Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 177 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
A finales de diciembre, ligeros copos de nieve flotaban desde un cielo gris pálido.
Varias cartas yacían frente a Ding Songyan, respuestas que habían ido llegando una tras otra de su variopinto círculo de amigos.
La de Su Qingli había sido la primera en llegar, allá a finales de septiembre. Le contaba que su familia se había tomado muy en serio el asunto de la Semilla Demoníaca y le agradecía los dos regalos de cumpleaños. Por último, le pedía a Ding Songyan que le escribiera de nuevo a comienzos de primavera, ya que se marchaba de casa a viajar y pasaría el invierno en otro lugar.
También le había preguntado cuándo era su cumpleaños. Para su propia sorpresa, Ding Songyan no supo cómo responder.
«¿Debería darle la fecha de mi vida anterior o la del día en que desperté en este cuerpo?»
La segunda respuesta vino de Ren Youyang. Aquel tipo le había planteado con total seriedad varias preguntas: ¿Se le podía implantar una Semilla Demoníaca a un fantasma-deidad y hacer que le creciera un segundo rostro? Si alguien ya tenía dos cabezas unidas por detrás, ¿podría de todos modos crecerle allí otro rostro...?
Después de leer todo eso, Ding Songyan quiso responderle con una sola palabra: «Lárgate».
Xie Fengchao y Xing Chang también habían respondido. Ambos lamentaban que, cuando mataron a He Luo, jamás imaginaron que la Semilla Demoníaca pudiera ser tan aterradora. Xing Chang señaló específicamente que los cultivadores de artes como el Precioso Registro que Rompe el Cielo, que ponía gran énfasis en la fuerza de voluntad, deberían ser capaces de suprimir la influencia de la Semilla Demoníaca tras alcanzar cierto reino y evitar así que el segundo rostro llegara a crecer. Juzgó ese umbral en el Reino de la Gran Derivación perfeccionado, basándose en las experiencias del clan Xingtian con verdaderos Dos Rostros a lo largo del último milenio.
Xie Fengchao se maravillaba de lo bien que podía ocultarse la Semilla Demoníaca. Podía corromper en silencio a muchas figuras clave, y si eso llegaba a pasar de verdad, otra catástrofe engulliría el mundo.
Ding Songyan no era tan pesimista.
Había considerado cuidadosamente una pregunta durante todo este tiempo: ¿por qué el Soberano Demonio necesitaba recurrir a la selección de consortes para acercar a un Dos Rostros de Semilla Demoníaca al Emperador Jianwu? ¿Por qué no corromper y controlar en silencio a quienes salían con regularidad del palacio a comprar suministros y hacer recados? Un palacio de semejante tamaño nunca podría sellarse por completo; cada necesidad de la vida diaria dependía del mundo exterior.
Tras pensarlo bien, Ding Songyan se dio cuenta de que ese enfoque jamás lograría nada significativo.
Por lo que sabía hasta el momento, las compras de rutina y los recados los gestionaban eunucos con cierta autoridad pero con muy poco estatus. No tenían contacto con los eunucos principales más importantes ni con las consortes más favorecidas, y mucho menos con el propio Emperador Jianwu. Además, alguien que llevara una Semilla Demoníaca solo podía transformar a dos personas, mientras que un Dos Rostros transformado por una Semilla Demoníaca no podía corromper a nadie más.
De este modo, incluso si a un eunuco que salía a hacer recados se le implantaba en secreto una Semilla Demoníaca, solo podría influir en un eunuco o funcionaria un nivel por encima de él. Aunque esas personas tuvieran ocasión de coincidir con figuras de mayor relevancia, serían incapaces de transformarlas en Dos Rostros.
Este método podía causar problemas y sembrar el desastre en el palacio prohibido, pero jamás lograría desatar una gran tormenta. Solo podría alcanzar a los asistentes, nunca a un alto funcionario, y mucho menos a un soberano.
«Si un Dos Rostros de Semilla Demoníaca se convirtiera en una consorte favorecida, en cambio, la situación cambiaría por completo.»
«Si el Emperador Jianwu se convirtiera en un Dos Rostros, el mundo se sumiría de verdad en el caos. Sigue sin estar claro hasta qué punto sería obediente hacia el Soberano Demonio un Dos Rostros transformado por un Dos Rostros de Semilla Demoníaca. Al fin y al cabo, ya no llevarían una Semilla Demoníaca encima...»
«Todavía no hay pistas sobre cómo resistir a las Semillas Demoníacas ni sobre cómo encontrar nuevas formas de exponerlas. En fin, matamos a esos Dos Rostros demasiado rápido la última vez. La próxima vez debemos mantener a uno con vida y estudiarlo con detenimiento...»
«Una investigación así sería bastante peligrosa. Aparte de mí, protegido por el Reino del Caos, y de aquellos capaces de resistir la corrupción de los Dos Rostros, cualquiera que intervenga correría un grave peligro. Un descuido, y el investigador podría corromperse y convertirse en un Dos Rostros...»
«Esto se parece a una epidemia. Tan Guanchan sacrificó la capacidad de contagio para mejorar el ocultamiento y el control. Me pregunto qué precio habrá pagado.»
«Pensándolo bien, los Dos Rostros de Semilla Demoníaca están mejor adaptados al trabajo encubierto que los verdaderos Dos Rostros. He Luo pasó años en el Templo Dangkang sin delatarse jamás. Fu Yangquan apenas había llegado al patio de Liang Qian cuando ya luchaba por contener su malicia, dejando en evidencia que algo andaba mal. La dilatada experiencia de Liang Qian en el jianghu y su constante vigilancia jugaron un papel clave, sin duda, pero la diferencia principal radicaba en que uno era más obediente mientras que el otro actuaba de forma más autónoma».
Mientras sopesaba el asunto de la Semilla Demoníaca, la mente de Ding Songyan se dirigió de forma natural hacia otra incógnita.
«Para acabar con la Maestra, Tan Guanchan no podía haber dependido únicamente del desafío de Bai Zhaolin y de dos capas adicionales de preparación en las sombras.»
«Mientras Fu Yangquan no quedara al descubierto, retrasar el duelo a muerte de Bai Zhaolin varios días o incluso más de diez no habría alterado el resultado. Pero ¿y si la Maestra hubiera rechazado el duelo a muerte?»
«Dado el carácter de la Maestra, había un 90% de probabilidades de que aceptara, pero eso aún dejaba un 10% de margen a un imprevisto. Yo suelo predecir cómo actuará la gente, pero nunca asumo que alguien se comportará exactamente como espero; siempre preparo un plan de respaldo.»
«Por ejemplo, si Bai Zhaolin hubiera rechazado mi duelo a muerte sin darme tiempo a recuperarme, lo habría atacado por la fuerza.»
«Tan Guanchan no podía habérselo jugado todo a que se aceptara el duelo a muerte de Bai Zhaolin...»
«O bien tenía otro arreglo que garantizaba que la Maestra aceptara, o bien había preparado un plan completamente independiente».
Durante los últimos meses, Ding Songyan había seguido esta línea de pensamiento mientras investigaba a los miembros de la Secta Noche-Brillante. Sin embargo, había pasado demasiado tiempo y ese supuesto plan de reserva jamás había salido a la luz. A diferencia del asesino del Camino del Fantasma Yu y los demás, quienes al final tuvieron que acercarse a la isla del lago dejando algún rastro inevitable, no había logrado ningún nuevo descubrimiento. Sentía como si estuviera midiendo su ingenio contra el aire.
Si dedicaba tanto esfuerzo a esto no era por incapacidad de pasar página, sino porque temía que el plan de respaldo del Soberano Demonio ocultara algún peligro dentro de la propia Secta Noche-Brillante. Además, tarde o temprano volvería a cruzarse con Tan Guanchan en el futuro, de modo que esperaba vislumbrar el modo de pensar y de actuar del hombre a través de tales preparativos.
«Conócete a ti mismo y a tu enemigo, y nunca tendrás que temer la derrota».
Ding Songyan ya había cultivado la Escritura de las Estrellas Celestiales hasta el Reino del Dharma perfeccionado, a costa de tres años de su esperanza de vida. Aunque cultivar el Sutra Nocturno a la Luz de las Velas hasta ese mismo reino significaba que su Arte de Espada de las Estrellas Celestiales y sus técnicas afines no se quedaban muy atrás en fuerza, seguía existiendo una leve diferencia. Por lo demás, pretendía perfeccionar la Escritura de las Estrellas Celestiales, así que difícilmente podía descuidar su cultivo.
A finales de noviembre, su Arte de Espada de las Estrellas Celestiales alcanzó por fin el dominio menor. Con esto daba por terminado el aprendizaje de las artes marciales propias de la Secta Noche-Brillante. De aquí en adelante, se centraría en pulirlas y perfeccionarlas.
También había extraído los Capítulos de la Gran Derivación del Capítulo del Cosmos Cielo-Tierra y de la Escritura del Retorno al Silencio, aunque todavía no había encontrado candidatos adecuados para cultivarlos y ponerlos a prueba.
Aparte de condensar sus aperturas del vacío, Ding Songyan se enfocaba ahora en dos tareas principales. La primera era seguir perfeccionando la Chispa que Enciende la Vela. Por el momento solo podía recurrir al Reino del Caos para ejecutarla él mismo; aún no era capaz de hacer que Zheng Zhuxi, quien había perfeccionado el Capítulo del Reino Humano del Arte Ilimitado Menor, la cultivara, y mucho menos los demás miembros de la Secta Noche-Brillante. Ya tenía una idea clara para lograr lo primero, pero lo segundo continuaba estando muy lejos de su alcance.
La segunda tarea consistía en estudiar y practicar las diversas artes reunidas por la Secta Noche-Brillante. No buscaba dominarlas todas una a una; solo pretendía comprenderlas, desmenuzarlas y sintetizarlas, para luego integrar sus principios con todo lo que había aprendido. Esto marcaba su primer paso firme hacia un camino marcial alimentado por incontables escuelas.
Ding Songyan paseó la mirada por los papeles sobre la mesa y suspiró en silencio.
Todavía no había llegado ninguna carta de su hermana mayor.
Ya le había escrito en dos ocasiones, describiéndole principalmente los sucesos recientes de la Secta Noche-Brillante, pequeños detalles sobre los discípulos que ella conocía y algunas reflexiones sobre su propio cultivo.
Un momento después, Yang Shiduo vino a verlo.
Ding Songyan guardó las cartas y miró hacia la puerta. Su vista se posó en la pequeña jarra de rocío de rosas que Yang Shiduo traía en la mano.
—¿Qué es esto? —le preguntó a Yang Shiduo, quien vestía ropas nuevas de un tono rojo oscuro.
El entusiasmo se reflejó de inmediato en el rostro moreno de Yang Shiduo.
—He mejorado a pasos agigantados a lo largo del año. Mi maestro me tiene en alta estima y planea llevarme a la Capital de la Llama para presentarme a su hermano menor. Le pedirá al Tío Maestro que me consiga una buena posición para que pueda ahorrar lo que me falta para la instalación de vísceras.
A lo largo del último año, utilizando el dinero de la venta del patio familiar, varios subsidios de su maestro y la paga de los trabajos que había aceptado, Yang Shiduo había logrado forjar siete aperturas ajenas, mostrando ya algunas sutiles anomalías físicas.
En la Secta Noche-Brillante se le habría considerado algo por encima de la media, pero para el Maestro de Salón Liu, se trataba de un genio sin igual en su linaje en tres generaciones.
Por eso el Maestro de Salón Liu había decidido llevarlo a la Capital de la Llama y buscar al más próspero de sus compañeros discípulos, confiando en que este pudiera abrirle un camino mejor a su discípulo.
¡Cuanto más fuerte se volviera su discípulo, más tranquilos y cómodos serían sus propios años de vejez!
—Si solo te falta dinero, puedo prestarte algo sin intereses —le ofreció Ding Songyan tras pensarlo un momento.
Tenía una gran suma de dinero y ningún sitio donde gastarla.
Yang Shiduo negó con la cabeza y sonrió:
—No es solo por el dinero, sino también por la oportunidad. El año que viene se cumple el décimo aniversario del ascenso al trono de Su Majestad, y es muy probable que se convoque el Examen de la Orquídea. Quiero presentarme y ver si consigo una posición lo bastante alta como para cambiarme al Arte Divino de la Fortaleza Inexpugnable. La Capital de la Llama está llena de artistas marciales de todos los estilos. Aquí, en la ciudad prefectural, ya nos conocemos todos de arriba abajo; seguir combatiendo aquí me aportará pocas mejoras. Irme pronto a la Capital de la Llama será la oportunidad perfecta para templarme.
Durante el último año, Yang Shiduo se había ganado a pulso una fama de invicto entre los salones marciales de la prefectura de Dingjiang. Por eso mismo los trabajos que le salían estaban tan bien pagados.
«Tiene razón. Solo luchando contra distintos artistas marciales puedo poner a prueba mis ideas sobre las artes marciales...». Ding Songyan no añadió nada más y se limitó a sonreír.
—¿Te marchas en pleno Año Nuevo?
—El Año Nuevo es el mejor momento para hacer visitas y entablar contactos —dijo Yang Shiduo con gesto algo apurado al repetir las palabras de su maestro.
El Maestro de Salón Liu sabía que su discípulo solía juntarse con Xu Chang'an y Ding Songyan, y atribuía a esto la razón principal de sus rápidos progresos. Al fin y al cabo, Zheng Zhuxi y Ding Songyan siempre andaban juntos, de modo que sin duda le habrían dado más de un consejo.
Ding Songyan lo comprendió al instante.
—¿Te vas hoy mismo?
—Sí. Viajo con una caravana de comerciantes y les serviré de guardia por el camino —Yang Shiduo estuvo charlando con él hasta que un sirviente trajo dos cuencos de vino.
Rompió el sello de barro de la jarra y llenó su cuenco hasta el borde.
—Ding Songyan, siempre recordaré tu orientación y tu apoyo durante este último año —Yang Shiduo le hizo un saludo profundamente formal; luego alzó el cuenco de vino con solemnidad y se lo bebió de varios tragos.
A continuación se sirvió otro cuenco y volvió a saludar:
—Has sido tanto un mentor como un amigo para mí. Jamás lo olvidaré.
Tras apurar el segundo cuenco, Yang Shiduo lo llenó una tercera vez, dejando ver una sonrisa:
—Este cuenco va por ti, por no haberme despreciado nunca y por haberme tratado como a un amigo de verdad.
Ding Songyan no se anduvo con miramientos. Tomó por fin su propio cuenco y lo chocó contra el de Yang Shiduo con una sonrisa:
—Cuídate por el camino. Hasta que nos volvamos a encontrar en el jianghu.
—Hasta que nos volvamos a encontrar en el jianghu —dijo Yang Shiduo con serenidad antes de apurar el cuenco.
Dejó el recipiente sobre la mesa, se despidió de la jarra y, dándose la vuelta, echó a andar por el patio bajo la nieve que caía.
Ding Songyan salió despacio de la habitación principal. Nada más llegar al salón frontal, vio aparecer a Xu Chang'an.
—¿Tú también te vas? —preguntó Ding Songyan enarcando una ceja.
Xu Chang'an se quedó helado:
—¿Adónde me iría yo?
«¿Acaso no soy de aquí, de la prefectura de Dingjiang?»

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Estás leyendo el capítulo 177 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 1 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.