Leer La Civilización Nebula (Novela) Capítulo 293 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Presidente Sarcho."
En el despacho del presidente del Consejo Imperial Continental Occidental, Sarco oyó que alguien los llamaba.
"Ya casi es la hora."
A pesar del recordatorio, Sarco permaneció inmóvil, sentado en su sencilla silla, de espaldas a la gente y mirando por la ventana.
Las secretarias de la oficina del presidente entraban y salían silenciosamente, intentando descifrar el estado de ánimo de Sarcho, mientras que los miembros del consejo continental occidental, divididos en varias facciones, interceptaban a las secretarias que pasaban para tratar de averiguar qué estaba pensando Sarcho.
"¿El presidente no tiene previsto ponerse en marcha todavía?"
"Sí."
"...Bueno, eso es algo."
"Los miembros del consejo deben esperar en la sala de reuniones."
"No."
La facción separatista, una de las fuerzas políticas secularistas más radicales del continente occidental, ostentaba un poder considerable. Los separatistas exigían la independencia del Imperio, tras haber asimilado durante un largo periodo a los descendientes del Reino de la Unión y a las fuerzas revolucionarias. Con suficiente poder político y habiendo sido la corriente principal en el continente occidental durante más de una década, contaban con numerosos partidarios.
Los miembros de la facción separatista se congregaron frente a la oficina del presidente, conversando y esperando a Sarcho. Permanecían en la sombra, lejos de la luz que entraba por la ventana, lo que dificultaba distinguir sus rostros.
Alguien susurró: "¿Crees que esto es una crisis o una oportunidad?"
A pesar de que el Parlamento Imperial era un lugar donde había que tener cuidado con las palabras, seguía siendo un sitio seguro. Mientras hablaran en voz baja, no había que preocuparse de que alguien pudiera oírlos.
Alguien de la facción dijo: "Es una oportunidad".
"Sí, es una oportunidad."
La noche anterior, los antiguos dioses se habían revelado. Su presencia fue sorprendente. Junto con ellos, emergió la famosa reliquia ancestral del Imperio: el Castillo Celestial. El Castillo Celestial, tal como lo conocían, había sido la capital del Reino de la Unión y ahora albergaba al Guardián Estelar, una base celestial que simbolizaba el plan del Imperio orientado hacia la luna; pero resultó ser solo una de muchas.
Los dioses antiguos habían erigido docenas de Castillos Celestiales por todo el mundo. El número exacto seguía siendo un secreto militar, pero los medios de comunicación sugerían que existían entre 70 y 80. El origen de estos Castillos Celestiales era objeto de mucho debate, pero según los magos de la Torre de Magos de Vaseniol, probablemente provenían del espacio conocido como el Mundo Demoníaco. El hecho de que los dioses antiguos hubieran creado tantos Castillos Celestiales, e incluso una segunda luna, inquietaba a los ciudadanos del imperio.
"El Imperio no aceptó su propuesta ni siquiera después de presenciar la demostración de fuerza de los antiguos dioses."
Tras la revelación de los antiguos dioses, acompañados de los Castillos Celestiales, el Palacio Imperial emitió un comunicado oficial. El Imperio declaró que protegería a todos los dioses del Panteón y que quienes interfirieran o desobedecieran no serían perdonados en nombre del Emperador. Este anuncio recibió un gran apoyo de los continentes central y meridional. Sin embargo, la respuesta fue menos contundente en los continentes oriental y occidental, donde la estructura política y la influencia diferían del centro del Imperio.
Si bien el sistema y el poder del Imperio eran omnipresentes, resultaba difícil influir en la opinión pública en general de una sola vez, y los secularistas vieron esta situación como una especie de oportunidad.
"¿Qué tan poderosos crees que son los dioses antiguos?"
"Eso no es importante. Lo que importa es que creen que pueden luchar contra el Imperio y que están actuando en consecuencia."
De hecho, tras la aparición de los dioses antiguos, se produjeron batallas localizadas por todo el Imperio. Sin embargo, los propios Castillos Celestiales, al parecer la base de los dioses antiguos, no participaron directamente en las batallas. Los ataques fueron iniciados por cristales flotantes que se desprendieron de los Castillos Celestiales.
Estos cristales magenta sin pulir, afilados en la base como punzones, tenían un tamaño aproximado de entre 10 y 30 metros y se movían lentamente hacia las principales ciudades del Imperio a pesar de las severas advertencias del Imperio.
La respuesta del Imperio a los cristales flotantes fue atacarlos. Varios ejércitos regionales rodearon los cristales y desplegaron fuego, pero, sorprendentemente, los cristales no fueron destruidos por tales ataques físicos. En consecuencia, el Imperio procedió a evacuar a los ciudadanos y aislar las zonas donde se habían detenido los cristales flotantes.
Las investigaciones sobre estos cristales aún estaban por revelarse, desde el punto de vista científico, mágico y teológico. La declaración oficial del Palacio era que se desconocía qué pretendían lograr los antiguos dioses mediante estos cristales flotantes.
Un separatista dijo: "El Imperio está sumido en el caos".
"¿De verdad lo crees?"
"Sin dioses en el panteón, ¿qué pensamientos podían tener esas marionetas?"
"Hm."
"Sin duda, esta es una oportunidad. Debemos aprovecharla."
Estas conversaciones no hicieron más que reafirmar las ideas de los separatistas. Estos preveían que el Imperio podría ser derrotado por los dioses antiguos y, aun cuando no lo fuera, perdería su influencia sobre otros continentes en el transcurso de la guerra. De ser así, los dos continentes adyacentes” y tal vez incluso el continente meridional” podrían liberarse de la sombra del Imperio.
"Pero en nuestro continente occidental hay muchos que temen a los dioses antiguos."
"¿Acaso no son dioses al fin y al cabo? No hay nada que temer."
"¿No son... diferentes?"
Por supuesto, los separatistas se mostraban cautelosos con los dioses antiguos. Les parecían algo diferentes de los dioses del Panteón. Sin embargo, aún no sabían mucho sobre ellos ni habían tenido tiempo de comprenderlos adecuadamente. Los separatistas pensaban que los dioses antiguos podrían ser peores que el Panteón, pero sin forma de saberlo con certeza en la situación actual, ¿acaso no podría ser al revés, que los dioses antiguos fueran mejores? ¿Y cómo podían juzgar sin haberlo experimentado?
"Pero miren sus caras."
"¿Sus rostros?"
"¿Acaso no eran como los sin cola y los de media cola de antaño en esta tierra?"
Cuando los separatistas vieron los rostros de los ángeles, inevitablemente recordaron a las especies oprimidas de las tierras del Reino de la Unión. Si bien el panteón del Imperio presentaba valores y manifestaciones diversas, los dioses antiguos mantenían una coherencia inquebrantable.
A juzgar por los rostros de razas minoritarias como enanos, medianos, humanos y elfos, quizá los dioses antiguos favorecían más a estas especies. De hecho, muchos de los separatistas pertenecían en el pasado a especies sin cola.
"Así que debemos persuadir al presidente Sarcho."
Ante estas palabras, todos los separatistas asintieron.
Para los laicos, la influencia de Sarcho era absoluta. Sarcho era, sin duda, una leyenda viviente de la revolución. De hecho, según las famosas transmisiones emitidas a nivel mundial, el discurso laico de Sarcho registró mayor audiencia que el discurso del Emperador en el palacio imperial.
Uno de los separatistas dijo: "¿Pero estará de acuerdo con nosotros el presidente Sarco?"
"Tengo curiosidad, ¿por qué crees que no estarán de acuerdo?"
"He oído que personas como Dain en el sector laboral comparten la misma voluntad que el Imperio. Dain es un antiguo camarada de Sarcho."
"Ja, no es más que un traidor."
Un concejal anciano hizo un gesto de desdén con la mano. "El presidente Sarcho se salvó la vida durante su última visita a Orazen."
"¿Y sabes qué dijo el presidente después? Dijo que su vida fue explotada, consumida políticamente en la lucha de los dioses. Que el Panteón podría haber evitado que tal cosa sucediera en primer lugar."
El anciano concejal continuó: "Creo que simplemente están deliberando para tomar una decisión. Confío en que su voluntad coincida con la nuestra".
"¿Qué cree que sucederá a continuación, concejal?"
El concejal se llevó la mano a la barbilla y se la frotó lentamente. “Si el presidente pronuncia el discurso adecuado, podrían ganarse el apoyo de los laicos del continente occidental. Sería un acontecimiento sin precedentes. También podrían hacer uso de los diversos poderes simbólicos que ostenta el consejo”.
"...¿Como?"
"Podrían hacer uso de la discreción que les confiere la autonomía continental en caso de crisis, ignorando las órdenes del Imperio y de la familia real en tiempos de desastre. Esto incluye la detención de emergencia de individuos peligrosos. ¿Entiendes lo que quiero decir?"
Un joven consejero separatista lo entendió enseguida. "¿Alto las manifestaciones mortales de los dioses?"
"Sí."
"Bueno... eso sería un acontecimiento tremendo."
"Sería."
Incluso si solo se detuviera a los dioses conocidos del continente occidental que sobrevivieron a la Caída, se crearía un eco masivo.
Aunque los secularistas seguían compartiendo información privilegiada, circulaban noticias no confirmadas de que el lugar donde descendió Cielo Nocturno se encontraba en el continente occidental.
"Pero el Ejército Imperial no se quedará de brazos cruzados."
"Ni siquiera el Ejército Imperial puede ignorar la discrecionalidad de autonomía del presidente."
"Oficialmente, eso es cierto."
"Sé a qué te refieres, pero hay facciones en el Ejército Imperial del continente occidental que son leales al presidente, antiguos revolucionarios."
"¿Estás diciendo que esto podría desencadenar una guerra civil?"
"Si el presidente lo desea."
En este punto, Avartin se encontraba en una encrucijada.
"Si el continente occidental da el primer paso, el continente oriental reaccionará. Si a eso se le suman los dioses antiguos, el Imperio podría colapsar en un instante."
Era natural que los separatistas se agitaran en tal situación. La larga opresión del Imperio estaba llegando a su fin, y el mundo comenzaba a cambiar. Creían que cada uno de ellos podría crear el mundo con el que soñaban.
Una de las secretarias de Sarco salió corriendo por la puerta. "¡El presidente está saliendo!"
El Bugbear Sarcho, con barba blanca y patillas largas, se dirigió inmediatamente al consejo al salir del despacho del presidente.
Los concejales separatistas, incapaces de seguir el ritmo vertiginoso de Sarcho, lo siguieron gritando: "¡Sarcho! ¡Háblanos!".
Sarcho siguió caminando como si no lo hubieran oído, casi derribando a patadas las puertas del salón de plenos. Los flashes de las cámaras de los periodistas que esperaban deslumbraban.
"¡Tras llegar 30 minutos tarde a la reunión de emergencia del consejo del continente occidental, el presidente Sarco finalmente entra en el consejo!"
Sarcho, imperturbable ante los flashes de las cámaras, se dirigió al asiento del presidente. Ignorando los murmullos de los consejeros, Sarcho inició sin problemas todos los procedimientos oficiales del consejo de emergencia y luego subió al estrado. Los reporteros, presintiendo un momento histórico, dispararon sus cámaras con mayor rapidez.
"Saludos, camaradas del continente occidental, y aquellos que nos observan a través de la pantalla, camaradas de todo el Imperio. Soy Sarcho, el presidente del continente occidental."
Era el saludo habitual antes de cada discurso, pero incluso eso logró acallar al público expectante.
Actualmente, nos enfrentamos a situaciones sin precedentes con la Caída y la llegada de los dioses antiguos. Tales acontecimientos son inéditos, como el plan orientado hacia la luna, lo que significa que son aterradores porque no podemos abordarlos con las lecciones de nuestra historia pasada. Debemos tomar una decisión oportuna en esta situación, únicamente con nuestra sabiduría, y asumir la responsabilidad... Este era el plan original.
La atención de todos se centró en el desarrollo de la situación. Todos los canales públicos del Imperio mostraban ahora la imagen de Sarco.
El plan consistía en iniciar un movimiento separatista en el continente occidental contra el Imperio una vez finalizado el plan lunar. Si el Imperio no tuviera enemigos, solo existiría como símbolo de violencia perpetua. Pero, extrañamente, el plan fracasó, el Panteón cayó y los antiguos dioses regresaron.
Los camaradas separatistas me dicen que ha llegado el momento. Ahora es cuando el continente occidental debe separarse del Imperio. Conozco la opinión de los camaradas separatistas, por eso llegué tarde inevitablemente... No porque estuviera deliberando.
Sarco golpeó el podio con el puño.
"Estaba indignada. ¡No sabía qué haría si simplemente me marchaba! ¡Intentaba reprimir la ira que me provocaban esas palabras!"
Sarco volvió a golpear el podio. Uno de los micrófonos se soltó y produjo un ruido agudo.
Algunos concejales se taparon los oídos, pero Sarcho continuó con su discurso.
"¿Cómo pueden aquellos que dicen seguir la causa del laicismo simpatizar con los opresores sublevados que quieren volver a pisotearnos?"

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Estás leyendo el capítulo 293 de La Civilización Nebula (Novela), un novela. El Mundo Perdido. Un juego en el que puedes convertirte en un dios y construir una civilización de fantasía. Choi Sung-Woon, el jugador número 1 del juego, se dio cuenta de que todo lo que había estado haciendo hasta… Este capítulo tiene publicado el 19 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Civilización Nebula (Novela) tiene 332 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.