Leer Imaginación Energética (Novela) Capítulo 29 online gratis en español
🏴 Grupo: JedrekImagic✍️ Traducción: JedrekImagic
El día era nublado y se podían sentir ligeras ráfagas de viento constante. Hacía frío, pero no tan penetrante. Una gran nube estaba a punto de tapar el sol en el cielo, pero no se veía tan oscura como si fuera de tormenta, solo ligeramente gris.
—Rein, ¿estás listo? —preguntó Laryon apoyado en la pared de un callejón, escondido junto con los demás en la sombra. Ya había hecho la pregunta a cada miembro del grupo.
—Sí —mencionó.
—Muy bien, la mansión está cerca y parece que los otros equipos están listos también. Atacarán desde otras direcciones. Un equipo se encargará de cortar el sonido creando una barrera estrecha de vacío alrededor de la mansión, seguro que ya se están encargando de ello. De esa manera no se podrá escuchar el revuelo en las cercanías. Otros dos equipos ya están haciendo su trabajo desde hace horas. No debemos desaprovechar todo su esfuerzo.
Bartón preguntó:
—¿Qué están haciendo?
—¿No ves las nubes en el cielo y las corrientes de aire? Todo eso que se ve tan normal en este día, en realidad no lo es. Desde las primeras horas de la mañana, han estado creando grandes nubes de vapor evaporando una pequeña parte de un gigantesco lago a kilómetros de aquí. Luego han creado ráfagas de viento para dirigir estas nubes a la ciudad. Podremos aprovechar esta situación para crear una niebla “natural” en los alrededores con este frío y camuflar nuestras Imagis al atacar la mansión. La gente solo pensará que hace mal tiempo.
—Esto es muy avanzado en comparación con nuestra incursión anterior de hace un año —dijo Barton.
—Así es. Estos nobles ya no volverán a caer tan fácilmente a plena luz del día. La otra vez hubo bajas porque los refuerzos llegaron rápido. Pudieron llamar la atención de los guardias de la ciudad y de otras familias nobles cercanas con explosiones brillantes en el cielo. Al hacer esta niebla pretendemos cubrirlo para que nadie pueda ver bien lo que está pasando aquí. Pensarán que es un entrenamiento elemental entre sus descendientes.
—Eso… eso está muy bien pensado entonces —Tenía los ojos muy abiertos.
—¿Qué te sorprende, Barton? Hemos mejorado, eso es todo —dijo Tyron mientras asentía con la cabeza, tenía los brazos cruzados y una sonrisa.
Jacob, el hombre de piel morena y Radin, el chico de cabello lacio que casi nunca hablaba solo escuchaban. Rein se enteró de su nombre después de entrar a la banda. Al parecer era más joven por dos años que él.
—Muy bien, a partir de ahora ayudaremos a crear la niebla junto con los otros equipos. Saquen los tubos de agua que trajimos en esa bolsa —mencionó Laryon.
Dentro de la bolsa había unos quince botes largos y anchos que pesaban unos veinte kilos. Cada uno podría generar una pequeña nube densa de niebla de unos cuarenta y dos metros de diámetro, lo cual no es casi nada en esta colonia de la ciudad, ya que está llena de mansiones muy separadas de las demás, cada una abarcando terrenos de hasta más de cuatrocientos o quinientos metros cuadrados. Aparte, las nubes se dispersan, por eso se ocupan muchas para hacer una muy grande.
Algunos equipos tenían más tubos que otros porque tenían miembros más experimentados en el agua y el viento.
—Abran los botes y empiecen a extraer el agua. La evaporaremos entre todos para que sea más rápido. Creen una esfera energética que encapsule el agua y otra que encapsule el viento en su superficie. Después expandan el aire lo más que puedan sin dejar que el agua se desintegre en montones. Hay que hacerla hervir a temperatura ambiente con el vacío.
—Llevará tiempo crear una esfera de vacío de tal magnitud —dijo Tyron.
—Por eso la hacemos entre todos —dijo Laryon—. Te quejas de esto, pero otros equipos tienen que formar una cúpula de vacío alrededor de la mansión lo mejor que pueden.
—Eso es diferente, es extremadamente delgada, apenas un centímetro o más. No requiere tanta fuerza mental como una esfera de más de cinco metros de diámetro. Esta trata fuertemente de volver a llenarse mientras más grande se vuelve.
—Entre todos lograremos la fuerza necesaria para hacerlo, así que hazlo y deja de quejarte —gruñó Laryon mientras hacia un esfuerzo mental.
Reín se puso manos a la obra junto con los demás, imaginando una esfera energética que contuviera el agua y otra que estuviera unos centímetros separada conteniendo el aire. Después, empezó a expandir la segunda con toda su fuerza mental. Era como jalar un resorte que se hacía más duro conforme más lo intentabas, sin embargo, repentinamente el esfuerzo se sintió sencillo. Observó a los demás y vio que ellos también lo notaron. Sus esfuerzos combinados funcionaban al estar haciendo lo mismo. El aire comenzó a expandirse rápidamente y el agua empezó a crear milimétricas burbujas en su interior.
De un momento a otro había tantísimas burbujas que salían y se transformaban en vapor. La esfera de agua parecía estar sobre lava fundida, pero si la tocaras, notarías que no estaba caliente, sino todo lo contrario. Se enfriaba a una velocidad alarmante y el entorno se sentía cada vez más helado con todo el vapor que salía.
—¡Se están formando cristales de hielo en la superficie! ¡Y se está rompiendo! —dijo Barton.
—Esto es parte del proceso para crear hielo, pero nosotros queremos vapor, no hielo en este momento. Aparte este sería hielo imperfecto, no apto para atacar en absoluto por lo quebradizo que es. ¡Se ralentizará el proceso de crear vapor si se empieza a congelar! ¡Uno de ustedes cree calor y caliente la esfera! Eso ayudará a que se evapore incluso más rápido —dijo Laryon.
—Bien —Todos dijeron.
\*\*\*\*
Alrededor del terreno de las mansiones había algunos grandes edificios de distintos gremios que vendían artículos de lujo y otras comodidades. De los callejones de estos complejos salía un vapor denso y húmedo en forma de niebla. Poco a poco empezaba a llenar las calles arrastrándose por el suelo. Su altura crecía rápidamente, desde cubrir solo los pies, hasta las rodillas, el pecho y luego la cabeza. El viento trataba de dispersarla, pero era tan densa que solo la extendía aún más por toda la zona.
Dentro de poco, el lugar de residencias nobles, patios, parques, zonas verdes y gremios se cubrió en una densa nube gigantesca que se combinaba lentamente con la nube cumulonimbo que había tapado el sol.
El cielo oscurecido crujió y tembló como si tuviera hambre, escuchándose por toda la ciudad. Algunas luces brillantes surcaban su interior esporádicamente.
La ciudad se veía cada vez más tenue y gris bajo la sombra gigante. Desde el lugar de donde vino se podía ver una translucida manta más oscura de lluvia cayendo. Dentro de poco, la tormenta los alcanzaría.
\*\*\*\*
—Eso es todo —dijo Laryon después de que la esfera completa se consumiera en vapor finalmente.
—Hace mucho frío ahora —dijo Tyron.
—¿Porque viniste en short y no en ropa más gruesa? Al menos te serviría como armadura ligera —dijo Laryon.
—No lo pensé.
—Estúpido hermano —Laryon negó con la cabeza—. Dejemos que la niebla se asenté un poco. Debemos de poder vernos al menos a diez metros. Será difícil no causar fuego amigo con tan poca visión, pero ya sabemos dónde se encuentran casi todos los guardias. Después, empezará la invasión.
»Hey Rein, nunca te pregunté. ¿Tú peleas a puño desnudo? ¿No usas un arma?
—No tengo suficiente para comprarme una.
—Ten, te presto esta —Laryon le aventó una espada corta. Se veía brillante y sin adornos. Muy común en el mercado.
—Gracias.
—¿Sabes condensar cuchillas de viento con ella?
—No. Sé que se pueden usar como guías para crearlas sin tanto esfuerzo mental, pero solo se hacerlas sin ellas. Aunque me lleva más tiempo.
—Entonces, ya que no podrás usarlas mucho, cuídate de esos ataques. Los usan demasiado a corta distancia.
—Está bien.
—Parece que ya es hora. Ya han confirmado los otros equipos. Empecemos a movernos. Ningún testigo estará afuera disfrutando este clima para notarnos —Laryon salió del escondite junto con los demás—. Cuando estemos a diez metros de la pared exterior, correremos y la saltaremos. Ellos notarán enseguida nuestra intrusión mediante una capa de viento que rodea todo el muro. Si lo tocamos será lo mismo.
—¿No sentirán la capa de vacío que creamos alrededor entonces? —preguntó Barton.
—No, ya que se encuentra unos veinte metros separada del muro exterior. Casi nadie se dedica a detectar muy lejos del muro, ya que cada persona o carruaje que pasara por ahí les daría alertas constantes todo el tiempo. Cuando estemos dentro, nos separaremos en grupos de dos y tomaremos diferentes rumbos —De repente volteó a ver a Rein y luego a Radin, que no había hablado en absoluto—. Ustedes, ya que van a ir juntos, protéjanse bien las espaldas.
—Sí —dijo Rein, y Radin solo asintió.
Se movieron rápidamente y en silencio por la calle. A su lado derecho se veía el gran edificio en el que se escondían, pero desapareció rápidamente con la niebla densa al alejarse.
—Ahí está, ahora puede verse —dijo Laryon cuando un muro apareció en el límite visible de su visión—. Todos los equipos están en posición. Empieza la cuenta atrás —Todos respiraron profundamente y tensaron sus cuerpos—. Inicia en tres… dos… uno… ¡Ahora corran!
\*\*\*\*
Salí disparado hacia adelante con toda mi fuerza. El muro se acercaba rápidamente. Era alto, de unos cinco metros. Suficiente para que un solo salto no pudiera sobrepasarlo. Se necesitaría crear un soporte imaginario o un impulso extra, lo cual crearía turbulencias en los elementos y los que lo vigilan podrían notarlo. Era más para las apariencias, pero tenía un propósito útil.
Imaginé una pequeña plataforma adelante justo antes de llegar junto al muro. Salté sobre ella y me sostuvo como si fuera real, después fui empujado hacia arriba con fuerza gracias a un gran resorte imaginario debajo de ella.
Volé seis metros en el aire e hice un giro con todo mi cuerpo hacia adelante. El borde pasó justo por debajo de mí y empecé a caer de nuevo. Antes de chocar contra el suelo imaginé un pequeño monte de paja frente a mis ojos y me hundí en él, amortiguando la caída.
Al ponerme de pie vi que otros habían bajado de diferentes maneras. El jefe Laryon parecía bajar por el aire como si estuviera de pie sobre algo que lo movía tranquilamente. Creo que él es capaz de crear un brazo gigante, sino no tiene sentido que se vea tan tranquilo.
Tyron cayó sin reducir su impulso y al tocar el suelo con sus pies, dio una voltereta que terminó con él de pie. Amortiguó la caída tan fácilmente también. ¿Acaso no se rompió un hueso o algo? Creí que no podías amortiguar algo así con tu propio cuerpo. Parece que aún me falta aprender mucho. Son expertos en esto.
Al verlos correr de nuevo por el jardín de la mansión con el pasto bajo nuestros pies, los seguí enseguida. Este jardín era gigantesco. Había árboles, arbustos, caminos empedrados entre ellos y hasta fuentes y estatuas. La mansión se alcanzaba a ver un poco como una sombra entre la niebla lejana.
—¡¡Es un ataque!! ¡Todos a la defensa! —Escuché un grito a lo lejos, cerca de la mansión, pero no veía a la persona que lo dio.
Laryon gritó a nuestro grupo—: ¡Separémonos ahora! ¡Nos veremos afuera en una hora! ¡Tengan el tiempo en cuenta o se quedarán solos aquí!
Antes de alejarse, Barton y Tyron me dieron un mensaje secreto:
—Buena suerte chico, no mueras.
Vi a Laryon alejarse junto a su hermano Tyron, y a Jacob y Barton también. Radin y yo seguimos corriendo dirigiéndonos en una diagonal hacia la derecha. El corría a un ritmo ligeramente más rápido que yo, por lo que iba al frente. Pero por mí estaba bien, ya que no sabía mucho de que hacer a partir de ahora. Solo sabía que debía entrar en la mansión, buscar en las habitaciones y crear agujeros en los muros y el suelo para no perderme nada. Llevarme las cosas de valor creando una bolsa imaginaria a mi espalda y luego huir sin ver atrás.
—Cuidado —Escuché a Radin justo a tiempo al ver acercarse una franja chirriante de vapor súper delgada y alargada.
Puse mi espada corta delante de mí y condensé aire en su borde. Cuando esa cuchilla de aire comprimido chocó contra mi borde de la espada, se neutralizaron ambas, pero sentí cierto retroceso al momento del impacto. El sonido de un latigazo se escuchó y luego se desvaneció lentamente.
Radin también se defendió de forma similar.
—Dos cachorros para mí solo. Creo que no será demasiado aburrido —Una silueta de una sombra se acercó y luego vimos a un hombre rubio, peinado increíblemente. Su físico sobresalía por su amplia musculatura.
Preparé una estaca de piedra detrás de mí para que no pudiera verla, pero el hombre empezó a dar tajos hacia nosotros desde los diez metros de distancia. Todos ellos se condensaron en franjas de aire comprimido hasta un punto milimétrico, era obvio que si nos tocaran nos atravesarían la piel, por lo que empezamos a condensar nuestras propias defensas de aire para anularlas y dispersarlas, pero él era más rápido creándolas. No ocupaba estar cerca de nosotros para cortarnos, era ridículo, nosotros teníamos que acercarnos.
Cada colisión de aire comprimido creaba sonidos de latigazos y al cruzar la distancia hasta nosotros se escuchaba como un silbido agudo penetrante. Si Radin no estuviera conmigo, probablemente me costaría mucho contrarrestar cada uno de sus ataques a tal velocidad.
Al desviar mi atención en los lapsos en los que llegaba cada nuevo corte, terminé la estaca de piedra, la encapsule para darle una dirección y luego la empujé detonando aire comprimido detrás. El hombre no tuvo tiempo de usar los elementos, así que puso su espada frente a él y la roca explotó al contacto, dividiéndose en fragmentos. Algunos le pegaron en el cuerpo, pero no parecía haberle causado nada de daño.
Radin también aprovechó para cambiar las tornas inyectando aire comprimido bajo la tierra donde estaba parado el oponente. Al ser un suelo blando y no seco o duro, los pies del enemigo empezaron a hundirse como arena movediza.
Mientras él trataba de liberarse luchando por el dominio del viento con Radin, yo llegué corriendo e hice un corte vertical hacia su hombro, esperando cortarle un brazo y dejarlo indefenso.
Él hombre ignoró la lucha elemental con Radin y se defendió con su espada. Volví a intentar cortarlo por sus hombros, brazos y estómago, pero detenía cada ataque de forma experimentada. Su cuerpo se seguía hundiendo como si estuviera en arena movediza gracias al aire inyectado en la tierra. Por más que tratara de zafarse, solo se hundía más. Si él endureciera el suelo que cubría sus pies, quedarían enterrados, por lo que era muy complicado pensar en una solución. Cuando sus rodillas fueron tapadas, ahora él era tenía la misma altura que yo, y no podía esquivar moviendo sus piernas. Tenía toda la desventaja al no poder enfocar su mente en más de una cosa con tanta presión que podría herirlo o hasta matarlo al instante.
Él vio como solo me enfocaba en lisiarlo y no matarlo, así que apostó por todas y fue por un corte directo a mis piernas gracias a su nueva altura. Cuando yo estaba a punto de cortarle un brazo, vi su intención y me olvidé de eso, saltando hacia atrás en pánico. ¿Enserio estaba dispuesto a intercambiar un brazo por mis piernas?
Su cuerpo ahora estaba hundido hasta la cintura, pero gracias a que se deshizo de mí, empezó a imaginar algo que lo ayudara.
Cuando me abalancé de nuevo sobre él para interrumpirlo, su cuerpo repentinamente fue jalado hacia afuera de la tierra como si una gran mano lo hubiera agarrado y levantado. Levitó sobre el aire a unos cinco metros y desvió dos proyectiles de piedra que le enviamos Radin y yo con su espada.
—Parece que los subestimé un poco —dijo él estando en el aire, retrocediendo y bajando de nuevo al suelo a cierta distancia de nosotros—. Los trataré como bestias ahora, ustedes lo pidieron.
La niebla se empezó a condensar en la forma de un puño de unos cuatro metros justo a su lado.
—¡Si eso nos golpea, nos aturdirá, no dejes que lo condense más, o será incluso más duro! —Radin se abalanzó sobre él creando picos de piedra rápidamente que aventó hacia su cuerpo.
El hombre movió el puño con fuerza hacia los proyectiles y estos perdieron su velocidad y fueron expulsados hacia los lados caóticamente. Sin perder su forma, lo dirigió hacia el cuerpo de Radin.
Yo corrí y me acerqué por el otro lado. Condensé una bala de aire de unos diez centímetros de diámetro rápidamente y luego la disparé hacia él. Un muro de tierra frágil, pero endurecida se formó frente a la bala, chocando con un sonido de latigazo y creando una cavidad hueca, pero sin atravesarlo.
Radin por otro lado no podía escapar de la trayectoria del puño de aire condensado, por lo que creó rápidamente un muro de piedra frente a él y luego siguió retrocediendo mientras el muro explotaba en mil pedazos poco después, pero al menos había ralentizado mucho su impulso.
—Me están quitando valioso tiempo que puedo usar para ayudar a mis subordinados, no podrán hacerme nada así que ríndanse ya.
¿Qué? ¿Este tipo es el jefe de los guardias? Con razón no logramos avanzar.
Un nuevo puño de niebla condensada empezó a formarse aparte del que ya había creado.
Oh no. Seguro que ya ha imaginado el cuerpo energético también, pero aún no lo ha condensado, por lo que no puede afectarnos, pero si seguimos dejando que lo haga, pronto se hará mucho más fuerte.
—¡Utiliza el viento! ¡Trata de expandir el aire de ese puño para desintegrarlo! —me dijo Radin mientras lanzaba proyectiles de piedra desde distintos ángulos, pero eran repelidos por la presión del aire condensado. La mano energética que defendía se transformó en una palma que se movía bloqueando todos los ataques que venían de distintas direcciones.
Es una lucha de dominios en todos lados cerca de él. Traté de crear una aguja de piedra que saliera debajo del oponente y lo empalara, pero también era una lucha de voluntades por el dominio de la tierra. ¿Cómo logra mantener el control de tantos elementos?
Observé el segundo puño que parecía materializarse y densificarse. Imaginé una esfera a su alrededor y luego comencé a expandirla. Era como tratar de desarmar un rompecabezas tridimensional casi perfectamente bloqueado en sus uniones.
—¿Creen que tienen más conocimiento que yo? Sus ridículas creaciones no funcionarán, solo me harán gastar un poco más de esfuerzo mental —el hombre sonrió despreciativamente.
De repente fue como si mi esfuerzo no valiera nada y el puño empezó a condensarse más rápido.
La niebla parecía formar otras dos manos casi invisibles que empezaron a aplastar el puño densificado entre las dos.
¡¿Puede crear más?! ¡Las está usando para acelerar el proceso de condensación!
—¡Rein, usa todo lo que tengas! —gritó Radin—. ¡No podemos guardar nuestra energía contra este tipo!
El suelo comenzó a temblar alrededor de Radin mientras empezaban a crecer picos y agujas de gran tamaño como tentáculos gigantes que se dirigían hacia el jefe de guardias. El hombre no tuvo otra opción más que desechar el esfuerzo recién aplicado y defenderse creando muros de piedra frente a él, moviéndose hacia atrás cuando un nuevo muro era atravesado.
Así que debemos darlo todo, eso es malo, estaré muy cansado contra los siguientes tipos que aparezcan. Mi maestro me enseñó a formar extremidades energéticas, pero mantener cada detalle aun es difícil para mí.
Imaginé mi torso y brazo derecho creciendo sin parar, envolviéndome hasta que la mano era tan grande como la del hombre contra el que luchamos. No me olvidé de crear los músculos y huesos internos, los tendones también. Para que este brazo pueda ser utilizado para atacar, necesitaba condensarlo con algún elemento.
Ya que él está usando el aire, yo me esforzaré más para terminar rápido con esto. Salí de mi creación energética haciéndome a un lado para no ser afectado por lo que iba a pasar. Después mi brazo y torso imaginado comenzaron a absorber grandes cantidades de tierra y piedra del suelo, formando poco a poco la mitad superior de un gigante sin cabeza y sin un brazo. La piedra tomó la forma de huesos resistentes y los músculos se crearon de tierra blanda ligeramente condensada. Los tendones eran de tierra también para que no impidieran el movimiento de los brazos. Si no mantuviera la forma, la elasticidad, la dureza o blandura de cada cosa con mi esfuerzo mental, todo se convertiría en una simple estatua rígida que solo sirve como adorno. También podría desmoronarse todo este esfuerzo si dejo de concentrarme en comprimirlo y controlarlo.
El suelo temblaba mientras era succionado y moldeado. Las piedras tronaban y se agrupaban como ordenaba. Los huesos de la mano se endurecieron para soltar golpes atronadores.
El hombre se sorprendió mientras se defendía de los fuertes ataques de Radin al observar al gigante creciendo.
—¡¿Él también puede hacerlo?! —dijo mientras trataba de atacarme con proyectiles, pero Radin me defendía atacando al mismo tiempo—. ¡¿Enserio creen que estaba dando todo?! ¡No quería molestarme tanto con unos mocosos, pero ustedes lo pidieron!
De repente no eran solo las manos las que estaba condensando, todo el cuerpo empezó a materializarse con niebla, desde los pies hasta la cabeza a una velocidad aterradora. Parecía como si la silueta estuviera siendo aprisionada por una fuerza que atraía las corrientes de niebla de los alrededores como un huracán de vientos demoledores.
El cuerpo condensándose bajó su mano y agarró al hombre, elevándolo hasta su pecho y atrapándolo en su interior, como si fuera un núcleo. En comparación con su creación, mi gigante sin piernas, sin un brazo y sin cabeza, era pura basura. Pero al menos seguía teniendo la ventaja de que yo no necesitaba esforzarme tanto por crear tenacidad y resistencia ya que la propia piedra era así, ni esforzarme en mantener un cuerpo completo. En cambio él debía comprimir el aire a límites muy superiores para crear un viento tan tenaz y duro como una roca, manteniéndolo en ese estado por largos tiempos con su esfuerzo mental y voluntad.
Esperemos que se canse rápido. Si se empieza a marear, su creación ya no podrá mantenerse.
Mi semigigante y el suyo se terminaron de formar al mismo tiempo en un minuto o menos mientras él seguía defendiéndose de Radin. Así que es capaz de mantener multitareas mentales mientras no esté en peligro de ser asesinado.
Para que mi gigante pudiera golpear su cuerpo superior, necesitaba que fuera más alto, así que lo elevé creando una torre de tierra debajo de él, como la base de una montaña. Me decidí a no darle piernas para que pudiera mantenerlo más tiempo. Había dos gigantes de veinte metros frente a nosotros, uno completo de niebla translucida y otro incompleto que parecía más un espanta pájaros roto.
—¿Eso es todo lo que puedes hacer? —tronó la voz del hombre en la zona—. ¡Me preocupé por nada!
Su gigante soltó un golpe rápido hacia el pecho del mío. Traté de mover el brazo lo más veloz que pude, pero no fui tan rápido, así que su puño se estrelló contra el torso con una onda sónica, empujándolo hacia atrás. Sentí un ligero retroceso en mi control mental al no poder controlarlo como quería. Su siguiente golpe fue al instante siguiente. Esta vez me enfoqué en los tendones y apliqué una fuerza superior aunque se desgarraran un poco; los sanaría después. Mi brazo gigante se movió mucho más veloz y detuve su golpe con la palma de piedra, creando otra onda sónica casi ensordecedora.
Su rafa de golpes continuó, pero sin importarme que tanto se desgarraran los tendones, moví el brazo para detenerlos a todos. Mucha tierra se desprendía del brazo con cada temblor y latigazo sónico.
—¡Tu gigante es una mierda, ya ríndete! —dijo el hombre mientras soltaba una patada ultra rápida.
¡Oh no! En el último momento se me ocurrió endurecer el costado ya que no podría detenerlo, así que la tierra ahí se volvió mucho más dura. La patada golpeó y abolló la forma de torre del costado, haciendo que suelte una nube de polvo.
Radin habló de repente en mi oído:
—¡Rein! ¡Iré por refuerzos! ¡Yo no sé hacer gigantes funcionales aún y tampoco puedo hacerle nada con mis proyectiles ni ataques directos! ¡Su forma corpórea los nulifica! ¡Detenlo lo más que puedas!
—¡Está bien! ¡Ve!
El hombre gritó:
—¡¿Quién te dijo que podías irte?! —Bajó su pierna levantada y luego dio un golpe en el aire hacia Radin.
¡No! Moví mi brazo gigante frente a su golpe, pero él lo anticipó y se agachó al mismo tiempo.
El golpe dio en el aire y una creación translucida de niebla en forma de puño se acercó a gran velocidad hacia él.
Observé a Radin crear una pared de piedra frente a él, pero el puño la atravesó, disolviéndose en el proceso, pero los restos fueron disparados hacia el cuerpo de Radin. Sin poder crear a tiempo otra capa de protección con puro aire, puso sus brazos frente a él y las rocas lo golpearon, haciéndolo volar hacia atrás. ¿O acaso el saltó para amortiguarlas?
Se levantó rápidamente con algunas heridas sangrientas superficiales y gracias a la distancia que recorrió por el golpe, logró escapar más rápido.
¡Increíble! Es muy fuerte.
—¡Mierda! —gritó el hombre y trató de ignorar mi gigante anclado al suelo y correr tras de él.
¡Oh no, no te dejaré! Aunque no pueda moverme con piernas, creé olas de tierra bajo la base del gigante, como si fuera un deslizamiento de tierra para moverme. Parecía estarse haciendo más pequeño al desmoronarse por debajo, pero luego volvía a crecer al absorber más tierra del terreno. De esta manera, destruyendo caminos y jardines de flores logré posicionarme frente al hombre de nuevo.
—¡Eres muy listo mocoso! ¡¿Podrás seguir estorbándome si te apunto a ti en vez de a esta mierda?!
¿Me lo dijiste a la cara? ¡Gracias! Inmediatamente me preparé para moverme mientras controlaba el golem. Sus golpes fueron hacia el gigante, pero algunos logró colarlos por sus costados, apuntando a mí cuerpo. Puños translucidos se dirigieron hacia mí entre la niebla revuelta y yo en vez de bloquearlos, corrí y me impulsé con ráfagas de viento contra mi espalda y algunos impulsos extra en forma de pequeñas catapultas bajo mis pies, que me hacían saltar más lejos.
Los golpes destruyeron surcos a mí paso mientras controlaba el brazo gigante para darle un golpe cuando él me apuntaba a mí en su lugar. Siempre apuntaba hacia el pecho, ya que ahí se encontraba su cuerpo como núcleo.
—¡Aparte de listo eres muy rápido! —Inmediatamente dejó de lanzarme golpes a distancia y empezó a tratar de agarrar el brazo de mi golem.
¿Piensa destruir mi método de ataque? ¿Qué hago entonces? ¿Cuándo se va a cansar de mantener tanto aire comprimido? Si logro que se canse más rápido, podría hacer que su cuerpo de viento sea un arma de doble filo. Si explotara al expandirse por falta de control, el resultará herido al estar en su interior.
¿Debería mostrar mi última arma? Si me convirtiera en autentico Berserker con la evolución me volvería extremadamente rápido y podría atravesarlo con mi propio cuerpo y espada. Pero eso me dejará en cama por un tiempo, aun no estoy acostumbrado…
¡No! Si alguien de mi equipo lo descubriera, me sacarían de Calavera Sonriente. Tal vez incluso se volverían mis enemigos también. ¿Entonces qué?
Empecé a crear agujas de piedra de unos seis metros cada una que crecían del torso. Las dirigí todas como un puerco espín hacia su centro, pero al estar cubierto de aire comprimido, perdían su velocidad como si entraran en lodo denso y luego él las rompía con puñetazos.
—¿Estás desesperado? —se rió atronadoramente—. ¡Bien!
Sin poder hacer mucho más para atacar y defender con el brazo, él logró abrirse paso y tomarlo entre sus manos, luego lo colocó bajo su axila y rompió el hueso y los tendones con una técnica rompe miembros.
Traté de sanarlo rápidamente rellenando los huecos y los poros como había estado haciendo con los tendones, pero no fui lo suficientemente rápido. Lo destrozó al punto de que quedó doblado en una posición anormal y dolorosa. Por suerte no era mi propio brazo.
Después de eso, el encajó las manos en el interior del torso del golem y jaló hacia los lados, destrozándolo por la mitad como si desmembrara un cuerpo humano.
Me rendí con el golem cuando ya no pude hacer nada por el brazo. Supongo que debo escapar.
—¡No te irás! —Me disparó puños de aire mientras daba grandes pasos hacia mí, pero yo los esquivé moviéndome en zigzag. Gané velocidad gracias al viento y la tierra. Incluso sus explosiones me impulsaban un poco más. La tierra y las rocas volaban alrededor junto con grandes choques sónicos.
Un jefe de guardias es demasiado para mí sin la evolución Berserker.
—¡Deja de moverte como una maldita cucaracha! —dijo él mientras trataba de moverme a su alrededor. No podía ir en línea recta o solo sería un suicidio. Mientras esquivaba escuché una explosión en la lejanía y vi una bola brillante de luz por un momento, pero desapareció poco después.
Traté de no distraerme en la pelea, pero de repente un puño de niebla condensada que no era el del hombre que me atacaba llegó y golpeó el pecho del gigante. Al ser del mismo elemento, la fricción del aire creó un ligero torbellino y un rugido cuando entraron en contacto. El cuerpo y el puño fueron empujados hacia atrás con el aire expandiéndose en el lugar de la colisión. El dominio de ambos se descontroló y rompió en ese punto con vientos mezclados que viajaban en distintas direcciones.
¿Acaso dos gigantes de un mismo elemento se repelen mejor? ¿Por qué creí que sería mejor derrotarlo con uno de tierra y piedra?
—¡Rein! Vine a ayudarte —Escuché la voz de Laryon en mi oído—. Yo me encargo de retenerlo. ¡Tú dirígete a la mansión! Radin ya fue allí también. Casi todos ya están ahí.
El jefe Laryon era capaz de crear un gigante de aire comprimido también. ¿Será que su hermano también?
—¡Muy bien! ¡Gracias por la ayuda! —Corrí rodeando al gigante directo a la mansión en la distancia. El terreno estaba hecho un desastre, pero ya no había tantos obstáculos como antes. Ni árboles, ni arbustos, ni fuentes, ni decoraciones. Todo era un terreno irregular fuera de la mansión.
—¡Tu hijo de perra! ¡Ven aquí! —me gritó mientras me atacaba y hasta esforzaba incluso más su mente al crear muros frente a mí.
Yo destruí los muros creando zonas de presión con el aire en su centro. Al comprimirlo y luego expandirlo tan cerca de la pared, se trozaba en forma de círculo por donde podía pasar.
Sin voltear atrás, empecé a escuchar chirridos y rugidos de viento al chocar entre sí una y otra vez.
—¡¡Te encontraré maldito mocoso!! ¡¡No lo olvides!!
Que miedo. Yo no quiero verte nunca más, maldito anciano.
Seguí corriendo mientras las explosiones y vientos alocados se hacían más lejanos. Me había apartado mucho de la anterior zona por la que habíamos pasado Radin y yo.
Vi algunos cuerpos en el suelo. Eran de guardias de la mansión supongo, ya que tenían el mismo uniforme, sin embargo, vi a algunos jóvenes desfigurados del rostro por la brutalidad y la violencia. Tenían ropa normal como nosotros. Que horrible. ¿Cuánto odio tienen los nobles a los de Calavera Sonriente? ¿Es por eso que los guardias también se ven tan desfigurados? El olor a sangre impregnó el viento en esta zona, y era muy fuerte con los cuerpos que veía esparcidos alrededor. Me dio una arcada en ese momento.
Recordé el momento cuando tuve la sangre de Trapo sobre mi rostro. También sentí ganas de vomitar esa vez, pero esto es totalmente distinto. Me dio una segunda arcada. Unas gotas empezaron a caer sobre la piel de mis brazos y mis mejillas mientras volteaba al cielo y lo veía alumbrarse intermitentemente. El sonido de un trueno semilejano se escuchó.
Volví a correr. Ya casi me acercaba a la mansión y el aire ahí no tenía tanto de ese olor, por lo que pude calmar mis reflujos. La lluvia ligera también empezaba a tapar el hedor. Observé que la pared del edificio se veía completamente destrozada, con un gran agujero como si una explosión lo hubiera hecho.
Al entrar, sentí un ambiente distinto al de la casa noble del hombre que es mi padre, aunque yo no lo veía así. Esta mansión es muy grande. Podía ver un amplio espacio abierto más allá con una fuente en medio, y atrás la casa continuaba con nuevas recamaras y salones. Sin embargo, ahora todo esto era un desastre. Había algunos agujeros de explosiones en el suelo y ese jardín interior estaba hecho añicos. Había algunas mesas rotas y otros muebles volcados; vidrios rotos y unos sonidos de lucha más allá en lo profundo.
Seguí los sonidos y llegué a un gran salón con unas escaleras cerca de la pared que subían al siguiente piso. Aquí había miembros de mi equipo luchando contra dos guardias y lo que parecía un cocinero, aunque era demasiado bueno luchando para ser uno. Atacaba con un gran cuchillo que seguro había usado para rebanar filetes y pescados.
Radin y Barton estaban aquí.
—¡Rein! ¡Llegas justo a tiempo! Tyron y Jacob se han adelantado a buscar en las habitaciones superiores o han ido más profundo en la mansión, suponemos que otros equipos también —me dijo Barton con un mensaje de viento que solo podía escuchar yo—. Ayúdanos a vencer a estos tipos.
—¡Sí! —me uní a la refriega con mi espada corta. Ataqué a un guardia por su costado que estaba defendiéndose de Radin, pero él movió su brazo hacia mí y de alguna manera el suelo bajo mis pies creció levemente y me atrapó las piernas.
Al menos mi movimiento funcionó como distracción, ya que Radin atajó con fuerza con ambas manos sobre su arma y golpeó la espada del oponente fuera de sus brazos. Yo ya me había liberado cuando el guardia de pelo oscuro usó sus brazos cubiertos de armadura para bloquear el ataque que podría partirlo, pero de repente se escuchó una voz profunda por todo el salón:
—¡Ya es suficiente! —El aire frente a los guardias y nosotros se expandió con fuerza y nos empujó a nosotros y a ellos seis metros atrás en direcciones contrarias.
—¡¿Qué demonios?! —gritó Barton mientras Radin se levantaba del suelo donde cayó con sorpresa.
Un joven de unos veintitantos años bajó los primeros tramos de la escalera derecha rozando el barandal con su mano. Su cuello se veía cubierto de un collar lleno de esferas blancas y verdes. Sus manos tenían pulseras de perlas negras y azules saliendo de las mangas de su abrigo largo y negro. De su cintura colgaba una espada ornamentada.
Había una gran ventana circular justo en el centro por encima de las escaleras que subían hacia la derecha y la izquierda desde el medio del gran salón. En ese momento se alumbró brillantemente, parpadeando; poco después se escuchó un trueno furioso haciendo tronar todo el cielo doble o triplemente como un gruñido.
El rostro del joven que miraba hacia nosotros se veía negro con la luz blanca detrás de él, pero sus ojos resplandecían entre la oscuridad. Podía sentir que estaba extremadamente furioso. Su cabello oscuro reflejaba un ligero tono azulado.
—Ustedes vayan a buscar remanentes en las otras secciones de la mansión —dijo el joven a los guardias y al cocinero.
—¡Sí, joven maestro! —Corrieron en direcciones diferentes, rodeándonos y luego alejándose rápidamente.
¡¿Joven maestro?! ¡¿Es uno de los hijos mayores del noble?! ¡¿No se suponía que también estaría en el funeral?! ¡¿Qué hace aquí?!
—Se ven sorprendidos, al igual que lo estuvieron los otros que encontré —dijo con un rostro serio sin límites.
—¡Tyron y Jacob! ¡No puede ser! —gritó Barton con incredulidad.
—¿Ohh? ¿Hablas de los que subieron hace un tiempo? Ya están muertos —sonrió cruelmente—. A uno le corté los brazos y las piernas hasta que estuviera en un incontenible dolor sin poder concentrarse en nada. Como no podía parar de gritar, le corté la lengua y se la hice tragársela. Se ahogó en su propia sangre con lágrimas en los ojos.
Barton se enfureció sin medida, con un rostro tan arrugado y cenizo como una pasa seca y podrida. Su cuerpo temblaba sin parar con los puños apretados.
El joven continuó explicando casualmente—: El otro pudo haber tenido un poco más de suerte, quizás siga vivo —Como si primero nos animara a contemplarlo, volvió a destruir el sueño de manera cruel—. Tan solo lo hice explotar en una bola de fuego, pero salió disparado fuera de la mansión así que sin poder revisar si seguía vivo o no, le disparé una lanza a su cuerpo. Después no me importó más.
Ahora incluso Radin estaba apretando fuertemente los puños al punto de que temblaran. Sin poder aguantarlo más, Barton salió disparado hacia el hijo del noble dejando una huella en el suelo.
—¡Barton no! —gritó Radin—. ¡Te está provocando!
El joven sonrió sádicamente haciendo volar una pequeñísima perla azul a una gran velocidad hacia el cuerpo de Barton. Cuando él lo notó, trató de poner una barrera de viento al frente con su brazo para devolverla, pero ya era muy tarde, estaba demasiado cerca y la perla azul explotó con un latigazo tan fuerte que solo vi como el cuerpo de Barton voló hacia la pared detrás de nosotros y se incrustó parcialmente allí haciendo temblar todo el salón. De su boca brotó una flor roja al estrellarse, sus ojos se volvieron blancos y luego su cabeza se desplomó colgando en el aire frente a él.
—¡Barton! —gritamos Radin y yo.
—Por dios, que fácil —dijo el joven sonriendo de manera sádica—. ¿Acaso no sabe que una mente nublada por el odio te impide imaginar correctamente?
¡¿No le afectó su propia onda de choque?! ¿La neutralizó de antemano para él mismo?
Si nos empieza a lanzar perlas de viento sin parar, ¿no estaremos muertos? O peor, si nos aventara otras más poderosas. Nosotros no gastamos perlas en ataque porque tenemos pocas y las usamos para comprar.
—Radin —Le envié un mensaje secreto—. ¿Tienes perlas para atacarlo?
—Solo unas magnéticas y tal vez dos ciclónicas.
—Pásame una ciclónica mientras corremos a checar la condición de Barton.
Radin y yo corrimos al mismo tiempo, acercándonos. Él me pasó una perla a escondidas, pero antes de que llegáramos a Barton, el hijo mayor nos atacó con picos que salieron del suelo frente a nosotros. Nos movimos para esquivarlos, pero continuaron saliendo más sin parar, haciendo que retrocedamos.
—¿A dónde creen que van? Déjenlo desangrarse internamente allí. Si le ponen atención, lo mataré de verdad. Quiero que él los vea morir frente a sus ojos, para que se muera de un infarto de odio —Sonrió burlonamente.
Apreté mis dientes, casi descontrolándome yo también. Aunque no tenga muchos vínculos con ellos, son mis compañeros. No puedo verlos morir frente a mí. Podría usar la evolución Berserker para salvarlos, pero ya no podré continuar la misión, maldita sea.
—Rein. Voy a usarlo todo. Todas mis perlas. Todo lo que tengo contra él. Forzaré mi mente hasta el límite. Si logro dañarlo, tú lo rematas por mí. Cuando acabemos esto tendrás que ayudarme a escapar de aquí. No podré moverme bien.
Apreté mis puños. Solo puedo seguir la corriente.
—Yo también usaré todo lo que tenga.
Al menos lo que no esté prohibido.
—Bien. Yo lo ataco por la derecha y tú por la izquierda.
El joven habló sonriendo—: ¿Ya terminaron? Vengan, les romperé sus miembros hasta que no puedan moverse.
Corrí por la izquierda, rodeándolo. Radin hizo lo mismo por el otro lado y luego lanzó una perla de viento hacia el joven noble. Empujándola más con una expansión de aire.
—¿Enserio piensas usar eso contra mí? —El joven sonrió despreciativamente y justo cuando empezaba a detener el impulso de la perla acercándose, explotó, pero el joven contuvo el aire como si hubiera un cuenco frente a él. Todo el poder de la onda expansiva se focalizó hacia Radin y tuvo que defenderse.
Cuando empezó el ataque, yo esperé un segundo y luego me acerqué a su cuerpo casi por detrás. Sin que él estuviera viéndome, picos y lanzas salieron frente a mí del suelo, tratando de detener mi carrera, pero las esquivé por los pelos. Algunas me arañaron los brazos o la ropa, pero yo continué y llegué detrás de él, dando un tajo con mi espada corta hacia su espalda.
Mi espada se acercó a gran velocidad, pero luego sentí como si tratara de cortar una esfera repelente. Dejó de avanzar justo cuando estaba a diez centímetros de su cuerpo, sin importar que tanta fuerza le pusiera.
—¿Crees que puedes hacerme algo? ¿Cuándo ni siquiera puedes atravesar mi defensa? Quédate a un lado mientras le parto los miembros a tu amigo.
¡¿Ni siquiera volteas a verme?! ¡Maldita sea, aun me falta experiencia! Recordé como mi maestro me enseñó a superar este tipo de defensas. Primero imaginé que los músculos de mi cuerpo se expandían energéticamente hasta unos diez centímetros más allá de mi piel, todos excepto los de mis manos.
Agregué los detalles musculares casi subconscientemente y cuando quedaron formados, mis propios brazos se convirtieron en los huesos hipotéticos de estos brazos energéticos.
Aunque mi energía no puede interactuar con los demás sin combinarle un elemento, sí que puede transformarse en otra extensión de mí, como otra capa de músculos y potenciar mí fuerza. Para que funcionara hice circular mi energía por todo mi cuerpo energético como si fuera nueva sangre y sentí que mi espada empezaba a atravesar la capa de aire comprimido del joven noble.
—¡¿Qué?! ¡¿Aprendiste cómo hacerlo en un momento?! —Se giró inmediatamente hacia mí y luego concentró su cúpula de aire comprimido como un escudo, justo donde mi espada lo estaba atravesando. Mi espada seguía bajando mientras más fuerte hacía circular la energía por el cuerpo energético como si fuera un impulso eléctrico para los músculos. Si él decidiera expandirlo para explotarlo y empujarme, mi espada tendría menos resistencia que la repeliera y lo atravesaría. Solo funcionaría algo así si lo atacara desde la distancia con una cuchilla elemental poderosa.
—¡¡Aaaargh! —gritó el joven ya que sin importar cuanto siguiera reuniendo aire y comprimiéndolo en su escudo de viento, mi espada seguía bajando milímetro a milímetro.
Yo también estaba esforzándome al máximo para circular velozmente mi energía por el cuerpo energético, así que la fuerza era cada vez mayor.
—¡¡Radin!! ¡¡Atacalo!! —grité.
Radin se encontraba aturdido luego de haber recibido la onda de choque focalizada. Además fue atacado con proyectiles de piedra constantes mientras yo trataba de atravesar el escudo. Cuando le grité, él se enfocó en crear una cuchilla de viento con su espada. Comprimió aire mientras seguía esquivando y luego la lanzó desde la distancia hacia la espalda del joven noble.
Estaba a punto de sonreír por la victoria, cuando el oponente sonrió despreciativamente y dejó que la fuerza de repulsión del escudo y mi espada lo empujaran fuera del camino de la cuchilla de viento. Tan solo dio un salto diagonal hacia atrás y ahora la cuchilla de viento estaba a un solo segundo de cortarme.
No tenía tiempo para levantar la espada como defensa así que imaginé instintivamente algo que nunca se me hubiera ocurrido tan rápido en esta situación. Abrí una capa de un centímetro de grosor con mi energía frente a mí. Crear un vacío tan rápido era difícil, por lo que en el momento en que parpadeé usé toda mi voluntad y fuerza mental para desgarrar por la fuerza el aire frente a mí como una cortina de vacío, al menos por un milisegundo que era lo que faltaba para cortarme.
La cuchilla que atravesaba el aire con un chirrido chocó contra la cortina y de repente desapareció, llenando el vacío como un rio seco. Me llegó como una caricia de viento en la ropa y la piel.
Cuando detuve mi absoluta concentración, me sentía ligeramente entumecido mentalmente. Casi como si estuviera mareado.
¡No! ¡Si no me concentro no podré crear nada para defenderme de los elementos! ¡Recupera la claridad! Me abofeteé con una mano y con el dolor de mi mejilla, volví mi vista hacia el joven noble, justo a tiempo para verlo destrozar dos perlas de viento que había lanzado desde direcciones distintas hacia Radin.
Una onda de choque doble aplastó a Radin en el aire como si dos paredes se hubieran estrellado contra él desde adelante y atrás. El golpe expulsó todo el aire de sus pulmones. Al caer de rodillas, trató de respirar profundamente, pero el joven usó otra perla ciclónica de su pulsera y la disparó hacia Radin.
—¡¡No!! —Agité mi espada frente a mí creando una cuchilla de viento improvisada lo más rápido que pude y la lancé al mismo tiempo.
La perla viajó por el aire, pero la cuchilla sin filo llegó y la expulsó fuera del camino de Radin, explotando cerca de la pared del salón.
—¡Tú! —dijo—. Sobreviviste. He estado subestimándolos demasiado —dijo él mientras Radin recuperaba el aliento y se levantaba—. Veamos como superan esto entonces —Todas sus perlas azules se desprendieron de dos de sus pulseras. Eran unas veinte en total y volaron diez y diez hacia cada uno de los dos. Se curvaron por el aire, dando curvas y vueltas hasta acercarse por cada uno de mis lados.
Me concentré aunque sintiera una leve pulsación en mi cabeza y expandí el aire sin crear un completo vacío a mí alrededor, era como una cúpula en expansión de unos tres metros de diámetro. Me dejó de importar mi propio aire para respirar mientras pudiera defenderme del poderoso ataque que se acercaba. La cúpula también servía para tratar de empujar las perlas junto con el aire, pero el oponente no me dejó terminar mi trabajo. Las hizo explotar todas a la vez cuando estaban cerca y una onda de choque extremadamente fuerte empezó a aplastar la cúpula hacia el centro rápidamente.
¡¡No te dejaré ganar!!
Como había una grave falta de aire en el área interior, casi no podía escuchar el caos de afuera, solo verlo. Ni siquiera respirar. El techo de este salón explotó hacia arriba y los escombros salieron disparados lejos. Algunas de las agujas y picos de los ataques anteriores se destrozaron y se encajaron en las paredes. Las paredes de madera se descarapelaron y Barton, al cual no pude ayudar, fue estrellado en la pared de nuevo, con su cabeza incrustada en la madera. Radin se cubrió completamente con una cúpula de piedra, pero no soportó la presión y explotó, sin embargo, parecía que sabía que no funcionaría, porque el ya no estaba ahí, sino en un agujero dentro del suelo.
¡Qué listo! La presión del aire no entrará con toda su fuerza ahí ya que se dispersará en la superficie por los alrededores. Es como esconderse en una trinchera al haber una explosión.
No lo pensé tan bien como él, pero tengo una ventaja de visión. Si resisto, podré contraatacar. Parecía que mi oponente se defendió de la misma forma que yo, pero no la pasaba tan mal resistiendo la presión. Si se hubiera defendido con una cúpula de aire comprimido en vez de aire expandido, se hubiera muerto con su propio error en este ataque, ya que se comprimiría cientos de veces más fuerte y podría triturarlo o hasta cocinarlo ya que el aire comprimido genera calor.
Estaba resistiendo como si empujara paredes que quisieran apretujarme, sin embargo, mis músculos energéticos me ayudaban a sostenerlas con fuerza extra.
Cuando el tornado que azotaba en el interior del gran salón se calmó, mi burbuja se expandió a los límites que había establecido y volví a inyectarle aire lentamente. Si dejara que se contraiga por sí solo, sería aplastado de todos modos por la fuerza de la presión del aire normal. Cuando se llenó parcialmente, solté la expansión forzada y la presión llegó mucho más reducida y no en forma de cachetada. La lluvia también volvió a caer junto con todo el sonido, mojando todo mi cuerpo. Podía ver los destellos de luz de los rayos en los charcos y gotas cayendo.
Quería contraatacar, pero me siento… tan cansado, y frío. Mi cuerpo estaba encorvado y miraba hacia el suelo sosteniendo mis rodillas. ¿Cuánto tiempo ha pasado…? ¿Será que es demasiado tarde para escapar? Mis ojos quieren cerrarse y me punza la cabeza como un tambor. Resistir la falta de aire también me dejó sin energías. Si hubiera tenido más tiempo hubiera creado un espacio interior separado lleno de aire dentro de la burbuja. Respiraba y exhalaba pesadamente en ese momento.
—Qué poca resistencia —sonrió burlonamente el joven noble. No se veía cansado ni mareado en absoluto. ¿Cómo está tan acostumbrado a luchar así? ¿Si así es el hijo, como será luchando el padre?
—¡¡Laryon!! —grité con todas mis fuerzas para llamar al que podría sacarnos de aquí. Sabía que era el más fuerte del grupo.
—Nadie vendrá a salvarte. Mi capitán de los guardias se encargará de los más fuertes por sí solo —sonrió.
Siento que estoy a punto de desmayarme. El agua escurría de entre mi cabello y mis pestañas, desde mi nariz, mi boca y mi barbilla. El cielo seguía relampagueando y tronando.
No puedo morir aquí... Solo yo puedo sostener a mi madre. Sin mí, ella no tiene a nadie más. ¿Y si terminara suicidándose?
Un dejo de adrenalina me despejó un poco el cansancio.
Así es. Tengo que usarlo. Pero, ¿cómo puedo hacer que Radin no lo note?
Ahora que lo pienso, ¿porque no me ataca el noble? Volteé la vista y lo vi junto a Barton. Sacó su espada ornamentada y lo atacó, pero se detuvo en el último momento por un ataque lanzado hacia él.
—¡¡Noo!! —Ese grito no fue mío. Fue de Radin que mientras salía del agujero atacó lanzando proyectiles hacia el noble.
—Me preguntaba cuando saldrías —Detuvo los proyectiles desviándolos con una barrera nueva de aire comprimido que lo cubría—. Este tipo de aquí está a punto de morir. No pudo verlos sufrir a ustedes al final, así que al menos haré que ustedes lo observen morir.
—¡¡Aaaagh!! —gritó Radin mientras usaba todas su perlas magnéticas y las activaba al máximo en un intento de detenerlo.
De repente un piano atravesó la pared cerca del joven, así que tuvo que defenderse sin poder terminarlo. Muebles de metal empezaron a estrellarse en las paredes exteriores contiguas al gran salón y algunos lograron atravesarlas, estrellándose en una esfera picuda que doblaba y transformaba los metales en el aire. El suelo empezó a partirse mientras trozos de rocas magnéticas salían por debajo de nuestros pies en toda la zona, uniéndose a la creciente bola de escombros. Tuvimos que esquivar todo lo que salía del suelo a gran velocidad.
Nuestros oídos ensordecieron cuando un rayo cayó sobre esa maraña de metal y escombros, cegándonos en el proceso. Antes de que pudiéramos recuperar la audición, un nuevo rayo cayó ahí y la onda de choque me empujó al suelo. Sentía entumecimiento en gran parte del cuerpo. Incluso aunque nada de eso tocaba el suelo y solo flotaba en el aire, las partículas de agua transmitieron parte de la electricidad incluso por piedra y la madera.
Parecía que todos fuimos afectados, porque el joven noble también se veía aturdido y Radin no podía seguir manteniendo la roca sobre el aire. Cuando se estrelló en el suelo, toda la habitación tembló. ¡Si vuelve a caer otro rayo, nos freiremos aquí!
—¡¡Radin!! ¡¡Avienta la roca!! —le grité.
—¡No… Puedo!
¡Así es! Radin estaba más cerca de ella, así que le afectó más el rayo. Agarré la gran roca con una gran mano energética gigante y la levanté. El noble está demasiado cerca de Barton. ¡¿Qué hago?!
Observé una gran mano de aire materializándose cerca de Barton, agarrándolo y sacándolo de ahí.
—¡¡Bien hecho Radin!! —Inmediatamente aventé la roca hacia el hijo del noble, pero él creó un gran brazo de piedra que salió del suelo y la atrapó.
Se rió a carcajadas mientras su propio brazo lanzaba incluso más fuerte la roca hacia Barton que había sido atraído por Radin hacia su cuerpo, por lo que mataría a los dos. Radin creó una cúpula de piedra gruesa como barrera sobre ellos, pero yo sabía que eso no sería suficiente.
No me lo pensé más y sentí mi cuerpo hirviendo mientras imágenes pasaban por mi mente y mis venas se abultaban por todas partes como gusanos sobresaliendo, con sangre visiblemente moviéndose como un rio furioso. Las gotas sobre mi cuerpo comenzaron a hervir y evaporarse como una niebla surgiendo. Con los dientes extremadamente apretados por el dolor del calor interno, que se sentía tan intenso como un incendio, salí disparado hacia la roca que estaba a punto de aplastarlos dejando una huella profunda en el suelo y creando una onda de choque por la barrera del sonido rompiéndose. Cuando llegué a la roca, la pateé con mi pierna desviándola del curso hacia una pared como si no pesara nada. La onda de choque llegó rugiendo y se estrelló contra la cúpula de Radin, haciéndola resquebrajarse y temblar.
La roca atravesó muchas paredes destruyendo todo a su paso hasta salir de la mansión por un gran ventanal.
¡No puede verme! ¡Debo aprovechar!
La evolución Berserker, aunque fuera solo parcial hacia que mis músculos, huesos y tendones fueran más resistentes, pero aun así sentía el dolor del impacto en mi pie.
Al caer en el suelo, volteé hacia el noble el cual parecía haber visto un fantasma y salí disparado hacia él a la velocidad del sonido. Cuando llegué junto a él, la onda de choque fue anulada por una capa de vacío que creó, sin embargo, yo seguía siendo extremadamente rápido, así que lo agarré del cuello y lo estrellé en el suelo con la misma o incluso más fuerza que con la que Barton fue estampado en la pared la primera vez.
De su boca también salió una flor roja de sangre similar a la que había sacado Barton, sin embargo, fue un poco más pequeña. Pudo pensar en una defensa justo antes de chocar contra el suelo, verdaderamente es un experto.
Mientras lo mantenía agarrado del cuello en el suelo, sus labios ensangrentados expulsaron palabras ahogadas y rasposas:
—¿Crees que eres el único que puede hacer eso? —Sonrió con fiereza mientras su cuerpo se calentaba y sus venas empezaban a abultarse.
¡¿Él también?! ¡Si no lo mato me matará a mí! ¡Él tal vez pueda hacer la evolución completa! ¡No como yo!
Lo volví a levantar y a estrellar de nuevo tres veces en el suelo, haciendo temblar todo el salón y lanzar pequeñas ondas de viento que mantenían alejada la lluvia por unos milisegundos.
Su boca sonreía con bestialidad, riéndose locamente. Su cuerpo se estaba haciendo más resistente y empezaban a verse los primeros signos de vapor.
¡¡No!! ¡¡Tengo que hacer algo!!
Pensando en golpearlo lo más fuerte posible, envolví mi cabeza con capas de piedra e incluso creé una pequeña cúpula ligeramente vacía de aire en donde estábamos. Mientras él no tenía tiempo para concentrarse en ninguna otra cosa más que en la evolución Berserker, creé el espacio elemental casi perfecto para dar el golpe más poderoso que había dado hasta la fecha.
Bajé mi cabeza con una fuerza brutal sin resistencia del aire que me frenara y mi frente de roca chocó contra el rostro del joven noble haciendo saltar los escombros y creando un pequeño terremoto. Parte del techo destruido cayó sobre nosotros también.
La capa de roca que me envolvía la cabeza se destrozó al golpearlo. En mi frente había una mancha roja por mi piel lacerada y sangrienta. Sentía el cráneo punzando con fuerza. Cuando me recuperé del mareo momentáneo, observé que la evolución Berserker del hijo mayor se había detenido y sus ojos estaban volteados y en blanco, con la boca abierta y unos dientes rotos. Su nariz sanguinolenta estaba rota.
Me levanté con dificultad mientras la lluvia lavaba la sangre salpicada. Sabía que él seguía vivo, pero no tenía ganas de matarlo. Nunca tuve ganas de matar a nadie. Ni siquiera sentía la necesidad de vengar a Tyron y a Jacob, tan solo quería irme lo antes posible y olvidar todo este día.
Mi evolución Berserker estaba remitiendo. La adrenalina hacía poco por ayudarme a mantenerme despierto o a soportar el dolor. Sabía que si no salía de allí, me desmayaría en cierto tiempo.
Llegué a la cúpula de Radin tambaleándome por el camino y después la abrí con mi voluntad energética; vi a Radin desmayado sobre Barton.
Cuando pensaba en cómo llevármelos a los dos, noté que el pecho de Barton no estaba subiendo, así que me agaché y sentí su pulso.
Está muerto... No está respirando.
De la boca ladeada de Barton salía un hilillo de sangre. ¿Sus pulmones se dañaron tanto con el primer impacto? ¿Será que la asfixia fue la que lo mató? Sus ojos y pupilas miraban una roca junto a mi pie, pero ya no había vida en ellos.
¿Por qué Radin está desmayado? Observé que sus oídos supuraban sangre, pero al menos su pecho seguía subiendo y bajando. ¿Será que mi barrera del sonido amplificó las vibraciones dentro de la cúpula cuando se estrelló con ella y las transmitió a tal nivel que sus tímpanos se rompieron? ¿Lo he dejado sordo? Así que es mi culpa… Tal vez no debí haber usado esta técnica. Tal vez debí haber hecho otra cosa.
Me quedé mirando los dos cuerpos, uno semiabrazando al otro mientras los destellos del cielo los iluminaban y la lluvia nos mojaba. Me agaché y recogí el cuerpo de Radin, casi tan bajo y flaco como el mío. Lo colgué en mi hombro y me alejé del lugar con pasos pesados y tambaleantes.
Escuché un susurro de parte de él—: Mátalo… Mátalo…
Yo me seguí alejando.
—¡Mátalo! —dijo con un grito adolorido y lastimero—. ¡No lo dejes vivir! —Ya no tenía fuerzas para moverse.
Con un sollozo, me dijo—: Hazlo por él… Por favor… —Siguió sollozando mientras me alejaba. Poco después pareció quedarse dormido.
Lo siento… Incluso si volviera, no tendría las fuerzas para rematarlo… Si no te saco de aquí, moriremos los dos.
Al salir de la mansión por una pared destruida, noté más cuerpos con miembros torcidos e inmóviles en el suelo. El agua y la sangre se combinaban formando pequeños riachuelos.
Caminé sin parar hasta una zona del muro exterior y luego lo deshice sin importarme si alertaba a alguien, lo cual no creía posible con tanto silencio. Excepto la lluvia. Seguro que no había ni una sola alma checando el muro.
Continué por la calle hasta el callejón donde nos habíamos escondido antes. No había personas alrededor. Gracias a la lluvia, supongo.
Cuando me asomé, vi a Laryon apoyado contra la pared, sentado y magullado por golpes y una herida que sostenía en su estómago con su mano.
Él me volteó a ver con una luz de alegría, pero al ver a Radin herido en mi hombro, se apagó y desvió la mirada. Junto a él había una montaña de esferas y perlas de todo tipo más alta que su cuerpo.
¿Él… se preocupó más por las esferas que por nosotros? Empecé a respirar más fuerte con los puños apretados.
—Se lo que piensas. ¿Crees que no quería ayudarlos? —Me miró con una expresión tan oscura como el carbón—. Escuché las últimas palabras de mi hermano. ¿Sabes cómo lo encontré? Quemado. Pura carne negra y roja, con una lanza enterrada en su estómago profundamente —Apretó fuertemente las manos, sacándose sangre con sus uñas—. Me dijo que les diera un golpe a esos bastardos donde más les duele. Si tuvieran familiares cerca los mataría, pero escuché del jefe de guardias que el hijo mayor era el único que se había quedado en la mansión. El único en la zona que no podía matar, porque sé que ellos y sus padres aprenden una técnica extremadamente poderosa. Una que no puedo vencer. Así que fui por lo segundo más importante para ellos. Su riqueza —volteó a ver las esferas de colores llamativos—. Puedes odiarme por lo que haya pasado, aun así yo no hubiera renunciado a este golpe de todos modos.
Mi respiración se calmó y dejé de apretar mi puño. ¿Sabes qué? El debería estar más enojado que yo. Incluso después de ver morir a Tyron frente a sus ojos, hizo lo que le pidió.
Sentí mi adrenalina evaporándose por completo y mi cuerpo junto con el de Radin cayó hacia adelante. Observé a Laryon levantarse hacia nosotros mientras mis ojos iban cerrándose. Eso fue lo último que vi.
Continúa leyendo
Imaginación Energética (Novela)
Capítulo 30
Imaginación Energética (Novela) Capítulo 29
Estás leyendo el capítulo 29 de Imaginación Energética (Novela), un novela. En un mundo donde la realidad se controla con la imaginación, debes saber la ciencia detrás de cada fenómeno para manifestar magia, si no lo sabes, las cosas no suceden como deberían, por eso la sabiduría y el… Este capítulo tiene publicado el 3 de agosto de 2026, Traducido por el grupo JedrekImagic. Imaginación Energética (Novela) tiene 36 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.