Leer La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 143 online gratis en español
🏴 Grupo: Limitless - Derk10✍️ Traducción: Limitless - Derk10
Ding Songyan observó la espalda de Pan Yunzhou con absoluta atención, notándola ancha y robusta... la forma perfecta para cargar con sus problemas.
Por alguna razón, Pan Yunzhou sintió un escalofrío inexplicable y, al volverse, vio a su hermano menor observándolo con una amplia sonrisa.
«¿El Hermano Menor Ding está tan contento por usar el Canon de las Miríadas de Estrellas para complementar la Escritura de las Estrellas Celestiales?», pensó Pan Yunzhou, algo desconcertado.
En ese instante, vio a Ding Songyan dar un paso al frente y hacer una reverencia con las manos juntas hacia Tao Wenshu.
—Maestra, este asunto es de suma importancia y el Hermano Mayor Pan necesita una escolta de confianza. Aunque no sea el más indicado, estoy dispuesto a hacer el viaje a la prefectura de las Llanuras Orientales.
«¿Qué...?», Pan Yunzhou se devanó los sesos y jamás habría imaginado que su hermano menor pretendía acompañarlo para recuperar los métodos de forja de aperturas e instalación de vísceras, junto con las artes marciales del Canon de las Miríadas de Estrellas.
Aunque resultaba lógico que un asunto de tal relevancia justificara que la Secta Noche-Brillante enviara a alguien, lo esperable habría sido que enviaran, como mínimo, a un discípulo de tercer rango de Forma Transfigurada o a un administrador, quien cargara con semejante responsabilidad.
Él era un artista marcial en los inicios del Reino de la Gran Derivación que aún no había recibido una clasificación. Por más talentoso que fuera en las artes marciales, solo terminaría siendo una carga.
La Hermana Menor Zheng habría sido una opción adecuada; después de todo, había luchado y derrotado a un artista marcial de cuarto rango del nivel Más Allá de lo Mortal cuando apenas estaba en los inicios del Reino de la Gran Derivación, y actualmente ya se encontraba en Reino de la Gran Derivación intermedio.
Tao Wenshu no sabía si reír o suspirar.
«Songyan, si de verdad quieres usar esto como excusa para ir a investigar tus orígenes a la prefectura de Yuejiang, bastaría con que lo dijeras. Pan Yunzhou sin duda lo entendería, no hace falta que te aproveches de él. Pero en fin, esta es simplemente su forma habitual de actuar.»
—Está bien —dijo Tao Wenshu con un suspiro interno—. Solicitaré una nave voladora a la Oficina de Mecanismos Ingeniosos en tu nombre para que el trayecto no presente complicaciones.
«Eh... El Hermano Menor Ding no lo sabe, pero, Maestra de Secta Tao, ¿usted también está de acuerdo con esto?», Pan Yunzhou estuvo a punto de decirlo en voz alta por la sorpresa.
Sin embargo, reprimió de inmediato la reacción y no se atrevió a objetar, temiendo poner en riesgo todo el asunto.
«Lo que ordene la maestra de la secta se cumple. Además, no soy rival para el Hermano Menor Ding; pierdo en cada sesión de práctica. Si puedo viajar solo entre la prefectura de las Llanuras Orientales y la prefectura de Dingjiang, seguro que él también puede. Tenerlo de compañero significa contar con un par de manos extra. Y al venir el Hermano Menor Ding, la maestra de la secta solicitará una nave voladora, ahorrándonos el largo viaje por tierra, que es la parte más peligrosa...»
—Entendido, Maestra de Secta —asintió Pan Yunzhou.
Ding Songyan le agradeció a su maestra, luego se giró hacia Pan Yunzhou y le dijo con una franca sonrisa:
—Hermano Mayor Pan, para serte sincero, tengo un asunto importante que me exige visitar la prefectura de Yuejiang. Pensé que sería agradable hacer el viaje acompañados.
Fue completamente transparente y no ocultó nada.
Tao Wenshu, observando la escena desde un lado, arqueó una ceja casi de forma imperceptible.
«De verdad se lo dijo... ¿No se parece esto más al estilo de Zhuxi? ¿Cuándo empezó Songyan a mostrar este lado? Antes, su honestidad solía ocultar algún propósito ulterior...»
Pan Yunzhou se descolocó por un instante y necesitó unos segundos para recomponerse antes de reír.
—En ese caso, vayamos primero a la prefectura de Yuejiang.
«Primero resolvemos el asunto del Hermano Menor Ding. En cuanto recuperemos los volúmenes posteriores del Canon de las Miríadas de Estrellas, tomaremos la nave voladora de regreso a la prefectura de Dingjiang de inmediato. Un manual secreto no debería andar circulando por ahí demasiado tiempo.»
\*\*\*
Ding Songyan regresó a su patio, desenterró su mochila de viaje y comenzó a guardar ropa.
Bajo el viento frío y cortante, oyó que llamaban a la puerta.
Afuera estaba Zheng Zhuxi, luciendo una chaqueta roja y una falda blanca.
—¿Por qué no esperas a que yo regrese a la montaña antes de partir hacia la prefectura de Yuejiang? ¿A qué viene tanta prisa? —preguntó Zheng Zhuxi con su voz clara y resplandeciente.
Ding Songyan lo pensó un momento y le dio una respuesta sincera:
—Por un lado, siempre he sido así: una vez que decido algo, me pongo en marcha de inmediato sin demoras para evitar complicaciones. Por otro lado, tú tienes el temple y la determinación necesarios, Hermana Mayor; no te hace falta salir a templarte al mundo antes de alcanzar el Reino de la Gran Derivación perfeccionado. Acompañarme a Yuejiang solo sería perder tu tiempo de cultivo. Para cuando hayas instalado tu último órgano no humano, mi reino se habrá estabilizado bastante. Entonces podremos recorrer el jianghu juntos.
La expresión de Zheng Zhuxi se fue suavizando. Se quedó mirando a Ding Songyan un instante y, de pronto, esbozó una sonrisa.
—¡Solo estaba bromeando! De verdad deberías irte cuanto antes... entre más pronto, mejor.
—¡Esa es mi frase! —rio Ding Songyan.
—Tú me la enseñaste —respondió Zheng Zhuxi con una suave risa, recuperando luego la seriedad—. Mi madre debió olvidar mencionarte algo hace un momento; probablemente asumió que ya lo sabías.
Al ver que su Hermana Mayor se ponía seria, Ding Songyan adoptó la postura de quien escucha con atención.
Zheng Zhuxi se apretó los labios y explicó:
—El condado de la Gruta Inmortal, en la prefectura de Yuejiang, colinda con la Montaña de la Gruta Inmortal. Antes de la dinastía Youqiong, la Montaña de la Gruta Inmortal, a orillas del Lago Celestial, era también un lugar donde podían presenciarse visiones del Reino Celestial... igual que la Isla de la Puerta Celestial y el Monte Dique. En aquel entonces, esas visiones se reflejaban en el gran lago, y de ahí proviene el nombre de Lago Celestial.
«¿No encaja esto a la perfección...?», el ánimo de Ding Songyan se elevó al instante.
Zheng Zhuxi continuó:
—El Soberano Demonio está vinculado al Monte Dique y ha mostrado interés por la Isla de la Puerta Celestial, de modo que perfectamente podría frecuentar la Montaña de la Gruta Inmortal, en la orilla norte del Lago Celestial. Como el invierno aún no termina y la tierra sigue congelada, lo más probable es que continúe en la prefectura de Dingjiang. Si te diriges rápido hacia Yuejiang, podrás evitarlo por completo.
Ding Songyan ignoraba si la corte había preparado alguna trampa o emboscada para Tan Guanchan en la prefectura de Dingjiang; en todo caso, no había visto ni oído señal de movimiento alguno.
«Te vuelves más perspicaz cada día, Hermana Mayor...», la elogió Ding Songyan en silencio antes de complementar su idea:
—Yan Changqing mencionó que, tras cambiar su método de cultivo, la Demonia Ji lograría avanzar al Reino del Hombre Celestial en uno o dos años. Ya ha pasado medio año. Si me demoro, podría realizar el avance e ir ella misma a la prefectura de Yuejiang en busca de los secretos que ocultan el Soberano Demonio y los demás.
Si en su momento Ding Songyan se cruzó con algo en el condado de la Gruta Inmortal, sufrió algún percance y luego fue elegido por la Demonia Ji como peón, ella bien podría haber notado algo extraño. Una vez alcanzado el Reino del Hombre Celestial, existía una posibilidad real de que regresara a la prefectura de Yuejiang.
Definitivamente, era un asunto que debía investigarse cuanto antes.
—Aun así, ten muchísimo cuidado. Si surge cualquier peligro, lo mejor es retirarse —le encomendó Zheng Zhuxi apretando los labios con marcada preocupación.
Que el Soberano Demonio siguiera en la prefectura de Dingjiang y que la Demonia de las Nueve Maldades continuara en reclusión eran meras conjeturas... nada seguro.
—Lo tendré en cuenta. Iré evaluando la situación sobre la marcha. Si percibo el menor rastro de ellos, saldré de Yuejiang de inmediato —contestó Ding Songyan en tono en broma para tranquilizar a su hermana mayor.
Zheng Zhuxi reflexionó un instante y añadió:
—La Escuela de la Soberana Xi se ubica en la prefectura de las Llanuras Orientales y cuenta con varios Maestros Supremos en sus filas. Las Ruinas Imperiales también están en la provincia de Bao, y el Maestro de las Ruinas, Xiong Mo, es uno de los tres Sabios del reino. Por su parte, en la provincia de Chu, donde está la prefectura de Yuejiang, se encuentran el Salón Shennong y la Escuela de los Nueve Reinos. El líder de esta última, Zuo Jingzhe, también es un Sabio. Tanto el Soberano Demonio como la Demonia de las Nueve Maldades se contendrán bastante en esos territorios. Si te metes en problemas, no dudes en pedir ayuda a la corte o a las sectas ortodoxas de renombre.
Ding Songyan asintió en conformidad y sonrió:
—Gracias por el consejo, Hermana Mayor.
Zheng Zhuxi no pudo evitar mirarlo de reojo.
—Deja de sonreír así. Esto es serio... te estás jugando la vida.
—Me lo tomo totalmente en serio —respondió Ding Songyan, adoptando un semblante sobrio.
Zheng Zhuxi exhaló despacio y se le marcaron brevemente los hoyuelos.
—Ve rápido y regresa pronto.
—Así lo haré —prometió Ding Songyan.
Zheng Zhuxi arrugó la nariz y suspiró:
—Casi me dan ganas de saltarme Changhua y la Capital de la Llama para acompañarte a Yuejiang. Pero si sucediera algo grave, solo sería un estorbo que entorpecería tu huida...
Desde hacía tiempo se hacía una idea clara de las verdaderas capacidades de Ding Songyan.
—No es para tanto. Dejando a un lado a la Demonia Ji, ¿por qué le importaría al Soberano Demonio alguien como yo? Solo acompaño al Hermano Mayor Pan a las Llanuras Orientales y paso de camino por Yuejiang. Hay muchísima gente yendo y viniendo por la orilla norte del Lago Celestial a diario, ¿quién sospecharía de mí? —mintió Ding Songyan con buena intención; su hermana mayor ignoraba lo de la transmigración y que el Soberano Demonio era un sospechoso transmigrante—. Además, la Demonia Ji no alcanzará el Reino del Hombre Celestial tan rápido. Si los dos estamos en el nivel de Gran Maestro y no puedo vencerla dentro de las fronteras de Gran Zhao, ¿acaso no puedo al menos huir?
Solo entonces Zheng Zhuxi se relajó un poco.
Ding Songyan cambió de tema:
—¿Ustedes también viajarán a Changhua y a la Capital de la Llama en nave voladora?
—Sí —asintió Zheng Zhuxi—. Mi padre es Consejero Superior, por lo que, según el protocolo de la corte, tiene derecho a usar una nave voladora sin necesidad de trámites especiales.
—¿Son peligrosas las naves voladoras? Me preocupa que se parezcan al carruaje-cometa de madera de Qu Zhongheng —preguntó Ding Songyan con cierta inquietud.
Zheng Zhuxi se rio:
—Los artilugios de la Oficina de Mecanismos Ingeniosos son mucho más confiables que los de Qu Zhongheng. Además, mi padre sabe volar, así que es más que capaz de protegernos a mi madre y a mí. Y también habrá uno o dos artistas marciales del Reino de la Gran Derivación capaces de volar a bordo, como medida de precaución ante cualquier imprevisto.
—Eso me tranquiliza —dijo Ding Songyan asintiendo con una sonrisa.
\*\*\*
A la mañana siguiente, en un terreno de entrenamiento notablemente llano al sur del condado de Linjiang.
Con las mochilas al hombro, Ding Songyan y Pan Yunzhou aguardaban con paciencia la llegada de la nave voladora.
Zheng Zhuxi había partido con sus padres la tarde anterior.
Tras media hora de espera, una inmensa sombra cubrió repentinamente el cielo. Una estructura gigantesca semejante a un barco de guerra con torre, pero de solo tres pisos de altura, apareció en picado impulsada por el batir de una docena de pares de alas de hierro y oro, acompañada por un rugido ensordecedor. Se aproximó a gran velocidad, descendió progresivamente y aterrizó en el centro del terreno levantando densas nubes de polvo.
Al contemplar la nave —de unos cuarenta metros de largo, adornada con cintas de colores y pintada en tonos dorados e intensos en cada esquina—, Pan Yunzhou se quedó atónito, apreciando la imponente naturaleza de las creaciones mecánicas desde una perspectiva totalmente nueva.
—Jamás he montado en una nave voladora... —murmuró dirigiéndose a Ding Songyan.
En Gran Zhao existían muy pocas naves voladoras. Por un lado, su construcción resultaba desorbitadamente costosa; por otro, era preciso garantizar su absoluta fiabilidad. En ese momento, solo la Oficina de Mecanismos Ingeniosos de la corte, el Ministerio de Guerra y las distintas potencias de primer orden disponían de ellas. Los funcionarios de tercer rango o superior que necesitasen una podían solicitarla directamente a la Oficina de Mecanismos Ingeniosos; una secta que no fuera de primer nivel, como la Secta Noche-Brillante, debía tramitar una solicitud formal.
Que Tao Wenshu hubiera logrado disponer de una nave voladora con tal rapidez se debía, en parte, al enorme costo involucrado y, en parte, a la mediación del Consejero Superior Zheng Ziming.
Ding Songyan observaba con vivo interés, notando que la popa de la nave contaba con amplias aberturas provistas de aspas metálicas de las que se expulsaba lentamente el flujo de aire residual.
«Aspas de rotor, propulsión a chorro y alas biomiméticas... qué combinación tan peculiar...», pensó Ding Songyan, conteniendo una mueca.
De no haber olvidado hace tiempo todo ese conocimiento escolar y de no hallarse tan entregado al camino marcial, habría buscado la forma de reclutar a Qu Zhongheng para estudiarlo juntos.
Con todo, sospechaba que a Qu Zhongheng se le ocurriría invocar el alma remanente de un dragón de las inundaciones del inframundo para fusionarla con la nave, convirtiéndola en un auténtico carruaje de dragón.
Una vez que la nave voladora se detuvo por completo y desplegó su pasarela de madera, Ding Songyan tomó la delantera y abordó, seguido de cerca por Pan Yunzhou.
Antes de pisar la cubierta, no pudo evitar hacer una broma:
—Hermano Mayor Pan, haciendo honor al significado literal de tu nombre, "barco de nubes", hoy finalmente lo haces realidad.
Pan Yunzhou echó una mirada hacia el suelo, se imaginó surcando las alturas en unos instantes y sintió un repentino e inexplicable vuelco en el estómago. Dudo un segundo antes de preguntar:
—Hermano Menor Ding, ¿no te da miedo subir a esta cosa?
«Si se avería a tanta altura, ¿qué hacemos?»
Ding Songyan rio suavemente:
—Para nada.
«¡Yo puedo volar!»

Continúa leyendo
La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela)
Capítulo 144
La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) Capítulo 143
Estás leyendo el capítulo 143 de La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela), un novela. **Zhulong, el Dragón Antorcha.** El resultado de consumirlo: Abre el caos primordial; Ilumina las nueve tinieblas; Gobierna el día y la noche; Alterna las cuatro estaciones; Convoca el viento y la lluvia. **Xiangliu, la… Este capítulo tiene publicado el 13 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Limitless - Derk10. La Espada Ilumina el Gran Yermo (Novela) tiene 255 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.