Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 76 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
Por lo que a Ding Songyan respectaba, no habría problema incluso si Feng Zhengning, el sospechoso de criar a la entidad maligna, de verdad viniera de la prefectura de Jinyang, en la provincia de Du. Después de todo, cada provincia y prefectura tenían sus propios herejes. Lo que realmente le preocupaba era que el hombre hubiera fabricado deliberadamente su origen, registrando a propósito "prefectura de Jinyang, provincia de Du" en el libro de huéspedes.
Eso significaría que tal vez sabía que Ding Songyan había extraído el apellido "Jiang" del alma remanente de Yan Changqing, y que podría tener alguna conexión con quien fuera que hubiera aniquilado a Yan Changqing. Su visita al pueblo del Lago Alpino sería entonces un intento deliberado de desviar cualquier investigación oficial hacia Jiang Lanting, de la Orden del Yin-Yang.
Mientras Ding Songyan todavía le daba vueltas al asunto en su cabeza, Zheng Zhuxi ya había empezado a dar instrucciones de manera muy ordenada. Aunque todos los discípulos de la Secta Noche-Brillante a su alrededor eran hermanos o hermanas mayores, o incluso tíos maestros, todos superiores a ella tanto en antigüedad como en cultivo marcial, pero ella manejaba la situación como si fuera lo más natural del mundo.
Envió a un grupo a investigar con quién había tenido contacto Feng Zhengning en el pueblo del Lago Alpino y qué actividades había realizado, mientras ella misma llevaba a Ding Songyan a una de las puertas del pueblo. Al mismo tiempo, otros compañeros de la secta se dirigieron a la puerta opuesta para confirmar si el comerciante de telas ya se había marchado.
Al preguntar a los guardias, se enteraron de que Feng Zhengning había dejado el pueblo del Lago Alpino por la puerta oeste hacía aproximadamente media hora, dirigiéndose hacia el norte por el camino principal y pasando más allá de la línea de vigilancia de las torres de la muralla.
—El resto de la investigación será un trabajo lento y minucioso. El Salón Disciplinario se hará cargo de ahora en adelante —le dijo Zheng Zhuxi a Ding Songyan con un leve deje de decepción. Sin embargo, ajustó rápidamente su estado de ánimo y sonrió—: Ven, te invito a tomar unas bebidas frías.
Comparado con el ambiente gélido de la montaña, el pueblo del Lago Alpino todavía conservaba algo de la calidez persistente del otoño.
—¿No debería ser yo, como el hermano menor, quien le devuelva el favor a la hermana mayor? —Ding Songyan la siguió de cerca y le preguntó con una sonrisa.
Los hoyuelos de Zheng Zhuxi asomaron levemente mientras respondía:
—Tú no tienes ingresos fijos dentro de la secta. Guarda ese dinero que ahorraste narrando historias; es muy probable que lo necesites para la forja de aperturas, la condensación de meridianos y la instalación de vísceras. Algunos de esos recursos de cultivo escasean incluso dentro de las reservas de la secta, y puede que mi madre no haya podido reunirlos todos. Vas a tener que buscarlos por tu cuenta cuando te toque recorrer el jianghu.
—Xu Chang'an debería haber vendido "La Leyenda de la Serpiente Blanca" a un buen precio por mí —comentó Ding Songyan, dirigiendo la mirada hacia una taberna junto al camino, donde un narrador relataba la historia de la Dama Bai robando el elixir de la inmortalidad, mientras una cantante a su lado tañía una pipa tocando "Bai Suzhen al Pie del Monte Qingcheng".
En el último mes y medio, Ding Songyan no había vuelto a la ciudad de la prefectura, y mucho menos se había visto con Xu Chang'an. Si Xu Chang'an resultaba ser demasiado poco hábil como para conseguir el precio de reserva que Ding Songyan quería por la obra, entonces a Xu Chang'an no le quedaría más remedio que practicar voluntariamente las Nueve Artes Primordiales y la Circulación Directa-Inversa. Después de todo, las artes de cultivo derivadas del Caos (Hundun) tenían la capacidad de abarcar absolutamente todo lo que él hubiera aprendido hasta el momento.
—Entonces me invitas tú cuando te toque patrullar la ciudad de la prefectura. —Zheng Zhuxi guio a Ding Songyan al doblar la esquina hacia la Calle Agua Verde, donde se sentaron en una pequeña mesa cuadrada que el Comedor de la Familia Mei había colocado afuera, junto al camino, y dejaron sus espadas sobre la mesa.
—¿Qué bebida fría quieres? — Zheng Zhuxi le preguntó a Ding Songyan.
Ding Songyan echó un vistazo a los carteles de madera que colgaban de la pared y sonrió.
—Recomiéndame algo, Hermana Mayor. No conozco muy bien ninguna de estas opciones.
—Entonces te pediré un tazón de hielo raspado endulzado con bolitas de arroz glutinoso, y yo voy a pedir queso helado —decidió Zheng Zhuxi, dándole la orden al empleado del local, y luego se volvió hacia Ding Songyan—: Cuando florezcan los ciruelos en invierno, todos deberíamos buscar la ocasión de admirar la nieve mientras tomamos vino de flor de ciruelo macerado en nieve.
El "todos" al que se refería eran los discípulos personales de Tao Wenshu.
La Secta Noche-Brillante distinguía solamente entre discípulos de nivel inicial y discípulos de linaje verdadero. Los discípulos de nivel inicial todavía no podían tomar a un maestro de forma exclusiva, pero recibían enseñanza en rotación cada día por parte de discípulos de linaje verdadero en el Reino de la Gran Derivación y de Ancianos administradores, con un Gran Maestro respondiendo dudas una vez cada diez días. Después de tres años, los Grandes Maestros del Reino del Dharma y las potencias del Reino de la Gran Derivación perfeccionado elegían a sus discípulos personales de entre los de nivel inicial. Si alguien mostraba un talento marcial sobresaliente y llamaba la atención de varios miembros veteranos, esa persona tenía el privilegio de elegir a su propio maestro.
"Discípulo personal" era simplemente otra manera de decir "discípulo de linaje verdadero". El primero llevaba como prefijo el nombre de un maestro específico, mientras que el segundo estaba vinculado directamente a la propia Secta Noche-Brillante.
Por supuesto, había quienes se saltaban la etapa de nivel inicial y se convertían directamente en discípulos de linaje verdadero, como había sido el caso de Ding Songyan. En cuanto a los miembros de la Secta Noche-Brillante que todavía no habían alcanzado el Reino de la Gran Derivación perfeccionado y deseaban tomar discípulos propios, tenían que esperar a cumplir al menos cuarenta años y a que su propio potencial marcial estuviera completamente agotado, para no interferir con su desarrollo personal.
Al poco rato, el dueño del Comedor de la Familia Mei salió en persona, cargando el queso helado y el hielo raspado endulzado con bolitas de arroz glutinoso, y los dejó frente a Zheng Zhuxi y Ding Songyan.
Era un hombre de buen carácter, de poco más de treinta años, que sonrió con genuina calidez.
—Joven Maestra de Secta, cuánto tiempo sin verla.
—¿Joven Maestra de Secta? —Zheng Zhuxi se rió y agitó la mano—. No me llames así. La Secta Noche-Brillante elige a sus líderes por sus méritos, no por linaje de sangre.
El dueño insistió con terquedad:
—En mi corazón, usted siempre será la Joven Maestra de Secta.
Incapaz de ganarle la discusión al dueño, que era claramente obstinado, Zheng Zhuxi intercambió algunas cortesías y lo despidió. Revolvió su queso helado con una cuchara y suspiró mientras miraba a Ding Songyan.
—Se llama Mei Changle. Su padre fue discípulo de nuestra Secta Noche-Brillante y murió a manos de herejes durante una misión de patrullaje. Mi madre le entregó la compensación correspondiente según las reglas de la secta, eximió a este local del pago de cuotas por veinte años y le prometió que, siempre que él o sus hijos quisieran unirse a la Secta Noche-Brillante para estudiar artes marciales, podrían convertirse en discípulos de nivel inicial directamente, sin pasar por ninguna selección. Es un hombre honesto y directo, pero como no tenía talento marcial, convirtió el negocio familiar en este comedor. Nadie esperaba que resultara tener un don tan extraordinario para la cocina. Como vengo seguido y él está profundamente agradecido con mi madre, siempre me ha llamado Joven Maestra de Secta.
Todos los impuestos y gravámenes del pueblo del Lago Alpino iban a parar a las arcas de la Secta Noche-Brillante; la corte imperial no tenía ninguna injerencia en esos asuntos.
«Este es el tipo de secta que construye una cohesión real...». Ding Songyan sacó con la cuchara una pequeña bolita de arroz glutinoso, junto con algo del jarabe dulce en el que todavía flotaban cristales de hielo, y se la llevó a la boca.
La intensa dulzura del azúcar se veía considerablemente atemperada por el frescor del hielo, transformándose en un sabor más persistente. Combinado con la textura masticable de las bolitas de arroz que dejaban un agradable regusto, todo el conjunto ahuyentó de inmediato lo último del calor otoñal y calmó el cuerpo y la mente de Ding Songyan.
El queso helado de Zheng Zhuxi estaba hecho de nieve y hielo combinados con queso y jugo de fruta de estación. Para Ding Songyan, aquello parecía una versión antigua del helado, y se veía sumamente delicioso.
Mientras charlaban, Ding Songyan preguntó de pronto:
—Hermana Mayor, ¿crees que Feng Zhengning dejó a propósito a esa entidad maligna para poseer al empleado de la posada, o se le escapó por accidente y terminó afectando a otra persona?
—Tampoco lo sé —respondió Zheng Zhuxi, sosteniendo la cuchara en la boca mientras reflexionaba—. Si fue accidental, no es tan grave. En el peor de los casos, es un hereje que cría entidades malignas pero sabe dónde poner el límite. Si fue deliberado, bien podría tratarse de un demonio perteneciente a los Veintiún Caminos Heréticos Demoniacos.
—Si fue deliberado, ¿qué es lo que buscaba? ¿Arrastrarnos a una investigación para despistarnos de algo más importante? —Ding Songyan expresó su sospecha.
Los ojos de Zheng Zhuxi se movieron de un lado a otro mientras lo pensaba.
—¿Despistarnos sobre qué? —De pronto se soltó a reír—. Hermano Menor Ding, todavía no sabes lo suficiente sobre los Veintiún Caminos Heréticos Demoniacos. El Camino de la Extinción de los Santos es uno de los más racionales entre ellos. Aparte de su gusto por el engaño, el despiste y las artimañas, siempre operan siguiendo un modus operandi claro. Pero algunos de los otros caminos heréticos ponen el simple hecho de hacer el mal por encima de lograr cualquier objetivo práctico, y a menudo exponen su propio paradero con tal de causar daño, arruinando lo que sea que hubieran planeado originalmente. Si Feng Zhengning dejó deliberadamente a esa entidad maligna, lo más probable es que su propósito fuera simplemente hacer daño por el puro placer de hacerlo.
—¿De verdad existen herejes así? —Ding Songyan quedó bastante sorprendido.
«¿Gente que lastima a otros sin obtener ningún beneficio propio? No, tal vez hacer el mal sea una forma de beneficio personal para ellos. Tal vez hacer el mal sea parte de su método para templar el corazón y forjar su propio ser».
Zheng Zhuxi rebañó su tacita de porcelana hasta dejarla completamente limpia de queso helado antes de responder:
—Sí, los hay. Toma como ejemplo el Camino del Mal Acumulado. Se dice que trazan su linaje directo hasta Qiongqi y son uno de los Nueve Superiores, conocidos por cometer toda clase de maldades y acumular la perversidad hasta convertirla en un Camino.
En ese momento, Zheng Zhuxi se quedó de pronto pasmada.
—Hay un arte divino que el Camino del Mal Acumulado llama la Técnica de Devorar Demonios y Tragar el Mal. Tragar el Mal... Mal...
¿Acaso no encajaba todo ahora?
«¿Qiongqi?». El contenido correspondiente del Clásico Secreto de las Montañas y los Mares surgió de inmediato en la mente de Ding Songyan.
“Qiongqi, el Extraño: su rostro se asemeja al de un tigre y su forma a la de un buey. Con cerdas de puercoespín y alas, su grito es como el aullido de un perro. ¿El resultado de consumirlo? Ahuyenta demonios, repele el mal, comanda los Ocho Vientos, destruye la fidelidad y aniquila la lealtad, acumula el mal y disuelve el oro...”.
—¿Se trata de alguien sin anomalías físicas evidentes, o es que está trabajando para el Camino del Mal Acumulado y reuniendo entidades malignas? —Zheng Zhuxi suspiró sin poder dar una explicación definitiva—. Existen artes de cultivo, como las del Camino de la Extinción de los Santos, que son capaces de ocultar las anomalías físicas, pero no son para nada comunes. Muchos demonios herejes y cultivadores malignos logran mezclarse entre los habitantes de los pueblos y causar daño precisamente porque no pocas personas comunes y practicantes marciales están dispuestos a servirles de cómplices.
Mientras conversaban sobre el Camino del Mal Acumulado, Zheng Zhuxi pagó la cuenta y llevó a Ding Songyan a dar una vuelta, doblando hacia el Callejón con Vista a la Montaña. Señaló una residencia de tres patios y sonrió.
—Hermano Menor, te traje aquí para que sepas dónde queda este lugar. Es muy probable que tengas que pasar el Año Nuevo aquí. A mi madre le gusta la tranquilidad, así que solo hay unos pocos sirvientes veteranos en la casa. Voy a hacer que se familiaricen con tu rostro, y si alguna vez llegas al pie de la montaña después del anochecer y no alcanzas a subir a tiempo, puedes pasar la noche aquí...
Ding Songyan movió su mano izquierda, la cual sostenía la vaina de Sombra Gélida, hacia su espalda, y siguió la explicación de Zheng Zhuxi mientras observaba el diseño del patio, los pasillos cubiertos, los grandes árboles y el jardín.
En ese preciso instante, una figura acechaba oculta detrás de uno de los grandes árboles.
No era otro que Feng Zhengning, quien supuestamente había dejado el pueblo del Lago Alpino poco antes.
Mientras caminaba por las calles, había divisado a Zheng Zhuxi, la hija de Tao Wenshu. Sabiendo que ella se encontraba apenas en el sexto rango —Anomalía Manifestada, exactamente igual que él— y que no mostraba ninguna anomalía física visible, de inmediato concibió una intención sumamente malévola y decidió llevar a cabo algo grande.
¿Acaso había algún acto de maldad más emocionante que asesinar a la hija de la Maestra de la Secta Noche-Brillante dentro del propio pueblo del Lago Alpino?
El mero hecho de imaginar la escena hizo que Feng Zhengning temblara de pura emoción. Se había apresurado a marcharse de la posada, dejando deliberadamente a la entidad maligna atrás para causar caos y mantener ocupada a Zheng Zhuxi. Él mismo había salido del pueblo del Lago Alpino, se había disfrazado rápidamente en un tramo de bosque en el exterior, y luego se había deslizado de vuelta hacia el interior por la puerta este, escondiéndose en la residencia de la familia Zheng y evadiendo la vigilancia de las torres mientras esperaba el momento perfecto para atacar.
Feng Zhengning se consideraba a sí mismo un hombre rico en experiencia de combate. Además, contando con una entidad maligna para asistirlo, tomar por sorpresa a Zheng Zhuxi, alguien que compartía su mismo reino, no sería una tarea demasiado difícil. La verdadera complicación radicaría en escapar una vez consumado el acto.
Esta era también la razón por la que tenía que emboscarse obligatoriamente en la residencia de la familia Zheng. Si Zheng Zhuxi no venía, no le quedaría más remedio que abandonar aquella maldad que había hecho que su corazón se agitara con tanta fuerza.
Vio a Zheng Zhuxi pasar a corta distancia acompañada por su hermano menor, Ding Songyan, quien vestía un traje marcial negro ajustado y la seguía de cerca. Feng Zhengning contuvo el aliento, despertó en silencio a la entidad maligna dentro de su propio ser y se preparó para saltar.
Mientras esperaba su oportunidad, maldijo a Ding Songyan en sus adentros.
«Un tipo que ni siquiera ha alcanzado el Reino de la Gran Derivación, dándose aires de un maestro espadachín. ¡Cómo se atreve a sostener la vaina con la mano izquierda detrás de la espalda!».
En un instante, Feng Zhengning encontró la brecha que buscaba. Su cuerpo se tensó, a punto de abalanzarse hacia adelante.
En ese preciso instante, divisó una espada larga —cristalina y translúcida, con una veta de carmesí ardiente en su interior— y la vio lanzarse directo hacia él, de forma lenta al principio y luego con una rapidez repentina.
«No, la espada no se volvió más rápida. Fui yo el que se volvió más lento...». El pensamiento apenas había cruzado la mente de Feng Zhengning cuando descubrió que estaba completamente congelado.
La hoja cristalina le perforó la garganta y luego se retiró, deslizándose en silencio de vuelta a la vaina que el espadachín sostenía a la espalda con su mano izquierda.
La sangre brotó a borbotones de la garganta de Feng Zhengning; ya no fue capaz de emitir ningún sonido.
Su visión se fue oscureciendo poco a poco. Lo último que vio fue a la persona que lo había matado seguir adelante a paso tranquilo, con la vaina todavía sostenida en la mano izquierda detrás de la espalda, sin dignarse siquiera a mirar en su dirección.
Se desplomó lentamente sobre el suelo y alcanzó a oír vagamente que esa persona decía:
—Eh, Hermana Mayor, creo que acabo de matar a una criatura maligna.
Después de un rato, el aturdido y confundido Feng Zhengning volvió a ver esa misma figura. Esta vez, todo su cuerpo se sacudió con un temblor incontrolable que no pudo detener.

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Estás leyendo el capítulo 76 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 10 de julio de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.