Leer Imaginación Energética (Novela) Capítulo 32 online gratis en español
🏴 Grupo: JedrekImagic✍️ Traducción: JedrekImagic
¿Cuántos de mis compañeros han muerto ya en estos tres años? Laryon siempre hallaba a nuevos candidatos en las calles del barrio pobre y los reclutaba para Calavera sonriente. Les prometía riquezas a los que no aceptaban, pero su debilidad siempre fue demasiada. Me dijo que así fue como consiguió a Radin, a Barton y a Jacob. Al principio había más, pero solo él y su hermano Tyron siempre sobrevivían. Escondiéndose de la caza posterior a los robos de esferas de los nobles y aguantando en las incursiones. Creo que ahora entiendo un poco porque Radin era el más callado.
Mi primera incursión fue un desastre para toda la Calavera sonriente. El hijo mayor del noble asesinó a demasiados. Después vino la caza noble a los grupos involucrados. El padre estaba furioso después de ver el estado de su hijo en la mansión, así que él mismo participó en ella. Gracias a él fue que murió Radin. El padre los encontró en una bodega abandonada donde se juntaba el grupo. Pero solo Radin no pudo escapar. Su cuerpo quedó hecho pedazos y Laryon no pudo ayudarlo en absoluto.
Yo me alejé casi todo ese tiempo hasta que se calmaron las cosas. Laryon me dio una pequeña parte de las esferas que robó, y yo pude dárselas a mi madre como algo que encontró por el camino. Parecía pensar que nuestro padre nos mandaba dinero en secreto, se ponía feliz al ver la bolsa de esferas cerca de nuestro hogar justo por donde ella caminaba, pero eso me molestaba mucho, porque mi padre nunca hizo nada. También mi maestro me pagó al escuchar de mi progreso. Me seguía enseñando de vez en cuando nuevas técnicas y me ayudaba a perfeccionar otras. Me seguía insistiendo en que me ganara la confianza de Laryon para que me recomendara al grupo principal: El cáliz estigio. Pero eso no sería posible. Yo lo sabía.
Creo que antes de morir Radin le contó que yo no había rematado al hijo del noble. Dejarlo vivo fue como una traición para Laryon, o eso quería creer, porque ya nunca me volvió a tratar amablemente. Me daba un trato seco y frío cada vez que nos veíamos. Me decía lo que íbamos a hacer. Me presentaba a los nuevos integrantes del grupo, pero nunca más volvió a preocuparse por mí. Creo que una parte de lo que causó este comportamiento fue que él se enterara de que yo era casi tan fuerte como el hijo del noble. Es decir, alguien que era capaz de vencerlo era incluso más fuerte que él mismo. Sentí que él podría estar sospechando al principio por qué alguien tan poderoso y tan joven se había unido al grupo, pero creo que pensó que yo también tenía afrentas con los nobles y por eso no me corrió de Calavera sonriente. Verme noquear a los guardias y sirvientes en las incursiones ayudó a disipar esas sospechas, incluso aunque no los matara.
Los siguientes robos empezaron a salir mejor. Ya no tuvimos tanta mala suerte como esa primera vez, pero mis compañeros nuevos seguían muriendo aun así. Josen, Karil, Nureya y más murieron en las siguientes incursiones. Me llevaba muy bien con Josen ya que me trataba como un hermano pequeño. A Nureya le gustaba molestarme siendo yo el único niño y ella la única mujer en el grupo. A ella la quemaron de adentro hacia afuera con alguna extraña forma de explotar las perlas igníferas en el interior del cuerpo de los demás. A Josen lo encontraron en la segunda caza de los nobles. Primero lo torturaron para que dijera quienes eran los miembros de Calavera sonriente, pero como era nuevo él no lo sabía. Solo expuso a Laryon al ser el que le había prometido riquezas. Nunca mencionó mi nombre. Tal vez porque nos llevábamos bien. Como los nobles ya sabían que el líder era Laryon, tomaron su información como basura y lo exhibieron frente a todo el barrio pobre; luego le cortaron las piernas y los brazos y lo dejaron desangrándose ahí.
Yo siempre sobrevivía; al igual que Laryon. Él empezó a encargarme algunas cosas más difíciles como la protección de distintos grupos de Calavera sonriente en las incursiones, pero a mí no se me complicaban tanto porque seguía haciéndome más fuerte gracias a mi maestro.
En cada incursión nos preparábamos mucho más. Investigábamos que no hubiera ni un solo noble poderoso en el terreno. Usábamos nuevas estrategias, como túneles silenciosos bajo la mansión. Disfrazarnos de los guardias creando uniformes iguales. Laryon tenía contactos para obtener todo eso y más.
Incluso aunque seguía recibiendo un trato frío de él, confiaba en mí para hacer lo que me pedía, excepto matar a los que me atacaban. No podía matarlos. No sentía odio hacia ellos ni eran parte de mi verdadera misión. Mi único verdadero objetivo aún no lo había conocido. No sentía que fuera muy cercano a Josen ni a Nureya, o a todos los demás que se unieron y murieron. No sentía esa necesidad, como si solo fueran el viento llegando de lejos, envolviéndome y luego pasando de largo sin volver atrás. ¿Acaso no podía empatizar con nadie hasta ese punto? ¿Ni sentir las ganas de vengarlos? Tal vez solo si fuera mi madre. Si fuera ella, no sé qué podría terminar haciendo. Tal vez por eso Laryon nunca dejó de tratarme así.
En este último tramo de mi tercer año con Calavera sonriente se unieron miembros más fuertes que antes. Creo que Laryon no los encontró sufriendo en las calles. Se veían confiados, como si ya supieran desde hace mucho a lo que se metían. Se sentían como Laryon.
—Rein —Justo él me habló en privado. En una nueva base abandonada de la ciudad—. He aprendido a confiar en ti y has sido de mucha ayuda estos años. Nunca te contado esto que te voy a decir, pero creo que es hora de que lo sepas.
¡No puede ser! ¿Será eso…? Pero creí que yo nunca le caería bien, ¿o es por otra razón?
—Calavera sonriente es solo un grupo subsidiario de una organización más grande llamada El cáliz estigio —Se paseaba por la habitación mientras me contaba estas cosas y tocaba algunos objetos. Yo estaba recargado en la pared mirandolo—. Siempre hemos estado trabajando para ellos. Las esferas que adquirimos son para ellos. Los objetos y bases que tenemos ellos las adquirieron. Las personas que reclutamos esta vez fueron entrenadas por ellos. Todo esto es para que lo entiendas. Algunos son hijos bastardos de nobles del reino. Hijos e hijas de nobles importantes que nacieron de esclavas, sirvientas, o incluso de prostitutas. De una forma u otra ellos tienen un gran odio hacia sus padres…
Esto… ¿Son como yo? ¿Laryon es como yo? ¿Pero por qué somos tan diferentes entonces? Ellos parecen tenerle odio a todos los nobles, no solo a su padre, como yo. ¿Acaso yo también tendría que haberlos odiado a todos? No tiene sentido para mí.
Laryon siguió hablando—: Todos son reunidos bajo una misma causa, bajo un mismo propósito y visión. No todos son pobres que sufren en la calle o gente desafortunada, pero tienen el mismo objetivo: hacer pagar a los que los humillaron, a los que se creen superiores y poderosos.
Yo… ¿por qué no puedo sentirme igual que ellos? ¿Queriendo hacer sufrir a todos los nobles poderosos por igual? Si lo hiciera, los hubiera matado a todos. A ese hijo mayor que mató a Barton y a los demás. A esos guardias que se interpusieron en nuestro camino. A todos los que trabajan bajo ellos.
Le pregunté a Laryon—: ¿Sus madres siguen cerca de sus padres?
—¿Eso qué tiene que ver? —me preguntó sin comprender.
—Bueno, me preguntaba si sus madres seguían trabajando con los padres que odian.
Laryon tenía una mirada extraña mientras me respondía—: Algunas sí. Porque quieren recuperar su atención. A veces incluso ellas desprecian a sus hijos, tratando de complacer al jefe de familia. Algunas siguen sirviendo bajo ellos mientras siguen siendo maltratadas. Algunas lo aceptan... ¿A qué quieres llegar con esto?
—No, bueno, no es nada.
¿Algo en todo eso es diferente conmigo y por eso no tengo un odio a todos los nobles superiores? ¿Será la forma en la que mi madre se liberó de su maltrato enviándola lejos, que tal vez aun le tenga un poco de simpatía a mi padre por no continuar lastimándola?
Laryon interrumpió mis pensamientos—: Con este nuevo grupo de reclutas aguantaremos y sobreviviremos muchas incursiones sin que mueran tantos. Por eso… quería recomendarte a la organización principal.
¡¿Eh?! ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡No tiene ningún sentido! No comprendo este ascenso ni cómo me gané su confianza hasta este punto. Quiero preguntarle, quiero entenderlo. Es obvio que realmente no le caigo bien. No ascenderías a alguien que odias ligeramente. A alguien que pudo haber salvado a tu hermano, pero no lo hizo. A alguien que esconde su fuerza en todo momento. A alguien que no mata a los nobles y sirvientes que tanto odias.
—¿Por qué? —le pregunté.
—Es porque has llegado a ser muy confiable y resultarías útil para la organización. He visto que eres muy hábil en distintas especialidades de la energía.
¡Esa no es la verdad! ¡No me engañas con esa estúpida y fría sonrisa!
Laryon continuó—: Mañana te llevaré a conocer uno de los altos cargos de la organización. Él es como mi maestro, ya que me ha enseñado mucho sobre la energía y las capacidades de la imaginación.
Tenía apretados los puños, quería gritarle que era mentira, pero no lo hice. ¿Será que llegué a empatizar un poco con Laryon más que con ningún otro en estos tres años? ¿Será que por eso me importa tanto lo que realmente piensa de mí?
\*\*\*\*
Al día siguiente, Laryon me llevó a un edificio que parecía un templo majestuoso desde el frente, con dos gruesos pilares que sostenían un techo junto a la entrada. Una fila de diez escalones nos llevó más cerca de la gran puerta. Afuera se encontraba un hombre vestido con una túnica holgada y larga. Su largo cabello negro estaba recogido en un bollo, adornado por una liga de esferas igníferas. De sus mangas sobresalían pulseras con esferas de distintos colores llamativos.
Se acercó con los brazos ligeramente abiertos, arrastrando un poco de su túnica detrás de sus pies.
—Laryon. Cuanto tiempo sin verte. ¿Has estado entrenando como te enseñé? —Se detuvo frente a nosotros, recargando su codo sobre su mano y sosteniendo su barbilla al mismo tiempo. Su voz era muy tranquila, como si estuviera semidormido.
—Mucho tiempo sin verlo, maestro. No he tenido suficiente tiempo para hacer todo el entrenamiento, pero algunas partes si las hago cada día.
Asintiendo con sus ojos cerrados, su maestro habló lentamente—: Entiendo. Tu trabajo es importante. Decidiste hacerlo tú mismo antes que dejárselo a otros, así que comprendo que tanto sentimiento le pones —Abrió sus ojos y me observó—. Este chico de aquí, casi adolescente, pero aun niño, ¿quién es?
—Es el que vengo a recomendar para el grupo principal.
—Ohh. Ha de ser muy bueno en lo que hace.
—Así es. Es un buen protector y muy fuerte en ello.
Yo solo escuchaba desde un lado todo, mirando al hombre que me analizaba y a veces a Laryon.
—Eso… no se escucha muy seguido. La gran mayoría solo se preocupan por ellos mismos, así que es una alegría escuchar algo así.
—Sí, pero él no mata a sus atacantes.
De repente el hombre puso una mirada compleja, como si pensara en mil escenarios mientras me observaba.
Me preguntó—: ¿Has asesinado a una persona antes?
—No.
—¿Por qué? —Me veía como si yo conspirara en secreto.
—Porque no siento odio hacia ellos. No digo que no lo merezcan, pero no siento la necesidad de ser yo quien los juzgue.
—Interesante. ¿Cómo te llamas niño? —Se cubrió la boca elegantemente con su túnica.
—Me llamo Rein.
—Rein… ¿Tienes un segundo nombre?
Puse expresión de duda.
—Algunos países les ponen doble nombre a sus hijos. ¿Tienes apellidos?
—Sí.
—¿Cuál es?
Sentí que mi expresión se arrugaba ligeramente por el asco, pero resistí el impulso de mostrarlo. Recordé cual era el apellido de mi padre, que mi madre dijo que también era mi apellido.
—Viorno.
—Rein Viorno. ¿Cómo Marvello Viorno? ¿Él es tu padre?
Quería decir que no, pero no estaba seguro de si sería algo bueno negarlo. Solo por hoy, no despreciaría tanto a mi padre.
—Sí.
—Interesante. Laryon, puedes dejármelo a mí. Estoy seguro de que será de mucha ayuda.
—Gracias maestro. Me alegra ser de utilidad.
—Muy bien, puedes irte y yo me encargaré desde aquí.
—Está bien. Hasta la próxima, maestro —Laryon se inclinó y luego se marchó bajando las escaleras, dejándome a mí solo con este hombre.
—Puedes llamarme Vector —me dijo mientras hacía una corta y ligera reverencia con los brazos abiertos—. Acompáñame.
Lo seguí cuando se dio la vuelta y empezó a arrastrar su túnica tras sus pies. Por suerte, el suelo no se veía sucio. Quería preguntarle a él. Tal vez el sabría porque Laryon me recomendaría incluso aunque me odiaba.
—Disculpe… Tengo una pregunta sobre Laryon. ¿Puedo hacérsela? —Los modales que me enseñó mi maestro me venían de maravilla con él.
—Por supuesto. Puedo responder casi cualquier cosa sobre mi discípulo —me dijo mientras entrabamos por la gran puerta de metal adornada que parecía haberse abierto sola.
—Yo no le caigo bien en absoluto. Desde que no he matado a ese noble que mató a su hermano él me ha tratado fríamente. Nunca creería que me recomendaría para esto, ni que lo hace por amabilidad o porque cree que soy muy útil. De hecho, pensaría que soy un inútil para él ya que él a veces hacía mi trabajo de rematar a los que yo noqueaba. No lo entiendo en absoluto.
—Ahhh, ya entiendo que te hace dudar. Así es. No hizo esto por tu bien. Lo hizo por el suyo.
—¿Eh?
—Dirías que te está haciendo un favor, pero en realidad se lo está haciendo a sí mismo. Ya que no puede expulsarte del grupo así como así solo por tu personalidad, decidió alejarte de otra forma, con un ascenso.
Me quedé callado, pensando.
Él continuó—: ¿A ti te gustaría estar con alguien que deja vivos a los que deseas muertos?
—Si realmente los quisiera muertos, supongo que no.
—Ahí está tu respuesta —dijo con una voz tan tranquila y clara como si hablara del clima, con un tono casi encantador.
Ya entiendo…
—Ahora —me dijo—. Te explicaré tu nuevo trabajo. Normalmente a los que son ascendidos como tú los pondría a trabajar o aprender sobre logística para ayudar con lo que necesitan los distintos grupos subsidiarios alrededor de la capital. O te pondría como un mensajero que lleve los mensajes encriptados a ciudades cercanas a la capital junto con un grupo. Hay distintos trabajos que hacer aquí, pero contigo haré la excepción y te ofreceré un trabajo especial. Es uno que no le ofrezco a casi nadie, y menos si no son de confianza. Es un trabajo de guardaespaldas con algunos ligeros matices. Se necesitan ciertos requisitos y tú cumples la mayoría de ellos por lo que he visto y escuchado.
No puede ser… ¿el objetivo?
—¿Cuáles son esos requisitos? —le pregunté.
—Debes ser menor de edad. Debes ser fuerte. Debes ser de confianza. Este requisito se cumplirá después de que te haga una entrevista. Debes tener una personalidad amable y protectora. Y el último requisito y el más importante de todos. No debes ser un asesino indiscriminado como todos los demás. Incluso haber matado a una sola persona te haría completamente inelegible para este trabajo. Ni siquiera te lo mencionaría y nunca lo sabrías en la organización.
No puede ser… No puede ser… No puede ser… Si hubiera matado a una sola persona en mis incursiones… ¿Jamás habría logrado mi misión secreta? No puede ser… Esto nunca me lo dijo mi maestro. ¿Será que ni siquiera él lo sabía? ¿Tal vez por eso siempre fracasaban? ¿Acabo de descubrir el secreto para acercarse al objetivo?
Él continuó—: Aunque no lo creas. Hay muchos chicos de tu edad o más jóvenes que han matado a cientos o miles de personas. Algunos incluso desde que nacen son entrenados para el asesinato. El mundo es mucho más oscuro de lo que crees y de lo que hayas vivido.
Abrí ampliamente los ojos.
—Ahora bien. Empecemos tu entrevista. Este será el mejor trabajo que puedas tener, y uno de los mejores pagados de la organización. ¿Qué dices? ¿Lo deseas? —Él sonrió.
—Si está bien conmigo, yo acepto —Traté de controlar el temblor de mi voz por la grandísima sorpresa que me llevé. Por nada pude haber fallado desde el principio. Desde antes de entrar en la gran organización. Mi maestro me hubiera abandonado si se hubiera enterado de que fallé desde antes de comenzar.
—Primera pregunta: ¿Si te pidieran que asesinaras por una responsabilidad importante hacia alguien más, lo harías? —De repente sentí que el aire a mi alrededor se comprimía alrededor de mi cuerpo. Incluso mis vellitos fueron apretados contra mi piel. Parecía haberse perdido todo el sonido. No se sentía como algo opresor, pero sentía que podían sentir cualquier pequeño movimiento de mí, cualquier tick nervioso, cualquier parpadeo, cualquier latido de mi corazón, cualquier contracción involuntaria de mi piel, cualquier respiración más larga o corta de lo normal.
Sin pensar en nada del pasado, ni del futuro, ni de ninguna persona, solo por mi puro pensamiento más racional y profundo, respondí rápidamente por puro instinto como si estuviera en la boca de un lobo:
—No —Fue una respuesta sacada desde lo más profundo de mi corazón. Trapo fue diferente. Fue mi amigo, pero no era una persona, por lo que no sentía que estuviera diciendo una mentira.
De repente, el aire se descomprimió a mí alrededor, volviendo a la normalidad. Como si alguien hubiera inhalado profundamente sobre mi cuerpo con su boca.
Sentí que había traicionado a mi maestro. ¿Acaso estoy diciendo que no planeo cumplir la misión? ¿Acaso sigo dudando?
—Si hubieras dicho que sí —me dijo mientras tenía una sonrisa fija y los ojos casi cerrados—. Te habría matado al instante.
—¡¿Qué?! —Sentí frío. No creía que solo hubiera muerto por un sí. Creía firmemente que incluso un latido involuntario más rápido que el otro haría que me matara. ¿Estuve a punto de morir? ¿Si mentía, ya no estaría aquí?
—Ahora, segunda pregunta: ¿Alguna vez has escuchado algo referente a los Emaunis? —El aire volvió a comprimirse como si alguien exhalara rápida y profundamente sobre mí. De nuevo, sentí que todo el sonido se fue. Sentí que mis latidos eran tan ruidosos como una bomba explotando cada vez.
De nuevo, no lo pensé. Sentía que moriría por detener medio segundo mi mente—: ¡Sí! —El aire se descomprimió y respiré profundamente.
—Bien, ¿qué has escuchado? —me dijo con esa sonrisa fija y sus ojos casi cerrados—. Esta es una pregunta en la que un no solo habría sido tu muerte instantánea si tu corazón hubiera empezado a latir más rápido. O si hubieras dicho sí, pero tu cuerpo se calentara unos pocos grados.
—¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! —Me agarré el pecho, sintiendo mi corazón latir salvajemente.
—Porque significaría que estás entrando en un estado de lucha o huida —me dijo inclinándose hacia mí con sus ojos casi completamente cerrados y su boca sonriente fija.
—¡¿Qué es eso?!
—No necesitas saberlo —dejó de inclinarse.
¡Esto! ¡Esto! ¡Siento que me voy a desmayar ASÍ!
—Muy bien, ¿qué sabes de ellos?
—Solo, solo sé que son peligrosos.
El hombre empezó a borrar su sonrisa mientras abría más los ojos.
Yo continué—: ¡Pero eso porque no los conozco! Siento que todos los que desconozco son peligrosos. Como usted por ejemplo.
El hombre volvió a poner su sonrisa ligera fija, entrecerrando los ojos de nuevo mientras hablaba:
—Ahh, te contaré una maravillosa historia. Los Emaunis son los dioses de este mundo. En el pasado vinieron a mostrarnos sus inmensos poderes, capaces de recrear montañas mundiales, hundirlas completamente bajo el agua, incinerar el mismo aire que respiramos y convertirlo en rayos, sin necesidad de tormentas ni perlas eléctricas. Son capaces de volar sin usar ningún elemento conocido, de hacer flotar montañas abismales. Son capaces de crear bosques y selvas tan gigantes como las del continente salvaje, de miles de metros de altura. Incluso se dice que eran capaces de crear cualquier objeto solo con la energía de sus alrededores, de reconstruir sus cuerpos incluso si los perdieran por completo. Capaces de vagar como fantasmas y almas alrededor de todo el mundo y aparecer donde quieran de la nada, sin tener ni padres ni familia, como si fueran una existencia que solo existe cuando es necesario que la vean.
»Nuestros antepasados no supieron valorarlos y por eso nos han abandonado, sin volver a mostrarse. Nuestro objetivo es volver a obtener su guía —dijo abriendo los brazos grandemente, como queriendo abrazar el mundo—. Y hemos obtenido nuestra primera prueba, nuestra primera oportunidad de demostrar que no somos como los de hace generaciones. ¡Por fin los Emaunis están volviendo a comunicarse! ¡Debemos demostrar que somos diferentes! ¡QUE HEMOS SUPERADO NUESTRAS PASIONES HUMANAS! ¡De esa forma podremos ser como ellos! ¡Cómo nos dijeron que podríamos ser! ¡DIJERON QUE SUS PODERES ESTÁN AL ALCANCE DE TODOS! ¡Pero que hemos manchado nuestras almas y ESPÍRITUS! ¡Podemos volver a nuestros orígenes, ellos lo dijeron! ¡La naturaleza responderá a nuestro llamado como si fuera nuestro cuerpo si LOGRAMOS PURIFICARNOS!
¿Qué está pasando? No entiendo nada de lo que dice. O bueno sí, pero siento que está tan loco como… No tengo con qué compararlo. No deja de hablar y gritar. ¿Es esto lo que dicen que es un culto? ¿Cómo lo paro?
—¡LOS NIÑOS TIENEN LA MAYOR OPORTUNIDAD DE COMUNICARSE CON ELLOS, PORQUE NO HAN MANCHADO SUS ALMAS Y ESPÍRITUS! Al menos no todos. Los que han matado —De repente habla normal, ¿pero qué?—, no tienen la oportunidad de volver a redimirse. O bueno, según ellos todos la tienen, pero es como la putrefacción. Cuando ya lo has hecho una vez en tu vida, toda tu alma se corromperá, y por más que purifiques una parte, las otras continuaran pudriendo todo tu ser. De hecho, no es solo matar. Hemos descubierto que muchas cosas pueden corromper tu alma y alejarte de tu capacidad para controlar la naturaleza como una parte de tu ser, algunas más que otras. Y limpiarse a uno mismo, a su alma y espíritu, es una de las cosas más difíciles que uno puede hacer, ya que tu propia mente te atacará a ti también, impidiéndote lograrlo…
»Parece que me he desviado del tema. ¿En qué estábamos? Ahh, sí. Los Emaunis viven en un continente secreto. Creemos que su objetivo es transformar a un niño de nuestros lados del mundo a su imagen, para demostrar su punto del pasado a todos los seres vivos. Pero han estado buscando ya durante más de un siglo casi y no han logrado encontrarlo. O los han encontrado pero se han corrompido en su camino hacia su lugar de origen. Los niños que se corrompen ya no tienen la capacidad de volverse como ellos, o al menos, eso creemos. ¡PORQUE TODOS PUEDEN!
¡¡No empieceeeeees!!
—¡NOSOTROS ADULTOS INMUNDOS TAL VEZ YA NO TENGAMOS LA OPORTUNIDAD¡ ¡PERO TENEMOS LA MISIÓN DE APOYAR A SUS ELEGIDOS PARA QUE SE CUMPLAN LAS VERDADES OCULTAS DEL PASADO!
¡¡Aaaahhhh!! ¡¡Callateee!! Me tapé los oídos como si me doliera la cabeza. Ya que él volteaba hacia arriba mientras gritaba, no me preocupaba que se molestara por mi insolencia.
De repente no escuchaba más, así que volteé a verlo y vi que ya había dejado de gritar y empezaba a bajar sus brazos. Yo rápidamente me destapé los oídos.
—¿Ahora entiendes lo que hacemos aquí?
—Ehh, sí.
—Todos los reinos e imperios no desean que los Emaunis vuelvan. Ellos quieren seguir creando caos y sufrimiento. Al menos, sus familias reales piensan así. O bueno, no todos. Algunos buscan ese poder a su propia manera, pero siempre les ha salido mal hehe —se rió mientras pensaba en un imperio en específico del otro lado del mar en el otro continente—. Si no siguen las verdades de los Emaunis, por más que busquen por otros lados y de otras formas, nunca lo lograrán. Por más que se acerquen a ese poder, siempre seguirá estando un paso atrás del verdadero rey del universo. Solo conseguirán un aspecto del mismo, pero nunca todos a la vez. Solo un verdadero Emauni puede controlar todos a la vez.
»Muy bien. Pasaste las pruebas.
—¿Había más pruebas?
—Si me hubieras visto con cara de asco te hubiera matado al instante —me dijo tranquilamente, con su sonrisa fija y sus ojos casi cerrados.
Casi tragué de forma audible. ¿Y este es el maestro de Laryon? ¿No será que Laryon es un gritón en secreto? Espero que no. Tal vez también esté avergonzado de su maestro y por eso decidió apartarse y ser un líder de vanguardia. De hecho, siento que es así.
Sonreí en silencio mientras Vector me hacía algunas preguntas más como dónde vivía y si había estado en contacto con mi padre. Yo le dije que solo unas pocas veces. Después de eso me explicó bien cual sería mi trabajo.
—Deberás hacerte amigo de nuestro chico, protegerlo de las amenazas junto con los demás guardaespaldas que son casi de tu edad en el lugar casi seguro donde viven, y en adición, ayudarlo a comunicarse con el Emauni que le habla directo a su cabeza. Aunque él diga que casi siempre está a su lado. Deben encontrar la forma de aprender cómo llegar al continente de los Emaunis. También debe aprender los secretos del gran poder de los Emaunis, para que se vaya volviendo como una imagen de ellos. Eso es lo más difícil de sacarle al Emauni que lo acompaña. Según él, el Emauni dice no ser un Emauni, PERO ES UN ENGAÑO. Los niños que pueden ver o escuchar voces del otro mundo, del mundo de las almas y espíritus por donde viajan los Emaunis son los elegidos. Muy pocos niños tienen ese don desarrollado y tienen muchas similitudes con antiguos candidatos. Los Emaunis se interesan en ellos.
»Algunos otros niños y jóvenes han logrado desarrollar esa habilidad, pero se corrompen o mueren antes de tiempo, dejan de interesarse en ellos. Algunos se vuelven locos conforme crecen. Por eso, mientras logremos ayudarlos, no se volverán dementes.
»Mañana te llevaré a la villa en la naturaleza donde se encuentra. Para que sepas, perderás todo contacto a partir de este momento con los demás. Solo estarás con ellos.
—¡¿Qué?! ¿No podré ver a mi madre?
—Puedes dejarle un mensaje antes de irte, pero piénsalo muy bien, porque estarás fuera por muchos años, tal vez hasta tus diecisiete. De vez en cuando podrás enviarle cartas para que no se preocupe. Ah, y ya no puedes negarte. Si te niegas en este momento, morirás al instante —Sentí que la presión del aire me rodeaba y oprimía mientras él me sonreía fijamente con los ojos cerrados.
—¡No lo haré! —Extendí ligeramente la palabra, cansado de su comportamiento extraño y cambiante.
—Bien, prepara el mensaje, mañana te veré. O de hecho, te estaré viendo a partir de ahora. Solo te acompañaré para que dejes tu mensaje y hasta que tu madre lo abra, después volverás e irás a la villa.
—¡Está bien! —Tenía ganas de refunfuñar, pero me aguanté. Que estresante. Creí que él era mucho más tranquilo.
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Imaginación Energética (Novela) Capítulo 32
Estás leyendo el capítulo 32 de Imaginación Energética (Novela), un novela. En un mundo donde la realidad se controla con la imaginación, debes saber la ciencia detrás de cada fenómeno para manifestar magia, si no lo sabes, las cosas no suceden como deberían, por eso la sabiduría y el… Este capítulo tiene publicado el 21 de agosto de 2026, Traducido por el grupo JedrekImagic. Imaginación Energética (Novela) tiene 36 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.