Leer Inmortalidad Involuntaria (Novela) Capítulo 514 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Sacerdote taoísta...”
"¿Mmm?"
“¿Cuando te conviertes en golondrina, no puedes abrir la boca? ¿Miau?”
“…” La expresión de Song You se tensó al instante. Fijó su mirada en ella en silencio.
“¿Qué estás planeando?”
"¡Nada!"
La niña respondió sin dudar, con una expresión sincera, tan sincera que resultaba casi convincente.
“Cuando me transformo en golondrina, mi boca no puede abrirse y mi cuerpo tampoco puede moverse con libertad “dijo Song You con calma. “Lady Calico, no haga ninguna imprudencia.
“Solo estaba preguntando...”
"Bien."
“Ya que no quieres comer gachas de rata, ¿qué vas a comer?”
“Todavía quedan dos galletas de ayer.”
“La galleta ya no está rica después de haberla dejado fuera toda la noche.”
“Mientras llene el estómago, servirá.”
“¡El porridge de rata que preparé está delicioso! Mitad carne de rata curada, mitad porridge: humeante, salado y sabroso”, comenzó la niña con entusiasmo a promocionar su plato. “¡Y la carne de rata curada está bien preparada! ¡Se le quitan la piel, la cola y la cabeza, y se lava hasta que quede impecable! ¡A todos los que lo prueban les encanta!”.
Mientras hablaba, lo miraba de reojo disimuladamente, como tratando de ver si sentía la tentación.
Sin embargo, la expresión del taoísta permaneció serena e impasible.
"No, gracias."
“¿Entonces qué vas a comer?”
"Galleta."
"Galleta...?"
La niña murmuró la palabra en voz baja, como si no comprendiera su elección. Luego, agachándose, echó leña a la estufa mientras preguntaba: "¿Encontraste a ese demonio, miau?".
"Hice."
“¿Qué decía?”
“Aún no lo he conocido “dijo el taoísta, sacando su galleta y poniéndola junto a la estufa para calentarla. Su tono permaneció sereno. “Descansaremos esta noche y mañana partiremos a visitarlo.
"Está bien."
La niña comenzó a servir gachas de avena en un tazón.
El vapor que se elevaba desprendía un aroma intenso y delicioso que flotaba en el aire. Tan solo ese aroma resultaba mucho más tentador que la galleta fría y seca que Song You tenía en la mano.
* * *
Temprano a la mañana siguiente...
Song You ya había empacado sus pertenencias, preparándose para bajar de la montaña con los dos pequeños demonios.
Durante los últimos días, una pequeña criatura había subido y bajado la montaña sin descanso, acarreando una cantidad ingente de provisiones. Ahora, un solo viaje no bastaba para bajarlo todo. Lady Calico y la golondrina tuvieron que transformarse en humanas para poder ayudar a transportar todo montaña abajo.
"Vamos."
Song You aseguró su mochila de viaje al lomo del caballo, luego tomó su bastón de bambú y avanzó sin mirar atrás.
Detrás de él, el monte Tianzhu seguía erguido, inquebrantable ante el viento.
Descendieron de la montaña y continuaron hacia el norte.
Durante cientos de li, el camino atravesaba las verdes montañas de forma intermitente. Esta vasta y desolada tierra era el hogar de innumerables demonios, espíritus y fantasmas, casi desprovista de presencia humana.
Un taoísta solitario con un bastón de bambú, un caballo rojo como el azufaifo, una gata calicó y una golondrina que volaba en lo alto. Cuando se cansaban, buscaban una casa abandonada o una finca en ruinas donde descansar. Cuando tenían hambre, encendían un fuego y cocinaban dondequiera que se detuvieran. Cuando tenían sed, bebían de los arroyos de montaña. Si había una montaña, la cruzaban; si había agua, la vadeaban.
Al igual que años atrás, volvió a viajar solo por esta tierra árida.
Sin embargo, un corazón lleno nunca estuvo realmente solo.
No sintió soledad, ni temió a los demonios y fantasmas que acechaban en las montañas. Al contrario, disfrutó del paisaje, conversó con el gato y encontró alegría en cada instante.
Gradualmente, llegaron a la región norte de Yuezhou.
La densa niebla y el miasma eran tan espesos como años atrás, tal como los había visto desde arriba días antes. La bruma cubría cientos de li, dificultando la orientación.
“Señor, el lugar donde no pudimos volar aquel día... parecía estar al noreste de este bosque de Qingtong “dijo la voz de la golondrina desde un lado.
“No importa “dijo Song You, deteniéndose y alzando la cabeza para mirar a lo lejos.
Aquel día, al mirar hacia abajo desde lo alto, ya había memorizado la distribución de la resonancia espiritual de este bosque de Qingtong.
Además, esta vez no estaba allí para buscar al legendario pájaro divino, ni tampoco para admirar el paisaje único.
Su misión era encontrar al gran demonio que acechaba en las sombras: aquel que manipulaba las guerras del norte y utilizaba el caos del mundo mortal para impulsar su desarrollo. Este viaje era completamente distinto.
Tras respirar hondo, alzó su bastón de bambú. Cerró los ojos un instante y se concentró.
Luego, blandió el bastón.
“¡Zas!”
Era como si blandiera una espada afilada, atacando directamente a una ballena gigante y partiendo el mar.
O como si sostuviera un estandarte imponente; con un solo movimiento, invocaría los vientos a su antojo.
De repente, se levantó un viento violento entre el cielo y la tierra.
Como un dragón, se lanzó hacia adelante en un instante, sin dañar ni una sola brizna de hierba ni un solo árbol. En cambio, el viento simplemente disipó la densa niebla, abriendo un camino despejado entre las montañas.
"Ding ding ding..."
El tintineo de la campanilla del caballo resonó suavemente.
Apoyándose en su bastón de bambú, el taoísta avanzó con paso firme. El caballo y la gata calicó lo seguían de cerca, mientras la golondrina planeaba sobre sus cabezas.
Gradualmente, los imponentes árboles sombrilla se revelaron ante ellos. Al adentrarse en el antiguo bosque, fue como si hubieran entrado en un reino de mitos y leyendas, un mundo desconocido y misterioso, donde ellos mismos parecían tan pequeños e insignificantes.
Aunque habían llegado a la región norte de Yuezhou y entrado en el bosque de Qingtong, todavía les quedaban cientos de li por recorrer antes de llegar al extremo noreste, el lugar donde se habían encontrado con la extraña fuerza que detuvo su huida.
Aun con un conocimiento aproximado de su ubicación y con la niebla ya dispersa, encontrar un punto preciso en este vasto paraje montañoso seguía requiriendo una atención meticulosa.
Así pues, avanzaron lentamente, buscando con paciencia.
Transcurrieron varios días.
Finalmente, en este antiguo y misterioso bosque de Qingtong, Song You descubrió algo inusual.
Se habían detenido al pie de una pequeña montaña. Aunque la cima se consideraba pequeña, en comparación con los altísimos árboles de sombrilla, apenas les llegaba a los tobillos.
La Dama Calicó se irguió junto a las patas del caballo, alzándose sobre sus patas traseras para alzar la vista por encima de la hierba alta. Girando la cabeza a izquierda y derecha, escudriñó la escena con expresión seria. Aunque presentía que algo no andaba bien, no lograba precisar qué era. De vez en cuando, miraba a Song You con una expresión llena de preguntas silenciosas.
La golondrina plegó sus alas y aterrizó.
La montaña que tenían delante estaba cubierta de piedras dispersas, aparentemente comunes. Junto a ella crecían árboles de sombra, como en cualquier otro lugar de aquel bosque. Sin embargo, la niebla que rodeaba la montaña era inusualmente densa, más espesa que en otros sitios, y se resistía a dispersarse con mayor tenacidad.
Aquí había algo oculto.
En ese instante, Song You dio un paso al frente. El caballo lo siguió.
El hombre, el caballo y la golondrina posada en la cabeza del caballo dieron apenas unos pasos antes de desaparecer en el aire.
El gato parpadeó sorprendido. Luego, sobresaltado, se lanzó apresuradamente hacia adelante para seguirlo.
En cuanto cruzó el umbral, una onda expansiva se extendió por el aire.
La montaña rocosa, cubierta de piedras dispersas y setas que crecían en sus grietas, había desaparecido. Incluso el árbol sombrilla que la acompañaba había desaparecido.
En su lugar se extendía un paisaje elegante y pintoresco.
En lugar de los imponentes árboles de sombra, se alzaban verdes colinas cubiertas de vegetación común. En vez de piedras rotas y frutos podridos, el suelo estaba cubierto de hojas y ramitas caídas. La densa niebla había desaparecido, y un arroyo cristalino descendía alegremente por la ladera de la montaña, murmurando sus aguas al pasar sobre las rocas.
El sonido del viento susurrando entre el bambú y el sauce flotaba en el aire.
En medio del paisaje, se vislumbraban los aleros de palacios y pagodas desde la ladera de la montaña. Era un lugar de serena belleza y elegancia imperecedera.
El gato y la golondrina abrieron los ojos con asombro.
Incluso Song You se sorprendió un poco.
¿Quién podría haber imaginado que dentro de este antiguo bosque de Qingtong, en una tierra envuelta en niebla y miasma, un lugar tan intacto que parecía sacado de un mito, yacían ocultas una montaña inmortal y una cueva-morada taoísta?
Song You frunció ligeramente los labios y siguió adelante.
Aunque la gata aún no había asimilado del todo aquel magnífico paisaje “ni había tenido tiempo de familiarizarse con aquella extraña tierra”, al ver que su taoísta ya se había marchado, vaciló un instante antes de olfatear el aire dos veces. Luego, con una serie de pequeños pasos, corrió tras él.
Caminaba girando constantemente la cabeza para mirar a su alrededor.
Este lugar era verdaderamente impresionante.
A medida que viajaban, el paisaje se desplegaba ante ellos. Era un mundo de bambú y sauces.
Las montañas estaban cubiertas de bambú verde, formando un inmenso bosque que ondulaba como el mar, con olas que subían y bajaban al compás del viento. Los arroyos estaban bordeados de sauces llorones, cuyas incontables ramas se extendían como largas cintas de seda verde, meciéndose con gracia en la brisa.
Entre los bosques de bambú, brotaban en abundancia setas silvestres, especialmente setas termitas, un manjar muy apreciado por los taoístas.
Debajo de los sauces se podían ver pilas de leña cuidadosamente apiladas, como si esperaran a ser recogidas y llevadas a la calle Changjing para obtener un buen precio.
Un pequeño sendero serpenteaba montaña arriba.
Aunque solo era un sendero de tierra, faroles de piedra bordeaban sus lados; cada uno, tallado con exquisita maestría, parecía una pagoda en miniatura con aleros de tejas que se curvaban hacia el cielo. Si uno miraba con atención, un suave resplandor parpadeaba en el interior de cada faro.
En ocasiones, a lo largo del sendero, se alzaban imponentes estatuas de piedra. Algunas representaban deidades celestiales y budas, mientras que otras eran aves auspiciosas y bestias sagradas; cada escultura era tan realista que parecía que podrían cobrar vida en cualquier momento.
Más allá del bosquecillo de bambú, el aire se volvió más fresco.
El bambú silvestre separa el azul brumoso,
Un resorte volador cuelga de picos tan verdaderos.[1].
Comenzaron a aparecer edificios a lo largo del camino: palacios y pabellones, todos construidos con una elegancia antigua y refinada. Sin embargo, ni un alma residía en ellos.
En lo profundo del bosque, aparece un ciervo.
Junto al arroyo iluminado al mediodía, no se oyen campanas.[2]
“Aquí no hay ni una sola persona “murmuró la gata mientras caminaba con la cabeza inclinada hacia atrás, mirando a izquierda y derecha.
“Lady Calico, quédese cerca de mí.”
¡Aquí hay muchísima leña!
“No lo toques.”
“¿Por qué maúllas?”
“Manténganse cerca.”
"Oh..."
Caminó a pequeños pasos, manteniéndose un poco más cerca, comportándose con una obediencia sorprendente. Pero al poco tiempo, volvió la cabeza hacia el bosque de bambú.
“Hay muchísimos hongos creciendo dentro...”
“Tampoco toques eso.”
“¡Entonces esta noche, tomarás sopa de champiñones!”
"No hay necesidad."
¿Eh? ¡Aquí hay un tigre de piedra!
“Lady Calico, quédese cerca de mí “dijo Song You con calma. “Este lugar podría ser peligroso. Si alguien ataca, tendremos que confiar en sus rápidos reflejos para protegernos.
“¡Ah, claro!”
La dama Calico se puso tensa al instante, apartando la mirada del paisaje. Su actitud juguetona se desvaneció al adoptar un semblante serio.
Sus ojos penetrantes brillaron como relámpagos, y su postura se transformó en la de una guardia vigilante. Prácticamente se pegó a los talones de Song You, escudriñando el entorno mientras caminaban. Cada movimiento, cada susurro de las hojas: no se le escapaba nada.
De repente, sonó una campana.
"Polla..."
El profundo y resonante tañido resonó en las montañas, haciendo que el grupo se detuviera instintivamente. Todos giraron la cabeza en dirección al sonido.
"Polla..."
Otro repique, lejano y distante.
Una ráfaga de viento llegó desde más allá de la montaña de bambú, como si el sonido hubiera traído consigo el viento. Todo el bosquecillo de bambú se meció al unísono, inclinándose como si hiciera una reverencia en señal de bienvenida.
“Hmph...”
Soltaste una suave risita y diste un paso adelante.
Atravesaron la montaña cubierta de bambú y, de repente, el mundo se abrió ante ellos.
Un paisaje impresionante se desplegó ante sus ojos”
En el centro mismo se alzaba una montaña de piedra, cubierta de exuberante bambú y pinos centenarios. En su cima se erigían elegantes pabellones y altas torres, adornadas con aleros curvos y tejados de tejas, conectadas por sinuosos corredores.
Una cascada descendía de la montaña, semejante a delicadas cintas de seda, cayendo en un arroyo cristalino. El arroyo fluía bajo un puente de piedra en forma de arco antes de continuar su curso, revelándose como el mismo nacimiento del riachuelo que habían encontrado antes.
Toda la escena era como un paraíso inmortal.
"Polla..."
El tañido de las campanas descendió desde uno de los pabellones de la cima de la montaña.
Song You bajó la mirada, siguiendo con los ojos el sendero de tierra bajo sus pies, que conectaba con un camino de piedra pavimentado que conducía hacia el puente de piedra.
Más allá del puente se extendía la propia montaña de piedra.
Unas figuras se movían débilmente en la cima de la montaña, sus formas apenas visibles. Innumerables ojos vigilantes ya se habían vuelto hacia ellas, observando cada uno de sus movimientos.
“¡Qué lugar tan hermoso…!”
“Song”, murmuró para sí mismo, con una leve sonrisa en los labios. Luego, se giró un poco, dirigiéndose al gato y a la golondrina que estaban a su lado.
“Protéjanse. No coman nada de lo que les ofrezcan. Su seguridad es la máxima prioridad.”
Dicho esto, dio un paso adelante, entrando en el paraíso inmortal.
1. El pareado “野竹分青霭,飞泉挂碧峰。” es del poeta Wang Wei (王维), de la dinastía Tang. Aparece en su poema 《青溪》 (Qingxi o Arroyo Verde). Este pareado captura bellamente un sereno paisaje natural, donde los bosques de bambú emergen entre la bruma y las cascadas descienden por exuberantes montañas verdes. ☜
2. Este pareado evoca una imagen pacífica, casi de otro mundo: un denso bosque donde ocasionalmente aparecen ciervos y un arroyo tranquilo donde ni siquiera se oye el tañido de las campanas del templo. Transmite una sensación de soledad, armonía con la naturaleza y desapego del bullicio del mundo. ☜
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Inmortalidad Involuntaria (Novela)
Capítulo 515
Inmortalidad Involuntaria (Novela) Capítulo 514
Estás leyendo el capítulo 514 de Inmortalidad Involuntaria (Novela), un novela. No soy más que un viajero en tierra extranjera, sin deseos de convertirme en inmortal. Después de cultivar el Daoísmo en las profundas montañas durante veinte años, el Maestro envió a Song You montaña abajo para ser… Este capítulo tiene publicado el 19 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Inmortalidad Involuntaria (Novela) tiene 720 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.