Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Lo intentaré de nuevo."
Vincent dio un paso atrás, pero Shirone no se movió, seguía estudiando el surco.
Al principio, Vincent se preguntó si estaba holgazaneando, pero rápidamente descartó la idea.
"Él nunca me engañaría."
Él esperó con impaciencia, pero Shirone permaneció quieto.
¿Qué mira? Cortar leña es cuestión de cuerpo, no de mente. ¡Simplemente levanta el hacha, Shirone! ¡Golpea con todas tus fuerzas!
Contrariamente a los pensamientos de Vincent, Shirone estaba experimentando una revelación silenciosa.
'Así que eso es todo.'
Golpea el mismo punto, pero gira ligeramente.
Aunque el principio era antiguo, en la mente de Shirone, se transformó en algo mucho más grande.
Y esa comprensión estaba evolucionando hacia algo... poderoso.
"Creo que esto funcionará. Así, aquí."
Finalmente, Shirone señaló una muesca en el árbol y habló.
"Papá."
"¿Hmm?"
"¿Debería intentar romperlo de un solo golpe?"
"¡Jajaja! Ni siquiera has cortado la mitad, ¿crees que se romperá así?"
"Si tengo suerte, tal vez."
Claro que un leñador experimentado podría aprovechar el punto débil de un árbol para talarlo con menos golpes. Pero incluso Vincent, con su habilidad, tenía dificultades para lograr tal precisión, y más aún para un niño como Shirone.
¡Muy bien! ¡Confiemos en la suerte de mi hijo!
Vincent le siguió la corriente de todos modos. No importaba si Shirone tenía éxito o no; su entusiasmo por sí solo era digno de elogio.
"Si lo rompo, concédeme un deseo."
"¿Ah, sí? ¿Un deseo?"
Vincent se tensó. ¿Estaba a punto de pedir que le enseñaran las letras? ¿O de ir a la escuela como los niños ricos? ¿Y si rogaba que lo mandaran lejos?
"Cuando vayas a la ciudad a vender mercancías esta vez... llévame contigo."
Vincent casi suspiró de alivio, pero lo disimuló con una carcajada.
"¿Eso es todo? ¡Con gusto! ¡Lo concedo cuando quiera!"
Shirone levantó su hacha, sonriendo, hasta que su expresión se tranquilizó momentos después. Vincent se estremeció.
La mirada del niño se fijó en el árbol como si viera algo invisible.
El hacha se balanceó.
Dio en el clavo a la perfección, aunque con un giro sutil que ningún ser humano podría percibir.
¡Craaack!
Un sonido como de trueno rompió el aire. Los ojos de Vincent se abrieron de par en par.
"Qué-?"
El impacto del hacha astilló la madera y, con un crujido, el árbol se derrumbó bajo su propio peso.
"¡Yahoo! ¡Lo hice!"
Vincent no podía creerlo. Shirone acababa de realizar la Partición Trueno, una técnica legendaria entre los leñadores.
Incluso yo sólo lo he conseguido una vez, y fue pura suerte.
Dependía de una confluencia precisa de factores: estructura, carga, alineación de la veta: una hazaña casi imposible. La mayoría de los leñadores la conseguían por casualidad; pocos podían replicarla deliberadamente.
No es que nadie lo necesite. Esforzarse demasiado solo te agota.
Pero en el mundo de los espadachines, donde la forma de golpear importa, este fenómeno se estudiaba. Una técnica que ni siquiera los novatos se atrevían a intentar.
"¡Lo logré! ¡Éxito!"
La alegría de Shirone provenía menos de la hazaña en sí y más de la promesa de visitar la ciudad.
—¡Papá! Cumplirás tu palabra, ¿verdad?
Mientras el niño saltaba emocionado, la mente de Vincent se agitaba.
¿Qué debo hacer?
Ya no sabía si Shirone estaba destinado a ser leñador o si forzar ese camino lo condenaría.
El carro pasó por las puertas de la ciudad.
Vincent agarró las riendas, liderando el camino, mientras Shirone, encaramada sobre la carga, miraba a su alrededor con ojos brillantes.
Ya pasó tanto tiempo.
La gran cantidad de gente en las calles le aceleró el corazón.
Hay mucho tiempo.
El carro iba cargado de mercancías de las montañas: pieles para armerías, carne para tenderos, órganos para boticarios o tiendas de magia. Las rondas duraban al menos cuatro horas, incluyendo el regateo.
En la tienda de comestibles, Vincent levantó un saco de carne y se volvió hacia Shirone.
"Regresa antes del atardecer."
"No te preocupes. Me aprendí el camino de memoria."
Manténgase en las carreteras principales. Nada de callejones. Si alguien le pregunta por qué está solo, señale la tienda más cercana y diga que me está esperando.
"Entendido. La última vez estuvo bien, de todos modos."
A Vincent le dolía el pecho al dejar a su hijo, pero su supervivencia dependía de los acuerdos que tenían por delante.
La primera parada de Shirone fuera del mercado fue la biblioteca más grande de Creas.
El pulso del niño se aceleró mientras miraba el edificio colosal y ornamentado.
Conocimiento.
¿Este lugar albergaba toda la sabiduría del mundo?
La curiosidad lo impulsó a entrar, pero la entrada estaba prohibida a los no nobles.
Dos colegialas salieron con los brazos cargados de libros. Shirone las esquivó apresuradamente.
Nobles.
Eran solo personas. Toda sociedad tenía sus villanos, y seguramente algunos nobles eran amables.
Sin embargo, Vincent le había advertido como un cuento de fantasmas:
—Nunca los provoques.
Los nobles ejercían la riqueza y el poder para destrozar la vida de los plebeyos por capricho.
Eso podría ser cierto. Pero...
Shirone observó las espaldas de las chicas mientras se alejaban.
Sólo quiero leer.
Impulsado por un anhelo obstinado, los siguió hacia el distrito noble.
¿Qué vidas llevaron?
Pero su asombro se desvaneció ante la opulencia del distrito.
La gente construyó esto... ¿para vivir allí?
La joya de la corona era una escuela tan grande que empequeñecía las montañas.
Shirone se detuvo, leyendo la escritura arcaica tallada en su arco:
Academia de Magia Alpheas
Magia.
La única palabra cuyo significado se le escapaba.
Innumerables libros lo mencionan, pero ninguno explica sus principios, como si los no magos no fueran dignos de comprenderlo.
"¡Oye! ¿Qué haces aquí?"
Los guardias de la puerta le gritaron. Su ropa andrajosa resaltaba como una mancha.
¡Largo! Este no es lugar para ratas de alcantarilla.
"¡L-lo siento!"
Shirone huyó, pero después de correr sin parar a lo largo de la imponente pared de la academia, se detuvo, sin aliento.
¡¿Qué tan grande es este lugar?!
Entonces una voz anciana llegó desde el otro lado del muro:
Ahora bien, el tema de hoy: ¿Qué es la magia?
"¡Ay, no! ¡Muéstranos magia! ¡Solo un hechizo más!"
"¡Fuego! ¡Haga fuego, director!"
Al levantar la vista, Shirone divisó un árbol antiguo cuyas ramas sobresalían del muro. El director parecía enseñar bajo su sombra.
Los niños parecían jóvenes, lo cual no sorprende dada la educación temprana de los herederos nobles.
"Jo, jo, jo, jo, si provocas incendios en la escuela, te ganarás reprimendas. Pero si resuelves mi acertijo, te mostraré algo divertido".
"¡Sí! ¿Cuál es el acertijo?"
La curiosidad de Shirone lo atrapó.
"¿Qué talento es el más crucial para aprender magia?"
Se hizo el silencio.
La pregunta era subjetiva, pero se trataba de niños superdotados. Pronto, las respuestas empezaron a llegar:
"¡Esfuerzo! ¡Dominar la magia lleva toda una vida!"
¡Conocimiento! ¡He leído más de cien libros de hechizos!
Otros citaron la concentración y la memoria; todo razonable, pero el director permaneció en silencio. Shirone lo imaginó sonriendo.
¡Dinero! ¡La magia necesita tantas cosas caras!
Se oyeron risas y las carcajadas del director se mezclaron con ellas.
Ahora Shirone ardía en deseos de saber:
¿Ni esfuerzo, ni conocimiento, ni dinero? ¿Y luego qué?
Finalmente, el director habló.
"El talento más vital es la perspicacia".
Otra pausa.
"¿Qué es la introspección?"
El director gimió juguetonamente antes de explicar:
La intuición es más precisa que el conocimiento, más rápida que el esfuerzo. Por ejemplo: ¿Cuánto es uno más uno?
"¡Dos, obvio!"
Los niños corearon, desconcertados por la simplicidad.
—En efecto. Ahora bien, ¿por qué uno más uno es dos?
"¿Eh? Porque..."
Vacilaron. Ninguno sabía cómo explicar lo obvio.
Alpheas sonrió.
Esa frustración es intuición. Hace mucho tiempo, la gente no sabía que uno más uno era igual a dos. Se necesitó mucho estudio para demostrarlo. Sin embargo, lo sabes instintivamente, sin pruebas. Eso es intuición: la forma más rápida de comprender las verdades.
Shirone estaba cautivada.
La magia es así. Existía antes de que la comprendiéramos. Algunos la descubren con esfuerzo, otros la ven con naturalidad. La clave está en la comprensión.
"Entonces... ¿no necesitamos estudiar?"
"¡Jojojo! Dicho así... sí, es cierto."
A veces, las verdades duras se presentaban como sentido común para suavizar el golpe.
Shirone sintió la reticencia de Alpheas.
"Entonces ¿por qué ir a la escuela?"
La perspicacia es escasa. Los eruditos pasaron siglos demostrando por qué uno más uno es dos. Sin embargo, algunos lo saben sin pruebas. Los llamamos genios.
¡Mamá dice que soy un genio!
No se equivoca. Todos nacemos con talento. Cultívalo y cualquiera puede convertirse en un genio.
El corazón de Shirone se hinchó.
—Cualquiera puede ser un genio.
¿Pero era eso cierto?
¿Tendría alguna vez la oportunidad de escalar ese imponente muro?
"Ah, niña detrás del muro. ¿Qué te parece?"

Continúa leyendo
Mago Infinito (Novela)
Capítulo 3
Mago Infinito (Novela) Capítulo 2
Estás leyendo el capítulo 2 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 26 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.