Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 158 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
Aunque el cumplido complació a Zheng Zhuxi, no se lo tomó al pie de la letra. Sus ojos vacilaron levemente y le sonrió a su hermano menor:
—Dime la verdad.
«La Hermana Mayor se está volviendo cada vez más difícil de engañar...», pensó Ding Songyan antes de aclararse la garganta:
—La Maestra envió una carta por paloma a la secta hace dos días para arreglar algunos asuntos. No entró en detalles, pero pude deducir que regresarías de la Capital de la Llama a la prefectura de Dingjiang hoy. Si te hubieras entretenido con el desayuno para luego partir a un ritmo relajado, tomando primero una nave voladora hasta la ciudad prefectural y regresando después a la montaña desde allí, habrías llegado alrededor de esta hora.
—Te lo concedo —dijo Zheng Zhuxi, dejando ver sus hoyuelos. Miró a su alrededor y preguntó con una sonrisa—: ¿Cuánto tiempo llevas esperando?
—Menos de lo que tarda en consumirse una vara de incienso (30 minutos) —respondió Ding Songyan con franqueza.
—No hacías falta que vinieras a esperarme específicamente —comentó Zheng Zhuxi, vestida con una chaqueta acolchada roja y blanca, mientras caminaba junto a su hermano menor hacia el Lago Alpino.
—¿Acaso no demuestra respeto hacia ti, Hermana Mayor? —replicó Ding Songyan con una risita, sin el menor rastro de vergüenza.
Zheng Zhuxi le lanzó una mirada de reojo, pero la sonrisa de su rostro no decayó en lo más mínimo.
La joven se detuvo y sacó la botella de porcelana blanca que le había entregado su madre:
—Esto es de parte de mi madre, un regalo para ti... la Píldora de Longevidad que Disipa la Enfermedad. Su propósito principal es curar cualquier dolencia, pero el beneficio añadido de extender la esperanza de vida en veinte años la hace muy valiosa. Ni teniendo mucho dinero podrías comprar una fácil.
—No hace falta que le transmitas mi agradecimiento, Hermana Mayor. Le presentaré mis respetos a la Maestra en persona cuando la vea esta noche o mañana —dijo Ding Songyan sin ademán de rechazarla. Aceptó la botella de porcelana blanca con naturalidad, le retiró el tapón y miró en su interior.
Adentro había una píldora medicinal de color bermellón que irradiaba una fragancia fresca y agradable, muy distinta a la de cualquier sustancia ordinaria.
En ese instante, Zheng Zhuxi sacó otra pequeña botella de porcelana que parecía tallada en jade verde y sonrió:
—Toma, un regalo que te trajo tu hermana mayor.
—¿Qué es? —preguntó Ding Songyan, sin disimular su alegría.
Zheng Zhuxi, con el cabello negro azabache recogido de forma holgada, explicó con expresión relajada:
—La Píldora de Longevidad de la Grulla. Puede extender la esperanza de vida diez años. Mi tía la recibió como regalo de cumpleaños, pero como ella ya había tomado una píldora similar de joven, la Píldora de Longevidad de la Grulla ya no le produce efecto. Mi primo está en la misma situación, así que me la dio a mí.
—¿Y por qué no te la tomas tú, Hermana Mayor? —hizo una pausa Ding Songyan.
Zheng Zhuxi resopló:
—Yo no necesito consumir años de vida para cultivar.
Ding Songyan guardó silencio unos momentos y luego asintió despacio.
Abrió el frasco de aspecto semejante al jade, vertió la píldora de color blanco porcelana en la palma de su mano y la observó rodar.
Una leve fragancia dulce se le elevó hacia la nariz.
Ahí mismo, frente a su hermana mayor, se tragó la Píldora de Longevidad de la Grulla de un bocado. Una corriente fresca le bajó por el esófago y se extendió por todo su cuerpo, haciéndolo sentir cómo se le revitalizaba el espíritu.
Al ver esto, la tenue sonrisa de Zheng Zhuxi se profundizó gradualmente, sintiendo que sus intenciones habían sido recibidas con la debida seriedad.
Preocupado por un posible conflicto entre los efectos medicinales, Ding Songyan guardó de momento la Píldora de Longevidad que Disipa la Enfermedad; luego sacó un cuadernillo de su túnica y dijo sonriendo:
—Hermana Mayor, yo también te traje un regalo.
Zheng Zhuxi se mostró tan sorprendida como encantada. Tomó el cuadernillo y lo hojeó, encontrando escritos en él, con una elegante y pequeña caligrafía de estilo horquilla, los caracteres de «El Arte de Preservación de la Verdadera Naturaleza del Paso Místico».
—¿Qué es esto? —alzó la vista hacia Ding Songyan con expresión desconcertada.
—Un manual secreto de la Secta de la Hija Imperial que conseguí mientras investigaba mis orígenes —Ding Songyan miró a ambos lados—. Comentemos los detalles en mi patio.
Las festividades del Año Nuevo ya habían pasado y las orillas del Lago Alpino estaban concurridas de gente y de oídos curiosos.
—De acuerdo —asintió Zheng Zhuxi y siguió a Ding Songyan hasta su patio, entrando en la silenciosa habitación que él utilizaba para meditar y poner por escrito sus reflexiones de cultivo.
Se sentaron a lados opuestos del escritorio y Ding Songyan empezó a relatar los detalles de su reciente salida de principio a fin, comenzando por la experiencia de viajar en una nave voladora y sin omitir nada.
Zheng Zhuxi escuchó con gran interés, interrumpiéndolo de vez en cuando con comentarios como: «De verdad te encanta "pescar", ¿eh?».
Cuando Ding Songyan terminó de explicarle su idea de emplear el Arte Divino de la Acumulación de Aguas para potenciar la técnica de espada Chispa que Enciende la Vela, Zheng Zhuxi comentó pensativa:
—Si no puedes consultar la Escritura de la Acumulación de Aguas en el lugar del Segundo Hermano Xing, se me ocurre algo.
—¿Pedirle ayuda al esposo de la Maestra? —La mente de Ding Songyan voló de inmediato hacia Zheng Ziming, su influyente padre.
Zheng Zhuxi negó con la cabeza al instante:
—No. El hijo de mi tía es el Príncipe Kang, Hong Jingyuan. Las artes marciales que utiliza para entrenar a sus guardias deberían incluir el Arte Divino de la Acumulación de Aguas.
—De acuerdo. Primero intentemos conseguirlo a través del Segundo Hermano Xing. Si no funciona, acudiremos a tu primo —dijo Ding Songyan tras reflexionarlo.
Siguió relatándole lo sucedido después y Zheng Zhuxi terminó tensándose sin darse cuenta, experimentando una inquietud considerable en carne ajena.
Aquello resultaba más aterrador que cualquier historia de miedo de un libro de relatos.
—Como el Séptimo Ge llevaba tanto tiempo desorientado, había olvidado gran parte de sus conocimientos básicos y tenía enormes vulnerabilidades en la mente y el espíritu. La Espada del Sueño funcionó de maravilla —explicó Ding Songyan tras repasar el primer combate contra un Gran Maestro de su vida.
Zheng Zhuxi recreaba la escena en su mente y preguntó con naturalidad:
—¿El Viejo Jiang tenía una hermana mayor formidable?
—Eso me lo inventé; más que nada porque yo mismo tengo una hermana mayor formidable —dijo Ding Songyan soltando una risita contenida.
Zheng Zhuxi no pudo evitar poner los ojos en blanco, aunque las comisuras de su boca se curvaron en una sonrisa mientras insistía:
—¿Y qué hay del rayo del inframundo que cayó cuando el Viejo Jiang intentó la usurpación de cuerpo?
—Me inspiré en la experiencia del Maes... de Yan Changqing —se corrigió Ding Songyan justo a tiempo antes de soltar «Maestro Yan».
—Entonces, en el sueño de tres vidas que le provocaste al Viejo Jiang, ¿cuánto se basaba realmente en sus propias experiencias? —preguntó Zheng Zhuxi, entre divertida y curiosa.
—Un 20 o 30%, tal vez. No sabía gran cosa sobre él. Que intentó usurpar el cuerpo de su propio discípulo era real, pues salía de sus propios recuerdos. Que lo expulsaron de la secta también era cierto. Pero si fue su hermana mayor quien lo ejecutó, eso ya no sabría decírtelo —recordó Ding Songyan.
Zheng Zhuxi reflexionó un momento:
—He oído que la actual Maestra de la Secta de la Hija Imperial es en efecto una mujer, una Maestra Suprema. Pero solo asumió el mando hace poco más de veinte años, así que desde luego no pertenece a la generación del Viejo Jiang. Debe de ser de la generación de sus discípulos, o incluso de sus nietos discípulos.
—Pero eso no significa que no conserve el recuerdo de cuando lo expulsaron de la secta —dijo Ding Songyan pensativo, recordando el propósito principal del Arte de Preservación de la Verdadera Naturaleza del Paso Místico en la Secta de la Hija Imperial.
—¿Cómo? —Zheng Zhuxi se quedó completamente perdida.
Ding Songyan no lo explicó de inmediato; en su lugar, pasó a relatarle sus hallazgos en el Tránsito Yin y el registro de la choza de barro.
Al final, comentó en voz baja:
—La Demonia Ji ya estuvo allí. Dejó su copia manuscrita de este manual secreto y una carta.
Mientras hablaba, Ding Songyan sacó la carta de Ji Hanyi de su túnica, la desdobló y se la deslizó a su hermana mayor sobre la mesa, colocándola junto al Arte de Preservación de la Verdadera Naturaleza del Paso Místico.
Zheng Zhuxi, que lo había estado escuchando con preocupación, se quedó contemplando el escrito y alzó la vista hacia su hermano menor con asombro.
«¿Me deja leer esto a mí también? ¿Así, sin más, me permite verla?».
Ding Songyan sonrió:
—Tú me has tratado con sinceridad, Hermana Mayor. Yo haré lo mismo contigo.
Al mirar los ojos de su hermano menor, que reflejaban una leve sonrisa, la sorpresa de Zheng Zhuxi se fue disipando despacio.
Sus hoyuelos asomaron sin que se diera cuenta mientras tomaba la carta para leerla con detenimiento.
Al terminar, la joven se quedó inquieta durante un buen rato. Pasado un tiempo, murmuró:
—No puedo evitar sentir que Ji Hanyi de verdad te trata como a una especie de hermano...
—No dejes que la Demonia te engañe —la advirtió Ding Songyan—. Toma lo que diga la Maestra del Camino de la Extinción de los Santos con reservas. Cuesta distinguir lo verdadero de lo falso. De todos modos, hay que estar preparados para ambas posibilidades.
Zheng Zhuxi asintió, apretó los labios y luego miró a Ding Songyan con una expresión brillante y afectuosa, escogiendo sus palabras con cuidado:
—Pero hay algo que dijo Ji Hanyi que me parece cierto. "El pasado, pasado está. Hoy es un nuevo comienzo". Lo que sea hayas sido antes no influye en cómo te veo. Yo empecé a conocerte cuando nos vimos por primera vez en la ciudad prefectural y fui comprendiéndote mejor a partir de ahí. Tengo mi propio criterio para saber qué clase de persona eres.
Ding Songyan le había mostrado la carta de Ji Hanyi y le había contado toda la historia del Viejo Jiang precisamente para ser honesto con ella y ver cómo reaccionaría. Sin embargo, aun habiéndose preparado mentalmente, las palabras de Zheng Zhuxi lo dejaron pensativo por un instante.
Bajó la mirada, observó a Zheng Zhuxi con una sonrisa y dijo con voz suave:
—Hermana Mayor, esas palabras tuyas son el mejor regalo que he recibido hoy.
Zheng Zhuxi se sintió repentinamente sorprendida:
—Tú... de verdad tienes una facilidad de palabra...
Había sido ella la que intentaba reconfortarlo y expresarle su apoyo, y sin embargo una sola frase de él había conseguido que una cálida sensación se le extendiera por el pecho.
La joven apretó los labios y continuó:
—Además, tampoco creo que te parezcas a ese Jiang Cheng. A-aunque podrías ser...
—¿Astuto y tramposo? —intervino Ding Songyan en tono divertido.
—No, no es eso —lo negó Zheng Zhuxi por instinto—. Aunque seas listo y estés lleno de estratagemas, no eres la clase de persona que recurriría a usurpar el cuerpo de otro para renacer.
Ding Songyan se puso de pie de pronto, medio en broma y medio en serio:
—Gracias por tu confianza y tus consejos, Hermana Mayor.
Al notar la mirada interrogante de la joven, Ding Songyan señaló el Arte de Preservación de la Verdadera Naturaleza del Paso Místico sobre la mesa:
—Te lo entrego para que lo guardes precisamente para que me vigiles. De ahora en adelante, los dos solo practicaremos las secciones iniciales de este arte —las relativas a cultivar la propia naturaleza, fortalecer el espíritu, templar el alma y ocultar la conciencia— para reforzar nuestras almas y proteger nuestro espíritu interior contra técnicas que ataquen directamente la mente o el mar de conciencia. No nos adentraremos en las secciones posteriores sobre la reencarnación y la usurpación de cuerpos.
—Me parece bien —una chispa de alegría iluminó el rostro de Zheng Zhuxi.
Ding Songyan volvió a sentarse y le dijo a su hermana mayor:
—La Secta de la Hija Imperial es una secta recta y de buena reputación, al igual que la Secta Noche-Brillante. Como discípulo de la Espada de la Rectitud y hermano menor de la Espada del Corazón de Vela, ¿cómo cometería jamás la atrocidad de usurpar el cuerpo de alguien?
—Además, las primeras secciones son relativamente sencillas y fáciles de evaluar, por lo que no se prestan a manipulaciones. Si la Demonia Ji alteró u ocultó trampas en las secciones avanzadas, sería difícil detectarlo a simple vista y solo te darías cuenta al usarlas de verdad, cuando ya fuera demasiado tarde.
—Esta es también mi manera de cuidarme de la Demonia Ji.
—Sea cual sea tu razón, me alegra que hayas tomado esta decisión —los ojos de Zheng Zhuxi brillaban sin disimular su contento.
Luego añadió:
—He estado progresando rápido con tu Arte Ilimitado Menor. Quizá se deba a que, al haber entrado en la etapa intermedia del Reino de la Gran Derivación, la calidad de mi qi verdadero está a un nivel completamente distinto de cuando estaba en la fase de refinamiento de aperturas. En menos de dos años, o tal vez ni uno, creo que habré completado la parte del Reino Humano. Entonces podré cultivar este Arte de Preservación de la Verdadera Naturaleza del Paso Místico a la par.
—¿Hay tales cambios? —se sorprendió gratamente Ding Songyan.
Tomó el pincel y el papel del escritorio y se dispuso a anotar los detalles.
Al ver esto, Zheng Zhuxi se le acercó y se puso a moler tinta para él mientras le describía sus distintas experiencias cultivando el Arte Ilimitado Menor.
Ding Songyan a veces miraba a su hermana mayor y la escuchaba con atención, y a veces hacía una pausa para reflexionar antes de escribir, moviendo el pincel sin descanso.
El sol de la tarde proyectaba su luz dorada en la habitación, alargando las sombras de todo lo que había en ella.

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Capítulo 159
La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 158
Estás leyendo el capítulo 158 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 20 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.