Leer Inmortalidad Involuntaria (Novela) Capítulo 321 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La ráfaga de viento del taoísta había dispersado las viejas langostas, pero nuevos enjambres seguían llegando. El campesino estaba tan exhausto que apenas podía respirar. Obligado a descansar, decidió seguir el consejo del gobierno esa misma noche: encender hogueras en los campos para ahuyentar a las langostas al caer la noche.
¡Estos malditos bichos eran una verdadera tortura!
¿Podría ser que la deidad langosta hubiera resucitado de alguna manera?
El anciano, agarrándose la espalda dolorida, salió de los campos y miró al cielo lleno de langostas, dejando escapar un profundo suspiro.
En ese momento, de repente oyó un alboroto a lo lejos.
Al alzar la vista, vio lo que parecía una densa mancha negra que se extendía por el cielo sombrío. Esta mancha pareció disolverse en incontables sombras negras que se dispersaban en todas direcciones. Algunas de las sombras volaban sobre su cabeza, acompañadas por el silbido del viento y un coro de cantos de pájaros. El ruido, aunque débil por separado, se unió en un torrente impetuoso que dejó al anciano atónito.
Algunas de las aves descendieron en altura y volaron hacia el suelo.
Armándose de valor y serenándose, el anciano se acercó para observar mejor. Solo entonces comprendió que se trataba de golondrinas. Tenían plumaje blanco y negro, y su aspecto era vivaz y grácil.
Al volver la vista al cielo, lo vio repleto de innumerables siluetas negras que gorjeaban sin cesar.
¿Podrían ser todas realmente golondrinas?
* * *
En muchas regiones, las plagas de langostas se consideraban castigos divinos o el resultado de alguna fuerza sobrenatural, como la deidad de la langosta o espíritus demoníacos. De otro modo, ¿por qué las langostas, normalmente dóciles, se volverían de repente frenéticas y agresivas, llegando incluso a alterar su apariencia?
Además, la palabra langosta, huáng, sonaba similar a emperador, huángdi, lo que evocaba reverencia y temor.
Así pues, incluso sufriendo la devastación de las plagas de langostas, muchas personas no se atrevieron a exterminarlas activamente.
Afortunadamente, el antiguo prefecto de esta región fue audaz y decidido. No solo lideró los esfuerzos para combatir las langostas, sino que también disipó el temor supersticioso que rodeaba las plagas de langostas. Si bien los funcionarios posteriores carecían de su carisma, mantuvieron su enfoque proactivo y continuaron esforzándose por eliminar las plagas.
Más adelante, se podía ver a un grupo de funcionarios y soldados combatiendo la plaga de langostas más densa. Basándose en el conocimiento de textos antiguos como “Fundamentos del control de la langosta”, “Estudios sobre el control de la langosta” y “Recopilación de técnicas para el control de la langosta”, emplearon métodos como la trampa para peces[1], la captura con redes y el embolsado para capturar las langostas. Una vez capturadas, las langostas eran quemadas o enterradas en el mismo lugar.
Fue una batalla entre humanos, dioses y la naturaleza.
Afirmar que habían erradicado por completo la plaga de langostas sería irreal. Pero decir que sus esfuerzos fueron inútiles también sería injusto. Las plagas de langostas eran temibles, adversarios históricamente formidables, y estas personas hacían todo lo posible por contener los enjambres y frenar su propagación. Su objetivo era sencillo: salvar la mayor cantidad posible de la cosecha para las regiones más alejadas.
Independientemente de si podían resistir completamente el desastre o no, una cosa era segura: nadie allí se había rendido.
En ese momento, incluso el gobernador local había acudido personalmente a la primera línea, sin dejar lugar a la negligencia.
El aire estaba lleno del zumbido constante de las cigarras, acompañado por los gritos de la gente que resonaban por todas partes, caóticos y superpuestos.
De repente, en medio de aquella cacofonía, surgió otro sonido: una ráfaga de viento bien definida.
"Boom..."
Era como gritar en un bosque silencioso en otoño o invierno, espantando a innumerables pájaros. O como una bandada de palomas volando en masa por el cielo de la ciudad. Sin embargo, este sonido era mucho más fuerte, más grave y más resonante que cualquier bandada de pájaros en el campo o vuelo de palomas en la ciudad.
Mirando hacia arriba”
Una nube oscura cruzó el cielo a lo lejos. Al observarla más de cerca, no era una nube, sino una enorme bandada de pájaros, densamente agrupada e impresionante.
Era como un torrente en los cielos.
Mientras el torrente avanzaba con fuerza, las aves se alejaban continuamente de él, descendiendo en picado. Algunas danzaban ágilmente en el aire, revoloteando en todas direcciones, mientras que otras aterrizaban en el suelo, cazando activamente langostas.
Los funcionarios locales quedaron estupefactos. Los trabajadores y los soldados también se paralizaron.
¿Todos eran pájaros?
¿De dónde habían salido tantos pájaros?
¿Y por qué? Estas langostas mutantes habían ahuyentado incluso a las aves habituales, que se negaban a comerlas. ¿Por qué había venido esta bandada hasta aquí?
¡Swoosh!
Un pájaro se abalanzó sobre ellos, aterrizando justo delante. Bajó la cabeza y picoteó una langosta hasta matarla. Pero no se la comió; en vez de eso, se hizo a un lado y empezó a picotear otra.
Solo entonces la multitud se dio cuenta: era una golondrina.
"Este..."
¡No te muevas!
¡No los toques!
La multitud gritó al unísono, con voces llenas de asombro.
Al alzar la vista al cielo, sus ojos se abrieron con incredulidad. Aquello era sencillamente un milagro.
Solo el funcionario local frunció el ceño, con la sensación de haber oído vagamente una historia parecida antes”
Se cuenta que hace años hubo una sequía que dejó a muchísima gente hambrienta. En Xuzhou, las golondrinas llenaron el cielo. Ocultando el sol, transportaban granos para aliviar la hambruna. También se hablaba, hace algunos años, de una golondrina que viajó al extranjero para traer cosechas abundantes y salvar a la gente, lo que le valió el título de Golondrina Inmortal.
¿Podría este suceso estar relacionado con esos relatos?
En cualquier caso, fue sin duda extraordinario.
* * *
Tras formar enjambres, las langostas no solo cambian de aspecto, sino que también desarrollan toxinas, por lo que la mayoría de las aves son reacias a comerlas. Sin embargo, estas golondrinas no eran aves comunes; eran manifestaciones y no consumían las langostas, sino que las exterminaban.
Se decía que una sola golondrina transformada del Inmortal Golondrina de Anqing podía llevarse todo el grano de un granero oficial en un solo viaje. Entonces, ¿cuánto tiempo se necesitaría para librar a esta zona de las langostas?
Song que no conocías.
Pero al alzar la vista al cielo, que se iba despejando gradualmente con el paso de las golondrinas, se dio cuenta de que el fin de la plaga de langostas era seguro.
Pasó el tiempo. Finalmente, la golondrina regresó del cielo, posándose en el lomo del caballo, visiblemente exhausta.
“Las golondrinas de Anqing son verdaderamente extraordinarias “dijo el taoísta, bajando la mirada y sonriendo al ave.
Su relación con el anciano Inmortal Golondrina se remontaba a cinco o seis años atrás. Siempre había sabido que el cultivo del inmortal era profundo y sus habilidades inigualables, pero no fue hasta ahora que presenció verdaderamente la grandeza del legado de este Inmortal Golondrina milenario.
“He trazado sus rutas de vuelo. Continuarán exterminando las langostas hasta que su resonancia espiritual se agote, momento en el que desaparecerán. Incluso si el número de langostas fuera varias veces mayor, serían erradicadas igualmente”, dijo la golondrina.
“Eliminar esta plaga y salvar a innumerables personas... tu mérito es inconmensurable “respondió el taoísta.
“No me atrevería a atribuirme ningún mérito. Nosotros, las golondrinas de Anqing, debemos nuestra existencia a la gente del mundo, así que simplemente he aprendido de usted, señor, a hacer lo poco que puedo por la gente común “dijo la golondrina débilmente.
“Eso es admirable “dijo el taoísta con una leve sonrisa. Giró la cabeza para mirar a su alrededor y fijó la vista en una montaña lejana.
Al pie de la montaña se alzaba una enorme roca.
“Aun así, este es tu logro, y también refleja la destreza del antiguo Inmortal Golondrina. Tales hazañas de salvar al mundo y ayudar a la gente deben ser recordadas. Tanto tú como el Inmortal Golondrina merecen reconocimiento.”
El taoísta hizo una pausa y continuó: “Aunque desees permanecer en el anonimato, el anciano Inmortal Golondrina fue consagrado oficialmente como deidad recientemente. Las ofrendas humanas y la fe son esenciales para él ahora. Sin su poder, este desastre no se habría podido evitar. Pase lo que pase, su nombre debe preservarse”.
La golondrina abrió el pico como si fuera a hablar, pero al final no dijo nada.
"Vamos..."
Tras un instante, el taoísta se alejó de la zona.
Sin embargo, de alguna manera, la gran roca que una vez estuvo al pie de la lejana montaña ahora se encontraba junto al camino. Grabadas en su superficie había unas sencillas palabras: “Las golondrinas de Anqing erradicaron la plaga aquí”.
No especificaba qué golondrina ni mencionaba al Inmortal Golondrina por su nombre.
El taoísta ya se había dado la vuelta, guiando al caballo rojo azufaifo, caminando sin prisa mientras abandonaba el lugar.
En su camino, siguió viendo gente luchando contra las langostas o sufriendo por los campos arrasados por la plaga. Pero la mayoría tenía la cabeza inclinada hacia arriba, observando a las golondrinas que luchaban contra las langostas en el cielo.
Gran parte de las cosechas habían sido consumidas por las langostas, y inevitablemente habría personas desplazadas de sus hogares. Estos eran problemas que solo la ayuda gubernamental en casos de desastre podía solucionar.
El taoísta dejó la roca como señal por varias razones: primero, para recordar a la gente quiénes habían ayudado a paliar el desastre; segundo, para augurar fortuna al recién consagrado Inmortal Golondrina, ayudándolo a consolidar su estatus divino. Quizás en el futuro surgieran asuntos que requirieran su ayuda.
Y tercero, para demostrar que un ser divino e inmortal había intervenido. Con este reconocimiento, tal vez el gobierno se sentiría más obligado a brindar ayuda, sabiendo que incluso los inmortales se habían percatado de la difícil situación.
Su propósito al venir aquí era tanto combatir el desastre como ver si podía reencontrarse con un viejo amigo. Ahora que la plaga de langostas había sido controlada, era hora de continuar la búsqueda de ese amigo.
El viejo campesino que estaba en el campo había mencionado a un espadachín que había venido a matar demonios. Podría haber sido el espadachín que conocía, o no. Si lo era, probablemente se habría dado cuenta de que aquello no era obra de demonios o que semejante plaga de langostas lo superaba. Quizás se habría marchado a exterminar al demonio tigre en el condado de Jinhe o habría ido a otro lugar en busca de una solución.
El taoísta decidió dirigirse al condado de Jinhe para echar un vistazo.
Detrás de él, el tintineo incesante de la campanilla del caballo resonaba.
La golondrina, exhausta, permaneció posada en el lomo del caballo. Por una vez, se mantuvo cerca del gato en la alforja, sin mantener su habitual distancia ni vigilancia.
La gata, en cambio, parecía totalmente ajena o desinteresada en el sufrimiento de la gente del lugar. Era muy parecido a cuando se enteró de la plaga de ratas en el condado de Lanmo. En aquel entonces, su preocupación había sido la enorme cantidad de ratas que nunca podía acabar de atrapar o comer. En cuanto a la devastación que las ratas causaban a la gente, ni la entendía ni le importaba.
Ahora, permanecía acurrucada en la bolsa, con la cabeza asomando mientras le hablaba a la golondrina: "¿Te gusta estar aquí, señor golondrina?".
“No, no lo creo.”
"¿Por qué no?"
“¿Por qué me gustaría?”
“Aquí hay suficientes insectos como para que comas durante toda tu vida.”
“Solo puedo comer unas pocas a la vez “respondió la golondrina, arrastrando su espíritu cansado al contestar.
“Es muy sencillo “dijo el gato con expresión seria y sincera. “Puedes usar sal para hacer cecina de langosta. Así podrás guardarlas en tu marsupio y comerlas durante mucho tiempo.
"Este..."
“¿Nunca lo has hecho?”
"No..."
“¿Sabes cómo hacerlo?”
"No."
“Entonces no eres muy inteligente.”
“...”
El gato, ajeno a las luchas humanas, naturalmente no comprendía su sufrimiento.
Pero claro, era una gata. Solo necesitaba comprender las dificultades de los de su especie. ¿Por qué iba a preocuparse por los problemas humanos? Como gata que había vivido y se había acostumbrado a las penurias de la vida felina, era de buen corazón y despreocupada.
¿Por qué cargar con las penas de la existencia humana? Semejante sencillez y pureza eran raras y preciosas. ¿Por qué complicarlo con preocupaciones innecesarias?
Mientras continuaban caminando, el gato comenzó a enseñar con ahínco a la golondrina las técnicas secretas para elaborar cecina de langosta seca.
La golondrina escuchó, atónita y sin palabras, sin saber cómo responder.
Mientras tanto, el taoísta siguió caminando, escuchando su conversación. Su corazón, apesadumbrado por el sufrimiento que había presenciado en el camino, comenzó a aliviarse.
Y así fue”
No es que el taoísta fuera inmune a las penas del mundo, ajeno a sus miserias, ni capaz de mantener una actitud serena y distante ante el sufrimiento generalizado. Simplemente tenía a ese gato a su lado: un remedio perfecto para las cargas del corazón.
El esplendor del mundo era digno de contemplar, pero no convenía detenerse en él ni perderse en él. Asimismo, el sufrimiento del mundo era una realidad innegable, pero no era necesario dejarse consumir por él.
Quienes poseían una firme resolución no se dejaban seducir ni atrapar por fuerzas externas. El ajetreo de la vida apenas duraba un centenar de años, y por mucho que un taoísta del Templo del Dragón Oculto caminara entre los mortales o por mucho que cambiara el mundo, al final siempre regresaba a la Montaña Yin-Yang para ser él mismo.
taoísta diría que simplemente deseaba encontrarse más adelante en el camino con el espadachín que conocía.
1. El método de la trampa para peces es una técnica de pesca que utiliza bambú para crear recintos en fosas marinas poco profundas. Se tejen tiras de bambú formando barreras que se colocan en el agua, sujetándolas con estacas de madera. El centro de la trampa se sitúa en el fondo de la fosa, mientras que la boca se extiende a lo largo de la fosa hacia las aguas poco profundas cercanas a la orilla, asemejándose a un embudo.
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Inmortalidad Involuntaria (Novela)
Capítulo 322
Inmortalidad Involuntaria (Novela) Capítulo 321
Estás leyendo el capítulo 321 de Inmortalidad Involuntaria (Novela), un novela. No soy más que un viajero en tierra extranjera, sin deseos de convertirme en inmortal. Después de cultivar el Daoísmo en las profundas montañas durante veinte años, el Maestro envió a Song You montaña abajo para ser… Este capítulo tiene publicado el 19 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Inmortalidad Involuntaria (Novela) tiene 720 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.