arrow_back

Leer La Forma de un Monstruo (Novela) Capítulo 24 online gratis en español

El peligro llegó sin ningún aviso, dos días después del tejón. Sevrin cruzaba un tramo de maleza alta cuando algo saltó desde la espesura, directo a su brazo —una criatura del tamaño de un perro pequeño, de mandíbulas desproporcionadas, cubierta de un pelaje corto y erizado—, y cerró los dientes justo donde el antebrazo se dobla hacia la muñeca. —¡Mierda, mierda, mierda! Sevrin sacudió el brazo con fuerza, golpeó a la criatura con el bastón en el costado hasta que soltó la presa. La criatura cayó al suelo, rodó una vez, y se quedó unos segundos al borde de la maleza, los ojos pequeños fijos en él, las mandíbulas todavía entreabiertas. Después, como si hubiera decidido que no valía la pena, desapareció entre las hojas. Sevrin se quedó de pie, el corazón desbocado, esperando el dolor agudo de una mordida real, la sangre, algo que justificara el susto. No llegó. Se subió la manga con manos temblorosas. Había marcas de dientes, sí. Una línea de puntos rojizos, hundidos en la piel, dolorosos al tacto. Pero no había sangre. Ni un solo corte abierto, ni siquiera en el punto donde debería haber cedido la piel bajo una mordida de esa fuerza. —¿Qué...? Se palpó el antebrazo, presionando con los dedos, buscando el dolor agudo que esperaba encontrar y encontrando, en cambio, algo distinto: una zona pequeña, del tamaño de una moneda, justo donde había mordido la criatura, que se sentía más firme al tacto que el resto de su piel. No dura como un hueso. Pero sí distinta. Densa, de una manera que no sabía nombrar. Ella voló hasta su brazo, se posó justo al lado de la marca, y se quedó mirándola fijamente. Sin sorpresa. Sin alarma. Como si ya lo supiera. Sevrin se sentó contra un árbol, todavía con el brazo extendido, y miró más de cerca. Bajo la piel, apenas visible si la luz le daba en el ángulo correcto, había una línea finísima que recorría un par de centímetros justo debajo de la marca de dientes. Era más clara que el resto de su piel, casi del color de una cicatriz vieja, pero sin la textura áspera de una cicatriz. Parecía parte de él. Como si siempre hubiera estado ahí. —¿Esto es tuyo? —le preguntó a ella, sin ninguna esperanza real de respuesta, señalando la línea con el dedo de la otra mano—. ¿O es de la criatura tranquila? ¿O de las dos? Ella tocó la línea con un dedo diminuto, despacio, y después lo miró a él, la cabeza ladeada, esperando algo que Sevrin tampoco sabía darle. —No tengo ni idea —admitió, en voz alta—. Ninguna. Cero. Presionó la zona con más fuerza, curioso, y notó que dolía menos de lo que debería doler una presión así sobre piel recién mordida. No era insensible del todo. Pero sí aguantaba más de lo normal, como si algo debajo hubiera reforzado esa parte exacta de su cuerpo, justo donde más lo había necesitado hacía apenas unos minutos. Se adapta a lo que me pasa, pensó, la idea formándose despacio, pieza por pieza. No antes. Después. Como si aprendiera de cada golpe. Se quedó mirando su propio brazo un largo rato, el sol bajando entre los árboles, ella todavía posada a su lado, sin moverse. —Esto ya no es solo tocar cosas y sentir un tirón —dijo finalmente, más para ordenar la idea en su cabeza que para nadie más—. Mi cuerpo está cambiando. De verdad. Físicamente. No sonó tan asustado como esperaba sonar. Sonó, sobre todo, cansado. Del tipo de cansancio que viene de entender algo demasiado grande demasiado rápido, sin tener a nadie con quien compartir el peso de esa idea, salvo una criatura del tamaño de su mano que lo miraba con ojos de ámbar y no podía, o no quería, decirle absolutamente nada. Se bajó la manga, tapando la marca, y se puso de pie. —Vamos —dijo—. Antes de que aparezca algo más grande que quiera probarme los dientes. Ella voló a su hombro, y por primera vez en un buen rato, no fue Sevrin quien decidió la dirección. Fue ella quien lo guio, alejándolo de la maleza alta, hacia un camino más despejado que Sevrin no había visto hasta ese momento.
La Forma de un Monstruo (Novela)

Continúa leyendo

La Forma de un Monstruo (Novela)

Capítulo 25

Siguiente Capítulo ›

La Forma de un Monstruo (Novela) Capítulo 24

Estás leyendo el capítulo 24 de La Forma de un Monstruo (Novela), un novela. Sevrin no era nadie. Una vida vacía. Un mundo que no le ofrecía nada. Hasta que todo terminó. Despertó en un mundo que no entiende. Dos soles, dos lunas y criaturas que observan en silencio desde lugares que no puede… Este capítulo tiene publicado el 24 de septiembre de 2026. La Forma de un Monstruo (Novela) tiene 60 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.