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Leer La vampira reencarnada solo quiere disfrutar de su nueva vida. (Novela) Capítulo 14 online gratis en español

🏴 Grupo: Yeiko✍️ Traducción: Yeiko
Alicia y yo nos sentamos juntas, disfrutando del calor de nuestros cuerpos mientras nos deleitábamos con el resplandor que nos producía el habernos acercado tanto la una a la otra. Era algo tan insignificante, pero que intercambiáramos nombres, aunque el mío lo acababa de recibir de ella, normalmente sería algo tan insignificante y lo primero que hacen dos personas cuando se conocen, fue un gran paso para acercarnos más, ya que a partir de entonces viviríamos juntos. Pero ese mismo acto tuvo consecuencias negativas para el pequeño cuerpo de Alicia. Más bien, la emoción finalmente se había disipado y ahora bostezaba abiertamente. "Supongo que se está haciendo tarde. Vamos a dormir." "Mmm" La niña se frotó los ojos nublados mientras asentía somnolienta. Me levanté para hacerle sitio en el sofá para que pudiera tumbarse. Pero sentí un tirón en la manga cuando intentaba ir a recoger después de la cena. "...¿podemos...podemos dormir...juntos...?" Los ojos nublados de Alicia reflejaban inquietud y preocupación. Ni siquiera lo había pensado antes, pero era evidente que ser abandonada por su familia, aunque fuera para que no murieran de hambre, habría sido una experiencia traumática para una niña tan pequeña. "Claro. No hay problema. Dame un segundo." Cuando sus deditos soltaron mi manga, caminé hasta el borde de la habitación e improvisé una percha con los restos del lingote de hierro que había estado usando, y colgué mi ropa en ella mientras me desvestía. (Mi ropa no es adecuada para dormir. Solo estorbaría a Alicia e impediría que durmiera plácidamente). El sofá no era lo suficientemente grande para que dos personas durmieran cómodamente, así que la única opción era que Alicia se acostara encima de mí, como antes. El cuero de mi bata y mis pantalones le resultarían incómodos, y mi túnica podría enredarse con su cuerpo mientras dormía. Técnicamente podría ponerme la camiseta de tirantes, pero si Alicia babeara mientras duerme, sería otra cosa que tendría que lavar, así que opté por no ponérmela. Ahora que solo llevaba puestas mis bragas, volví al sofá, levanté el frágil cuerpo de Alicia contra el mío, me tumbé en el sofá y coloqué encima la piel con la que se había envuelto para mantenerse caliente. Nos tumbamos boca arriba, con la cabeza de Alicia sobre mi pecho hinchado como si fuera una almohada, pero enseguida se dio la vuelta y me abrazó, escondiendo su rostro en mi pecho. Sus delgados brazos la atrajeron contra mí con todas sus fuerzas, aunque temblaban ligeramente. En respuesta, la abracé y acaricié lentamente su espalda desnuda. La respiración de Alicia se ralentizó y se hizo más superficial, y finalmente las fuerzas abandonaron su cuerpo cansado mientras se quedaba dormida. Yo, en cambio, estaba atrapado allí, incapaz de moverme, solo podía maldecir mi biología por no poder dormir. Me pregunté distraídamente cuántas horas tendría que mantener esta posición hasta que Alicia despertara. (...Necesito hacerle algo de ropa) Los harapos que llevaba no eran apropiados para nadie, salvo en las situaciones más desesperadas. Apenas le ofrecían modestia y prácticamente no la protegían de las inclemencias del tiempo. Probablemente tendría frío incluso aquí, en la sala de la fuente, donde no hay viento que la enfríe. Podía hacer algo rápido con la piel que tenía por ahí, pero un atuendo más formal le quedaba mejor. Eso significaba volver a trabajar en el telar. Recordé aquella máquina que dejé en el piso 80. Apenas la había tocado desde que hice mis túnicas, ya que incluso hacer lo más básico requería muchísimo tiempo. Pero no había otra opción. Todas las telas que encontraba en la mazmorra eran mágicas, y aún desconocía sus propiedades. Era demasiado arriesgado usarlas, así que no me quedó más remedio que fabricarlas con los hilos que podía conseguir de los distintos monstruos. Así que, al final, la comida y la ropa eran mi prioridad. Todavía me quedaban ingredientes, así que el desayuno no era un problema, pero tendría que salir a comprar el almuerzo. El tiempo y el esfuerzo no me suponían un gran inconveniente, pero me inquietaba dejar a un niño tan pequeño solo mientras salía a comprar los ingredientes. Pero un niño no tenía cabida en un calabozo, especialmente uno ciego que no tendría los medios para saber cómo y cuándo esconderse. La única manera de solucionar eso sería ser lo más rápido posible y regresar, dejando a Alicia sola el menor tiempo posible. Por otro lado, la ropa no fue un gran problema. Ya tenía todos los materiales para hacerle varios conjuntos. Todo lo demás puede dejarse para más tarde. No tenía mucho sentido planificar hasta que tuviéramos tiempo para hablar tranquilamente después de que Alicia despertara. Apartando esos pensamientos de mi mente, abrí la ventana de estado para examinar el código fuente una vez más. La última vez, estaba trabajando en crear una habilidad para resistir la luz solar, pero fracasó por completo. En cambio, probablemente fue mejor concentrarme primero en entender cómo funcionaba el sistema. No parecía haber ningún manual ni archivos de ayuda, así que tuve que descifrar la sintaxis manualmente. Una por una, revisé el código fuente de las habilidades que poseía. Esto no solo me permitió aprender cómo funcionaba el lenguaje de programación, sino que también me ayudó a comprender mis habilidades a un nivel más profundo. Por ejemplo, \[Magia Arcana\] era la habilidad mágica más ambigua que tenía. Arcano era un tipo de magia, generalmente junto con la divina y quizás algunas otras. Normalmente, arcano indicaría la fuente de la magia junto con los tipos de magia que se podían lanzar con ella, pero en este mundo, \[Magia Arcana\] era simplemente un sinónimo de "sin aspecto". Básicamente, abarcaba toda la magia que las otras habilidades mágicas no cubrían, que serían los seis elementos principales de este mundo. Pero al leer el código fuente, obtuve una comprensión más profunda que la que ofrecía simplemente como "varios". Ya la había estado usando para levitar y mover objetos, pero en realidad era la base de todas las habilidades mágicas. Funcionaba, en efecto, como una manipulación de la fuerza y la energía. En la Tierra, la energía era la moneda del universo, lo que significaba que si podías controlarla, podías controlarlo todo. Obviamente, eso no era posible en la práctica y solo era una teoría. Aquí, sin embargo, la Magia Arcana era precisamente eso: control sobre la energía. Pero la diferencia radicaba en que la energía parecía estar definida de forma más estricta aquí que en la Tierra. La energía parecía incluir la energía cinética y térmica, así como la fuerza gravitatoria y electromagnética. Pero además de estas, incluía el maná. Desde un nivel fundamental, era increíblemente poderosa y versátil. Pero no era todopoderoso. Los seis sistemas de magia elemental tenían un alcance mucho más limitado, pero eran proporcionalmente más fuertes y eficientes. Este conocimiento fue un hallazgo increíble. No sabía cuánto entendían los habitantes de este mundo sobre cómo funcionaba la \[Magia Arcana\], pero era difícil imaginar que supieran con exactitud cuáles eran los límites de esa habilidad. Fue una ventaja sorprendente para mis privilegios de administrador. "Mmmmm" Mientras seguía leyendo y analizando los códigos fuente de mis habilidades, Alicia se movió en su sueño, atrayendo mi atención hacia ella por un segundo. Una rápida mirada me indicó que no había nada malo, pero le froté la espalda suavemente por si acaso y volví a leer el código de mis habilidades. "Mmmm...chu" "¡Uah!" De repente sentí una extraña sensación en el pecho. Era como un tirón o una succión, pero la sensación era extraña, mientras un escalofrío me recorría la columna vertebral al compás de la sensación, que se hacía cada vez más fuerte y más débil. Volví a levantar la manta de piel. Alicia se había movido un poco, pero eso no era lo importante. Estaba mamando dormida, y esa sensación me hacía arder el cuerpo. Incapaz de soportar la sensación en mi pecho, intenté desesperadamente reprimir la necesidad de retorcerme, pero mis rodillas se rozaban una contra la otra contra mi voluntad. No podía permitir que siguiera haciendo eso, así que moví las manos para intentar apartarla o al menos despertarla, pero en vez de eso me quedé paralizada. "Ma...ma...mamá..." Las lágrimas corrían por el rostro de Alicia mientras susurraba esa palabra entre medias: apesta. En un instante, me puso entre la espada y la pared. Mientras estaba allí paralizada, tratando de decidir qué hacer, al final me venció la necesidad de consolar a la pequeña. La abracé con fuerza mientras le acariciaba la cabeza. Necesitaba evitar que esto volviera a ocurrir, pero por ahora sucumbí a su ansiedad. Dejé de pensar en aprender sobre el sistema y me concentré en intentar que Alicia no me mamara mañana por la noche. "MMmmmmm....mmmm...?" "...Buenos días, Alicia..." "...! ¡Ah! ¡Ahh... buenos días Scarlet...!" Finalmente, después de mamar intermitentemente durante quién sabe cuántas veces mientras dormía, Alicia se despertó y se incorporó, apoyándose con las manos sobre mi vientre. Se sobresaltó cuando la llamé por su nombre, pero se calmó cuando se le pasó el ensimismamiento. Yo, en cambio, estaba agotada. Pensar que me sentiría tan cansada sin hacer prácticamente nada. Era como si no pudiera dormir en toda la noche y me viera obligada a ir a trabajar de todos modos. Bueno, en realidad no puedo dormir, pero los recuerdos de que eso hubiera sucedido en mi vida anterior me hicieron suspirar. Pero dejando de lado mi condición personal, por alguna razón Alicia volvió a ponerse rígida justo después de relajarse. "...¿Hice algo mal...?" "¿Hmm? ¿Qué quieres decir?" "¿Tal vez hice algo mientras dormía...?" (¿Era esa una costumbre que tenía desde antes?) La perspectiva de que esto continuara sin importar lo que intentara me llenaba de pavor, pero hice todo lo posible por disimular por ahora. "¿Qué te hace pensar eso?" "Tienes el cuerpo muy rígido, mucho más que cuando nos fuimos a dormir". Alicia se mordió el pulgar mientras decía nerviosamente. (Ah, por eso) "No te preocupes demasiado. Es la primera vez que me acuesto con alguien". (Técnicamente no dormí) "\*tos\*... ¿de acuerdo...?" Tras un breve instante de demora, Alicia ladeó la cabeza con ternura. "Pero antes que nada, necesito que te quites de encima para poder preparar el desayuno". "¡Ah! ¡Cierto!" La niña se movió rápidamente para sentarse en el cojín del sofá para que yo pudiera moverme. Me levanté y me dispuse a vestirme, pero me di cuenta de lo incómoda que me quedaba la ropa interior. Por un instante, miré a Alicia. Me miraba fijamente mientras se envolvía en las pieles que usábamos como manta para abrigarse. A pesar de ser plenamente consciente de que era completamente ciega, sentí que se me subía el calor a la cara al sentirme tan desnuda, y también a pesar de que nos habíamos bañado juntas y habíamos dormido casi siempre desnudas. Me quité la ropa interior y la tiré al agua fría de la bañera antes de buscar mi ropa. Pero al intentar ponerme la bata, la sensación de algo húmedo deslizándose por mi vientre me hizo dudar. Tenía saliva goteando por el cuerpo. Antes de que me manchara la ropa, levité una piel y me limpié antes de vestirme. Me puse el chal y la camiseta sin mangas, luego fui a lavar mis bragas antes de usar \[Magia Arcana\] para evaporar toda el agua con una nueva técnica que acababa de inventar. Los beneficios de aprender los detalles de mis habilidades ya se habían hecho evidentes, aunque fueran bastante mundanos. Dejé el sombrero, la túnica, los guantes, los pantalones y las botas para más tarde. No había mucha necesidad de ponérmelos hasta que saliera a cazar. "Bueno, entonces... el desayuno..." Por el rabillo del ojo, Alicia se sobresaltó al oír mis palabras y emitió un leve gruñido. Parecía que me había demorado más de lo debido. Tenía que acostumbrarme a que, hiciera lo que hiciera, siempre habría alguien esperando a que terminara. Había una grave escasez de ingredientes, sobre todo en cuanto a variedad, pero tuve que apañármelas. Comencé calentando la sartén de piedra a fuego lento y engrasando la superficie. Mientras tanto, pelé y corté en cubos las papas restantes y las puse a remojo en un recipiente con agua de la fuente. Luego, molí el resto del trigo en un mortero y lo mezclé con un poco de agua para formar una pasta. En otro plato, piqué media cebolla y rallé un cuarto de zanahoria con las garras. Después de escurrir las patatas, las mezclé todas en un bol con sal y pimienta. Una vez que la sartén de piedra estuvo bien caliente, vertí la mezcla sobre ella, formando cuatro pequeñas hamburguesas. Mientras se cocinaba, corté una manzana en rodajas, le quité las semillas y las puse en un plato pequeño de madera. Luego, le di forma de taza a un trozo de piedra y exprimí unas naranjas para llenarla. Mientras se cocinaban las hamburguesas, examiné mi trabajo hasta el momento. Tenía buena pinta, pero me dejaba algo insatisfecho. Pensándolo un instante, me di cuenta de que no tenía salsa para las hamburguesas de patata. En teoría, podría usar la savia dulce tal cual, pero había oído que era una idea bastante controvertida. El kétchup sería mucho más adecuado. Recordé que una vez busqué de qué estaba hecho el ketchup. Hice algunas cosas raras para saciar mi curiosidad. Los ingredientes principales del kétchup eran tomates, azúcar y vinagre. Luego había un montón de cosas para equilibrar los sabores, pero los detalles se me escaparon. Por suerte, tenía tomates del día anterior y pude sustituir el azúcar por la savia espesa que obtuve de unos monstruos parecidos a ent. Curiosamente, el vinagre turbio y marrón provenía de algunos de los monstruos con aspecto de cocineros en los pisos de la fortaleza, junto con muchas de mis hierbas y especias. Al menos, estaba bastante seguro de que era así. El sabor ácido era bastante fuerte, pero cualquier cosa que no fuera sangre me resultaba desagradable. En un bol, trituré un tomate hasta obtener una pasta líquida y luego le quité la piel. Añadí un poco de savia y vinagre, aproximadamente una décima parte de cada uno. Mezclé la preparación mientras agregaba una pizca de sal. Una vez que estuve seguro de que las hamburguesas estaban listas, las pasé a un plato y unté uniformemente el kétchup casero por encima, luego coloqué todo sobre una mesita y se lo acerqué a Alicia, poniéndole un tenedor limpio en la mano. "El desayuno está servido" La niña se inclinó hacia adelante, su nariz se contraía como la de un animalito mientras tragaba repetidamente. Tardé un segundo, pero me di cuenta de algo que había olvidado hacer. Con el mayor cuidado posible, tomé sus manitas y las toqué una por una en cada plato y taza. "Esto son tortitas de patata y están calientes, así que usa el tenedor. Esto es fruta en rodajas y está fría, así que puedes usar las manos. Esto es zumo, así que ten cuidado de no derramarlo." Alicia asentía con la cabeza cada vez, y luego se tomaba un segundo para confirmar la forma y el tamaño de cada recipiente. Con el tenedor, tanteó el plato de hamburguesas para comprobar su forma, luego pinchó una y se la llevó a la boca con dificultad. Las hice pequeñas para racionarlas, pero al observarla me di cuenta de que no había considerado que no las cortaría con el tenedor. La próxima vez tendré que hacerlas aún más pequeñas para que le resulte más fácil comerlas. Ajena a mis pensamientos, Alicia le dio un mordisco a una hamburguesa. Mientras masticaba, sus ojos brillaron como luces de Navidad. "¡Está buenísimo! ¡Todo lo que preparas está delicioso!" "Jaja, gracias. Me alegra que lo estés disfrutando." Con una sonrisa tan grande que casi me dolían las mejillas, pasé a mi siguiente proyecto mientras Alicia disfrutaba de su comida. La niña necesitaba ropa urgentemente. De ninguna manera iba a dejar que usara esos harapos, así que tenía que hacerle algo nuevo. Pero mis opciones eran limitadas, ya que no iba a hacer que usara solo esa piel hasta que terminara algo con el telar. Recogí las últimas pieles de conejo que me quedaban y las corté en rectángulos. Luego, sin perder de vista a Alicia mientras comía con la voracidad de una aspiradora industrial, calculé su talla y cosí las pieles para formar un vestido sencillo. Lo hice deliberadamente holgado para que sus movimientos no se vieran obstaculizados, y la piel en el interior la mantendría abrigada y evitaría que el cuero, más áspero, tocara directamente su piel. Cuando levanté el producto final para admirarlo, por el rabillo del ojo vi a Alicia mirándome fijamente... observándome... de frente. Parecía que me había demorado más de lo esperado y que ella ya había terminado de comer. "¿Finalizado?" "¡Sí! ¡Estaba realmente delicioso!" Por alguna razón, Alicia estaba rígida como una tabla. Esa falta de confianza me produjo una punzada en el pecho, pero supongo que esperar que nos acercáramos mucho más en solo un día era bastante irrealista. "Ven, vamos a limpiarte." La niña tenía restos de salsa por toda la cara y las manos. Parecía que le había gustado mucho la comida, pero me hubiera gustado que la disfrutara sin ensuciarse. ¿Acaso esperaba demasiado de una niña tan pequeña? "¡Espera un segundo! Te voy a llevar." Mientras me acercaba para levantarla, Alicia intentó con nerviosismo alcanzar el suelo con los pies. Preocupada entre que resbalara y se cayera, y molesta porque lo hacía mientras ensuciaba el sofá y las pieles con sus manos cubiertas de salsa, me apresuré a acercarme y la alcé en mis brazos. Pero fue entonces cuando me di cuenta de lo inútil que era todo aquello. Para estabilizarse, se vio obligada a agarrarse a mí, esparciendo la salsa sobre mi camisa y mi cuerpo. (La próxima vez, traeré un recipiente con agua y algo para limpiarme). Con una rápida mirada, vi que los platos y la taza estaban completamente vacíos. Incluso parecía que la salsa había sido lamida hasta dejarla limpia. (Yo también necesito prestar más atención para que ella no haga eso). No era de extrañar que tuviera las manos y la boca cubiertas de saliva y restos de kétchup. "De acuerdo, siéntate aquí". Coloqué a Alicia en el borde de la fuente, donde se sentó obedientemente mientras yo bajaba su cuerpo. "Vale, ahora te voy a lavar las manos y la cara." Con mi intención clara, hice levitar una bola de agua y dirigí la arena de Alicia hacia ella, frotándola hasta limpiarla antes de soltarla. Luego, le limpié la cara con mis manos mojadas hasta asegurarme de haberla quitado por completo, antes de finalmente traerle un pelaje limpio para secarla. "¡Muy bien! ¡Ahora vuelves a estar guapísima!" "¿R, en serio?" Alicia respondió a mi cumplido informal con mucha más energía de la que esperaba. "¡Sí! Y una chica guapa necesita un vestido bonito…" Intenté ser consecuente con mis palabras, pero decir que el vestido de piel que hice era bonito no era tanto una hipocresía, sino más bien una mentira descarada. "Mmm... lamentablemente no tengo un vestido bonito ahora mismo. Así que, hasta que pueda hacerme uno, tengo este... al menos es abrigado..." Mis palabras se fueron apagando al quedarme sin fuerzas. Alicia, en cambio, me miraba con ojos brillantes. "Aquí. Ponte de pie y levanta los brazos para que pueda ponértelo." Esa mirada llena de expectativas dolía mucho, pero ya era demasiado tarde para dar marcha atrás. Levité sobre el vestido de piel, con cuidado de que Alicia no resbalara con el borde de la fuente. Le pasé el vestido por la cabeza y los brazos por las sisas antes de bajarle suavemente la falda hasta justo por encima de las rodillas. El vestido le quedaba mejor de lo que esperaba. Era un poco holgado en general, pero no tanto como para que se moviera innecesariamente. La corrección de la habilidad fue aterradora. Levanté a Alicia y la bajé al suelo. "¿Cómo está?" La niña que estaba delante de mí palmeó un poco la parte delantera del tosco vestido antes de volver sus ojos nublados hacia mí. "¡Es increíble! ¡Es tan suave y cálido! ¡Me encanta! ¡Gracias, Scarlet!" El intenso brillo de sus ojos era como si los rayos del sol me atravesaran el alma. La culpa me invadió al ver a esa niña tan feliz con un regalo tan insignificante. Ni siquiera le dediqué mucho tiempo, ya que se suponía que era algo temporal. Pero a este paso, podría preferir esta cosa tan tosca a cualquier vestido decente en el que haya invertido tiempo y esfuerzo. Decir que ya era demasiado tarde para dar marcha atrás fue quedarse corto. No me quedó más remedio que aguantarme y afrontarlo. (¿Quizás pueda mejorarlo en el futuro?) Dejando eso de lado... "Alicia, vamos a sentarte en el sofá un minuto". La tomé de la mano y la guié de vuelta al sofá. Cargarla era fácil, ya que ella era muy ligera y yo muy fuerte, pero necesitaba familiarizarse con la distribución de la habitación moviéndose físicamente, ya que no podía simplemente mirar. Cuando llegamos, la ayudé a sentarse. "De acuerdo. Esperen un minuto mientras limpio el lugar." Dicho esto, si el lugar donde vivía estaba hecho un desastre, una niña ciega como ella corría el riesgo de lastimarse constantemente cuando yo no la miraba. Lo primero que había que hacer era limpiarlo. Reorganicé todo en la habitación: coloqué los utensilios de cocina a un lado de la fuente, la bañera al otro y guardé los objetos que probablemente usaríamos con frecuencia en un lugar específico junto a la pared del fondo. Todo lo que no se usaría pronto lo llevé al piso 80, que ahora era mi trastero. El sofá estaba justo en el centro, como pieza central, ya que era el mueble que más usábamos. También aproveché para limpiar todo rápidamente. Con la llegada de Alicia, todo se volvió muy ajetreado de repente, y olvidé limpiar el equipo usado. "Muy bien. Eso es todo." Con las manos en las caderas, me puse de pie con orgullo mientras recorría con la mirada la habitación, ahora limpia. Si bien no se podía decir que estuviera organizada, al menos todo estaba en su sitio, y cualquier objeto potencialmente peligroso estaba guardado bajo llave o fuera del alcance de Alicia. En general, la habitación era a prueba de niños. Alicia, por otro lado, estaba sentada en el sofá, moviendo las piernas. No me extrañó que estuviera aburrida, pero me sorprendió un poco que no se quejara en absoluto. Me acerqué a ella y le acaricié la cabeza. "He terminado de limpiar. Puedes moverte libremente por la habitación, pero no pases por ninguno de los túneles. Hay monstruos en ambas direcciones, así que será peligroso ir solo. Voy a preparar la cena." Cuando me disponía a marcharme, una manita me tiró del dedo meñique, dejándome paralizada en seco. "¿Te vas a ir?" "..." Miré a los ojos grises de Alicia. Parecía que estaba tratando de contener las lágrimas. "Solo un ratito. No hay suficiente comida para la cena, así que tengo que ir a buscar algo." "Pero... \*tos\*tos\*" La fuerza abandonó su mano al soltar mi dedo, pero tembló al mirar al suelo. "¿Quieres venir conmigo?" "¿Puedo?" La tristeza que sentía hace un momento desapareció como si fuera una mentira. Si no fuera una niña, habría pensado que lo hacía a propósito. (O al menos si no pareciera tan seria, lo haría) Recordé que de niño a veces era un poco manipulador. Pero no era tan sutil. Esta chica parecía mucho más honesta que yo. "Sí, de acuerdo. Pero va a ser peligroso, así que tienes que hacer lo que te diga, pase lo que pase. Si no puedes hacerlo, tendrás que quedarte." "¡Lo haré! ¡Haré todo lo que me digas!" Sus ojos volvieron a brillar. Pero ahora, era la responsabilidad lo que me agobiaba. "Bueno, antes que nada, tenemos que prepararte para la mazmorra". "¿Mazmorra?" "Claro. Nunca dije eso, ¿verdad? Estamos dentro de una mazmorra ahora mismo." "!!!" (Ah, necesito limpiar el sofá)
La vampira reencarnada solo quiere disfrutar de su nueva vida. (Novela)

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Estás leyendo el capítulo 14 de La vampira reencarnada solo quiere disfrutar de su nueva vida. (Novela), un novela. Cuando la curiosidad me venció en el más allá, terminé reencarnando con varias cosas que no debería tener, como mis recuerdos. Pero tuve una segunda oportunidad en la vida y no iba a desperdiciarla. Construí un hogar… Este capítulo tiene publicado el 19 de junio de 2026, Traducido por el grupo Yeiko. La vampira reencarnada solo quiere disfrutar de su nueva vida. (Novela) tiene 42 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.