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Leer La Historia de Cultivación de un Regresor (Novela) Capítulo 813 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Historia Paralela 1 - Gu Ju Whiiiiiii— Una tormenta de nieve azota la zona. Un frío día de invierno. Un niño arrastra su cuerpo frío hasta casa. El niño, que fue a la orilla del río a pescar, regresa con las manos vacías. Hoy hace demasiado frío. El río está congelado de forma anormal, tan congelado que ni siquiera su cuerpo, calentado por su aliento, puede derretirlo. "Mamá... lo siento. Mañana... mañana sin duda traeré algo de comer..." El niño, decidido a que mañana, pase lo que pase, de alguna manera le llevará comida a su madre, entra en la casa. En ese instante, los ojos del niño brillan, arranca un carámbano que ha crecido bajo el alero de la casa, lo agarra con la mano como si fuera una cuchilla y ajusta su respiración para fortalecer sus capacidades físicas. Alguien ha entrado en la casa. No hay ninguna señal. Gracias a sus habilidades físicas, el chico puede percibir todo lo que se encuentre dentro de un radio de tres zhang. Esto se debe a que el sonido de la respiración, o de algo que debería llamarse respiración, puede ser "escuchado". Sin embargo... Lo que tiene delante de los ojos no emite ningún tipo de respiración audible. No, dejando eso de lado... tampoco da la sensación de un cadáver. La entidad que tiene ante sus ojos tiene la apariencia de una mujer. Vestida de dorado, parece ser una persona de alto estatus. Como si... ella fuera un ser que ha venido de otro mundo. Cuando ve el rostro de la mujer, a diferencia de su cuerpo, que instintivamente adopta una postura de ataque, su rostro se enrojece. Él no sabe por qué. Ella es simplemente... ...tan encantador. "Pasa. No he venido a hacerte daño." El niño mira detrás de la mujer. En la casa... hay fuego. Toda la habitación parece estar caliente. También se percibe el olor a comida caliente. Su estómago ruge y pide a gritos arroz. Pero es extraño. 'Por la chimenea... no sale humo, pero la casa está caliente...?' El niño sabe qué tipo de respiración tiene la existencia llamada fuego, qué sonido hace al arder y qué sensación produce. Sin embargo, dentro de la casa, no puede sentir la existencia del [fuego]. Es extraño. Parece como si un yaoguai, con apariencia humana, hubiera entrado en la casa del chico y lo estuviera tentando. '¿Debería... derribar toda la casa con eso?' ¿La mujer que tiene delante es una yaoguai o no...? Si ella es una yaoguai, él tiene la determinación de cortarla junto con toda la casa, luego atar la respiración que reside dentro del niño a su propia vida, quemarlo todo, herirla y matarla. Sin embargo... El problema es que su madre está dentro de la casa. "Con la puerta abierta, tu madre sentirá frío. Por favor, entra rápido." "..." El niño se muerde el labio. Pero al final, tras sopesar diversas situaciones, se da cuenta de que no le queda más remedio que entrar. Al final, el niño tira el carámbano afuera y entra en la casa. Hace calor. La mujer ha colocado en la habitación un brasero de aspecto valioso, quién sabe de dónde lo habrá traído, y lo está llenando de carbón caliente para calentar el aire de la habitación. Con una pala, remueve las brasas, haciendo que el calor se extienda a todos los rincones de la habitación. "Por favor, dámelo. ¿Cómo podemos dejar que un invitado trabaje?" El niño le quita la pala a la mujer y remueve el brasero en su lugar. '...¿Qué es esto?' El niño entrecierra los ojos mientras observa el brasero que arde en el extremo de la pala. Eso no es [fuego]. Es muy diferente de los incendios que ha visto hasta ahora. Es como si algo trascendente solo estuviera fingiendo ser un [brasero]. Este calor es agradable, pero demasiado extraño. Mientras el niño sospecha de esta extraña situación, la mujer le da una patata cocida en un plato pequeño. "¿Quieres una patata?" "...¿Quién eres?" El niño toma un trozo de la patata caliente y le pregunta. La mujer, con una leve sonrisa, habla. "Soy un Segador del Inframundo. Tu honorable madre irá al Inframundo mañana." "Qué...!?" El niño levanta la pala con la intención de herir a la mujer. Si mata al Segador del Inframundo, su madre... "Qué cálido... Hijo mío... ¿encendiste el fuego...?" Y entonces, su madre, con voz medio soñadora, habla con una sonrisa serena. Al oír esa voz, la mano del niño que levanta la pala para atacar a la mujer se detiene. ¿Cuándo fue la última vez que su madre le había hablado con tanta alegría y cariño? Es como si su madre se hubiera recuperado casi por completo de su enfermedad. "...Sí, madre, ha llegado un invitado, así que el fuego ya está encendido." ¿Ah, sí? Bien hecho. Como soy así, no puedo tratar bien a los huéspedes... Espero que puedas hacerlo tú en mi lugar. "...Sí." Al ver a su madre con expresión de paz, el niño no puede herir a la otra persona. Incluso si el otro es realmente un Segador del Inframundo... Porque si esa existencia desaparece, el calor de esta habitación y del brasero parecerán desvanecerse como una ilusión. El niño, en lugar de interrumpir a la mujer que tenía delante, le pregunta cortésmente. "¿Por qué... tiene que irse ya mi madre?" "Ella lo está pasando mal, ¿verdad? Poseer carne humana es una carga realmente dura. Si va al Inframundo y en la Tierra Pura come comida caliente, viste la ropa de allí y observa a los pájaros, entonces para tu madre, tal como está ahora, eso es en realidad mejor." "...!" Así es. Su madre está pasando por dificultades. Y la Parca del Inframundo, ante sus ojos, le dice que si su madre va al Inframundo, en cambio será feliz en la Tierra Pura. «Por favor, deja ir a quienes deben partir. Me atrevo a decir que tu madre, en esta vida, ha vivido en la adversidad y, sin embargo, te ha cuidado con cariño. Mostrar compasión hacia otro, aunque sea un miembro de la propia familia, es un mérito en sí mismo. Por lo tanto, tu madre irá a la Tierra Pura y vivirá feliz.» "...¿Es eso así?" ¿Debe despedirla? ¿Su madre? Si realmente va allí, ¿podrá vivir feliz? Diversos pensamientos dan vueltas en la cabeza del niño. Y al final, el chico no tiene más remedio que tomar una decisión. Al continuar analizando al Segador del Inframundo que ha entrado en la habitación, puede saberlo. El chico, tal como es ahora, jamás podrá derrotar al Segador del Inframundo. Y más que nada... ¿Acaso el Segador del Inframundo no vino personalmente a contarle al niño los últimos momentos de su madre, hizo que la casa estuviera tan cálida e incluso le cocinó patatas al vapor? Trago- El niño da un mordisco a la patata que le ha dado el Segador del Inframundo. Gota...gota... El niño llora. "Tengo la garganta... bloqueada..." "¿Te gustaría un poco de té?" El niño acepta el té que le ofrece el Segador del Inframundo y se lo bebe. Y le da otro mordisco a la patata. "¿Por casualidad... tienes sal...?" "Pensé que no te gustaba la sal, así que no la sazoné... pero en su lugar, tengo salsa de soja con semillas que traje de la casa de alguien que conozco, así que toma al menos un poquito de esta." El Segador del Inframundo vierte salsa de soja con semillas en un pequeño platillo y se lo entrega al niño. El niño come la salsa de soja con semillas junto con la patata y derrama lágrimas. "Gracias...gracias...Segador del Inframundo..." "En absoluto. Por favor, coma con tranquilidad." Esas palabras tan cálidas. Una calidez igual a la de su madre. Frente al Segador del Inframundo, vestido con ropas doradas... Ese día solloza desconsoladamente, recibe las patatas y se las come. Y al día siguiente, El Segador del Inframundo vierte la salsa de soja con semillas en un platito y se lo entrega al niño. El niño come la salsa de soja con semillas junto con la patata y derrama lágrimas. "Gracias...gracias...Segador del Inframundo..." "En absoluto. Por favor, coma con tranquilidad." Esas palabras tan cálidas. Una calidez igual a la de su madre. Frente al Segador del Inframundo, vestido con ropas doradas... Ese día, el niño llora desconsoladamente al aceptar y comer las patatas. Y al día siguiente, El niño, siguiendo el consejo del Segador del Inframundo, no se esfuerza por pescar y permanece al lado de su madre. En cuanto a la comida, el Segador del Inframundo trae diversas salsas, pastas y arroz de quién sabe dónde, y les cocina platos sencillos. Dice que por alguna razón no tiene sal preparada, cocina usando solo salsa de soja de semillas de quién sabe dónde, pero todos y cada uno de los platos son deliciosos. El niño le da de comer a su madre por última vez y la deja dormir profundamente en la cálida habitación. Al cabo de un tiempo, la Parca del Inframundo se acerca a la madre del niño y la llama tres veces. La madre se levanta al oír su llamada y se pone de pie con una sonrisa radiante. "Ah... ¿eres un ser grandioso...?" "Sí, he venido a buscarte." "¿Qué... me va a pasar ahora...?" Primero, después de que se someta al juicio que revisa tu vida, se juzgarán tus aciertos y errores, como el haber tomado y comido el dulce del vecino cuando tenías tres años, y recibirás el castigo que te corresponde. Pero tus pecados no son tan graves, así que en unos siete días y siete noches, todas tus faltas serán perdonadas. En ese momento... irás a la Tierra Pura y disfrutarás de todos los placeres que no pudiste disfrutar en esta vida. Al oír esas palabras, ella mira a su hijo. "Gu Ju... lo siento. Esta madre... tiene que irse primero." "...Madre...Madre...Mamá..." El niño. Ante esas palabras, Gu Ju finalmente no puede soportarlo, corre hacia ella y se arroja a sus brazos. "No estés triste, Gu Ju... Esta madre... subirá al cielo y velará por ti. Por favor, crece con valentía." "Mamá... no te vayas... Mamá..." Gu Ju se aferra a su madre, llorando desconsoladamente. La madre de Gu Ju, al verlo así, mira al Segador. La Parca, al verla así, habla con Gu Ju. «Si eso es realmente lo que deseas... cada mes, cuando salga la luna llena, toma un plato de agua cristalina y llámame. Entonces, en ese momento, te entregaré especialmente cartas de tu madre, que está en el Inframundo. No es que jamás podrás volver a verla. Al menos, te permitiré sentir su cariño a través de las cartas.» Gu Ju tiembla. ¡Paaatt! El Segador del Inframundo abre la puerta de la casa. Más allá de esa puerta, se extiende un mundo extremadamente brillante y hermoso. Seguramente este es el lugar al que debe ir su madre. "No te preocupes demasiado, Gu Ju. Seguro que lo harás bien. Yo te cuidaré. Y... el Segador también... también... seguro..." Su madre está envuelta en esa luz. Poco después, al ver a su madre completamente envuelta en la luz y desaparecida, Gu Ju rompe a llorar desconsoladamente. Ahora... En este mundo, está solo. Gu Ju solloza amargamente. Su madre se ha ido, y él, en este frío invierno. Está abandonado en este mundo donde no hay nadie. Y, al lado de ese niño pequeño... Una niña vestida de amarillo se acerca y lo vigila. "Oye, levántate." Gu Ju, aturdida, mira a la chica. De alguna manera, ella es una chica que extrañamente le recuerda al Segador del Inframundo que se llevó a su madre y desapareció. Pero al mismo tiempo, también transmite la sensación de ser una chica de campo, similar a Gu Ju. De ella emana un aroma fragante. También se parece al aroma de las flores de durazno del que su madre le habló una vez. "Quién eres...?" "Yo... fui enviado aquí por un ser superior. Me dijeron que ayudara con el funeral de tu madre y que te enseñara a escribir para que, de ahora en adelante, puedas recibir sus cartas." "..." Gu Ju puede decirlo. Es la consideración de la Parca. "...Gracias." Ella parece solo unos años mayor que él, pero para Gu Ju esa chica es increíblemente confiable. Gracias a su existencia... Gu Ju se recupera rápidamente y logra terminar el funeral de su madre. "Ehm... no sé cómo expresar mi agradecimiento... si pudiera decirme su honorable nombre..." ¿Eh? ¿Eso es lo importante ahora? Mira el estado de esta casa. Oye, te ayudaré a ordenarla, así que a partir de hoy, arréglala y consigue algo de comida. Cortaré leña y remendaré tu ropa rota y suelta. También cocinaré, así que al menos trenzarás un poco de paja. Tienes que pensar en la próxima primavera. Y a partir de hoy, en el tiempo que te quede, aprenderás a leer y escribir conmigo. En el Inframundo, tu madre también aprenderá a leer y escribirá y te contará cómo está. Si quieres mantenerte en contacto con tu madre, ¡date prisa! "Eh, eh..." Al final, incapaz de resistir la presión de la chica, Gu Ju tartamudea y se pone a trabajar. Junto con la niña, repara los muros ruinosos de la casa. Y, tal como la niña le enseña, él busca y desentierra las raíces de plantas que se pueden comer incluso en invierno, o pela la corteza de los árboles y la hierve para comerla. Son cosas sin sabor, pero una vez que pasan por las manos de la niña, cada una se convierte en algo que él puede comer. La niña remienda la ropa vieja de Gu Ju, y a altas horas de la noche, enciende una lámpara de aceite y le enseña a leer y escribir. Y medio mes después, La niña le dice a Gu Ju que ha llegado una carta de su madre y se la entrega. Gu Ju todavía no está familiarizado con los caracteres, así que no puede leer, pero la niña lo sienta en su regazo, lo abraza y le lee la carta. Gu Ju... Sintiendo una agradable sensación de calidez, escucha cómo se encuentra su madre. Y llega a comprender que el lugar llamado el Inframundo no es un sitio al que temer. Se da cuenta de que la muerte tampoco es algo a lo que temer o por lo que solo entristecerse. Así transcurren varios meses. El niño aprende a leer las letras hasta cierto punto, y ahora empieza a ser capaz de leer poco a poco por sí mismo las cartas de su madre que le entrega la niña. Y... Llega la primavera. El tiempo mejora y se vuelve cálido, y la niña desentierra verduras de primavera y prepara la comida. Y, quién sabe de dónde las saca, trae semillas y le enseña a Gu Ju a cultivarlas. "Plantemos las semillas, rieguémoslas y abonémoslas, e intentemos cultivarlas. Sin duda, obtendremos buenos resultados." Tal y como ella misma dice, Gu Ju sigue las instrucciones de la niña, limpia los terrenos cercanos y siembra las semillas. El desbroce tampoco es difícil. Si regula la respiración como lo ha hecho desde que nació, no le resultará difícil ejercer la fuerza de un buey incluso con su cuerpo joven. Gu Ju limpia la tierra mientras recibe los aplausos y elogios de la niña, y soporta la primavera comiendo las verduras de primavera que la niña desentierra y los diversos alimentos primaverales que ella trae después de recorrer la montaña de un lado a otro. En verano, los días se vuelven calurosos y no hay nada que comer. Pero la muchacha va a la casa del noble y le enseña cómo vender su fuerza de trabajo. Los dos van de un lado a otro, venden su fuerza de trabajo y, al recibir un salario, logran ganarse la vida. Esto es posible porque la chica es versátil y porque Gu Ju puede poseer una fuerza inmensa a través de su respiración. Y llega el otoño. Por fin, en otoño, las semillas que Gu Ju y la niña sembraron dan fruto. Solo cuando llega el otoño Gu Ju comprende lo que es sentirse pleno. Tras terminar la cosecha junto a la niña, tiene el estómago lleno. Solo cuando llega el otoño logra liberarse por completo de la sombra de la muerte de su madre y caer en un sueño plácido en los brazos de la niña. Junto con la niña, se prepara para pasar el invierno con la cosecha obtenida en otoño. Y cuando por fin llega el invierno, esta vez consigue salir adelante sin pasar tanta miseria y hambre como el invierno pasado. Este invierno, junto con la chica de la habitación, Gu Ju pasa las noches en vela escuchando historias de todo tipo de países y mundos exóticos que ella le cuenta, o historias sobre Inmortales, y su cuerpo y su corazón crecen abundantemente. Y... La primavera vuelve. Primavera, verano, otoño, invierno. Y luego, la primavera una vez más. Las cuatro estaciones se suceden una tras otra, y Gu Ju crece. La niña también crece. En algún momento, la madre de Gu Ju dejó de enviar cartas. Gu Ju también lo considera natural. Incluso en la última carta, su madre decía que se encontraba bien. Mientras llevaba gafas de sol negras y ropa extraña, comía un extraño bocadillo hecho de un cultivo llamado maíz, metido en una bolsa roja... Adjuntó a la carta un dibujo, al que llamó "fotografía", de ella comiendo algo delicioso junto con la Muerte de aquella época. Él no lo entiende realmente, pero en fin... Porque la apariencia de su madre en la imagen llamada fotografía se ve extrañamente feliz, Ahora está libre de la muerte de su madre. El niño Gu Ju se convierte en un joven. Y la chica que lo cuida también se convierte en mujer. En algún día soleado de primavera, Una mañana, Gu Ju le propone matrimonio a la mujer. La mujer parece estar reuniendo y controlando muchas emociones. Y solo cuando llega la noche finalmente acepta. Los dos se convierten en marido y mujer. "Mi nombre es Bong Hwa." Ella, sonrojada mientras Gu Ju, que ahora es su esposo, la sostiene en brazos, revela su nombre. Desde ese día en adelante... Bong Hwa y Gu Ju, como marido y mujer, continúan disfrutando de una vida feliz. Una vez más, la vida se repite sin fin. La cosecha de Gu Ju va cada vez mejor con el paso de los días. También vienen para tener un hijo. Sin darse cuenta, Gu Ju decide abandonar la casa donde han vivido durante mucho tiempo e irse a la ciudad. Fue porque un tramo de buenas tierras de cultivo a lo largo del río, junto a la ciudad, le llamó la atención. Con el dinero que han ganado hasta ahora, compran un terreno junto a la ciudad. Las cosechas que obtienen allí son enormes. Con el paso de los días, la riqueza de la familia de Gu Ju aumenta, y cuando llega a la vejez, se convierte en uno de los hombres ricos más prominentes de la ciudad. Todo el mundo en la ciudad lo dice. Que no hay nadie que haya amasado su fortuna trabajando con tanta dedicación como Gu Ju. Una persona tan diligente sin duda merece tener ese tipo de riqueza. Tras acumular cierta riqueza, Gu Ju, junto con su esposa Bong Hwa, también participa ocasionalmente en actividades que ayudan a quienes padecen hambre. Él da limosna a los mendigos. Entre los mendigos, en particular, un mendigo lisiado que no tiene piernas también llega a la casa de Gu Ju y recibe comida, y Gu Ju descubre que el sonido de ese lisiado alabándolo a viva voz es algo que disfruta mucho oír. Gu Ju permite que el mendigo lisiado viva en su casa. El mendigo lisiado se convierte en compañero de conversación de Gu Ju a medida que este envejece. Realiza todo tipo de tareas diversas que se pueden hacer a mano en la casa de Gu Ju y dedica todo su cuerpo al servicio de Gu Ju, quien se ha convertido en su amo. Gu Ju ve a su hijo crecer y convertirse en un excelente erudito. El niño aprueba el examen estatal, se convierte en un gran académico y, como excelente erudito y renombrado creador de nombres, difunde su fama. Innumerables personas acuden al hijo de Gu Ju para recibir un nombre. La casa de Gu Ju se llena de gente en la puerta que viene buscando a su hijo. En sus últimos años, Gu Ju reflexiona sobre lo que significa el honor y, en cualquier caso, se alegra enormemente de que su hijo con Bong Hwa haya crecido de forma tan espléndida. Así, Gu Ju, Mientras observa a los invitados que llegan a su casa, envejece junto a Bong Hwa, Los dos se convierten en una pareja de ancianos. Y, A medida que pasan más y más tiempo viviendo juntos como marido y mujer... Vuelven a esperar el día de su muerte. Un día, Gu Ju sale al patio, se sienta en una silla junto con Bong Hwa, toma la mano de su esposa y habla. "Querida, ¿acaso eres la misma Parca que vino a buscarme entonces?" Bong Hwa no responde y solo se ríe. "¿Quién sabe? ¿Por qué no intentas adivinarlo, esposo mío?" "Jaja, creo que tengo razón. Tú... a diferencia de gente como yo, siempre has parecido noble por nacimiento. Estoy seguro de que el Segador que se apiadó de mí y envió a alguien a mi lado... eres tú. ¿No es así?" "...Bueno, si es así, ¿qué hará al respecto?" Bong Hwa toma la mano de Gu Jus y recuesta su espalda contra la silla. "Si no soy humano... ¿acaso no disfrutaste de la vida que pasaste conmigo?" "...No. No me refiero a eso..." Gu Ju sonríe ampliamente. "Hasta el punto de sentirme casi demasiado afortunada... Estoy tan... feliz. Gracias por regalarme una vida tan plena... Eso es lo que quiero decir." "...Qué hombre tan tonto. Deberías haberlo dicho antes." Al ver a Gu Ju, Bong Hwa parecía sentirse orgullosa. O como si se sintiera alegre... sonríe así y comienza a cerrar los ojos. "Estoy cansada. Voy a... dormir un poco primero, esposo." "...Por supuesto. Has trabajado mucho." "Difícilmente... una dificultad." "Te veré... mañana por la mañana." "Nos vemos... por la mañana." Con esas palabras, Bong Hwa cierra los ojos. Gu Ju lo sabe. Su esposa ha muerto. El pecho de Gu Ju está caliente. Surgen diversas emociones. Pero... Él no está triste. Él es simplemente... Agradecido. "Por haberme regalado una vida así... estoy agradecida." Él también comienza a recostarse contra la silla. "Yo también te seguiré pronto... querido..." Ahora él también está cansado. Seguramente él también morirá pronto. Sin embargo, no tiene miedo. Porque el lugar llamado Inframundo no es un lugar al que temer, y lo que viene después de la muerte no es un lugar de tristeza infinita... ...es algo que él ya sabe. De repente, ve una serpiente negra que ha entrado en el patio. La serpiente mira fijamente a Gu Ju. Si se trata de Gu Ju, como de costumbre, expulsaría inmediatamente a esa criatura dañina en cuanto entrara. Porque podría perjudicar no solo a su esposa, sino también a sus hijos. Pero ahora su esposa ha caído en un sueño eterno, y sus hijos también han aprendido la respiración de Gu Ju y pueden expulsar a una serpiente como esa con su propia fuerza. Además, Gu Ju ya no tiene deseos de vivir más tiempo. En lugar de ahuyentar a la serpiente, Gu Ju le dirige palabras de consuelo a la serpiente negra. "También espero... que seas feliz." Hasta ahora solo ha recibido consuelo y bendiciones. Es la primera bendición que un Gu Ju pronuncia en beneficio de otra persona. Con esas palabras, Gu Ju también comenzó a cerrar los ojos. 'Estoy... agradecido a todos.' No hay ni una pizca de arrepentimiento en esta vida. Incluso si ha obrado mal y recibe el castigo de ser arrojado al infierno de fuego y ser despedazado en mil y diez mil pedazos. Si recuerda las cosas buenas de esta vida, podrá aceptarlas y abrazarlas tanto como sea necesario. Con estos pensamientos, Gu Ju, ya anciano, finalmente deja de respirar. Su mano, hasta el mismo momento de su muerte... Toma la mano de su esposa. Hwioooooooo— Dentro del Mundo de la Gestación, donde fluye un caos innumerable. En un nuevo mundo que se creó cuando murió el gran dios de la fuerza de atracción. Allí, una divinidad ataviada con una túnica dorada de dragón se recuesta, lo mira, sonríe y abre los ojos. Puede que simplemente haya soñado con un futuro que algún día llegará. Si algún día despiertas... intentemos vivir una vida así al menos una vez. Quizás no se trate simplemente de un sueño. Porque ese dios dorado es una divinidad que ha poseído la omnisciencia. Puede que haya leído la historia del futuro. Sí, tal vez... Si este gran dios de la atracción vuelve algún día a la vida y resucita, seguramente completará una vida así junto a ella. Después, recuperará la memoria y recibirá el "premio"... Pero al menos experimentará la felicidad una vez. La Primera Reina, la Venerable Celestial del Inframundo Bong Hwa, mientras espera los acontecimientos del futuro que algún día llegarán, mira hacia el exterior del Mundo de la Gestación. : : Que llegue algún día el día en que todos podamos estar agradecidos por la vida... Así, ella, para sí misma y para todas las existencias dentro del Mundo de la Gestación. Y aun para todas las existencias de todos los otros mundos y cielos y tierras separados que flotan fuera del Mundo de la Gestación, sonríe mientras los bendice. Es una sonrisa ligera y tenue, libre de toda restricción y conflicto. Hwioooooooo— Entre mundo y mundo, en el vacío cercano a la eternidad donde sopla el viento Vairambha, Una pequeña serpiente negra está volando por ese lugar. Shik— La serpiente negra echa una última mirada al mundo que han dejado atrás. Es extraño. Como si... Han previsto un futuro lejano. ¿Lo soñé? Pero ellos no lo consideran más que un sueño. Porque no son más que una serpiente negra que, en sueños, miró a alguien. [Tras haber caído de una existencia plena a una incompleta, incluso termino soñando. Debo tener cuidado. Un poder que ni siquiera alcanza el nivel de una Deidad Suprema... Desde que traje la Esencia del Origen, mi poder está apenas garantizado, pero incluso eso es lo mínimo. Tal como estoy ahora, me encuentro en un nivel inferior incluso al de los restos de Yu Hao Te. Tengo que recuperar mi fuerza. Debo recuperarme al menos hasta el nivel de Recipiente Sagrado.] La serpiente se sacude completamente la cabeza para borrar lo que sucedió en el sueño. Un sueño fugaz que tuvieron tras convertirse en una existencia incompleta. ¿Tiene algún valor recordarlo? Y así, Heuk Sa, El fragmento que nació del aspecto negro del Rey del Futuro, la Deidad Suprema del Destino Hong Fan Gu Ju, restaura su propia fuerza, Y, para confirmar en manos de quién ha ido a parar el Origen de la Omnipotencia, su objetivo final... Simplemente cabalga sobre el viento Vairambha, avanzando hacia otro mundo lejano. Algún día, para colocar el Origen de la Omnipotencia sobre sus cabezas y regresar al Monte Sumeru para demostrar que son ellos quienes tienen razón... Para recorrer un camino de peregrinación lejano, Empiezan su largo viaje.
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Estás leyendo el capítulo 813 de La Historia de Cultivación de un Regresor (Novela), un novela. De camino a un taller de la empresa, nos adentramos en un mundo de cultivadores inmortales sin salir del coche. Aquellos con raíces espirituales y habilidades únicas fueron llamados a unirse a sectas de cultivación,… Este capítulo tiene publicado el 27 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Historia de Cultivación de un Regresor (Novela) tiene 864 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.