Leer Imaginación Energética (Novela) Capítulo 4 online gratis en español
🏴 Grupo: JedrekImagic✍️ Traducción: JedrekImagic
El flash deslumbrante de la cámara del celular alumbró los árboles junto a la calle pavimentada. Era de noche y un hombre cerca de los 61 años la había tomado.
El hombre pensó: “Perfecto, el parque se ve muy oscuro sin la luz de las farolas, ¡mira nomás esa escena! Siento como si me fuera a salir un asesino de entre los árboles, o algún depredador nocturno. ¿Cómo sería vivir en medio de la selva, donde ni siquiera hay reflejos de luz por las ventanas o superficies lisas y brillantes? La naturaleza tapando la luna con sus copas frondosas y escuchando a los insectos en una cacofonía estruendosa por todas partes, sin saber que tienes en frente o a cada lado. Sin iluminación en absoluto, sería una pesadilla caminar por ahí”, mientras caminaba ligeramente por las afueras del gran parque boscoso, se imaginaba una escena que le traía terror a su mente, pero esto le gustaba, porque le servía para crear escenas más realistas en sus novelas.
“Podría caerme en un hoyo sin darme cuenta, tal vez en una gran cueva llena de agua. Al llegar a las orillas tendría que subir por caminos difíciles llenos de estalactitas y estalagmitas. Sin querer, al tocar las paredes para apoyarme podría llegar a sentir telarañas y se me subirían al cuerpo sus creadoras, recorriendo la piel de mis brazos, mi cuello, mi cabeza y metiéndose dentro de la ropa…”. Su cuerpo se acalambró con escalofríos por todas partes, su piel poniéndose chinita y sus vellos erizados por todos lados. “Supongo que lo que dicen los científicos sobre cómo lo que imaginamos en nuestra mente, nuestro cuerpo lo vive como si fuera una realidad, como si nos estuviera pasando de verdad tenía razón. Entonces, si lograra imaginar y creer de verdad que me persigue un depredador hambriento, feroz y terrorífico, ¿podría hacer que mi cuerpo genere adrenalina sin que la situación ocurra en la realidad? Aunque, ¿para qué serviría esta situación? La adrenalina remueve algunos límites corporales como los de la cantidad de fuerza que podemos ejercer, como los videos de personas que levantan carros o escombros muy grandes para salvar a sus familiares de que sean aplastados gracias al terremoto o accidente que les haya sucedido. ¿Qué pasaría si lograra hacerlo a voluntad cada vez que yo quisiera? Un control corporal tan perfecto sería como un sueño. Controlar nuestros receptores de dolor como las personas que no sienten nada sin importar cuantas agujas o cuantos miembros torcidos y fracturados tengan. Aunque, eso tiene muchas desventajas, pero si se pudieran controlar a voluntad entonces valdría la pena.”
“Bueno, suficientes inspiraciones por hoy, hora de ir a casa. ¿Debería ir corriendo? Mi cuerpo me dice que no, pero yo soy el que manda aquí. La edad no me va a impedir nada mientras yo lo diga y me esté cuidando bien. Es bueno tener esa inspiración de ese hombre de 80 años que hizo calistenia toda su vida y aún sigue haciéndola a su edad. Los pull ups que hace fácilmente me dicen que todo depende de nuestra mente y nuestras creencias, me dan igual los que piensen que su vida ya acabó y creen no poder hacer nada, no me cambiarán la mentalidad. Nunca han creído en sí mismos de verdad ni en lo que su cuerpo es capaz de hacer, así que correré y superaré mis debilidades.” Se detuvo y acumuló fuerza en sus piernas para despegar. “Aquí voy.” Su cuerpo despegó con fuerza y empezó a trotar.
No era muy tarde en la noche, quizás a punto de ser las diez, por lo que había algunas personas caminando por la acera de vez en cuando, con autos pasando por la calle pavimentada. Un hombre con un cuerpo alto y delgado, mostrando brazos trabajados desde la juventud con ejercicio constante trotaba junto a ellos. Su cabellera solo mostraba algunas hebras blancas y lo demás era de color negro. Junto con su rostro mostrando características de alguien más cerca de los cuarentas, sin arrugas marcadas, le daba un toque muy maduro y masculino.
“Ya casi llego a la casa, hora de ir a máxima velocidad.”, de repente su impulso aumentó de golpe y pasó rápidamente por una esquina, aventajando toda una cuadra como si se sintiera niño de nuevo, corriendo para llegar a casa a comer. Su infancia pasaba por su cabeza como si la viviera por sus recuerdos y el momento.
Al llegar junto a una puerta con cancel se tomó sus rodillas y calmó su respiración agitada. El sudor caía en muchas gotas al suelo. “Creo que hoy corrí mucho más que ayer. ¿Habrá sido por esa memoria de ahora? Me pregunto si también nuestro cuerpo se siente joven con memorias de nuestra infancia. Quizás obtiene más energía de ello por nuestro metabolismo funcionando como si fuéramos niños de nuevo, viviendo ese pasado en nuestras cabezas como algo real para nosotros.”
Al entrar a casa se quitó la ropa y se fue a darse un baño de agua fría. Se sentía como la gloria por su cuerpo que hervía. Al salir se acercó a la cocina para prepararse algo. “Una cena ligera ahorita y mañana un desayuno grande con mucha proteína, frutas y verduras.”
Después de cenar se dirigió a su estudio y se sentó en un tapete de yoga con las piernas cruzadas, puso sus manos cerca de sus pies y cerró los ojos. Respiró profundamente unas cuantas veces hasta sentir como el sueño se iba adueñando de él. La melatonina iba calmando su cuerpo, su corazón empezaba a latir cada vez más lento hasta que solo era un latido cada dos segundos o más. En su mente solo escuchaba su respiración. Así estuvo por una hora más o menos y luego respiró profundamente antes de levantarse.
En su escritorio del estudio había una computadora y dos lámparas. Se sentó y abrió los archivos de su novela. La habitación era sencilla, con dos sofás junto a la pared y una televisión plana enfrente por si quisiera ver alguna serie o película que lo inspirara. Antes de empezar a escribir buscó la canción Non, Je Ne Regrette Rien y la escuchó. Al terminarla puso música épica de fantasía con un volumen bajito para ambientar sus pensamientos y la historia, comenzando a escribir la continuación de donde lo había dejado.
Algunas dudas le llegaban a la cabeza de repente en su historia. Al ser de magia y fantasía se preguntaba cómo funcionaban los rayos en realidad, o como crear hielo rápido con la expansión del aire y la convección de calor. Aprender sobre el funcionamiento interno de los aires acondicionados o los congeladores servía, pero necesitaba combinar todo eso para crear la magia. Por suerte tenía el internet para investigar todas sus dudas con documentos científicos y videos.
—Haber, ¿qué hay de los rayos? —dijo, leyendo el artículo que se mostraba en pantalla—. Separación de cargas eléctricas en las nubes, suelo y nube con cargas distintas, partículas de hielo y agua que chocan, pequeñas motas de polvo donde se forman las gotas, electrones y protones buscando el camino de menor resistencia. Entiendo —continuó escribiendo.
El trabajo de un escritor implica investigar de muchos temas; para algunos, estas investigaciones son superficiales, pero otros hacen unas muy exhaustivas. Después de todo, el universo que crean lo necesita. ¿Qué tan numerosos llegan a ser los temas? Depende de cómo se desarrolle la historia.
Mientras continuaba escribiendo, el tono de llamada del celular sonó fuertemente…
\*\*\*\*
Sentí un espasmo y abrí los ojos, me quedé acostado en la cama con perplejidad y asombro en el rostro mirando el techo. ¿Qué fue eso? Casi recordaba vívidamente el sueño. Era yo, pero a la vez era alguien más. ¿Qué era esa tecnología?
Me levanté de la cama y fui a checarme en el espejo del baño. Era un niño. ¿Qué diablos? Ah no espera, siempre he sido un niño.
Con esa afirmación de mi identidad fui sintiendo como partes del sueño iban desapareciendo. Espera, ¡no lo olvides! Recuerda, recuerda. ¿Qué había pasado antes de eso?
Solo recordaba lo importante, como algunas cosas sobre los rayos, que era un escritor, que había una pantalla enfrente donde escribía, unos vehículos extraños y leves detalles de la personalidad que tenía. Trataba de quitar partes de la niebla que los cubría, pero me costaba.
Poco después fui al comedor y vi a mi madre sirviendo el desayuno para todos en la mesa. Mi padre platicaba con mi hermano sobre el ejercicio de divisiones que haría en estos dos meses que no estaría.
—Bajaste muy temprano hoy, ¿es por ser tu primer día de escuela? —dijo mi madre sonriendo.
—Bueno… fue gracias a un sueño muy extraño que tuve. Papá, ¿los jades sueltan una luz muy blanca en las noches? ¿Cómo para que se vean mejor las imágenes?
Mi padre volteó con una expresión de duda:
—Hmm, no. Eso serviría en la noche, pero la luz podemos hacerla nosotros con un poco de fuego o con una perla eléctrica, por lo que el jade no necesita hacerlo. ¿Cómo pensaste en ello?
—Fue porque vi algo parecido en mi sueño que soltaba una luz para que se viera la imagen en la oscuridad.
—Oh, pues… podría ser útil para algunos que no puedan hacerla, tal vez combinándolos con una perla eléctrica. Esa idea podría servir en el imperio Imagin —dijo con una sonrisa.
—Además, ¿existen otros mundos como el nuestro?
—¿Otros mundos? —dijo mi padre sorprendido—. ¿Por qué lo dices? ¿Por el sueño que tuviste? ¿Qué soñaste anoche hijo?
—Ya no lo recuerdo muy bien, solo que yo escribía historias en una caja brillante frente a mí que las mantenía guardadas, como un libro. Vi unos carruajes muy raros diferentes a los que me has contado y mostrado en los libros de imágenes. También aprendí unas palabras extrañas, ¿sabes que es un electrón, papá?
—No, pero suena interesante, ¿qué te parece si nos cuentas más de lo que te acuerdes mientras comemos? —dijo mi padre con una sonrisa.
—Está bien —sonreí.
Mi padre dijo que no sería imposible pensar en que haya otros mundos con personas, por el hecho de que mirando al cielo hay miles de estrellas y algunos investigadores del cosmos en los imperios han aprendido técnicas energéticas para observar más de cerca nuestras lunas, incluyendo algunos de los planetas más cercanos al nuestro. Aunque visitarlos es otra cosa, ya que nadie ha logrado mantener aire respirable en una cúpula a su alrededor en altitudes increíblemente altas.
Mi madre mencionó que sería muy triste pensar que solo existimos nosotros en el universo observable.
—Suena como si hubieras sido otra persona en otro planeta, Dante. Las enseñanzas de algunos reinos que llegué a visitar hablan sobre la reencarnación y me parecieron asombrosas. Si tú te hubieras reencarnado aquí en este planeta viniendo de otro, tal vez sea por algo. Siéntete orgulloso de ese conocimiento hijo, recuerda que todo lo que aprendemos es valioso. Si llegaras a tener otros sueños similares puedes platicarlos con nosotros, nomás ten cuidado con sacar el tema fuera de aquí, después de todo, el conocimiento valioso es algo por lo que otros matarían en este mundo. Siempre recuerda eso, Dante.
—Sí papá, solo lo platicaré con ustedes —sonreí.
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Imaginación Energética (Novela)
Capítulo 5
Imaginación Energética (Novela) Capítulo 4
Estás leyendo el capítulo 4 de Imaginación Energética (Novela), un novela. En un mundo donde la realidad se controla con la imaginación, debes saber la ciencia detrás de cada fenómeno para manifestar magia, si no lo sabes, las cosas no suceden como deberían, por eso la sabiduría y el… Este capítulo tiene publicado el 23 de enero de 2026, Traducido por el grupo JedrekImagic. Imaginación Energética (Novela) tiene 36 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.