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Leer Imaginación Energética (Novela) Capítulo 28 online gratis en español

🏴 Grupo: JedrekImagic✍️ Traducción: JedrekImagic
Una columna de luz anaranjada reflejaba partículas de polvo desde el techo hasta el suelo en una gigantesca torre. Mirando hacia arriba podías ver pisos y más pisos llenos de librerías todos abiertos por en medio. Si miraras hacia arriba te sentirías extremadamente diminuto y abrumado por la inmensidad. En el punto más alto había un cristal tintado que formaba este rayo de luz tenue, iluminando un amplio espacio abierto lleno de mesas de estudio y asientos cómodos en la base. Esta luz se reflejaba en el cabello lacio claro de un chico sentado en una de estas mesas cubiertas de pequeñas torres de libros. Solo se podía escuchar el sonido de su respiración y el pasar la hoja en este sitio, como un lugar de meditación. Frente a sus ojos se leía la portada “El arte de la guerra de dominios”, y a su lado, “Comando de voluntades conjuntas”. Había docenas de libros de culturas, lenguajes e investigaciones energéticas, pero solo estos dos eran importantes en ese momento. Unos pasos interrumpieron el ensordecedor silencio haciendo eco en el amplio espacio, acercándose a él. —Su alteza —dijo haciendo una reverencia hacia el chico sentado y vestido con una túnica clara de mangas anchas, cintas y cordones bordados con diseños impresionantes. —Ricksen, llegas justo a tiempo —mencionó el chico cerrando la tapa del libro y volteando a ver al hombre vestido con guantes blancos, gabardina oscura con abertura vertical trasera y diseños intrincados. Se veía ajustada a su figura, pero a la vez parecía poder guardar muchas cosas bajo la tela en preparación defensiva. —¿Ha terminado de prepararse para el duelo de dominios? —mencionó el sirviente. —Así es. ¿Has venido a llevarme al lugar de encuentro? —Por supuesto, por favor, sígame. Su hermano lo espera en la cámara de duelos. —¿Se sabe cuál es el motivo tan apresurado de esta selección? —He escuchado algo al respecto. Su padre recibió una orden de su majestad por un asunto militar futuro, y su padre busca destacar a sus hijos como futuros contendientes al encargarles esta misión personal. Como usted sabe, su padre podría encargarse de ello, pero es mejor preparar el terreno para la lucha por los puestos de poder en el reino. Las familias de cada facción real se están preparando. —¿No es tan sencillo, no es así? —el chico le dio una mirada escrutadora a su sirviente. —Tiene tan poca edad, y sin embargo, ya es tan inteligente —mencionó Ricksen al observar al chico que apenas llegaba a la altura de su pecho. —¿Y bien? —Es solo una sospecha mía, pero viendo lo que se ha organizado, podría ser para una futura guerra de dominios. —¿Podría ser por el nacimiento de una mina? —Ha habido problemas últimamente con una nación Berserker, así que no podría saberlo. Aunque esa podría ser la razón del conflicto. —Si encuentras algo más, házmelo saber. —Como ordene. Siendo el hijo más talentoso del señor, podría verse implicado, así que él haría lo que sea para ayudarlo. La cámara de duelos de esta torre se encontraba cerca ya que a menudo los descendientes que investigaban en la biblioteca y aprendían nuevos conocimientos, deseaban ponerlos en práctica rápidamente. Siendo un campo de entrenamiento cerrado, se construyó de tal forma que las vibraciones no afectaran ni incomodaran ningún espacio importante. Sus cimientos absorbían no solo los impactos, sino también el sonido. Al llegar, entraron por un arco por donde solo cabían personas. Dentro había un amplio espacio con límites diseñados en forma de surcos y colores. Había una pequeña grada para que se sentaran los espectadores a ambos lados. En total, podría haber más de mil personas sentadas, pero no mucho más. Era para eventos privados. Había campos de entrenamiento al aire libre con mucho más espacio. A cada lado había pozos grandes llenos de agua en el suelo como pequeños estanques en comparación con el tamaño del campo, sin embargo, eran increíblemente profundos. El terreno era terroso y había una franja de árboles a ambos lados. —Su padre ha venido para evaluarlos. El chico observó la grada y vio a un hombre fornido vestido de café oscuro y patrones dorados tanto en su abrigo delgado como en su saco interior. De sus muñecas sobresalían pulseras llenas de esferas igníferas con su característico color verdoso y de su cuello colgaban dos collares, uno que contenía tres estrellas eléctricas oscuras con líneas brillantes y otro lleno de esferas congelantes blancas como la nieve. Era como mostrar riqueza y a la vez un gigantesco arsenal militar en el cuerpo a todo el mundo. La mayoría de los grandes nobles lo hacían. Era como una competición para mostrar sus riquezas y armas a los demás, aunque no siempre todos llevarían toda su fortuna más preciosa colgando, solo mostrarían una parte. Su padre, Ravak Selnier los observaba a los dos desde su silla en una posición dominante. Del otro lado del campo estaba su hermano, Blastek, junto a cuatro soldados de la familia, todos alineados. —¿Quiénes serán mis combatientes? —Ya los conoce. En ese momento se acercaron cuatro personas vestidas como aventureros, aunque también eran parte de la familia. —Alteza Klaster, cuanto tiempo sin verlo —mencionó el que se veía mayor de todo el grupo con una gran sonrisa. —Tio Rafán, ¿te han dejado regresar de la frontera? —Por supuesto. Una estúpida horda de hormigas hizo que me mantuvieran allí, pero han logrado deshacerse del rastro del hormiguero que las guiaba hacia nuestras torres de división. —¿Qué tan grandes eran? —mencionó Klaster con curiosidad. —Todas eran de quince metros, pero al parecer solo eran las exploradoras recién nacidas. Nos topamos con algunas hormigas soldado enormes. —Entonces, ¿el hormiguero no ha sido descubierto? —Ya se está formando un ejercicio conjunto entre dos divisiones de Damacia y Damaris para explorar el terreno donde podría encontrarse este hormiguero en la naturaleza, pero aún no sabemos qué tan grande es. —¡Hey! Atentos, estamos a punto de comenzar —declaró el organizador, que también era un experto en la Imagi de naturaleza, por lo que era el medico que se encargaría de cualquier daño sufrido. —Traje a mi equipo de confianza para que no tengas ninguna preocupación —señaló a sus compañeros. —Jasde, Geben y Utor. Tiempo sin verlos también —mencionó Klaster con una sonrisa. —Ha crecido más, Alteza —dijo Geben con una carcajada mientras los otros hacían ligeras reverencias. Klaster asintió sonriendo y luego declaró: —Deposito mi confianza en ustedes en este duelo de dominios, prepárense —dijo moviendo la mano y haciendo gestos para empezar a alinearse frente al equipo de su hermano. Se encontraban a unos cien metros de separación. Klaster sacó un puñado de pulseras de unos bolsillos ocultos dentro de su túnica y se las puso en sus muñecas. Estaban llenas de perlas de distintos elementos. Rafán y los demás también sacaron unas pulseras similares llenas de perlas de distintos colores. Lo especial de estas pulseras era que podían separar las perlas con un jalón, destrozando un pequeño sujetador de la superficie que las mantiene unidas. En este campo, todos los elementos estaban permitidos excepto el rayo, ya que era muy imprevisible, sin embargo, no había problema ya que no había muchos que pudieran controlarlo bien en la familia. Era más peligroso para uno mismo intentar controlarlo a la fuerza. —¿Listos? —mencionó el organizador. Cada uno se encontraba a diez metros de separación con Klaster en el medio. Rafán envió un mensaje a distancia mediante la Imagi de viento: —Alteza, ¿ya es capaz de crear hielo? Klaster respondió con el mismo método: —Aun no entiendo el concepto para crearlo mediante el vacío, la evaporación y convección del calor del agua. Solo puedo crear niebla y un poco de frío en los alrededores. —No se preocupe, no es tan difícil. Tal vez lo logre pronto con la imagen perfecta; supongo que no usaré hielo esta vez ya que estará debilitado sin la ayuda de los demás. El organizador tronó sus dedos y de alguna forma se escuchó como una onda sonora. Esa fue la señal de comienzo y Klaster empezó a dar instrucciones a distancia: —Rafán y Utor, ustedes usen la tierra para defendernos y atacar cuando puedan. Geben y Jasde, ustedes usen el viento para desviar proyectiles e impulsar nuestros ataques. Yo usaré fuego para crear llamaradas. Solo cambiaremos al agua como medida defensiva. Todos se prepararon al instante. Rafán y Utor crearon una gran roca desde el suelo que creció hasta los tres metros rápidamente y con la ayuda de Geben y Jasde, la gran roca fue disparada con una onda de choque resultante. Cruzo los cien metros que los separaban en segundos, pero fue detenida por un gran muro del equipo de su hermano. El proceso imaginario y energético de Rafán y Utor implicó extraer la tierra y comprimirla en el aire entre los dos para formar la roca. En cambio, Geben creó un gran cañón imaginario que apuntaba hacia el otro equipo y Jasde comprimió el aire a un punto supercrítico, liberándolo justo detrás de la roca como una gran expansión súbita de potencia dirigida. Su trabajo en equipo era impecable. Estaban tan sincronizados y afines que casi parecía como si pudieran ver las creaciones mentales de los demás plasmadas en el aire. Mientras ellos atacaban, Klaster hizo flotar una perla ignífera de su pulsera a unos quince metros por encima de él y la hizo estallar como una canica partiéndose en mil pedazos. El gas contenido en la perla se expandió como si devorara el aire a su alrededor, pero Klaster no dejó que se descontrolara. Lo comprimió en una gran esfera energética que se veía como una nube contenida de gas verdoso. Empujó esa nube hacia el otro equipo y la encendió con una chispa al pulverizar una pequeña piedra hasta su punto de quiebre. La nube inmediatamente se convirtió en una bola de fuego que bajó rápidamente hacia ellos, pero se defendieron creando una barrera de viento en su contra. La bola de fuego no pudo atravesarla gracias a la corriente contraria y terminó desintegrándose. Su hermano Blastek y su equipo fueron incluso más derrochadores que ellos. Solo pusieron a dos personas a defender en contra del fuego y la roca. Los otros tres sacaron cada uno una perla ignífera y las destrozaron. Tres grandes nubes verdosas empezaron a crecer, pero las contuvieron y comprimieron con su fuerza mental combinada. Esta concentración era mucho mayor que la que aventó Klaster, por lo que empezó a gritar ordenes rápidamente: —¡Rafan! ¡Tu lado crea un muro de tierra, si no es suficiente, atrápanos dentro! ¡Geben, tu lado debe crear una ráfaga de aire en contra! ¡No pierdan en voluntad con ellos, son nuestra segunda defensa! Esa gran nube concentrada se acercaba tan rápido como el viento. Sin tiempo para escuchar las ordenes hasta el final, todos hicieron lo que intuían que Klaster pediría. El gas concentrado, tan verde que parecía enfermizo se encendió y creó una gran serpiente de fuego extremadamente brillante que trató de tragarlos con su boca a todos de una sola vez. Una pared invisible parecía impedirle avanzar por unos instantes, pero con la voluntad conjunta del equipo de su hermano controlando el viento y el fuego, la serpiente se abrió paso. —¡¡Rafán!! ¡¡Cubrenos!! —gritó Klaster. Klaster apoyó la barrera de viento junto con los otros dos, pero no fue suficiente, así que cambió rápido a crear el muro junto a los demás. Lo más efectivo hubiera sido crear un vacío libre de oxígeno para que el fuego se extinguiera, sin embargo, Blastek y sus subordinados romperían a la fuerza el vacío inyectando aire en su interior. Ganarían los que tuvieran una voluntad más fuerte. Además había otro problema. Crear una expansión de vacío era complicado de imaginar y de lograr rápidamente. Se ocupaba mucha fuerza mental. Por eso solo se enfocaron en una corriente de viento contraria como barrera. El muro se formó en un segundo con la ayuda de todos y detuvo el fuego unos milisegundos, pero el equipo contrario dirigió la serpiente por encima del borde. —¡¡Conviértanlo en una cúpula!! ¡Que no nos ganen! —gritó Klaster moviendo sus manos frente a él hacía arriba y luego detrás de él al mismo tiempo que el muro crecía. El muro se curvó y fue envolviéndolos por encima. El borde siempre parecía estar rojo y brillante, como si la serpiente estuviera persiguiendo la orilla sin querer perderla. Justo antes de que se cerrara la cúpula, el fuego fue más rápido y entró, sin embargo la cúpula se cerró, así que la cabeza de la serpiente fue cortada y Blastek y sus subordinados ya no pudieron controlar la parte perdida. La cabeza que había entrado se expandió y desintegró al ya no estar siendo contenida en esa forma. El fuerte calor los bañó, pero no los quemó. Aunque sí sudaron mucho. Quizás de los nervios y el esfuerzo. Un punto central frente a ellos en la cúpula se estaba tornando rojo y brillante rápidamente. Se escuchaba la piedra tronando y quebrándose, pero no se abrió al final. —Ya se consumió por sí sola, abrámoslo —dijo Rafán. —Estamos en desventaja ahora —dijo Geben—. Tienen el elemento sorpresa a su favor. —Así es, estamos cegados —dijo Utor—. No podemos dejar que nos ataquen de frente sin saber que aventarán. —Abran la cúpula por detrás de nosotros. Mantengan el muro al frente y rodéenlo. Avanzaremos por delante y luego lo desintegraremos —dijo Klaster. —Bien pensado Alteza —dijo Rafán. Abrieron la cúpula detrás de ellos y luego se acercaron a los bordes para asomarse. —Si crean otra serpiente de fuego volveremos a entrar y la reforzaremos —dijo Klaster. Justo cuando se asomó Rafán en la orilla, una lanza de piedra pasó volando directo a su cabeza. Se apartó tan pronto como vio un punto acercándose a él, así que la lanza pasó de largo y se clavó en la tierra detrás de ellos con fuerza. —Tienen un gran repertorio de lanzas de piedra, solo podremos crear otro muro enfrente de la cúpula así. Un muro de viento no servirá y no puedo esquivar bien si tienen tantas. ¡Maldición! ¡Tienen toda la ventaja de visión! —gruñó Rafán. “¿Qué hacemos, qué hacemos?”, pensó Klaster sosteniéndose la barbilla, y de repente se le ocurrió algo. —¿Te acuerdas de mi dificultad para crear hielo? —Rafán lo volteó a ver y luego abrió ampliamente los ojos. Klaster siguió—: Así es. Entorpeceremos la visión de todos, no solo de nosotros. —¡Bien pensado Alteza! ¡¿No es usted un genio?! —carcajeó Geben. Klaster dio instrucciones: —Rafán, tu lado se encarga del pozo derecho. Geben, Jasde, nosotros tomaremos el izquierdo. Dirigieron sus manos hacia los pozos de agua a cada lado del campo y luego extrajeron columnas gigantes de agua que subieron y se curvaron hacia el centro de la arena. También parecían serpientes saliendo de sus nidos. Como era difícil atacar con agua desde lejos sin convertirla en hielo, se podía usar de esta forma también. Las dos columnas se combinaron en el centro del campo sin que el equipo de Klaster estuviera a la vista de Blastek y sus subordinados. Después, cuando había una gran bola de agua de unos veinte metros flotando allí, empezó a temblar ligeramente y milimétricas burbujas comenzaron a formarse dentro de la esfera como si estuviera a punto de empezar a hervir. \*\*\*\* Blastek observó la situación confundido. Vestía un atuendo parecido al de su padre y tenía los brazos cruzados, era casi tan bajito como Klaster, pero al ser dos años mayor que él, seguía siendo más alto. También, más de treinta lanzas de piedra flotaban en el aire frente a su equipo. —¿Qué están planeando? ¿Harán un pequeño tsunami? Eso no nos hará nada en absoluto —puso una expresión de sospecha. Johan, uno de sus subordinados con vestimenta de aventurero especuló: —Alteza. Creo que podrían estar planeando crear un muro de agua para absorber la fuerza de nuestras lanzas y que pierdan su impulso al volar hacia ellos. Blastek respondió al instante: —Combinen todas las lanzas; creen una flecha grande y filosa. Si vamos a necesitar poder de penetración, entonces esto es necesario. No podrán detener su impulso. —Si lo hubiéramos hecho antes, ¿no habríamos podido atravesar su muro? —dijo Jeldur, otro de sus subordinados. —La habrían escuchado antes de llegar y se protegerían en su contra. Solo destrozaría su muro, pero no les haría nada a ellos. Lo que queremos ahora es no perder nuestra ventaja. Queremos que sigan escondidos, meterles presión. —¡Alteza! ¡El agua se está evaporando! ¡No es un muro! ¡Están creando niebla! —dijo Johan. —¡Maldición! ¡Están creando un caos para todos! —dijo Blastek apretando sus puños—. ¡Interrúmpalos ahora! ¡Lancen la flecha, pero no apunten al agua, sino a su muro! Inmediatamente, una onda de choque sónica que hizo temblar el suelo y el aire disparó la gran flecha de piedra. Justo cuando viajó por encima de la esfera de agua, la esfera explotó en una gigantesca nube de vapor blanco que empezó a recorrer la distancia hacia ambos equipos. Un impacto se escuchó y luego un derrumbe detrás del gran velo acercándose. —¡Alteza! ¿Deberíamos aprovechar y hacer que un hombre se adentre en la niebla hacia su territorio? —preguntó Johan. —No. Estarán preparados para ello al haber pasado a la defensiva después de este ataque; quedaremos en desventaja. —¿Y si hacemos un ataque total? —preguntó Jeldur. —¿Un combate cuerpo a cuerpo en medio de la niebla donde ninguno de los dos equipos podrá ver bien más allá de unos metros? Tan solo infringiríamos fuego amigo. ¿Qué no han leído el arte de la guerra de dominios? Un ataque total solo sirve para herir y matar a tus compañeros accidentalmente. —Lo siento, Alteza —se inclinó incómodamente Jeldur. La niebla empezó a tragarlos y poco a poco dejaron de ver a sus compañeros más lejanos, solo veían a los que estaban a cinco metros de ellos. —¡Agrúpense hasta donde se puedan ver uno a otro! ¡Aprovechen y lancen algunas lanzas a su posición! Eso los mantendrá ocupados mientras hago circular la niebla hacia fuera del campo —mencionó Blastek mientras movía sus brazos como si estuviera formando un remolino en el aire. La niebla que lo había cubierto todo empezó a imitar ese recorrido lentamente en todo el campo, creando un vendaval cada vez mayor. Sus compañeros dispararon constantemente lanzas de piedra y se podían escuchar estrellándose en roca sólida. La niebla se empezó a despejar desde el centro del campo hacia fuera, despejando el territorio de cada bando como un círculo creciendo sin parar, y la niebla se iba por conductos de ventilación en las paredes de la habitación y por la puerta de entrada. Justo cuando el campo de visión se despejó. Los dos bandos pudieron verse de nuevo. —Hay algo extraño —mencionó Johan—. Les falta una persona. Sora, otro de sus subordinados y el más alto de ellos, habló: —Hay un muro individual tapando al quinto individuo. Es como si no quisieran que viéramos lo que está haciendo. —Es un engaño… Conozco a mi hermano —dijo Blastek. “¿Dónde está? ¿Dónde se esconde?” Observó a la derecha, luego a la izquierda y nada. De repente abrió mucho los ojos y volteó rápidamente hacia atrás, pero tampoco estaba. —¡No puede ser! ¡¿Acaso está usando la Imagi de agua y aire para volverse invisible?! ¡Ninguno de nuestro equipo puede hacerlo! —gritó Blastek. —¡¿Invisible?! —gritó Johan. —¡Estén atentos a sus costados y espaldas! —gritó Blastek. \*\*\*\* Geben habló con Klaster mientras creaba un muro de viento para desviar de su trayectoria las lanzas que aventaba el equipo contrario. Ahora que el muro no les tapaba la visión, era más fácil defenderse de ellas y podían ver de dónde venían: —Alteza, acabo de escuchar los murmullos del viento que controlo cerca de ellos. Dicen que tenemos a alguien capaz de hacerse invisible. Klaster negó de lado a lado con una sonrisa en su rostro: —No hermano, ¿crees que es tan fácil dominar eso? \*\*\*\* —¡Levanten una nube de polvo detrás de nosotros y a nuestros lados! ¡Eso revelará su figura! —dijo Blastek e inmediatamente lo hicieron, sin embargo, aun nada. “¡¿Por qué no lo vemos?! ¡¿Dónde está?!”, pensó Blastek. —¡Alteza! ¡Piensan volver a usar los pozos de agua! Tal vez para hacer más niebla o ataques de hielo a distancia —dijo Johan. —¡Los ataques con hielo son peores que los de piedra! ¡Pero por si acaso luchen por el dominio del agua, que no les ganen en voluntad! —dijo Blastek. Sus miembros de equipo empezaron a enfocar su atención en impedir la estrategia del bando contrario, pero… fue un error. Una estaca de piedra salió por el abdomen de sus compañeros uno a uno, creando pequeñas flores rojas que luego se esparcieron en gotas por el suelo. —¡¿Desde atrás?! —Blastek sacó una espada larga que tenía en su cintura y dio un tajo poderoso que lanzó una cuchilla de viento de cinco metros horizontalmente. Al aprovechar el aire dividido por la hoja, es más fácil crear aire comprimido con una delgadez casi milimétrica que puede cortar fácilmente a corta y media distancia, pero que se desvanecerá en una simple ráfaga de viento a más de diez metros, a no ser que se mantenga un control de su compresión en su trayectoria, algo difícil sin practicar. La cuchilla de viento se deformó mientras viajaba más lejos, empujando la nube de polvo como una cortina recorriéndose, pero tampoco había nada. Un sonido de ropa agitándose con el viento se escuchó. —¡¿Desde arriba?! —Pero ya era demasiado tarde. Rafán cayó sobre Blastek encajándole su rodilla en un hombro. Con un sonido vibrante y seco, fue azotado en el suelo de espaldas, levantando polvo y haciendo temblar el suelo. Blastek soltó todo el aire de sus pulmones involuntariamente, haciendo un sonido de ahogamiento. Su cabeza también rebotó en el suelo una vez. —Se acabó el duelo —mencionó Rafán. \*\*\*\* —Podrías matarlo, ten cuidado con esos ataques —dijo Klaster al acercarse desde la distancia. —No se preocupe Alteza, lo tenía bien planeado. —Bien. ¡Bénder! ¿Puedes venir a curarlos? —Klaster le habló al organizador. Bender se acercó corriendo y sacó unos tallos con raíces de unos pequeños frasquitos llenos de agua que tenía guardados. Después los acercó a los bordes de sus heridas en sus abdómenes y las raíces se enraizaron en la piel, después el talló creció y su punta se volvió estrecha y filosa. Empezó a cerrar las heridas con puntadas mientras el tallo entraba y salía de un extremo a otro. Al ser casi del mismo color que la piel, el tallo se mimetizaba un poco, solo dejando ver una pequeña marca roja y los bordes de cada giro. —En unos días estarán perfectos. El tallo se desprenderá con el tiempo —dijo Bender. Blastek se despertó poco después un poco mareado. —¿Cómo es posible? No podrías haber llegado volando, te habría escuchado manipular el viento —le dijo Blastek a Rafán. —Sabes que puedo moverme por el techo, ¿no? —mencionó Rafán. —¡No hay ninguna agarradera! ¡El techo es completamente plano! —abrió mucho los ojos—. Si te movieras con el método energético de cuerpo gigante dejarías huellas en el suelo o en el techo. Rafán puso una sonrisa irónica y explicó: —Encontré una investigación interesante en uno de mis viajes fuera de Damaris. Hay una lagartija a la que le dicen gecko. Es capaz de adherirse a cualquier superficie, sin importar que tan plana esté. Fui capaz de ver documentos con imagenes del diseño de sus patas, así que lo apliqué y practiqué por unos pocos años imaginando patas energéticas para lograr lo mismo. Aun no soy un experto, pero me sale bien. —¿Es enserio? —Blastek no se lo creía en absoluto, como si solo fuera una broma. ¿En serio perdió por algo así? —¿No me crees? Mira —Movió su mano hacia arriba y luego una succión lo llevó al techo. Desde ahí avanzó dos pasos y luego volvió a caer. —¡Mierda! —dijo Blastek. —Alteza, no creo que debería estar diciendo esas cosas —aconsejó Johan. Klaster se rio: —Buen duelo, hermano. —Sigues siendo mejor que yo en estrategia —dijo Blastek con un toque de envidia intelectual. —Tú también puedes lograrlo. Me ayudó leer hechos históricos sobre guerras y duelos pasados. Están llenos de estrategias distintas. —Ya lo he hecho, pero ¿crees que es fácil recordar algo útil en el momento que lo necesitas? —mencionó con molestia en su rostro. —Bueno. Solo hace falta ser creativo. Sabía que funcionaría porque Rafán me había contado ese conocimiento que obtuvo. Ricksen se acercó y habló después de una ligera reverencia: —Su alteza Klaster. El Señor lo llama por su victoria. —Gracias Ricksen, en un momento voy. Blastek se veía deprimido más que molesto, ya que tendría que conseguir logros distintos para llamar la atención de su padre. —Rafán —preguntó Blastek—. ¿Creaste las estacas detrás de nosotros desde el techo? ¿Por qué no sentimos la manipulación? —No las creé en el momento, ya las tenía cargando conmigo porque sabía que las sentirían si las creara cerca de ustedes. Solo tuve que soltarlas y posicionarlas detrás de sus cuerpos energéticamente antes de atacar a todos al mismo tiempo. Blastek cada vez se veía más deprimido por no poder anticipar ninguna de esas cosas. \*\*\*\* —Padre —dijo Klaster inclinándose muy ligeramente. —Hijo. No me has decepcionado. Te he considerado el mejor estratega de la familia desde tus primeros duelos individuales y ahora con los duelos grupales. Hasta ahora has hecho bien, no has perdido —Ravak se veía noble y orgulloso desde su asiento, con una seriedad que no se rompería ante casi nada. —Es todo gracias a tus consejos, padre. Tú eres mejor estratega que yo —dijo Klaster humildemente. —Por ahora. Sin embargo, podrías ser mejor que yo en el futuro. Te desenvuelves bien en situaciones de presión. No te riges por los manuales. Usas el campo y las herramientas disponibles a tu favor. Eres consciente de cosas que otros no. Necesitaré estas habilidades tuyas en el futuro. —¿Podría ser, por la guerra? —dijo Klaster dudoso. —¿Ya te lo han contado? Así es. Por ahora la política sigue siendo el arma que usarán los lideres, pero si esto no se resuelve con ninguna concesión de alguna parte, se hará una guerra de dominios. Será aplazado constantemente, buscarán mejores formas de llegar a un acuerdo, pero nuestro rey ya puede ver el resultado. Con los Berserkers no se puede llegar a acuerdos favorables. Prepárate. En estos años que te quedan lucharás y demostrarás tus habilidades con cada uno de los hijos e hijas de cada facción de la familia real. Después te batirás en duelo con los hijos de las grandes familias nobles del reino. Entre ellos hay talentos tan fuertes como tú. Cuando hayas demostrado tu valor ante todos, serás un candidato poderoso para ser el estratega oficial de esta guerra. —¡Sí, padre! —Se dio un golpe en el pecho izquierdo con su puño derecho. —Bien. Puedes retirarte. Hizo una reverencia media y se marchó.

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Estás leyendo el capítulo 28 de Imaginación Energética (Novela), un novela. En un mundo donde la realidad se controla con la imaginación, debes saber la ciencia detrás de cada fenómeno para manifestar magia, si no lo sabes, las cosas no suceden como deberían, por eso la sabiduría y el… Este capítulo tiene publicado el 28 de julio de 2026, Traducido por el grupo JedrekImagic. Imaginación Energética (Novela) tiene 36 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.