Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 79 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
Zheng Zhuxi parpadeó y repitió las palabras de su madre en un murmullo:
—Responsabilidad...
La luz de las velas en la habitación se mecía con suavidad. Tao Wenshu se sentó, con una marcada expresión de nostalgia en el rostro.
—Eso fue lo que me dijo tu abuelo marcial \[1\] dos años antes de fallecer. ¿Todavía recuerdas dónde vivías la mayor parte del tiempo cuando eras niña?
Zheng Zhuxi dejó la corona de hierro sobre la mesa y se sentó junto a su madre, sacudiendo la cabeza levemente.
—Ya no tengo recuerdos muy claros de esa época. Solo me viene a la mente que estuvimos en distintos lugares: la Capital de la Llama, Changhua, dentro de la secta y en el pueblo del Lago Alpino.
—En esa época pasábamos mucho tiempo en la Capital de la Llama. Yo regresaba a la secta solo tres meses al año para cumplir con mis deberes como discípula, hasta que tu abuelo marcial me comunicó que los dos Grandes Maestros mayores no habían sobrevivido al invierno y habían fallecido. Él mismo había sufrido una herida grave a los 60 años de la que nunca se recuperó del todo; sabía que le quedaba poco tiempo, unos dos o tres años, antes de seguir el camino de sus tíos maestros —relató Tao Wenshu en un tono bajo y pausado—. En ese momento, su generación solo lo tenía a él como Gran Maestro, y nadie de mi generación había puesto un pie todavía en el Reino del Dharma. Yo era la que tenía las mejores probabilidades de lograrlo.
—Tu abuelo marcial me dijo que esperaba que pudiera convertirme en Gran Maestra en un plazo de dos años; de lo contrario, la Secta Noche-Brillante no tendría a nadie que sostuviera su nombre. Pero me aseguró que, incluso si no llegaba a tiempo al Reino del Dharma, de todos modos me entregaría el puesto de maestra de secta, porque yo era una persona justa y hacía tiempo que me había ganado el respeto de mis compañeros. Fue después de eso cuando me dijo aquellas palabras.
En ese punto, Tao Wenshu extendió la mano y acarició el cabello negro y suelto de Zheng Zhuxi, con una profunda nota de ternura en la voz.
—Durante esa época, yo tenía muy mal genio y siempre estaba impaciente contigo. Al mirar atrás ahora, a menudo siento una vergüenza silenciosa.
Zheng Zhuxi dijo, algo cohibida:
—Madre, la verdad es que no recuerdo mucho de todo eso.
—Eras muy pequeña entonces —Tao Wenshu estiró el brazo y ajustó la llama de la lámpara—. Por fortuna, soy de esas personas que se fortalecen a través de la adversidad. Tardé poco más de un año en entrar al Reino del Dharma y convertirme en Gran Maestra, así que no defraudé las expectativas de tu abuelo marcial. Desde ese momento, cada vez que enfrento una dificultad, siempre me digo a mí misma: "¿Podría haber algo más difícil que aquello?".
Zheng Zhuxi se acomodó un mechón de cabello suelto detrás de la oreja y preguntó, pensativa:
—Madre, por la forma en que lo describes, ¿la secta se encontraba en una verdadera crisis en ese entonces?
—En cierto sentido sí, aunque comparado con la crisis que vivieron nuestros ancestros cuando cruzaron hacia el sur para fundar la secta, época en la que nuestras propias artes de cultivo ni siquiera estaban completas, esto solo podría calificarse como una mala racha. —Tao Wenshu miró a Zheng Zhuxi con calidez maternal—. Es un bache en la sucesión por el que pasan muchas sectas. Lo verdaderamente importante es saber superarlo. Menos de un año después de que yo entrara al Reino del Dharma, tu Tío Abuelo Maestro, Wang Zhou, también se convirtió en Gran Maestro, y con el tiempo mi generación llegó a producir otros tres Grandes Maestros seguidos. Se volvió algo así como una historia célebre.
Al ver que su hija escuchaba con total atención, Tao Wenshu rememoró aquellos años una vez más.
—Aunque si hablamos de dificultades, en efecto fue un periodo muy duro. Las reglas de la secta exigen que haya un mínimo de dos Grandes Maestros y treinta y cuatro practicantes del Reino de la Gran Derivación perfeccionado presentes en la montaña en todo momento; solo así se puede desplegar rápidamente la Formación de Espada del Guardián Celestial completa contra cualquier amenaza a nivel de Maestro Supremo. Pero las reglas son una cosa y la realidad es otra. Durante esos dos o tres años casi no hubo ni un solo Gran Maestro, así que ¿cómo se suponía que íbamos a acatar las normas?
—Después de que tu abuelo marcial falleció, tu padre se compadeció de mi situación y renunció temporalmente a su puesto oficial con el único fin de mudarse a la Montaña del Lago Alpino durante un año. Invocando la cláusula excepcional de los estatutos de la secta, aprendió los métodos correspondientes de la Formación de Espada del Guardián Celestial en calidad de asesor invitado. A pesar de que le faltaba el Qi Verdadero de las Diez Mil Estrellas y esas aperturas ajenas, entrenó con la seriedad suficiente como para arreglárselas, y apenas lograba sostener uno de los nodos principales de la formación.
Una sonrisa cálida se fue dibujando poco a poco en las comisuras de los labios de Tao Wenshu, y Zheng Zhuxi sintió una alegría inexplicable al escucharla. Su mirada se desplazó y Tao Wenshu le sonrió a su hija.
—En cuanto alguien de tu generación sea capaz de cargar con este peso, voy a ceder el puesto de Maestro de Secta y te voy a llevar a la Capital de la Llama o a Changhua para que te reúnas con tu padre. Pasando los años de esta manera, la técnica Estrella Fugaz Perforando el Amanecer casi se ha convertido en Estrella Fugaz Cargando Arrepentimiento.
Al oír a su madre hacer una broma tan juguetona, Zheng Zhuxi supo que estaba de muy buen humor. De lo contrario, incluso frente a sus seres más cercanos, rara vez mostraba ese lado de sí misma. Además, Zheng Zhuxi ya había notado que, durante el último mes y medio, su madre había estado considerablemente más relajada que antes.
No pudo evitar preguntarse, distraída: «¿Quién de nuestra generación se convertirá primero en Gran Maestro?».
\*\*\*
Después de pasar dos horas aprendiendo los fundamentos del Qi Verdadero de la Llama de Vela y un día entero recuperando energías, Ding Songyan acudió al Salón de los Diez Mil Tesoros para recoger una porción de cinabrio de alta calidad y una porción de agua extraída del centro del lago exactamente a la medianoche.
Molió el cinabrio hasta reducirlo a un polvo fino y usó el agua del lago para mezclarlo con tinta de hollín de pino. Luego, cerró las puertas y ventanas del cuarto de meditación, tomó su pincel y, mediante una breve sesión de ejercicios de respiración y visualización concentrada, fue llevando gradualmente su espíritu, su intención y su qi hacia una armonía perfecta.
Con la experiencia obtenida al practicar el Qi Verdadero de las Diez Mil Estrellas y el Qi Verdadero de la Llama de Vela, sumada a las intuiciones que había acumulado día y noche respecto al refinamiento de sus propias aperturas, Ding Songyan juzgó que era el momento idóneo para intentar trazar el diagrama de visualización del Caos correspondiente a la etapa de refinamiento de aperturas.
Su espíritu se extendió hacia afuera siguiendo el flujo de su qi verdadero y se concentró por completo en la punta del pincel. Un instante después, movió la muñeca. La punta del pincel tocó primero el cinabrio escarlata y luego se sumergió en la tinta molida con el agua recogida a medianoche.
El yang y el yin se encontraron, fusionándose en uno solo y, sin embargo, permaneciendo sutilmente distintos.
El qi verdadero en el Palacio Carmesí (Dantian Central), en el pecho de Ding Songyan, comenzó a circular, guiando al pincel para que se posara sobre una piel curtida que tenía extendida.
Una marca de tinta negra azabache apareció sobre la piel, con la forma de un huevo en miniatura. Un tenue rastro de rojo parecía circular en su interior, pero quedaba de inmediato cubierto por la tinta oscura, como si albergara innumerables principios del Camino; y sin embargo, externamente solo se apreciaba ese parche de oscuridad.
Ding Songyan no sintió ni alegría ni tristeza, ni sorpresa ni ira. Bajó la muñeca con firmeza y colocó la segunda "apertura" cerca de la primera marca de tinta.
—Fiu... —Ding Songyan soltó un largo suspiro, reunió las fuerzas que le quedaban, infundió su espíritu y su porte en la punta del pincel y la bajó sobre la piel curtida. Esta era la marca final del diagrama de visualización.
Durante los últimos siete días, Ding Songyan había estado trazando el diagrama de visualización de refinamiento de aperturas para sus propias artes marciales a un ritmo de 100 a 200 aperturas por día.
Al mismo tiempo, había empezaba a practicar las Siete Espadas de la Noche a la Luz de las Velas bajo la estricta guía de Zheng Zhuxi, y aprendía los Pasos para Evitar Calamidades de la Osa Menor con Wan Guhong.
En cuanto la punta del pincel cayó, la piel curtida cubierta de extrañas marcas de tinta pareció cobrar vida al instante. Era como si hubieran pintado un huevo sobre ella: uno que estaba al borde de abrirse pero sin romper el cascarón del todo, a punto de eclosionar pero sin eclosionar aún. Tenía aproximadamente el tamaño de una cabeza humana, reuniendo más de mil puntos negros que camuflaban un tenue destello rojo en su interior. Algunos de los puntos estaban casi unidos entre sí, y su tinta se mezclaba para producir una oscuridad pálida; otros todavía conservaban un espacio abierto a su alrededor, dándole al diagrama de visualización en su conjunto una apariencia decididamente inarmónica.
«1188 aperturas en total», calculó Ding Songyan mentalmente mientras dejaba el pincel a un lado.
Los espacios en blanco que quedaban estaban reservados para las 108 aperturas ajenas. A partir de ese mismo día, Ding Songyan podía empezar a tantear los métodos prácticos para la forja de aperturas.
Esperó a que la tinta se secara por completo y se puso a considerar cómo llamaría a este diagrama de visualización.
«Todavía no es el verdadero Caos...». Una inspiración repentina le llegó a la mente; Ding Songyan alzó de nuevo el pincel y escribió en una esquina de la piel curtida: ¡Diagrama del Gran Cambio, Logro del Camino!
Habiendo repasado el diseño del diagrama y su título varias veces, Ding Songyan sintió que también era hora de darle un nombre definitivo a su propio qi verdadero. Originalmente había considerado llamarlo simplemente Qi Verdadero de las Diez Mil Formas, para transmitir el concepto de manifestar todas las artes, pero después sintió que eso no abarcaba todas sus propiedades: su energía también poseía la capacidad de traer todas las cosas a la unidad y disolver el qi verdadero de sus oponentes.
«¿Qi Verdadero Ilimitado? ¿O Qi Verdadero del Caos? Ambos se quedan cortos. Bueno, entonces, ¿por qué no llamarlo Qi de las Diez Mil Formas Presencia-Ausencia? La "presencia de las diez mil formas" corresponde a la capacidad de manifestar todas las artes, y la "ausencia de las diez mil formas" se refiere a fundir todo de vuelta a la unidad, poniendo el énfasis en su superposición...». A Ding Songyan le empezó a doler la cabeza y ya no tuvo ganas de seguir dándole vueltas al asunto.
«¡Al final, el nombre que le ponga el maestro fundador, por más feo que sea, es el que los discípulos y los descendientes van a tener que aceptar y usar de la mejor manera posible!».
Después de un rato, Ding Songyan guardó el Diagrama del Gran Cambio, Logro del Camino, extendió una hoja de papel blanco y escribió con trazo rápido:
"Hermano Youyang..."
Planeaba pedir permiso para hacer un viaje a la ciudad de la prefectura ese mismo día, con el fin de entregar la carta de la señorita Xiaoqing en el Salón Tianyang. Y ya que le iba a escribir a una amiga zorro, francamente se le haría un poco difícil justificar el no escribirle también a su buen amigo perro.
Pero con solo pensar en ponerse a divagar sobre los detalles de su vida diaria con otro hombre, Ding Songyan sintió una oleada de incomodidad por todo el cuerpo, así que cambió de enfoque y redactó un mensaje directo:
"Ya casi termino de dominar las Siete Espadas de la Noche a la Luz de las Velas. ¡Tengamos un combate en cuanto nos veamos!
Como deidad-fantasma que eres, ¿todavía puedes ofrecer bendiciones y protección a los vivos? Si te hago un par de ofrendas, ¿podrás cuidarme?
En uno o dos años, una vez que tenga la fuerza necesaria para protegerme por mi cuenta, iré a la provincia de Dan a beber contigo. ¡Acuérdate de no morir por segunda vez tan pronto!
El Ding que ya sabes quién es."
Guardó la carta junto con sus manuales secretos, se cambió el traje por una túnica azul, se ajustó su cinta de viajero, se colgó el bolso al hombro, tomó a Sombra Gélida y salió de su patio con rumbo al Campo de Entrenamiento de la Mansión de la Osa. Estos últimos días, la Hermana Mayor Zheng había estado allí practicando con su espada.
—Hermana Mayor, quisiera hacer un viaje a la ciudad de la prefectura hoy y regresar a la secta pasado mañana —dijo Ding Songyan sin rodeos al encontrarse con Zheng Zhuxi.
Zheng Zhuxi, quien lucía sumamente llamativa en su traje de entrenamiento negro, envainó la espada Agua de Otoño y, con un rápido y vivaz giro de la mirada, le dijo con una sonrisa:
—Perfecto, yo también tengo que ir a la ciudad de la prefectura. Vamos juntos; incluso puedo servirte de guardaespaldas.
Recientemente había completado con éxito dos aperturas más en su forja de aperturas. Además, mientras guiaba a Ding Songyan en el Arte de Espada de la Noche a la Luz de las Velas, muchas de las agudas preguntas de su hermano menor la habían dejado perpleja o la habían iluminado, trayendo mejoras sorprendentes a su propia esgrima. Todo esto la había llenado de una confianza renovada, al punto de sentir que ahora era capaz de sostener un combate contra alguien del quinto rango, Profundidad Discernida.
«¿Quién va a cuidar a quién?», murmuró Ding Songyan para sus adentros, aunque luego sonrió y respondió en voz alta:
—Muchas gracias, Hermana Mayor.
Al verlo aceptar sin resistencia, los ojos de Zheng Zhuxi brillaron levemente y sus hoyuelos aparecieron, sintiendo una callada satisfacción consigo misma. Durante esos últimos días enseñándole artes de espada a su hermano menor, ya se había percatado de que él era fuera de lo común, descubriendo detalles cada vez más sorprendentes. Como su madre no le había prohibido ir uniendo las piezas y secretos de su hermano menor a partir de pequeñas pistas, tenía toda la intención de viajar a su lado para realizar más observaciones de cerca.
Se cambió de ropa por una falda de gasa de un verde pálido casi blanco, empacó una muda para el viaje, dejó el aviso reglamentario de su partida y, junto con Ding Songyan, tomó prestados un par de caballos del Salón de Asuntos Generales. Acto seguido, partieron rumbo a la ciudad de la prefectura de Dingjiang.
El camino estuvo completamente libre de bandidos o alborotadores, lo cual dejó a Zheng Zhuxi bastante decepcionada, y a Ding Songyan también.
Siendo considerados con la resistencia de sus caballos, los dos tardaron cuatro horas en llegar al condado de Linjiang, momento en el cual ya se estaba acercando el anochecer.
—Voy a ir primero a la oficina del condado a charlar un rato con la Hermana Mayor Xue. Acuérdate de dejarme una de las habitaciones laterales en tu patio; llegaré allí esta noche —dijo Zheng Zhuxi con una sonrisa en cuanto cruzaron las puertas de la ciudad. Le estaba dando a Ding Songyan espacio de forma deliberada para que se ocupara de sus asuntos privados de forma cómoda.
Ding Songyan recorrió las calles que ya conocía tan bien. En medio del animado bullicio del atardecer, se encaminó a paso pausado hacia el Callejón Chengyu.
—¡Guau! —El perro amarillo, Ahua, que se encontraba en la entrada del callejón, apenas alcanzó a ladrar una vez cuando de golpe se quedó completamente mudo.
Ding Songyan se agachó frente al animal y le preguntó con una sonrisa burlona:
—¿Quieres entrenar artes marciales tú también?
Ya fuera un humano o un perro, en estos días Ding Songyan sentía el impulso de agarrar cualquier cosa que se cruzara en su camino con tal de poner a prueba las artes marciales que él mismo estaba creando.
Ahua gimoteó con timidez, metió la cola entre las patas y salió corriendo a toda prisa.
«Ni modo. De todas formas los perros no están hechos para esto; mis artes marciales están diseñadas a la medida de los humanos...», reflexionó Ding Songyan para sus adentros de buen humor mientras avanzaba hasta detenerse frente a la casa de Xu Chang'an y tocaba el portón del patio.
Xu Chang'an abrió la puerta y sintió una oleada de sorpresa encantada al ver que se trataba del Hermano Ding. Sin embargo, antes de que pudiera siquiera decir una palabra de saludo, lo vio con una sonrisa puesta.
—Eh... —Xu Chang'an de pronto se estremeció.
\*\*\*
\[1\] El término shīzǔ (师祖) se traduce literalmente como “Gran Maestro”, en esta ocasión hace referencia específica al maestro de Tao Wenshu y anterior líder de la secta. Para evitar confusiones con los rangos de cultivo y reflejar con precisión el linaje jerárquico dentro de la Secta Noche-Brillante, se optó por traducirlo como Abuelo Marcial.
Nota del traductor: En la literatura china, números como «mil» (千, qiān), «diez mil» (万, wàn) o su combinación «diez mil y mil» (万千, wàn qiān) rara vez se usan como cifras literales. Se emplean como recursos figurados o poéticos para representar lo «incalculable», una «inmensidad» o la «totalidad» de las cosas (de manera similar a cuando en español decimos "miles" o "un millón" para exagerar).

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Estás leyendo el capítulo 79 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 13 de julio de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.