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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 676 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Por lo general, él acudía a ella en el plazo de un año, cinco como máximo. Pero ya habían pasado cinco años. Luego seis. Luego siete. Y ahora, ocho. Moraine permaneció sentada en silencio a su mesa, mirando fijamente el metal opaco del cuchillo que tenía en la mano. Ella había estado preparando los ingredientes para la panadería que abrió en esta vida. Pero nunca cruzó esa puerta. Sus pensamientos se desbocaron. "¿Se cansó de mí?" Oscuros pensamientos se apoderaron de su mente, uno tras otro. "¿Me dejó... porque nunca le permití acercarse?" "¿Encontró a alguien más?" El aire en sus pulmones se volvió frío. Sintió una opresión en el pecho. Su corazón, que había soportado la soledad de ocho eones, sentía como si se le rompiera de golpe justo después de ocho años sin él. Tal vez... había sido demasiado indulgente. Debería haber atado su alma a la de él y haberse asegurado de que no sintiera nada por nadie más que por ella. O tal vez debería haberle grabado una runa en el cuerpo. Una que le permitiera tocar solo a ella. Pero ella no había hecho nada de eso. Ella se había convencido a sí misma de que era porque lo respetaba. Porque el amor tenía que ser real, no forzado. Ahora se sentía como una tonta. Cada día sin él era peor que el anterior. El Vacío que sentía en su interior seguía creciendo. La atormentaba como un parásito. Sin embargo, incluso en esa creciente oscuridad, una tenue esperanza ardía en su mente. "Tal vez... tal vez reencarné en el pasado." Era la única teoría que tenía sentido. En cada ciclo hasta ahora, ella siempre había avanzado. Una vida tras otra, adentrándonos cada vez más en el futuro. Pero tal vez... tal vez su suerte finalmente se había agotado. Tal vez esta vez el destino había girado en otra dirección. Moraine bajó la mirada hacia el cuchillo que tenía en las manos. La hoja reflejaba sus ojos cansados y Vacíos. Sus dedos se aferraron con fuerza al mango. Pero ella no se movió. "No, no puedo suicidarme." Ella siempre le había dicho que valorara la vida. Ella no podía traicionar esas enseñanzas. Incluso si ponía fin a su vida, no había garantía de que reencarnara en el futuro. Tal vez ella retrocedería aún más. Así que esperó. Transcurrieron otros dos años. Dos largos y angustiosos años preguntándome si seguía vivo. Si aún la recordaba. Si realmente había elegido un camino diferente. Finalmente, no pudo soportarlo más. Tragó su orgullo e hizo lo único que juró que jamás haría. Dibujó una runa en el suelo. Fue una formación sencilla en la naturaleza, impulsada por el maná ambiental recogido del aire. Alguien como ella” no despierta” no podía usar hechizos complejos. Pero los hechizos simples como este eran diferentes. Podrían utilizarse mediante runas. Se arrodilló en el centro de la runa, colocó su mano sobre el trazo final y la activó. Su consciencia fue arrancada de su cuerpo. Cuando abrió los ojos, se encontró en un lugar fuera del tiempo. A su alrededor había un arremolinado Vacío de relojes dorados e hilos verdes. Ante ella se alzaba Vivienne, la Bruja del Tiempo. “¿La más joven?” Vivienne parpadeó, sorprendida. “¿De verdad usaste el hechizo que te di? Moraine parecía avergonzado de ello. Esa expresión suya provocó una sonrisa torcida en el rostro de Vivienne. Vivienne sabía lo orgullosa que era Moraine. Moraine odiaba a las brujas que la despreciaban, pero ahora estaba a sus pies, suplicando ayuda. Y eso complació a Vivienne, de una manera cruel. “¿Qué ocurre? ¿Por qué has venido arrastrándote hasta mí?” La voz de Vivienne era suave, pero cargada de veneno. Moraine respiró hondo. Le explicó todo a Vivienne. La sonrisa de Vivienne se desvaneció cuanto más la escuchaba. "¿Qué?" "Por favor. Solo necesito encontrarlo." El cambio en el aura de Vivienne fue inmediato. La tranquila diversión desapareció, reemplazada por una ira fría y pesada. "¿Tú... quieres que te envíe a un momento en el que puedas encontrar a este... hombre?" "Sí, hermana mayor." Como Bruja del Tiempo, la autoridad de Vivienne sobre el tiempo le permitía controlarlo según su deseo. Ella podía enviar a Moraine al futuro o al presente según su deseo. “¡¿La menor, te has vuelto loca?! ¡¿Cuántas veces te lo advertí?! ¡¿Cuántas veces te dijimos que no te enamoraras de nadie?! ¡¿Y ahora estás aquí... rogándome que te ayude a hacerlo?!” Moraine se mantuvo firme, incluso cuando el peso de la presencia de Vivienne comenzó a oprimirla. Su consciencia temblaba bajo la presión, amenazando con quebrarse. Pero ella no bajó la mirada. Miró fijamente a Vivienne a los ojos, como si le ordenara que la ayudara. ¿Sigues sin ceder...? ¿Lo amas lo suficiente como para enfrentarme por él? "Sí." "¿De verdad crees que este hombre vale la pena?" "Sí." “Eres una tonta” siseó Vivienne. “¿Crees que solo te mirará a ti para siempre? Dale unos siglos, y seguirá adelante. Encontrará a otra. "No lo hará." Las respuestas de Moraine enfurecieron a Vivienne. "Aunque no te abandone, ¡al final morirá!" "Tiene la sangre de Hades. Es inmortal." Vivienne apretó los puños. “No estás pensando en nuestras hermanas. Las que amaron a alguien y lo perdieron. ¿Recuerdas lo que les pasó? Enloquecieron. Han estado buscando algo” lo que sea” para llenar el Vacío. Y algunas de ellas…” Su mirada se oscureció. "Algunas de ellas te robarían a tu amante solo para volver a sentir algo." Moraine se quedó sin aliento. "Te lo quitarán. Uno lo hará por despecho. Otro por soledad. Ya lo sabes. Ya lo has visto antes." "...No me importa. Los enfrentaré y lo protegeré." Vivienne la miró fijamente. ¡Te vas a autodestruir! ¡Siempre pasa lo mismo! ¿Qué te hace pensar que serás diferente de nuestras hermanas? "Prefiero morir antes que vivir sin él." Un largo silencio se instaló entre ellos. Finalmente, Moraine dio un paso al frente, con la voz temblorosa. "Hermana, por favor. Déjame..." "No." La palabra corta como un cuchillo. Vivienne levantó la mano y chasqueó los dedos. "Y no vuelvas a buscarme. No quiero verte destrozada como las demás." La consciencia de Moraine fue forzada a regresar a su cuerpo. Cuando despertó, no se movió. Vivienne se había negado a ayudarla. Ella no pudo ir a encontrarse con él. Los días que siguieron fueron peores que cualquier cosa que hubiera sufrido jamás. Más de una vez, se encontró mirando fijamente ese mismo cuchillo. Se preguntó si, al quitarse la vida, sería enviada al futuro donde él estaba. Ese era el único método que se le ocurría. Pero no podía suicidarse. No sabía cómo podría mirarlo a la cara después. ¿Cómo podía mirarle a los ojos después de haber desechado todo lo que una vez le enseñó sobre la vida y la muerte? Y sin embargo... Los pensamientos oscuros nunca cesaron. ¿Y si esto no fuera el pasado? ¿Y si no hubiera regresado? ¿Y si este momento” esta vida solitaria y vacía” fuera el futuro? Y la razón por la que no había venido... ¿Fue porque había encontrado a otra persona? Su peso la aplastó. Cada día era más difícil que el anterior. Cada mañana, se despertaba con la esperanza de que ese fuera el día en que él viniera a buscarla. Y cada noche se iba a dormir con una sensación de Vacío. Ella deseaba conocerlo más que nada. Pero al mismo tiempo... Estaba aterrorizada de que, si lo hacía, no sobreviviría a lo que encontrara.
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 676

Estás leyendo el capítulo 676 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.