Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 238 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
La residencia Liu, en el Callejón del Río Oculto.
En medio de la noche, un rugido cargado de miedo y sospecha resonó de pronto y se extendió por el lugar.
Liu Cheng salió de la cama a toda prisa y corrió hacia la habitación de su padrino sin siquiera ponerse una túnica exterior.
Llegó un paso antes que los demás miembros de la Banda que Camina sobre el Mar, pero en cuanto empujó la puerta para abrirla, vio a Hu Chaohui acurrucado en el cabecero de la cama, con el cuerpo temblando sin control y el rostro reflejando una desconcertada mezcla de miedo y pavor. No se parecía en nada al jefe de la banda y Gran Maestro que había alcanzado el Reino del Dharma perfeccionado años atrás; más bien recordaba a un anciano común en el ocaso de su vida.
Liu Cheng examinó rápidamente la habitación, pero no encontró a nadie más ni vio rastros de alguna pelea.
—Padrino, ¿qué pasó? —preguntó Liu Cheng, volviendo a mirar a Hu Chaohui.
Hu Chaohui respiró hondo y forzó a su cuerpo a calmar el temblor.
Tras un momento de reflexión, dijo:
—Soñé de nuevo con el sujeto de la máscara de la Doncella de Jade. Se sintió aún más parecido al Emperador Celestial.
Antes de que Liu Cheng pudiera responder, el líder de la Banda que Camina sobre el Mar añadió por su cuenta:
—Parece que esto se ha convertido en una debilidad en mi espíritu.
«¿Solo una debilidad en el espíritu? Una debilidad puramente espiritual podría sacudir de golpe a un Gran Maestro del Reino del Dharma perfeccionado y despertarlo de un sueño, pero nunca hacerlo temblar de esta manera... Esto parece más una debilidad que ha evolucionado hasta convertirse en pesadilla, y eso sucede ya sea por una influencia externa o porque ya albergaba un demonio interno en su interior...». Liu Cheng prefirió no contradecir a su padrino. Giró la cabeza hacia la ventana, donde se entremezclaban un viento desolado y una lluvia fría, y dijo pensativo:
—Padrino, ¿no le gustaría retirarse un tiempo a un templo daoísta o monasterio budista para calmar su cuerpo y mente y sanar esa debilidad?
Recordando lo que había "visto" en el sueño, Hu Chaohui guardó silencio un momento y luego respondió:
—Debo hacerlo. No puedo seguir ignorando esta debilidad o se convertirá en un demonio interno. A-Cheng, te dejaré la Banda que Camina sobre el Mar a ti. A menos que sea algo grave, no interrumpas mi cultivo.
Al escuchar esto, el corazón de Liu Cheng se agitó y aprovechó la oportunidad:
—Padrino, ¿qué tal si yo me encargo de los negocios más presentables y les dejo asuntos como la Casa de Apuestas del Gancho de Plata a los otros Ancianos? Siempre deberíamos dejarnos una salida.
Hu Chaohui miró a Liu Cheng y suspiró:
—Sé lo que quieres decir, pero la situación actual es complicada y turbia. La Banda que Camina sobre el Mar podría venirse abajo en cualquier momento. Solo dejándotela a ti puedo estar tranquilo.
Liu Cheng guardó silencio un momento y decidió no discutir más. Se limitó a dirigirle una mirada profunda a su padrino y sonrió con amargura:
—Mis heridas no han sanado del todo. Cargar con semejante peso es un poco excesivo. Solo puedo encargarme de lo más importante por ahora; los demás Ancianos tampoco pueden quedarse de brazos cruzados.
—Ten cuidado —asintió Hu Chaohui, haciéndole un gesto hacia la salida—. Vuelve a descansar. Necesito visualizar y hacer circular el qi para armonizar mi cuerpo y mi mente.
Liu Cheng se despidió y, antes de cerrar la puerta, volvió a mirar a su padrino.
La escena de hace un instante le había dejado una impresión muy profunda:
«Así que mi padrino ya no es el hombre fuerte, orgulloso e inquebrantable que yo recordaba. En algún punto se convirtió en un anciano tembloroso con el miedo a flor de piel...».
\*\*\*
Montaña de las Cinco Colinas, cumbre del pico principal.
Los copos de nieve llenaban el cielo, desplegando un manto blanco gigante.
La sirvienta Yuyao se acercó a prisa y llamó a la figura resguardada bajo los árboles de jade y las ramas cristalinas:
—Señorita, el Segundo Ding envió otra carta.
La figura vestía una capa blanca bordada en piel. Frente a ella había una fogata donde se asaba un conejo gordo, y el viento helado de los alrededores parecía esquivar la zona, rodeándola sin tocarla.
—¿Otra carta? ¿No llegó una hace apenas dos días? —La figura se levantó y miró a Yuyao, revelando un rostro encantador y pálido.
Tenía la barbilla delicada y las comisuras de los ojos encantadoramente alzadas. Su apariencia transmitía inocencia con un toque seductor, y con cada mirada desplegaba un mundo de gracia. Aunque la veía todos los días, la sirvienta Yuyao seguía quedando cautivada y casi perdiéndose ante semejante belleza.
—Es de la Capital de la Llama —respondió Yuyao, recuperando la compostura para contestarle a su ama.
Su Qingli llevaba una chaqueta y una falda blancas, con su cabello negro azabache recogido por una cinta blanca, aportando un matiz brillante sobre el suelo nevado. Lucía encantadora y deslumbrante.
Habiendo crecido un poco más, tomó la carta y la leyó entre el viento y la nieve, mientras su expresión se volvía cada vez más entusiasmada.
Su Qingli parpadeó y le dijo a la sirvienta Yuyao:
—Termina de asar el conejo por mí. ¡Voy a buscar a mi papá!
Mientas hablaba, la joven saltó con ligereza desde la cumbre, brincando a veces sobre los escalones de piedra cubiertos de hielo.
«La apariencia y la figura de la Señorita ya maduraron por completo, pero en el fondo sigue siendo una niña de corazón...», murmuró Yuyao, antes de agacharse obedientemente a terminar de asar el conejo.
Su Qingli corrió todo el camino a casa y encontró a su padre probando té en el salón.
Su Changzhou vestía como un erudito, con el cabello salpicado de canas y sujeto por una sola horquilla de madera. Tenía un rostro apuesto y refinado de facciones delicadas, junto con los distintivos ojos de zorro de la familia Su. Su bigote y su barba en la barbilla lucían un tono grisáceo similar. Su aire general era gentil, maduro y culto, aunque conservaba un matiz de espíritu romántico.
—¡Papi! —Su Qingli se detuvo y lo llamó con una dulce sonrisa.
Su Changzhou dejó su taza de té y suspiró con resignación:
—Adelante, ¿qué pasa esta vez?
Su Qingli se sentó a su lado sonriendo e inclinó el rostro hacia él con naturalidad:
—Papi, escuché que el Emperador Jianwu de la dinastía del sur organizará una selección de consortes a principios de primavera. Debe de ser muy divertido, interesante y animado. Quiero ir a verlo.
Los ojos de la joven, negros como el azabache, estaban llenos de súplica, luciendo tan lastimera como un animalito rechazado.
—Este asunto involucra demasiado y nadie sabe qué está planeando Hong Jingchu. Quién sabe cuántas sectas importantes se van a meter. Ni siquiera has alcanzado el Reino del Dharma, ¿para qué quieres ir? —Su Changzhou rechazó sin piedad la petición de su hija menor.
—Solo quiero ir a ver el ambiente, no a participar. ¿Qué peligro podría haber? —Su Qingli hizo un puchero con sus labios rosados—. Además, Papi, tú eres un Maestro Supremo. ¿Acaso no puedes protegerme?
Su Changzhou la miró de reojo:
—¿Cuándo dije yo que iría a la Capital de la Llama?
Su Qingli soltó una risita:
—¿De verdad te quedarías tranquilo dejando que tu débil, indefensa e inocente hija vaya sola a la Capital de la Llama?
—¿De verdad piensas escaparte de casa? Después de tu cumpleaños el año que viene, podrás ir a donde quieras —la reprendió Su Changzhou con diversión.
Su Qingli mostró dos hileras de dientes pequeños, blancos y parejos:
—Mamá tampoco ha estado nunca en la Capital de la Llama. ¿No la vas a llevar a conocerla? Papi, digamos que los tres vamos a conocer las costumbres de la Capital de la Llama y a disfrutar del ambiente en el camino, y luego regresamos a la secta cuando termine la selección de consortes. ¿El hermano mayor? Él tiene sus propios asuntos de los que encargarse.
La joven buscaba excusas desesperadamente mientras lo convencía con mimos.
Tras un largo rato, Su Changzhou, completamente exasperado, tomó su taza de té:
—Está bien, tú ganas. Pero tenemos que prepararnos. Deberíamos intentar llegar a la Capital de la Llama antes de la fiesta de Año Nuevo.
—Papi, eres el mejor —exclamó Su Qingli satisfecha, con una voz muy dulce y juguetona.
Reflexionó un momento y preguntó:
—Papi, ¿conoces a una mujer llamada Luo Mingyin? Está templando su corazón en el mundo mortal en la Capital de la Llama. Escuché que tiene alguna relación con Ditai.
Su Changzhou lo pensó detenidamente por un instante:
—Nunca he oído hablar de ella.
—¿Crees que podría ser la Tía? —Al leer la frase "templando su corazón en el mundo mortal" en la carta, Su Qingli había hecho esa conjetura.
En cuanto a conexiones, el clan Su sí tenía algunos lazos con Ditai.
Su Changzhou reflexionó:
—Es posible. Tampoco he visto a tu Tía en un tiempo. Pero tendría que ver su verdadero carácter. La apariencia cambia fácilmente, pero la naturaleza es difícil de alterar. Háblame de esa Luo Mingyin.
—No sé mucho... —Su Qingli le contó los pasajes que Ding Songyan había escrito en la carta.
Su Changzhou pensó un momento:
—No se parece a ella. Tu Tía tiene bastantes formas de engañar a la gente. A menos que... a menos que su templanza de corazón en el mundo mortal haya avanzado y haya regresado a la simplicidad...
—Ya veo... —Su Qingli sintió aún más curiosidad por saber quién era Luo Mingyin.
Justo cuando estaba a punto de salir del salón de té, Su Changzhou le preguntó de repente:
—Ese buen amigo con el que te escribes tan seguido, Ding Songyan, ¿también está en la Capital de la Llama?
—Sí —asintió Su Qingli con franqueza—. Cuando lleguemos allá iré a verlo, pero voy más que nada por el ambiente de la selección de consortes.
—¿Acaso puedes acercarte a él? —preguntó Su Changzhou, divertido.
Su Qingli se quedó en silencio al instante y, tras un momento, respondió:
—¡Puedo verlo de lejos!
Su Changzhou sacudió la cabeza y bebió su té sin decir nada más.
\*\*\*
En su segundo día libre, Ding Songyan no salió; prefirió concentrarse en escribir su libro de historias y cultivar sus artes marciales.
Tan solo en las artes marciales tenía demasiado por hacer. Sus dos tareas principales eran: primero, fusionar la Espada Asesina de la Fidelidad del Arte Divino del Mal Acumulado en su propia Espada del Camino Unificado; segundo, combinar los Fundamentos de los Decretos del Cielo con la marca del Corazón Celestial para crear su propio Corazón Celestial al estilo Ding.
Ninguna de las dos daría resultados en unos pocos días ni en un par de semanas. Requerían un trabajo arduo y un pulimento paciente, por lo que esperaba lograr algún progreso en dos o tres meses.
En un principio, Ding Songyan había planeado cumplir su promesa e invitar a Li Baima, Wu Mo y Fan Chunlin a beber vino y ver a las mujeres en el río Hengbo esa tarde. Sin embargo, como el Mayor de Li acababa de fallecer, este no tenía ánimo para eso y dejarlo fuera habría sido inapropiado. Por lo tanto, tras discutirlo con Wu Mo y Fan Chunlin, pospuso la invitación por un tiempo.
Mientras el cielo se oscurecía, Wu Mo y Fan Chunlin se sentaron en la mesa de piedra a observar a Li Baima practicar la Espada que Comanda el Fuego de Qiezhi una y otra vez, a la espera de que les sirvieran la cena.
De pronto, un golpe ligero sonó en la entrada del patio lateral.
Los dos giraron la cabeza y se quedaron paralizados.
Junto a la puerta abierta se encontraba una belleza extraordinaria vestida de hombre. Se erguía con una cinta de viajero en la cabeza y una amplia túnica blanca; con sus cejas largas y esbeltas, ojos brillantes y vivaces, dientes aperlados, una nariz bien definida y una piel tersa como la leche, era tan hermosa que parecía salida de una pintura: un hada hecha realidad.
—Se... señorita, ¿qué... qué podemos hacer por usted? —Wu Mo se levantó de un salto y fue a recibirla, tartamudeando.
«¡No es menos hermosa que la señorita Zhang Yingbo! Y aun así no se parece a las otras bellezas de la Clasificación de las Grandes Bellezas del Jianghu...».
Jiang Lanting estaba muy acostumbrado a ese tipo de tratos y sonrió levemente:
—¿Aquí vive Ding Songyan, de la Secta Noche-Brillante?
Wu Mo y Fan Chunlin se deslumbraron con esa sonrisa antes de reaccionar.
«¿Busca al Hermano Ding? ¿Cómo logró el Hermano Ding atraer a una belleza tan deslumbrante? ¿No tiene demasiada suerte con las mujeres?».
Para ese momento, Ding Songyan ya había percibido la visita de Jiang Lanting, por lo que dejó su pincel y salió de la habitación.
Al usar el Reino del Caos, podía captar los cambios de postura, la fuerza aplicada y parte del qi verdadero que circulaba bajo la piel de cualquier objetivo a menos de veinte metros, por lo que naturalmente podía distinguir si quien lo visitaba era hombre o mujer. Jiang Lanting de hecho tenía ambos sexos, con todos los órganos correspondientes.
Por lo general, Ding Songyan no analizaba las cosas de forma tan minuciosa porque resultaba bastante grosero, pero un desconocido acababa de entrar repentinamente en el alcance de su Reino del Caos y no era uno de sus allegados, de modo que por pura reacción de estrés había comenzado a examinarlo.
Todo esto era culpa de la Demonia Ji, que lo tenía con los nervios alterados.
—¿A qué se debe tu visita? —Ding Songyan sonrió y fue a recibir a Jiang Lanting para presentárselo a Li Baima y a los demás—: Él es el Joven Maestro Arroyo Brillante.
No se molestó en averiguar si hoy venía como el Joven Maestro Jiang o la Señorita Jiang y usó el apodo directamente.
«¿El "Joven Maestro Arroyo Brillante"?». Fan Chunlin y los demás recordaron de inmediato el retrato y la descripción en la Clasificación de los Hombres Apuestos del Jianghu.
«¿Él es el Joven Maestro Arroyo Brillante, Jiang Lanting? Con razón parece una belleza deslumbrante... ¡De verdad tiene un rostro tan encantador como el de una mujer!».
Jiang Lanting le dijo a Ding Songyan con una sonrisa:
—¿No te dije antes que te pagaría por separado? Mira, te traje algo bueno.

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Capítulo 239
La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 238
Estás leyendo el capítulo 238 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.