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Leer La Bruja del Milenio (Novela) Capítulo 18 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
A la mañana siguiente, antes del amanecer, Yvette fue despertada por una llamada. Parpadeando, vio a su alumna sentada en la alfombra junto a la cama, apoyada en el borde y mirándola con ojos de panda, pareciendo un adorable pequeño fantasma rubio. “Buenos días, Maestra”, dijo Rosalyn. “… ¿A qué hora empezaste a sentarte ahí?” “Mmm, fue alrededor de las cuatro”. “¿Tan temprano?” “… No podía dormir”. “Mmm, recuerda no apoyarte al borde de mi cama en el futuro”. “… Está bien”. Al darse cuenta de que podría haber resultado molesta, Rosalyn hizo un sonido como el de un cachorrito descontento. Sin embargo, por muy cansada que se sintiera, la idea de explorar este magnífico “antiguo país divino” pronto levantó el ánimo de Rosalyn. Recuperó con entusiasmo la ropa seca que había preparado para su maestra, pero en ese momento, sonó el timbre. Al abrir la puerta, Rosalyn se quedó sin aliento: en el estrecho pasillo había una figura similar a una muñeca de tamaño real, cuya piel de porcelana blanca irradiaba un brillo frío. Sus articulaciones esféricas hicieron un clic suave mientras se inclinaba, sosteniendo dos cajas en sus manos. “Bienvenido a “Expreso del Cielo”, aquí tiene su entrega, que ha sido firmada mediante foto. Le deseamos un feliz día. Adiós”. Tras entregar los artículos, la muñeca se giró y se fue, dejando a una Rosalyn atónita en el sitio. “¡¡Maestra…!!” tartamudeó Rosalyn, “¡Recién, había una persona… no, una muñeca! ¡Me dio algo! ¿Cómo puede hablar esa muñeca?” “Eso es algo que pedí por internet; te lo mencioné anoche”, aclaró Yvette. “La muñeca es una ‘marioneta mecánica’, un tipo de creación magitecnológica que parece humana, pero carece de alma; es simplemente una imitación humana”. “Es increíble, es como algo sacado de un cuento de hadas…” Con la explicación de su maestra, Rosalyn cerró la puerta maravillada y desempacó el contenido para revelar los atuendos seleccionados la noche anterior: un conjunto de estilo minimalista en blanco y negro para su maestra, y para ella uno de estilo juvenil en azul y blanco. “Vámonos”, dijo Yvette tras cambiarse. “¡Vale!” Pronto, bajo la guía de Yvette, Rosalyn salió de la posada y respiró hondo. Las calles no estaban especialmente limpias, con chicles y extrañas tarjetas publicitarias pegadas al suelo, y grafitis cubriendo las paredes junto a manchas sospechosas que desprendían un olor desagradable. Pero ella no sintió nada de eso; habiendo visto calles mucho más sucias en el territorio del conde, esto no importaba en absoluto. En este momento, sus ojos solo estaban llenos de la novedad del mundo desconocido; incluso el aroma de la comida frita que flotaba desde un puesto de desayuno cercano le parecía particularmente tentador. “Maestra, ¿a dónde vamos ahora?”, preguntó Rosalyn con entusiasmo tras terminar su desayuno, adoptando plenamente una mentalidad de turista. “Primero, buscaremos algunos lugares aquí para ver cómo ganar algo de dinero. Si empiezas a sentirte cansada, puedes volver a dormir a la habitación… Visitaremos el centro de la ciudad esta noche, que es también la zona a la que podemos llamar ‘hogar’”, respondió Yvette. Como alguien con experiencia, la comprensión principal de Yvette sobre la Niebla Onírica era simplemente “sobrevivir”; es decir, no hacer nada y evitar una muerte accidental, esperando a que el sueño colapsara por sí solo con el tiempo. Para sobrevivir bien, la prioridad inmediata era ganar dinero; una vez que estuvieran financieramente seguras, encontrarían naturalmente una manera de conseguir una tarjeta de identidad más segura, escapando de la sospecha de asesinato y hackeo ilegal del sistema, aunque fuera cierto. Así que la noche anterior, además de pedir ropa, Yvette había rastreado varios foros locales sobre el mercado gris dentro de Ciudad Ish para localizar mercados de comercio clandestino. Finalmente, encontró varios canales anónimos pequeños donde gastó un poco de dinero comprando ubicaciones específicas de varios “mercados clandestinos” en la Zona de la Torre Negra, planeando revisarlos hoy para ver si había algún trabajo que pudiera realizar. Una vez que resolvieran los problemas de dinero, llevar a su discípula a divertirse al centro de la ciudad no sería ningún problema. Incluso podría comprar algunos artículos necesarios para intentar llevarlos de vuelta a la realidad cuando el sueño concluyera. “No hace falta; de verdad que no estoy nada cansada”, insistió rápidamente Rosalyn. Yvette miró sus todavía prominentes ojeras y emitió un zumbido en respuesta. … La calle donde se alojaban Yvette y Rosalyn se llamaba “Calle Píxel”, un nombre que parecía divertido pero que en realidad derivaba del peculiar entendimiento de la “macroeconomía de la distribución de ingresos adicionales” de la oficina local. Como resultado, los anuncios holográficos aquí se veían más borrosos en comparación con otros lugares. A unos cinco kilómetros por esta calle, se encontraba un mercado de comercio clandestino conocido como el “Mercado Negro del Desguace”, establecido en el subsuelo de un vertedero de basura y convertido a partir de antiguos refugios antiaéreos. Este lugar facilitaba muchas transacciones ilícitas y, por lo tanto, era extremadamente hostil con los extraños; sin un presentador de confianza, la entrada estaba estrictamente prohibida. Como recién llegadas, Yvette y Rosalyn no encontrarían a nadie dispuesto a responder por ellas, pero, aun así, ella tenía la intención de intentarlo. Poco después, al bajar de un autobús maloliente, llegaron al borde de la Zona de Aguasnegras, donde se podía ver maleza crecida a lo largo de la carretera. Amontonada tras unas cercas, se encontraba un área rebosante de basura: su destino. Custodiando el vertedero había dos hombres corpulentos, uno con corte militar y el otro calvo, ambos de casi dos metros de altura, con brazos mejorados cibernéticamente para exudar una presencia intimidante. Cuando el hombre calvo notó que Yvette y Rosalyn se acercaban, se aproximó de inmediato, ladrando con severidad: “¡Niñas, este no es lugar para ustedes! ¡Vuelvan a casa!” Evidentemente, los rostros bonitos de Yvette y Rosalyn, sus trajes nuevos y limpios, y su apariencia de estudiantes de secundaria llevaron a los guardias a pensar erróneamente que eran turistas perdidas. Yvette no dijo nada; levantó la barbilla inexpresivamente para mirar al hombre calvo hasta que la impaciencia de este llegó a su límite. De repente, ella chasqueó los dedos con nitidez. Al instante siguiente, cuatro enormes anillos de runas rojas flotaron alrededor de Yvette, y de cada uno brotó un aterrador dragón de llamas, entrelazándose y girando sobre su cabeza, haciéndola parecer un ángel de fuego descendente: majestuosa y dominante. “¡¿Maga Cíber?!” La inesperada demostración hizo que el hombre calvo retrocediera unos pasos alarmado, mientras que el semblante del hombre del corte militar cambió drásticamente. Este grupo era conocido como el segmento más peligroso en todas las áreas grises, a menudo apodados “Hackers de Runas”. “¿Qué es lo que quieres?” preguntó el hombre calvo con cautela, recuperando algo de compostura y retrocediendo a una distancia prudente de diez metros. Sus mejoras mecánicas parecían intimidantes, pero solo eran los modelos más básicos que ofrecían poco más que fuerza; no estaba dispuesto a enfrentarse a una Maga Cíber. “Estamos aquí para hacer algunos negocios, esto... sin alguien que nos avale.” Yvette retomó su expresión vacía, indicando su intención. Sorprendidos por esta respuesta, los dos guardias intercambiaron miradas; este mercado gris solía tratar con transacciones de bajo nivel y los visitantes eran mayormente gente de los bajos fondos locales. ¿Por qué una auténtica Maga Cíber se dignaría a buscar ganancias en un lugar así? “Este... estimada señorita Maga, por favor espere un momento. No podemos decidir este asunto sin notificar a nuestro jefe...” Yvette asintió en respuesta, levantando ligeramente la barbilla, haciéndoles señas para que se dieran prisa.
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La Bruja del Milenio (Novela) Capítulo 18

Estás leyendo el capítulo 18 de La Bruja del Milenio (Novela), un novela. Leo se encontró transportado a un páramo desolado, los restos de lo que alguna vez fue una próspera civilización mágica. Allí, se convirtió en Yvette: una bruja inmortal que no podía envejecer ni morir. Durante más de… Este capítulo tiene publicado el 2 de abril de 2026, Traducido por el grupo Nishino. La Bruja del Milenio (Novela) tiene 308 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.