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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 241 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Olivia: "Ah, hoy es la fecha de lanzamiento. Supongo que la historia de nuestra escuela fue noticia, ¿no?" Ella tomó la revista, y en el momento en que las palabras "nuestra escuela" salieron de sus labios, Alpheas sonrió levemente. Pero ese calor se desvaneció en el instante en que vio la portada. El titular gritaba: ¡EXCLUSIVA! ¡ENTREVISTA CON LOS PADRES DE SHIRONE! "El estudiante que derrotó a Dante: ¡¿el hijo de un cazador?!" Olivia frunció el ceño. ¿Los padres de Shirone? ¿Y a qué se referían con "hijo del cazador"? Kilaine era despiadada, pero no era lo suficientemente tonta como para publicar mentiras descaradas. Un sudor frío corrió por la columna de Alpheas. Esto no era una distorsión: era la verdad. Solo unos pocos en la escuela conocían los orígenes de Shirone. Pero si Kilaine hubiera investigado sus antecedentes, ni siquiera sus padres habrían podido resistir el interrogatorio de un periodista profesional. Olivia hojeó las páginas, escaneando el artículo rápidamente. Cada detalle de la victoria de Shirone sobre Dante fue revelado, completo con fotografías. Así que el disco no fue destruido después de todo. Pero el artículo no fue inventado. ¿Exagerado? Sí. Pero unas mentiras descaradas habrían hecho que Kilaine fuera expulsado de inmediato. "¿Es cierto? ¿Shirone... es hija de un cazador?" Olivia se volvió hacia Alpheas y le exigió una explicación. Alpheas asintió sombríamente. Alpheas: Sí. Shirone es hijo de cazadores. Pero fue admitido por recomendación especial de la familia Ozent. Ni siquiera la mayoría del profesorado lo sabía, Sade incluido. La expresión de Olivia se oscureció. Olivia: "Ese no es el punto. ¿Por qué ocultármelo? ¡Como mínimo, el director debería haberlo sabido!" Alpheas tenía sus propias quejas. Él sabía mejor que nadie que Olivia era discreta y confiable. El problema era que nunca anticipó esta situación. Alpheas: "No se trataba de ocultarlo, simplemente nunca se me ocurrió mencionarlo. Ha pasado un año y nadie ha cuestionado sus antecedentes". Al ver su expresión de dolor, Olivia cedió y se puso a pensar. La personalidad de Shirone era innegablemente única. Una vez que lo conocías, sus orígenes se volvían irrelevantes. Pero en un lugar lleno de gente, los problemas eran inevitables. Olivia: "La verdad es que eres demasiado ingenua. Por muchos aliados que tenga Shirone, siempre habrá estudiantes envidiosos. Deberías haberlo previsto. De haberlo sabido, podría haberlo evitado." Por una vez, Alpheas no tenía respuesta. Se destacó como orientador estudiantil pero no tenía talento para la política. Después de un momento de deliberación, Olivia tomó su decisión. Olivia: "Profesor Sade." Sade: "¿Sí, Director?" Olivia: "Llama a Kilaine inmediatamente. Dile que si no viene en 24 horas, la encontraré yo misma". Sade: "Entendido." Él hizo una reverencia y se fue. La reacción de la escuela La revelación de los orígenes de Shirone causó un gran revuelo en la Academia de Magia Alpheas. Mientras los profesores estaban conmocionados, el verdadero caos vino de los estudiantes. La predicción de Olivia había sido acertada. Aunque la mayoría parecía adorar a Shirone, una minoría silenciosa siempre había resentido su talento. Ahora, con este escándalo, lo atacaban como pirañas oliendo sangre. La cafetería de la escuela se llenó de estudiantes después de terminar las clases. Con los exámenes prácticos de la clase avanzada terminados, muchos tenían tiempo libre, pero la biblioteca no era lugar para chismorrear sobre Shirone. Un grupo de estudiantes de rango medio de la Clase Cuatro se acurrucó en una esquina, atacando a Shirone como si les hubieran pagado por hacerlo. Estudiante 1: "¡Tch! ¡Qué ridículo! ¿Hemos estado estudiando con un plebeyo?" Estudiante 2: "No es un plebeyo cualquiera, es hijo de un cazador. Qué asco. No puedo creer que compartiéramos aula". Estudiante 3: "Con razón parecía lento a veces. La sangre lo dice. Solo lleva un año aprendiendo magia; con razón ni siquiera podía lanzar hechizos básicos". Convenientemente ignoraron un hecho: Esa misma Shirone se había convertido en la mejor estudiante de la academia en tan solo un año. No, la mejor del reino. Todos percibieron la contradicción, pero se negaron a expresarla. Lo que querían era hundirlo, fuera genio o no. Apoyado en una máquina expendedora, Closer se burló de su mezquindad. Closer: "Patético. Incluso sin Shirone, estos tipos nunca llegarían a los primeros puestos." A Sabina también le desagradaban sus cobardes calumnias. Ella no sentía ningún amor por Shirone, su rival, pero su orgullo como estudiante destacada no le permitía ser catalogada con tanta mediocridad. Sabina: "Dante, ¿qué piensas?" "¿Qué?" Dante no prestó atención a los chismes sobre Shirone y en su lugar mantuvo sus ojos fijos en el tablero del menú sobre el mostrador. Me refiero a Shirone. Es impactante, ¿verdad? Que no fuera de la nobleza. Dante parpadeó, luego se volvió hacia sus amigos y preguntó: "Oye, ¿qué estáis bebiendo?" Sabina levantó la mano. "Para mí, jugo de naranja. Últimamente tengo la piel seca, así que necesito vitaminas". —¿Ah, sí? Entonces tomaré un café helado; tengo sed. ¿Y tú, Closer? Closer miró fijamente a Dante. Al día siguiente de su derrota en la batalla de Icheon, Dante ni siquiera se presentó a clase, prefiriendo descansar. La escuela le había dado permiso, en parte porque la reacción antimagia le había pasado factura, pero en realidad, el verdadero daño no fue en su cuerpo. Fue en su orgullo. Pasó un día y a la mañana siguiente, Dante finalmente reapareció. Naturalmente, todas las miradas estaban puestas en él, pero él actuaba como si nada hubiera pasado, asistiendo a las conferencias con su comportamiento habitual. -Dante ... ¿estás realmente bien? Nadie podía adivinar lo que estaba pensando. Si estuviera planeando venganza, se estaría preparando para la revancha. Si hubiera aceptado la superioridad de Shirone, ya debería haber dejado la escuela. El semestre casi terminaba; era hora de empezar a empacar. Pero Dante no dijo nada sobre su futuro. "Um, Mayor Dante..." Una niña de quinto grado se le acercó, con las mejillas sonrojadas. "¿Hmm?" Dante se giró hacia ella, con la pajita de su café helado entre los labios. "Yo... yo solo quería decir que tu duelo fue realmente impresionante." Closer y Sabina sintieron que sus corazones se encogían. Incluso para alguien despistado, esto era demasiado: sacar a relucir algo que la persona involucrada evitaba deliberadamente. Pero la ingenua chica parecía creer que la sinceridad justificaba cualquier palabra. Aunque perdiste, no creo que estuvieras realmente derrotado. ¿Sabes que algunos rivales son eternos? ¡La próxima vez, seguro que ganarás! Sabina comprobó sutilmente la reacción de Dante. Contrariamente a lo esperado, Dante no mostró ninguna emoción en particular. Simplemente parpadeó y respondió con indiferencia: "Sí, gracias." Sus amigos quedaron atónitos. Este era Dante, el hombre que una vez creyó que una sola derrota equivalía a la muerte. Una respuesta tan tranquila era anormal. '¿ El shock de la derrota le ha afectado la cabeza?' La muchacha, encantada por su gratitud, se apresuró a regresar con sus amigos con una expresión emocionada. Ahora que se dieron cuenta, todos los estudiantes los observaban. La cafetería se quedó en silencio. Dante solo se dio cuenta del peso de sus miradas cuando finalmente echó un vistazo a su alrededor. Entonces, como si no importara, tomó otro sorbo de café en la mesa vacía. Closer regresó con la misma bebida que Dante había pedido y la dejó caer sobre la mesa. Sentado frente a él, susurró con brusquedad: "¿Qué carajo te pasa?" "¿Qué quieres decir?" "Shirone. Es raro que no digas nada sobre esto." "¿Qué hay que decir?" Bien, ignora a Shirone por ahora. Pero el duelo terminó; al menos deberías abordar algo. ¿De verdad vas a rendirte? ¡Tienes que reclamar tu título como la mejor estudiante del reino! Dante dejó escapar una risa seca y autocrítica. "¿El mejor estudiante del reino? Ja..." Frustrado por su tibia respuesta, Closer se golpeó el pecho. Definitivamente está pasando por una mala racha. El shock de perder contra Shirone debe haber aplastado su impulso por completo. "¡De verdad eres—!" Justo cuando Closer levantó la voz, la puerta de la cafetería se abrió. Neid y Iruki entraron. La mirada de todos los estudiantes se dirigió hacia ellos. Fue una reunión inevitable: las mismas partes que habían luchado con uñas y dientes durante tres semanas. Algunos estaban decepcionados porque Shirone no estaba con ellos, pero otros pensaron: ¿Qué cara podría mostrar aquí? Todos los estudiantes de esta escuela superaban en rango a Shirone. Ellos eran nobles. Él era un plebeyo. Según las normas sociales, si se le ordena lamerles las botas, Shirone debería obedecer sin quejarse. Por supuesto, como intelectuales, sabían que eso no estaba bien, pero ninguno estaba dispuesto a abandonar los privilegios con los que había nacido. Sintiendo la atmósfera tensa, Iruki examinó la habitación y miró fijamente a Dante. Dante no apartó la mirada. Los estudiantes contuvieron la respiración, anticipando una confrontación, pero las palabras de Iruki fueron inesperadamente insulsas. "¿Estás aquí? ¡Qué sorpresa! No pensé que aparecerías en un lugar como este". Dante levantó su café. "Tenía sed. ¿Y tú? Esto no es propio de ti." Desde niño, Iruki tenía gustos excéntricos: rara vez compraba comida a menos que fuera necesario, pues creía que adormecía la mente. En aquel entonces, sus compañeros lo consideraban extraño, pero Dante le había visto la lógica. Incluso ahora, recordaba los peculiares hábitos de Iruki. Iruki se encogió de hombros y caminó hacia el mostrador. "Shirone se saltó la cena. Voy a traerle algo." Dante asintió en señal de comprensión. "Tiene sentido. ¿Cómo está?" "...Está bien, supongo. Pero creo que está un poco conmocionado." "¿En serio? Eso es inesperado." Dante lo decía en serio. Durante su duelo en Icheon, experimentó de primera mano la inmensidad de la mente de Shirone a través de su veloz intercambio de hechizos. Shirone no era de los que se ocultaban ante algo así. —Bueno... es muy sensible con la familia. Kilaine se entrevistó con sus padres sin permiso. Está furioso. Dante recordó a Kilaine. Eso sonaba exactamente como ella. Si los padres de Shirone supieran que la escuela está alborotada por su culpa, su culpa sería insoportable. Shirone odiaba eso, así que probablemente estaba permaneciendo oculto, esperando que pasara la tormenta. "Oye, Iruki, ¿sigues rondando por Shirone después de todo esto?" James, uno de los chicos que había hablado mal de Shirone antes, se puso de pie de un salto y señaló a Iruki. Los estudiantes de rango medio querían que las facciones de Dante y Shirone se enfrentaran. Si ambos bandos se agotaban mutuamente, les darían una oportunidad para ascender. Pero cuando no surgió ningún conflicto, James decidió provocar a Iruki él mismo. Los Mercordain son la familia más importante del reino, ¿verdad? ¿No te parece una traición? Shirone está muy por debajo de ti, pero fingió ser tu igual. ¿Y ahora le haces recados? Iruki movió un dedo, casi con orgullo. "¿Por qué no lo haría? Primero, Shirone es mi amigo. Segundo, tiene hambre. Tercero, ya sabíamos que era un plebeyo. Eso es lo que hacen los amigos, ¿no?" "¿Qué... qué?" James se quedó boquiabierto, incrédulo. Era posible: los tres eran inseparables, así que Shirone podría habérselo dicho. Pero ¿cómo podrían seguir tratándolo como amigo después de eso? Neid dio un paso al frente. Aunque se llevaba bien con todos, la situación de Shirone lo obligó a tomar partido. —Basta. Sí, que Shirone sea un plebeyo es impactante, pero no es que haya mentido a propósito. Si alguien le hubiera preguntado, habría dicho la verdad; así es él. Atacar a un compañero por algo ajeno a la magia no está bien. "¡Mierda!" "¿Competencia? ¡No me hagas reír! ¡Es un plebeyo! ¿Te haces amigo de plebeyos de fuera? ¡No! Tu familia tiene sirvientes, plebeyos que te atienden con todas sus fuerzas. ¿Cómo puedes aceptar a Shirone sin más?" Neid suspiró. Discutir no tenía sentido. James no estaba equivocado y sus sentimientos eran comprensibles. ¿Y qué? Shirone era su mejor amigo. Verlo herido era lo último que Neid quería. Decidiendo que Iruki y Neid estaban fuera de razón, James recurrió a Dante. —¡Dante! ¡Di algo! ¡Eres el más humillado aquí! ¡Perder contra un plebeyo! Dante lo miró como si estuviera loco. ¿Desde cuándo a la ira le importa la clase? Perdí. Eso es todo. Era la primera vez que hablaba del duelo, aunque su tono seguía siendo distante. Finalmente, James se dio cuenta de la verdad. Ni el grupo de Dante ni el de Shirone quieren tener nada que ver con los de rango medio. Estaban evitando la realidad, como si hablar mal de Shirone los hiciera iguales. James tembló y luego estalló. ¿Así que ya está? ¿Se aferran a Shirone ahora que nadie puede vencerlo? Si se ponen de su lado, también lucirán impresionantes, ¿verdad? ¡No se hagan los arrogantes, son unos perdedores! Dante hizo girar el hielo en su café. "Eso es duro. Yo fui el que perdió, así que ¿por qué estás tan enojado?" ¡Deja de fingir! ¡Estás furioso! ¿Cómo puedes actuar con tanta calma después de que te aplastaran así? ¡Admítelo! Te golpearon hasta quedar inconsciente. ¿Qué clase de vida llevas ahora? "¡Estos bastardos—!" Closer ya estaba harto. Antes de la derrota de Dante, estos niños ni siquiera los miraban a los ojos; ahora hablaban sin parar. "Déjalo. Déjalo ir." Dante lo detuvo y miró al techo. Tras una larga pausa, habló lentamente. "¿Qué pasaría si... hubiera simplificado el diseño del autómata?" El rostro de James se contrajo. "¿Qué? ¿Qué tontería es esta?" Los circuitos de Pascal deberían haber sido más intuitivos. Roles separados: ataque para ataque, defensa para protección. Demasiados hechizos básicos lo saturaban. Si hubiera dejado de usar Bola de Fuego y solo hubiera usado Cortavientos, la movilidad habría mejorado. Los estudiantes se quedaron mirando fijamente mientras Dante divagaba. Iruki y Neid escucharon atentamente. Esa estrategia podría haber cambiado el resultado del duelo. James, sin embargo, temblaba de rabia. Dante se puso de pie, con café en la mano, y caminó hacia él. Si me preguntas qué pienso, mi mente está llena de magia. Estamos en una escuela de magia. Así que dime, ¿qué tiene que ver que Shirone sea plebeya o noble con tus hechizos? La cara de James se puso roja como un tomate. La humillación lo azotó como una ola. Quiso huir, pero no podía mostrar tanta debilidad frente a estudiantes de primer año. Superado en lógica, recurrió al rencor. ¡Cállate! ¿Y tú qué? ¡Ni siquiera te arrodillaste ante Shirone! ¡Con todo ese rollo de «morir antes de rendirse», aquí estás, aún con vida! Los ojos de Closer se volvieron helados. "James. ¿Quieres morir?" James se estremeció, pero las palabras ya habían salido. Además, Closer fue quien golpeó a Iruki hasta dejarlo inconsciente. No recurriría a la violencia aquí. ¡Es la verdad! ¡Admítelo! ¡Eres un hipócrita! Dante se quedó en silencio. No porque estuviera sumido en sus pensamientos, simplemente estaba esperando que la voz de Shirone en su cabeza se desvaneciera. "Bien..." Se encogió de hombros. Resulta que no quiero morir. La muerte da miedo. "¿Qu-qué?" Iruki se echó a reír. No en Dante; la muerte era aterradora para cualquiera. Como dijo Shirone, solo eran humanos. No le gustaba Dante, pero apreciaba su franqueza, como la lógica de un autómata. Estaba listo para morir en esa pelea. Pero ahora que terminó... no quiero. Eso es todo. Y tampoco me arrodillaré. James lo perdió. El grupo de Dante, el grupo de Shirone... ninguno tenía sentido. Para él, todos eran lunáticos. ¡Ja! Ahora lo entiendo. ¡Solo eres otro perdedor que se inclinó ante Shirone! ¡Nunca tuviste el coraje de morir! ¿Por qué no te arrastras de vuelta a tu preciada Academia Real de Magia? Closer decidió entonces y allí golpear a James hasta convertirlo en pasta. Se había contenido hasta ahora, pues no quería parecer un mal perdedor, pero insultar a Dante era pasarse de la raya. "Dante, no me detengas esta vez." Haciendo crujir los nudillos, Closer avanzó. Una vez más, Dante lo detuvo. "Déjalo pasar. Así es como se trata a los perdedores. No tiene sentido demostrar nada." Closer parecía estar a punto de explotar de frustración. "Dante..." Pero Dante estaba bien. Las palabras de James eran sólo ruido, balbuceos sin sentido. ¿No había dejado la escuela de niño porque odiaba a los niños como este? ¿Tan obsesionado con los demás que no tenía tiempo para la introspección? Dante le sonrió al furioso James. —Además, James, no volveré a la Real Academia de Magia. Me quedaré en la Escuela de Magia Alpheas. Me graduaré aquí. La ira de Closer desapareció y fue reemplazada por la conmoción. Dante nunca había mencionado sus planes antes; esto fue repentino. Sabina se quedó mirando con incredulidad. —Dante, ¿en serio? La profesora Olivia ni siquiera ha confirmado si aceptará el puesto de subdirectora. "No importa. Si Shirone está aquí, yo también." Los ojos de Closer se iluminaron. —¿Entonces planeas una revancha? ¿Cuándo? —Eso no depende de mí. Perdí, no lo forzaré. Pero aún tengo una oportunidad de redimirme. No puedo irme sin aprovecharla. "¿Eh? ¿Qué posibilidades hay?" Dante miró a Iruki. El examen de graduación. Ningún estudiante de magia puede faltar, y Shirone también lo hará. Iruki asintió. "Obviamente." Por fin, Dante se sintió más ligero. Aún había variables que considerar, pero declarar sus intenciones le quitó un peso de encima. Como dijo Shirone, él era solo un humano. No había necesidad de obsesionarse con tasas de victorias triviales. Dante planeó comenzar de nuevo desde aquí. Dante: "Más cerca, tomaré el examen de graduación aquí. Y definitivamente superaré a Shirone y me graduaré como el mejor estudiante". Closer apretó los músculos y rugió con entusiasmo. Más cerca: "¡Bien! ¡Esta vez sí que ganaremos! ¡A partir de hoy, empezaremos un entrenamiento especial!" Neid acercó a Iruki y sonrió. Neid: "¡Jaja! ¿Crees que ganar será tan fácil? ¿Acaso parece que nos quedaremos de brazos cruzados y te dejaremos ganar?" Dante asintió como si reconociera el desafío. Neid e Iruki eran realmente rivales formidables, no menos amenazantes que Shirone. Dante: "Está bien, adelante. El primer lugar será mío de todos modos". Luego se volvió hacia James, que estaba congelado como un saco de cebada. Dante: "Tú también deberías prepararte bien. Después de todo, necesitas graduarte para convertirte en mago, ¿no?" James no respondió. Simplemente bajó la cabeza y salió de la tienda. Incluso los estudiantes que habían estado criticando a Shirone intercambiaron miradas inquietas antes de escabullirse en silencio. Con el grupo de Shirone ya abrumador, la facción de Dante uniéndose a la competencia en la clase avanzada hacía que el futuro pareciera sombrío. Dante arrojó su taza de café vacía a la basura y se dirigió a la puerta. Dante: "Nos vamos. Dile a Shirone que no perderé contra él la próxima vez". Iruki se burló. Iruki: "¿Por qué no se lo dices tú mismo?" Dante hizo una breve pausa, mirando al techo antes de responder. Dante: "Bueno, podría. Quizás más tarde, cuando tenga tiempo." Luego, como si nada hubiera pasado, empujó la puerta y salió. Su actitud fría y despreocupada parecía innata. De repente, la puerta se abrió de golpe otra vez y Sabina irrumpió dentro. Ella miró fijamente a Neid, mordiéndose el labio antes de avanzar con determinación. Ahora que Dante había decidido resurgir, ella tuvo que superar su miedo a Neid. Cuando los ojos de Sabina se abrieron, Neid instintivamente echó el cuello hacia atrás. Sabía que ella le temía desde el linchamiento. Si bien era cierto que su familia había insultado a la suya, aún se sentía culpable por infundirle tanto terror. Sabina: "L-La próxima vez que nos veamos... ¡no me contendré!" El coraje que debió haber requerido para decir eso era palpable. Neid decidió perdonarla. Aunque no tenía ningún interés en las certificaciones de mago, quería una competencia justa hasta la graduación. Neid: "Claro, la próxima vez tendremos un partido como Dios manda". Sabina: "¡Hmph!" Sonrojándose, salió corriendo de la tienda, con el corazón latiendo con fuerza triunfalmente. Iruki se quedó mirando fijamente su figura que se alejaba. Iruki: "¿De qué se trataba eso?" Sin tener idea del contexto, no podía comprender el significado detrás de ese intercambio. Incluso Neid, que normalmente explicaría, permaneció en silencio. Iruki: "¿Qué pasa? ¿Tuviste algo con Sabina?" Neid se estremeció y agitó las manos. Neid: "¡No! Sabina es solo... Uf, olvídalo. Es complicado." Al ver que no quería hablar, Iruki lo dejó pasar. Cualquiera que fuera su relación, era asunto suyo. Aunque personalmente, a Iruki no le importaría apoyarlo. No le gustaba Sabina, pero si ella pudiera ayudar a disipar los fantasmas que atormentaban el corazón de Neid, sería algo bueno. Iruki: "Está bien. En fin, tomemos nuestras cosas y vámonos. Shirone nos espera."
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Estás leyendo el capítulo 241 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.