nuestra responsabilidad, como seres inteligentes, minimizar ese sufrimiento? ¿Qué le dirías a un padre con un hijo con discapacidad mental? ¿Podrías seguir proclamando tus ideales entonces?
"Pude."
Arcane entrecerró los ojos. No estaba acostumbrado a la rebeldía. Pero Shirone no era terco; ya había tomado una decisión.
Si sacrificar a una persona pudiera salvar a diez mil, podría parecer una decisión racional. Pero aun así no lo haría.
"Entonces esos diez mil morirán."
"Entonces mueren", respondió Shirone sin dudar. "Aunque ese día llegue, no nos corresponde sopesar vidas humanas de esa manera. Es arrogancia creer que podemos. Aunque sufra más gente, solo podemos hacer lo posible por salvar a la mayor cantidad posible. Algún día, encontraremos la manera de salvar a diez mil sin sacrificar a nadie. Lo que estás haciendo no es noble; es lo que haría un tirano, poniéndose por encima de todos los demás".
En ese momento, Arcane vio a Shirone como su opuesto absoluto. La idea de que unos pocos pudieran sacrificarse por la mayoría podría sonar noble, pero en realidad, la mayoría de la gente jamás la aceptaría. La humanidad vive en la incertidumbre entre el bien y el mal, siempre buscando lo que más le conviene. Pero Shirone... Shirone se encontraba en el extremo opuesto del espectro moral. Tanto los asesinos crueles como los santos que salvaron a la humanidad son juzgados a su debido tiempo y, a menudo, perseguidos por igual.
" Tu vida no será fácil. Morir aquí podría incluso ser una misericordia."
Los magos juzgan el bien y el mal con el intelecto. Pero Arcane, quien creía que el mal impulsaba el progreso, ahora veía a Shirone como una amenaza que debía ser combatida antes de que pudiera crecer.
"Somos fundamentalmente incompatibles. Lo siento... pero tienes que morir."
Shirone retrocedió. Momentos antes, el poder de Arcane parecía menguar, pero ahora irradiaba el poder de un verdadero archimago.
¿Sorprendido, muchacho? La magia es delicada y engañosa.
Según una investigación de la Asociación Mágica, lanzar magia pura causaba a un mago tanta fatiga mental como a una persona normal que trabajara sin parar durante 48 minutos. Pero Arcane ignoró tales limitaciones y recuperó su fuerza al instante.
"Terminemos con esto rápido. Prometo que no dolerá."
Un velo negro de sombra surgió del cuerpo de Arcane y se extendió por el cielo, enorme y opresivo. Eclipsaba cualquier magia oscura que Canis hubiera desatado.
Cuando Arcane alzó la mano derecha, el velo se condensó en un puño gigante. Shirone quedó atónito. Si esa cosa cayera, podría destruir la mitad de la cuenca.
" No puedo detenerlo. Ni siquiera puedo esquivarlo".
En términos de cifras brutas, un centímetro cúbico de magia de oscuridad producía aproximadamente 0,1 Newtons de fuerza, apenas un poco más fuerte que la mordedura de una hormiga. Pero al aumentar la potencia a mil millones de unidades, el poder destructivo alcanzaba las 1.000 toneladas, suficiente para arrasar con todo lo que había en el suelo.
"Detente, Maestro."
Todas las miradas se volvieron hacia el acantilado. Alpheas permanecía tranquilo, con las manos a la espalda. Con un rugido de luz, Thaad aterrizó a su lado.
"¡Maestro Thaad!"
Shirone y los demás se sintieron visiblemente aliviados. Con Alpheas y Thaad presentes, parecía como si hubiera llegado un ejército entero. Thaad alzó la vista hacia la oscuridad que se cernía sobre ellos y desató un hechizo de línea de fuego. Llamas en espiral se elevaron hacia arriba, convergiendo en una gigantesca bola de fuego.
"Guau..."
La luz pura decoloró el paisaje circundante, cegándolos a todos. Pero Arcane, usando su magia oscura, protegió sus retinas y miró al frente imperturbable.
"Hmph."
Levantó la palma hacia la bola de fuego. La oscuridad imitó su movimiento y atrapó la esfera llameante.
¡Que ricooooo!
El sonido era ensordecedor. Shirone se estremeció; era el ardor más fuerte que jamás había oído. Mientras la oscuridad volvía a envolver el mundo, Thaad frunció el ceño y cambió su Zona Espiritual a una postura de ataque.
"¡Maldito viejo testarudo...!"
Alpheas levantó una mano.
"Detente, Thaad."
"Pero Maestro—"
"Esta es mi responsabilidad. Es entre Arcane y yo. Déjame encargarme."
Alpheas dio un paso adelante. Arcane, despachando la bola de fuego capturada, extendió su sombra por el cielo una vez más.
"Has envejecido, Alpheas. Ni siquiera un mago del tiempo puede vencer al tiempo."
Alpheas ignoró sus primeras palabras en cuarenta años. No era momento de que viejos necios se arrepintieran de sus antiguos arrepentimientos. Mientras caminaba entre la multitud de estudiantes, pasó junto a Iruki, Neid y Shirone, que estaban heridos. Se detuvo y miró a Ethela, cuya piel pálida mostraba moretones de su anterior enfrentamiento con Arcane.
—Lo has hecho bien, Ethela. Es mi fracaso lo que nos trajo aquí. Lo siento.
"No, es mi culpa. No pudimos proteger a los estudiantes".
Alpheas negó con la cabeza. Cuando la entrevistó para el puesto de profesora, no estaba seguro. Pero ahora, no podía estar más orgulloso de su elección. Si no fuera por ella, los estudiantes no seguirían vivos.
"Director, por favor... tenga cuidado", dijo Shirone con preocupación.
Había creído que Alpheas podría igualar a Arcane si la fuerza del villano se agotaba. Pero ahora, Arcane estaba en su mejor momento.
Alpheas dio una sonrisa cómplice.
"No te preocupes. Ninguna magia puede romper la ley del intercambio equivalente".
—Pero Arcane... debe haber recuperado su energía mental.
"Sí, y eso también... es parte de la magia."
"¿Magia?"
La magia del Abismo manipula la memoria. Arcane la inventó él mismo. Es el único tipo de magia que domina por completo. ¿No es así, Maestro?
Arcane dejó escapar una risa baja y amarga.
No pareces sufrir demencia. De todas formas, la magia que te impactó se llama Nova del Abismo. Es de un nivel completamente diferente. He experimentado sus efectos en primera persona, así que sé exactamente lo poderosa que es.
Fue una magia increíble. Incluso me ayudó a recordar cosas de hace mucho tiempo.
No te hagas la dura. Fuiste de los primeros en huir asustado. Apuesto a que llorabas desconsoladamente.
"No te equivocas. Pero te has debilitado desde la última vez que el Maestro te vio. Apenas puedes lanzar Memoria del Abismo a niños que aún no tienen cien años".
Arcane no reaccionó con ira. Mientras Alpheas mantuviera la calma, él también la mantendría. Ninguna conversación podría borrar cuarenta años de odio.
Alpheas volvió su mirada hacia Shirone, su expresión relajada, como si saboreara la calma antes de una tormenta.
Shirone, para lanzar magia, necesitas una concentración intensa y concentrada en una fracción de segundo. Es como comprimir el esfuerzo de una hora en un segundo. Por eso Arcane hizo lo que hizo.
Se golpeó la sien con el dedo índice.
"Utilizó magia para borrar la memoria... en sí mismo."
"Ah..."
Los ojos de Shirone se abrieron de par en par. Así que era posible. Borrando el recuerdo del esfuerzo mental, una persona podía recuperarse de la fatiga. Claro que, con el tiempo, causaría tensión y sobrecarga, pero usado con moderación, podía ayudar a restaurar la energía mental.
Alpheas comprendía las complejas emociones de Shirone. Viltor Arcane, un poderoso mago oscuro que sobrevivió a un siglo de lucha en el campo de batalla con magia prohibida. Un amargo vestigio del pasado. Por mucho que lo odiara, tenía que reconocer la habilidad de Arcane.
—Sí. Es una técnica audaz e impresionante. Así es el mundo de Arcane. Recuerda esto, Shirone: quien no tenga al menos una carta del triunfo oculta, jamás sobrevivirá en la magia de combate.
Arcane frunció el ceño con irritación.
"Oh, qué halagador. Estoy seguro de que hasta los perros callejeros se reirían de ese cumplido".
Alpheas habló con calma pero con firmeza.
¿Estás bien? La energía mental que recuperaste con Memoria del Abismo puede parecer real, pero es solo una ilusión creada por el cerebro. Si planeas seguir adelante, no puedo garantizar tu supervivencia.
La magia gratis no existe. El poder mental restaurado por Memoria del Abismo tuvo un alto costo: era un sacrificio que podía llevar a la muerte cerebral.
Arcane se burló.
"¿Y qué? ¿Intentas detenerme ahora?"
"Si te rindes, podemos acabar con esto", ofreció Alpheas. "Esta podría ser tu última oportunidad. Nadie ha resultado herido todavía, así que aún puedo ofrecerte una salida. Pero si no puedes dejar atrás tu obsesión, tendrás que afrontar las consecuencias".
Arcane rió fríamente.
Sigues hablando como si fueras el noble. Actúas como si te importara, pero al final, solo te proteges. ¿Crees que tus pecados pasados desaparecerán si me voy? Es demasiado tarde. Todos aquí, e incluso los estudiantes afectados por Abyss Nova, ya han oído suficiente. Después de esto, ya no serás director.
Shirone miró a los estudiantes que habían perdido la memoria. Una vez que la magia se desvaneciera, todo lo ocurrido allí permanecería con ellos. Incluso si la batalla terminara sin derramamiento de sangre, dejaría una huella imborrable.
Arcano se burló.
¿Ya comprendes la situación? ¿Por qué no los matas a todos? ¿Asumirás la culpa por mí entonces?
Alpheas dio una leve sonrisa.
"Ese fue un pobre intento de humor".
—Entonces, ven conmigo —dijo Arcane, haciendo un gesto—. Esta es tu última oportunidad. Aún tienes que cuidar el legado de Erina, ¿verdad? ¡Mira lo que he logrado! ¡Mira, mi recolector de organismos mágicos!
Shirone y los demás se giraron hacia donde Arcane les indicó. La Cosecha yacía arrugada en el suelo como tela desechada.
Está un poco roto ahora, claro. Pero el experimento fue un éxito. Si me ayudas, podemos ir aún más lejos. Es justo lo que Erina quería.
Al mencionar su nombre, los ojos de Alpheas se agudizaron.
"Maestro, por favor, deténgase. Simplemente déjelo ir."
La conversación pudo haber parecido trivial, pero ambos sabían que era solo un intercambio superficial. Su disputa llevaba décadas enconándose.
—¿Crees que puedes vencerme, director? —gruñó Arcane—. No me hagas reír. Siempre has tomado decisiones insensatas fingiendo sabiduría. Eso no ha cambiado, Alpheas.
La energía oscura se concentró en el aire, formando puños de sombra. Alpheas levantó lentamente las manos, preparando su magia.
"Tienes razón. Una decisión tonta es suficiente."
Empezó a comprimir fotones entre las palmas de las manos. Arcane se burló al verlo.
"¿Usar la producción básica de fotones contra mí? Te has debilitado, Alpheas."
"No lo sabrás hasta que lo intentemos."
¿Intentar primero? ¿No era esa la frase que más odiabas? ¿Dónde está el Alfa que decía que hay que saber antes de actuar?
Los magos están hechos para mirar hacia el futuro. Puede que haya perdido la ambición, pero no la sabiduría. ¿De verdad crees que no he tenido en cuenta los últimos cuarenta años?
Arcane entrecerró los ojos.
¿Ah, sí? ¿Así que esto es para lo que te has estado preparando todo este tiempo? ¿Y es solo... emisión de fotones?
"Pongamos fin a esto."
Alpheas alzó las manos al cielo. Los fotones comprimidos se encogieron hasta ser más pequeños que el polvo. En ese mismo instante, Arcane desató su oscuridad: un golpe devastador que acarreaba el resentimiento de cuarenta años.
Shirone y los demás observaron cómo el poder de la oscuridad descendía como un meteoro. De cerca, fue mucho más abrumador de lo esperado.
Las manos de Alpheas descendieron con un movimiento suave y fluido. Sus brazos se movieron con tanta gracia que se dividieron en docenas de imágenes residuales. Quienes observaban quedaron maravillados.
¿Qué es esto?, pensó Shirone.
A sus ojos, Alpheas se movía a cámara lenta. La partícula de fotón, ahora casi microscópica, avanzaba a la velocidad de la luz. La energía oscura ni siquiera había llegado a la mitad.
El tiempo mismo parecía suspendido. Shirone no podía moverse ni siquiera respirar.
Entonces-
¡Destello!
Una explosión cegadora de luz tiñó el mundo de blanco. La oscuridad se desgarró y se dispersó. La luz se extendió por la escuela, desvaneciéndose como un anillo que se extiende por el agua.

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Mago Infinito (Novela) Capítulo 76
Estás leyendo el capítulo 76 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.