Leer Imaginación Energética (Novela) Capítulo 3 online gratis en español
🏴 Grupo: JedrekImagic✍️ Traducción: JedrekImagic
Al salir de la casa, corrí y salté de roca en roca; de árbol en árbol, impulsándome con el viento en cada salto y amortiguando al aterrizar con otra ráfaga. No necesitaba pensarlo, tan solo sabía que el viento estaría ahí para mí, cuidándome. Como si fuera tan solo una extensión de mi cuerpo que pensaba por sí misma.
Al llegar al rio esquivando los árboles, me acerqué caminando a la orilla y removiendo las pequeñas piedras. Observé mi reflejo en el agua: ahí estaba yo con mi cabello brillando por el reflejo del sol, de color castaño.
En mi mente vi como el agua se levantaba desde mi reflejo y formaba una esfera en el aire que se fue haciendo más grande. La escena mental se volvió realidad y el agua siguió los mismos pasos que tomó en mi consciencia.
La bola de agua que se iba llenando con pequeños hilos conectados al rio, se fue haciendo más grande hasta ser del tamaño de mi cuerpo. Hice que se mantuviera suspendida en el aire sobre mí con una escena de lo que quería sucediendo en mi cabeza. Se movía con lentitud en movimientos rotatorios.
En mi imaginación me vi a mí mismo en tercera persona, de frente, y luego observé al agua caer sobre mi cuerpo y bañarme por completo.
La realidad siguió al pie de la letra la escena de mi cabeza, haciéndola caer. Sentí frío en mi piel, pero fue suficiente para aclimatarme al agua semihelada. Temblando un poco, empecé a sumergirme en la orilla del rio, y luego me senté hasta que me llegó al pecho.
Fui controlando el temblor hasta dejar de sentirlo. Hasta sentirme cómodo con la temperatura.
Escuche el agua chocando contra las rocas de la orilla, también las pequeñas piedras que arrastraba por abajo la corriente. Escuché las hojas de los árboles moviéndose con el viento, haciendo sonar un concierto armónico junto al rio. Pude escucharlos en detalle sin enfocarme en algo en específico, pero trataba de encontrar nuevos sonidos. Se le empezaron a sumar los sonidos de algunas aves cantoras y con eso pude relajarme hasta un nivel profundo, sin moverme.
Mi corazón empezó a bajar su ritmo hasta latir lento… muy lento. Y con mis ojos puestos en cierta parte de un árbol, comencé a observar con mi visión periférica el movimiento de las cosas. Las hojas de todos los árboles en mi vista resplandecían cada milisegundo por el reflejo del sol y el viento moviéndolas, se veían como hojas hechas de oro puro. El pasto, cada hoja y tallo en el suelo se movía brillando como si bailara para mí, o como si me saludara con cada balanceo. Y al igual que las hojas, resplandecía con la luz del sol como miles de diminutas estrellas. A veces, parecía como si una gigantesca mano pasara por encima de todo el pasto y lo moviera en forma de una ola con el sonido del viento siguiéndolo. El agua también, cada reflejo de luz y movimiento iba al son de lo demás. Todo vibraba y la realidad parecía volverse intangible poco a poco, como si solo fuera un gran océano de energía lleno de miles de corrientes distintas mezclándose. Todo frente a mí era como la pintura húmeda de un cuadro vibrando a una fuerte frecuencia. Nada estaba inerte en realidad.
—¡Dante…! ¡Dante, ¿estás aquí?! —Eydan, mi hermano salió de entre los árboles y pisó la orilla del rio, buscó con la mirada hasta encontrarme—_._ ¡Hey! Madre te llama para comer así que regresa ya.
Siendo sorprendido y sacado de ese estado tan extraño y desconocido me mareé tratando de levantarme rápidamente y volví a caer de espaldas sobre el agua, sumergiéndome por completo. Me revolví dentro hasta que pude apoyarme con las manos en las rocas resbalosas y saqué mi cabeza a la superficie, haciendo una inhalación fuerte.
Me quité el agua de los ojos mientras exhalaba con rapidez. Expulsé aire por mi nariz con fuerza para sacar el agua que había entrado, sintiendo un leve dolor en mi nariz, y cuando me calmé empecé a reflexionar sobre mi anterior experiencia. Recordé las sensaciones y emociones que sentí y traté de guardarlas en mi memoria a como diera lugar. Quería volverlo a intentar. Definitivamente.
Después de salir del rio me sequé con una ráfaga de aire que manipulé de mis alrededores y regresé a la casa. Al entrar por la puerta vi a mi madre sirviendo la comida en la mesa. Eydan se encontraba sentado ya, mirando una tablilla de jade.
—¿Qué es eso? —pregunté al ver lo que sostenía.
—Oh, ¿esto? Es algo que creó el imperio Imagin hace unos años. No había podido conseguir ninguno por que la distancia es demasiada de este reino al imperio, pero parece que por fin llegaron unos productos. Allá ya los usa la mayoría de la gente. En ellos se ven las recientes noticias que transmiten dentro del imperio, pero parece que no han logrado transmitir la frecuencia hasta este lugar. Sin embargo no me preocupa, algún día lograran que se vea hasta en este lugar. De mientras lo uso por sus otras funciones más interesantes. ¿Quieres verlas?
—A ver.
Mi hermano posicionó el jade hacia la ventana y el paisaje de afuera fue plasmándose dentro de la pieza hasta tomar la misma forma. El jade no era transparente, pero ahora parecía como si lo fuera. Al momento de quitarlo de su lugar me lo dio y observé la imagen grabada ahí, tal cual como si aún mirara por la ventana.
—Wow, ¿se puede hacer eso?
—Así es —dijo Eydan—. Algunas personas pueden hacerlo con Imagi. El proyectar escenas en el aire. Lo que me gusta de esta cosa es que puedes guardar para siempre la imagen y nunca se borrará a no ser que le infundas un poco de energía. Y claro, si se rompe también se perderá. Le llaman foto en el imperio Imagin y se ha hecho muy popular. Su creador también. Ha recibido grandes sumas de parte del imperio para que lo produzcan en masa. Pero claro, su función más peculiar es que puede transmitir con cierta frecuencia a través de un dispositivo que no conozco muy bien. Pero esa frecuencia no llega tan lejos, seguramente necesitarían poner otro de esos dispositivos en este reino para que podamos ver lo que pasa. O tal vez mejoren el que ya tienen. Pero en sí es muy popular por sus dos funciones.
—Wow, ¿y cómo conseguiste uno?
Esta vez mi madre contestó:
—Oh, ¿no te acuerdas que él está en el ejército del reino? Parece que se los obsequian si obtienen buenos logros. ¿No es así hijo? —dijo mientras ponía el último plato con comida en la mesa.
—Wow, ¿entonces yo podría obtener uno también si me uniera? —dije sonriendo.
—Hey —respondió mi hermano—, para eso necesitarías cazar una bestia evolucionada. Y créeme, no son nada fáciles. Podrían despellejarte vivo si les muestras solo una abertura. Con tu Imagi así como estás ahora, no le harías ni un rasguño a una. No has aprendido a hacerla lo suficientemente fuerte, ¿no?
—He practicado con nuestro padre cuando tiene tiempo, así que he mejorado mucho.
—Pero no lo suficiente, te lo digo en serio. Cuando entres a la escuela te darás cuenta de todo eso. Yo mismo pasé un infierno para fortalecerla al punto en el que estoy ahora.
—Dante —habló mi madre—. Haz caso a tu hermano, si él ya lo vivió entonces debes creerle.
De repente, tuve una pregunta.
—Madre, ¿tú ya has cazado alguna bestia evolucionada peligrosa?
—Solo con tu padre y otros compañeros, nunca una yo sola. Al menos no las peligrosas de verdad, solo las que están en sus primeras fases de evolución. A esas si las puedo cazar yo sola —mencionó ella mientras miraba atrás en sus recuerdos.
—Bueno, cuando entre a la escuela me haré tan fuerte como nuestro padre, y yo también podré derribar una como tú lo hiciste hermano.
—Tal vez —dijo él—. Pero yo seré más fuerte que tú para ese entonces. Podré matar más de una yo solo como mis compañeros más avanzados. Ellos son otra cosa, mejoran demasiado rápido.
—Entonces me esforzaré el doble que tú para alcanzarte y estar a tu mismo nivel —dije haciendo un puño.
—Jajaja, si así es como estaremos, entonces yo me esforzaré el triple. Nunca dejaría que mi hermano pequeño me superé tan rápido. De hecho, no dejaré que eso pase. —De repente puso una sonrisa irónica y continuó—: Bueno, en todo excepto el elemento del aire, en ese parece que ya casi me alcanzas, y pareces ser mejor que yo con él. Y también en el de la naturaleza, en ese ya eres mejor que yo.
—Jeje, ¿ya te diste por vencido? —dije con picardía.
Luego me acordé de otra cosa en ese momento antes de que él respondiera.
—¡Ah! ¿Y mi padre no ha llegado aún verdad? —dije volteando a ver a mi madre.
—Viene un poco tarde al parecer, pero no debería tardar mucho más —respondió ella.
Mientras esperábamos unos minutos y el desayuno se enfriaba un poco más cada segundo, de repente se escuchó la cerradura y la puerta abriéndose.
—Hola chicos —dijo mi padre con una sonrisa.
—¡Papá! Tardaste mucho —dije volteando hacia él mientras ponía las manos en la mesa y me levantaba de mi silla.
—Tienes razón —dijo volteando a ver a mi madre—. Parece que me eligieron como uno de los maestros para ir a entrenar a los novatos del ejército de Damacia. Será un ejercicio conjunto entre dos divisiones, una de cada reino.
—Oh, me alegra mucho querido. Solo espero que no sea por mucho tiempo —mencionó mi madre.
—Solo serán dos meses, luego regresaré a mi puesto normal.
—¿Y por qué te eligieron de repente? —dijo ella.
—Se han dado cuenta de que mi entrenamiento da resultados más rápido que el de otros compañeros entre los maestros militares. Al menos con los de bajo rango. Los profesores de mayor rango no entrenan a los recién iniciados, solo a los que aprenden la capacidad de usar todos los elementos de ataque hasta cierto punto.
—Eso es cierto —dijo mi hermano—. He escuchado de algunos compañeros en la división D que la división A ha progresado muy rápido ganando poder con sus nuevos reclutas. Ojalá te tuviéramos en nuestra división padre. Los maestros de nuestra división solo enseñan con pura fuerza y sin mucha inteligencia. —De repente se puso a actuar con un rostro y una voz dura—. ¡Levanta cien rocas de tu peso con tus manos desnudas y te acostumbrarás para cuando utilices Imagi de tierra para levantar rocas más pesadas! ¡Las sentirás como una pluma!
—Oh, eso no se escucha nada eficiente —dijo mi padre—. Aunque funciona en cierto modo. Pero les está haciendo una broma más que nada, ya sabes cómo son las verdaderas enseñanzas.
De repente mi madre aplaudió las manos y habló:
—Bueno, basta de charlas y a comer, que la comida ya se ha enfriado demasiado.
Mi padre se sentó en la mesa junto a mí y todos levantamos los cubiertos. La comida era carne de venado con especias y una ensalada hecha de las distintas variedades de plantas que se encuentran alrededor de nuestra casa. Dimos nuestras oraciones a la madre naturaleza y comimos.
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Poco después mi padre nos llamó a mí y a mi hermano a la zona que había despejado en el bosque cerca de la casa para enseñarnos Imagi y técnicas de combate con armas. El espacio era amplio y los árboles se encontraban a unos cincuenta metros a cada lado como una cerca. Sin importar que elemento usáramos aquí, no habría mucho peligro de quemar el bosque o de crear algún accidente importante en la naturaleza. Especialmente con los animales.
Al llegar vi a mi padre en medio del claro esperándonos. Se veía firme y duro en su posición de descanso que usaba en el ejército.
—Muy bien —dijo mi padre—. Vamos a empezar su entrenamiento. El tuyo, Eydan, ya sabes que será diferente al de Dante porque ya estás más avanzado, pero recuerda que nunca debes olvidar lo más básico. Es el mayor error que hacen todos los nuevos reclutas, por lo que no dudes en observar también el entrenamiento de Dante si te hace falta.
—Sí padre —respondió Eydan.
—Muy bien, empecemos con lo mejor que pueden hacer de cada elemento de ataque. Usen la tierra y muéstrenme —dijo y se cruzó de brazos mientras nos observaba.
Mi hermano cerró los ojos por un momento, seguramente tratando de visualizar su Imagi y cuando los abrió, dijo:
—Levanta —Movió su brazo derecho arriba dando a su mano la forma de una punta de lanza. Lo balanceó con fuerza y como si siguiera su ejemplo, de la tierra salió una púa de tres metros de grosor en la base y unos cinco metros de altura. Salió con un sonido explosivo, destrozando la superficie del suelo. Tierra y piedras salieron disparadas alrededor, pero sin darnos a nosotros.
—Muy bien Eydan —dijo nuestro padre mientras aplaudía tres veces—. Ahora, dime de que está conformada. No puedes olvidar su composición, para saber de qué materiales quieres hacerla y que materiales tiene el suelo en ese momento. Si no está lo que tú quieres en el suelo, pero aun así buscar crearla, entonces no sucederá.
—Sé que la tierra no tendría suficiente fuerza para clavarse en una bestia evolucionada normal, solo se desmoronaría si ese fuera el caso. Por eso descarté la primera capa de la superficie compuesta en su mayor parte solo de tierra y me fijé en la capa más profunda, hecha de granito y otras rocas. De esa capa creé el pico que pueden ver ahí adelante, con mayor dureza y filo en la punta.
—Muy bien explicado Eydan —Nuestro padre dio otros pocos aplausos—. Veo que has estado estudiando bien la corteza terrestre, sin estos conocimientos no podrías manipular la capa más profunda. Y no solo es estudiarla, sino también verla, sentirla y explorarla un poco, deberías de saber muy bien que no en todos los lugares se compone de las mismas características. En una playa sería muy distinto, por ejemplo.
—Sí padre, gracias por recordarme.
—Muy bien, ahora pasemos a ti Dante. Haz lo mejor que puedas.
—Sí —respondí. Cerré los ojos y me concentré en la tierra que tocaban mis pies. Es suave, no tiene mucha roca. Enfoqué mi atención en un lugar más profundo. No podía verlo, pero cuando intentaba tomarlo con mi energía, podía sentir que era mucho más fuerte y duro. Ya no había tanta suavidad. Sentí que podía escuchar el sonido de las rocas chocando unas con otras mientras trataba de manipularlo. Abrí mi mano y la cerré, imaginando que tomaba esas piedras. Imaginé que las juntaba entre sí y se pegaban unas a otras sin dejar ningún hueco. Poco a poco formé lo que quería, una lanza de piedra unida. Por ahora esto era suficiente ya que no me podía ver tomando toda una zona del sedimento para formar un pico como mi hermano. Jalé esa lanza de piedra hacia mí, levantando mi brazo junto a mi costado derecho. La tierra empezó a temblar levemente mientras pequeñas piedritas saltaban y el pasto se desenraizaba; dejando pasar a la lanza de piedra que empujaba la tierra y lo demás hacia arriba para salir. Se posicionó justo donde quería y luego abriendo los ojos, observé un árbol a lo lejos y aventé con fuerza mi brazo hacia adelante abriendo la palma de mi mano. Justo como imaginé en la escena de mi mente, la lanza voló con gran velocidad sacudiendo un poco mi ropa con el aire generado y perforó un costado del árbol al que apuntaba. No dio perfectamente en el centro, pero al menos le dio. La lanza siguió volando atravesando un árbol más y luego se detuvo encajándose en el siguiente que tocó.
Mi padre dio cinco aplausos y habló:
—Muy bien Dante, esa lanza tuvo una gran velocidad y mucha perforación. Veo que tú también has estado estudiando las capas de la superficie. Ya solo te falta tener la fuerza mental para tomar un área más grande de la misma. Eso lo aprenderás en la escuela.
—Muy bien hermano —Eydan aplaudió un poco también—: Eres mejor que yo cuando tenía tu edad —Se rió—, pero no me voy a desanimar, todo depende del esfuerzo y trabajo hecho.
—Gracias hermano, tú también me has ayudado un poco con tus explicaciones, así como las de mi madre y las tuyas padre, me sirvieron todas para mejorar tanto —dije poniendo una sonrisa.
—Claro —dijo mi padre—. Como saben, mientras mayor conocimiento tengan del elemento que quieran ejercer, mayor será su control y poder del mismo. Hay algunos más difíciles de aprender que otros, pero llegará el momento en el que puedan utilizarlos todos. Aunque claro, hablamos solo de los elementos de ataque como son: el agua, la tierra, el aire y el fuego. Los elementos de apoyo pueden ser mucho más difíciles de aprender: como son el de la naturaleza de las plantas y otros, ahí necesitan saber no solo la composición de ellas, sino también como crecen y se desarrollan.
Siguió explicándonos:
—Ustedes han crecido rodeados de la naturaleza, han visto ya por muchos años como crecen algunas de ellas. A ti Dante te faltan unos pocos años más para verlas en su plenitud desarrolladas, pero puedes aprender más desde los libros y nuestras explicaciones o diseccionando algunas de ellas. Quiero que intenten tomar el control de alguna planta de por aquí y ver que pueden hacer con ella —dijo poniendo una sonrisa intrépida.
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Algo que Dante no sabía ni que le había dicho su padre, fue que el elemento de las plantas y la naturaleza, al menos en este reino, no es usado por mucha gente. Gran cantidad de personas piensan que no sirve de mucho para lo que cuesta aprenderlo, tan solo para curar. La mayoría de estos Magins de apoyo novatos la usarían para atrapar los pies de sus enemigos, pero no serviría de mucho, ya que hay mejores formas para atraparlos como lo es envolver los pies de tus enemigos con una firme capa de piedra. Por eso llegó a ser muy despreciada por los atacantes. Pero claro, estos Magins no conocen a los verdaderos expertos de la naturaleza de otros reinos e imperios, y el padre de Dante conocía algunos muy buenos ya que viajaba seguido. Él mismo se decidió a tratar de volverse experto en ella con la inspiración que obtuvo de su parte, aunque no lograba comprenderla del todo ya que había muchas preguntas sin respuesta.
—Sí padre —dijo Eydan. En cambio Dante dijo: Sí papá.
Eydan se enfocó en una pequeña planta con una flor que había visto crecer hasta volverse muy resistente a los cortes y golpes.
En cambio, Dante se enfocó en el pasto que siempre pisaba. Algunos podrían pensar que el pasto era una de las plantas más débiles, pero cuando se juntaba en grandes cantidades y se enrollaba, podrían hacerse cuerdas que sostuvieran el propio peso de una persona adulta.
Eydan acercó sus manos a centímetros de la planta con la flor, y luego empezó a concentrase con sus ojos cerrados en su proyección mental para guiar la energía por dentro de su tallo de tal forma que pudiera hacer crecer a la planta.
Dante por el otro lado, se quitó los zapatos y quedó descalzo para sentir todo el pasto bajo sus pies. Luego cerró los ojos y enfocó su energía también para envolver cada hoja de pasto en un radio de dos metros a su alrededor. Fue sintiendo cada hoja de una en una y envolviéndolas con su energía. No le importaba tardarse más que su hermano.
Eydan empezaba a mostrar sus avances. La planta estaba creciendo a un ritmo de un centímetro cada dos segundos. Del tallo le iban saliendo nuevas hojitas que comenzaban a crecer y el tallo se iba ensanchando un milímetro por cada segundo. Después de un minuto el tallo era lo suficientemente ancho para ser agarrado por una mano y ser casi del mismo tamaño que la empuñadura de una espada. Luego Eydan abrió sus ojos y dirigió el crecimiento del mismo directamente hacia la pierna de su padre moviendo el brazo y la mano como si la estuviera guiando. Pero claro, el tallo iba tan lento que para llegar a su padre tardó otros dos minutos más. Luego lo fue controlando para que se enrollara en su tobillo poco a poco.
—Muy bien, Eydan. Tu elección no fue mala. El tallo de esta planta es muy bueno contra los cortes, pero… —Con un fuerte movimiento de su pierna, la levantó y el tallo se desmembró por la fuerza con el sonido como de una cuerda rompiéndose—. Fue muy lenta y le faltó todavía más grosor para poder hacer algo que sea efectivo en un combate. Aunque claro, no niego que serviría bien para hacer una buena tienda de campaña o como un lazo para tender la ropa.
Orten, su padre tenía una gran estatura que casi llegaba a los dos metros y todo su cuerpo estaba finamente entrenado y esculpido. No se veía muy musculoso desde afuera, pero su gran fuerza yacía dentro de cada uno de sus tendones y músculos trabajados individualmente. Si se quitaba la camisa, sus músculos se verían como los de alguien que ha cargado grandes rocas por décadas. Su cabello es negro, igual que el de Eydan. En cambio Dante heredó el color de su madre.
—Uff —Bajando el brazo un poco desanimado, Eydan sonrió de forma irónica a los comentarios de su padre, riendo por un momento—. Que forma de expresarlo. Pero bueno, la Imagi de la naturaleza no es mi fuerte en absoluto, no logro entenderla muy bien, pero me alegro de poder lograr al menos esto.
—Está bien ser consciente de tus propios logros, aunque sean pequeños. Te ayudarán a mejorar mientras lo practiques y obtengas más conocimiento de esta.
De repente, el pasto alrededor de Dante creció rápidamente hasta alcanzar más de cinco metros de altura. Luego todo el pasto se movió al unísono como si un gran imán lo atrajera hacia su padre y lo envolvió. Se enrolló alrededor de él, apretándose lo suficiente para solo dejarlo respirar, pero no moverse. Parecía como si un montón de cuerdas verdes mantuvieran a su padre atado en su lugar. Después de eso, Dante abrió sus ojos y observó a su padre, el cual le habló después de observar su hazaña:
—¡Perfecto! Muy bien, Dante. Elegiste la hierba más débil, pero sabías de sus capacidades en altas concentraciones ya que has caminado por el bosque con pastos de estos tamaños y te has llegado a enredar en ellos. No solo controlaste tantas hojas a la vez, sino que también sabías que este tipo de pasto crece rápido, por lo que al acelerar su crecimiento, podría incluso usarse para pequeñas batallas contra otras personas sin que se lo vean venir. Aunque te doy un consejo, tienes que aprender a controlar el pasto a la distancia, no solo alrededor de tus pies. De preferencia que sea alrededor de los míos, de esa forma sería incluso más difícil de notar y en consecuencia reaccionar a ello. Además, pude ver lo que planeabas a leguas, todo eso debes mejorar.
—Sí padre, gracias, solo quería mostrarte lo que podía hacer ahora —dijo Dante con una gran sonrisa.
Después de eso Dante deshizo la atadura de su padre con el pasto y cuando se alejó de ahí, tuvieron que cortar la cantidad sobrante por el exorbitante crecimiento que tuvo. Lo dejaron al ras y a la misma altura que lo demás.
El día anterior ya habían practicado con otros elementos, por lo que decidieron que era hora de descansar un poco y tal vez continuar más tarde.
—Ustedes saben que descansar la mente y quitarse la fatiga es muy importante para todo Magin. Recuperar la energía es lo mismo que recuperar las fuerzas y su poder completo, así que vayan y hagan algo diferente, respiren profundo y libérense un poco —dijo su padre y antes de que se separaran llamó a Dante—: ¿Has estado practicando con la espada como te enseñé? ¿Los balanceos y técnicas básicas?
—Sí, las técnicas que me enseñaste hace poco —dijo Dante.
—¿Con la lanza y las otras armas también?
—Sí.
—Muy bien, se pueden ir.
Cuando Orten estuvo solo, pensó: “Se han vuelto muy fuertes los dos. En especial Dante y su Imagi de la naturaleza. Estoy seguro de que estará un poco más avanzado que los de su mismo año cuando entre dentro de poco. En esa Imagi en específico podría estar más avanzado incluso que algunos maestros del ejército. Aunque su progreso en las demás Imagis de ataque es conforme al promedio de todos, solo un poco mejor que la media. Estoy seguro de que disfrutará aprender en el colegio. Espero que con más conocimiento su ritmo mejore asombrosamente. Ha llegado la hora de que aprenda de maestros expertos de verdad en la escuela”.
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Volviendo a la casa, descansé una media hora y luego busqué a mi madre.
—¡Mamá! ¡¿Dónde estás?!
—Estoy afuera regando las plantas —Entró su voz por la ventana y la escuché.
Cuando llegué con ella, la vi levantando agua con Imagi de un gran balde que estaba en el suelo atrás suyo. El agua subía como un pequeño hilo y luego se esparcía en forma de regadera y empapaba la tierra con las plantas frutales que estaban alrededor de la casa y el jardín.
Mi madre también es muy buena con la Imagi. Siempre la utiliza con una precisión y eficiencia sorprendente.
—Hola hijo, ¿buscabas algo? —Ella detuvo por un momento la regadera de agua y me miró.
—Quería preguntarte si me podrías volver a enseñar a cazar para comer, y si me podrías dar algún nuevo consejo —mencioné seriamente.
Ella puso una sonrisa complacida.
—Claro, puedo volver a enseñarte. ¿Estás así de entusiasmado porque ya vas a entrar a la escuela mañana, no?
—Un poco, supongo.
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Dante y su madre se dirigieron a la armería de la casa de donde tomaron un arco cada uno y un carcaj lleno de flechas. Era una habitación en el primer piso que estaba cerca de la entrada al sótano. Su casa era muy grande, con hasta cinco habitaciones en el segundo piso. No llegaba a ser tan grande como una mansión, pero de espacio era perfecta para todos los que vivían allí, e incluso para algunos invitados que llegaran. En la armería también tenían espadas, lanzas, alabardas y otro tipo de herramientas. Su padre y su madre habían pensado que si a Dante y Eydan no les gustaban cierto tipo de armas, podrían probar con otras hasta que una les llamara la atención.
Su madre, Ada, no se veía muy fuerte físicamente, pero ella era capaz de tirar flechas con una fuerza que haría que viajaran cientos de metros. Utilizaba su Imagi de aire para lograrlo. Su apariencia con su cabello castaño largo es hermosa, un poco menos alta que Orten.
Después de tomar sus arcos y dos mochilas grandes que llenaron de necesidades, los dos se dirigieron al bosque.
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Empecé a remover ramas por el camino, a escalar por encima de algunos troncos caídos. De vez en cuando mi madre desabrochaba el machete que tenía en su cintura y cortaba algunos arbustos que estorbaban por el camino.
Nuestra caminata era tranquila. Volteé hacia arriba y vi como las copas de los árboles, demasiado altas para verlas con detalle, nos daban un poco de su sombra, meciéndose levemente. En el suelo se veían pequeñas manchitas de los rayos luz que venían de entre las hojas en lo más alto, parpadeando con el movimiento.
Algunas hojas de ciertas plantas se cerraban lentamente al tocarlas. Era un comportamiento de preservación contra ciertos animales herbívoros que las buscaban para comer, sin embargo no tenían inteligencia, solo era parte de su evolución.
Todo en el bosque parecía una obra maestra. Nos encontramos algunas telarañas que tapaban el camino entre dos árboles. Tuvimos que rodearla ya que esa especie de arañas era muy venenosa incluso para los humanos, aunque eran muy pequeñas. Una vez mi madre me dijo que cuando estas arañas se convertían en bestias evolucionadas crecían del tamaño de una persona en sus primeras fases, y casi del tamaño de una casa mientras más tiempo pasara, llegando a ser uno de los miedos de los aventureros que exploraban los bosques, ya que podían atraparlos por sorpresa y dejarlos sin vida con una sola mordida y pocos minutos de supervivencia. El veneno era tan fuerte, que solo un experto en Imagi de la naturaleza podría hacer algo para salvarlos si estuvieran con ellos, sino sería su perdición. Por suerte nosotros cuidábamos el bosque y la naturaleza, mantenemos el equilibrio como podemos para evitar que ocurran estos accidentes por causa nuestra. Aunque a veces suceden por causas propias del bosque y pelea de territorios entre especies. Cuando nace una bestia evolucionada en esta parte del bosque, mi padre y mi madre se encargan de ella antes de que se vuelva muy grande y poderosa. A veces Eydan había querido ayudarlos, pero no lo dejaban, quien sabe por qué. ¿Tal vez por su edad? Pero él ya es mucho más fuerte gracias al ejército y la academia. ¿Quizás no quieren que se exponga al peligro?
—Dante —dijo mi madre en voz baja—. Ya llegamos. Prepárate.
—Sí —dije con un susurro lo suficientemente audible.
Descolgué el arco que llevaba en mi hombro y luego saqué una flecha del carcaj. Los dos nos agachamos para estar al ras de la hierba alta y poder ver entre ella con nuestros ojos.
Se escuchaban algunos sonidos de insectos en las cercanías y algunos pájaros que se comunicaban entre sí en las copas de los árboles. Algunas veces vi como una ardilla saltaba de la rama de un árbol a la de otro, o como escalaban un tronco desde el suelo para ir hasta lo más alto. Nos miraban fijamente por unos segundos y luego se iban. Pero esta vez no habíamos venido a cazar ardillas, sino a un venado para la cena y la comida de mañana.
—Estamos en el lugar indicado para escondernos —dijo ella en voz baja—. Ahora esperaremos un poco a que podamos sentir las señales de uno, si no nos cambiaremos de lugar.
Yo asentí y nos sentamos en el suelo fresco y poco húmedo. Así era en este bosque incluso sin que haya llovido en unas semanas, la frescura y la humedad se mantenían por un buen rato. Por la tierra a veces veía a una o dos hormigas pasar con un pequeño trozo de hoja cargando, dirigiéndose hacia el árbol que tenía atrás de mí a un metro de distancia, o veía a otros pequeños insectos moviéndose y volando cerca de los arbustos o la hierba que nos rodeaba.
—¿Quieres que repasemos un poco sobre tus conocimientos del bosque y la naturaleza? Ya vas a entrar a la escuela mañana —dijo mi madre hablando en voz baja.
—Claro, no quiero olvidarme de nada y quiero aprender todo lo que pueda —dije cambiando mi mirada de las hormigas hacia ella.
—Muy bien, te preguntaré entonces —dijo ella con una cara seria—. Empezaré con la primera pregunta y una de las más importantes. ¿Qué son las bestias evolucionadas?
Esta me la sabía muy bien.
—Son criaturas, insectos o animales de la naturaleza que pierden el control de su propia energía ya sea por emociones o sentimientos negativos y una gran cantidad de estrés acumulado, como cuando están a punto de morir y tienen mucho miedo. Un ejemplo sería el venado que vamos a cazar. Si no lo matamos rápidamente o lo dejamos escapar herido, podría empezar a sobrecargarse haciendo que su propia energía se descontrole por la necesidad de supervivencia. Su dolor solo aumenta el caos y peligro.
»No se transforman inmediatamente ya que empiezan a absorber grandes cantidades de energía de la naturaleza, acumulándola en sus cuerpos y por lo tanto, tienden a hincharse y crecer desproporcionadamente si se les deja en ese estado. Sus emociones se descontrolan por la gran cantidad de energía mágica haciendo que su miedo o ira se incremente, volviéndose agresivos a cualquier ser vivo cercano a ellos. También tienden a escapar más rápido si solo tienen su miedo incrementado. Su fuerza y habilidades crecen por unos años hasta un límite y luego vuelven a evolucionar si se encuentran con un peligro mayor a ellos mismos que encuentren. También pueden no resistir la primera fase y la energía en el interior de su cuerpo puede llegar a explotar, destruyendo gran parte de los alrededores. Si logran contener la energía por cierto tiempo sus emociones se calman y siguen creciendo poco a poco hasta volverse amenazas mucho más grandes y fuertes.
—Bien, fuiste muy claro. En la naturaleza esto puede suceder sin intervención de los humanos por peleas de territorios entre especies, pero entre los mismos animales se encargan de sus futuras amenazas. Los depredadores en específico saben por instinto que no deben dejar que una presa evolucione demasiado o podrían convertirse ellos mismos en la nueva comida, por eso los terminan antes de que igualen su potencial, aunque solo si pueden encontrarlos y alcanzarlos. También existen algunos casos donde un animal herido no empieza su sobrecarga y por lo tanto no evoluciona, pero esto es solo porque no estuvieron cerca de las puertas de la muerte o porque no los invadió una emoción muy intensa.
Luego ella observó las hormigas a nuestro alrededor y continuó:
—Los insectos también evolucionan, pero su transformación es mucho más lenta que la de los animales de mayor tamaño porque sus cuerpos absorben menos energía al ser más pequeños. He observado comportamientos donde algunos depredadores grandes encuentran a estos insectos evolucionando y los matan inmediatamente, porque si los dejaran se volverían sus futuros rivales, sin embargo, la naturaleza es inmensa y siempre hay algo evolucionando en todo momento.
»Algunos animales o pájaros se aprovechan de la sobrecarga energética. Fomentan un gran estrés en los insectos para que empiecen su evolución y cuando crecen a cierto punto se los llevan para ellos mismos o sus crías. Son una comida rica en energía para ellos así que les ayuda mucho a su propio crecimiento exponencial, acortando los años para completar su gigantificación.
En este momento de su explicación puso un rostro extremadamente serio y continuó:
—Por lo que ya sabes… Si te encuentras un animal evolucionando y herido, podría haber otro gran depredador que lo está vigilando para el momento en que pueda matarlo y comérselo con la mayor cantidad de energía acumulada en su cuerpo. Nunca te dejes llevar por pensamientos como que algún otro humano le hizo daño y necesitas ir a rematarlo, o podrías ser desmembrado por algo que no viste ni sentiste venir en absoluto de las cercanías.
—Wow —Puse una expresión de pura estupefacción—. No me habías mencionado esto aún.
—Porque aún no te dejo explorar solo el bosque —respondió ella—. Y el camino hacia el rio y sus alrededores ha estado vigilado por nosotros para que no les suceda nada a ustedes dos. A partir de ahora cuando entres a la escuela estarás solo la mayor parte del tiempo. Nosotros no estaremos para cuidarte, por eso debes aprender estas cosas antes de entrar.
—Está bien, lo memorizaré —dije con seriedad—. Por eso me decías que si encontraba algún animal así corriera con todas mis fuerzas hacia ustedes para avisarles.
—Exacto. Ya te tocará luchar contra ellos cuando entrenes en la escuela y salgas de expediciones. Este conocimiento también te ayudará a proteger a tus amigos más cercanos si ellos no lo hubieran aprendido aún.
Luego relajó su expresión y pasó a un nuevo tema:
—Otra cosa que ya te había dicho, ciertos animales atraen a sus presas de formas inesperadas. ¿Te acuerdas de algunas?
—Sí. Me dijiste que algunos hacen sonidos que suenan en el bosque como si algún humano gritara de dolor, o como si hubiera un bebe llorando cerca. Aunque nunca he escuchado a uno hacer eso todavía.
Mi madre puso una expresión de miedo como si recordara algo de su pasado:
—Así es, nunca confíes en los sonidos del bosque o de la naturaleza en sí. A un antiguo amigo le sucedió algo muy malo por seguir aquello. Nunca sabes que es lo que acecha realmente entre la maleza. Los animales y los insectos tienen distintas maneras para atraer a su presa directo a sus fauces. No solo con sonidos, a veces de otras maneras más extrañas como camuflajes y acciones inesperadas.
Sentí un escalofrío correr por mi piel. Le tenía mucho respeto al bosque, pero esto me hizo incrementarlo todavía más.
—Muy bien —respondió ella hablando todavía más bajo—. Por ahora eso es suficiente, parece que tenemos algo acercándose. Te diré más cuando estemos en casa.
—Sí —dije en un susurro y me recargué sobre una rodilla para ver lo que pasaba a través de las hojas largas de la hierba. A unos diez metros de donde nos encontrábamos algo caminaba entre los árboles y las plantas, camuflándose ligeramente.
Se escuchaba el roce con las hojas o alguna ramita siendo partida en el suelo. Alcancé a ver unos largos cuernos y apareció la cabeza de un venado que volteaba a ver nuestra posición con una quietud absoluta.
Mi madre hizo una señal que indicaba que no debía de moverme. Y después de unos segundos más, el venado volteó hacia otra parte y empezó a agarrar algunas hojas con su hocico. Ella me volvió a hacer otra señal para que preparara el arco.
Tomé mi arco de madera pulida y coloqué la flecha con punta de piedra afilada que ya tenía en una mano; tensé la cuerda lentamente y apunté a través de las hierbas sin moverlas demasiado para no crear sonidos.
Mi madre acomodó ligeramente mi arco para alinearlo. Estaba a punto de hacer un tiro de rodillas. Mi pierna izquierda estaba estirada frente a mí mientras me recargaba sobre mi rodilla derecha, de esta forma me daba un anclaje cómodo en el suelo inclinado y no temblaban mis extremidades. Luego mi madre también preparó su arco por si yo llegara a fallar el tiro, así ella lo remataría y no habría problemas futuros.
Respiré profundo y solté lento la exhalación. Sin estrés, solo calma. Apunté a la zona donde se encontraba su corazón. Todavía no era tan bueno para darle en la cabeza mientras se mueve. Aunque tal vez con un poco de Imagi de viento guiandola podría hacerlo, pero no era muy bueno en cambiar de dirección las flechas en el aire, así que mejor no. Cuando me sentí seguro, solté la flecha y el sonido del arco y el viento la siguió. El venado volteó al momento que escuchó el sonido y trató de correr, pero reaccionó un poco tarde y la flecha lo atravesó. El tiro no fue directo al corazón, estuvo un poco desalineado así que el venado se levantó con un chillido y trató de escapar con la movilidad afectada.
Mi madre disparó su flecha en ese momento, la cual redirigió con Imagi de viento cuando lo necesitaba y le dio en el muslo para que no pudiera moverse, volviendo a caer. Después de eso nos acercamos al venado que seguía vivo y mi madre habló:
—¿Lo harás tú?
—Sí.
Me agaché junto al venado sufriendo y saqué mi cuchillo de la funda que llevaba en la cintura. Puse una mano en su pata delantera para recargarme y que no se moviera más y con la otra le acerqué el filo al lugar donde estaba su corazón.
Lo miré a sus ojos llenos de miedo y di gracias.
—Gracias madre naturaleza por este alimento —Encajé el cuchillo—. Todo volverá a su origen, prometemos que nada será desperdiciado —El venado dio su último suspiro.
No pedía disculpas porque es algo normal para sobrevivir, algo que todos los animales hacen también. Si no se usara su cuerpo para nada me sentiría mal conmigo mismo y con el venado.
Siempre me sentía un poco triste en estos momentos. Mi madre y mi padre aborrecían a los aventureros que dejaban los cuerpos dispersos en el bosque generando plagas y amenazas. Los depredadores llegaban y luchaban por la comida creando nuevas bestias evolucionadas.
—Llevémoslo y vámonos rápido —dijo mi madre mientras ataba las patas del venado y lo envolvía para que no tirara sangre por el camino, ya que atraería depredadores que lo olieran desde la distancia. Yo la ayudé y lo llevamos entre los dos de regreso.
\*\*\*\*
Cuando llegamos a la casa mi padre nos ayudó a hacer el desangrado del cuerpo.
Me acerqué al sillón y me recosté para descansar mis brazos y piernas. Mi madre se sentó a mi lado.
—Aún hubo una cosa que me faltó decirte. Aparte de los animales e insectos también las plantas pueden llegar a evolucionar, aunque es un fenómeno muy raro y difícil de detectar. Regularmente pasa cuando un reino destruye un bosque desmedidamente para construir nuevo territorio, no ocurre por unos pocos árboles. Esto hace que la naturaleza más lejana junto a ese bosque se prepare para defenderse, por así decirlo. Las plantas evolucionan de distintas maneras a los animales, algunas generan gases venenosos y otras espinas muy peligrosas por decir un ejemplo, lo peor es que también empiezan a crecer desmedidamente, mucho más alto que las bestias evolucionadas más antiguas. Algunas como las plantas carnívoras podrían atrapar humanos, y como se vuelven muy resistentes las personas no pueden salir sin experiencia. Pero claro, las plantas no razonan, todo lo que les sucede es instintivo y parte de su evolución. En algunos lugares cerca del reino ha ocurrido esto, creando bosques con plantas y árboles inmensos. Estas zonas se convierten en terrenos de caza para los aventureros ya que hay muchas bestias evolucionadas de gran tamaño apareciendo constantemente.
—Woow.
—Muy bien, solo te diré unas pocas cosas más y estarás listo.
Mi madre me explicó detalles que no conocía o que había decidido no decirme antes de tiempo. Este conocimiento mi hermano lo aprendió a la misma edad que yo. Ahora él tiene diez años más y no lleva mucho tiempo en el ejército. Según eso, algunas explicaciones las podría llegar a volver ver en la escuela, pero era mejor ya saberlas de antemano para tener un comienzo sencillo.
Estos años mi madre me enseñó a usar Imagi de apoyo y armas ligeras como el arco y el uso de dagas, mientras que mi padre me enseñó Imagi de ataque y armas pesadas como la espada y la lanza, aunque solo fuera lo básico de cada uno y no tan profundamente.
Ella se levantó del sillón y fue a llamar a todos. Cuando nos reunimos en la sala, habló:
—Para conmemorar tu primer día de escuela mañana y ya que no nos veremos por un tiempo, pensé en que deberíamos tomarnos una foto —Ella de repente sacó un jade parecido al de mi hermano.
Mi hermano Eydan y yo hablamos al mismo tiempo:
—¡¿Tú también tenías uno?!
—Su padre trabaja para el ejército en un buen puesto, ¿creías que solo tú tendrías uno? —dijo ella inclinándose con una sonrisa juguetona.
—¡Oh! Cierto —dijo mi hermano con una expresión avergonzada rascándose el cabello.
Mi padre se rio y mencionó:
—Claro, yo tengo unos cuantos. Desde que sacaron este artículo para grabar lugares se ha hecho muy importante en el ejército y para mucha gente. Muy bien, acomodémonos entonces.
Los cuatro nos sentamos en el sillón. Yo junto a mi madre y mi hermano junto a mi padre, quedando yo y mi hermano en medio de ellos. Nos envolvieron con un brazo por detrás y el otro lo dejaron libre para hacer algunos gestos. Nosotros también hicimos uno.
El jade el cual había sido puesto previamente en un soporte un poco alejado de nosotros fue activado por mi padre con un poco de energía que enfocó en el con su mano desde el sillón, luego la foto empezó a plasmarse lentamente cuando la alejó.
Así quedó cristalizada la foto familiar que se exhibiría en una repisa visible al entrar a la casa por los siguientes años.
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Imaginación Energética (Novela)
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Imaginación Energética (Novela) Capítulo 3
Estás leyendo el capítulo 3 de Imaginación Energética (Novela), un novela. En un mundo donde la realidad se controla con la imaginación, debes saber la ciencia detrás de cada fenómeno para manifestar magia, si no lo sabes, las cosas no suceden como deberían, por eso la sabiduría y el… Este capítulo tiene publicado el 22 de enero de 2026, Traducido por el grupo JedrekImagic. Imaginación Energética (Novela) tiene 36 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.